El blog de X. Pikaza

(PP 7) Cristo en la cárcel: Presencia, encarnación, visita y promoción

  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Vengo presentando, desde perspectivas distintas, el tema de la pastoral o presencia cristiana en el mundo de las cárceles, respondiendo a la palabra de Jesús cuando dice que ha venido a visitar a los encarcelados (Mt 25, 31-46) y a liberarles (Lc 4, 18-19).Esa es una tarea esencial de la Iglesia, una tarea carismática y liberadora, de santificación y alabanza. De ella tratan los cuatro momentos que sigue.

Presencia.

Quizá pudiéramos decir que Dios es presencia (presencia y gracia, dice un himno litúrgico, pues toda presencia verdadera es gracia). Por eso, frente a un tipo de sociedad judicial que quiere expulsar a los presos, «sacándolos de la presencia social» y haciéndoles invisibles en cárceles de alta seguridad, los cristianos y otros muchos hombres y mujeres quieren hacerse presentes, en gesto de confianza y solidaridad humana, porque saben que los presos son presencia de Dios.
En principio no quieren hacer cosas, no saben cómo podrán responder, pero están decididos a estar, dejando que la humanidad les llene con su presencia más alta. Sólo allí donde la sociedad posea y despliegue unos tejidos sanos, de comunicación personal, allí donde los hombres y mujeres se reconozcan, por estar presentes, podrá empezar a superarse el tema de la cárcel. Queda aún mucho camino, habrá muchas dificultades, pero el comienzo está dado.

En este campo resultan necesarias unas formas nuevas de movilización social, como aquellas que relatan Luciano de Samosata y otros críticos paganos del cristianismo primitivo, cuando afirman, de manera despectiva, que a la puerta de las cárceles donde estaban encerrados los cristianos se formaban grandes muchedumbres pacíficas, constituidas sobre todo por mujeres y por niños, que dormían a la vera de la cárcel, al descampado, para mostrar de esa manera su solidaridad con los presos. No se rebelaban, no proferían gritos ni amenazas; simplemente estaban. Pues bien, su testimonio pacífico de presencia, fue más eficaz contra el sistema de las cárceles romanas que todos los ejércitos enemigos.
También hoy sería necesario un clamor de presencia, que sirviera para recordar ante el conjunto de la sociedad la existencia de los presos. Son muy importantes las asociaciones a favor de las víctimas del terrorismo; pero al lado de ellas deberían surgir asociaciones de «amigos de todos los encarcelados», desde una perspectiva de liberación total, no de partidismo polìtico. Sería hermoso que surgieran grupos de personas que acamparan en los descampados y montañas del entorno de las cárceles de alta seguridad, simplemente para estar presentes y así mostrar a los poderes públicos que el problema de la delincuencia e inseguridad no se resuelve construyendo más prisiones, sino haciendo posible (o simplemente permitiendo) que surjan caminos y puentes de presencia humana.

Encarnación.

Es una continuación de la presencia, pero puede recibir un matiz especial, que los cristianos vinculan con la encarnación de Dios en Jesús. El texto del Éxodo (2, 24-25; 3, 7-8) afirmaba que Dios mismo había mirado y descendido para conocer y ayudar a los hebreos oprimidos. Pues bien, el Nuevo Testamento ha dado un paso más, diciendo que Dios «se ha encarnado, plantando su tienda entre los hombres» (cf. Jn 1, 14), asumiendo el destino de los presos: «estuve en la cárcel...» (Mt 25, 31-46). Si Cristo lo pudo decir, pueden y deben decirlo los cristianos, identificándose con las víctimas de la sociedad, no sólo con las «inocentes», sino con todas. Este gesto de encarnación nos lleva de la presencia (pre-esse, estar ante), a la esencia de la vida humana, como ha destacado no sólo el evangelio, sino un tipo de humanismo que llega desde las mismas raíces de nuestra cultura: «soy hombre y nada humano me es ajeno» (Plauto), «soy hombre y en mí se anuda y resuena toda la humanidad».

Un tipo de sociedad judicial expulsa a los encarcelados, dejándoles fuera de los circuitos sociales, de la circulación abierta de la vida. Pues bien, en contra de ese corte y aislamiento, es necesario suscitar un tipo más hondo de comunicación, de manera que podamos afirmar que la vida de Dios (expresada en la vida de los hombres) se encarna y expresa de un modo privilegiado en las cárceles, que laboratorio y semillero de la humanidad futura.

Esta afirmación va en contra de un tipo de propaganda del sistema que sólo cuenta y contabiliza el progreso de la humanidad en términos de crecimiento económico y libertad de empresa-mercado para los bienes de consumo, mientras los presos se consumen en la cárcel. Las cárceles expresan de un modo muy plástico las contradicciones de nuestro sistema, que cierra los ojos antes las razones de la opresión y se miente a sí mismo, expulsando a quienes le resultan peligrosos.
Si no hay futuro para los encarcelados no habrá futuro para el sistema que les ha engendrado y que se justifica diciendo que sirve para "mantener sujetos" a esos mismos encarcelados. Los científicos saben que cuando una ley deja de cumplirse en ciertos casos ella es (irremsisiblemente) falsa. Pues bien, la ley de la sociedad del bienestar liberal y del progreso capitalista no se cumple ni sirve para las cárceles. Por eso decimos, de un modo tajante, que esa ley es falsa y que ese tipo de sociedad del bienestar capitalista se encuentra condenada a la muerte.
Si no somos capaces de revisar la condición de nuestras cárceles, encarnándonos en ellas y descubriendo en ellas nuestras contradicciones estaremos construyendo un ídolo para la muerte, un ídolo que nos matará (como sabía el Apocalipsis cuando presentaba la caída de Babel, en cap. 4º). Esto debía saberlo especialmente la Iglesia, pero no es algo exclusivo de ella, sino que expresa una verdad universal, que nos sitúa en las raíces de lo humano (X. Pikaza, Dios preso. Teología y pastoral penitenciaria, Secretariado Trinitario, Salamanca 2005, 327-332). .

Acogida y visita.

Mt 25, 31-46 habla de acoger o recibir a los extranjeros y visitar a los encarcelados, en movimiento expreso de salida, visita y asistencia. Ambos gestos son igualmente fuertes y se complementan. Para recibir hay que tener casa: un hogar donde puedan calentarse, una mesa en la que puedan comer, unos asientos donde puedan sentarse y dialogar con nosotros los de fuera; en este caso son ellos los que más se mueven, mientras nosotros esperamos y ofrecemos aquello que tenemos. Para ir hacia o visitar, en el sentido radical de la palabra (cf. Lc 1, 68: Dios mismo nos ha visitado), hay que salir al campo externo, ir a lugares distintos, llamando a puertas que quizá no nos quieran abrir, arriesgándonos a no ser bien recibidos.

Por un lado, nuestra sociedad occidental tiene que ser capaz de acoger a los que vienen, buscando trabajo y pan, una vida distinta. Ella no puede guardar para sí lo tiene, diciendo que lo ha ganado y que le pertenece, sino que debe ofrecerlo y compartirlo, acogiendo, al mismo tiempo, aquello que le ofrecen los de fuera (que aportan su riqueza humana, capaz de regenerar las estructuras muertas de la sociedad establecida). Por otro lado, ella o algunos de sus miembros, deben buscar a los que expulsan, dentro de una sociedad donde la oveja perdida (cf. Lc 15) no se pierde ya por algún tipo de fatalidad, sino porque nosotros mismos hacemos que se pierda. Este doble movimiento de acoger a los y visitar a los de fuera (a los presos) resulta básico para la sociedad en su conjunto, pero define de un modo esencial la vida de la Iglesia, entendida como casa abierta para los sin casa y como fuente de libertad para los presos (los que viven hacinados y separados en una casa que no es suya).

La Iglesia no puede pedir a la sociedad que ella cambie las cosas por la fuerza, buscando una parcela de poder (como iglesia), sino cambiar ella misma, sin necesidad de poderes externos, por pura humanidad, iniciando un movimiento fuerte de acogida y visita. El estado puede endurecer sus leyes, buscando sólo el bien de los «buenos ciudadanos» (los privilegiados del sistema); pero, si una mayoría de cristianos y otros muchos hombres y mujeres de «buena humanidad» acogen y visitan de un modo eficaz a los exilados y encarcelados, cambiará la ley, se trasformará la misma sociedad. En principio, la visita no cuestiona el sistema de las prisiones, pero allí donde la sociedad civil "expulsa" la Iglesia acoge: ella no juzga, no impone, no condena, pero invierte la dinámica de sometimiento y de poder del mundo. La sociedad civil necesita condenar (o expulsar) a algunos de sus miembros para que el resto de los ciudadanos puedan vivir tranquilos. Pues bien, en contra de eso, la Iglesia o comunidad de Jesús quiere centrarse de un modo especial en torno a "marginados" de la sociedad, es decir, a los encarcelados.

Alimento, promoción.

En una sociedad marcada por las necesidades físicas más elementales, Mt 25, 31-46 ha comenzado destacando ese motivo («tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber...»), afirmando que los hombres no viven solo de pan (Mt 4, 4), pero tampoco pueden vivir en justicia sin compartirlo. El pan sólo es cristiano y humano en un contexto de acogida y diálogo, como ha destacado la escena de las multiplicaciones (cf. Mc 6, 30-44; 8, 1-10 par). La tarea de la alimentación empieza siendo propia de la sociedad civil, que, según ley, se compromete a ofrecer unas condiciones económicas y laborales igualitarias al conjunto de los ciudadanos. Pero la sociedad civil no cumple siempre su compromiso, de manera que dentro de un contexto de opulencia deja que ciertos grupos sigan en el límite del hambre, hambre de pan y, sobre todo, de dignidad, afecto social y cultura. Para reprimir los desórdenes que suscitan esas hambres resultan luego necesarias las cárceles, para servicio del sistema (no del hombre).
La Iglesia no es una empresa productora, ni un mercado cuya tarea consiste en ofrecer pan físico a los hombres, sino una comunión humana, un espacio de comunicación integral, donde el pan no es lo único, pero es determinante, como sabe Hech 6, cuando presenta el tema de los diáconos misioneros, que comienzan realizando el servicio de las mesas y las viudas. En torno al pan se unen los hombres para compartir el gozo de la vida, los sabores de la fruta, los aromas del vino, todo aquello que se puede disfrutar en compañía, bendiciendo al Dios que nos ha hecho y nos ha querido hermanos (como hace Jesús en las multiplicaciones). Lo más simple es lo más hondo y lo más reparador: una mirada, un trozo de pan compartido, el descanso y amor tras una cena. Quien no ha tenido eso, quien ha comido siempre a solas, como fiera, para saciar únicamente las necesidades físicas, no podrá conocer la bendición de la vida, el placer de la compañía. Por eso decimos que un medio eficaz contra la delincuencia es el pan y vino en compañía. Este es el pan de la encarnación, de la acogida y la visita, el descubrimiento de los verdaderos dones de la vida que se disfrutan en la medida en que se gastan (se consumen) al compartirlos

(X. Pikaza, Dios preso. Teología y pastoral penitenciaria, Secretariado Trinitario, Salamanca 2005, 332-334).

33 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por hisopo 10.10.08 | 12:10

    Emérito Augusto, para un católico mirar a Cristo y mirar a la Iglesia es lo mismo. Para un católico la Iglesia fue fundada por Cristo para, entre otras cosas, asegurar la permanencia (en veracidad y totalidad) de su mensaje. Po eso es ella, y solo ella, la que da a conocer realmente ese mensaje y a la que corresponde interpretarlo. Hay quienes no loconsideran así y, por ejemplo los protestantes, se separaron hace siglos de la Iglesia. Su "sola scriptura" y el libre examen han producido los frutos de todos conocidos. Mira, a nadie le obligan a pertenecer a la Iglesia, pero lo que no es coherente es querer pertenecer a una institución con la que no se está de acuerdo o a la que se considera traidora a no se sabe que principios de los que uno se reconoce (infaliblemente) poseedor. Lo suyo es o no entrar o, como ha ocurrido en otros tiempos de la historia, salirse y crear otra. Así de sencillo.

  • Comentario por hisopo 10.10.08 | 11:56

    (sigue) ¿Y por qué reaccionan furibundamente cuando esa opinión no coincide con la suya? En el fondo, porque conocen (y reconocen tácitamente) la autoridad de la Iglesia, que desearían "tener a su favor" y no "en contra". ¿Por qué no buscan la aquiescencia de un rabino, de un musulmán, de un evangélico, de un anglicano, etc.? No, necesitan la del Papa, la de la Iglesia. Por algo será.

  • Comentario por hisopo 10.10.08 | 11:52

    Roser, coincidimos en que el Vaticano es el "escaparate" de la Iglesia, aunque yo considero que solo en parte: hay otro "escaparate" maravilloso, excepcional, que son las obras que en favor de los necesitados realiza la Iglesia. Ambas son Iglesia. Pero volviendo al Vaticano: efectivamente, cuando alguien oye "la Iglesia ha dicho" mira automáticamente al Vaticanao (no debería ser así si los obispos se ganaran el sueldo, porque ellos son también Magisterio de la Iglesia). Pero es así porque es al Vaticano (en realidad al Papa) al que se le reconoce la autoridad que, repito, no se le reconoce a otras instancias de la Iglesia. No son el poder, las riquezas, las intrigas... es la autoridad moral que prácticamente todo el mundo reconoce al Papa. Y si no ¿por qué tienen muchos (fuera de ella) tanto interés por concocer la opinión de la Iglesia?(sigue)

  • Comentario por Roser Puig F 10.10.08 | 10:36

    Hisopo, nos guste o no (a mi desde liego no me gusta) la fachada de la Iglesia Católica, de cara al mundo entero, es el Vaticano. Todo el mundo, sea o no católico, cuando oye decir :”la Iglesia ha dicho, o ha hecho”, mira automáticamente hacia el Vaticano y se encuentra con una imagen nada evangélica (al margen de la santidad personal de sus miembros) : poder, ostentación de riquezas, intrigas palaciegas, etc. ¿Qué tiene que ver todo eso con el Evangelio de Jesús de Nazaret? , ¿Es que los valores evangelios son también “cosa del pasado”, como tu dices que son los Hechos de los Apóstoles?

  • Comentario por Emerito Agusto 10.10.08 | 00:05

    ALFONSO, ROSER, está claro. Muchos católicos, en lugar de mirar a su maestro Cristo, que es la “cabeza”, miran al Papa que es el “ombligo”. La Iglesia actual vive mirándose el ombligo creyéndose el ombligo del mundo.
    ¡Qué cierta la expresión de aquel sin par humorista, Alvaro de la Iglesia (qué coincidencia homónima): "Todos los ombligos son redondos".

  • Comentario por alfonso 09.10.08 | 21:25

    Hisopo:
    Roser lo unico que quiere decir,es lo que piensan muchos catolicos de base y es constatar que la Iglesia canonica ha fracasado,es un cadaver,y ya es hora de reconocer el fracaso de la Jerarquia canonica y volver a la organizacion de las primeras comunidades cristianas,que esas si que eran las de los HECHOS DE LOS APOSTOLES.Usted cree mas en el decrepito derecho canonico que en el Evangelio,seria mejor empezar por ahi.

  • Comentario por Roser Puig F 09.10.08 | 20:51

    Hisopo, me temía que tu respuesta haría que me arrepintiera de haberte interpelado. No ha sido así, lo celebro. Reconozco que no tengo los conocimientos de las curias y esas cosas, com pareces tener tu. En realidad nunca me he molestado en conocerlas. Prefiero aquellos otros ámbitos donde se intenta vivir a la manera evangñelica: No acumuléis…sabéis que los poderosos dominan al pueblo …no seáis así vosotros… no os dejéis llamar padre ni maestro…el que se crea mayor que sirva a los ...En fin, me temo que nunca llegaremos a conocernos personalmente porque nuestros caminos son muy dispares. Un saludo.

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 19:57

    (sigue) Para terminar. Hay una gran diferencia entre tu postura y la mía: tú necesitas de la Iglesia para argumentar, porque tu argumento se basa exclusivamente en la crítica a ella. Tu argumento y el de los que piensan como tu es simplemente el anti-Iglesia, puramente reactivo pero incapaz de crear nada, a pesar de consideraros en posesión de la verdad y el conocimiento de las esencias de la verdadera Iglesia, esas que en vuestra ensoñación han sido traicionadas por esa ruín jerarquía (cuyo único objetivo es ocultar, manipular, traicionar el mensaje de Cristo) diana de vuestras invectivas. De todas maneras en algo coincidimos: las discrepancias no tienen "porque incitarnos a destruirnos mutuamente". Saludos.

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 19:55

    (sigue) Citas a Hechos, pero mal; porque lo que dices no es así: ese "coleguismo" inventado puede resultar hoy muy democrático, pero es falso. Claro que había diferencias, y en Hechos hay multitud de referencias. Basta con leerlo sin prejuicios o al margen de esas interpretaciones mistificadoras que tanto daño hacen. Pides respeto por tus ideas, lo cual está muy de moda: pero es a las personas que opinan a las que hay que respetar, no a las opiniones en sí, que pueden ser verdaderas melonadas. ¿Tu respetarías la idea que te dijera que dos y dos son cinco, o que la tierra es el centro del universo? Hoy, como cotorras, repetimos eso de "respeto lo que dices pero no lo comparto", lo cual es una contradicción en los términos como el famoso "se acata pero no se cumple". (sigue)

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 19:54

    Roser, creo que no discrepas en lo de formar parte de la Iglesia. Discrepas de la Iglesia, que es distinto. La Iglesia que concebían los primeros cristianos era la que correspondía a aquel tiempo. Pero han pasado dos mil años y la realidad actual no es aquella. Me parece una contradicción que quienes aluden permanente a la modernidad, a los signos de los tiempos, etc. añoren una Iglesia pasada, que a saber si fue como ellos dicen que fue. Porque en tu postura hay mucho de esto: tu quieres una Iglesia a tu medida, tal vez por conveniencia o por ignorancia de lo que es realmente. Por ejemplo, reducir simplistamente la Iglesia a "un emporio o especie de multinacional de la Religión" demuestra que tienes un conocimiento muy escaso de su esencia. Lo mismo ocurre con la referencia a los "padres" y no diganos al Papa.(sigue)

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 19:53

    Perdón, pero se me ha debido ir una tecla. A continuación mando el comentario en condiciones.

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 19:51

    n lo de formar parte de la Iglesia. Discrepas de la Iglesia, que es distinto. La Iglesia que concebían los primeros cristianos era la que correspondía a aquel tiempo. Pero han pasado dos mil años y la realidad actual no es aquella. Me parece una contradicción que quienes aluden permanente a la modernidad, a los signos de los tiempos, etc. añoren una Iglesia pasada, que a saber si fue como ellos dicen que fue. Porque en tu postura hay mucho de esto: tu quieres una Iglesia a tu medida, tal vez por conveniencia o por ignorancia de lo que es realmente. Por ejemplo, reducir simplistamente la Iglesia a "un emporio o especie de multinacional de la Religión" demuestra que tienes un conocimiento muy escaso de su esencia. Lo mismo ocurre con la referencia a los "padres" y no diganos al Papa.(sigue)

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 09.10.08 | 19:11

    Alfonso, gracias por el recuerdo... Quiero terminar la seria de las cárceles esta semana... y dedicar unos días al tema de la Biblia y la palabra... Después entraré en otros temas, entre ellos el de la resurrección y reencarnación. Si me olvido en quince días me lo recuerdas, si no te molesta. Gracias por lo que dices del diccionario. Xabier

  • Comentario por Roser Puig F 09.10.08 | 18:35

    se ha convertido: un emporio o especie de multinacional de la Religión. Entonces todos “eran iguales”(Hechos). Ahora hay que hacer reverencias a quienes están, en el protocolo, por encima de uno. Entonces se consideraban hermanos, ahora resulta que algunos son padres. Uno incluso se dice susituto de Cristo. (la palabra o título oficial, este chisme nome la admite) ¡que fuerte¡ Saludos.

  • Comentario por Roser Puig F 09.10.08 | 18:19

    Hisopo, es normal que no estés de acuerdo conmigo, porque ambos tenemos un concepto muy diferente de lo que es formar parte de la Iglesia. Pero el hecho de no estar de acuerdo, no tiene porque incitarnos a destruirnos mutuamente. Respeto tus creencias. Te ruego que respetes las mías. Dice Wikipedia; ”En el ámbito del mundo europeoccidental helenístico no cristiano, la palabra iglesia denotaba una asamblea o reunión de ciudadanos congregados en razón de una convocatoria pública (generalmente el llamado de un mensajero oficial o heraldo) para asuntos usualmente de orden político. En medios bíblicos se entiende de esta manera (Hechos de los apóstoles)” Yo no estoy en contra de una Iglesia como la concebían los primeros cristianos. Una reunión de creyentes en Jesús. Pero tendrás que convenir conmigo que aquello no tenía nada que ver con lo que se ha convertido(sigue)

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 17:22

    Roser, efectivamente la autoría no es importante. En un medio tan dinámico como Internet cualquier contenido que se sube será seguramente reproducido: el autor ya lo sabe y lo tiene asumido. Pero desde el punto de vista del que reproduce, no el lo mismo citar (que supone identificar la fuente y, en su caso, el origen) que copiar un texto presentándolo como propio. No cuesta nada citar la fuente: es un reconocimento al autor y puede facilitar el contacto con algún enlace de interés. Sin embargo José Carlos ha negado reiteradamente, faltando a la verdad, que copiara esos textos. Lo ha negado incluso cuando se han puesto los enlaces a las páginas de las que él plagiaba.
    Sobre el comentario que refieres, eso de que "no es verdadero cristiano el miembro confesional sino aquel que se ha hecho realmente humano en virtud de su vivencia cristiana" comprendo que te guste estando, como estás, contra la Iglesia, pero a mí me parece una soberana chorrada sin sentido.

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 17:07

    José Carlos, me da igual, en lo que a mí respecta, lo que hagas desde ahora. Pero como te he dicho varias veces no tienes derecho a copiar sin citar la fuente. Si no tienes nada que escribir lo mejor es que te quedes quietecito. Y no veas fantasmas en donde no hay nada: no pretendo desbaratar el blog de Xabier; simplemente disiento de sus contenidos y expreso mi opinión. No soy, fíjate, mas que un disidente de un disidente. Así que tranquilo, pero no sigas copiando.

  • Comentario por alfonso 09.10.08 | 16:00

    Pikaza:
    tu "evangelio social" esta bien,nada que objetar pero tambien hay "otros evangelios"...me dijiste que te recordase el tema de la reencarnacion.Me he comprado tu libro el diccionario de la Biblia y esta muy bien,es muy interante,ameno y esta muy bien escrito.Un poco caro el precio pero merece la pena comprarlo.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 09.10.08 | 13:46

    Gracias Roser, Como decíamos ayer algún comentarista pretende desbaratar el blog. Lo mejor es no entrar al trapo.

  • Comentario por Roser Puig F 09.10.08 | 13:34

    Jose Carlos, a mi me da igual la autoría de lo que dices. Lo que he copiado de tu 3º comentario, por ejemplo, me parece magnífico y estoy de acuerdo con ello: “No es verdadero cristiano el miembro confesional de la religión, sino aquel que se ha hecho realmente humano en virtud de su vivencia cristiana. No el que observa servilmente un sistema de normas y leyes, con vistas a sí mismo, sino el que se ha hecho libre para la simple bondad humana”.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 09.10.08 | 12:36

    Hisopo, a partir de ahora ni caso... busca en otra pagina para ver si encuentras algo más certero

  • Comentario por logos 09.10.08 | 12:05

    laicos, en suma, una humanidad ya harta de que se la haya llevado conducida por Ideologías cerradas.

  • Comentario por logo 09.10.08 | 12:04

    ma: ÉSTA es la salida de 'la cárcel' que Jesus da poniendo su mano sobre la frente de quien lo desea, ésto es lo que dice Jesucristo a la mujer samaritana: de TU INTERIOR correrán ríos de aguas vivas.

    No mezclemos, que en eso del movimiento
    de izquierda, ya no mezcla ni siquiera el Vaticano.
    Encarnación: la de Cristo en el alma de un hombre que ha nacido al Espíritu: este es el Dios de Justicia. La acepción de justicia es tener a Dios dentro cuando se encontraba el hombre encarcelado POR NO TENERLO.
    Y, si buscáis primeramente la presencia
    de Dios en el alma... todo lo demás vendrá por añadidra, es decir, la intuición que los CIUDADANOS han de ejercitar, libres ya de toda IDEOLOGÍA
    (política y religiosa), para construir LA LEY, que es, de cierto, el ÚNICO camino que hay para cambiar el sistema ECONÓMICO que tenemos. Y esto no se hace con 'recetas' del evangelio, sino con la ciencia de la Economía y la voluntad de TODOS ustedes, creyentes, ateos...

  • Comentario por logos 09.10.08 | 12:02

    Dios en el alma.
    Pues, ya puede venir el mismo Premio Nóbel Mandela, que estuvo encarcelado, y liberado, y liberador, y liberado, pero si no tiene en sí el nuevo nacimiento al Espíritu, queda como nació: hijo de mujer, todo NATURAL. Eso ocurre con TODOS los liberadores del campo de la política de derecha, de izquierda y de centro.
    Que nosotros sigamos erre que erre alegando el 'pecado' de Adán y la violación de unas LEYES 'divinas' situadas en un lugar sin lugar, y cosas así para seguir imputando a un ser humano su 'corrupción e injusticia
    ' etc. no es sino ponerse en evidencia ante el hecho de que la LEY ha virado y ya no es competencia de la Religión, sino de la Ciencia de la Economía. No ha lugar a seguir imputando al ser humano la culpa por razón de una
    'violación' a leyes de Adán o Eva, o Sinaí, lo que hace Jesucristo es más sencillo: le dice que está en SOLEDAD, y que lo que él hace es traerle la presencia, para que el Dios lo ame al solitario Alma con al...

  • Comentario por logos 09.10.08 | 12:01

    los encarcelados: ¿quienes, a los que son necesitados (encarcelados y no) porque EL NOSOTROS no hemos construido todavía en el mundo una ECONOMÍA (es una ciencia) que venga a inventar el 'arado' en un mundo donde rige el canibalismo? No, hombre, Dios jamás se metió a eso. Ni en los millones de años de canibalismo, ni ahora.
    La cárcel a la que se refería el Cristo, (ahora despejando toda influencia de tonos izquierdofilos, de centro y de derecha) es la verdadera, que consiste en la cuestión insignia del ESPÍRITU (de Dios): cómo hacer que un hombre, cuya naturaleza es la de todo nacido de una mujer, carne, Hombre NATURAL, nazca otra vez, nazca al Espíritu. ESTE es el asunto de Cristo.
    Cuando él dice que un hombre natural está encarcelado se refiere a que TODOS los hombres naturales están encarcelados (ricos, pobres, listos y tontos) por el mero hecho de que el alma tiene HAMBRE Y SED de Dios, (que no es justicia social), y ésta sed solo se puede saciar con el Sentimiento de D...

  • Comentario por logos 09.10.08 | 12:00

    Política neoliberal en acción, la que ha marchado perfectamente organizada como ejercitos en orden para dominar con el Poder FINANCIERO el mundo entero... vemos con más claridad: no hay idea solvente alguna en el mundo de la izquierda.
    El evangelio hay que leerlo con lupa. Antes, no se olvide que se reunió el Canon bíblico en un Concilio presidido por urgencias vigentes de su tiempo: había multitud de depauperados procedentes del Imperio Romano, y también combatía el gnosticismo; la Iglesia tuvo que construir un Movimiento 'social', incluyendo en el evangelio textos que viran hacia lo social, incluido el odio que derrama la Epístola de Santiago: su propósito era -y así se materializó- nada menos que erigir un Imperio Católico con varios millones de necesitados, lo cual pudo realizar con Constantino. A partir de la Constitución, el Clero se incorporó a la Casa Blanca y redactó las LEYES que vinieron a regir el ... Imperio cristiano. Amén.

    Cristo ha venido a liberar lo...

  • Comentario por logos 09.10.08 | 11:59

    El artículo en su exposición sigue
    'pecando' (etymo:error) al mezclar dos cosas que a la altura de la historia han sido definidas como propias de campos distintos. Una, Cristo portador de una cosa no natural: el Espíritu; y otra, una cosa muy 'natural': humana, demasiado humana: la 'justicia social'.
    La propia Iglesia Católica se ha despegado de su labor de asistencia a los necesitados, de la obligación de dar de comer al hambriento, y también de ser bandera de la Izquierda cuando en la Conferencia del Cono Sur dijo abiertamente que la Teología de la Liberación, antaño su divisa, ahora se ha denunciado como un error: los pensadores jesuitas y allegados a esa doctrina, promueven el movimiento de izquierda, pero la acción económica
    y política para ayudar a las masas es cosa EXTERNA a la Iglesia: condenación a Leonardo Boff y declaración de que la Iglesia "NO ES otra ONG". Se acabó.
    Si además de ello observamos que la Izquierda ha quedado desnuda de ideas por la P...

  • Comentario por hisopo 09.10.08 | 11:30

    José Carlos: vuelves a copiar y pegar un texto que no es tuyo. Lo has copiado de http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=693
    Ahora, como siempre, lo niegas...

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 09.10.08 | 09:54


    El cristianismo es la vivencia concreta y consecuente, en la estructura crística, de lo que Jesús de Nazaret vivió como total apertura al otro, amor indiscriminado, fidelidad inquebrantable a la voz de la conciencia y superación de todo lo que ata al hombre a su propio egoísmo.
    No es verdadero cristiano el miembro confesional de la religión, sino aquel que se ha hecho realmente humano en virtud de su vivencia cristiana. No el que observa servilmente un sistema de normas y leyes, con vistas a sí mismo, sino el que se ha hecho libre para la simple bondad humana.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 09.10.08 | 09:53


    El verdadero cristiano no es simplemente el que así se denomina y se afilia a la religión cristiana, sino el que vive y hace realidad su vida, aquello que Cristo vivió y por lo que fue apresado, condenado y ejecutado. El mismo Jesús dijo a sus discípulos y amigos. No es el que me dice Señor, Señor, el que entrará en el Reino de los cielos, sino aquel que cumpla la voluntad de mi padre. Ser cristiano de verdad es mucho más que confesar de labios a Cristo, más bien significa vivir la estructura y el comportamiento que vivió el mismo Cristo: amor, perdón, confianza total en Dios. Existe todavía gente que confunde el ser cristiano con el hecho de estar apuntado en un registro determinado, éstos son los cristianos de número. A ellos conviene recordarles que sin compromiso se autoengañan.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 09.10.08 | 09:51


    El verdadero cristiano está por encima de toda ideología y se halla donde el hombre se abre a Dios y al otro, siempre que se da verdadero amor y superación del egoísmo, siempre que el hombre busca la justicia, la solidaridad, la reconciliación y el perdón, existe cristianismo y emerge la estructura crística dentro de la historia humana. Por tanto, el cristianismo no se realiza tan sólo allá donde es profesado explícitamente y es vivido ortodoxamente, sino que se manifiesta siempre y allá donde el hombre dice si al bien, a la verdad y al amor.
    Este planteamiento nos invita a tener una mente abierta al diálogo y a un pluralismo teológico-religioso, para no encerrarnos en un dogmatismo de carácter fundamentalista.

  • Comentario por alfonso 09.10.08 | 09:40

    Poco va a liberar a los cautivos esta Iglesia "sacerdotal"...la soberbia sacerdotal ha hecho mucho daño a la pobre gente de todas las epocas.Jesus,en la parabola del Buen Samaritano,nos recuerda que los sacerdotes de su tiempo eran LOS MAS MALVADOS DE TODOS LOS HOMBRES al no querer ayudar a un hombre medio muerto por los caminos,mientras el samaritano,que era laico y no creyente,si le ayudo.Los sacerdotes siempre "pasan de largo" ante el sufrimiento humano,dicen pero no hacen.A la Iglesia sacerdotal le importa muy poco la miseria de las carceles.A la Iglesia sacerdotal solo le importa sus planes fastuosos y sus ceremonias fastuosas.Solo es cristiano el diaconado,no profesional,por supuesto.

  • Comentario por Ramiro 09.10.08 | 09:03

    Perdón por la interrupción en el blog.
    A Ireneo no se le puede entrar al tapo.
    en el blog de Carmen ha escrito lo siguiente:
    Escribe sin reposo, ni piedad alguna y jamás utilizando su propio cerebro o "caletre". No te enfades, pero es verdad.
    Sé todos los Blogs que estás parasitando inmisericordemente.
    Vienes rebotado del INFAME Pikaza.

    Saludos.


    Comentario por Ireneo 07.10.08 @ 22:09

Domingo, 3 de junio

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Sindicación