Tan dentro de ti. Dios como libertad y diálogo (B. Lahoz)
07.05.08 @ 09:59:15. Archivado en Dios, Teólogos, Teología, Amigos, la voz de los
Ayer he vuelto a comentar el “argumento ontológico”, propuesto de manera clásica por San Anselmo y recreado por Fernando (y por mí). Es un argumento con muchas lecturas. Una de ellas, de tipo agustiniano, puede formularse así: «No busques a Dios fuera de ti, no quieras que otros te demuestren su existencia, ni aceptes al Dios que te imponen desde arriba. Nadie te podrá demostrar que hay Dios, ni podrá asignarte un tipo de religión o de experiencia, nadie podrá utilizar la religión para dominarte y tenerse sometido. Nadie, diciendo “Dios”, te podrá decir “sométete y obedece”. Busca dentro de ti y encontrarás la libertad, que “su presencia” (la de Dios, la tuya). Sé fiel a ti mismo y descubrirás que Dios habita en tu interior». Ésta fue la verdad que me enseñó hace casi cuarenta y cinco años el Padre. Bienvenido Lahoz, uno de los hombres más significativos de la iglesia española de la posguerra. Dios fue para él una expresión y garantía de libertad, dentro de una Iglesia a la que quiso (y en la que tuvo que vivir como exilado).
1. Vida
Nace en Cervera del Rincón (Teruel) el año 1887. Ingresa en la Orden de la Merced y se ordena sacerdote, tras cursar estudios sacerdotales.
Fue licenciado en Filosofía, por la Universidad de Barcelona (con premio extraordinario) y Doctor en Teología y en Derecho Canónico por Universidades de la iglesia.
Fue socio fundador de la Sociedad Mariológica Española y de otras instituciones teológica de ámbito estatal, en las que después no pudo enseñar, ni publicar (porque sus ideas no eran las oficiales).
Desde 1941 se le prohibió publicar y enseñar en centros católicos, por sus ideas especiales sobre Dios y sobre el hombre.
A partir de 1939 fue capellán de la Cárcel Modelo de Barcelona, vinculando su experiencia cristiana con el compromiso más intenso de entrega a los más oprimidos de la sociedad.Murió en Barcelona el año 1970, sin haber podido gozar de las libertad de la nueva Iglesia y sociedad.
Una primera indicación de su vida y obre en A. López Quintás, Filosofía española contemporánea, BAC, Madrid 1970, 476-480 y en varios números de Obra Mercedaria, Mercedarios, Barcelona 1970 y en Colección Monasterio de Poyo, Mercedarios, Madrid.
2. Experiencia de Dios. La verdad del propio pensamiento.
Quiero recoger mis recuerdos personales. Nos dio un curso el años 1962/1963 y nos contó lo que había sido su camino de búsqueda de la verdad, desde el cristianismo, superando un tipo de objetivismo de la verdad, un tipo de dogmatismo impuesto por las condiciones intelectuales y religiosas del tiempo. Quisieron demostrarle por la ciencia que Dios es Dios y vio que por ese camino se llegaba a Dios. Quisieron luego imponerle un tipo de filosofía objetivista, con argumentos objetivos, de tipo dogmático, y vio que Dios no puede entenderse de esa forma. Así quedó solo, ante su propia mente, y allí dentro de sí mismo, en oración callada, descubrió, lo mismo que Anselmo, que estaba en manos de Dios más grande que todos sus pensamientos. Éstos fueron algunos de los rasgos de su búsqueda de Dios.
Introspectivismo, frente a objetivismo dogmático. Le quisieron imponer un tipo de sistema dogmático y no lo pudo aceptar, por coherencia personal y libertad cristiana. No hay una verdad objetiva que se impone sobre los individuos. La verdad está dentro, en la experiencia personal. Nadie nos puede imponer desde fuera un tipo de Dios, un tipo de iglesia.
La verdad como algo personal: Dios se revela en una búsqueda de verdad, de iluminación interior, frente a un objetivismo que impone a la fuerza un tipo de verdad que no respeta la libertad de los creyentes. Lahoz supo que el Dios oficial de la filosofía y teología que entonces se enseñaba iba en contra de la libertad (y de la racionalidad moderna). Así vivió durante años en una gran crisis interna.. Nos contaba que un dí, estando rezado en el coro del convento, oyó una voz interior que le decía: “Busca dentro, yo soy tu verdad”. Tuvo así una iluminación que le mostró que la verdad se identificaba con su propio pensamiento interior, con su vida más profunda.
Así descubrió, de una forma distinta, la verdad del argumento de San Anselmo: Dios es la misma verdad del pensamiento, es la garantía del valor de nuestra libertad. Eso significaba que Dios no es una verdad objetiva, sino el despliegue del mismo pensamiento interior, la luz de la propia vida, la hondura del propio pensamiento. La revelación como experiencia interior…La verdad exterior de la Iglesia… Sólo se puede alcanzar desde la verdad interior
3. Un Dios trinitario: la verdad como diálogo interior
Bienvenido Lahoz descubrió que la verdad interior (el Dios del propio pensamiento) no es un Dios solipsista (yo y Dios), no es un Dios del pensamiento cartesiano que se busca tan sólo a sí mismo. Al contrario, el Dios del pensamiento interior es, por principio, un Dios trinitario. De esa manera volvió a empalmar con las “razones trinitarias” de San Anselmo, pero en perspectiva dialogal, de lenguaje interior, de encuentro de personas. Bienvenido Lahoz tuvo esta intuición en los años treinta, años en los que se cultivó el personalismo dialógico, en Alemania y en Austria, entre judíos y cristianos (bastará recordar a M. Buber y F. Ebner). Éstos son los elementos básicos de su pensamiento:
Cuando penetro en mi interior y descubro mi “pensamiento”, no descubro sólo una “idea mayor de la cual no puede pensarse ninguna” (como decía Anselmo), sino que descubro que mi persona es un “yo dialogante”. No soy un yo en sí, ni un yo frente a unos objetos, ni un sistema formal de tipo matemático… Penetro en mí y descubro que yo soy un “yo desde un tú”, un yo y un tú, con un él y un nosotros. No soy un individuo aislado, sino un “diálogo social”, soy una comunidad de personas que se cruzan y fecundan en mi persona, de manera que en mí habita, en forma nueva y única, el diálogo del conjunto de la humanidad. No soy un “yo” puro sino un yo-tu-el/nosotros. Cada uno de nosotros somos un diálogo interior, un camino de búsqueda compleja, desde diversas perspectivas
Por eso, no hay primero un “yo” y después un “encuentro social”, sino que en mí se expresa el diálogo de toda la sociedad. a sociedad es una comunicación. No hay esencia objetiva, una verdad social ya hecha, sino hay comunión de personas. La verdad de Dios (la verdad que es el Dios interior) se expresa, según eso, en el diálogo personal (de cada uno en sí mismo) y en el diálogo social (de todos los hombres y mujeres entre sí). Cada persona es un momento de un diálogo social, de manera que “yo” no puedo pensar en mí sino como espacio de encuentro entre un yo, un tú, un él… y un nosotros. … Eso significa que la única verdad es la comunicación, un diálogo en el que han de entrar todos. Por eso, una iglesia que quiere tener una “verdad objetiva” fuera del diálogo, una iglesia dogmática, con argumentos ontológicos (de tipo cosmológico) termina siendo (según expresión de Lahoz) una iglesia pagana, es decir, idolátrica. La verdad del Dios interior, que es el Dios trinitario, es una verdad dialogal, siempre dialogal.
Obra teológica. Desde aquí se entiende la obra teológica que el P. Lahoz quiso desarrollar y exponer en los primeros años después de la guerra española, a partir de un famoso Congreso de la Sociedad Mariológicca del año 1941, en Madrid. El P. Lahoz expuso allí su pensamiento, ante los obispos y teólogos que acababan de salir de la guerra. Allí ponía de relieve dos cosas. (a) Que Dios es diálogo y que la verdad está en el diálogo… (b) Que la Virgen María como persona tenía una capacidad especial de intervenir en Dios. Esto significa que la Virgen (que cualquier persona) puede intervenir de un modo intenso en el desarrollo de la voluntad de Dios.
Prohibición de enseñanza y exilio interior. El obispo de Madrid, que tenía un poder muy grande en la Iglesia Española (obispo llamado Eijo y Garay) respondió de una manera fulminante y prohibió a B. Lahoz todo tipo de enseñanza y de publicación, condenándole al exilio interior y exterior, eclesial y social. Eijo y Garay era el obispo de régimen (político y social), obispo de Madrid (quizá iniciador de una serie de obispos que en el fondo siguen pensando lo mismo). Eijo se impuso por la fuerza de la ley sobre Lahoz, que respondió callándose… y siguió callándose hasta la muerte… Aunque a nosotros, sus jóvenes amigos, nos decía: vosotros seguiréis el camino que yo he comenzado. Vosotros seguiréis mis dos verdades, que son las verdades del evangelio: que Dios es luz interior de libertad… y que la verdad (la misma esencia de la vida) es un diálogo.
Hoy, pasados más de setenta años de las intuiciones primeras de Lahoz, pasados más de cuarenta años de sus enseñanzas “secretas” y jubilosas, en un seminario de provincias… el P. Lahoz sigue siendo ejemplo de intelectual… y de hombre de compromiso eclesial (como seguiremos viendo mañana). Su forma de entender el argumento “ontológico”, que no es antológico en el sentido tradicional, sino de introspección y comunión sigue marcando un ejemplo en la Iglesia española. Mañana, Dios mediante, seguiremos.
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Soy agnóstica, si planteo el tema Dios desde la razón, pues no hay pruebas objetivas de que lo que yo considero Dios no pueda ser una creación subjetiva de mi cerebro.
Pero desde mi agnosticismo apuesto por la fe, y entonces tengo la certeza total (y subjetiva e imposible de probar) de que Dios está en mí y en todo. "El corazón tiene razones que la razón no entiende"
En el párrafo 2 donde escribes que " por la ciencia se llega a Dios", supongo que es error de transcripción y que quieres decir todo lo contrario.
Me han encantado las ideas del P. Lahoz.
Es mucho más fácil " atrapar" a Dios con dogmas e ideas objetivas que redescubrirlo desde la intemperie sicológica, asido sólo a la Fé. Lo único real no son las ideologías sobre Dios- tan extendidas- sino la experiencia personal a partir de esa introspección y del diálogo en todo discurso religioso, pues Dios es Diálogo por antonomasia.
Max Kolbe cita a Enrique Martínez Lozano.Conozco todas sus obras.Escribe bién y tiene buenas ideas, pero tengo reparos sobre el Dios de que habla, más panteista que Personal.¿ Nos puedes hablar sobre esto y sobre los nuevos paradigmas de que habla?
Aunque yo no soy anselmiana. Pienso en parte como Alberto.
A pesar de que Sí opto por el "Introspectivismo, frente a objetivismo dogmático", como dice Pikaza.
También por "La verdad como algo personal: Dios se revela en una búsqueda de verdad, de iluminación interior, frente a un objetivismo que impone a la fuerza un tipo de verdad que no respeta la libertad de los creyentes"
Pero por encima de ese introspectivismo está Dios actuando en la realidad. Pienso, y en esto creo coincidir con Alberto, que Dios existe en mí porque también existe fuera de mí, en los otros, y en todas partes, y porque percibo su actuación en mi vida.
Donde estén dos o más reunidos en su nombre está Dios, y nuestra fe es comunitaria.
ME quedo con la síntesis final: "Dios es luz interior de libertad… y que la verdad (la misma esencia de la vida) es un diálogo".
Y le añado otra de cosecha propia: "la busqueda sincera y humilde de Dios puede fácilmente desembocar en biografías como la de este padre Bienvenido Lahoz".
Hata la próxima.
Doy por concluida mi aportación-monólogo, para no hacerlo excesivo, dado que esto debería ser lugar de diálogo.
Gracias a X.Pikaza por sus amables aportaciones que a buen seguro enriquecerán la vivencia espiritual de todos.
Había llegado la hora de que toda la humanidad conociera que Dios no quiere la esclavitud sino la libertad. No quiere la enfermedad sino la salud. No quiere la muerte sino la vida.
Y con permiso, sigo la línea de pensamiento que inicié en el post anterior.
De modo equivalente a mi intuición de que Dios da sentido al devenir incierto de mi historia personal y de que puede dar respuesta incluso al absurdo de la muerte, un pueblo entero tuvo la intuición de que su historia colectiva estaba vinculada a la protección de un Dios que tomó partido por ellos: por los ibr, los hebreos, los esclavos de Egipto.
Y los mismos principios se aplican a la dimensión social, sea anterior o posterior a la dimensión individual.
Dios es externo a mí. Y no hay camino de acceso. Lo único que podemos hacer es prepararle el camino a Él para que en algún momento nos encuentre preparados para acoger su mensaje y su presencia. La iniciativa es suya. Sólo podemos preparar y esperar.
Tanto si Dios procede de lo más alto de mis pensamientos como si procede del diálogo social del que dependemos para desarrollarnos como persona, Dios no deja de ser una proyección de mis pensamientos o una deducción artificiosa a partir de una realidad humana.
Pikaza ,menudo "chaperón " ...casi, que dejo de pensar y sigo viviendo ..caminando ...puedo volverme orate y entonces ........dejo de vivir ?
JMS ,no te entiendo mucho ,hoy quizá no lo hayas radectado bién o sea yo que debo estar muy "espesa de neurona "
Sobre el texto ,aunque lo anterios también vá sobre él .....digo :"Dios hizo el UNIVERSO PERFECTO ....mares ,montañas ...plantas animales etc......cuando llegó al HOMBRE ..estaba tán cansado ...que nos hizo CASI PERFECTOS ,menos LA CAPACIDAD DE ESTROPEAR Y CARGARNOS ,TODO LO QUE EL HABIA HECHO .
Pero no quisiera acabar sin una pequeña aportación. Cuando con mi "dios" angustio, persigo o incluso, tristemente, mato, es que mi "dios" no es el Dios de la Vida, el Dios del Amor, el Dios de Jesús ni el Dios de la Iglesia de Jesús. Si en cambio, con mi Dios reparto espíritu, paz, bien, fraternidad y felicidad es que mi Dios sí que es el Dios de la Palabra y la Palabra se hace verbo y vida, se encarna en mí.
Saludos fraternales a todos.
- Un cuaderno con el título más provocativo sobre el tema, José Laguna, "¿Y si Dios no fuera perfecto?", Cristianisme i Justicia (tranquilos que el título y su contenido son provocativos pero no heréticos)
- Y para acabar con la lista, y aunque ya lo cité en otra ocasión, Xabier Pikaza, "Dios judío, Dios cristiano", Verbo Divino.
(sigue)
En el campo filosófico actual Levinas ha desarrollado este tema casi exhaustivamente.
- Quizá el mejor libro que se ha escrito sobre las imágenes falsas de Dios sea el de José Mº Mardones, "Matar a nuestros dioses. Un Dios para un creyente adulto", PPC
- José-Vicente Bonet, "Teología del gusano", Sal Terrae
- Para trabajar el tema en grupo (sin excluir la laectura personal),Enrique Martínez de Lama, "Dios deformado", CCS
- Otro recien horneado, Serafin Bejar, "Dios en Jesús. Evangelizando imágenes falsas de Dios", San Pablo
- Para la pastoral juvenil (hasta los 99 años),Gian Franco Svidercoschi, "En busca del Padre. Un lugar para Dios en el mundo de hoy", Paulinas.
- También para jóvenes, Javier Suescun, "Dios sirve para algo?, San Pablo
(sigue)
"Espiritualidad de la liberación", "ya no se trata de si creemos o no creemos en Dios sinó más bien como es el Dios en que creemos".
Y con permiso de Arco-Iris (va de broma) aporto algunos títulos que me parecen interesantes:
- Para mi un libro básico es el de Dolores Aleixandre, "Dame a conocer tu nombre. Imágenes bíblicas para hablar de Dios", Sal Terrae
- Carlos González Vallés, "Dejar a Dios ser Dios", Sal Terrae
- Enrique Martínez Lozano, ¿Dios hoy?, Narcea.
- Del mismo autor y recien salido del horno, "¿Qué Dios y qué salvación?", Desclée.
(sigue)
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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