(Vigil 4) Todas las religiones son verdaderas (… y falsas)
18.01.08 @ 10:30:57. Archivado en Teología, religión-religiones, Amigos, la voz de los, América Hispana
Después del “paréntesis” sobre la eucaristía (cara al pueblo, de espaldas… ¿qué es la eucaristía?) vuelvo al tema del diálogo de religiones, de la mano de J. M. Vigil, cuyo libro sigo resumiendo y comentando, fijándome hoy en el tema del cap. 16: todas las religiones son verdaderas… y falsas. Quiero volver sobre el tema en los próximos días. Hoy dejo a mis lectores con Vigil. Me gustaría que tomen distancia, que no busquen soluciones rápidas, que dejen que el mismo texto les interrogue y enriquezca. Al final, cuando Vigil apela con más fuerza a la teología de Queiruga, he querido dejaros directamente con una página de Queiruga que, Dios mediante, volveremos a presentar, la próxima semana. No voy a opinar, las opiniones son vuestras.
VER
Todas las religiones han sido exclusivistas
La historia universal testimonia que las religiones, prácticamente todas, afirman lo contrario de lo que pretendemos afirmar nosotros. Es un hecho llamativo que toda religión conocida se considera a sí misma como «la» religión, como «la religión verdadera», frente a todas las demás, a las que considera religiones «falsas», o tal vez como religiones que no son siquiera religiones, sino sucedáneos de religión: «creencias», supersticiones, pensamiento mágico, tradiciones culturales religiosas…
Así considera la misma Dominus Iesus, de fecha 16 de junio de 2000, a las religiones no cristianas: «Debe ser firmemente tenida en cuenta la distinción entre la fe teologal y la creencia en las otras religiones. Si la fe es la acogida en la gracia de la verdad revelada, que permite penetrar el misterio, favoreciendo su comprensión coherente, la creencia en las otras religiones es esa totalidad de la experiencia y pensamiento que constituyen los tesoros humanos de sabiduría y de religiosidad, que el hombre, en su búsqueda de la verdad ha ideado y creado en su referencia a lo Divino y al Absoluto» (nº 7).
No sólo la cristiana
Los cristianos podemos pensar que sólo nosotros experimentamos estas situaciones, pero no es así: En la religión Krishna se piensa que su dios «es el mismo que adoran los cristianos, los budistas y los musulmanes. Lo que sucede es que los creyentes de estas religiones no conocen el nombre del verdadero Dios, que es Krishna».
Como dice el Corán, el Islam es la única religión verdadera, completa, definitiva y universal. Entre los musulmanes se está dando el fenómeno del inclusivismo, por el que a las otras religiones se les considera en el fondo una participación de la realidad salvífica musulmana. «El musulmán es heredero de una tradición que, desde el Corán, hace del Islam la ‘religión de la naturaleza humana’, en el sentido de la afirmación de una tradición del Profeta: ‘Todo recién nacido nace musulmán por naturaleza; son sus padres los que lo convierten en judío o en cristiano’. Ésta es una profunda convicción de todos los musulmanes de todos los tiempos, reforzada más aún por las tendencias racionalistas del islam moderno: ‘El islam, religión de la razón’; afirmación que alude a la simplicidad de su dogma y a la sobriedad de su culto»
.La Nueva Era piensa que el Cristo de los cristianos sólo es una más de las muchas personalidades en que se ha encarnado la energía. Buda, Krishna, Mahoma... son otras encarnaciones de esa energía.
En Japón se dice que «todos los caminos llevan al Fuji», como en muchos lugares cristianos se dice que «todos los caminos llevan a Roma». El sutra de la flor de Lotus es tal vez el sutra más importante del budismo Mahayana. Enseña que el budismo es el único camino –aunque se presente de diferentes formas- a través del cual todos los seres pueden llegar a la salvación. El sutra del Lotus Sublime enseña que todos los seres tienen en sí la naturaleza de Buda, y todo lo que existe y acontece está misteriosamente relacionado. Si conociéramos mejor las religiones, probablemente podríamos encontrar muchos más datos para avalar estas afirmaciones. Cada religión cree, pues, ser el centro del mundo , el centro único, obra de Dios (no obra humana) , obra única de Dios (no una religión más entre otras muchas), comunidad elegida (la privilegiada entre todas las demás)cargada con el honor y la responsabilidad de estar llamada a salvar al mundo…
JUZGAR
En primer lugar, cabe pensar que si todas las religiones pretenden ser «la religión verdadera», este dato desacredita en principio esta pretensión común a todas. Porque si todas dicen ser «la única verdadera», es lógico pensar que todas estén equivocadas (o «todas menos una», aquella que fuese efectivamente «la religión verdadera»). Es decir, de entrada sentimos una fuerte sospecha hacia esta pretensión de las religiones. Escuchando a una sola religión podríamos tal vez acoger su pretensión de ser «la verdadera»; escuchando a muchas religiones que tienen la misma pretensión, ya comenzamos a sospechar vehementemente de la veracidad de su pretensión.
Una primera respuesta a esta sospecha es: ¿será esa pretensión de superioridad y de exclusividad un «mecanismo espontáneo y natural» de la religión? Ya lo hemos dicho: el exclusivismo es un mecanismo natural y espontáneo, porque, entre otras razones, responde a la estructura misma del conocimiento humano, que está obligado a partir de sí mismo como centro de su propia experiencia de la realidad. Lo que ocurre a escala personal individual ocurre también, paralelamente, a escala de colectivo humano, de sociedad, de cultura y de religión. Si así es, esta pretensión de unicidad de las religiones debe ser mirada con cierta dosis de benevolencia y comprensión, sin dar necesariamente valor de objetividad a la pretensión de cada una, considerándola más bien como un mecanismo natural, como una distorsión óptica explicable, que debe ser entendida como un lenguaje de autoafirmación, y no como una afirmación de carácter realmente absoluto.
Ahora estamos en condiciones de hacer la afirmación central que da título a esta lección: todas las religiones son verdaderas. El fundamento de esta afirmación hay que buscarlo en un nuevo concepto de revelación- Todas las religiones son búsqueda de
Dios por parte del ser humano. Y por otra parte, Dios está a la búsqueda de todos los seres humanos, de todos los pueblos, a los que busca comunicarse lo más posible, con la mayor intensidad posible. Por eso, en todas las religiones hay presencia de revelación. La historia religiosa de cada pueblo es un proceso de revelación donde se da inevitablemente una presencia de verdad y santidad. Y «si hay verdad y santidad en las religiones, ello significa directa e inmediatamente que los hombres y mujeres que las practican se salvan en y por ellas; no a simple título individual, ni –menos aún-, al margen ni a pesar de ellas. Dios se está revelando y ejerciendo su salvación en todas y cada una de las religiones, sin que nunca ningún hombre o mujer hayan estado privados de la oferta de su presencia amorosa» (cf. TORRES QUEIRUGA, A., La revelación de Dios en la realización del hombre, Cristiandad, Madrid 1987, 32; id., Del terror de Isaac al Abbá de Jesús. Hacia una nueva imagen de Dios, Verbo Divino, Estella 2000, pág. 295 ).
ACTUAR
.Una primera consecuencia teórico-práctica es la de la revisión del concepto de la absoluticidad y la unicidad que las religiones pretenden. Esa exigencia de absoluticidad ha sido como una exigencia de seguridad que el espíritu humano ha dirigido siempre a la religión y que ésta ha respondido no sin imaginación y buena voluntad. Desde la antigüedad, el ser humano ha necesitado un punto absoluto de referencia para la composición de su propia conciencia humana, un punto que le diera total seguridad, y ese punto es lo que las religiones han denominado con la sagrada palabra «Dios».
• Una segunda consecuencia es la de la complementariedad de las religiones. La verdad y la revelación se dan en todas las religiones; entonces, en todas ellas podemos encontrar algo positivo, y de todas ellas podremos aprender. De aquí se sigue una consecuencia obvia: las verdades no se oponen ni se restan, sino que se suman, convergen, se complementan. Las religiones se complementan, deben complementarse. No son ni deben ser miradas como verdades disyuntivas (o una u otra), sino como verdades complementarias (una y otras, todas, llamadas a completarse). Demos un paso más: la complementariedad se da no sólo porque todas las religiones son verdaderas, sino también porque ninguna religión es perfecta e imperfectible, como si todo lo hubiera captado y nada tuviera que aprender. «No podemos pretender que una religión tenga la verdad totalmente, ni encasillar a Dios en una determinada religión. Hemos de «dejar a Dios ser Dios», por encima de nuestras categorías y definiciones. Porque en la medida en que renunciemos a poseerlo, lo encontraremos como Dios verdadero. El verdadero Dios nunca es «a nuestra medida»… Nadie posee la verdad completa. Sólo Dios» (Mons. A. PETEIRO FREIRE, A., Arzobispo de Tánger en «Vida Nueva» (Madrid) 2308 (diciembre 2001) 50.
Más concretamente: «la doctrina cristiana de la Trinidad necesita la insistencia islámica en el monoteísmo; el vacío impersonal del budismo necesita la experiencia cristiana del Tú divino; la enseñanza cristiana sobre la distinción entre lo absoluto y lo finito necesita la visión hindú sobre la no dualidad entre Brahma y atman; el contenido profético-práctico de la tradición judeocristiana necesita la acentuación oriental de la contemplació ny del actuar sin perseguir la eficacia. Estas contrastantes polaridades no se cancelan unas a otras, como el día no suprime la noche, o viceversa. Por eso es por lo que las religiones deben darse testimonio unas a otras, en su diversidad, de manera que puedan llegar a su plenitud» (KNITTER, P., No Other Name?, 221).
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En el origen mismo de la Biblia, el papel jugado por Moisés es actualmente interpretado como un papel de fusión y de relectura de tradiciones. El Dios que invoca Moisés es «el Dios de los Padres», que eran tradiciones religiosas dispersas de los patriarcas. La Biblia subraya la influencia de los madianitas en la nueva experiencia formulada por Moisés. Cazelles y Van der Born sugieren que «parece que Moisés no hace ninguna distinción entre su Dios y el de los madianitas». Pero, aún más allá, Moisés está inserto en el mundo religioso-cultural del Antiguo Oriente. «Sin ceder a las exageraciones de la Escuela histórica de las religiones, que pretendía hacer del yavismo una simple derivación de este mundo oriental, tampoco parece aceptable el cliché, tan extendido, del carácter enteramente secundario de las tradiciones en torno al tema de la creación en la Biblia» (TORRES QUEIRUGA, A., La revelación…, 65-66).
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De hecho, todas las religiones son el resultado de una lenta conjunción de tradiciones diversas que han ido fraguando en torno a un Núcleo Originario que les da su identidad. Con el paso del tiempo, el horizonte se va ampliando y profundizando, propiciando una síntesis que aglutina unos elementos que originariamente estaban dispersos. De este
modo las tradiciones precedentes no se pierden ni se diluyen, sino que se integran en un todo más amplio y son portadoras de los matices que alimentaron en su momento la experiencia religiosa de múltiples personas y generaciones» (MELLONI, J., El Uno en lo múltiple, Sal terrae, Santander 2003, 62). .
• «Inreligionación» e interreligiosidad.
Andrés Torres Queiruga ha sugerido este término nuevo que se está difundiendo, recibiendo una acogida general que muestra el acierto con que expresa una realidad. Nos resulta extraño, y al principio suena incluso como poco estético, pero cuando se explica capta la aceptación general. Andrés lo propone como paralelo al término «inculturación». Ésta es un concepto proveniente de la antropología cultural, que se refiere a una dimensión de la que la Iglesia se ha hecho más y más consciente en los últimos decenios. Se puede decir que ya es patrimonio común en el cristianismo la distinción entre fe y cultura, y la afirmación clara de que el Evangelio y la fe son supraculturales y no están ligados a ninguna cultura, por lo que al ser acogidos en sociedades o comunidades humanas de otra cultura, el Evangelio y la fe han de ser «inculturados», traducidos, leídos desde la nueva cultura. Algo paralelo o análogo puede y debe ocurrir con la fe. La religión, como la cultura, es siempre una vivencia y una experiencia «interpretada». No es que, por una parte, el sujeto vive la experiencia religiosa, y por otra la expresa luego en palabras y conceptos (que pertenecen a una cultura), no. La realidad es que la misma vivencia de la experiencia es en sí misma interpretación, y no puede darse sino por la mediación de las categorías y conceptos religiosos del sujeto que la vivencia. No existe la experiencia religiosa pura, anterior o al margen de toda religión o cultura. La cultura y la religión del sujeto forman parte necesariamente de su experiencia religiosa. Ello significa que cuando un anuncio religioso nuevo llega a una persona, aquel será recibido por ésta en y a través de su sensibilidad religiosa. Deberá ser traducido e interpretado desde las categorías religiosas de la persona (o comunidad) que recibe. Será «inreligionado». Esto no es un problema teórico, sino muy real, actual, que está continuamente en curso. A esta altura de la planetización del mundo, todas las religiones han entrado en contacto y no pueden evitar ya el vivir en contacto permanente. El aislamiento en que han vivido durante milenios ha sido enteramente superado en muchas partes del planeta. La mutua presencia, la permanente exposición recíproca, la convivencia continua, ofrecen y hasta obligan a un intercambio inevitable. Se está dando un entrecruzamiento, una fecundación mutua permanente. Hace varias décadas que los cristianos occidentales están siendo influenciados por las religiones orientales, por el hinduismo principalmente. Lo mismo se podría decir, a la inversa, de las demás grandes religiones del mundo. Todo esto es un fenómeno de mutua «inreligionación» a nivel mundial.
Texto clave de Queiruga
((Desde ese momento, Vigil sigue a Queiruga. Por eso prefiero citar directamente el texto de Queiruga, que recoge algunas de las cosas que ya hemos visto en Vigil. Volveremos a estudiar el tema en la próxima semana)):
(Todas las religiones son verdaderas) Reconocer que hay «verdad y santidad» en las demás religiones significa, directa e inmediatamente, que los hombres y mujeres que las practican se salvan en y por ellas, no a pesar de ellas. Lo cual, a su vez, supone un giro de 180 grados en la perspectiva, pues equivale a decir que Dios está revelándose y ejerciendo su salvación en todas y cada una de las religiones, sin que nunca ningún hombre o mujer hayan estado privados de la oferta de su presencia amorosa... Si Dios se revela a todos, entonces todas las religiones son reveladas y, por tanto, en esa misma medida, verdaderas. Conclusión que, de entrada, puede producir sorpresa y que acaso suscite en algunos una cierta reacción de rechazo. De hecho, no puede aceptarse desde los presupuestos anteriores y sería, por ejemplo, intolerable para un medieval. Sobre todo, porque el Medievo carecía de la conciencia viva y efectiva de la historicidad, tanto general como bíblica... Es decir, no se percibía de manera temática el hecho fundamental de que ser «verdadero» no implica ser «perfecto». Pero, una vez que se percibe, eso vale para las demás religiones lo mismo que para la Biblia. Las religiones, evidentemente, no son perfectas. Pero ello no impide a ninguna -igual que no se lo impide a la bíblica- ser verdadera en la medida precisa, pero real, en que logra captar, expresar y vivir la presencia viva, reveladora y salvadera, de Dios en ella. Parece una obviedad y casi una tautología que no dice nada; y, sin embargo, implica un cambio radical de actitud. Porque ahora, al comparar entre sí las religiones, ya no puede tratarse de una dialéctica entre lo verdadero y lo falso, entre lo bueno y lo malo, sino, en todo caso, entre lo verdadero y lo más verdadero, entre lo bueno y lo mejor. Todas las religiones son verdaderas, aunque no todas ellas lo sean en el mismo grado, como tampoco lo es cualquier elemento dentro de cada una de ellas.
(Gratuidad y diálogo. De la inculturación a la inreligionación). Las «grandes» religiones lo son, justamente, porque han reconocido de manera expresa esta vocación universal. Ya en Israel, los profetas lucharon contra todo intento de apoderarse de la «elección» como de un bien particular... Cada religión tiene pleno derecho a considerar propio todo lo que las demás han descubierto: «su» verdad es «mi» verdad, como la mía es la suya, porque en realidad es la «verdad de Dios para todos». En definitiva, la verdad religiosa es siempre el reflejo de la plenitud de Dios en el espíritu del hombre, plenitud a la que por nuestra parte sólo puede responder la búsqueda conjunta, fraternal y compartida de todos, recogiendo los fragmentos de una verdad que, difractada en la finitud, está destinada a todos... Una consecuencia inmediata es la de un nuevo talante en el encuentro real de las religiones. Todavía quedan en el inconsciente colectivo fuertes restos de un estilo concurrente que, de manera espontánea, asume que acercarse a otra religión, significa sustituir con nuestra verdad la suya propia; en definitiva, anularla como tal religión «convirtiéndola» en la nuestra. El mismo tema de la inculturación, que supuso un indudable y enorme avance en muchos aspectos, suele partir de este supuesto: en última instancia, debemos respetar la cultura, pero sustituir la religión. Pero ya se ve que eso es todavía un resto del paradigma anterior. Si de verdad se acepta que esa religión es «verdadera», es decir, camino real de salvación, no tiene sentido suprimirla: equivaldría a borrar o anular una presencia real de Dios en el mundo. Resulta obvio que no puede tratarse de eso (y seguramente nadie pretende tal cosa): si se cree poder aportar algo a otra religión, sólo cabe pensar en conservarla enriqueciéndola... y de acoger en nuestra religión los elementos valiosos que nos llegan de otra, pero que remiten a la común Realidad Divina. Por eso he procurado hablar de inreligionación: igual que, en la «inculturación», una cultura asume riquezas de otras sin renunciar a ser ella misma, algo semejante sucede en el plano religioso...
(Texto impreso en El diálogo de las religiones, Cuadernos FyS, Sal Terae, Santander 1992, 35-36. Edición virtual en http://servicioskoinonia.org/relat/241.htm.).
Bibliografía recomendada
KNITTER, Paul F., Jesus and the Other Names, Orbis, Maryknoll 2001.
KÜNG, H., El cristianismo y las grandes religiones, Cristiandad, Madrid 1986.
ROBLES, Amando, Repensar la religión, de la creencia al conocimiento, EUNA, San José de Costa Rica, 2001.
TORRES QUEIRUGA, A., El diálogo de las religiones en el mundo actual, en J. GOMIS (org.), El Vaticano III. Cómo lo imaginan 17 cristianos, Herder-El Ciervo, Barcelona 2001, p. 67-84.
TORRES QUEIRUGA, A., Cristianismo y religiones: «inreligionación» y cristianismo asimétrico, «Sal Terrae» 997 (enero 1999) 3-19; RELaT nº 241
TORRES QUEIRUGA, A., El diálogo de las religiones, Sal Terrae, antander 1992, 40 pp.
TORRES QUEIRUGA, A., La revelación de Dios en la realización del hombre, Cristiandad, Madrid 1987, 505 pp
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“Tampoco ha sido un dogma de Fe que solo los catolicos se salvan, aunque se creyera eso por mucho tiempo”
Pues lo siento, sí que existe ese dogma y, aún peor, dice que se condenan incluso los bebés sin bautizar y eso sirvió hasta los 1960 para justificar todo tipo de violencia.(Por ejemplo, ejemplo suave, por eso Pío IX –siglo XIX- le quitó a unos padres judíos a su hijo y lo educó en el catolicismo): Pope Eugene IV, Council of Florence, “Letentur coeli,” Sess. 6, July 6, 1439, ex cathedra: “Definimos también que…las almas de los que salen de esta vida en pecado mortal o únicamente en pecado original, van directamente al infierno, para sufrir castigos de diferentes clases”. Antes de decir que no se puede dialogar con los musulmanes, deberíamos enterarnos de muchas cosas nuestras que ahora tenemos escondidas bajo la alfombra.
Está en las enseñanzas de Jesús, pero dejamos de seguirlas desde el Edicto de Salónica, 380. San Agustín formuló la “guerra justa” y, véase en un libro de historia como la Iglesia ha enseñado el uso de la violencia. Unos pocos casos: La violencia contra los paganos del E de Salónica, las cruzadas al grito de “Dios lo quiere”, las Órdenes Militares (órdenes militares y no ONGs), la cruzada contra los albigeneses en la que no dejaron uno vivo (“Matadlos a todos –incluidos los católicos de Albi-, que Dios acogerá a los suyos”), la Inquisición, la Reconquista, la Guerra de los 30 años (en que España y el Papa no querían firmar la paz de Westfalia)….Un protestante podrá decir que no está en el Evangelio, pero para un católico vale igual lo que ha dicho la Iglesia.
Si damos a un solo país el nombre de América estamos incluyendo en él a todos los demás (que son países independientes). Lo mismo para americano, americanismo, y todos los derivados.
Yo quiero invitar a todos y a todas a tener este cuidado con el lenguaje. Que lo que se nombra, existe, ...
Si tu quieres seguir flagelandote con cosas del tipo "que malos somos los occidentales" o "siempre es culpa nuestra", adelante, aun a riesgo de parecerte una persona dura, te digo que hace tiempo que perdi los complejos.
Y de ahí en adelante todos y cada de uno de los muertos secundarios a esa guerra son culpa de los que la iniciaron, la mantienen y la apoyan (que te recuerdo que todavía no ha terminado). Y entre ellos estuvimos nosotros, España, participando directamente en esa tremenda masacre.
Y, Sí, esto tiene muchisimo que ver con el cristianismo. No es verdad que no haya habido cristianos apoyando esa guerra; al revés, la mayor parte de los que la movieron eran cristianos, de nombre al menos. Y estas son verdades históricas candentes y actuales que no conviene olvidar ni permitir que se vuelvan a repetir. Porque el pasado ya pasó y no podemos cambiarlo, pero en el presente y el futuro sí podemos hacer las cosas de otra manera. Sobre todo vosotros que sois jóvenes.
No olvides que casi todos los muertos lo han sido en su propia guerra civil entre sunnitas y chiitas, atacando ademas a los cristianos de alli, tan iraquies y victimas de Bush como ellos.
Lo que si fue por religion fueron los 2 millones de cristianos y animistas asesinados en Sudan o la guerra del Libano, comenzada por los palestinos que masacraban cristianos.
¿Has oído hablar de un tal Bush, cristiano donde los haya de nombre que no de obras, que se inventó una guerra cruelísima contra un pais llamado Irak para quedarse con su petróleo y el control geoestratégico del Oriente, otros países árabes, Rusia y China?
Pues vamos para 5 años de guerra e invasión de Irak, con miles de miles de muertos, con bombardeos lanzados sobre poblaciones civiles, con vejaciones ignominiosas de iraquíes en las cárceles estadounidenses, etc, etc, y un largo y triste etc.
Guerra en la que lamentablemente nosotros también hemos partiicpado.
Estas son verdades históricas recientes que no debemos que olvidar.
Incluso las cruzadas fueron una reaccion al ataque de musulmanes sobre territorios y gentes cristianas, algo que continua hoy en dia en el Libano, Sudan y otros paises.
Ademas nunca ha formado parte de las enseñanzas de Jesus ni de la Iglesia el uso de la violencia para extender su mensaje, aunque a veces se hiciera, en cambio si lees el coran lo veras escrito. Tampoco ha sido un dogma de Fe que solo los catolicos se salvan, aunque se creyera eso por mucho tiempo y por ultimo, no justifiques el pasado y presente del islam culpando a los cristianos, hace siglos que no tenemos guerras entre cristianos y los musulmanes todavia se matan por sus diferentes ...
Basta ya de falsedades históricas, porque entonces los que no estaban inspirados por nuestro Dios eran los Papas y la Iglesia, que hasta el Concilio Vaticano II no reconoció la libertad religiosa y que se apoyaba en el dogma de que irían al infierno todos los no sometidos al Papa para justificar el apoyar la religión por la violencia. Por favor, repasemos la Historia. Recuerden el artículo del P. Guerrero en ABC diciendo que el Concilio no podría aprobar la libertad religiosa porque eso supondría “Condenar a los Papas anteriores y esa condenación es imposible e impensable”.
En cuanto a los sufis, ¿sabes a que se dedicaban cuando no estaban en un ribat rezando o componiendo poesias?, menuda manera de proclamar su mensaje, un principe magiar como Vlad Tepes, sigue siendo considerado un heroe, por que lo que hizo fue hacerles a los turcos lo mismo que ellos hacian a los cristianos.
Tambien he leido en otras webs musulmanas duros ataques a webislam, rebatiendo lo que dicen y demostrando que no es musulman algunas cosas que afirman en webislam, como que no es obligatorio para una mujer llevar velo o pañuelo.
Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis más con ellas. Alá es excelso, grande.
(Corán: 4:34)
Conozco varios paises árabes, pero eso no viene al caso, o sí, porque sin conocerlos no se puede apreciar todo lo bueno que tienen.
Admití las críticas, que ya se habían hecho, y me pareció justo y oportuno, ya que no había por aquí ningún musulmán para defenderse, mencionar alguno de los muchos apectos destacables que tienen, que sigo diendo que es mucho.
Eso ha destado más críticas, pero ninguno ha podido rebatir lo que dije porque es verdad.
El fundamentalismo es terrible en todas las religiones, nosotros tampoco estamos libres de culpa. Pero es sólo una parte de ellas. Igual que a nosotros cristianos nos molesta que nos pongan de ejemplo cristiano a Bush a ellos les molesta que le pongamos a Al Qaeda. Es una reducción y simplificación absurda.
Tenemos que abrir el corazón hacia ellos, que son buenos creyentes y gente muy buena, por lo general, y empezar a caminar juntos. Eso es lo cristiano
(Mawlana Jalal ud-din Muhammed Rumi)
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Muy bonito; pero no parecen tener estos fanáticos tanto lirismo cuando masacran cristianos en tierras conquistadas por la fuerza a los cristianos, hoy mismo, en pleno siglo XXI, a la vez que reclaman espacios cada vez más amplios en las sociedades desarrolladas (cristianas, por supuesto) occidentales, para vivir y medrar.
TEOREMA (Sobre la unicidad de Dios).- Dios es único.
Demostración.- Por el Axioma, Dios posee (se define por) todas las perfecciones posibles, en el máximo grado. Si hubiera dos dioses, se distinguirían o por alguna perfección (no común), o por el distinto grado de posesión de alguna perfección (común). Pero eso es imposible, porque Dios posee todas las perfecciones posibles en el máximo grado. Q.E.D.
Dios es único (sólo hay un Dios), pero no 'uno', sino Trino: son tres Personas distintas en un mismo Dios. Los islamitas consideran esto un triteísmo.
Alá sí es Dios, y Dios es uno para los católicos
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Pero vamos a ver, señora. Si Alá es Uno y Dios es Trino, ¿cómo es posible que Alá y Dios sean el mismo objeto teológico? Pedro es médico y tiene 34 años. Juan es arquitecto y tiene 27. Pero qué casualidad, Pedro y Juan son la misma persona. Pues eso es prácticamente lo que dicen quienes afirman que el ente Alá es el mismo que el ente Dios. Un absurdo.
¿No decía que no me leía, estimada Sofía? Un cordial saludo.
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Y todo número primo es compuesto. Y toda función continua en un punto es no continua en él. Y todo es bueno y malo a la vez y en el mismo sentido. Y el ser es el no ser. Y así sucesivamente...
Sinceramente, con semejante afirmación (falsa, por supuesto) y herética (hay una única Religión verdadera, que es la católica, y las demás son o falsas o copias de la verdadera o deformaciones de la misma), no es de extrañar que la ciencia teológica navegue en el mar del absurdo. ¿Y este teólogo es uno de los que lee doña María, la cual afirma no haber leido nada herético en ellos?
En generosidad y ayuda al prójimo sé como un río
En compasión y gracia sé como el sol
En ocultar las faltas de los demás sé
como la noche
En ira y furia sé como un muerto
En modestia y humildad sé como la Tierra
En tolerancia sé como el mar
Aparenta como eres o sé como aparentas
(Mawlana Jalal ud-din Muhammed Rumi)
familias musulmanas entrando en las grandes mezquitas no sólo para rezar sino para descansar o protegerse del calor del sol. Como las mezquitas suelen estar abiertas durante el día, se sentaban en el suelo y charlaban alegremente.
Al lado de las mezquitas suele haber una madrasa o escuela, donde se enseña la doctrina, y unos servicios de atención a los pobres, casi siempre con comedor.Y si bien el concepto de dar limosna no me gusta demasiado, sí me gusta que ayudar de manera concreta al pobre sea un pilar básico de su religión. Y lo practican. Por eso mismo no se ven pobres pidiendo a las puertas de las mezquitas.
En fin, que hay mucho muy bueno (y de seguro mucho más que yo desconozco) y hay que valorarlo en lo que vale y nos aporta.
Claro que sí. Muchas cosas. Tengo que decir que siempre admiré en ellos su sentido de la fraternidad. Se hermanan dondequiera que se encuentren, y no son sólo palabras, se apoyan y se ayudan en todo como hermanos aunque nunca se hayan visto antes.
Lo mismo debo decir de su sentido de la hospitalidad con el que va de paso o con el extranjero. Es admirable como lo acogen, aunque sea mujer.
Son personas de oración, rezan muchas veces al día, sin intermediarios, en relación directa el creyente y Dios.
Hay mezquitas en cada esquina como nuestras iglesias entre nosotros, pero hasta en las mezquitas más fundamentalistas siempre me dejaron entrar hasta donde quise entrar, sin restricciones. Eso sí cubierta la cabeza y sin zapatos. Algo que me llamó mucho la atención fue ver a familias musulmanas entrando en...
Podría explicárnoslo, por favor.
Con Jovi, aunque considero que el cristianismo es tambien una religion, que duda cabe que la Fe es lo mas importante de todo.
Vigil no es ningun camino a seguir, se aleja totalmente de la Iglesia catolica y aunque me queda mucho para meditar sobre el articulo, totalmente del cristianismo. Gente como el justifica plenamente la existencia de la CDF.
Si hablamos !ya se ha dicho hasta la saciedad !!!!!que se mojen LOS QUE PREDICAN Y PIDEN A LOS DEMÁS LOS QUE ELLOS NO HACEN .....bueno ,bonita que no termino y como me ponga a escribir no paro .
Pikaza ,crees que deberias guardar silencio ,por qué abandonas (o al menos yo ) no sabemos tanto como tu y no puedo REBATIR con sabiduria todo lo que quisiera !!!echa una manita """"
De acuerdo ,Utilizamos a Dios muchísimas veces como COMODIN DE TODO ...eso no puede ser y además és imposible ...las mujeres....las injusticias continuas .........como decis que AMAIS A DIOS A QUIEN NO VEIS SI APEDREAIS A LOS HOMBRES QUE VEIS? y hay muchas maneras ,Sofia de APEDREAR ,,,NI DANDONOS LAS RESPUESTAS DEL EXAMEN DE LA VIDA LE APROBARIAMOS
Un abrazo enorme
Un abrazo ,,,bueno ...no se si me quedan fuerzas
Y ahora ,respecto a lo que escribes ,pues de acuerdo ,por eso decia yo " no mezclemos churras con merinas .
Por qué una definicón de DIOS ?para qué ? seria una entelequia ,definir algo que NO SE CONOCE,pero si es facil DEFINIR ,donde tu cres que DIOS ESTA....en la bondad ? en la esperanza ? justicia? no deberia estar PRIMERO EN TI?
Segunda: ¿el Cristianismo es una religión o una fe? Una fe.
Tercera: ¿Pueden salvarse los miembros de las religiones no cristianas? Por supuesto, gracias al Misterio Pascual de Cristo.
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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