Inicié este blog hace exactamente dos años... y uno de mis primeros textos estuvo dedicado a San Ignacio de Loiola/Loyola. Aprovecho la ocasión para rescatar aquel texto y volver a presentarlo, pues entonces eran pocos los que entraban en el blog. De Ignacio me importan mil cosas, que compartí muchas veces con su biógrafo Ignacio Tellechea, recién fallecido (Sólo y a Pie. Ignacio de Loyola, Sígueme, Salamanca 2004). Pero ahora y siempre me importa, sobre todo, su visión de Dios, que quiero ofrecer una vez más a mis lectores.
Partiendo del evangelio de estos domingos, ge venido hablando del Reino de Dios en sus diversas perspectivas. Hoy quiero precisar mejor el tema acuciante del tiempo ¿cuando será?, para decir al final que lo que importa no es el tiempo cronológico, sino otro tiempo de experiencia y de vida, en agradecimiento gozoso, al servicio de los demás, es decir, en fidelidad a la Vida, el primero de los dones de Dios, en medio de un mundo que sigue siendo conflictivo. Como en los días anteriores, sigo tomando motivos de mi libro Jesús Galileo (Tirant, Valencia 2007). Ciertamente hay un pasado del que venimos, del supremo Pasado de Dios. Ciertamente hay un futuro al que vamos, supremo Futuro de la Vida. Pero el tiempo primordial del Reino es hoy, para nosotros
He hablado dos días del Reino de Dios. Quiero hoy completar el tema, desde la perspectiva del pan y del camino de la vida. Quiero recordar que Jesús habló del Reino de Dios en un mundo donde se extendía el hambre y la opresión. Por eso, tras haber dicho que el hombre no sólo vive de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4, 4; Lc 4, 4), debemos añadir, con Jesús, que esa palabra ha de hacerse pan. Muchos campesinos galileos vivían bajo la amenaza del hambre; por eso, el Reino (¡bienaventurados los hambrientos!) debía expresarse en forma de comida (¡serán saciados!: Lc 6, 21). De ese Reino que es pan y es camino quiero seguir hablando, con palabras de mi libro sobre Jesús.
Hablé hace dos días del Reino de Dios, comentando unas parábolas del Evangelio de Mateo. Hoy quiero volver al tema, porque nos sitúa en centro del mensaje de Jesús y de la vida humana. El tema es vivir (aceptar la vida como un don); la tarea es procurar que otros vivan. De eso quiero tratar hoy, recogiendo una página de mi libro sobre Jesús Galileo. El Reino de Dios ¡qué regalo, qué tarea!
He venido tratando de las relaciones entre Jesús y el César, a partir de un libro de F. Carotta, donde se decía que el Jesús de la Iglesia es simplemente una mitologización religiosa del César. Quiero terminar esta pequeña serie recordando que el problema no es el César (la política en cuanto tal), sino la Mamona, un tipo de política, economía (o incluso religión) divinizada, en forma de "capital idolátrico", que destruye a los hombres. El César no es malo en sí, pero se puede volver malo (y el mal absoluto) si pone al servicio de la Mamona (una Mamona que puede manifestarse no sólo a través del César, sino a través de los sistemas económicos o sociales y religiosos que destruyen al hombre).
Domingo 17. Tiempo ordinario. Ciclo A. Mt 13, 45-52. Jesús ha retomado y recreado los elementos básicos de la experiencia israelita del Reino de Dios, convirtiéndolos en centro y sentido de toda su vida y mensaje. Posiblemente, él ha tenido una experiencia especial, vinculada a su bautismo, donde se vinculan dos elementos esenciales: (a) Dios es Padre le “adopta” y declara Hijo suyo, como a David y sus descendientes en 2 Sam 7, 1-2-14. (b) Ese mismo Dios Padre le hace heredero y potador del Reino, como a David. Pero su reino no es simplemente el de David, sino el triunfo y despliegue de la nueva humanidad. Desde ese fondo se entienden las parábolas del reino que Mateo ha presentado en el evangelio de hoy. No queremos comentarlas en concreto, sino presentarlas de un modo general, introduciendo así el tema del Reino de Dios.
He presentado en los dos días anteriores la relación entre Jesús y el César, comentando y criticando una hipótesis de F. Carotta. Quiero añadir que el verdadero tema para el evangelio se sitúa en otro plano: El de la relación entre Jesús y el “dinero/denario” del César. Así lo ha planteado uno de los textos más significativos del evangelio que dice: «Devolved al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» (Mc 12, 17 par).
Ayer presenté, con un texto de Xabi/Xabier la hipótesis según la cual Jesús no existió, sino que fue una mitificación judía de la figura ya mitificada de Julio César. Me sumo a la opinión de Xabi/Xabier, pero quiero añadir unas pequeñas reflexiones sobre la importancia que el tema ha tenido y sigue teniendo para conocer el pasado y planear mejor futuro del cristianismo. Jesús no fue Julio César, pero algo del César se ha metido dentro del cristianismo.
Entre los habituales de este blog está Xabi/XABIER Deop (tocayo mío y profesor universitario) que ha venido comentando hace días la hipótesis de F. Carotta, según el cual Jesús no existió sino que fue una recreación judía de la historia mitificada de Julio César. Esa hipótesis ha venido difundiéndose en algunos círculos clericales y no clericales en España. Le he pedido a Xabi/Xabier que nos escriba unas páginas sobre el tema y lo ha hecho con toda amabilidad. Aquí van. Veréis que es un hombre que sabe lo que dice, aunque no es profesor de teología ni de historia, sino de otras materias. tar en la base de una interpretación política e imperial del cristianismo. Gracias, Xabier. Aquí tenéis su texto (la foto es de Carotta).
Obra de cristología y teología clásica del Nuevo Testamento. Reinterpreta en forma unitaria los temas básicos de la experiencia cristiana, centra en Jesús, destacando su sentido para la existencia humana. Obra ejemplar, vincula la tradición protestante con la exigencia de conversión, reformulando de un modo unitario los temas básicos del Nuevo Testamento.
En 25 de Junio pasado falleció en Madrid el profesor Luis Cencillo, uno de los últimos sabios de esta tierra. Había nacido también en Madrid, el año 2003. Vivía retirado desde hace algunos años en la casa que habían construido sus padres en el barrio de el Viso. Había sido jesuita, había estudiado en Alemania donde fue alumno de algunos de los grandes pensadores del siglo XX (como Heidegger y Rahner). Se doctoró en Filología Clásica (1955) y se licenció en Derecho (1942), Filosofía (1954) y Teología (Innsbruck, 1957). Ha sido Profesor contratado de Filosofía española en Freiburg, Munich y Bonn (de 1958-1966), donde fue compañero de Josef Ratzinger, que enseñaba por entones teología fundamental y del que nos contaba sabrosísimas anécdotas. Dejó la Compañía de Jesús por razones personales y enseño unos años en Ameríca Latina. Fue después profesor de psicología en la Universidad de Salamanca, donde coincidimos a finales de los años setenta y principios de los setenta. Desde su jubilación ha vivido en Madrid, dirigiendo la fundación que lleva el nombre de su padre («Cencillo de Pineda»). Entre sus publicaciones se pueden contar Tratado de las Realidades, Dialéctica del Concreto humano, El Hombre, Sexo, Comunicación y Símbolo. Las más recientes: Cómo no hacer el tonto por la vida (2000), Lo que Freud no llegó a ver (2002) y Guía de Perdedores (2002).
En la línea de lo que vengo diciendo estos días, quiero presentar nueve rasgos del Jesús histórico. Hay otros. Pero estos son muy significativos. A partir de ellos se suelen fijar los restantes rasgos de la vida de Jesús. Así lo haré, partiendo de una página famosa de J.P. Meier, el exegeta actual más significativo, católico, alabado por el mismo Benedicto XVI en su libro sobre Jesús.
Domingo 16 tiempo ordinario. Ciclo AEl domingo pasado comenté el tema de la parábola del sembrador (Mt 13, 1-23), siguiendo un texto que, en gran parte, era común también a Marcos (Mc 4). La liturgia presenta hoy el tema de la parábola del trigo y de la cizaña, que pone de relieve la siembra de Dios, destacando también la “mala simiente” que crece en la historia. Vivimos en un campo mezclado, donde el trigo ha de crecer en medio de cizaña. Así es el reino de Dios.
Ficha del libro: MARTIN KARRER, Jesucristo en el Nuevo Testamento, BEB 106, Sígueme, Salamanca 2002, 556 págs. Libro básico de Cristología bíblica; servirá de texto para profesores y estudiantes de teología en los próximos decenios. Está escrito sobriamente, de un modo expositivo, pero con grandes pretensiones: quiere ofrecer y ofrece un compendio de Cristología bíblica, situándose con autoridad en un campo donde confluyen la investigación de la historia de Jesús a lo largo del siglo XX (en diálogo con la exégesis que va de A. Schweitzer hasta G. Theissen) y la teología bíblica, interesada en comprender el mensaje pascual de la iglesia.
Presento hoy un libro básico sobre la historia de Jesús, escrito por G. THEISSEN y por su discípula A. MERZ, titulado El Jesús histórico, BEB 100, Serie Maior, Sígueme, Salamanca 1999, 710 págs. Es uaa de las obras fundamentales sobre la historia de Jesús, quizá el mejor compendio escolar que existe en la actualidad. Los autores son protestantes, pero en esta campo de la historia de Jesús no existe ya diferencia entre católicos y protestantes, sino entre buenos y malos historiadore. Y Theissen (con Merz) es de los buenos. Quizá el mejor.
La experiencia de Jesús como trasgresor es un tema central de la tradición y tiene grandes consecuencias a la hora de entender la acción de sus seguidores. Normalmente, los transgresores rompen unos límites para trazar otros, cambiando un sistema que juzgan imperfecto por otro que les parece más perfecto. Pues bien, en contra de eso, Jesús, el transgresor mesiánico, ha superado y roto las barreras anteriores no para crear otras, sino para abrir un espacio y camino de vida que puede ser universal. Desde este fondo planteamos su figura, destacando sus milagros, exorcismos y títulos mesiánicos
Ayer publiqué una nota con los rasgos básicos de la teología de Pagola y en especial de su libro sobre Jesús. Hoy retomo el asunto, desde la perspectiva del debate eclesial que ha suscitado. Ciertamente, en el fondo sigue estando el "caso Jesús", con Pagola en medio. Pero ahora han cambiado los protagonistas: por un lado está Mons. Uriarte, que ha dado el Nihil Obstat para la nueva edición de la obra de Pagola. Por otro lado están los miembros de la Comisión para la Doctrina de la Fe, que de un modo al parecer vergonzante, sin firmar el domento, ni presentarlo oficialmente en Madrid, han colgado en la WEB de la CEE una Nota de aviso y aclaración sobre el libro de Pagola.
He tratado sobre el “caso Pagola” en varias ocasiones (incluso ayer tarde, presentando y censurando un juicio de C. Vidal, que me parecía poco oportuno). Hace unos días (27 del pasado junio) se publicó la Nota de la Comisión para la Doctrina de la Fe, ofreciendo un juicio y unas orientaciones de lectura del libro. He dejado pasar unos días, para no entrar de lleno en la polémica. Ahora, con la calma que ofrece el tiempo, dentro de la serie de trabajos que vengo ofreciendo sobre Jesús/Cristo, presento también mi lectura del caso Pagola, en dos aportaciones, una para hoy, otra para mañana. Los que hayan venido siguiendo mi blog verán que me permito retomar algunas cosas que ha he dicho en otras ocasiones. Pero el conjunto es nuevo.
Hoy 13 de julio, César Vídal, estrella de la Cope, ha publicado una recensión sobre el libro de Pagola, en el periódico La Razón. Una vergüenza. Así quiero decirlo. César Vidal es un hombre que sabe, un erudito. Puede ser un buen novelista, no lo sé. Es una enciclopedia andante, con ayudantes o sin ellos, no lo dudo. Tiene inmensos conocimientos y es, quizá, un gran comunicador (aunque no es mucho lo que le oigo en la Cope), pero no es un cíentífico y lo que dice sobre el libro de Pagola no tiene autoridad académica. Vidal puede ser católico o protestante, puede ser buen cristiano, no me meto, y es muchísimo lo que sabe de "historia" pero su opinión es de poco peso. En este contexto, para aviso de lectores, quiero decir tres cosas sobre la ciencia de César Vidal, antes de presentar su juicio sobre Pagola.
Estoy pesentado algunos temas de la vida de Jesús. Uno de los más significativos, por la importancia que tiene para la iglesia posterior, es el visión de Jesús como sacerdote... o, mejor dicho, como no-sacerdote. Jesús es Mesías, más que sacerdote..., siendo así sacerdote de otro tipo, en una iglesia en la que todos, varones y mujeres, somos en Cristo sacerdotes de Dios. De eso nos habla Ariel Álvarez Valdés. Las consecuencias de este planteamiento para la Iglesia actual las dejamos en mannos de los mismos lectores del blog. Una vez más, Ariel, gracias por tu colaboración.
Hace unos días presenté una recensión de L. Peña a mi libro sobre Dios como Espíritu y persona. Hoy quiero invitar a mis lectores a que entren en su página web (pongan simplemente Lorenzo Peña), estén o no estén de acuerdo con sus opiniones, que son las de un cristiano radical vinculado a un tipo de neo-marxismo universalista. Como ejemplo de su visión política y social recojo hoy este trabajo, publicado el 2008-06-30 sobre las leyes (¿leyes?) europeas de la emigración. A su juicio, esas no son leyes en sentido clásico, pues la ley es una ordinatio rationis, y estas llamadas leyes (aceptadas en España por el Gobierno y la Gran Oposición, a una) son ordenamientos de la sinrazón. No tengo por qué asumir todas las opiniones del Prof. L. Peña, pero me hacen pensar que algo no marcha bien entre nosotros, en Europa. Todo lo que sigue es de L. Peña.
15. Tiempo ordinario. Ciclo A. Entre las parábolas del evangelio, la más significativa es la del sembrador. Jesús no se limita a ver y escuchar. Tampoco es un simple maestro/mayeuta que ayuda a descubrir lo que de bueno existe en cada uno. No es tampoco un pastor que cuida rebaños que ya existen. El Jesús del evangelio es sembrador: derrama/regala semilla de humanidad en la tierra de Dios que son los hombres. Así le presenta la parábola de hoy, que comentaremos brevemente, siguiendo sus tes partes.
Hace dos días presenté a Ladaria (nuevo Secretario para la Congregación de la Doctrina de la Fe) como teólogo, ofreciendo la recensión de una obra suya sobre la Trinidad. Ayer hablé de su nueva tarea, deseando que sea amistosa, fructuosa, cristiana y «transitoria», como él sabe hacerlo, pues a mi juicio, en su forma actual, la Congregación para la Doctrina de la Fe tiene que desaparecer (pues la fe se expande y contagia, se despliega y define de otra forma). Pienso que él puede ser no sólo «bueno», que lo es, sino el gestor adecuado para realizar esta función transitoria, de transformación y, al final, de superación la Congregación a cuyo servicio le ha puesto Benedicto XVI (que sigue siendo el hombre de la Doctrina de la Fe). En esa línea, quiero recordar que antes que Secretario de la C. de la Doctrina de la Fe, Ladaria ha sido y sigue siendo un hombre marcado por la Experiencia del Amor de Dios, tal como lo ha mostrado en sus diversos libros. Por eso he querido recoger hoy un texto básico de su gran tratado sobre Dios, tal como lo presenté y comenté en mi Enquiridion Trinitatis, Secretariado Trinitario, Salamanca 2005. Con este texto me atrevo a soñar en un Ladaria que sea animador de una Congregación para el Amor de Dios (más que Secretario de la Congregación para la Doctrina de la fe en su forma actual).
Ayer felicité a Ladaria, recogiendo una versión matizada de la crítica que hice a un libro suyo sobre la Trinidad (en Estudios Trinitarios, 2002). Mañana publicaré un texto suyo sobre Dios, destacando así lo que es el centro de su teología. Pero hoy, en forma de contrapunto, quiero decir que él es un hombre bueno para un cargo «equivocado» (me atrevo a decir “malo”, con algo de ironía), un cargo que debe desaparecer pronto, para bien de la Iglesia, por la dinámica del Evangelio y los signos de los tiempos.
El Prof. Luis Francisco Ladaria acaba de ser nombredo Secretario de la Congregación para la Doctrina de la fe. Para quienes no conozcan su figura intelectual, quiero presentar los motivos básicos de su obra más importante, El Dios vivo y verdadero. El misterio de la Trinidad, Sec. Trinitario, Salamanca 1998, 446 pág.. Empezaré diciendo que Ladaria es ante todo un profesor. Nació en Mallorca (1944) e ingresó en la Compañía de Jesús, de la que forma parte. Estudió teología en la facultad jesuítica de Sankt Georgen de Frankfurt (Alemania) y se doctoró en la Gregoriana de Roma con un estudio sobre Hilario de Poitiers. Además de sus trabajos sobre teología patrística (Clemente de Alejandría, Hilario), queremos recordar sus libros de texto sobre Antropología Teológica (Comillas, Madrid 1983) y Teología del Pecado original y de la Gracia (Comillas, Madrid 1993), ampliamente utilizados en las facultades de teología de la iglesia católico.
Ayer presenté seis cuestiones disputadas sobre la historia/vida de Jesús. Hoy utilizo la historia en un sentido más extenso. Los alemanes distinguen entre Historie (hechos datables en espacio y tiempo; en castellano historia con minúscula ) y Geschichte (interpretación y sentido real de esos hechos; en castellano Historia con mayúscula). Gran parte de lo que decimos aquí pertenece más al plano de la Geshichte que de la Historie… Es decir, pertenece a la Historia con Mayúscula. En ese plano se sitúan gran parte de los temas que siguen (continúo la numeración de ayer).
Son muchos los temas disputados de la historia de Jesús: su relación con Dios y con los hombres de su tiempos, su forma de entender la Ley de Israel y de interpretar la historia de su pueblo, el sentido de su mensaje y de sus obras... Pero, partiendo de los libros ayer indicados y de otros también significativos y en la línea de mis trabajos sobre el tema, he querido destacar las seis siguientes, ofreciendo una bibliografía básica para cada uno de los temas.
Ayer presenté nueve libros importantes sobre Jesús. Hoy quiero recordar cuatro controversias mediáticas, no todas pero algunas de las más significativas. La vida de Jesús se ha vuelto tema de discusión y escándalo, entre la novela de ficción y el folletín periodístico. Todo se puede decir, con tal de vender, casi todo se dice. Tenemos que acostumbrarnos a ello. La respuesta a esas controversias puede ser, en un plano, la fe serena, que transforma la vida de los creyentes. Pero en otro plano puede y debe ser la buena historia, el estudio científico serio del acontecimiento Jesús. Cuatro controversias presento, muy distintas entre sí. Quisiera que las comentarais y que presentarais otras, este día famoso de San Fermín de Pamplona.
La Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, con la autorización de la
Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española publicó el 18 de junio de 2008 una Nota de clarificación sobre el libro de José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica (PPC, Madrid 2007) en la que supone que el libro es “deficiente” desde el punto de vista cristiano porque «parece sugerirse que para reconstruir la figura histórica de Jesús haya que prescindir de la fe» (num 4). Pues bien, resulta que esa «deficiencia» constituye un punto de partida universal de toda la exégesis científica (católica o no católica), a partir de principios del siglo XX… Toda la ciencia (en cuanto ciencia), en todos sus planos, actúa «etsi Deus non daretur», pues de lo contrario no sería ciencia, ni en el campo de la física, ni en el campo de la medicina, la psicología o la sociología. Meter la fe en cuanto fe sobrenatural en la ciencia histórica (en cuanto ciencia) es destruir la ciencia y negar a Dios. Ciertamente, en un segundo momento, ciencia y fe tendrán que dialogar (al menos desde el punto de vista cristiano, del Dios que se encarna en la historia). Pero para ello hay que comenzar dejando que la ciencia sea ciencia, que la historia sea historia. De eso se acusa al libro de Pagola: de ser histórico. Y, si por eso se le “condena” de alguna forma, se está condenando toda la exégesis moderna, católica y no católica. Entre los libros que la CDF podría condenar pueden citarse los que siguen. Ellos pueden ser la mejor lectura de verano para los hombres y mujeres que estén interesados por la figura de Jesús. Ya saben: ¡Este verano un libro sobre Jesús!
Domingo 14. Tiempo ordinario. Ciclo A. Mt 11, 25-30. Son muchas las cosas que sobre Jesús y Dios se han venido y se vienen discutiendo desde tiempo antiguo y todavía hoy, con acusaciones de conocimiento y desconocimiento. El evangelio de hoy, que está en el centro del llamado documento Q (cf. Lc 10, 13-15), recoge el más antiguo testimonio de la Iglesia sobre las relaciones de Jesús y Dios y las presenta en forma de parábola, la parábola del Hijo que conoce al Padre. Todo ser humano es Hijo de Dios, pero Jesús lo es de un modo especialmente intenso y así ha venido a decírselo a los hombres y mujeres, para que ellos también, todos, pueden vivir como hijos, conociendo a Dios precisamente al descubrirse en manos del Padre. Estamos ante el Dios de los pequeños (de los pobres, enfermos, oprimidos), no ante el Dios de los sabios, los teólogos de oficio o los magnates de dominios religiosos (He querido poner en la imagen una madre y una hija, porque este Padre es varón/mujer... y ese Hijo es hijo/hija). Èste es un canto a la vida, el más alto de todos los cantos a la vida desde la perspectiva de Jesús, canto por todos y con todos, desde los más pobres y pequeños, para que vivan en solidaridad, asumiendo el "yugo" del amor y abriendo para todos un camino de esperanza. Éste es el Cristo verdadero que nos habla y llama, desde el centro del evangelio.
Tres cristología hubo en las Gran Iglesia antigua y las tres totalmente ortodoxas, aunque cada una con sus limitaciones y su necesidad de ser completada desde otras perspectivas. Tres hubo entonces y las tres siguen (al menos) siguen existiendo en la actualidad, fundadas todas en las únicas verdaderamente canónicas y normativas, que aparecen en los diversos del Nuevo Testamento, que no son cristo-logías estrictamente dichas, sino anuncios y experiencias básicas de la Buena Nueva de Jesús de Galilea, según los evangelios, las cartas de Pablo y los restantes libros de la Escritura cristiana. En resumen. (a) En el principio (Nuevo Testamento) hay varias experiencias de Jesús, no una, todas convergentes pero distintas (unidas por la certeza de haber encontrado a Dios en Jesús). (b) En la Iglesia antigua (siglos II al V) no hay una sino varias cristologías (antioquena, alejandrina, calcedonense)… Por eso, cuando hoy me hablan algunos de una cristología úníca, de tipo normativo (lógico), y quieren imponerla sobre todos (de manera monolítica) me sonrío y digo ¡vaya, vaya! De eso quiero hablar hoy, iniciando una serie de textos sobre el Cristo de la Biblia y de la tradición cristiana, en tiempos en los algunos parecen andar revueltos por el tema. Entre otros, Sofía y Emérito andan dialogando en mi blog sobre el ema. Aquí les ofrezco materia (a ellos y a otros) para seguir dialogando.
Julio es en España tiempo de encuentros académicos. Más de treinta universidades y otros centros culturales ofrecen sus cursos de verano sobre diferentes temas de actualidad, entre los que se encuentra Jesús y el cristianismo primitivo. En este contexto quiero volver a Jesús, reflexionando sobre un tema que ha inquietado no sólo a la Conferencia Episcopal Española (nota sobre el libro de Pagola) sino a miles y miles de lectores. Lo haré en los próximos días, desde mi propia perspectiva. Comienzo hoy, día de Santo Tomás apóstol, ofreciendo dos lecturas de lo que ha venido siendo mi trabajo sobre el tema a partir de mi libro sobre Hijo de Hombre. Jesús Galileo. Una es de Gonzalo Haya, fino teólogo, asiduo de este blog, que recoge y comenta una conferencia que impartí sobre el tema hace dos meses en Madrid (siguiendl el tema del libro citado). La segunda es una recensión que F. Mateo, poeta y pensador, ha hecho de mi libro, elevando en tono poético y filosófico las preguntas fundamentales. Sigue estando en el fondo la temática de ayer, con el amigo Gelpi y con San Pedro: ¿Quién dicen los hobmres que es el Hijo del Hombre?.
Ayer protesté en contra de la noticia que se daba en diversos medios sobre la detención de un sacerdotes de Salamanca, vinculado a la droga en el entorno de la cárcel. Resulta que le conozco, entrañablemente, desde hace tiempo. Suponía además que la noticia era cierta, pero no me gustaba que saliera publicada de esa forma. Pues bien, parece que se ha confirmado el caso. Por eso he borrado el post de ayer y lo permuto por éste.
Se dice que lee han agarrado 600 gramos de hachis en casa, y 400 gramos al lado de la prisión (no dicen si encima o en el coche). Son cantidades que no se pueden justificar ni para consumo propio ni para ayuda a enfermos que lo usan... Parecen cantidades para que algunos de la cárcel puedan consumirlas... dentro de ese laberinto que es la compra-venta (regalo) de droga en la cárcel. Y al parecer le seguían por ese motivo, ya habían cogido a otro cura que había metido teléfonos móviles en la cárcel de Topas hace meses...
Yo no quiero ni puedo justificar esa conducta... Pero entiendo a C. L. Un hombre como él, con su sensibilidad y su forma de entender a los presos, haya corrido el riesgo de buscar esas respuestas ilegales... creyendo que lo hacía para bien de los presos (no pra ganar dinero, que C. L. siempre ha sido pobre entre los pobres). No quiero defenderle ante la ley en cuanto ley, si es que es verdad que ha "jugado" en este caso al margen ella... Parece que ha jugado y ha pedido, como es lógico (hay otros que ganan dinero y que nunca pierden, ni les cogen). Parece que C. L. iba corriendo riesgos... Es mayor, sabía a lo que se arriesgaga. Pero estoy convencido (con él y como él) de que hay cosas que van más allá de la pura ley... y una de esas cosas es ayudar a los encarcelados, "visitarles" de verdad, como dice Mt 25, 31-46. Y en ese campo sigue sin resolver el tema de la droga, dentro y fuera de la cárcel
Si las cosas son como se dicen, creo que la forma de actuar de C. L no ha sido la legalmente correcta y por eso deberá responder ante la ley. Pero él seguirá siendo un testigo de que hay cosas que van más allá de la ley, en ese laberinto imposible de la cárcel.
Con temor temblor le diría a C. L.: te has equivocado, pero ibas por buen camino. Desde mi pequeño blog, ánimo y un abrazo. Y la próxima vez, que espero sea ponto, amigo C. L., acrúa desde dentro de la ley, pero superándola por dentro. Te decía ayer que nos quedan cosas por conversar ¿te acuerdas? Pregúntale a Jesús, para ver lo que te dice. Y ánimo. Dios sigue existiendo, más que nunca, y sobre todo cenca de tu Topas. Xabier
Sigue la polémica sobre «quién es Jesús», una polémica encendida en España y en los países de lengua castellana por el libro de J. A. Pagola (Jesús. Aproximación histórica) y alimentada después por la nota «condenatoria» de la Comisión par la Doctrina de la fe de la Conferencia episcopal Española, del 18 de junio de 2008. En este contexto resulta bueno volver a los principios, es decir, a lo que la gente (cristianos y no cristianos) dicen sobre Jesús. Eso es lo que hace, una vez más, mi colaborador y amigo F. Javier Gelpi, comentando el Mensaje de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar de 11 de mayo de 2008 . Voy a seguir tratando del libro de Pagola, pero dejando a un lado las polémicas y las acusaciones de gentes que opinan y opinan y vuelven a opinar sin haber leído el libro… ni los evangelios, sino a partir de posturas viscerales a favor o en contra de la Conferencia Episcopal Española. ¿Por qué no volvemos de verdad a Jesús, con Pagola o sin Pagola, pero con el evangelio? A eso nos invita Gelpi. Gracias, una vez más, por tu aportación
Organizado por la Universidad Menéndez y Pelayo y dirigido por el Prof. V. Pérez, se celebrará un curso sobre Cristianismo e Islam en Diálogo. Noticias sobre el curso en http://www.uimp.es/uimp/home– o por el buscador Google: Cursos de Verano de la Universidad internacional
Menéndez y Pelayo, A Coruña. Aparece en: cursos, con programa completo (créditos, precio, alojamiento etc. Precio normal 125 euros; para estudiantes la mitad. Dirección: Glorieta América S/N / 15004 A Coruña /981 140 790). Creo que es el primer curso que se celebra en España con análisis de los temas fundamentales del diálogo, desde una parte cristiana y desde una musulmana. No se hablará de diálogo, se dialogará.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman