El blog de X. Pikaza

Sólo tenían un pan en la barca (Mc 8, 14-21). ¡Uno bastaba!

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Estos días he venido tratando de las multiplicaciones (del pan de Jesús) y de su viaje en barca (que es la barca de la humanidad y/o de la Iglesia), en medio de la tormenta. En ese contexto he preguntado: ¿qué llevarías en la barca [tu barca, la barca eclesial, la barca humana] para realizar la gran travesía de la vida? La Biblia sabe que sólo una cosa ese necesaria (¡escucha, Israel, Yahvé tu Dios es el único Dios! ¡Sólo Dios importa, en el fondo sólo Dios existe de verdad). Por su parte, Jesús sabe que sólo una cosa es necesaria: la Palabra, tal como la escucha María (Lc 10, 42), añadiendo con la misma Biblia que «no sólo de Pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios» (Mt, 4, 4; Lc 4, 4; cf. Dt 8, 3). Pues bien, a pesar de todo eso, de manera sorprendente, en el contexto de las multiplicaciones y del viaje por el mar, el Jesús de Mc 8, 14-21 (con un paralelo mitigado en Mt 16, 5-12) afirma que lo único necesario en la barca es el pan y que, siendo bueno, basta un único pan para toda la humanidad. No hay carencia de pan. Lo que pasa es que, muchas veces, el pan de la barca (¡de las barcas!) no es bueno. De ese pan bueno de Jesús, que que ha de ser el pan de la Iglesia y de la humanidad, quiero tratar hoy, para que los unos seamos pan para los otros, haciendo de nuestra vida Alimento de Vida para los demás, para todos. Han par suficiente, si es bueno.

Texto. Un pan en la barca: Mc 8, 14-21.

Muchos han ofrecido respuestas juiciosas sobre «lo único necesario». Gracias a todos, pues tienen razón, desde su punto de vista. Yo había pensado en el tema del pan en la barca, y así quiero exponerlo con Marcos:

Se habían olvidado de tomar panes, y sólo tenían un pan en la barca. Y se puso a advertirles, diciendo: Mirad, tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la levadura de Herodes.
Ellos comentaban entre sí, (si no tenemos panes! Jesús se dio cuenta y les dijo:)Por qué comentáis que no tenemos panes? )Aún no entendéis ni comprendéis? )Es que tenéis embotada vuestra mente? 18 Tenéis ojos y no veis; tenéis oídos y no oís. )Es que ya no recordáis? 1)Cuántos canastos llenos de trozos recogisteis cuando repartí los cinco panes entre los cinco mil? Le contestaron: Doce. Y cuando repartí los siete entre los cuatro mil cuántos cestos llenos de trozos recogisteis ?Le respondieron: Siete.
Y les dijo:)Y aún no entendéis?

El pan de Jesús. Un texto enigmático

Sobre los panes y peces de las «multiplicaciones» ha fundado Jesús su familia. Con ella navega en la barca al otro lado del mar de Galilea. Esta es la última travesía. Navega la iglesia sin miedo a tempestades (en contra de Mc 4, 35-40 y 6, 40-52). Pero tiene otro problema: (el pan!: aceptar el alimento de Jesús, sin levadura de fariseos y herodianos. Recordemos las travesías que ha realizado Jesús, según el evangelio de Marcos:

-- La primera destacaba el miedo (4, 35-41) de llevar el mensaje (semilla de palabra) a la otra orilla.
-- La segunda el oleaje (6, 46-52), con Jesús fantasma nocturno: (No habían entendido los panes!.
-- La tercera se centra en esos panes (8, 14-21) que definen travesía misionera de la iglesia.

Suele preocuparnos la riqueza: ¡No tenemos suficiente! (faltan panes! Así piensan los discípulos, creyendo que un pan es corta provisión para tan larga travesía (Mc8, 14). Les había mandado Jesús por el mundo sin pan (mê arton: 6, 8), poniéndoles en manos de los pueblos a quienes ofrecen su mensaje. Evidentemente, no comprenden; Jesús les previene ahora de la mala levadura y ellos sólo escuchan el tema en perspectiva de penuria de panes materiales (8, 14-16).

Las tres partes del texto

Sobre esa disonancia anterior (Jesús habla del pan compartido, sus discípulo hablan escaso, discutido), con honda ironía, Jesús les hará ver que un pan es suficiente: (Su pan, que es el pan de vida compartida, el pan dialogado, ofrece a los demás, el pan de rodos! Desde este fondo ofrece la más bella y enigmática de todas las posibles catequesis eclesiales, enseñando a sus discípulos que deben conservar su pan sin mezcla de fermento malo. Lo que daña de verdad no es el poco pan sino la mala levadura. Precisamos la escena, que tiene tres partes:

-- Situación y enigma (8, 14-15). Los discípulos llevan sólo un pan. Jesús advierte (Cuidaos de la levadura de fariseos y Herodes! (7, 15).
-- Incomprensión (8, 16). Dialogan los discípulos y comentan ignorantes: (No tenemos panes!
-- Profundización (8, 17-21). Catequesis enigmática sobre los panes, en ejercicio de memoria creativa.

Empieza Jesús poniendo a sus discípulos en guardia frente al riesgo de contagio que representan fariseos y Herodes. La levadura de Herodes sazonaba su banquete de envidia con la muerte del Bautista (cf. Mc 6, 14-29). La levadura de los fariseos fermentaba el pan exclusivista de la ley, rechazando de la mesa a los impuros y gentiles (cf. Mc 7, 1-23). Así, acabando su primera parte (1, 1-8, 26), Mc ha querido presentar los dos peligros del evangelio, uno más político (Herodes), otro más sacral (fariseos). Frente a ellos se eleva el pan de Jesús que los discípulos llevan en la barca de su iglesia. Este es su tesoro, esta su grandeza. Por eso han de evitar todo contagio de mala levadura, como ha mostrado Mc en catequesis en tres tiempos:

Una catequesis en tres tiempos

Pregunta acusadora: ¿Comprendéis los panes? (8, 17-18a). En vez de responderles directamente, quiere que ellos descubran su ignorancia. No han entendido la pureza interior ( como en 7, 17); no han penetrado en las parábolas (como los oyentes de fuera en 4, 12). El pan es la verdad de la parábola (palabra) de Jesús; debían haberlo comprendido. En el principio del evangelio hallamos este discurso de ruptura que destruye las seguridades anteriores de una vida que parece fundarse sólo en la abundancia de los panes materiales (del dinero), en la línea de la levadura mala de la tierra.

Recuerdo creador (8, 18b-20). Lo que era acusación se vuelve ejercicio de memoria. Aprender significa recordar, volver a la experiencia fundante de los panes, para iniciar la travesía de la iglesia. En este contexto pregunta Jesús: )No recordáis? (ou mnêmoneuete: 8, 18b). Cuando partí los cinco panes... Cuando partí los siete panes... )cuántas cestas de restos llenasteis?. Ellos sólo recuerdan lo externo: cinco, siete (8, 19-20). Memoria transformante de los panes de Jesús debe ser el evangelio para ellos. Significativamente, falta esta palabra de memoria (recuerdo creador) en el relato del pan actualizado en la cena de Jesús (14, 22-25). Pero ella está aquí, como diciendo lo que ha de ser la eucaristía cristiana: un retorno activo y creador al gesto de los panes multiplicados y compartidos, en medio de la travesía misionera de la iglesia.

Nueva pregunta: ¿No entendéis? (8, 21). Evidentemente, Mc no responde, ni pueden responder todavía los discípulos. El enigma no se resuelve desde fuera, como enseñanza conceptual. La comprensión del signo de Jesús se encuentra vinculada al compromiso de su pan, al gesto de su propia entrega. Evidentemente, en este contexto el pan verdadero es Jesús (lo que él hace, lo que vive), como irá mostrando luego el relato de la cena (14, 22: el pan es su sôma), pero aun no lo puede decir pues no ha culminado su entrega. Por eso, a este nivel, el texto sigue siendo enigma. El Jesús del signo del pan de esta primera parte de Mc (1, 1- 8, 26) sólo se puede entender desde el camino total de su entrega, desde su presencia pascual en medio de la iglesia .

Navegar con un pan

Los discípulos de Jesús navegan como portadores de un proyecto de comida que vincula a judíos y gentiles. Sólo llevan como provisión un pan cuyo sentido no acaban de entender.

Antes, cuando Jesús les manda para la misión, en el gesto inicial de su entrega por los demás, debían ir sin pan, dispuestos a aceptar lo que les dieran en las casas. Por eso les dice Jesús que no llevan pan, ni cartera, ni repuestos de comida (cf. Mc 6, 8). Les dice Jesús que vayan con pan, pues se lo darán.
Ahora deben llevar un pan en la barca y Jesús dice que basta. Si tienen ese pan, si lo conservan y ofrecen a todos, no padecerán jamás necesidad.

Éste es el enigma y enseñanza de Jesús en Marcos. La primera parte de Mc culmina aquí en el mar de Galilea como catequesis sobre el pan mesiánico. Este es el signo de Jesús, es su evangelio hecho experiencia (iglesia) que se expresa y define a modo de comida compartida: no lleves «tu pan», confía en el pan de todos… Lleva un solo pan, el Jesús, para todos. . Para hacer la travesía del mundo, en camino de misión universal, los discípulos del Cristo galileo sólo necesitan un pan.
Comentadas por Jesús de esta manera, las multiplicaciones (6, 30-44; 8, 1-10) son clave hermenéutica de Mc, espejo que recoge y explicita lo esencial del evangelio, condensando todo lo anterior, anticipando lo que sigue. Los discípulos no llevan en la barca espadas (no van de conquista), ni libros (no son legión de escribas), ni dinero o algún tipo diferente de equipaje. Les basta un pan que pueden ofrecer a (y compartir con) todos los humanos, en multiplicación ampliada. Por eso, el recuerdo de las sobras anteriores (doce cestas para los judíos, siete para los gentiles...) es indispensable.
Todo Mc aparece así como ejercicio hermenéutico en torno a esos números: el doce de la primera multiplicación, el siete de la segunda. Este es el recuerdo fundante (mnêmoneuete: 8, 18) que un texto posterior vincula a la mujer de la unción (mnêmosynon autês: 14, 9). Es sin duda una memoria que la comunidad ha vinculado al gesto de la cena, donde Jesús se identifica (identifica su sôma) con el pan (14, 22).
Un solo pan en una barca frágil define a los cristianos. No les diferencia la ortodoxia legal ni un tipo de identificación política, sino el pan misionero que debe mantenerse resguardado de la levadura (herejía destructora) de Herodes y los fariseos. Familia embarcada en el mar universal, con un solo pan que se comparte y multiplica, eso son los seguidores de Jesús, en la travesía de la historia. Pedían los fariseos un signo que Jesús no quiso darles (8, 11-13), pues su signo es el pan que los discípulos llevan en su barca. No tiene más señales; su vida y obra se resume en esta experiencia de los panes .
)Han aprendido la lección? Parece que no. Los discípulos son tardos. Por eso, acaba Jesús su catequesis preguntando: )Todavía no comprendeis? (8, 21). Ellos responden con silencio. A lo largo de todo lo que sigue iremos viendo que no han comprendido, aunque sigan con Jesús en la barca .

Conclusión: un pan, un cuerpo

El pan constituye el centro y signo distintivo de la iglesia en Mc. No es en principio alimento sacral de los puros, ni sacrificio religioso de los consagrados sino comida ricamente humana de los muchos hermanos que se reunen, compartiendo a cielo abierto, sin normas de pura excluyente, los panes y peces de las multiplicaciones (6, 41; 8,6). Del nivel de separación elitista y pureza excluyente del judaísmo hemos pasado al pan bendecido que la comunidad comparte en nombre de Jesús con todos los que vienen. Estos son los contextos en que aparece:

-- Los panes de la proposición, ofrecidos en el templo, según ley judía, y propios de los sacerdotes, han de ser, conforme a Jesús, para los hambrientos (2, 23-28).

B Los misioneros no han de llevar consigo panes, sino que deben confiar y recibir el pan allí donde ofrecen su palabra y curaciones (6, 8).

-- La iglesia se define como experiencia de panes y peces compartidos; por eso, tiene que ofrecerlos a todos los que vienen, superando la ley de la compra y el miedo a la carencia. Los discípulos se vuelven ministros (servidores) de ese pan esencial de la iglesia (cf. 6, 37-44; 8, 4-69).

-- La experiencia cristiana del pan compartido supera la ley de pureza del pan de los escribas y fariseos. Jesús lo ofrece y comparte con todos los humanos (cf. 7, 2.5). Por eso, la sirofenicia pagana sabe que su hija (con espíritu impuro: 7, 25) está invitada al pan de los hijos, pues no se separan hijos y perros en la iglesia (cf. 7, 27-30).

-- Este es el pan misionero que permite a la iglesia superar la travesía del mar en la noche (6, 42); es el pan del recuerdo fundante, el signo de Dios en la barca de la iglesia, como ha dicho Jesús en la travesía sobre el mar del mundo (cf. 8, 14-21).

-- Este pan se hace "sôma" o cuerpo de Jesús. De un modo sorprendente y lógico, culminando la trama de su libro, Mc vincula el sôma, cuerpo ungido/enterrado de Jesús, cuyo evangelio se extiende a todo el cosmos (14, 8-9), con el pan que Jesús ofrece, ofreciéndose a sí mismo (14, 22), en comida y/o bebida de alianza para todos los humanos (cf. 14, 24).

–- Así lo ha formulado Pablo: «El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? Puesto que el pan es uno solo, nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo; pues todos participamos de un solo pan» (1 Cor 10, 16-17). Es el pan de la eucaristía, el pan de la vida entera.

La relación entre el pan multiplicado/misionero de la iglesia y el pan de la cena de los discípulos (cuerpo de Jesús) constituye el centro y clave Mc y de todo el cristianismo. El pan de la multiplicación (comer juntos) culmina allí donde el creyente se hace pan (entrega su vida por los otros). Por otra parte, el pan de la cena (cuerpo entregado de Jesús) sólo se despliega donde los suyos vuelven a Galilea y retoman (en la barca) el camino de la misión y las multiplicaciones.

No he leído con lupa todas las intervenciones y no se si alguna vez la palabra "luterano" se ha utilizado despectivamente, pero una persona lo ha sentido así .. y nos ha dicho (y yo he citado su carta). Yo quería, simplemente, que esa carta sirviera para que nos acostumbremos a utilizar un lengua que no hiera necesariamente a otros.

Conclusión. Queda el tema de la levadura mala.

El blog de allí terminaba en una serie de preguntas y contra-preguntas sobre posibles palabras injuriosas, dichas o no dichas. Pido perdón a mis lectores por haber planteado el tema… y, quizá, por haber propiciado la discusión. Lo más sorprendente es que yo pensaba en algunos y mis palabras se las atribuían otros. Para resolver todos los equívocos sería importante estar juntos, dialogar en torno al pan, mirándonos unos a otros. Eso no es posible en un blog como este, pero, al menos, podemos escucharnos y querer que mi palabra sea alimento para otros, comiendo así juntos del pan de Jesús.
El tema sigue, es más complejo todavía, pues queda pendiente el motivo de la «levadura mala». Volveré a plantearlo.

36 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 15.08.08 | 00:28

    Claro que hay mucho que reformar, Roser. Bienvenidas las críticas constructivas en el momento oportuno.
    Como dice Jose Carlos tenemos que querernos los que pensamos de forma diferente. Pero mejor ser constructivos.
    Hasta dentro de unos días.
    Paz y bien.

  • Comentario por Hermes 14.08.08 | 21:50

    El milagro de la multiplicación de los panes ilustra la infinita misericordia y la providencia de Dios Padre. Dios es amigo de los hombres, se compadece de ellos y cuida amorosamente de su pueblo. Su ser mismo es amor todopoderoso y eterno.
    Por otra parte el milagro ilustra la maravillosa fecundidad del amor de Dios. Al dar los panes y darse a Sí mismo en el amor, Jesucristo no experimenta una pérdida ni una división, sino una ganancia y una multiplicación.
    Por último es posible encontrar en ese prodigio una enseñanza sobre el carácter trinitario del don de la gracia divina: el pan dado por el Padre es la carne de Cristo, vivificada por el Espíritu Santo.

  • Comentario por Hermes 14.08.08 | 21:36

    ......comunicándonos su Espíritu. Participando realmente del Cuerpo de Cristo en la eucaristía, somos elevados a una comunión con Él y entre nosotros.

  • Comentario por Hermes 14.08.08 | 21:32

    La multiplicación de los panes es también una imagen de la Iglesia. Jesucristo está en el centro como el dador de la palabra y el pan y da a sus discípulos una misión que en apariencia los sobrepasa: alimentar a una multitud en un desierto. Ellos están ante el pueblo con las manos vacías. Muy poco es lo que ellos pueden hacer por sí mismos; pero cuentan con la ayuda de la gracia de Dios. Su mirada debe dirigirse a Jesús, el único que puede alimentar a la multitud. Los pastores sólo pueden entregar al pueblo el pan que Jesús les ofrece. Como el pan multiplicado, los discípulos deben repartir a los hombres la palabra de Dios y la eucaristía. Ambas tienen una fuerza expansiva que viene de Dios y está al servicio de todos los pueblos.
    La Iglesia es el sacramento primordial de Cristo, signo eficaz de su mediación salvífica universal. Es un pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Cristo nos constituyó místicamente su cuerpo, comunicándonos su Espír...

  • Comentario por Roser Puig F 14.08.08 | 20:28

    El reconocer que la Iglesia Católica necesita de una buena reforma para poder ser “Familia embarcada en el mar universal, con un solo pan que se comparte y multiplica” (del magnífico post de Pikaza) no creo que constituya ofensa ni merma de amor hacia Ella. Esta reforma es imposible de llevar a cabo si no miramos los problemas de frente. El mismo Benedicto XVI ha demostrado estar de acuerdo en esto, al afrontar la responsabilidad de la Iglesia en el problema (uno de ellos) de la pederastia y pedir perdón a las víctimas. Esconder la basura debajo de la alfombra no resuelve nada y no ayuda a mantener la casa limpia y preparada para que TODOS podamos comer del PAN sin temor a intoxicaciones. Desde luego, a nadie le gusta que le echen en cara sus defectos, pero ¿como vamos a hacer el mínimo esfuerzo para corregirlos si nos inhibimos o nos negamos a verlos?

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 20:23

    El problema aparece cuando se empieza a identificar el mal trigo, y cada uno señala el del otro.
    El buen pan es Jesús. Su palabra no es una reflexión de las comunidades, aunque reflexionen sobre ella.
    Si no realmente valdría cualquier reflexión, incluyendo la de los fariseos y la de Herodes. Por cierto, el problema de Herodes no parece que fuera la envidia, aunque sea el pecado que más sale en este blog. No mató al Bautista por envidia, más bien sería por miedo al poder que tenía sobre la gente, o por no querer oir sus denuncias, para callarle para siempre.
    Supongo que su levadura será la de idolatrar el poder social y político, la violencia, la riqueza, y despreciar los valores morales. Los fariseos son otra cuestión. Pero los hay de muchas clases.
    En fin, que cada uno sacará sus conclusiones libremente.
    Hola, Ana. Saludos a tu perro. Y a todos los presentes, claro está. Hola y adiós. :)

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 20:02

    Ser Hijo de Dios es más importante que la necesidad de comer y beber. Jesús recazó al tentador con las palabras de la Escritura que dicen que el hombre vive de toda palabra que "sale de la boca deDios" Mateo 4,4. La verdadera hambre del hombre espiritual. Se puede vivir de las palabras que pronuncia Dios. Las palabras pueden alimentar realmente el alma.

  • Comentario por Alberto 14.08.08 | 19:02

    Así pues, todo es una alegoría catequética, una reflexión pascual de las primeras comunidades, en el momento en que estaban atravesando las primeras tempestades en su proceso de expansión hacia tierras paganas.

    Ahora el mensaje sí se entiende... y se actualiza.

    Gracias, Xabier. Lo que nos regalas es una auténtica joya.

  • Comentario por Ana_MS 14.08.08 | 18:34

    ¡Esta barca..., no sé, no sé yo...!. Lo siento, pero en vista de como están las cosas, ni loca me subo yo ahí. Al final, todos en el agua y comidos por los tiburones. Prefiero ir en helicóptero, ¡ah, y me llevaría a mi perro, que no me lleva la contraria!. ;)

    Un cordial saludo.

  • Comentario por Roser Puig f 14.08.08 | 17:55

    No recuerdo quién firmaba (ayer, miercoles, 13 de agosto) un comentario cortito que decía que él , antes de embarcar, dejaría el YO en tierra. Por lo visto se ha borrado y me gustaría recuperarlo para poderle felicitar por lo inteleigente que me parece esa opinión.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 14:22

    El cuerpo único, el cual es la iglesia de Cristo, depende de la cabeza para su sustento: él es su pan de vida, y ningún miembro del cuerpo puede vivir sin ese pan. Jesús aclaró bien esto cuando dijo: "Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará" (Juan 6:27). Si uno no recibe regularmente esta comida, se debilitará y morirá espiritualmente.Como los primeros discípulos que se reunieron el primer día de la semana para partir el pan (Hechos 20:7), nosotros nos reunimos para compartir "la participación de sus padecimientos", para meditar en el amor divino, para buscar fuerza y consuelo, y para contemplar nuestra propia vida en su debida perspectiva espiritual. A menos que hagamos esto continuamente, nuestra fuerza espiritual puede decaer.


  • Comentario por sofía 14.08.08 | 14:13

    Bien, pues habla sinceramente.
    ¿No hay sitio para los dos en el mismo barco, porque pretendo que las críticas sean constructivas y que todos los cristianos se amen?

    Te dejo que lo pienses.

    PAz y bien.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 14:11

    Cuando nuestras relaciones personales están tensas, es más difícil para nosotros demostrar el amor de Cristo a nuevos creyentes. Si podemos amar únicamente a aquellos que están de acuerdo con nosotros, ¿cómo podemos ser una buena incubadora para las personas que apenas están comenzando a salir del mundo? Cristo dirige a su pueblo a amarse los unos a los otros aun cuando tenemos diferentes ideas, diferentes prácticas y diferentes maneras de adorar a Dios.




  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 14:05

    sigue: Jesus al decir esto a sus discípulos, nos advierte de aquello que corrompe las intenciones de los hombres. El llama levadura a la hipocresía, porque peneta y altera, lo mismo hace la hipocresía con las buenas costumbres. Basta una pequeña dosis de levadura para corromper la masa, basta que aparezca la hipocresía para corromper el alma, la sinceridad y la verdad.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 13:57

    “En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: “cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser desvelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que vosotros habéis dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y y lo que habéis hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas. A vosotros mis amigos os digo; No temáis a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo os indicaré a quién debéis temed : temed a aquél que después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno: sí, os repito, temed a ése.

  • Comentario por Pau 14.08.08 | 13:52

    - Solo un pan : el Pan de Su Palabra. Alimento espiritual para todos los que aman al Señor. Maná del cielo,maná diario y necesario para el creyente.

    -Solo un pan : pan que otra vez podia ser multiplicado para saciar el hambre física de los que en El confiaban.

    - Pan sin levadura : sin nada que lo infle, que lo llene de aire, de lo que no es esencial como alimento de alma y cuerpo.

    - 1ª de Corintios 5:7 : " Así que echad fuera esa vieja levadura que os corrompe,para que seais como el pan hecho de masa nueva,como el pan sin levadura que se come en la Pascua y el que en realidad sois vosotros. Porqué Cristo,que es el Cordero de nuestra Pascua fue muerto en sacrificio por nosotros". Biblia DHH,interconfesional.

    Bendiciones para todos.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 13:15

    Tú eres el que dijo que había presentado la renuncia a la IGlesia Católica, y diste una dirección para que lo comprobásemos. Y yo alabé tu coherencia, y dije que me parecía muy bien.
    No tiene nada que ver con el hecho de que ante tus críticas anteriores a la Iglesia Católica, absolutamente parciales desaforadas y excesivas, yo protestara y reivindicara objetividad, y buena voluntad hacia todos los grupos que se consideran seguidores de Jesucristo.
    Y lo repito. Todos los que queramos llevar la levadura de Jesús cabemos en la misma barca. Nadie desea más que yo que nos basemos en la verdad y el amor tal como Jesús dijo.
    Mi mano está tendida, eres tú el que no quiere estar en el mismo barco que yo, por lo visto, ante mi sorpresa.
    Paz y bien.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 13:10

    Jose Carlos,
    Si te ha escocido que te haya dicho la verdad, lo siento. No pretendía que la VERDAD te hiciera daño. Te pido disculpas por hacerte daño sin querer al decirte la verdad. Pero esa es la VERDAD. La que yo he dicho.
    Te deseo lo mejor.
    Sinceramente.

    Pero si seguís mintiendo exigiré las pruebas.
    Paz a todos los hombres de buena voluntad.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 13:07

    No hay barca que sobreviva a la difamación, la calumnia, la mentira.

    No existe ese uso despectivo del término luterano. Lo que hay por mi parte es la exhortación permanente a que no se insulte a la Iglesia Católica constantemente, sino que se hagan críticas constructivas y objetivas. Y el recuerdo de que JEsús dijo que no fuéramos anti-nada. "Quien no está contra nosotros, está con nosotros"

    Esa es la verdad, el pan de la verdad que permite el diálogo en cualquier barca, incluyendo este blog.
    Las mentiras son lo que escuecen. LAs traiciones, las falsedades, el rechazo de la mano que se tiende. De cualquier manera: PAZ Y BIEN
    Y recuerda la Verdad nos hará libres.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 12:48

    que si insinúas siquiera que ha existido ese insulto, exijo que lo muestre el blogger.
    Supongo que no tendrás la desvergüenza de mentir ahora después de haber dicho que olvidásemos el pasado.
    He dicho que no iba a seguir con el tema, pero si tú quieres estoy dispuesta.
    Habías pedido disculpas, yo te había mostrado mi solidaridad, pero si has cambiado de opinión, aseguro que yo lucharé por la verdad siempre.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 12:46

    Roser,
    Yo más bien preguntaría si en este blog se admiten católicos que sean casi ortodoxosos (pues mi ortodoxia la ponen en duda muchos ultraortodoxos)
    Jose Carlos no se siente fuera del blog por lo que yo pueda decir -en todo caso me podré sentir fuera del blog yo.
    Jose Carlos, se ha declarado a sí mismo fuera de la Iglesia Católica. Y yo admiro su coherencia y comprendo por fin por donde van los tiros.
    ¿Tengo tu permiso para opinar Roser? ¿O tengo ya la etiqueta correspondiente puesta por el delito imperdonable de creer que la Iglesia Católica también es la Iglesia de Jesucristo y no es la Gran Ramera, como se insinuaba en un párrafo ya borrado en el que se citaba a un escritor?
    Comentario por sofía 11.08.08 @ 13:22

    Respuesta al comentario anterior.
    Jose Carlos, no mientas. Los comentarios son recuperables por el blogger, de modo que si insinúas siquiera que ha existido ese insulto, exijo que lo muestre el blogger.
    Supongo qu...

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 12:30

    Xabier Pikaza ¿es esto un blog solo para católicos ortodoxos? Me parece faral que José Carlos se sienta FUERA por decir verdades que nos escuecen.
    Comentario por RRoser Puig F 11.08.08 @ 13:09

    Respuesta a los comentarios que han sido borrados por la ley de los 40.
    ¡Lo que ha pasado es que las verdades escuecen!
    Y no hablo más del tema

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 11:40

    Gracias, Max Kolbe.
    Me basta con saber que tú has leido los hilos y has comprobado la verdad.
    Sólo eso me basta.
    Podemos olvidar el pasado y como dice el blogger en este post:
    "El pan es la verdad de la parábola (palabra) de Jesús"
    "sería importante estar juntos, dialogar en torno al pan, mirándonos unos a otros. Eso no es posible en un blog como este, pero, al menos, podemos escucharnos y querer que mi palabra sea alimento para otros, comiendo así juntos del pan de Jesús."

    Basta con buscar la verdad juntos y creer en la buena fe del hermano.

    Todos creemos que en la barca lo único realmente necesario es la levadura de Jesús.

    Saludos fraternales a todos.


  • Comentario por max kolbe 14.08.08 | 11:33

    5ºTambién creo que como somos hermanos debemos solucionar el tema antes de seguir hacia adelante. No se puede seguir comentando los post y permanecer frio hacia la reivindicación de una hermana. Cada uno debería reconocer su parte de distorsión, empezando por reconocer que no hubo ningún insulto al luteranismo.
    6º Por último, hoy es san Maximiliano Kolbe, ejemplo de generosidad, que nos ayude a renunciar en bien del hermano.
    Saludos fraternales a todos.
    Perdona Xabier. Ánimo Sofía.

  • Comentario por max kolbe 14.08.08 | 11:28

    3º Leyendo y releyendo lo escrito estos días creo que Sofía tiene razón. Si alguien ha sido vilipendiado ha sido la Iglesia católica y Sofía lo único que hizo fue defenderla y mása adelante constatar el hecho que en ningún momento se ha atacado el luteranismo. Visto lo visto parece que sólo los males católicos se puedan y deban reseñar. Mal ecumenismo sería ese.
    4º Tengo la sensación que lo que ha pasado Xabier es un poco lo que ocurre cuando inmediatamente después de una jugada desafortunada el entrenador cambia a alguno de los jugadores involucrados en tal jugada. Lo hundes por lo inoportuno del momento escogido. Creo, de verdad, que puede que el post, que con toda buena intención nos debía dar un toque a todos, tal vez hubiese tenido más acierto con más días por en medio. Espero no molestarte con esta opinión.
    (sigue)

  • Comentario por max kolbe 14.08.08 | 11:20

    Las vacaciones de un compañero me regalan el hacer su trabajo y el mio. Por ello cuento con poco tiempo para escribir y comentar tanto los post como los comentarios. Pero sí que voy leyendo todo lo que escribís y quisiera comentar algunas cosas:
    1ºYo me llevaría en la barca a todos los hermanos ¿cómo podría dejarme a ni tan sólo uno de mis hermanos hechos a imagen de Dios, que para mí sois otros Cristos, templos del Espíritu!!!
    2ºAl blog le pediría: al blogger post no demasiado largos y a algunos comentaristas que sean más un poco más concretos en los comentarios. Y que nadie se enfade, es ta solo mi opinión.
    (sigue)

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 10:48

    Los discípulos no lo comprenden, porque tampoco habían comprendido que con la multiplicación de los panes, anticipo de la eucaristía, Jesús se había hecho alimento y sustento para todos y para siempre. Su mente seguía embotada. Todavía son de los que miran pero no ven. Es una dura recriminación de ceguera, pero también una exhortación a la comunidad cristiana de todos los tiempos para que se abra a la fe en Jesús con la luz de la mañana pascual. Aun cuando todo invite a creer que el Señor resucitado está ausente, su presencia protectora es segura. El actúa y deja destellar su gloria divina incluso en la noche oscura y en la turbulencia de un mar alborotado.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 10:37

    Tras la multiplicación de los panes, el grupo de discípulos es objeto de una revelación especial por parte de Jesús. Deben conocerle mejor que la muchedumbre. Sobre la barca, en medio del lago, ellos se encuentran solos y en peligro. Jesús se halla en oración en el sosiego silencioso de la montaña. Contraste sorprendente. Contraste sorprendente. Pero la oración no es ensimismamiento. Al contrario. Es el punto de partida más seguro para acudir en socorro a los necesitados. Desde la oración, Jesús sale al encuentro de los suyos, caminando sobre las olas del lago, es decir, abatiendo victorioso los poderes del mal. Su ademán de pasar de largo permite a los discípulos ver algo de su gloria, como cuando la gloria de Dios pasó ante Moisés en el Sinaí o como cuando el señor, en suave brisa, pasó ante Elías en el Orbe. Sus palabras de identificación y de aliento -¡Ánimo! ¡Soy yo!. No temáis- recuerdan las palabras majestuosas con las que el dios del Antiguo Testamento se revelaba a su pueblo.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 10:24

    Y es lo menos que esperaba de los que yo creía mis amigos.
    Pero por lo visto si no hay anticatolicismo no hay amistad, parece.
    Pero por lo menos que no se mienta.
    Aprendamos de las dos multiplicaciones. Algunos dicen que la del número 7 alude a los helenistas, y la del número 12 a la Iglesia de Jerusalén.
    Bien, pues en las dos, la levadura es de Jesús. De lo que se trata es de ir por el mundo con la levadura de la Verdad y el Amor, pero no de boquilla sino sinceramente.
    Como dije ayer, en todas las IGlesias hay que vivir las palabras de Jesús: "Quien no está contra nosotros, con nosotros está" De modo que no hay que ser anti-nada sino a favor de la levadura de Jesús, cada cual como la vea.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 10:18

    Jose Carlos,
    Estoy totalmente de acuerdo contigo, en olvidar lo que queda atrás. Siempre que no se mienta. Yo estoy dispuesta a olvidar los insultos a la iglesia Católica, en realidad yo simplemente pedí que se fuera objetivo y que no atacara nadie a ninguna Iglesia ¿En algún momento se ha insultado a los luteranos? No hay más que reconocer que ese insulto no existe. Es fácil.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 10:14

    sofía, muchos comentarios al pasar de los 40 se han borrado.
    Olvido lo que quedo atrás, me lanzo cara lo que está delante” (Fili: 3.13).

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 10:13

    En ese hilo a la única Iglesia que se insultó fue a la católica, y no fui yo, desde luego.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 10:07

    Quien quiera saber la verdad sobre ese asunto en el que se insiste, que lea los hilos de los días 10 y 11. Se formará una idea cabal de la verdad del asunto.
    No habría insistido más. Pero como ha vuelto a salir el tema tengo que volverlo a decir. Es una falsedad, es MENTIRA.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 10:06

    Jesús es el Hijo de Dios que nos fortalece en nuestro camino vital, en el que el mismo se entrega como pan. en su muerte, él parte el pan para nosotros. Y es suficiente: llega para todos. Las dos multiplicaciones de los panes y las travesías en la barca remiten a la muerte de Jesús en la cruz, en la que Jesús se entrega por nosotros y nos acompaña a la otra orilla, a la orilla de la goria divina.

  • Comentario por sofía 14.08.08 | 10:01

    Una persona mintió diciendo que se había dicho eso. Otra persona lo creyó. Y el blogger no lo comprobó. Es mentira.
    Yo en la barca llevaría la VERDAD. Y no llevaría a Judas.
    De nada sirve pedir disculpas si no se afirma que la carta se basa en una CALUMNIA de otro individuo.
    Más de lo mismo.
    Disculparse es reconocer que no ha sido así
    Ofenden las falsedades y las insinuaciones sospechosas a conveniencia.

  • Comentario por Jose Carlos Enríquez Díaz 14.08.08 | 10:00

    Marcos da un valor especial a la reacción de los discípulos. En la segunda multiplicación de los panes, los discípulos actúan de tal manera que parece que han olvidado la primera. Los discípulos no reconocen quién es Jesús. Están ciegos. Marcos describe las dos multiplicaciones de los panes entre las tres narraciones de las travesías de la barca. También en estas travesías muestra Jesús a los discípulos su poder sobreterrenal. Pero esto no produce en ellos ninguna fe. En la tercera travesía, Jesús censura duramente a sus discípulos: “tenéis ojos y no veis, tenéis oídos y no oís. Ni con las dos multiplicaciones de los panes ni con las travesías del lago, en las que pudieron experimentar el poder de Jesús, se abrieron los discípulos a la fe. Ellos permanecen ciegos y son un aviso duradero para que leamos el evangelio con los ojos abiertos y el corazón dispuesto.

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