En el centro de la liturgia de mañana (1 de Enero del 2009: Santa María,Madre de Dios) está el pasaje donde Pablo anuncia la llegada del Hijo de Dios (Gal 4,4), diciendo que en la plenitud de los tiempos Dios envío a su Hijo, nacido de mujer (genomenon ek gynaikos). Es evidente que en un primer nivel Pablo afirma lo más obvio: Jesús ha: nacido de mujer, y eso significa que el que nace es un ser humano, como sabe bien el judaísmo (cf Job 14,1; 15,14; 25,4) y quizá el mismo NT (cf Mt 11,11; Lc 7,28) al hablar de "hijo de mujer".
Pues bien, ése que nace de mujer es Hijo de Dios. Aquí está el núcleo teológico del misterio de la Navidad y sobre ese centro quiero ofrecer hoy una meditación teológica, una teología de la Navidad, según san Pablo, ampliando en otro nivel lo que ayer dije con la ayuda de AX, en un plano confesional (para bien entender lo que digo sería necesario volver a Gen 3, donde se habla de la mujer que lucha contra la serpiente; aquí supongo conocido el tema, no lo desarrollo) . En esa línea, hoy he querido dedicar a todos mis lectores una página de teología estricta, un poco larga, no para que todos la lean, sino para que pueden descubrir que hay temas que exigen cierta dedicación filológica e histórica. Dios no está sólo entre los libros; él está más bien en los pesebres y cortizos, en las barricadas y hospitales, en los suburbios de la vida. Pero también podemos encontrar su rastro entre los libros de autores como Pablo. A quienes siguen ese rastro dedico esta reflexión teológica de fin de año. Buen día 31 de Diciembre 2008 y gracias por haberme acompañado a lo largo del año, con casi un millón de lectores.
El 21 del IX y el 3 del XII he publicado unas preciosas meditaciones de AX, un amigo cuyo nombre empecé ocultando, por las reacciones que nacen de un tipo de homofobia. Vuelvo a presentar una meditación que me ha mandado hace unos días. Es una reflexión hecha de piedad profunda y de lectio divina, que sirve como lectura del tiempo de Navidad, como retiro de fin de año. Gracias AX, buena meditación para todos.
El problema no es la paternidad ni la maternidad biológica, en plano humano, pues son millones los padres que, gracias a Dios, engendran hijos e hijas sobre el mundo, sino la paternidad mesiánica. (a) El problema está en saber cómo un hombre israelita, llamado José, de la familia de David, pudo ser padre mesiánico (por fe) del mismo Hijo de Dios. (b) El problema está en saber cómo una mujer israelita llamada María pudo ser madre mesiánica (por fe) del mismo Hijo de Dios.
El problema es cómo ambos pudieron encender en Jesús la llamada y tarea de su acción como mensajero del Reino de Dios. El misterio está en saber cómo Jesús, siendo hombre, de la descendencia de David (Rom 1, 3-4) y del esperma de Abraham (cf. Rom 4; Gal 3), hijo de María de Nazaret, es Hijo de Dios en la eternidad del misterio divino. En este contexto quiero evocar el tema de los árboles genealógicos de Jesús, que la tradición cristiana ha tomado de dos grupos judeo-cristianos, uno de tipo más regio (Jesús es Hijo de Reyes: Mateo), otro de tipo más apocalíptico (Jesús es hijo de patriarcas pre-diluvianos: Lucas [Postdata de las 18: Quería que este post tratara sobre las geneslogías de Jesús y de su sentido mesiánico, no sobre el carácter virginal o no de su nacimiento, en un sentido biológico, que es un tema distinto. Por eso he cambiado las referencias a José como posible padre biológico de Jesús... por si los lectores quieren centrarse en el sentido de las genealogías como tales, es decir "en el árbol de Jesé" (Mateo) o en el "árbol de Adan-Henoc" (Lucas). De todas formas, gracias a todos los que han intervenido sobre el tema... y perdonen esta cambio]
Pasado el día de la Gran Manifestación (de los Inocentes), siguen el día a día de la Presencia de Dios y de la Familia. Quiero ofrecer hoy dos comentarios, que me han mandado, en correo particular, Carmen y Crispa (Cristina), a quienes conocéis en el blog. Con ellas descanso. Mañana quiero preparar una breve nota sobre la genealogía de Jesús, pues son varios los que han preguntado por ella.
Este blog ha sido en días pasados un lugar de disputas. Buenas son, si se sostienen con humor y con reconocimiento de los demás. No voy a cortar, como me han pedido algunos. Pero me gustaría cierta ternura, que todos somos mortales, que Dios se ha hecho carne... Y nada más, gracias a Carmen de Almendralejo y a Cristina de Asunción. Con ellas os dejo; por favor, tratadlas con respeto.
El Estado de Israel ha vuelto a sacar su espada grande contra la espada de los palestinos, respondiendo con una violencia mayor a la violencia menor de los encarcelados en la Franja de Gaza. Con este motivo, retomando el motivo de un comentario del 27,
quiero presentar una reflexión sobre tres espadas, a cada uno la suya: la de Simeón, el patriarca vengador, antepasado de los judíos; la de Judit, la viuda justiciera que mata al invasor borracho; y la de María, que sufre y sufre por cuidar al niño en amor, al servicio de la vida. Mi texto es un comentario bíblico, pero quiere servir de parábola.
a las cosas que han pasado y pasan en Gaza, a dos tiros de piedra de Belén, ciudad de la Paz deseada. No quiero comentar mucho los textos, dejo a los lectores que lo hagan... No pongo conclusión, la conclusión puede ser María, la Madre de Jesús, que sabe sufrir por sus hijos, por todos sus hijos. Sólo allí donde una mujer (y un hombre) son capaces de asumir el sufrimiento de la vida, al servicio de la Vida, como María, la madre de Jesús, puede haber futuro para la humanidad . Que sirva esta reflexión de recuerdo emocionado de las mujeres y niños (y también de los hombres) inocentes que han muerto en Gaza, la víspera del día de los Inocentes de Belén, con el deseo de que los hijos de Hamor de Siquem y de Simeón de Jacob pacten al fin y terminen asumiendo lo que quería el principio de la Biblia: que se casen en amor unos con otros; que se olviden la historia de la muerte (incluida la de Judit), que se celebren las historia de la vida
Este domingo 28 de Diciembre, día tradicional de los Santos Inocentes, se celebra en la Plaza de Colón de Madrid la Misa Mayor de la Familia. No sé contar el número. Unos dirán que dirán que cien mil, otros que medio millón y habrá algunos que sigan sumando hasta dos millones. Dejemos que la policía mida los metros cuadrados,
la densidad del gentío y calcule. Para situar el tema y mirarlo desde otra perspectiva, he querido calcular el número de los primeros cristianos, que eran sólo unos pocos miles; pero ellos pudieron ofrecer una alternativa de humanidad y esperanza en medio de un mundo cansado. Son muchos los que piensan que los millones de la Plaza de Colón son un buen número, pero que quizá no son de verdad una alternativa cristiana. Yo no quiero opinar; estoy con todos, también con ellos. Por eso me limito a poner las cifras del Nuevo Testamento y de los primeros cristianos. Que los lectores pongan las cifran de la Plaza de Colón. Que cada uno saque las conclusiones.
La liturgia católica dedica el domingo después de Navidad a la Celebración de la Sagrada Familia. Hablé ayer de la familia de Jesús, congregada sobre el campo abierto (en los relatos de la multiplicación de los panes) y volveré a hacerlo mañana, con motivo de la gran Fiesta de Familia de la Plaza de Colón, en Madrid. Hoy quiero comentar una parte del evangelio de este domingo, que trata de la Presentación del Niño Jesús en el templo, con las palabras de un anciano profeta judío llamado Simeón que presenta a María como creadora de familia. El evangelio incluye otros temas, pero me centraré en el gesto y palabra de Simeón, con el dolor de María, creadora de familia
El 28 de diciembre, domingo de la familia, se celebrará una gran Misa en la Plaza de Colón, de Madrid, como acto de profesión pública de fe y defensa de los valores cristianos. Es un acto perfectamente democrático, dentro de una sociedad laica y pluralista, donde un grupo de ciudadanos se reunirán para manifestar pacíficamente sus creencias y opciones. Pero es un acto que ha sido también discutido por algunos de dentro y de fuera de la Iglesia. Por eso quiero ofrecer unas reflexiones que pueden situar lo que ese encuentro de fe y de afirmación cristiana significa, dentro de la ruptura familiar cristiana (ruptura para crear nueva familia), en el contexto de las grandes manifestaciones de Jesús.
Me gustaría que la misa de Colón fuera como las multiplicaciones de los panes de Jesús,, me gustaría que hubiera sido a campo abierto (no en el centro de la Plaza de Madrid), una gran reunión, para crear nueva familia. Me gustaría que pudieran ir (escuchar, comer, compartir) aquellos que no tienen familia, precisamente aquellos que iban a las manifestaciones de Jesús, los que tienen hambre, los que quieren Palabra
En Navidad hay dos misas principales o mayores.
(a) La Misa de Media Noche, con el evangelio de los Pastores que buscan al Niño de Dios en el Pesebre, porque no había lugar para él en la gran Casa de los que se creen dueños de este mundo (Lc 2). 
(b) La misa del Mediodía, con el evangelio del Dios que, siendo Palabra, es decir, Comunicación universal, se hace Carne, poniendo su tienda entre nosotros (Jn 1), para caminar así con aquellos que caminas. Casas de firme cimiento (de gran capital) queremos plantar en el mundo. Pero la tienda de Dios se se monta y se desmonta pronto, para caminar con los que caminar De este segundo evangelio, que antes se leían al final de todas las misas, quiero hablar brevemente este día. A todos, sigo deseando Feliz Navidad
Ésta es la tienda de Dios de la que habla el evangelio (eskênôsen en êmin), un Dios que no compra ni vende (su tienda no es lugar de mercancía), sino que todo lo regala y comparte. Es la tienda de Dios así estar siempre libre en Jesús, y caminar con nosotros, en este tiempo en que muchos debemos recordar una vez más que somos caminantes.
A todos los amigos del blog, conocidos y desconocidos, les deseo en esta Navidad 2008, con San Juan de la Cruz, la alegría que nace del amor y del regalo de la vida.
Los creyentes sabemos que Dios llora y gime para que nosotros podamos cantar y gozar.
Dios ha nacido en un pesebre, fuera de la gran ciudad del mundo, que se cierra en sus mansiones. Ha nacido y nace para que todos podamos tener casa y familia: ¡su casa, su familia! Abramos la puerta de nuestro corazón y seamos todos Navidad de Dios. ¡Felicidades! Xabier y Mabel.
San Juan de la Cruz
Romance del Nacimiento.
Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer había,
así como desposado
290. de su tálamo salía
abrazado con su esposa,
que en sus brazos la traía,
al cual la graciosa Madre
en un pesebre ponía,
295. entre unos animales
que a la sazón allí había.
Los hombres decían cantares,
los ángeles melodía,
festejando el desposorio
300. que entre tales dos había.
Pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía,
que eran joyas que la esposa
al desposorio traía.
305. Y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:
el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría,
lo cual del uno y del otro
310. tan ajeno ser solía.
Mañana es Nochevieja, no habrá reflexión, sino felicitación. HOy aprovecho un momento para mandaros un trabajo de Pedro, a quien agradezco su presencia en mi blog. La Navidad no pertenece a la ciencia... sino que se sitúa en un campo de experiencia cristiana, vinculada a otras religiones, que también descubren el valor de la vida (del Niño), como presencia de Dios. Hasta mañana a todos. Buen día.
La Navidad es sin duda una fiesta cristiana: Se celebra cada año el nacimiento de Jesús, Hijo de Dios, cuando en la zona Norte deja de bajar el sol y crece el día; es fiesta de la Luz común, sin distinción de gentes y de tierras, Nacimiento de la Vida, don supremo, que podemos descubrir y venerar en un Niño que es Hijo de Dios, el Hijo de la Vida, es decir, el Hijo Humanidad,para acoger, para cuidar, para mimar en cada Niño, en cada Hombre o Mujer.
Por eso es fiesta para todos, pues este Niño, cada Niño, no es sólo para algunos (los cristianos o los ricos de occidente o del oriente), sino para todos por igual, los del Norte los del Sur, los de Oriente y Occidente, pues a todos nos une la Vida, nos une un Niño (cada Niño), sin distinción de razas o religiones, de culturas o poderes.
Otras cosas (estados y riquezas, incluso religiones y libros sagrados) pueden separarnos. Pero allí donde un Niño (cada Niño) nos une podemos afirmar que es Navidad. Con esta idea quiero felicitar a mis amigos del blog, a todos mis amigos, hoy y los días que siguen, con una mini-serie titulada «Navidad fiesta de todos», la Fiesta del Niño de la Casa de la Tierra.
Un hermano de Karibu escribe: "Amigo Xabier, me sorprende que TÚ nos presentes esta reflexión de Crispa dando la impresión de avalarla. Me parece perjudicial dado tu rigor en temas de Revelación, teología y espiritualidad". Gracias, amigo de Karibu, por la advertencia, pero he querido que mi blog sea un lugar donde caben muchas voces, sin entrar a juzgarlas ni avalarlas, pues ése no es mi oficio. De todas maneras, dado pareces pedirme un juicio sobre el tema, te lo ofrezco, sin descalificar a Krispa de Asunción. El texto que ofrezco está tomado de mi libro Enquiridion Trinitatis, donde hallarás un discurso más elaborado sobre la relación entre Dios y María. Es largo, pero quizá tengas tiempo para leerlo en estas navidades. Un abrazo y buen día a todos, entre Crispa de Asunción y este pequeño Crispo de Orozko que soy yo. Y suerte a los hispanos, el día de la suerte... Y los amigos de Joaquín no olvidéis que ha nacido Marcos II.
Me escribe Crispa (María Cristina Spat…) del Paraguay, que ha venido entrando con cierta frecuencia en el blog. Me dice:
«Este material es producto de mis meditaciones... ¡de años!, que ahora he tratado de condensar en este escrito, humilde y sin fundamentos de instrucción formal en documentos o Escrituras Sagradas. Y con la inspiración y aliento de la participación en el blog a su cargo. Diríamos que hago una suerte de estudios teológicos 'empíricos', que en guaraní (nuestra segunda lengua) se dice 'chae'».
Gracias Crispa. Voy a presentar tu trabajo, dejando que los lectores lo valoren. Yo he desarrollado el tema en varias ocasiones, desde una perspectiva distinta a la tuya, dialogando en especial con H. Urs von Balthasar y con Leonardo Boff. Ofrezco un amplio resumen de posturas en mi Enquiridion Trinitatis (Secretariado Trinitario, Salamanca 2005), donde los lectores podrán encontrar argumentos de diverso tipo para valorar las relaciones de María con Dios (y en especial con el Espíritu Santo) en los últimos decenios. El tema está relacionado con muchas experiencias y doctrinas:
La veneración mariana (parte del pueblo la mira como divina)
El dogma de la Theotokos o Madre de Dios
El carácter divino de lo femenino y lo materno (María como hipóstasis femenina de lo divino)
La apertura de la Trinidad a un tipo de Cuaternidad
Personalmente, creo que el tema es muycomplejo y que las formulaciones de Crispa deben quizá matizarse, de manera que al lado de un tipo de “divinizacion” de María tenemos que salvaguardar la trascendencia del único Dios (con el judaísmo) y la mediación especial de Jesús… Me parece bien que María quede asumida en el misterio divino del Espíritu Santo. Pero, en un primer momento, prefiero mantener la confesión (la diferencia) trinitaria, como principio hermenéutico y norma orante de la Iglesia... De todas maneras, en otro plano, concibo la Trinidad de una forma abierta, de manera que el Dios Espíritu Santo se abre y se expande en un tipo de divinización de los creyentes y en especial de María (según la tradición católica)
Por eso, a pesar de mis reservas, quiero publicar y publico gozosamente en mi blog este trabajo de Crispa, para que los lectores puedan valorarlo, preparando con María la fiesta de la Navidad. Gracias, Crispa, todo lo que sigue es tuyo.
He venido tratado de la relación de Jesús con el pecado, para admiración de algunos, irritación de otros y búsqueda sensata y reflexiva de una mayoría. Éste es un tema clave de la Navidad: Jesús se hizo hombre para aprender a ser como nosotros. Precisamente porque era Hijo aprendió sufriendo a escuchar (hypakouein, obaudire), es decir, a obedecer de una manera libre.
Me decía un amigo teólogo (B. Lahoz) que Dios es aquel que más aprende: no lo sabe todo de antemano, desde arriba, sino que él mismo aprende, introduciéndose en la realidad, en el gran misterio de la vida que brota de su Vida, en libertad. La Cábala decía que Dios se "encoge" para que surja a su lado lo "no-divino", en libertad. Los cristianos afirman que Dios ha creado el mundo en Jesucristo, queriendo que el mundo (el ser humano) "sea", en libertad. Eso significa que Dios ha de ponerse a la escucha de los hombres, para dialogar con ello, aprendiendo. En esa línea podemos afirmar que Dios es puro aprendizaje, novedad sin fin; Dios escucha y atiende, Dios se deja transformar por la palabra de los hombres (como dije ayer hablando de María y como decía de manera apasionada el Prof. Gesché, de la Comisión Teológica Internacional, en su libro sobre El Destino).
Aquellos que lo saben todo nunca saben, tienen una ciencia muerta y, al fin, sólo violencia y soledad (de tipo verbal o de otro tipo). Ser hombre de verdad (hombre y mujer) es aprender, día a día, hasta la muerte, que es el aprendizaje supremo. Por eso es Navidad: vino Dios a aprender.
Éste ha sido el tema de la tesis de Juaquín Martínez en pasado 19, en Alicante: Nos dijo Juaquín, a lo largo de 1500 páginas, que Jesús fue el más hondo aprendizaje de la historia: aprendió de todos, por eso pudo abrir caminos nuevo, para todos.
Aprende el maestro, enseñando
Aprende la madre, dando vida
Aprende el amigo, amando y dejándose amar
Los que saben todo nunca aprenden, son ya necios (Proverbios)
Aprende la Iglesia, siendo lo que es, Asamblea
Los únicos que no aprenden son los necios o dictadores
En esta línea quiero (desde la perspectiva de Jesús que aprende) situar las reflexiones que me envía Carmen de Almendralejo, para aprender con ella. Buen domingo a todos. Llega la Navidad. Todo lo que sigue es tuyo, Carmen. Y gracias.
Domingo 4º de Adviento. Lc 1, 26-38. Sigo el tema de ayer, comentando el texto del dominto (Lc 1, 26-38) María ha dialogado con Dios y, en el interior de ese diálogo, ella se atreve a preguntarle a Dios (¿cómo será eso…?) y Dios le responde diciéndole su Palabra, dándole a su Hijo. Dios no se impone, no avasalla. Dios dialoga. Necesita la palabra de María, una mujer, para que su Hijo nazca. De esta palabra de Mujer depende la Palabra de Dios. Por eso, en este final de Adviento, descubrimos a María como mujer autónoma y amorosa, libre y decidida, capaz de poner su vida al servicio de la Vida de Dios. Desde ese fondo quiero comentar la última parte del pasaje bíblico de hoy (Lc 1, 26-38) que es el mismo del día de la Inmaculado. Ese día ofrecí una visión general del tema. Hoy me detento en algunas consideraciones más concretas sobre el diálogo de Dios con María, a partir de Lc 1, 34: No conozco varón. El texto es largo, aunque haya prescindido de las notas.
Con este título, Amiga de Dios (Paulinas, Madrid 1997), escribí un libro que lleva tiempo descatalogado. Ahora, que se acerca Navidad, con María, personaje principal del Adviento, he querido rescatar uno de sus capítulos y así lo presento, hoy y mañana, sin notas eruditas, como introducción y comentario al texto del domingo (el relato de la Anunciación Lc 1, 26-38). Hoy presento y comento la primera parte, mañana la segunda. Es un texto largo y guarda para mí muchos recuerdos. Espero que algunos de mis amigos, lectores del blog, lo puedan utilizar. A ellos lo dedico, deseándoles desde ahora buen Aviento, con María, a quien quise definir entonces como Amiga de Dios, aplicándole así un título famoso de su antepasado Abrahan, a quien judíos y cristianos llaman "Amigo de Dios" (cf. (2 Cr. 20:7; Is. 41:8; Stg. 2:23). También los musulmanes le llaman el Amigo (Al Jalil) y dan en su honor ese nombre a un monte de Hebrón. Miriam, María, hija de Abrahán, es para muchos de nosotros, la Amiga de Dios y así quiero recordarla en este Adviento.
El pasado día 10 de diciembre conmemoramos el sesenta aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Y en el día de hoy rememoramos la aprobación por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 45/158, de 18 de diciembre de 1990, de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y de sus familias.
Firman el manifiesto: ASOCIACIÓN DE PERUANOS INTI RAINI – CARITAS- CEAR- CENTRO LOYOLA- HOAC- LAS PALMAS ACOGE
He venido tratando estos días de Jesús y el pecado. Han entrado en el blog varias personas interesadas. Por eso quiero aprovechar la ocasión para seguir profundizando con calma sobre la temática de fondo. Por eso presento
una breve reflexión propia sobre la relación de Jesús con el pecado y un trabajo que me ha mandado Demócrito Fernandez, habitual en el blog, cuya identidad no conozco, pero a quien agradezco mucho su aportación. A Teodosio, a quien tampoco conozco, le agradezco sus precisiones, que me ayudan a precisar el texto. Gracias también a todos los que están participando en este debate del Pecado de Jesús (es decir, de Jesús y el Pecado), que nos sitúa en el centro del cristianismo. El tema siguientes es: ¿Dónde estaría hoy para Jesús el pecado? Quienes quieran seguir pensando en el tema lean el post de la tarde, sobre los migrantes. Buen diálogo para todos, que me voy al autobús para ponerme la corbata y escuchar mañana a Joaquin, desde el otro lado de la mesa. Por favor, leed lo que ha escrito ayer en este blog, presentando su tesis sobre Marcos I, esperando a su Marcos, para el día 22.
Seguimos hablando de Jesús, que cambia, que aprende. Hoy quiero hacerlo tomando un pasaje de la tesis doctoral de Joaquín Martínez, al que muchos conocéis y queréis por su blog en RR (Romances Ultramodernos: http://blogs.periodistadigital.com/romances.php). El próximo viernes, día 19, Joaquin defiende su tesis doctoral en Filología (Lingüística general) en la Universidad de Alicante, con un espléndido trabajo sobre El Aprendizaje de Jesús en el evangelio de Marcos. Quiero que los amigos de mi blog le acompañen ese día.
Por eso, me he tomado la libertad de tomar unas páginas finales de su texto y presentarlas aquí para los lectores de mi blog. Felicidades, Joaquín. Buen trabajo amigo: si queréis saber la forma en que Jesús aprende, asume la suerte de los pecadores y cambia por dentro, ofreciendo a los demás un camino de aprendizaje de Reino… podéis leer un día su tesis, que publicará sin duda. Buen día a todos (el texto que presento va sin notas)
Entre los temas que más han interesado a los lectores hay dos: (a) La relación de Jesús con el pecado, de la que volveré a tratar (calma Demócrito y cía.). (b) La cuestión del matrimonio y del celibato en Pablo, de la que vuelvo hoy a ocuparme. Se trata de un tema candente, pues de él depende en parte la visión de la iglesia sobre el valor y riesgo del matrimonio y, sobre todo, su forma de entender el celibato como «libertad para las cosas del Señor». El argumento de Pablo es muy importante, pero no es definitivo, ni el único en el Nuevo Testamento; además, él mismo dice que sólo tiene, en el fondo (sobre el celibato) una opinión, no una palabra del Señor.
Sea como fuere, se trata de un argumento apasionante que merece la pena desarrollar. Sois muchos los que habéis opinado sobre el tema. Reflexionando con vosotros he podido redactar las reflexiones que ahora siguen. Es evidente que no puedo resolver todos los temas abiertos, pero quizá puedo ayudaros a abrir un camino. Buen día a todos.(En la primera imagen un lingam, en la segunda unas monjas en un cruce de peatones)
En este blog viene entrando con frecuencia
alguien cuyo nombre no quiero recordar y dice que defiendo que Jesús era pecador, porque anduvo con los pecadores. Ciertamente, estuvo con ellos, confesando los pecados de su pueblo, ante el Bautista. Pero en su experiencia personal y en su mensaje él no se centró en el pecado, sino en la gracia del amor de Dios. No fue predicador de juicio, agorero de condenas, hombre pecados, sino portador de amor que es perdón, testigo radical de la gracia de Dios. Así lo quiero poner de relieve, en este nuevo tema sobre Jesús y Juan Bautista, ya en tiempo de Adviento.
Celebra hoy la Iglesia Católica la memoria de San Juan de la Cruz, el más poderoso de todos los testigos del amor en la historia de occidente. Quiero en est post (tomado de mi libro Amor de hombre, Dios enamorado, Desclée de Brouwer, Bilbao 2004), presentar su figura y comentar una estrofa de su Cántico Espiritual, para indicar que en el amor no hay pecado. Esto dice el hombre o mujer que ama:
Está el alma en este punto en cierta manera
como Adán en la inocencia,
que no sabía qué cosa era mal,
porque está tan inocente
que no entiende el mal, ni cosa juzga a mal
Hablé hace ocho días de Jesús que andaba con los pecadores. Algunos lectores creyeron que decía que Jesús era pecador. Pues bien, precisamente porque no tenía pecado podía (y debía) hacerse presente en amor entre los pecadores. Nadie con San Juan de la Cruz ha entendido este misterio y compromiso: vivir en amor, sin pecado, y andar con los pecadores, sin juzgarles, vivir en la inocencia.
Esto que dice SJC es el centro de la vida cristiana, el mensaje de Jesús. Éste debía ser el mensaje y ejemplo de la iglesia: vivir en inocencia de amor. Con él quiero dejar a mis lectores este día. Presento primero la estrofa de bebida de amor, a vida sin pecado, en amor enamorado. Resume después, de un modo erudito, su vida y obra. Quien sólo se interese por la vida, lea sólo la primera parte; quien se interesa por la experiencia, lea la segunda.
Domingo 3º de Adviento. Ciclo b. Is 61, 1-2a. 10-11 y Jn 1, 6-8. 19-28. Las lecturas de este domingo son complejas y riquísimas. El domingo pasado traté ya de Juan Bautista y Jesús, con cierta extensión. Hoy quiero detenerme en la primera lectura (Is 61), poniendo de relieve la forma en que Jesús la aplica a su propio ministerio en Lc 4, 18-19. El Adviento se entiende así como libertad de los oprimidos. Del sueño y tarea de la libertad, entendida en forma de esperanza y compromiso a favor de la justicia trata este pasaje de Isaías y su interpretación por parte de Jesús, en Nazaret. Parte de la Iglesia (y gran parte de la humanidad actual) vive conforme al ideal de aquellos nazarenos, no quiere la verdadera libertad. Por eso es necesario ese gran Evangelio de Adviento.
Concluyo esta pequeña serie sobre la vida religiosa, desarrollando sus notas principales y diciendo que ella es comunión y liberación, itinerancia y familia,
un espacio donde la iglesia puede expresar el misterio del ciento por uno que Jesús ofreció y propuso a todos los cristianos. Buen día a mis lectores, y muchas gracias a tantos religiosos y religiosas que he venido encontrando en el camino de mi vida itinerante. Me siendo de aquellos que han recibido el ciento por uno, en la vida religiosa, en la familia y en la Iglesia.
El tema es de Jesús: vemos la paja en el ojo ajeno, no vemos la viga en el nuestro. Lo comenta P. Zabala, en meditación humana que puede servir para unos y otros. Yo sólo quiero añadir a su trabajo una palabra: el tener la mayoría no es prueba de razón, aunque muchas cosas se puedan y deban hacer por mayoría. Una mayoría que no respeta a las minorías se destruye a sí misma. La verdad no está en el número. Un principio talmúdico esencial decía: Cuando en un tribunal todos están de acuerdo y condenan por unanimidad al presunto culpable hay que librarle inmediatamente, pues la unanimidad es prueba de inocencia. No sé si el argumento talmúdico valdría hoy en todas partes,pero me parece útil recordarlo. Se non è vero,è ben trovato. Todo lo que sigue es tuyo, Pedro. Gracias.
Introduje ayer esta pequeña serie sobre la vida religiosa, retomando un trabajo publicado en la revista de la Confer.
Mi colaboración va unida a la de otros que ayer cité (a los que añado Josune Arregui, Emilio J. Martínez, Amedeo Cencini, J. Cristo Rey G. Paredes, que siguen siendo conocidos o amigos...). Ofrezco hoy la segunda parte, presentando a Cristo como pozo fresco de agua buena para religiosos terapeutas o sanadores, amigos de la vida. Una vez más, quiero daros a vosotros religiosos de ayer y de hoy, muchas gracias por lo que habéis sido y sois. Enferma está la sociedad. Unidos a Jesús, los religiosos pueden ayudar a sanarla
He sido feliz muchos años como religioso mercedario. Por circunstancias personales de diverso tipo (por amor) he dejado una forma de vida religiosa, me he casado y soy muy feliz. Los amigos de la CONFER (Revista de la Conferencia Española de Religiosos) me han pedido que escriba un trabajo titulado BEBER EN LA FUENTE DE LA PALABRA. La Palabra en los carismas fundacionales de la Vida Religiosa y así lo he hecho. El trabajo ha sido publicado en un número monográfico titulado La Vida en la Palabra. La Palabra en la Vida Religiosa de Hoy e incluye colaboraciones de Fidel Aizpurúa, Fabio Ciardi, Elisa Estévez, Teresa Forcades etc. Es un número que recomiendo a todos los lectores de mi blog. Para ellos he querido ofrecer hoy (y en los dos días que siguen) el texto de mi colaboración. Quiero elevar desde aquí mi homenaje de admiración y gratitud a la vida religiosa. Hay compañeros de este blog y de otros lugares que parecen enemigos de ella, condenándola a veces de un modo sistemática. Quisiera decirles que la vida religiosa sigue viva, anclada en Jesús, abierta al evangelio.
Hay un foro titulado Umbrales (de efeta.org) que hoy quiero recomendar, porque hace teología y porque ofrece vida, desde una vertiente de mujer ( http://www.efeta.org/foro/viewforum.php?f=2 ). Quiero recomendarlo recogiendo precisamente la nota necrológica de una Hermana llamada Guadalupe, del Monasterio de San Pelayo de Oviedo. No puedo añadir nada. Simplemente lean (mañana y pasado seguiré hablando de la vida religiosa). La autora de la nota (María José Ferrer Echávarri) se presenta a sí misma, tanto en este escrito como en otros del foro, que recomiendo vivamente a mis lectores. En la imagen, una foto de San Pelayo, a cuyas hermanas quiero saludar desde aquí, cariñosamente, agradecido por lo que ellas son.
Los católicos decimos que María, la madre de Jesús, era Inmaculada, porque hablaba con Dios. En diálogo vivió toda su vida. De ese diálogo, abierto a José, nació su Hijo Jesús. De ese diálogo queremos hablar hoy, el día de la Inmaculada, comentando el texto de la liturgia del día. Felicidades a todas las Inmaculadas. Quiero ofrecer hoy un texto «piadoso», una meditación cordial. En otra ocasión (en otras ocasiones) seguiré hablando de fuerte compromiso de María como mujer, como persona, al servició del amor y de la felicidad entre los hombres, con Jesús, su Hijo. No habló de la historia de María en sentido general, sino de su figura y misión en el evangelio de Lucas. Feliz día de adviento y de esperanza a todos.
Me escribe I”, diciendo: «Querido Xabier: Me he permitido mandarte un texto sobre las recientes declaraciones del Vaticano acerca de la no despenalización de la homosexualidad. Léelo y, si te parece bien, puedes publicarlo… Si decides publicarlo, te agradecería que, al igual que con AX, no pongas mi nombre… Un abrazo I…».
Un abrazo a ti, mi amigo, I. Quisiera mirarte a los ojos, pero te obligan a quedar tras un tipo de burka. Te ponen en una cárcel donde, para ser de Iglesia, tienes que ocultar tu nombre. Es horrible, hermano. Que nuestra madre Iglesia nos obligue a escondernos, en un espacio que deber ser de luz. Gracias por lo que eres. Todo lo que sigue es tuyo.
Ayer, domingo 2º de Adviento, presenté a Juan Bautista, como precursor de Jesús, conforme al testimonio del evangelio de Marcos (Mc 1, 1-8). Hoy quiero detenerme en Juan y compararle con Bano, un profeta bautista de aquel tiempo, del que habla Flavio Josefo. Se trata de situar a Jesús, en este tiempo de Adviento, se trata de seguir conociendo a su gente. Eran tiempos duros, había gentes de distinto tipo. Entre ellos se encontraba Bano, una figura significativa, entre los hombres del desierto y del agua. Josefo, un «turista espiritual», de tipo burgués, que vivió unos años después de Jesús, anduvo haciendo «experiencias espirituales» y así dice que probó con fariseos, saduceos y otros tipos de especialistas religiosos y sociales. Entre ellos buscó y encontró a Bano, con quien estuvo unos meses en el desierto. No está mal conocer a Bano, para entender mejor a la gente de Jesús.En este contexto, recordando el carácter judío de Jesús, quiero evocar la obra de Mario Sabán, El Judaísmo de Jesús, de la que he tratado el días pasados. Quien quiera verle en directo, dialogando con RD sobre su obra vaya a http://www.youtube.com/watch?v=QitMVrI0GoM
El comienzo del adviento fue para Jesús San Juan Bautista: ¿Qué buscaba un artesano galileo, con pretensiones davídicas (un nazoreo) al otro lado del Jordán, en la escuela de un profeta bautista? No podemos responder con plena certeza, pero podemos indicar que Jesús fue donde Juan porque en aquel momento compartía su forma de entender la acción de Dios. No sabemos si tenía ya un proyecto propio. Pero, aunque lo tuviera, ese proyecto (de Jesús) quedó vinculado al de Juan: sólo a través de la confesión de los pecados y de la muerte al mundo antiguo, sólo a través del juicio de Dios (que supone la destrucción del mundo viejo) podrá llegar después algún tipo de reino nazoreo, la salvación de los marginados y pobres de su pueblo. Por eso quiero meditar hoy con la lectura del día, sobre la gente y la forma de vida del Bautista, donde Jesús aprendió la lección de Dios. Juan fue su adviento.
Se viene discutiendo el tema de la "despenalización total" del aborto. En este contexto, mi amigo Pedro Zabala, ofrece una reflexión seria sobre la adopción de niños por parejas homosexuales. Pedro Zabala la admite, como admite la adopción por personas individuales... aunque le parece más idónea la adopción por parejas heterosexuales. Es un tema de humanidad. Quizá no importe tanto el tipo de pareja de los que adoptan como el tipo de humanidad y ternura que ofrezcan. Gracias de nuevo, Pedro, por tus reflexiones. Buen día a todos.
Se suele decir que Jesús ha ofrecido una alternativa de humanidad (en lenguaje religioso de «Reino de Dios»). Pero hay ahora y hubo entonces otros que ofrecieron alternativas. muy valiosas. Un día la preguntaron: ¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a otro? (Mt 11, 3). Evidentemente había «otros» que habían venido o estaban viniendo, una serie de figuras inmensas, entre las que podemos y debemos situar a Jesús el Nazoreo. Entre esas figuras queremos citar a cinco (personas, grupos) que nos ayudan a entender y situar a Jesús. Mañana, en contexto de adviento, según la liturgia, presentaremos a Juan Bautista, aquel que vino (según los cristianos) para «preparar el camino de Jesús»
Nos han matado un poco a todos al matar a Inaxio Uria, a todos sin excepción, porque somos hombres/mujeres, seres humanos, y nuestra tarea y gracia esa vivir. Ciertamente, le han matado a él, en persona, y a otros mil concretos, con sus nombres y apellidos concretos, con sus circunstancias concretas... Pero, al mismo tiempo, en otro sentido, con él y con los otros, nos han matado un poco a otros muchos, de una religión o de otra, de una lengua u otra, de un partido o de otro.
He venido tratando de los novísimos y en especial del infierno, con una aportación extraordinaria de Ariel Álvarez. Termino la serie con unas reflexiones mías, sobre el signo del infierno en el Antiguo Testamento (judaísmo) y en el Nuevo Testamento (cristianismo), para decir que en Dios no hay infierno. Que si lo hay (¡y lo hay, sin duda!) lo hemos creado nosotros, los hombres, en este mundo. Ha comenzado el Adviento, quiero volver al Cristo de la Vida. Por eso pongo hoy una imagen del Jardín de las Delicias, del Bosco. Ésta es mi última meditación de los novísimos. Un poco larga, algo erudita, quizá repetitiva. Pero pienso que alguien podrá detenerse en ella y pensar sobre la forma de vencer el infierno, a partir de este mundo. Buen día.
El pasado 21 de septiembre publiqué un trabajo de un amigo (AX), que se titulaba «En Cristo, un amor homosexual» ( http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2008/09/21/en-cristo-un-amor-homosexual-ax- ) Ha vuelto a mandarme otro trabajo sobre el proceso de compatibilización entre espiritualidad y homosexualidad. Su carta dice, entre otras cosas: «El año pasado participe en una mesa redonda de una universidad de Madrid. . Se invitó también a un evangélico, un budista y un wikano…. Grabé mi intervención y aquí está... Cuenta de forma sencilla cómo he ido evolucionando para encontrar un camino en el proceso de compatibilización entre espiritualidad cristiana y homosexualidad». Me ha parecido bueno el trabajo y es buena la fecha, en un día que muchos estamos al menos turbados ante la decisión de Vaticano que, según dice la prensa, se opondrá en la ONU a la despenalización universal de la homosexualidad… Es evidente que el Vaticano puede tener sus razones, pero AX es católico y tiene otras y las cuenta... No puede decir cómo se llama, porque está penalizado por su Iglesia. ¿No es una patología tener que andar de incógnito la Iglesia donde uno ha crecido en la fe y donde ejerce su "ministerio cristiano". AX, cuando no amenacen con penalizarte podré decir tu nombre y tomaremos juntos un vino o un café, con Mabel, que te quiere y saluda
Es evidente que a veces no funciona. Lleva días y días con gripes, catarros y duendes (¿hackers?) , de manera que a ciertas horas de la tarde (a este lado del Atlántico) no hay quien entre en su «feria», al menos desde este pueblo con nieve, pues tarda, no llega o dice «no hay conexión». Por eso, aprovecho la ocasión para detenerme un momento, pues tengo cosas interesantes que decir y las diré cuando la «cosa» funcione. Hoy presento la foto de tres amigos del foro... y el debate de ayer, por si alguien quiere terciar con humor y, si puede, con amor. Acusaron a mi invitado el Sr. Sabán de poco intelectual. El Sr. Sabán respondió diciendo que se trataba de antisemitismo. Funcionó poco RD y además funcionó mal, con acusaciones que me gustaría que no se hubiera hecho, que me gustaría que no fueran ciertas. No puedo presentamos a Alberto/Enric, no sé quiénes son, cosas de RD. Sobre Mario Sabán, en su lugar oficial: http://www.mariosaban.com.ar/ y en http://www.mariosaban.com/index.php?option=com_content&task=view&id=19&Itemid=27. Buen día a todos
Hace unos días, el prof. Antonio Piñero y un servidor presentamos en Madrid el libro de D. Mario Javier Sabán, El judaísmo de Jesús (Sabán, Buenos Aires 2008). Mario Sabán, judío de origen sefardita y procedencia argentina, enseña en las universidades de Lleida y Barcelona y ha publicado numerosos trabajos sobre las relaciones entre el cristianismo y el judaísmo. Conforme a su visión, muy documentada, el cristianismo forma parte del gran tronco judío, en el que debe reinsertarse de nuevo, recuperando así su raíz, sin perder su amplitud histórica. En la presentación del libro desarrollé algunas de las ideas que siguen. Con ellas quiero ofrecer al Prof. M. Sabán mi agradecimiento y solidaridad, por el trabajo que está realizando a favor de la normalización de las relaciones entre judaísmo y cristianismo, precisamente aquí, en la tierra de Sefarad.
Con motivo del Adviento, después de una pausa, vuelvo al tema de Jesús y hoy lo hago con un trabajo que mi amigo y colaborador Gonzalo Haya ha presentado en la serie de conferencias sobre Jesús que viene ofreciendo la Federación Internacional Interreligiosa por la Paz Mundial, todos los miércoles, en la Ronda de Segovia 50, muy cerca de la Plaza Mayor de Madrid. Sigue siendo necesario situar a Jesús en su entorno social y religioso, dentro de su tiempo, para descubrir mejor lo que él quiso hacer, para comprender mejor su sentido. Gracias Gonzalo.
Mc 13, 33-36. Acababa el año con una llamada a la vigilancia. Empieza el nuevo año de la liturgia cristiana con otra llamada semejante, pero que ya no está motivada por la exigencia del juicio de Dios, sino por la esperanza del Cristo. Empieza así otra vez el Adviento, marcado por la Venida de Dios. Ciertamente, nosotros podemos caminar hacia la Vida, pero sólo porque la Vida está llegando a nosotros. Así lo muestra el evangelio, diciendo que el tiempo es espera de amor y compromiso al servicio de la vida, es decir, de los otros.
El tema de la memoria histórica sigue creciendo en oleadas de disputa, con tonos políticos y religiosos, como he recordado estos días dos afirmaciones, a mi juicio ambiguas: el Cardenal Rouco decía que «a veces es necesario aprender a olvidar»; Monseñor Camino repetía: «Honrar a los muertos, y no buscar culpas y culpables».
Muchos piensan que uno y otro prefieren olvidar el pasado (parte del pasado de la Iglesia oficial hispana, muy implicada en uno de los bandos, en la guerra del 36-39). Pues bien, desde la misma Iglesia y desde la sociedad hispana estoy convencido de la necesidad de un buen recuerdo; y por eso propongo que hagamos, entre todos, una ciudad de la memoria, para recordar el pasado , en fraternidad, sin ocultamientos, siendo así capaces de confesar nuestras culpas y errores, de unos y de otros, para que así, la buena memoria de los muertos (de las víctimas) se convierta en fuente de reconciliación. Es una idea que tengo desde hace tiempo, desde que pasé por Belchite (cf. http://es.wikipedia.org/wiki/Belchite ), y ahora quiero proponerla. No entro en los detalles de una Ley de la memoria histórica (que puede aprovecharse de un modo partidista). Pero sería bueno crear en Belchite, sobre las ruinas actuales, una ciudad de la memoria, abierta a todos, como ciudad de encuentro (no museo de puros recuerdos) (Las imágenes son de Belchite).
Hace dos días he comentado una frase quizá ambigua de del Cardenal Rouco que decía «A veces es necesario saber olvidar». Hoy retomo otra frase del Secretario Camino, que ha dicho que es preciso «Honrar a los muertos, y no buscar culpas y culpables». Es una frase buena, pero también ambigua, muy ambigua. No podemos ofrecer perdón si no empezamos reconociendo nuestras culpas. Ciertamente, hay que honrar a los muertos y, en especial, a los que han muerto como víctimas de una violencia ajena; pero no se pueden honrar sin conocer y, sobre todo, sin re-conocer lo que se halla al fondo de su muerte, es decir, sin aceptar la culpa que hemos tenido y que han tenido nuestras instituciones (personas de nuestras instituciones) en su muerte. Parece que Camino quiere «borrón y cuenta nueva», para que no se sepan las culpas de algunos (quizá de la propia Iglesia). Si hacemos ese «borrón y cuenta nueva» todo seguirá siendo lo mismo; no habrá verdadero perdón, sin olvido injusto e incluso interesado. Jesús de Nazaret no quería «borrón», sino claridad y reconocimiento, en amor, para el perdón. Se trata de reconocer nuestras culpas o errores, para perdonarlos y superarlos, dejando que sean ellos, los muertos, los que puedan perdonarnos, de manera que vivamos ya reconciliados con nuestra culpa, es decir, con nuestro pasado. Partiendo de eso he querido recoger y presentar un trabajo sobre el perdón cristiano, a partir de los muertos (Las tumbas de la imagen son visigóticas, no de los desaparecideos del 36-39).
Están reunidos los obispos de la Iglesia Católica Española están reunidos en Madrid y son noticia en toda la prensa. Con ese motivo voy a tratar de su origen y función, en el comienzo de la Iglesia. Al principio no los hubo y por eso no parece que sean necesarios, por derecho divino, como algunos dicen. Pero, de hecho, en un momento dado dado, unos cien años después de Jesús, ellos surgieron y se consolidaron como autoridad central de la Iglesia.
Ahí están, han durado hasta hoy, son importantes. Quizá puede y debe cambiar su nombramiento y función, su figura y su tarea de evangelio (como muchos pensamos) pero, hoy por hoy, son figuras centrales de la Iglesia. De su origen y sentido trata este post, tomado del Diccionario de las Tres Religiones, que he preparado con A. Aya y que saldrá a la luz dentro de unos meses en Ediciones del Verbo Divino. Lamento haber presentado sólo el aspecto "masculino" del tema, aunque quiera que mi lenguaje se entendiera en sentido "inclusivo". Buen día a todos y buen nombramiento del Secretario y Portavoz de los Obispos Españoles. (En las imágenes, varios obispos, con Rouco (derecha) y Camino, presidente y secretario de la CEE)
El cardenal Don Antonio Rouco Varela, en el discurso inaugural de la XCII Asamblea Plenaria de la Conferencia episcopal española (23 XI 08), ante la Ley de la Memoria Histórica, ha dicho: «es necesario cultivar el espíritu de reconciliación, sacrificado y generoso, que presidió la vida social y política en los años llamados de la transición a la democracia. A veces es necesario saber olvidar. No por ignorancia o cobardía, sino en virtud de una voluntad de reconciliación y de perdón verdaderamente responsable y fuerte; una voluntad basada en los altos ideales de la paz que se alimenta de la justicia, de la libertad y ¿por qué no decirlo? del perdón y del amor fraterno». Amigo Rouco,tomada en conjunto, tu frase es hermosa y la acepto. Pero creo que las palabras centrales, que he puesto en negrita, resultan por lo menos desafortunadas y no deberías haberlas dicho. No es así o, al menos, no es así del todo, a no ser que no entienda lo que dices, a no ser que tengas un doble lenguaje. El olvido del que hablas no es cristiano, pues el cristianismo es ante todo la buena memoria de Jesús crucificado y de todos los crucificados y asesinados de la historia (entre ellos los de la guerra y posguerra española del siglo XX). Lo que necesitamos no es saber olvidar, pues eso es neurosis (represión) y puede ser prepoptencia (y es siempre anti-cristiano) y yo estoy convencido de que tú no eres neurótico, ni prepotente, ni anticristiano. Por eso te pediría que precisaras tu lenguaje y que dijeras lo que de verdad has querido decir: lo que hace falta no es olvidar, sino recordar bien, como hombres y mujeres nobles y, si quieres, aún mejor, como cristianos.
He venido tratando el mes anterior sobre los novísimos, desde diversas perspectivas y he contado para ello con la aportación de Ariel Álvarez Valdés, de quien me atrevo a tomar algo que es siempre significativo. En este caso reproduzco dos de sus trabajos sobre el infierno. Me atrevo a unirlos, a pesar de que el conjunto resulta algo largo, porque son significativos. Piensen y disfruten y se comprometan (si les parece) por la Vida que es Dios, de la mano de Ariel, a quien una vez más quiero dar gracias. Agradezcan, valoren y cultiven la vida, no teman al infierno (en la imagen la Nave de los Locos, de El Bosco)
He tratado ayer del juicio desde la perspectiva de Mt 25, 31-46. Quiero añadir ahora unas consideraciones de tipo hermenéutico, para completar el tema. El juicio constituye una forma de racionalidad o equivalencia que se expresa en el plano del conocimiento (argumentación que lleva a unos resultados) y de la acción (las obras de los hombres reciben su sanción correspondiente). Más aún, conforme a una visión muy extendida, las religiones de origen bíblico son religiones judiciales, que amenazan a los hombres con la condena, poniéndoles ante la urgencia de una conversión que parece vengativa. Pues bien, mirando las cosas mejor, descubrimos que las religiones bíblicas plantean con toda fuerza el tema del juicio para asumirlo en un plano (el plano puramente histórico y racional) y para superarlo desde una perspectiva teológica, es decir, desde Dios. Por eso decimos que, en sentido estricto, la Biblia es el libro de un juicio no judicial, como empezaremos evocando el sentido de un libro que suele tomarse como vengativo y judicial, el Apocalipsis. El juicio de Dios consiste en superar todo juicio, manteniendo el amor y la seriedad de la vida.
Domingo final del Año Litúrgico. Cristo Rey: Mateo 25, 31-46 . Vinculo este día dos temas: el de los novísimos que he venido tratando a lo largo del mes de noviembre, y el comentario a los textos de Mateo, de los que he tratado los pasados domingos. Hoy nos toca el domingo de Cristo Rey, domingo del Juicio Final, según Mateo 25, 31-46, uno de los textos más importantes de la historia religiosa de occidente. En este contexto, quiero empezar diciendo que la novedad del evangelio cristiano está en la superación de un tipo de juicio, no por desinterés o fatalismo, sino por misericordia creadora; no por abandono de las víctimas, sino por exigencia de una justicia más alta, por la que el mismo Dios se identifica con los expulsados de la historia. El Nuevo Testamento sabe que Dios es salvador, más que juez; pero no ha podido suprimir el tema del juicio, sino que ha hecho algo más profundo: lo ha introducido en la visión de Jesús como Hijo del Hombre encarnado en los pobres. Así lo ratifica Mt 25, 31-46 (en la imagen, la interpretación del juicio final de Miguel Ángel, que no responde al espíritu del texto
Ayer respondí a un cuestionario sobre Jesús. Hoy me permito citar una respuesta del conocido periodista César Vidal, de quien hablé ya en este blog, en contra de J. A. Pagola. Tomo su trabajo de otro blog bien conocido
http://www.religionenlibertad.com/cms/opiniones/creyeron-primeros-cristianos-jesus-era-yhvh. Reproduzco el texto de D. César Vidal y ofrezco al final un pequeño comentario, no para criticar lo que él dice, sino para situarlo dentro del contexto de los estudios bíblicos normales de las universidades católicas, tras el Vaticano II. La respuesta de C. Vidal se inscribe dentro de la crítica que está haciendo a un libro de Pagola, del que también he tratado en este blog, y volveré a tratar, si Dios quiere. Con todos mis respetos por C. Vidal, mostraré al fin de este trebajo algunos de mis reparos a su hermenéutica histórica. Quiero indicar desde aquí que Pagola habla en principio del Jesus de la historia (desde una perspectiva histórico-kerigmática). Vidal habla del Cristo de la fe, desde una lectura dogmática de los textos. Están en universos distintos... De Pagola se puede ir a Vida, pero en un segundo momento, desde la fe posterior de la Iglesia. Empezando por Vidal es difícil entender la encarnación y la historia de Jesús. Presenté el tema hace tres días. Quiero volver a presentarlo, con estas aclaraciones, pues he tenido muchas llamadas de personas que me han invitado a precisar el tema. A mi juicio, es evidente que el Jesús histórico no creía ser Yahvé; el sentido de su divinidad, es decir, de su filiación divina ha de entenderse de otra forma
Presenté ayer la primera parte del trabajo de JCE. Hoy ofrezco lo que queda. Es un trabajo largo, tomado de diversas investigaciones y recopilado de una forma esquemática, en la línea de una teología católica tradicional y de un biblismo protestante, como dije ayer. No comparto el método de estudio que el autor emplea, ni su forma de demostración de las profecías, de la resurrección de Jesús y de su divinidad (aunque creo que las profecías son muy importantes, que Jesús resucitó y que es Hijo de Dios). Pero quiero ofrecer este trabajo a mis lectores/as, para presentar la semana que viene otras perspectivas. Lamento no pode ofrecer el material gráfico sobre diversos temas (sobre la Sábana Santa). No se puede introducir en este blog. Estoy convencido de que JCE comprenderá las divergencias. No pongo su nombre (con su consentimiento) porque quiero que se discutan y comenten sus ideas, y no se valoren por su procedencia. Espero que otros sepáis valorarlas y entrar en el tema. Los que le han llamado "protestante" se equivocan, sin más... aunque hay coas que son comunes a católicos y protestantes, como saben bien Benedicto XVI (que tiene una Cristología que en algunos aspectos podría ser protestante). Buen día a todos y gracias a tí, JCE, por su trabajo y disponibilidad. Sabes que mi blog quiere ser lugar de encuentros. A la tarde volveré a poner el post de César Vidal Manzanares que con estas cosas de las dificultades informáticas se me había escapado. Espero que no enfades por la compañía.
Me ha escrito Carmen Hernández, habitual del blog, comentando el tema de Jesús que he comenzado a tratar. Ella ve las cosas desde una perspectiva distinta, que puede interesar a muchos lectores.
Su carta empieza: "Querido Xabier, comprendo que se quiera saber del Jesús histórico cuanto más, y esto en base a que se podría saber y comprender el Jesús cristológico del la iglesia". Todo el resto es de ella, de Carmen. Gracias.
Ayer presenté un trabajo de C. Vidal sobre la divinidad de Jesús. Hoy sigo en una línea semejante, desde una perspectiva intrabíblica. No he querido poner el nombre completo del autor de este trabajo, que seguirá mañana, para que no se prejuzgue su sentido. Está cerca de lo que decía ayer César Vidal (cuyo texto se me ha "escapado". Lo reelaboraré después y lo presentaré de nuevo mañana a la tarde). Yo no comparto gran parte de sus presupuestos (propios de un catolicismo clásico y de un protestantismo biblicista), pero he querido presentarlos, para que puedan estudiarse. Mañana sigo.
Alfredo Tamayo Ayestarán, doctor en Teología y Filosofía, es también escritor y acaba de publicar "Siempre de vuestro lado". El padre Tamayo, jesuita, con 50 años de docencia a sus espaldas, es doctor en Teología por la Universidad de Innsbruck y en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Amigo personal de Ignacio Ellacuría y hombre cargado de prestigio dentro y fuera del ámbito universitario, ha sido profesor en la Universidad de Deusto, en la Universidad del País Vasco y de El Salvador. Le conozco y admiro. Diversas veces me ha llamado a colaborar en los cursos de la Cátedra de Teología que organiza en San Sebastián, hasta que presiones ajenas a su voluntad le han impedido invitarme. Gracias, Alfredo,por estar ahí... y espero que aún me invites y podamos compartir como antaño los temas de la vida. Quisiera haber escrito yo sobre tu libro. Pero cedo la palabra a Pedro Zabala, colaborador en el blog, que lo presentó en Logroño y que, como abogado y profesor de Derechos Humanos, tiene más autoridad que yo. Dejo que el hable.
Los días 13-15 tuvo lugar el encuentro sobre religiones de la UCLM de Cuenca, organizado por A. Aya y X. Pikaza. Presento el resumen que ofrece Webislam http://www.webislam.com/?idt=11483, escrito por J. Gálvez Martínez. Es un resumen incompleto, pues faltan las referencias directas al primer día (con los profesores A. Piñero, A. Aya y X. Pikaza), pero la visión de conjunto merece la pena.
Una revista de gran tirada me ha hecho unas preguntas sobre Jesús y he respondido. Las preguntas son del periodista. Las respuestas mías. Yo hubiera planteado quizá el tema de otra forma, pero así también tiene sentido. Aprovecho este cuestionario para iniciar una serie de contribuciones sobre Jesús, desde diversas perspectivas, en plano confesional y cultural. Jesús, ése es el problema, ése el camino para millones de personas.
Quiero terminar una serie de temas que vine presentando el mes pasado, sobre traducciones y estudios en torno a la Biblia (con ocasión del Sínodo sobre la Palabra), con una presentación de algunos de los diccionarios más importantes. Lo hago poniendo como imagen la portada de mi Diccionario, subtitulado precisamente Historia y Palabra (diccionario que presenté otro día y del que hoy tomo las referencias básicas que siguen. Así presento, para orientación y ayuda de mis posibles lectores, algunos de los diccionarios bíblicos más significativos, citados, a poder ser, en lengua castellana. No sustituyen a la Biblia, pero ayudan a situarla y entenderla, en un plano literario e histórico, teológico y pastoral, religioso y filosófico. Sos libros sobre el Libro. Merece la pena tener a mano alguno de ellos. Deseo que los lectores ofrezcan su impresión y añadan otras obras que muchos de ellos, sin duda, conocen.
Apareció al pasado martes en RD la presentación de un nuevo libro de Victorino Pérez Prieto sobre Raimón Pánikkar, titulado Dios, Hombre y Mundo La trinidad en Raimon Panikkar (Prólogo de: Xabier Pikaza), Editorial Herder, Barcelona 2008 536 Pág.
La nota introductoria dice, entre otras cosas: «La reelaboración de la Teología Trinitaria de Raimon Panikkar que nos propone Victorino Pérez Prieto nos permite situarnos en el centro de la experiencia teológica y del diálogo entre el cristianismo y el hinduismo (y el conjunto de las religiones). La trinidad se presenta como una realidad te-antropo-cósmica, es decir, como la unión de las tres realidades originarias: Dios-Hombre-Mundo...». Como esas palabras pertenecen a mi prólogo, he pensado que será conveniente publicarlo aquí entero, para que conozcan mejor el libro quienes estén interesados en su contenido. Felicidades, Victorino, ahí van de nuevo mis palabras, esperando que muchos las lean en tu libro, con tu libro y con la obra de Raimon, que son lo importante; cada uno vais en una imagen (Bio-Bibliografía de V. P. al final del post(
Domingo 33. Ciclo ordinario. Mateo 25, 14-30. La liturgia de hoy ofrece uno de los textos más inquietantes y ricos del evangelio y de toda la historia religiosa y social de occidente: la parábola de los talentos, que tiene su paralelo en Lc 19, 11-27 (que el año pasado comentamos, cuidadosamente, en estas fechas, destacando su variantes). Hoy quiero comentar la versión de Mateo, situándola en el contexto de sus tres parábolas sobre el dinero, para terminar con una preguntas que varios manuscritos apócrifos dirigen al amo de los dineros, en estos tiempos de crisis de los mercados, de la G8 y, sobre todo, de los pobres, a los que sólo les queda el talento de una vida condenada a morir pronto, si no les ayudan o no cambia este sistema de dineros del mundo.
Sigue la propuesta de Marío de crear comunidades campesinas, de espíritu cristianos, donde hombres y mujeres puedan compartir el trabajo y la vida, en libertad, sin acumulación de bienes (sin riqueza). Se trata, quizá, de una propuesta antigua (tan antigua como el evangelio).
Puede relacionarse con otras propuestas sociales del siglo XIX o con los kibutz judíos… Pero tiene una novedad, como verá el lector. Desde mi punto de vista bíblico pondría de relieve la experiencia y exigencia de una vuelta a los orígenes campesinos de Jesús y de sus primeros seguidores, en Galilea. La Iglesia posterior se adaptó demasiado al espíritu de las ciudades y del imperio romano. Mario quiere volver al evangelio, creando comunidades que sean fermento de felicidad humana y de reino.
Estoy tratando estos días del amor en sus diversas formas y en especial, del amor y de la muerte. En este contexto ofrece una palabra clarificadora el trabajo que me ha mandado P. Zabala, que empieza así:
"Yo, tú, aquel, nosotros, vosotros, todos existimos porque somos amados. Desde nuestros mismos orígenes, los que compartimos con todos los seres, somos fruto de la voluntad creadora del Amor. Y todo el que ama- pienso- espera ser correspondido. El gran misterio, es que el absolutamente Otro que no nos necesita se haya convertido en un mendigo de amor, pero no tanto para Sí, sino entre nosotros mismos" (Sigue P. Zabala)
Me escribe Mario: «Querido hermano Xabier. En el blog alguien me pidió que te envíe un texto con mis ideas, y te diré que hace algún tiempo que rondaba mi cabeza el hacerlo. Te envío el MARANA-THA, que como comprenderás contiene "la esencia" de mis pensamientos (aunque está un poco viejo, haciendo juego conmigo).
Si te parece posible publicarlo te lo agradeceré, y si resultara demasiado extenso, tal vez lo podrías dividir en dos partes…Un gran abrazo. Mario».
Los que seguís el blog le conocéis. Es un cristiano radical y bondadoso, un luchador de la libertad, a favor de los pobres, un hombre de paz… Alguna vez le he llamado idealista, pero vez cada vez que es más realista, con el realismo del evangelio. No necesita más presentaciones. Hoy publico la primera parte de su texto, mañana la segunda. Éste es un programa de vida cristiana Gracias, Mario.

Curso de Otoño, UCLM, Cuenca
Días: 13, 14 y 15 de noviembre 2008
Coordinadores: Xabier Pikaza y Abdelmumin Aya
Secretario: Francisco Javier de León, UCLM
Tema. El diálogo y la fecundación mutua entre las tradiciones religiosas.
Lugar: Cámara de Comercio de la Ciudad de Cuenca, en colaboración con la Universidad de Castilla la Mancha.
Las religiones monoteístas (abrahámicas), que podemos llamar de la persona, destacan no sólo la transcendencia de Dios, sino también el valor permanente de la historia y, en especial, de los hombres que sobre en el mundo. Por eso, estas religiones no pueden hablar de un retorno a lo divino sino de una resurrección de las personas. No hay retorno porque no ha existido caída: las almas no pueden volver, porque no han venido previamente, no han bajado de lo divino. No hay final de las reencarnaciones, porque las almas no han estado sujetas a la condena de encarnarse de manera sucesiva en las diversas cárceles de un cuerpo siempre opresor... Frente a eso, las religiones monoteístas confiesan, de formas distintas, que luego evocaremos, la resurrección de la carne, es decir, la culminación eterna de la historia.
Me escribe Francisco Javier Gelpi, a quien conocemos bien en el blog: "Esta última serie tuya sobre los novísimos y, en especial, el artículo de Ariel sobre la "reencarnación", me ha hecho pensar y me ha motivado a escribir un artículo, a partir de los datos dados por Ariel. No sé si el estar tan metido en las cartas de Pablo de Tarso me ha hecho ver el tema de la reencarnación desde un punto de vista maximalista. No era ésta mi pretensión, sino simplemente repensar lo que ya otras muchas veces había pensado, que la teoría de la reencarnación no encaja en nuestra teología judeocristiana". Gracias, Javier Gelpi, por ayudarnos a pensar, por pensar con nosotros, hoy, día de San Martiño, tu santo "gallego" de Tours, na Galia, santo do mes das Ánimas e das Castañas,santo da miña parroquia de Orozko, nire baserri ondoan (Imagen: Parroquia de San Martín de Albizu-Elexaga, donde me bautizaron y en cuyo entorno descansan los restos sagrados de parte de mis antepasados "en espera de la resurrección")
Hablo de historia del alma, pero debería referirme más bien a la vida en plenitud de la persona. He venido tratando de estos temas y algunos me han dicho que resultan secundarios. Puede ser. Pero millones y millones de personas han pensado en ellos. Media humanidad creen en algún tipo de reencarnación. Por honestidad, por respeto, merece la pena dedicar algún momento al tema. Vincularé hoy la inmortalidad con un tipo e reencarnación, desde la perspectiva de la historia de la humanidad. No quiero defender ninguna postura, quiero ser respetuoso con aquello que han creído y siguen creyendo millones de hombres y mujeres.
Sigue Fernando insistiendo sobre un tema que empezó con San Anselmo (21, 04, 08) y se ha expandido con varias entregas sobre el Dios conocido y deseado. Podéis verlo en http://blogs.periodistadigital.com/admin/b2browse.php?blog=410&p=160348&c=1 (09.11.08 @ 08:50 y siguiente). Había preparado para hoy una entrega intrigante de Héctor sobre el divorcio y he dejado para mañana una reflexión sapiencial de Gelpi sobre la muerte y las reencarnaciones. Soy muchos temas para hoy, pero no puedo dejar sin señalar las 40 nuevas aportaciones de Fernando sobre el tiempo, que caben muy bien en el tema general de los novísimos que aquí estamos tratando. Nadie como él, que yo sepa, puede reflexionar de esta manera sobre el tiempo rítmico (musical) de la realidad que es amor. Ofrezco hoy sólo, aquí unidos, los primeros comentarios. Los demás podéis verlos en el sitio indicado. Los seguiré ofreciendo. Gracias, Fernando, por tu aportación a mi humilde blog. Más altos lugares tendrás para publicar un día tus reflexiones, pero podemos recordar que fue éste el lugar primero de su andadura.
Me escribe de nuevo Héctor (que el otro día nos hablaba de la poligamia) y me pide mi opinión sobre el divorcio. Como habréis visto los que andáis por el blog, Héctor es un rompedor. No sé si dice sin más lo que piensa o si piensa y escribe para provocar, como los viejos cínicos (¡grandes filósofos!). Me pide una opinión, pero ando inmerso en temas del principio del cristianismo y no tengo tiempo para pensar. Los que queráis hacerlo, aquí tenéis su carta, rompedora, que no está escrita para concordar sin más, sino para pensar... y quizá para buscar las formas y medios del amor, más allá de ciertos amores. Ahí va lo tuyo, Héctor.
Sigo con el tema de los novísimos. La vida del humano sobre el mundo se encuentra profundamente vinculada a lo que pudiéramos llamar historia del alma, entendida como elemento clave u hondura radical del ser humano, tal como se expresa en la experiencia religiosa. Joaquín Martínez planteo hace unos días el tema de la muerte en las religiones. Me parece importante seguir en esa línea Los animales mueren, pero no lo saben (no son alma). Los hombres saben que mueren; pues bien, aquello que les queda (o se despliega y libera) en la muerte, eso es suele llamarse alma. Por eso, la defensa de la vida (y de los pobres) resulta inseparable de la visión del "alma" Decía A. Camus que los hombres mueren y no son felices. Me gustaría decir que pueden ser felices porque saben que mueren y pueden hacerlo regalando la vida.
He querido que Fr. Marcos ilumine este día con su palabra. Pero a la caída de la tarde quiero introducir también mi breve comentario sobre esta parábola extraña y riquísima, de muchachas sabias y necias, que van con su luz, que son luz, en espera del esposo
La presento de nuevo y la sitúo luego dentro de un espacio de luz, desde el evangelio, comentando algunos textos básicos sobre el sentido de la luz, en relación con la vida, en relación a Cristo que dice "yo soy la luz del mundo". Ciertamente, en Cristo somos luz unos de otros, para otros, somos luz eterna en Dios, este mes de los difuntos. Por eso pido a Dios que nos iluminemos unos a los otros. En la luz gozosa de la vida (vida eterna siendo vida temporal, fuego de cielo), deseo a todos mis lectores un buen domingo.
32 domingo del ciclo ordinario. Mt 25, 1-13. El pasado día uno, fiesta de los Santos, fui a ver a Fray Marcos, compartiendo su Eucaristía, en la iglesia que él mismo construyó, del monte en la ladera, junto al agua clara. Escuché su palabra aún mas clara y pensé que el próximo domingo la colgaría en mi blog, para mis amigos y los amigos comunes. Todos los que quieran puedan encontrarla en www.feadulta.com ( http://www.feadulta.com/Ev-mt-25-01-13-MR.htm#top ). De vez en cuando, pondré su palabra en vez de la mía, recordando su iglesia, con la Virgen Encinta y el Cristo en la Cruz que él esculpió, para los devotos del Dios de la Belleza, con el Santo Domingo luminoso que puso ante la puerta de la Sacristía y de la casa de acogida, para buscadores de Dios. Gracias, Fray Marcos, por tu humanidad cristiana, por tu amistad. Lo que sigue es tuyo.
Ayer hablé de la reencarnación en una perspectiva más histórica, desde la ciencia de las religiones, comparándola con la visión cristiana de la resurrección. Hoy dejo la palabra a Ariel Álvarez, para que complete el tema, hablando desde una perspectiva más pastoral, ofreciendo la visión de la Biblia. Muchos lectores del blog esperaban este tema, entre ellos Alfonso. Espero que pueda ofrecerles algo de luz, para situarse mejor ante el misterio de la identidad personal, desde la perspectiva cristiana.Gracias de nuevo, Ariel
La doctrina de la reencarnación no forma parte de los novísimos cristianos, que constan de cuatro acontecimientos o estados: muerte, juicio, infierno y gloria (con el purgatorio) La religión bíblica no defiende ni expone una teoría de la reencarnación de las almas; pero sólo conociendo el sentido de la reencarnación puede entenderse la novedad bíblica de la resurrección y del cielo cristiano, dentro de una visión general de la supervivencia humana, Además, son millones los hombres y mujeres que creen, de alguna manera, en las reencarnaciones. Por eso quiero presentarlas aquí, desde la perspectiva del estudio de las religiones y desde la experiencia humana de la vida que rueda y rueda (en manos del amor de Dios, según los cristianos).
Sigo tratando de los Novísimos y hoy planteo, con Ariel Álvarez Valdés, el tema del número de los salvados, que ha venido apasionando a millones de personas, desde tiempos muy antiguos. Es conocida la respuesta literal de Los Testigos de Jehová, según los cuales sólo se salvarán de verdad, en el cielo, 144.000 mil elegidos. Algunos santos han pensado que se salvan todavía menos personas. Habría una "masa de perdición" y sólo unos pocos salvados. Sobre ese tema ha reflexionado Ariel, mostrando que ese número es simbólico, abierto a la totalidad de los hombres y mujeres, y quiero darle gracias por sus palabras de exigencia y consuelo.
Unos llamados "Comités de Solidaridad con África Negra" me mandan este texto, pidiendo que lo publique. Ha pedido a unos amigos provenientes de la zona que me informen, pero no lo han hecho todavía, así que no puedo ofrecer información de primera mano. Tengo datos antiguos, muchos datos y reflexiones (incluso dos tesis doctorales que dirigí), sobre el tema de la religión, sociedad y violencia en la zona bantú de África. Pero han quedado algo atrasados. Por eso publico esta nota, por si alguien que conozca más el tema, quiere aportar una reflexión. Desde luego, es una Guerra de África, pero una guerra en la que, de un modo o de otro, estamos implicados casi todos. Muchos de los mejores misioneros de España trabajan y sufren en aquella zona, realizando una tarea admirable, al servicio de la vida. Pero hay también otros intereses de tipo comercial y militar, empezando por el Coltán. Cuelgo la pregunta, por si alguien quiere contestar.
He comentado ayer el texto base del “cielo cristiano”, que es Apocalipsis 21, 1-8. Sobre ese texto escribió su tesis doctoral nuestro amigo de blog, Ariel Álvarez Valdés: La nueva Jerusalén, ¿ciudad celeste o ciudad terrestre? Estudio exegético y teológico de Ap. 21, 1-8, Verbo Divino, Estella 2005. Esa obra ha querido mostrar que la visión que Juan de Patmos tuvo sobre la nueva Jerusalén no se refería a una realidad que tendrá lugar al final de los tiempos, sino que la Nueva Jerusalén se identifica con la realidad inaugurada ya con la muerte y resurrección de Cristo. Eso significa que el cielo no es un simple «después», sino que empieza ya aquí, pues se identifica con el Reino de Dios, que Jesús proclamó a lo largo de su vida e instauró en su muerto. Eso significa que no creen de verdad en el cielo de Cristo (que es el Reino de Dios) aquellos que no son capaces de comenzarlo aquí.
Carmen Hernández me envía este trabajo sobre la Mujer Encorvada, un signo que ha venido a convertirse en paradigma de la nueva búsqueda teológica, diciéndome que espera que sus reflexiones sean positivas. "Como verás sigo en la busqueda de la que hablo en el pot de Santa teresa". Muchos de mi blog conocen a Carmen, de Almendralejo. Gracias a ella, por su aportaciòn
Anteayer (día de los Santos) hable de la santidad de Dios, abierta a todos los hombres. Ayer (día de los Difuntos) he tratado del purgatorio, iniciando una serie sobre los novísimos. Avanzando en esa línea quiero hoy hablar del “cielo cristiano”, entendido como "lugar" de los santos y lo hago evocando simbólicamente un pasaje del Apocalipsis, el texto clave de las visiones cristianas sobre el tema. Quiero que hable el texto, los símbolos del cielo. Mañana y pasado intentaré precisar más su sentido, aplicándolos a la vida de los hombres y mujeres en el mundo. En ese contexto, en días sucesivos, hablaré de las cosas que se dice que pasan tras la muerte (reencarnaciones, quizá visiones de muertos etc.), contando para ello, también, con la ayuda de nuestro colaborador Ariel Álvarez. El texto de hoy es largo. No es para leerlo entero. Está tomado de mi libro sobre El Apocalipsis (Verbo Divino, Estella 2000)
Este día de Difuntos ha sido tradicionalmente día de recuerda de los muertos, que son parte radical de nuestra vida. De ellos hemos nacido, por ellos somos. Ha sido y es un día para situarse ante elel “purgatorio”, es decir, ante el camino de purificación que los difuntos comparten con nosotros (los del mundo), avanzando hacia el Cielo pleno de Dios, del que seguiré tratando mañana.
Comienzo así una pequeña serie sobre los “novísimos” (las cosas más nuevas, las últimas cosas, las postrimerías), que son conforme al catecismo: muerte y juicio, infierno y gloria. Empiezo por el purgatorio, como manda este día de difuntos y lo haré de un modo ecuménico, desde la perspectiva católica, pero dialogando con ortodoxos y protestantes, que formulan de modos distintos (pero no contrarios) el tema del camino final de la vida ante el misterio de Dios. Mañana y pasado hablaré del cielo trataré y después de las reencarnaciones y posiblemente del posible infierno. Quiero que esta mini-serie de los novísimos sea un recordatorio otoñal (en América del Sur es primavera), del despliegue amoroso y fuerte de la vida.
En la terminología normal. de la iglesia católica, sólo algunos hombres y mujeres especialmente destacados por sus virtudes morales son llamados santos, a través de un proceso de canonización oficial. En cambio, para el Nuevo Testamento todos los cristianos son santos, pues han sido elegidos y santificados por el Espíritu de Cristo. Así dice Pablo a los de Roma que han sido «llamados a ser santos» (cf. Rom 1, 7; 1 Cor 1, 2). Él llama santos, de un modo especial, a los miembros de la iglesia de Jerusalén, que debió concebirse a sí misma como expresión escatológica de la santidad de Dios (cf. 2 Cor 8, 4; 9, 1; Rom 15, 26). También llama santos a los ángeles de Dios, como hacía la apocalíptica judía (cf. 1 Tes 3, 13. Pero eso no impide que llame santos a todos los cristianos (cf. Rom 16, 2. 15; 1 Cor 1, 2; 6, 1; 2 Cor 1, 1; Flp 1, 1 etc). En esa línea, santos son los más pobres, de forma que venerar a los santos, alabando así la gloria de Dios, significa ayudarles en amor gozoso. La esperanza del cielo nos hace así buscar un cielo en la tierra.
En toda la prensa ha salido, y en especial en RD (cf. también Zenit de hoy: 31 X 08 http://www.zenit.org/0?l=spanish), la noticia de que el Cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica, ha presentado un documento sobre "Orientaciones para el uso de las competencias de la psicología en la admisión y en la formación de los candidatos al sacerdocio". Por lo que he podido ver, se trata de un documento serio y sabio, que mantiene y refuerza el tipo de formación y orientación que la Iglesia Católica ha querido (¡quiere!) dar al clero. No puedo en modo alguno criticarlo, pero quiero dar mi opinión y lo haré retomando un texto que publique en la primavera del año 2003, con el título de «IGLESIA Y HOMOSEXUALIDAD (Diez tesis en profundidad)». Entre los "graves problemas de inmadurez", que impiden el acceso al ministerio, el Vaticano incluye "fuertes dependencias afectivas, notable carencia de libertad en las relaciones, excesiva rigidez de carácter, falta de lealtad, identidad sexual incierta y tendencias homosexuales fuertemente radicadas". Pienso que las tendencias homosexuales no se pueden situar en la misma línea de los otros "problemas" (dependencia, rigidez, deslealtad, indefinición). Por eso, incluirlos bajo un mismo denominador común me parece poco serio, como quiero indicar, con todo respeto, en lo que sigue.
Es una divisa que podría compararse a la de la Revolución Francesa (Liberté, égalité, fraternité: Libertad, igualdad, fraternidad). Una divisa cristiana que quiere unir la unidad y la diversidad, en forma de fraternidad. Me la ha enviado Pedro Zabala. Quiero compartirla con vosotros. La iglesia del principio nació una y múltiple, fue comunión de iglesias, semilla de fraternidad un mundo que se une desde las diversidades. Es un camino que tú quieres recorrer de nuevo. Gracias, Pedro.
Así condensa nuestro amigo y colaborador J. M. Gónzález (de Córdoba, Argentina, director del blog bíblico Parresia: http://boards2.melodysoft.com/app?ID=Parresia ) el despliegue y conclusión del Sínodo de la palabra. Presento en primer lugar la aportación e interpretación de J. M. Gónzález, para ofrecer después un resumen y el mensaje del Sínodo, preparado por el Arzobispo G. Ravasi, a quien muchos biblistas conocemos y valoramos, por haberle escuchado o por haber leído alguno de sus libros. Un día hablaré de él en este blog, presentando, por ejemplo, su libro de los Salmos(en la imagen va sufoto). Hoy dejo la palabra a J. González, con su valoración del mensaje de Ravasi, quien habría "mejorado" al Papa, pero no habría sabido asumir y valorar la línea exegética de C. Mesters y de todo lo que él representa, en clave de lectura popular, comprometida, dialogante y liberadora, de la Biblia. Este sínodo habría sido bueno, pero insuficiente
Sobre el «amor a Dios y al César» trató el post del domingo día 12 X 08, que trataba del tributo. El tema, en el fondo del tributo, era la adoración. Ad-orar es «poner la boca», es besar… En aquel contexto intervinieron varios sobre el tema de Dios y el Dinero, Dios y el César, que estos días (con la crisis económica) nos tiene sobre-saltados. Pues bien, Pedro Zabala (que nos ha ayudado a pensar el tema del aborto) me mandó esta reflexión, que he tardado en introducir, porque se me había traspapelado. La introduzco hoy, junto al post de Fernando . Gracias, Pedro, de nuevo, por ayudarnos a plantear unas preguntas básicas y por abrirnos unas respuestas. (En la imagen un César "Santo": San Fernando).
Ayer presenté para los lectores apasionados por bocados fuertes algunos comentarios que Fernando introdujo, el 17.07.08, a mi post del 21. 04. 08 ( http://blogs.periodistadigital.com/admin/b2browse.php?blog=410&p=160348&c=1 , ). Antes que introduzca nuevos comentarios que borren los anteriores, quiero seguir citando algunas palabras principales de aquellos comentarios, en los que Dios aparece vinculado al Eros. Éstas son, a mi entender, sus palabras centrales: «El Eros como marea universal, como instinto conativo hacia el Todo donde la vida arriba en la unión/extinción, no es en sí ajeno a la Cáritas, pues también ésta es Eros». En este lugar donde Caritas y Eros se vinculan, aquí es Dios. Amigos de Dios, os dejo con Fernando, la mejor compañía de este tiempo de otoño, hecho de silencios para pensar y orar, cuando las hojas caen al soplo del viento frío que llega de algún lugar desconocido. Mañana introduciré yo mismo unas palabras sobre Dios, que es el único tema que de verdad me importa en este blog.
Me escribe JMS, habitual del blog, amigo, que tiene un bellísimo blog, titulado con intenso humor el Txirimbolo (http://txirimbolo.zoomblog.com/ ). « Carísimo: Esto que te mando, es demasiado largo para comentario y demasiado corto para artículo. Es una síntesis que me brota de la lectura de tus exposiciones bíblicas (del domingo pasado, sobre amor a Dios y amor al prójimo). Haz con ello lo que se te ocurra...aunque te agradecería una opinión sobre su ortodoxia y valides para una contribución cristiana. José María, es el tamaño perfecto. Al final pondré una reflexión, que quiero que sea la primera de otras muchas
El 17.07.08, Fernando, Visitante ilustre de este blog, introdujo 39 nuevos comentarios a mi post del 21. 04. 08 ( http://blogs.periodistadigital.com/admin/b2browse.php?blog=410&p=160348&c=1 , ) dedicado al argumento anselmiano. He dejado pasar cierto tiempo antes de pedir a mis los lectores que lean aquellos comentarios de Fernando (antes que el tiempo los borre, cuando Fernando introduzca 39 nuevos comentarios que sustituyen a los anteriores). No quiero hablaros de nuevo de Fernando, a quien conocí, si mal no recuerdo el año 1989, en un seminario luminoso sobre Ernst Bloch y la esperanza. Discutimos entonces el lema «ubi Lenin ibi Jerusalem», convencidos ambos del brillo vacuo del mesianismo aparentemente marxista del filósofo judío. Desde entonces, Fernando ha enseñado en la Universidad Pontificia de Salamanca y ha pensado y sigue pensando, de manera intensa, apasionada, buscando a Dios, o mejor dicho, dejándose encontrar, por un tipo de Dios en parte zubiriano, en parte teresiano. Me ha vuelto a decir que no copie sus comentarios, que simplemente los presente, por si alguien quiere leerlos en el lugar antes indicado. Lo haré con gran gusto, hoy y mañana, centrándome con Anselmo en el Dios que es amor (es siempre Más), o en el amor que es Presencia, es decir, el mismo Dios.
A. Aya, compañero de un blog estremecido, emocionado, que se titula El Alma del Haiku ( http://blogs.periodistadigital.com/elalmadelhaiku.php ), me ha enviado un trabajo sobre la visión que el Papa tiene del Islam. A. Aya (= Vicente Haya), siendo niponólogo de oficio, es actualmente el hombre clave del diálogo intelectual del Islam con el cristianismo. Un día, estábamos los dos sobre la mesa de conferencias de una Universidad hispana; uno de los presentes dijo: «El diálogo del cristianismo con el Islam es imposible».
Nos miramos, nos dimos la mano y sonreímos: no hacían falta respuesta. Dentro de unos meses publicaremos juntos un Diccionario de las Tres Religiones. Hoy me ha mandado este trabajo sobre la forma en que el Papa entiende el Islam. Es evidente que no todos los lectores estarán de acuerdo con su visión. Pero me parece un honor para mi blog poder publicarla. Buen diálogo. Gracias, Vicente. Lo que sigue es tuyo.
El año 1893 publicó León XIII su encíclica Providentissimus Deus sobre la lectura de la Biblia y podemos tomar esa fecha como referencia. Ella marcan el final del siglo XIX en el campo de la exégesis católica, el comienzo de un tipo de nueva investigación bíblica en la Iglesia. A los cien años (1993), la comisión Bíblica de la Iglesia católica publicado un nuevo Documento Sobre la Interpretación de la Biblia en la Iglesia, un documento que, pasados quince años, conserva toda su actualidad y que no ha sido superado dentro de la Iglesia, de manera que seguirá sirviendo de referencia muchos años después de la celebración del Sínodo sobre la Palabra, que hoy acaba. Aquel documento del año 1993 asumió y ratificó el valor de los métodos científicos y hermenéuticos de estudio de la Palabra de Dios; muchos de los que hoy van en contra de esos métodos (dentro y fuera de la Iglesia Católica) ignoran este documento básico. Por eso quiero presentarlo de nuevo, evocando los elementos fundamentales de la investigación bíblica (católica o no) de los cien años que abarca y aprueba aquel documento (¡todo el siglo XX).
Para ello recojo un estudio que presenté en un Congreso de Teología, en León (el año 1994),publicado en una colección académica de la Universidad Pontificia de Salamanca (y asumido en formas distintas en mi Diccionario de la Biblia). Había publicado ya un resumen del tema en este blog, el día 24, pero un fallo infomático hizo que se perdiera el post. Lo recupero ahora, íntegramente, para los que quieran estudiarlo con calma. Es un texto largo, muy largo. Pero lo dejo así, no es para que sea lea en el día, ni siquiera para que se lea, en general. Pero alguien podrá utilizarlo, como texto de estudio. Es algo antiguo, pero sigue siendo actual. Las notas van al final. Léase, por favor, al mismo tiempo, el docuemento de la Comisión Bíblica, que aún sigue teniendo todo su valor: La Interpretación bíblica en la Iglesia
http://www.deiverbum2005.org/Interpretation/interpretation_s.pdf
Domingo 30. Tiempo ordinario. Ciclo A. Mateo 22,34-40.Se dice que los cristianos tienen un credo que incluye en principio dos mandamientos de amor: amar a Dios y amar al prójimo. Este doble mandamiento recoge la experiencia más profunda de la teología israelita, centrada en el Shema donde se vinculan amor a Dios y amor al prójimo (a partir de Dt 6, 4-9; cf. también Dt 11, 13-21 y Num 15, 37-41). El uso del Shema era habitual en el I d. C. Es normal que Jesús lo asuma, orando como buen judío. Parece que otros judíos, sobre todo helenistas, lo habían vinculado ya con la exigencia de amar al prójimo, citando Lev 19, 18 u otras palabras semejantes. En esa línea se sitúa la propuesta de Jesús, según el evangelio de hoy. Hay dos amores y los dos se centran en uno: amar al prójimo como a ti mismo.
Introduje hace dos días un post sobre el aborto, que algunos han considerado inmaduro,otros hiriente. En ese momento no quería juzgar, pues el tema resulta complejo, difícil.
Me gustaría un día, pronto, hablar desde el otro lado, desde la ribera de la Vida, teniendo en cuenta el sufrimiento y también el egoísmo de muchos, la tragedia de algunos, la falsa seguridad de otros, en torno a una Vida que, según los cristianos, no es nuestra (de nadie), sino de Dios. Mientras pienso sobre el tema, quiero ofrecer las reflexiones de algunos amigos, que aportan seriedad y hondura al tema. Entre ellas está la de Pedro Zabala, a quien todos conocéis. Gracias Pedro, de nuevo un saludo. Lo que sigue es tuyo
Ayer hablé sobre los métodos clásicos de estudio bíblico. Hoy quiero presentar algunas lecturas e interpretaciones nuevas, que abren espacios antes cerrados de análisis y comprensión de la Biblia. Miles de investigadores y de simples lectores interesados por los temas de fondo de la biblia han empezado a superar los esquemas clásicos, de tipo más dogmático y cerrado, para estudiar con nuevos y más finos métodos de análisis literario los textos del Antiguo y Nuevo Testamento. Algunos sospechan y afirman que se trata de una estrategia de cansancio, del deseo de una nueva y más inmunizada especialización, de olvidar los temas de fondo. Otros estamos convencidos de que nos hallamos ante unas posibilidades nuevas de comprensión de la Biblia. La Palabra de Dios es de todos, todos podemos y debemos estar capacitados para comprenderla, en plano de ciencia y en plano de compromiso personal.
Continúa el Sínodo sobre la Palabra y eso me da ocasión para hablar del estudio de la Biblia. La semana pasada he puesto de relieve el valor de las traducciones antiguas de la Biblia al castellano. En los siglos XVI y XVI había en España grandes estudiosos de la Biblia. Aquella tradición se perdió en gran parte, pero ha vuelto en el siglo XX, de manera que se han dado grandes exegetas hispanos, que han venido realizando un fecundo trabajo de crítica textual, utilizando el método histórico-crítico. En ese contexto, he querido ofrecer una visión general de las investigaciones y estudios bíblicos, que se están produciendo en estos últimos años, desde una perspectiva básicamente hispana. Hoy sitúo los métodos más clásicos. Mañana ofreceré algunos de tipo más "moderno".
Me escribe Héctor, al que quizá algunos conocéis, con una propuesta sobre el barco abortista, es decir, sobre los abortos (la supresión de los abortos). Su propuesta es compleja, toca varios temas en los que ahora no puedo entrar. Tengo otros trabajos suyos que quiero publicar en el blog, pero son de mucho fondo, por eso me voy demorando. Ahora va éste. Gracias, Héctor. Has propuesto algo muy complejo y delicado (y problemático). Te toca defenderlo y aclararlo, si piden aclaraciones, si te atacan.
La campaña presidencial de Estados Unidos de América es, de alguna forma, una campaña de todos, pues allí se juega parte de nuestra economía y de nuestro futuro. En principio, no entro en temas de política, pero he leído en el Mundo del pasado 19 de este mes ( http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/19/internacional/1224398406.html ) una noticia sobre John McCain que me ha llenado de vergüenza, por su forma de portarse con el vietnamita que le salvó la vida. Por el contrario, la noticia de que B. Obama ha dejado por unos días la campaña electoral para visitar a su abuela anciana (que no es su abuela) me ha emocionado. (Véase la noticia en el País: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Obama/interrumpe/campana/visitar/abuela/enferma/elpepuintusa/20081021elpepuint_4/Tes ). Esa noticia me anima a publicar el discurso que B. Obama pronunció ante un congreso titulado “Llamada a la Renovación”, el 28 de junio del año 2006. En pocas ocasiones ha visto a un político situarse de un modo más sincero, más crítico y más positivo ante la religión, como en este caso. Lo que dice B. Obama no se aplica sin más a nuestro país, pero me parece bueno que le escuchemos. Sus palabras se sitúan en la línea del comentario del evangelio del domingo, que trataba de Dios y del César. Aquí tenemos a un posible César americano tratando de Dios, a un político hablando de religión. Sin duda, hay cosas distintas a un lado y al otro del Atlántico.
[De Pedro Zabala, habitual del blog, a quien agradezco sus informaciones]] Desde luego el título es muy pretencioso. Nada menos que hablar de toda Asia, el mayor continente del planeta y que abarca la mayor parte de la humanidad. Incluso, si miramos con atención un atlas o un globo terráqueo, nos daremos cuenta de que Europa, ese entorno geográfico que nos parece el ombligo del mundo, no pasa de ser una pequeña península del gran continente asiático. Dada su inmensidad, distinguiré el próximo del lejano Oriente. Y como voy a referirme al tema de los derechos humanos, me fijaré sobre todo en el primero que se descubrió históricamente, el derecho a la libertad religiosa, pivote que nos sirve de guía interpretadora de todos los demás.
Me escribe Aldo Llanos Marín, de Lima, director de un blog titulado Tomás Alvira ( http://www.tomasalvira.com/ ), comentando un post antiguo (Nuevo comentario en tu post #185744 "Misioneros de Maryknoll expulsados de Puno, Perú). No le conozco personalmente, pero por lo que escribe y el lugar donde escribe parece del Opus Dei, como su admirado Tomás Alvira, uno de los primeros super-numerarios del Opus, padre de nueve hijos, de Villanueva del Gállego, Zaragoza (España), que logró escapar a Francia, por el Pirineo, con San Josemaría Escrivá en el tiempo de la guerra (cf. http://www.conelpapa.com/quepersigue/opusdei/alvira.htm ). Me pide que no borre el comentario, lo publico entero. Es otra versión sobre la salida de los misioneros de Marknoll de Perú. Los lectores, especialmente los de Perú, sabrán valorar. Las versiones. Gracias, Aldo, por tu comentario. Otra vez puede dividirlo en partes de menos de mil dígitos, para que puedan ser publicado también como comentario.
He publicado para este domingo (19 X 08) una introducción y un comentario al tema de las relaciones entre el César el Dinero, la Religión y la política, a partir del evangelio en que se dice «devolved al César lo que es del César y dad a Dios lo que es de Dios» (Mt 22, 21; cf. Mc 12, 13-17). Es evidente que mi comentario no podía convencer ni contentar a todos, pues ese tema y ese texto siguen siendo discutidos (en teoría y en la práctica) tras XX veinte siglos de cristianismo. Para completar lo que allí dije quiero aludir hoy a dos preciosas aportaciones que han aparecido estos días, ofreciendo además el juicio de un libro importante, escrito hace unos años sobre el tema.
Me escribe José Carlos Enríquez, habitual del blog: «Estimado Xabier: te envío un pequeño trabajo que me ha servido para pasar momentos muy difíciles en mi vida y que he querido compartir con mis amigos. Aunque no nos conocemos personalmente te considero un buen amigo…. Con cariño. José Carlos». Son textos bíblicos de meditación y consuelo, para tiempos de prueba. Son textos que pueden estar presididos por la palabra de Pablo: “Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tes 5:18), textos que José Carlos nos ofrece, para que podamos dar gracias a Dios en medio de las pruebas de la vida. Estoy convencido de que muchos podrán meditar con ellos, mientras se sigue celebrando el Sínodo de la Palabra, que aquí se hace Vida, oración de la Biblia. Gracias José Carlos.
Hoy, 19 X 2008, Domingo Mundial de la Propagación de la fe (DOMUND), quiero tratar de la misión cristiana, entendida en los países de tradición cristiana, especialmente en Europa, como Nueva Evangelización. Me valgo para ello de unas reflexiones publicadas por el Instituto de Misionología de Steyl, de los Misioneros del Verbo Divino (publicadas en Verbo Divino, Estella 2007). Éste puede ser un DOMUND nuestro, sin dejar de ser el DOMUND de otros pueblos y lugares
Me escribe Roser Puig, a la que todos conocemos en el Blog: «Amigo Xabier, estamos en plena avalancha de Congresos auspiciados desde las Altas Cumbres. Creo que el Congreso sobre la Humanae Vitae afecta a los católicos de a pié de una manera especial . He escrito el artículo que te envío por si lo consideras de interés para el blog… Un abrazo. Roser». Como hemos venido leyendo en la prensa de estos días, conforme a la visión del Papa Benedicto XVI, las afirmaciones de Pablo VI en la Humanae Vitae siguen teniendo plena actualidad. Sobre ellas a reflexionado Roser Puig, con su libertad habitual, con su hondura creyente. A ella cedo la palabra. Gracias de nuevo, Roser, por tu presencia en el blog.
(a) La Bibia es un texto literario, quizá el más asombroso, el más intenso y rico de todos los textos literarios de Occidente. En esa línea, poniendo de relieve su riqueza narrativa, poética y retórico queemos citar algunas traducciones literarias, empezando por la de Luis Alonso Schökel (en la imagen) de quien tuve el honor de aprender mucho de lo que sé, a quien un día quisiera dedicar una página en el blog. Gracias, Alonso, profesor y amigo. (b) La Biblia es un texto del pueblo. En esa línea queremos citar serie de versiones que pueden estar patrocinadas por la Iglesia Católica o por confesiones protestantes, escritas en un lenguaje al alcance del lector medio, es decir, en un idioma que sea popular sin ser vulgar. Son biblias pastorales, misioneras, deseosas de saltar la barrera de siglos que nos separa del tiempo de en que se escribieron los textos.
Las más significativas han nacido en América Latina y, aunque no estén directamente vinculadas a la Teología de la Liberación, a veces se han relacionado con ella. Devolver la Biblia al pueblo del que ha nacido, esa una de las tareas fundamentales de la Iglesia. A veces tenemos la impresión de que algunos quieren secuestran la Biblia, desde sus propias alturas científicas o magisteriales. Hoy quiero destacar que la Biblia es para todos, por eso he destacado las traducciones y ediciones populares
Rsfael Calvo, de [info@feadulta.com] me envía esta nota que quiero destacar. Mientras los gobiernos ponen estos días sobre la mesa cientos de miles de millones para salvar a sus bancos, decenas de miles de personas mueren ignoradas por la comunidad internacional. Ante la opinión mundial, importan menos que los banqueros. Ante la conciencia de la humanidad (y de la Iglesia) cada uno de los que muere de hambre es más importante que todos los bancos. Sólo en este año hay 50 millones más de personas con hambre, personas para las que el significado de ‘crisis’ no tiene que ver con el nivel de consumo sino con la muerte. Gracias, Rafael y felicidades por tu página semanal:www.feadulta.com.
Con ocasión del Sínodo de la Palabra, quiero presentar algunas traducciones usuales de la Biblia, unas de lectura básica, otras de estudio. Tomo el material de mi Diccionario de la Biblia, Verbo Divino, Estella 200. Hasta 1943 el mundo de la Biblia en lengua castellana se encontraba dominado por dos traducciones, una protestante (la de Reina-Valera) y otra católica (la de Petisco-Torres Amat), a la que podría añadirse la nueva versión realizado Angel de Mora, protestante español, y H. B. Pratt, misionero presbiteriano de USA, que vivía en Bogotá, bajo los auspicios (La Biblia, American Bible Society, New York, 1878 y 1893; hay otras ediciones como una de Perroy, Suiza de 1929. Pero a partir de mediados del siglo XX comenzaron a aparecer numerosas traducciones de la Biblia al Castellano.
Entre ellas quiero citar algunas más significativas, para recuerdo de los lectores, quizá para ayuda. Empezaré con la Biblias más usuales, seguiré con la de estudio. Es evidente que mi presentación no es completa, ni está del todo actualizada, pues hay una Versión Interconfesional que acaba de salir y que no cito. Hay, además, muchas ediciones y versiones populares que aquí no he podido reseñar. Perdonen las omisiones, completen el texto, por favor. Al final ofrezco una referencia a los textos originales básicos, que actualmente se utilizan como punto de referencia, sustituyendo a la edición clásica, pero limitada, que preparó Erasmo en el Renacimiento
Sería bueno que el Sínodo de la Palabra hubiera sido un sínodo Católico-Protestante y Ortodoxo, un sínodo pan-cristiano, pues la Palabra de Dios es de todos, y sólo dialogando entre todos podemos entenderla bien. La Biblia ha sido por siglos un campo de disputa entre católicos y protestantes.
Pero en la actualidad, tras el Vaticano II, a partir del movimiento ecuménico, la Biblia empieza a ser, gracias a Dios, un espacio común para el estudio y la oración, aunque todavía eso no parece reflejarse del todo en ese Sínodo. En este contexto queremos citar algunas traducciones protestantes de la Bibia, inspiradas todas en la que hicieron Valera-Reina. Empezamos hablando de la labor de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU), para fijarnos después en algunas traducciones especiales. Quiero presentar como apéndice el anuncio de la presentación de la primera Biblia Interconfesional, católico-protestante, que tendrá lugar en Madrid, el próximo 29 de este mes.
Con ocasión del Sínodo de la Palabra es importante recordar las traducciones de la Biblia al Castellano. Entre ellas, la más significativa sigue siendo la de Reina-Valera, que constituye uno de los acontecimientos culturales y religiosos más importantes de la época moderna, en el ámbito de la cultura hispana. Es importante recordarla con cariño y agradecimiento cristiano. Es una traducción en la que se recibe el legado de los grandes biblistas cristianos anteriores (de los siglos XV y XVI) y el influjo de los estudios judíos. Fue una lástima que esa traducción de la Biblia sólo pudiera realizarse y desarrollarse en el ámbito protestante. En la actualidad forma parte del legado cultura y religioso de los hombres y mujeres de lengua castellana, aunque la utilicen sobre todo los cristianos protestantes, a quienes dedico este post y a quienes pido que comenten, amplíen y rectifiquen lo que digo
Se está celebrando el Roma el Sínodo sobre la Palabra de Dios y, en concreto, sobre la Biblia. Ha aparecido en toda la prensa la foto del Papa y del Rabino (Biblia judía, Biblia cristiana), mirando juntos, dándonos la espalda. En ese contexto quiero recordad que en la Edad Media hispana hubo traducciones de la Biblia, hechas por judíos, hechas por cristianos
(¿Por qué no haber añadido las traducciones del Corán y haber llevado a Sínodo y a la foto de espaldas a un a un mufti o a un ulema?) Las traducciones de la Biblia a las lenguas hispánicas, sobre todo al castellano y catalán, comienzan en el siglo XIII y continuarán hasta el XVI, cuando ellas cesan por dos razones principales: la expulsión de los judíos y prohibición del Concilio de Trento, que impide a los católicos la lectura de la Biblia en lenguas "vulgares". Estos son algunos de los testimonios más significativos de eso que podemos llamar las traducciones medievales:
Se viene celebrando estos días, en Roma, el Sínodo sobre la Palabra de Dios, para estudiar el sentido y alcance, la actualidad y misterio de la Biblia, como palabra que Dios ha dirigido a los hombres. En ese contexto he querido recoger un trabajo de mi amigo Ariel Álvarez Valdés, tomado de una de sus obras, un trabajo de iniciación literaria y de catequesis que puede ayudarnos a plantear mejor el tema de la Biblia, que es Palabra de Dios, siendo palabra humana.
Termino esta serie dedicada a la PP (presencia y pastoral penitenciaria) con unas reflexiones sobre el fracaso humano, el fracaso de la cárcel, vinculada a la oración. Relaciono ese fracaso con la cruz de Cristo, pero quiero verlo en clave de esperanza pascua.
Entendida así, la cruz cristiana no es fracaso, sino camino pascual. Los cristianos quieren también que las cárceles sean caminos de pascua, laboratorios del dolor que se abre a la libertad... Por eso esa necesaria en ellas la alegría y la oración. En este contexto quiero evocar al Cristo que ha penetrado en las cárceles de dolor del mundo, citando también una página central de un encarcelado profeta: Dostoievski.
Domingo 28 tiempo ordinario. Ciclo A. Éste es el domingo del banquete bíblico, marcado por la experiencia de la abundancia final. Los textos básicos son dos. (a) El de Is 25, que habla de la fiesta de Dios en el Monte Sión, fiesta de abundancia, abierta a todas las naciones, para siempre (superando el velo de la muerte). (b) El de Mt 22 habla parabólicamente que el Gran Rey ofrece con ocasión de las bodas de su Hijo. Es un texto hermoso, donde se ofrece un banquete gratuito, al que todos son invitados, en especial los pobres y expulsados de todos los banquetes de la (los que están perdidos por los cruces de caminos…). Pero es, al mismo tiempo, un texto durísimo, por dos de sus rasgos. (1) El rey monta en cólera y manda matar a los que han rechazado su mensaje (a los que han matado a sus enviados); es, sin duda, un rey de talión. (2) El rey expulsa a los que primero ha llamado sin imponerles condiciones, porque han venido como estaban, sin “traje de bodas”. ¿Por qué no lo tienen? ¿No se lo han entregado al entrar en la sala del convite? ¿Lo han rechazado ellos? Es, sin duda, un texto parabólico, un texto para pensar.
El otro día publiqué su artículo sobre La muchacha del Burka, que ha tenido mucho eco. Pedro tuvo la amabilidad de entrar en el blog y responder a algunos comentarios. Me ha dicho que su artículo reflejaba dos sentimientos: uno inicial de indignación. Luego, otro, fruto de la reflexión, con el intento de ponerse en el lugar de la víctima. Eso es ternura. Y pienso además que debemos extenderla también hacia los victimarios. «Indignación y ternura, creo que son los sentimientos que debemos compartir, las mujeres y hombres que, juntos de la mano, trabajamos por otro mundo. Esa esperanza humana, se ve agrandada entre los seguidores de Jesús, por la Esperanza que nos da su Espíritu». Pues bien, Pedro ha preparado y me ha mandado hoy otro trabajo, en la línea de la serie que estoy publicando, en torno a tema carcelario. Yo soy un pobre teólogo. Pedro Zabala es profesor de Derecho en la UNED y tiene autoridad en esos temas. Quien quiera ver su semblanza académica y bibliográfica, puede acudir a http://www.errioxa.com/3_personajes/4_1_varios/zabala_sevilla.htm. Gracias, de nuevo, Pedro.
Sigo tratando de Cristo, que estuvo y sigue estando en la cárcel, como dice Mt 25, 31-46. Allí se se celebra el verdadero Sínodo sobre la Palabra de Dios, el auténtico Concilio, como el primer de Jerusalén (Hen 15), que trataba de comer y vivir juntos.
Sigue el evangelio expresándose como presencia de libertad, utopía de Reno. Mientras muchos hacemos que este mundo sea un infierno, hay algunos que están empezando desde la cárceles a construir un mundo de libertad. Encarcelados y libres, juntos, en diálogo de solidaridad.
Escribía ayer J. M. Vargas, de Costa Rica, a quien creo recordar con cariño, un comentario en el que decía siguiente: Quiero compartirles sin ser fanático, que tengo un sobrino condenado de por vida, al cometer una fechoría a los 19 años y drogado. ¿Pueden leer lo siguiente: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_7510000/7510682.stm ?. Es una cárcel para evangélicos, una cárcel modelo, en el sentido evangélico., para personas que han confesado su delito, sin necesidad de un detector de mentiras, para personas que aceptan su condena, por Jesús ¿Podría hacerse algo semejante en otros países? ¿Sería discriminación por fe? Se ha dicho que las cárceles se están volviendo en Europa centros de reclutamiento y adiestramiento de fanáticos islamistas de Al Qaeda... Se dice que las cárceles son semilleros de nuevos delincuentes. ¿Podrían se de verdad lugares de rehabilitación moral, personal y social? Quizá esta cárcel va en la línea del orden penitencial de la Iglesia Antigua de la que he tratado en este blog. Prefiero incluir el texto. Gracias Vargas.
Vengo presentando, desde perspectivas distintas, el tema de la pastoral o presencia cristiana en el mundo de las cárceles, respondiendo a la palabra de Jesús cuando dice que ha venido a visitar a los encarcelados (Mt 25, 31-46) y a liberarles (Lc 4, 18-19).Esa es una tarea esencial de la Iglesia, una tarea carismática y liberadora, de santificación y alabanza. De ella tratan los cuatro momentos que sigue.
Vengo ofreciendo una serie de reflexiones cristianas sobre la cárcel y, en especial, sobre el tipo de presencia de la Iglesia dentro de ella. En ese contexto me ha enviado
M. E. Bruzzone, abogado y profesor, una serie de comentarios y observaciones que, con su permiso, quiero hoy ofrecer a mis lectores, antes de finalizar esta serie. Bruzzone piensa que lo que yo digo es importante, pero insuficiente. Hay que profundizar en la verdad de cada caso, en el conocimiento real de los presuntos delincuentes y de los encarcelados y para eso, él ofrece, como ayuda, su visión del detector de mentiras.. Sólo conociendo la verdad se puede ayudar al delincuente; sólo reconociendo la verdad se puede rehabilitar el reo. Estamos ante una confesión laica, una confesión civil, forzada. La Iglesia inventó un orden penitencial, que comenzaba con la confesión de los pecados, como ayer vimos. En la praxis actual, la penitencia de la Iglesia se recude casi a la "confesión" personal y voluntaria. Pues bien, el Estado debería recurrir a una confesión obligatoria y científica, poniendo el detector de mentiras en el lugar del confesonario de nuestras iglesias. Del viejo confesonario al nuevo detector de mentiras. Ése sería un paso en la buena dirección (evidentemente, sin cerrar el confesionario y la dirección espiritual para los que escojan ese camino de reconciliación con la sociedad y con Dios). Éste podría ser en el fondo el argumento de Bruzzone. Pro lean, por favor, su aportación. El texto es lago, pero puede servir de referencia para los interesados en el tema.
Del 20 al 22 de noviembre se celebrará en en Granada el VII CONGRESO TRINITARIO INTERNACIONAL “GRANADA 2008”, sobre el tema de la Espiritualidad liberadora,. Recoge ocho siglos de tradición trinitaria, en la que se vincula lo más alto (Dios Trinidad), con lo más urgente (liberación de cautivos, redención de presos). Lo organiza la COMUNIDAD DE PP. TRINITARIOS (GABRIELA MISTRAL, 1 18011 GRANADA). Para contacto TEL. 958 15 15 98. E-MAIL: trinitariosgranada@trinitarios.net. Llevo varios días tratando del tema en mi blog. Aquí ofrezco el programa y la presentación del Congreso, para todos los que quieran conocer el tema y participar.
El post de ayer ha recibido muchas y bellas respuestas. Como dije hace un tiempo (creo que el día 22 y 23 de septiembre), las cárceles modernas son más humanas que las antiguas (en general) y la privación de libertad es menos cruel que los castigos corporales y la pena de muerte generalizada del siglo XVIII. En este campo hemos avanzado mucho, al menos en ciertos estados de occidente. Además, no todo en las cárceles proviene del talión, sino que el derecho penitencial de muchos lugares es humanitario, como indica la Constitución Española num 25, 2:
«Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados». Para reeducar y reinsertar (no para castigar) han de ser las cárceles, es decir, para que los encarcelados puedan salir un día transformados, capaces de vivir en sociedad. Desde ese fondo, en la línea de la misma Ley, para que pueda cumplirse mejor la función de “reeducar y reinsertar”, quiero recodar el orden penitencial de la Iglesia antigua.
El evangelio de ayer (Mt 21, 33-43) planteaba esta pregunta. Los malos renteros habían matado a los inocentes para apoderarse de la herencia. Cuando llegue la justicia, cuando llegue Dios ¿cómo tratará a los asesinos? La respuesta de la gente era clara: pena de muerte, matará a los asesinos. La respuesta del Derecho moderno es también clara: pena de cárcel, encerrará para siempre, de una forma eficaz, a los culpables. En esa última línea se situaba según derecho el Catecismo de la Iglesia Católica, tal como he puesto de relieve en el post del 03. X (PP 3) Una teología de las cárceles. Pero el evangelio ofrece en forma de parábola otra respuesta: hay una “piedra nueva”, un nuevo edificio de amor, fundado en Jesús, que puede transformar y curar a los mismos asesinos (dentro de una transformación y curación de todos). De ese camino distinto quiero tratar hoy, retomando motivos de algunos de mis libros. No se trata de negar el Derecho (el Catecismo aceptaba incluso la pena de muerte), sino de ofrecer un camino más excelente, como el evocado por Pablo en 1 Cor 13. Ésta no es la Cárcel de Amor de Diego de San Pedro, pero el titulo de aquel hermoso libro clásico sigue siendo significativo
Pedro Zabala, de Logroño, me envía con regularidad sus comentarios sobre temas sociales y religiosos. Son breves, incisivos, fuertes. Tengo muchos recogidos, con el deseo de publicarlos en mi blog. Pero dejo pasar el tiempo y se me amontonan. Hoy me ha llegado éste y no quiero que pase un día sin ofrecerlo a mis lectores. Gracias, Pedro, de ahora en adelante presentaré tus comentarios en mi blog, el día en que me lleguen, si estoy en casa. Bueno domingo en Logroño, que sea hermoso el sol, gozosa la vendimia... esperanzada la vida humana, con burka o sin burka, pero en dialogo.
Hoy, día cinco de octubre, en la Basílica de San Pablo de Roma, comienza el Sínodo de los Obispos, centrado en La Palabra de Dios. Este blog, dedicado en gran parte a temas bíblicos, no puede pasar por alto este acontecimiento, con lo que significa para el conjunto de la Iglesia Católica. Por eso, me ha parecido oportuno ceder la palabra a Jorge Juan Fernández Sangrador, Director de la Biblioteca de Autores Cristianos y del Servicio de Publicaciones de la Conferencia Episcopal Española. Conviví con él un tiempo en Jerusalén (año 1981), cuando joven estudiante. Después he sido colega suyo en la Universidad Pontificia de Salamanca. No le he visto hace algún tiempo, pero conservo un recuerdo muy grato de su persona y de su trabajo como investigador sobre las comunidades cristianas antiguas (de Alejandría). El Papa Benedicto XVI le designó como experto para el sínodo. Por eso, su voz es la más autorizada, desde una perspectiva eclesial. Él nos ayudará a entender los temas básicos de los que tratará este sínodo, donde, como he dicho, está desde hoy presente como experto. El trabajo que recojo ha sido publicado en Eclesia Digital., 23 de septiembre de 2008. Cf.
http://www.revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=6053&Itemid=248. Todo lo que sigue es de F. Sangrador, a quien desde aquí reitero mi antigua amistad.
Diversas veces se han presentado en este blog necesidades reales y propuestas genéricas de ayuda a personas y grupos muy necesitados. Hace unos días surgió el caso de unos niños de África, con petición de ayudas concretas. No suelo intervenir en los diálogos de los participantes del blog, ni asumir directamente sus propuestas, sino que dejo que los mismos comentaristas se respondan y decidan entre. Además, suelo dejar por un tiempo pendientes algunas cuestione (como en el tema de la cárcel), pues no sé responder de un modo directo o porque aclarar en intervenciones posteriores las preguntas que se hacen. Pero ésta ha sido una petición concreta y quiero recordarla.
Domingo 27, tiempo ordinario, ciclo A. Mt 21, 33-43. Los renteros homicidas. Este evangelio, que Mateo ha tomado de Mc 12, 1-12, retocándolo en algunos punto clave ofrece una de las parábolas más significativas del Nuevo Testamento, una durísima narración que entiende la historia de los hombres como lucha a muerte por la herencia. Los dueños actuales del mundo (en este caso se llaman «sacerdotes y senadores», poder religioso y civil: Mt 21, 23) han querido apoderarse de la “herencia” de la vida, matando para ello al Hijo (es decir, a los seres humanos, a los pobres) para enriquecerse ellos. Así han matado de hecho al mismo hijo del “amo”, que es el Hijo de Dios. Son los poderes ideológicos, militares, económicos y políticos, que viven a costa de la muerte. No hay que explicarlo mucho, en tiempos de dura recesión, como la nuestra, en un día en que mueren más de 40.000 personas de hambre, por la codicia (el deseo de herencia) de otros. Pues bien, la parábola dice que “se les quitará el Reino y se dará a otro pueblo que reparta (comparta) los frutos”. Ésta es una palabra de juicio y condena contra todos los que gobiernan matando. Pero es una palabra de esperanza para los asesinados y explotados de la actualidad, porque “Dios” quitará el Reino a los asesinos y se lo dará a ellos. Leamos, sintamos, temamos, gocemos.
Hoy, 4 de Octubre, se celebra la fiesta de San Francisco de Asís, santo de todos, hermano universal. Escribí hace tiempo unas páginas sobre el sentido de su vida y de su obra.
Pero prefiero ofrecer hoy a mis lectores unas páginas más hondas de Y. M. Congar, uno de los teólogos católicos más significativos del siglo XX. Congar, un hermano dominico, ha sabido captar como pocos el mensaje de Francisco. Su trabajo se titula SAN FRANCISCO DE ASÍS O EL ABSOLUTO DEL EVANGELIO EN LA CRISTIANDAD* publicado en Selecciones de Franciscanismo, vol. VI, n. 16 (1977) 28-40]. Estoy convencido de que muchos de mis lectores lo conocerán o podrán encontrarlo (http://www.franciscanos.org/selfran16/congar1.html). Pero prefiero copiarlo de nuevo y ofrecerlo de un modo directo a quienes quieren detenerse hoy ante Francisco. Sobre Congar y su teología he publicado ya varias cosas en mi blog, podrá encontrarlas quien lo quiero. Aquí sólo deseo un buen día a todos los amigos de FRancisco de Asís.
Dentro de la serie de PP (Presencia o Pastoral Penitenciaria) quiero presentar hoy un capítulo teórico de base sobre la teología de las cárceles (de mi libro Dios Preso, Salamanca 2005). Ofreceré primero una visión general del tema. Me fijaré después en el número central dedicado a este "misterio del mal" en el Catecismo de la Iglesia Católica, poniendo de relieve los valores y las limitaciones de su planteamiento. El Catecismo dice lo que debe decirse desde un plano jurídico, pero deja abierto (no explorado) el campo del evangelio, que es el específicamente cristiano. El Catecismo es bueno en su formulación, el Derecho que expone es necesario, pero no logra "salvar" a los hombres. Sirve para mantenerles, pero lo que importa es salvar, cambiar el orden social, invertir las formas de vida social. De eso seguiré tratando en los días que siguen.
Logos, habitual del blog, ha venido mandando unas visiones catastrofistas sobre la economía americana y mundial. Dice que provienen de "un analista de peso de USA". Las pongo seguidas, por si alguien quiere leerlas de conjunto y responder, porque el debate tiene su interés (aunque yo siga hablando de las cárceles, que también están al fondo de argumento del Logos: el sistema actual crea encarcelados, en vez de crear trabajo para todos). Y le pido a Logos, si le parece, que cite sus fuentes. Así lograremos que nuestro diálogo sea más interesante. Perdón, Logos, por haber introducido tu tema sin pedirte permiso, si me lo indicas lo borro inmediatamente. Buenas noches. PD. Logos ha introducido unos comentarios con aclaraciones al tema. Lo incluyo al final de su texto
Ha venido creciendo estos días una polémica sobre los papeles de la Iglesia. (a) Los papeles que Garzón ha pedido a obispados y parroquias, para contar las causas y números de muertos en la guerra del 36-39. (b) Los papeles del bautismo que los partidarios de la apostasía quieren borrar o anotar diciendo: “que lo sido sea como si no hubiera sido”. (c) Se dice que una Sentencia del Supremo ha confirmado la Ley del Concordato, por la cual los papeles y archivos de la Iglesia son inviolables. Puede el Supremo decir lo que quiera, según derecho. Pero, como cristiano, pienso que el primer paso tenía que darlo la Iglesia, abriendo de un modo transparente todos sus libros de papeles , siempre que no vengan en esos papeles temas privados que afectan al honor de las personas (como pide la prudencia humaa). La Iglesia ha sido la primera y la única que ha hecho libros de personas, entre nosotros, hasta el siglo XIX). Ha sido una buena labor de anticipación y suplencia. Pero estoy convencido de que la era de los papeles de la iglesia ha terminado, como escribí en un libro titulado Sistema, libertad, iglesia (Trotta, Madrid 2001). De allí tomo lo que sigue.
En el contexto de este blog, PP significa Pastoral Penitenciaria. Pero, aunque se utiliza con frecuencia en el ámbito cristiano, ese nombre no me gusta: no me gusta, en este campo, la palabra “pastoral” (de pastor y ovejas), no me gusta la palabra “penitencial” (pues creo que no se trata de poner penas y cumplirlas). Pero he decidido conservar el nombre (a pesar de que lo lleva un partido político de España, que es mucho más reciente que la Pastoral Penitenciaria, larga de siglo). Por eso conservo las siglas: PP (Pastoral Penitenciaria)
Comencé ayer con el número 1. Hoy sigo con el 2, que trata del Conocimiento y de la Prevención. El punto de partida de todo compromiso a favor de los demás está en el conocimiento de la realidad social y en la prevención, es decir, en la educación para la igualdad y la justicia o, mejor dicho, para la libertad solidaria. Se viene discutiendo estos días sobre el tema y programa de la Educación para la Ciudadanía. No quiero entrar en la discusión inmediata sobre detalles de la propuesta, porque pienso que la EdP no debía ser un tema para acusarse unos a otros, sino para colaborar, al servicio de la libertad, contando con la aportación de todos los grupos sociales. Sólo una verdadera educación, para la igualdad (y en la igualdad), para la solidaridad (y en la solidaridad), para la libertad (y en la libertad), nos permitirá conocer el tema de las cárceles y prevenirlas, en lo posible. Por eso, como punto de partida, ofrezco una breve reflexión sobre lo que yo preferiría llamar EpL, la Educación para la Libertad.. El lema EdP (educar para la ciudadanía) me parece más limitado, porque todavía no sé del todo lo que significa "ciudadanía". Prefiero hablar de educación para la libertad, una libertad que estará abierta a la gratuidad y a la responsabilidad, al gozo de la vida y a la pluralidad, partiendo siempre de los menos favorecidos, al servicio de todos los hombres y mujeres, no solo de los ciudadanos de un determinado Estado. Mi "ciudad" (mi ciudadanía) es el ser humano, es la palabras, son los derechos de aquellos que tienen menos derechos. Pero de eso seguiremos hablando los días siguientes.
Isabel Gómez Acebo, Lucas, Guías de Lectura del Nuevo Testamento, Verbo Divino, Estella 2008 (696 págs).. Comentario histórico, cultural y religioso al evangelio de Lucas.
Una obra clave para la comprensión de la historia de Jesús y del cristianismo primitivo, escrito por una de las autoras más significativas del mundo cultural hispano.Es la primera vez que una mujer, que no forma parte del estamento clerical (seglar, dirigente de empresa, madre de familia), escribe entre nosotros un libro de este tipo, un comentario ceñido y riguroso del evangelio de Lucas, una obra singular en el panorama de la investigación y de la literatura hispana.
Los días 22 y 23 del pasado septiembre he planteado el tema de las cárceles, desde una perspectiva cristiana. Quiero recordar que la Iglesia acepta en su plano (en el nivel jurídico y social) la existencia de las cárceles; pero quiere aportar en ellas (y en su entorno) su experiencia de amor y libertad,
realizando un apostolado penitenciario y liberador donde se exprese la palabra de Jesús: «He venido a liberar a los encarcelados» (Lc 4, 18-19), «estuve preso y me visitasteis» (Mt 25, 31-46). Desde esa perspectiva desarrollaré en los próximos días algunas directrices cristianas, que pueden dar a conocer mejor el tema y orientar a los que están implicados en esta tarea esencial de la iglesia. Hoy trataré de los agentes de la pastoral penitenciaria, destacando la actualidad del tema de las cárceles, con una aportación publicada ayer en el diario El País, de Madrid.
San Miguel no es sólo un ángel judío, sino que ha entrado en la tradición cristiana, desde tiempo antiguo, ya en el Nuevo Testamento. Es sin duda el ángel más importante de la iconografía cristiana. Aparece como patrono de miles de pueblos, figura venerada en mil santuarios, desde el Monte Gargano, Italia, hasta Aralar, Navarra, desde Mont Saint Michel, Normandía, hasta cien localidades de Rusia o América Latina. Es el ángel que aparece en gran parte de los pórticos de las catedrales, con la espada de Dios o la balanza del juicio. Es el ángel victoriosa, signo de Cristo (es el mismo Cristo), signo de aquellos que siguen a Cristo. Por eso, a los cristianos se les dice: ¡tú eres Miguel!
He destacado ayer la presencia e influjo del Arcángel Miguel en los libros apócrifos de Henoc, donde aparece como guerrero de Dios, encargado de combatir y apresar a los ángeles perversos. Pero su figura y su función aparece también en el libro canónico de Daniel, que forma parte de la Biblia Hebrea, donde
cumple una función muy destacada, como protector del pueblo de Dios, ángel supremo de Israel. Su figura resulta apasionante y así quiero presentarle hoy, analizando los textos básicos del libro. Quien quiera obtener una visión más popular puede acudir, por ejemplo, al hermoso trabajo de FERMÍN YZURDIAGA LORCA, en http://www.mercaba.org/SANTORAL/Vida/09/09-29_S_Miguel_arcangel.htm. Aprovecho la ocasión para felicitar a todos los migueles. Mañana presentaré visión del Nuevo Testamento. Sólo me queda recordar que el lugar donde más ampliamente aparece la figura de Miguel, en el contexto de la gran lucha entre los poderes del bien y del mal es en la literatura de Henoc. En la Imagen, Mikel Deuna de Aralar.
Desde hace tiempo voy escribiendo mi libro de los ángeles, Gabriel y Rafael, Uniel, Ariel, Raguel y tantos otros, tomados de la Biblia y de los libros apócrifos. Es un libro de narración y contemplación. No entro en temas discutidos, si son o no personas, que tipo de existencia tienen. Dejo que otros los discutan. A mi me basta con decir que ellos existen en un plano espiritual simbólico y que actúan de forma poderosa y sirven para expresar altos misterios de Dios y de la vida, misterios que, de otra manera, resultarían difíciles de decir. Pues bien, entre todos ellos, por devoción y poder, el más importante es San Miguel, cuya fiesta celebramos mañana, día 29. Por eso quiero evocar su figura, en un pequeño ciclo de tres días: en la literatura apócrifa de Henoc, en el Antiguo Testamento (libro de Daniel) y en el Nuevo Testamento (sobre todo en el Apocalipsis. Hoy comienzo por tanto con el tema clave de la apocalíptica judía y de gran parte del “imaginario” de la apocalíptica cristiana: El pecado de los ángeles malos y la guerra del fin del mundo, dirigida y vencida por Miguel, el guerrero de Dios.
Domingo 26. Tiempo ordinario Mt 21, 28-32. Evangelio escandaloso, vangelio consolador. No se dice que “os precederán” (en el futuro, en el Reino final del cielo), sino que os preceden ya aquí (en este mundo), como Jesús que precede a los suyos en el camino que lleva a Jerusalén, en el camino del Reino. Éste es el escándalo del evangelio: el Reino de Dios no lo construyen los sabios empresarios, sacerdotes de Jerusalén, soldados del imperio sagrado (ellos construyen lo que saben y pueden, sus sistemas económicos, sacrales o políticos). El Reino de Dios lo van construyendo desde aquí, con Jesús, como hijos de Dios, con su fe, los publicanos y las prostitutas. Texto para temblar, texto para saltar de alegría.
Te digo adiós, Ariel, porque en las pasadas semanas he publicado algunas cosas sobre ti, sobre tu caso. He sentido la inmensa pena de que te prohíban enseñar.
Te digo adiós porque no quiero hablar más de tu caso y de las razones del obispo, que las tiene, sin duda, desde su perspectiva. Quiero ocuparte de tu teología y con tu teología. Por eso me gustaría ir publicando algunas cosas que has escrito y que tengo archivadas, poniendo simplemente Ariel, para que mis lectores se fijen en los temas de fondo, no en la posible polémica, que espero se resuelve con entendimiento.
Desde la próxima semana no hablaré ya de ti, sino de las cosas que tu vas pensando. La serpiente de la imagen con Adán-Eva evoca uno de los temas de la polémica de fondo. ¿Como se entiende a Satán? ¿Cómo se entiende la tentación en la Biblia?
He dedicado varios días al "caso Ariel" y preferiría no haberlo hecho, publicando sin más sus trabajos, como en otras ocasiones. Me gustaría que no hubiera "caso Ariel", pues lo que importa es el evangelio y no la discusión sobre personas. Me gustaría que él pudiera seguir escribiendo como ha hecho en los últimos años, en paz con la institución de la Iglesia. Pero las circunstancias me han impulsado a escribir sobre su caso, publicando incluso un post sobre sus "dineros", que pienso borrar mañana, pues quiero centrarme en temas de evangelio y no en la economía de personas, aunque también la economía es importante. Sé que mis comentarios han orientado a alguna personas, a éste y al otro lado del mar... Por eso, mientras el caso siga abierto, seguiré manteniendo su memoria. Hoy presento el comentario de un amigo argentino, no el mío.
Su autor, Juan Manuel González, sacerdote de la diócesis de Córdoba (Argentina) trabaja y vive en una parroquia popular y pobre de las afueras de la ciudad y dirige los cursos bíblicos de la diócesis. Ha fundado una Escuelas de Estudios Bíblicos, llamada Parresia (confianza audaz), y dirige un blog del mismo nombre ( http://boards2.melodysoft.com/Parresia/61.html ), donde recoge y publica trabajos de diversa procedencia sobre el estudio de la Biblia, gran parte de ellos de mucho interés. Nos conocimos hace casi treinta años (cuando él era un joven estudiante y yo un nuevo profesor) y he compartido con él un curso bíblico hace ya dos años. Nos une una misma pasión por la Biblia… Ambos conocemos a Ariel. Él me ha mandado también la carta pública de la Hna. B. Pasiello, la autoridad máxima de la Iglesia argentina en el campo de la catequesis. Gracias Juané Manuel.
He sido muchos años mercedario “intra-muros”, ahora lo soy “extra-muros”. Por eso quiero celebrar hoy, 24 de Septiembre, la fiesta de la Virgen de la Merced, felicitando a todos mis amigos mercedarios y mercedarias. Los dos años anteriores (2006 y 2007) he preparado en el blog la fiesta con un tipo de “novena clásica” (que podrán seguir encontrando mis lectores). Este año me he contentado con un “triduo” dedicado al tema penitenciario, que retomaré la próxima semana, ofreciendo una serie de compromisos y tareas cristianas en el entorno de la cárcel. Hoy quiero ofrecer un texto especial, uno de los últimos que escribí siendo mercedario “intra-muros”, el año 2002, a los ocho siglos del nacimiento de la Merced (y que fue publicado en un pequeño folleto que andará por ahí). Es un texto un poco largo, pero no he querido cortarlo ni cambiarlo. Evidentemente, no es para leerlo entero, a no se las personas que tengan interés especial o mucho tiempo. Los que tengan menos tiempo o quieran centrar en el tema mariano, lean sólo el apartado 3: La Merced, regalo de María. Una vez más, dedico estas reflexiones a mis hermanos y hermanas mercedarias, con mi agradecimiento, con mis mejores deseos, con mi felicitación más cordial (La imagen es un cuadro muy famoso de Vicente López donde aparece la Virgen de la Merced con cautivos y/o encarcelados).
Ayer he presentado la cárcel como “chivo expiatorio” de una sociedad que necesita expulsar y controlar un tipo de violencia y lo hace de un modo jurídico, dentro de un sistema legal. A pesar de que RD no ha funcionado durante unas horas (¡una avería eléctrica en Londres, me dicen, por causa de tormentas), han entrado numerosos comentarios, muchos de ellos muy certeros, presentando desde diversas perspectivas los valores y las limitaciones del sistema carcelario.
Mañana presentaré, a modo de contrapunto, el ideal de la Virgen de la Merced, a quien muchos veneran (veneramos) como liberadora de cautivos, patrona de los encarcelados. Hoy quiero responder a diversas preguntas que me han hecho, presentando en cuatro punto el surgimiento y sentido del sistema carcelario. Debo recordar que la cárcel como sistema universal de castigo y rehabilitación de los culpables no tiene más que dos siglos (quizá dos siglos y medio). Antes existían otros tipos de esclavitud y castigo corporal, con muchas penas de muerte. Más tarde surgieron formas distintas de sometimiento social (que podemos definir como cautiverios), también con castigos físicos y penas de muerte. Sólo hace poco ha surgido la cárcel, viniendo a convertirse, en algo más de dos siglos, en sistema universal de cumplimiento de la ley (en línea penitencial) y de sometimiento. De algún modo, todos nosotros hacemos la cárcel. Así puede entenderse lo que sigue. Es evidente que mi perspectiva no es la única y que puede resultar un poco esquemática y parcial, pero me parece importante ofrecerla, en plano de evangelio. La semana que viene expondré cinco o seis respuestas cristianas (no jurídicas sin más, no política, ni estatales o puramente racionales) ante el tema de la cárcel. Ha terminado la tormenta de Londres. Buen día a todos.
Comienzo hoy 22 de septiembre un triduo sobre cárceles y libertad, para culminarlo el día 24, que es en España y en otros países de tradición católica el día de los encarcelados. He tratado del tema en varias ocasiones, en especial con las “novenas” de la Merced que he desarrollado los dos años anteriores (2006 y 2007) en estas mismas fechas.
Allí podrán encontrar los que quieran algunos materiales y reflexiones en torno a este inmenso problema de los encarcelados. Algunos compañeros de RD ya lo han tratado, publicando un mensaje de Mons. Amigo, que también yo había pensado publicar. Hay además largas y buenas exposiciones sobre el tema en los blogs de mercedarios (cf. www.mercedarios.net/) y trinitarios (www.trinitarios.net/). Este año me contento con un triduo. Hoy presento la cárcel como chivo expiatorio y problema fuerte de nuestra sociedad. Mañana sitúo en tema de la cárcel centro de las historias de las opresiones de los últimos tiempos. Y pasado (día 24) evoco el signo de la libertad, reflejado para muchos católicos en la Virgen de la Merced.
Religiondigital publicó hace unos días un trabajo donde se decía que Cristo pudo ser homosexual. No lo puedo juzgar, pues no lo he visto entero: desapareció de las pantallas, quizá a causa de las críticas que muchos elevaron en contra de su autor. No quiero entrar en el tema, no sé si tenemos datos para afirmar (o negar) lo que aquel texto insinuaba. Por otra parte, es posible que ese tema concreto sea secundario. Lo que importa a los cristianos no es el tipo de amor particular de Jesús (que fue sin duda un amor galileo, de varón israelita), sino poder decir que un amor múltiple y radical, abierto a todos los amores, un amor que puede expresarse en símbolos de matrimonio y celibato, de liberación social e intimidad amante, de curación y de exigencia, griego y judío, de varón y de mujer, homosexual y heterosexual, de eunucos y de muy potentes, de enfermos físicos y de muy sanos... un amor en el que muchos descubrimos el Amor divino. Así lo describe hoy aquí un homosexual cristiano, cuyo nombre (desgraciadamente) no quiero citar, por las polémicas que suscita el tema. Es un hondo amor homosexual en Cristo. Mejor que todas las teorías, este trabajo, que es una confesión personal (una apertura de la más sagrada intimidad), muestra que en Cristo puede haber y hay un amor homosexual liberado, transparente. Gracias, amigo AX, por la carta que me has mandado y por su confesión de "salida pública", desde tu intimidad homosexual.
Domingo XXV tiempo ordinario. Mt 20, 1-16. Éste es uno de los textos más significativos del evangelio de Mateo, que se sitúa y nos sitúa ante el tema de la gratuidad y del trabajo, en relación con los primeros (los que han sudado) y los que sólo han trabajado unos minutos
a la caída de la tarde. Desde un punto de vista sindical y de derecho del trabajo puede ser (y es) un texto escandaloso, pues parece que el señor la viña es injusto con los que han trabajado todo el día. Pero también puede ser (y es) escandaloso para los que sólo han trabajado, un momento, al final de la jornada: ¿por qué no han sido contratados antes? Éste es en realidad, un texto escandaloso y esperanzado para todos, un texto que nos abre a la experiencia social y laboral de la gratuidad, en un mundo en el que puede haber espacio de vida y trabajo para todos. Esta parábola nos invita a superar el puro mundo salarial, superando la pura justicia (sin negarla), para abrir así un tiempo y espacio de vida para todos, sin ventajas ni derechos superiores de aquellos que se creen primeros, sin revanchas ni resentimientos de los últimos. ¡Un mundo de gracia, en medio del mercado! Los más viejos recordamos todavía las plazas de los pueblos donde los jornaleros esperaban la llegada de los capataces para contratarles. En ese espacio de parados y aprovechados, de los que trabajan y de los que no pueden trabajar, en medio de la lucha de la vida, ofrece esta parábola una luz para pensar, para vivir, para soñar. Buen fin de semana para todos, amigos
He venido tratando estos días de los sacramentos de la vida, relacionados con los sacramentos del culto, a partir de un texto de O. Fortín. Los que hayan seguido mi blog, saben que, a mi juicio, el primer sacramento (em perspectiva de amor) es la comida compartida. Dediqué a ese tema um libro titulado Fiesta del pan, fiesta del vino. Mesa común y eucaristia (Verbo Divino, Estella 2004). En ese contexto quiero acabar, por ahora, esta serie con una pequeña reflexión sobre las comidas sagradas, en el judaísmo y cristianismo (con un excursus sobre el Islam). Acaba esta serie, pero sigue el tema... centrado sobre todo en las siete virtudes sacramentales que propone O. Fortín. Tenemos que seguir pensando sobre.
Vengo tratando, con la ayuda de O. Fortín, de dos grandes aspectos de la religión: el de los ritos sacramentales y el de los sacramentos de la vida. En ese contexto he puesto de relieve siete virtudes o ritos de la vida que van desde la justicia hasta el amor.
Para seguir pensando sobre el tema me ha parecido importante evocar de nuevo el aspecto de los ritos, para relacionarlos con las virtudes. Sigue estando de fondo la pregunta sobre los posibles ritos de Jesús ¿Se puede entender el cristianismo sin un rito? Desde ese fondo he situado dos gestos de danza ritual, que tienen un principio y base religiosa: una danza de occidente y otra de oriente. Podía haber puesto una corrida de toros o incluso un partido de fútbol. Vivimos en un mundo de ritos... ¿Podrá decirse que desaparece el rito religioso y quedan otro tipo de ritos sociales, políticos, deportivos?
Oscar Fortín presentó ayer el tema de los sacramentos de la vida… La vida entera entendida como despliegue sacramental, que se puede centrar en siete signos o virtudes principales, que iban de la justicia al amor:
Justicia → verdad → humildad → misericordia
→ solidaridad → fe → amor.
Como se verá, aquí se vinculan virtudes que la tradición ha llamado cardinales con virtudes que la tradición ha llamado teologales (aunque falta fortaleza, la esperanza…). Es un tema importante para reflexionar. Pero en este contexto me parece necesario evocar también los principales gesto de culto en el judaísmo y el cristianismo. Quizá hay algo en el culto que no se puede reducir sin más a esa visión general de la sacramentalidad de la vida. Desde aquí preguntamos: ¿cuáles son los nuevos rituales de nuestro tiempo? ¿En qué ritos expresamos nuestra forma de vida? ¿Puede haber una vida cristiana sin ritos?
No quiero presentaros a Oscar Fortín. Buscadle en su blog, http://humanisme.blogspot.com, escrito en gran parte en francés, pero también en castellano. Es un hispano, escribe en francés (¿desde Canadá? ¿desde Francia? ¿desde Bélgica?); os dejo que lo soñéis y adivinéis. Yo entro con frecuencia en su blog, para respirar de un modo distinto, para gozar. Os invito a que lo hagáis conmigo. Él entra de vez en cuando en mi blog e introduce comentarios pertinentes (como los del pasado seis, con ocasión de mi comentario a Mt 18, 15-20). Escribe más de política y ciencias sociales que de teología, pero también de teología. Hace unos días me ha mandado la reflexión que hoy ofrezco, tal como viene, en francés. Supongo que muchos de vosotros no tendréis dificultades en el texto. Viene precedida por una carta bilingüe, que os ofrezco. Reproduzco luego el texto (que podéis encontrar en su blog), con unas introducciones y comentarios mío, en castellano. Es un texto y un tema fascinante: la relación entre los sacramentos rituales y el sacramento o sacramentos de la vida. Con esta ocasión, O. Fortín nos presenta siete sacramentos de la vida, con una fundamentación bíblica. Al fin os pido que hagáis un comentario, si queréis, los que queréis. Yo le ofreceré un día el mío
He venido tratando del amor, en varias perspectivas; he hablado luego de la figura de María, según el comentario de Lutero al Magnificat (con un texto de E. Tourón), donde ella (María) aparecía como la creyente. Después he tratado de la Cruz, con ocasión de las fiestas de Septiembre, poniendo de relieve el sentido creyente y activo de la fe. Con esa ocasión quiero seguir reflexionando sobre el tema, desde la perspectiva de la fe. Retomo para ello algunos textos que había comentado con mi Eliseo Tourón, a quien los que siguen este blog ya conocen. Eliseo, de nuevo estamos contigo. ¿Recuerdas nuestras conversaciones de sobremesa en Salamanca? De esto que sigue tratamos un día. He desarrollado el tema con apuntes que tú me dejaste (y que ya presenté otro día, rápidamente, en el blog, como sin darme cuenta). Por eso dejo que sigan los primeros comentarios que entonces nos hicieran. ¡Cuánto me gustaría seguir hablando contigo, ahora que se acerca el otoño! ¡Te sentirías a gusto, en este tu casa! Bienvenido.
Ayer he presentado el tema desde un fondo más histórico. Hoy quiero evocar el tema de la fiesta de la Cruz de Septiembre, celebrada en mil pueblos y ciudades, desde Ceberio hasta Santes Creus, desde Legazpia a Liébana de Potes, desde Serradilla de Cáceres a Caravaca de Murcia, por hablar sólo algunos lugares más cercanos.
Hay algo profundo en esta fiesta de la cruz y así quiero evocarlo este día, desde un fondo teológico. La Cruz es la fiesta de Dios, siendo la fiesta de la pobres y crucificados a los que debemos desclavar y hacer
que vivas desde aquí en el gozo de la resurrección. Es la fiesta de aquellos que aceptan el dolor, no para quedar así sufriendo sin más, sino para liberar a los que sufren. Murió Jesús en la Cruz para que nadie más muera en ella. Porque quiso destruir todas las cruces le mataron. Por eso sigue de algún modo en la Cruz, como Dios de amor, hasta que no haya más cruces en el mundo.
Había en la tradición católica dos fiestas de la Cruz. Una era la Cruz de Mayo (3 del 5) y otra la Cruz de Septiembre (el 15 del 9). Ahora ha quedado sólo la última, recogiendo el tema de la Invención y de la Exaltación de la Cruz, que están vinculadas a la historia de Santa Elena, que se dice que encontró la Cruz de Jesús e hizo construir la Gran Basílica de Jerusalén (el año 320,
fiesta de Mayo) y a la victoria del emperador bizantino Heraclio sobre los Persas (a los que tomó la Cruz, que ellos habían llevado quince años antes, llevándola triunfalmente a Jerusalén, el año 626). De todas formas, los historiadores no están de acuerdo sobre la autenticidad de aquella cruz encontrada y recuperada (ni sobre los fragmentos de la cruz extendidos por el mundo). Y por otro lado, los teólogos y creyentes no están tampoco de acuerdo sobre el valor triunfal de la Cruz de Jesús, pues los musulmanes conquistaron Jerusalén el año 638 (nueve años después de la Exaltación de Heraclio, sin que la Cruz de Jesús lo impidiera); por otra parte se dice que, en el momento clave de las cruzadas, el obispo de Jerusalén fue con la cruz a la gran batalla de Hitín, siendo allí vencido por Saladito (año 1187); desde aquel momento, con la caída del reino latino de Jerusalén, se habría perdido para siempre el rastro de la cruz. Desde ese fondo se puede celebrar ahora mejor la verdadera fiesta de la cruz, sin hacerla depender de una posible Invención o descubrimiento (con Santa Elena, año 326) y de una posible y muy inútil victoria de Heraclio con la ayuda de la Cruz (año 629). Ahora nos importa la Cruz-Cruz, no su invención ni exaltación. De ella trataremos hoy y mañana.
Fue amigo antes que teólogo. Fue mi amigo y el de muchos a los que quiso y que le quisimos. Pero fue también teólogo, y gran teólogo, aunque muchos no se lo quisieron reconocer, en la Facultad de Teología de San Dámaso, de la Diócesis de Madrid, de la que fue el primer Decano.
Murió a los sesenta y dos años, en plena madurez, rodeado del amor de muchos alumnos y amigos, amargado por la envidia de algunos, que no es momento de citar. Publiqué su bio-bibliografía en la revista Estudios y en la Revista Española de Teología (en los primeros números del 1997). La recojo aquí de nuevo, después de haber publicado en los días pasados su introducción al Magnificat de Lutero. Lo hago hoy, 12 de Septiembre, día en que él celebraba el Nombre de María, que es el nombre del gran Canto a la Vida de Dios que se ha hecho humanidad por ella, la madre y amiga.
Eliseo Tourón, cuyo trabajo estoy reproduciendo fue un inmenso cantor de María, cantor de la vida. Supo entender como pocos a Lutero, supo vivir con intensidad la experiencia gozosa del amor y de la solidaridad, expresada en el Magnificat de María. Aquí presento la parte final de su trabajo, aligerada de notas. No es todo lo que se puede decir de Lutero y de María, pero es mucho. Lutero fue sin duda un devoto de María. Mañana ofreceré una semblanza de Eliseo, que fue amigo de Lutero, gran devoto de María.
Una de las personas que entra y sale en el blog y lo enriquece con su presencia (¿hombre, mujer? ¿qué más da?) me ha mandado dos comentarios privados. Le llamaré Ailod. Por el tono se ve que es amiga. Por el argumento se descubre su forma de pensar. Me ha escrito en privado, pero pienso que puedo poner sus palabras en público, sin decir su nombre. Mi blog no es todo lo “bueno” que ella dice, pero me alegro de que lo diga. Gracias Ailod
Sigo presentando el trabajo de Eliseo Tourón sobre la visión luterana de María, partiendo del Magnificat. Quiero que este trabajo sirva de recuerdo y homenaje al Prof. Eliseo Tourón, siendo, al mismo tiempo, un punto de referencia en el diálogo católico-protestante sobre María.
La Madre de Jesús en el centro de la problemática cristiana: La Gracia de Dios, la pequeñez y la grandeza del ser humano. La lectura de este trabajo puede resultar dura a los no iniciados; por otra parte, la desaparición de gran parte del aparato crítico dificulta de comprensión. A pesar de ello, pienso que puede ser útil para muchos. Con Eliseo en el corazón, para todos los interesados en el tema de María, la Madre de Jesús. Mañana concluirá el trabajo.
Camino Iriarte acaba de publicar dos comentarios sobre Ariel Álvarez y los quiero recoger, para que los juzguen los lectores. Dejo pasar en mi blog casi todo, pero hay cosas a las que debo responder. Supongo que Camino es honesta y escribe por ignorancia, pero hay cosas que uno debe aprender o conocer antes de decirlas. Cuidado Camino, que puedes estar calumniando, cuando hablas como haces de el orgullo de estos teólogos no católicos a sueldo de la Iglesia por demasiados años. Cuidado, Camino, que la calumnia es mala. Podemos disentir sobre las formas de entender la iglesia, pero las formas "humanas" es bueno mantenerlas, si uno quiere ser persona (no digo ya cristiano)
Eliseo Tourón del Pie, cuya bio-bibliografía publicaré este fin de semana, falleció el 27 de diciembre de 1996, en plena madurez, siendo decano de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid. Falleció tras unos años de sufrimiento “teológico y administrativo”, en el que tuve la inmensa suerte de acompañarle con cierta intimidad. Le acompañé también en la redacción de un trabajo sobre El Magnificat en Lutero (publicado en Ephemerides Mariologicae 44 (1994) 371-390). Conservo el texto y así lo quiero publicar (simplificado de notas),
por tres motivos básicos. (a) Por recordar al entrañable amigo y profesor Tourón del Pie. (b) Por recordar las “fiestas de María”, que se han celebrado el pasado 8 de Septiembre. (c) Por reasumir el diálogo iniciado hace unas semanas en el blog en torno a la mariología protestante. Todos sabemos que Lutero fue un gran devoto de María, la Madre de Jesús. Su Mariología sigue siendo un lugar de encuentro entre católicos y protestantes.
He venido publicando unas notas sobre “el caso Ariel” y ellas han despertado cierta curiosidad y muchas reacciones, a éste y al otro lado del Atlántico. Entre ellas, por ahora, la más extensa y razona es la de Daniyye'l, viejo amigo de este blog, donde publicó hace algún tiempo unos trabajos (cf. Daniyye'l Ben Yosef: 21 y 26 8. 06). Ahora dirige una página muy visitada de la web y en ella ha publicado, en cuatro parte, una detenida y razonada recensión sobre el “Caso Ariel”, a quien se atrevería a llamar con todo humor (y toda verdad) un detergente teológico. Su página es es:
http://groups.msn.com/Cristianosgays/general.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=3526&LastModified=4675688173860104631.
Allí podéis ver de primera mano, sus trabajos. Yo quiero agradecerle el interés que ha mostrado por Ariel y su caso (en polémica directa con algunos bloggers de periodistadigital y de religionenlibertad). Es evidente que no todos estarán de acuerdo con lo que Dianiyye dice. Más aún, algunos podrán protestar, como es lógico. Pero me parece importante dar a conocer sus reflexiones, para quieren conozcan el tema por mi blog. El post es largo, pero he preferido recoger unidas las cuatro aportaciones (con algún ligerísimo retoque personal). Gracias, Daniyye'l; creo que con el detergente Ariel podemos limpiar mucha teología. Tú sabes que grandes nombres (como "cristianos" o "cínicos") empezaron siendo insultos. Tú sabes que algunos han tomado el nombre de Ariel (un teólogo con nombre de detergente), como un desprecio y un insulto; pero sabes también que los que así se desprecian son ellos, nosotros podemos convertir ese nombre en título de honor, como hicieron los "cristianos" con el suyo Buen otoño. Y buen detergente teológico, para tí y para mí, que también los necesitamos. ¿Te acuerdas de la escena de la Transfiguración donde el evangelista dice que los Tres llevaban vestidos blancos, como ningún detergente de batanero podía blanquearlos? Un abrazo a tí, Daniyye'l Ben Yosef
He venido presentado en los dos días anteriores, a partir de Mt 18, 15-20, el sentido de la autoridad cristiana. En el fondo quedaba el famoso tema de la Autoridad Original de Pedro, conforme al texto básico de Mt 16, 17-29. Partiendo de lo dicho, quiero ofrecer hoy una visión de conjunto sobre la autoridad en la Iglesia, conforme al evangelio que ha sido más utilizado dentro de ella, a lo largo de la historia.. Lo que dice Mateo sigue siendo sorprendente, el mejor examen de conciencia para clérigos y laicos, para la Ciudad y el Orbe (Urbi et Orbi). ¿Por qué rechazará Mateo las primeras cátedras?
Ayer he comentado el evangelio del domingo (Mt 18, 15-20), poniendo de relieve el carácter “dialogal” de la Iglesia. Algunos me han acusado de odiar a la Iglesia, con argumentos tomados de un tipo de psicología escolar. Quizá tengan razón, desde su punto de vista. De todas formas, creo que amo a la Iglesia y que, precisamente por ello, busco su base y sentido en el Nuevo Testamento, donde encuentro dos textos fundamentales en los que ha quedado definida su naturaleza conciliar, de tipo universal (de concilio de creyentes, no sólo de obispos). Uno está tomado del evangelio de Mateo y el otro del libro de los Hechos. Así lo digo otra vez, arriesgándome a repetir lo de ayer, pero de un modo más condensado. No quiero hacer comparaciones con la Iglesia actual, que las haga cada uno de los lectores. Las formas de gobierno de la Iglesia actual pueden cambiar. Las bases que ofrecen Mateo y el libro de los Hechos seguirán siendo normativas,por encima del Derecho Canónico ahora vigente.
23º domingo de tiempo ordinario. Mt 18, 15-20. El evangelio de Mateo ha planteado y resuelto el tema de la autoridad en la Iglesia, conforme a la mejor tradición del judaísmo, recreada de una forma mesiánica por Jesús, cuyo mensaje y vida ha sabido interpretar bien Pedro. En esa línea ha conservado unas palabras básicas, destinadas a Pedro (Mt 16, 17-19),
a quien concibe como buen escriba, fundamento o roca duradera de la iglesia. Pero Pedro ha cumplido su función, de manera que ahora la Iglesia (las iglesias) deben gobernarse ellas mismas, en gesto de autoridad colegiada. En esa línea, el evangelio de hoy, Mt 18, 15-20, aplica a cada comunidad una tarea semejante (y mayor) que la realizada en principio por Pedro. Ciertamente, en un sentido, puede ser positiva en las iglesias la función de un "obispo" que sea signo de unidad (y, en especial, el signo universal de Pedro), pero, en otro sentido más profundo, conforme a la visión del Evangelio de Mateo, la heredera de la Iglesia de Pedro es la misma comunidad (cada comunidad), que hace lo que hice Pedro (según 16, 17-19: atar y desatar), pero hace todavía mucho más, en la línea de Hech 15, 28, donde se decía: «Nos ha parecido al Espíritu Santo y a nosotros». Éste es uno de los textos más sorprendentes y menos conocidos de la iglesia.Por eso hemos vinculado el signo del Papa con la Mesa Redonda del evangelio
Ayer presenté un “decálogo del amor homosexual”. Haced un ejercicio: quitad al texto todo lo que tiene de amor “homosexual” y quedaos en el amor, simplemente amor entre personas. Más aún, interpretad el amor desde Gal 3, 28, donde Pablo dice que ya no hay hombre y mujer, esclavo y libre, judío y griegos, ya no hay homo- ni hétero-sexual, sino que todos pueden ser “uno” en Cristo (es decir, en el amor). Buscad desde ahí el regalo y la exigencia del amor, entre dos seres humanos. Olvidaos de si son varón y mujer. Pensad que son dos personas y pedidles que se amen. ¿Qué os queda? Así presenté el tema en las últimas páginas de mi libro: Amor de Hombre. Dios Enamorado (Desclée de Brouwer, Bilbao 2004).
Al comienzo del verano recibí, con mi esposa, el premio Arco-Iris de la Comunidad de Homosexuales Cristianos de Madrid y me honro desde entonces del título que tuvieron a bien concedernos: somos Amigos de los Homosexuales.
Pues bien, ahora que el verano empieza a terminar, recojo y publico el texto que alguien me mandó por entonces: un decálogo del homosexual, con veinte artículos. No sé ya quien me lo mandó, no voy a averiguarlo. Tengo la impresión de que el texto andaba por ahí y de que él lo había recogido de algún sitio que tampoco recordaba. Así lo envío y ofrezco a todos los amigos del blog, como un bien común. Me gustaría que se comentara de un modo abierto, incluyendo también a los heterosexuales y a todos los tipos de personas.
Hace un año, M. Filella, conocida de este blog, autora de varios libros sobre feminismo, me mandó un trabajo de Roser Puig, que he tenido en reserva, con otros que espero publicar a su tiempo. Durante ese tiempo he publicado alguna cosa de Roser, a la que ya conocéis todos los amigos del blog. Ahora, después del Debate Sobre los Principios de Feminismo (Emilita) viene bien un retorno a la realidad concreta... y esa realidad puede empezar donde se dice la maté porque era mía. Roser Puig defiende aquí de un modo vibrante la La igualdad concreta de los hijos y las hijas de Dios. Todo lo que sigue es de Ella. Gracias Roser y perdona la tardanza en publicar este trabajo.
Concluye con este análisis el trabajo de Emilita M. C. sobre la teología feminista, que había empezado con un diálogo con Sor Teresa Forcades. La aportación de hoy es la más corta, la más fuerte… Ella nos sitúa a todos, varones y mujeres, ante el Jesús que es Palabra, abriendo un espacio de diálogo.No quiero robar tu tiempo, Emilita, el tiempo de tus lectores. Con ellos te dejo y a ellos contigo. Buen diálogo a todos y gracias a ti, Emilita, por haber estado con nosotros. Gracias por el amor que nos has mostrado a todos. Te quedan muchas cosas en el telar. Te invito a seguir tejiendo con nosotros.
La teología es lenguaje sobre Dios (logos sobre el theos); por eso importa clarificar la palabra, es decir, la comunicación personal. Pero el modo de hablar de hablar es el modo de ser, porque el hombre es lenguaje y el amor (y de un modo especial el sexualizado) es un modo fuerte de lenguaje. Por eso, en el fondo de la teología feminista hay un tema de lenguaje: no hay fe sin comunicación de fe; no hay comunicación de fe sin comunicación de vida. Emilita nos muestra así que el debate sobre la teología feminista acaba siendo debate sobre el modo de ser de la humanidad (varón y mujer) en su relación. Entendido bien, este es un tema revolucionario. Parece que a la Iglesia actual le falta “palabra”, porque en el fondo el Cristo no es varón ni mujer, sino palabra que es capar de unir todo, dando vida a todo. Sigue Emilita.
Sigue el debate iniciado el viernes, partiendo del texto de Emilita M. C., tras la carta dirigida a Teresa Forcades. Emilita no es teóloga de oficio (profesora…), sino profesional de la salud (psicóloga). Pero conoce bien la Biblia y las formas de la argumentación teológica. Ciertamente, asume los valores y limitaciones del testimonio bíblico, pero también los riesgos de un pensamiento parcial. No desea un feminismo opuesto a otro tipo de ismos; sino que busca y quiere encontrar desde la mujer (y con el varón) un lenguaje total abierto a la plenitud humana. Emilita viene de la tradición mística, viene de Juan de la Cruz. No me atrevo a decir más de su pensamiento. Quien quiera conocerlo siga leyendo su texto. Gracias Emilita.
Varias veces he recogido noticias sobre el Sur Andino. Lo hago una vez más con gran tristeza. Me escriben varios sacerdotes y militantes cristianos de Puno... pidiéndome que dé a conocer una carta abierta que hacen pública hoy, 30 de Agosto del 2008. Lo hago con una imagen de un poblado de los Uros del Lago Titicaca, donde los misioneros de Maryknoll isioneros han venido ofreciendo la mejor imagen del Cristo encarnado. Lo hago como homenaje a los miles miles de misioneros de USA, que han sido y siguen siendo lo mejor de su gran pueblo.
22º domingo de tiempo ordinario. Mateo 16,21-27. Tras el domingo de la confesión (¿quién es el Hijo del Hombre?) viene el domingo de la decisión: ¿qué estás dispuesto a dar por el Reino? En uno de sus discursos más famosos, el Presidente Kennedy dijo a los norteamericanos: No preguntéis lo que América puede hacer por vosotros, sino lo que vosotros podéis hacer por América. En el evangelio de hoy, Pedro quiere saber lo que el Reino de Dios puede darle a él. Jesús en cambio dice lo que él está dispuesto a dar por el Reino, es decir, por los demás. ¡Está dispuesto a dar la propia vida! El Hijo del Hombre tiene que estar dispuesto a morir, no por amor al sufrimiento, no por victimismo, sino todo lo contrario: por amor a la Vida, que es la vida de los otros.
Hace exactamente un año (los días 12, 13 y 14 de agosto del 2007) publiqué en este blog un texto de Sor Teresa Forcades, con la discusión posterior, sobre Teología Feminista. Me escribió por entonces un largo comentario Emilita M. C. y esperado un tiempo para publicarlo, pensando que ella misma podría hacerlo en su propio blog, o en otro lugar apropiado. Ha pasado el tiempo prudencial y creo que puedo hacer ya uso de aquel texto, e iniciar, partiendo de ella, con quieres quieran, un debate sobre teología feminista. Divido el texto de Emilita en cuatro partes. Los que seguís el blog la conocéis, ella misma se presenta de algún modo en lo que dice. Comienzo hoy planteando la “ambigüedad” del tema, después de publicar sólo la parte “no personal” de la carta a Teresa. Seguiré el domingo, lunes y martes con los temas siguientes. Buen día a todos, buen comienzo de debate.
Hace un tiempo me escribió Alicia Cesca, colega de Argentina, amiga de este blog, que nos ofreció hace días un hermoso testimonio sobre Ariel Álvarez V. Con esta ocasión me atrevo a retomar un texto precioso que me mandó en los días de la “notificación” del Vaticano a Jon Sobrino. Decía así: «Me atrevo a enviarle este artículo que recibiera, luego de la "notificación" a Jon Sobrino, sin decir quién era el autor… En el tema de traspasos de los mails, alguien, se lo asignara a Sobrino, pero dado que su articulo el "resucitado es el crucificado" está en la página de Koinonía, y en otras páginas webs, es sabido que éste no es de su autoría. La desconozco, pese a que he tratado de encontrar la fuente del mismo y su autor. De todas maneras dejo a su prudente y erudito, criterio la evaluación del mismo, pero más que nada para que de saber su autor, me lo haga saber». Ciertamente, me interesa el autor del texto. Pero me interesa mucho más su contenido y me gustaría que lo gozaran conmigo.
Hace ya unas semanas me mandó mi amigo y colega Gonzalo Haya un hermoso y profundo trabajo sobre Jesús Sacerdote, comentando y precisando el artículo de Ariel Álvarez. Dejé pasar unos días, porque estábamos en pleno verano... Ahora, con el retorno de las vacaciones, quiero publicarlo. Muchos conocéis a Gonzalo Haya, tanto por sus intervenciones en nuestro blog como por sus aportaciones en Atrio. Perdona, Gonzalo, la tardanza y gracias por tu colaboración. Todo lo que sigue es tuyo.
Como dije ayer, el año 2002 Ariel Álvarez Valdés vino a Salamanca perseguido por “nueve acusaciones” de las que debía responder ante T. Bertone. Le dieron una pausa para que estudiara, pensando que las cosas podían olvidarse. Pero Ariel terminó su tesis y volvió a Santiago del Estero (el año 2004)… y las cosas estaban donde estaban. De todas formas, su obispo le defendió y siguió actuando como solía. Sin embargo, las cosas se complicaron porque el 19 de agosto del 2005 porque el obispo Juan Carlos Maccarone tuvo que presentar la renuncia aceptada por el Vaticano y motivada «en un hecho reñido con la moral católica,como resultado de una estrategia diligentemente montada por intereses políticos, económicos y eclesiásticos». No convenía que siguiera Maccarone y le encontraron un «fallo grave» (con medios ilegales). Así nombraron obispo a Francisco Polti, conocido miembro del Opus Dei, con el encargo de “resolver el asunto Ariel Álvarez”. Y parece que, por ahora, lo ha resuelto, a su manera.
Con la “retractación” sobre el diablo (año 2001), de la que ayer hablamos pudo parecer que el asunto había terminado. Pero, por desgracia, como saben los que conocen estas cosas, el asunto sólo había empezado. Los “ortodoxistas” de Argentina y del entorno le siguieron acusando, de manera que el año siguiente (2002) T. Bertone, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, mandó de nuevo a su obispo, Juan Carlos Maccarone, nueve proposiciones “erróneas” que Ariel Álvarez debía rechazar. El obispo logró detener el proceso, enviando a D. Ariel a estudiar a Salamanca, para madurar el asunto durante un par de años, que Ariel aprovechó para preparar y defender su tesis en Sagrada Escritura, como verá quien siga leyendo.
He comentado hace dos días el tema de la “condena” (o penalización) de D. Ariel Álvarez Valdés. Publiqué la noticia con los titulares de la prensa (“El Vaticano condena…”). Pronto vino el desmentido oficial donde se decía que no había condena, ni que ella venía del Vaticano, sino del Obispado de Santiago del Estero.
El problema es que resulta difícil distinguir las palabras (condena y Vaticano). Todos los que conocen algo estos asuntos saben que entre el Vaticano y el Obispado hubo comunicaciones (idas y venidas) que vienen de lejos, de manera que resulta difícil saber quién es de verdad el responsable. La palabra “condena” la pondré entre comillas, para evitar malentendidos. A fin de precisar el tema quiero empezar desde atrás y detenerme en el primer juicio contra Ariel... un juicio en el queda salpicada la memoria de J. Card. Rarzinger. Fue hace tiempo. El tema era el Diablo.
El pasado dieciséis, en un comentario a mi tema de domingo, Alberto decía que un tal Hermes (otro nick de Alejandro Magno) había copiado de un modo “providencial” algunas reflexiones de Marcos Rodríguez en http://www.feadulta.com/Ev-mt-15-21-28-MR.htm, reflexiones que eran de lo más interesante. Respondió Hermes (16.08.08 @ 14:21) contestando a Alberto y diciendo:«Marcos Rodríguez creo que copia casi literalmente un trabajo mío que hice presente (21-06-05) en la Revista de los Salesianos y por el que tengo puesta una demanda ante el CVIM». Por un momento tuve dudas..., pero después el mismo Hermes declaró que todo había sido una broma. Así quiero dejar el caso, como una pura broma... Pero no puedo dejar que pase esta ocasión sin recordar a Marcos Rodríguez y presentarlo a mis lectores. En homenaje a Marcos (con el permiso de Rafael Calvo), renuncio a mi comentario de domingo y pongo el suyo: Yo también soy Marcos Rodríguez. Estoy seguro de que muchos me lo agradecerán.
Los amigos de mi blog le conocen bien: he venido publicando aquí algunas de las cosas que le he pedido y me ha mandado. Es un inmenso teólogo, una persona entrañable, un hombre comprometido por la Iglesia y la verdad del Evangelio, desde los más pobres, en Santiago del Estero, Argentina. Otro día hablaré de su persona. Hoy sólo quiero decir que es el biblista vivo que más me ha impresionado en los últimos 20 años, por lo que sabe y por lo que dice. Pues bien, el Vaticano acaba de prohibirle que enseñe, porque considera que su doctrina es “peligrosa”... Lo ha hecho después de un largo proceso, que otro día indicaré; lo ha hecho a través del Obispo de Santiago del Estero. Así ha presentado la prensa la noticia. Hablaré de ella otro día, hablaré de lo que juzgo una inmensa equivocación del Vaticano (del obispo de Santiago del Estero), porque condena en Ariel algo que afirman hoy la mayoría de los teólogos católicos. Hoy sólo quiero ofrecer la noticia, de un modo personal, con la palabra de unos amigos comunes.
Ésta es la pregunta de la humanidad, desde hace cientos de miles de años. ¿Dónde está Dios cuando alguien muere? ¿Dónde está Dios cuando mueren los hombres en la guerra, aplastados por torres, quemados en aviones que chocan contra el monte? No hay respuesta teórica, la única respuesta es la vida, una vida que los creyente vivimos con don de Dios, en medio del riesgo y de la fragilidad. Para los creyentes cristianos quiero ofrecer dos palabras de Jesús, que no resuelven el tema de un modo teórico, pero que ayudan a plantearlo. Seguirán unas reflexiones que plantean el tema en otra perspectiva: ¿y dónde estás tú? ¿Qué haces tú cuando los hombres mueren de esa forma?
Ayer presenté el tema de la lucha entre la mujer celeste y el dragón de Ap 12, 1-5. Todo la historia humana se hallaba expresada en esa lucha. Cuando el sol brillaba sobre Madrid, a pleno mediodía, estalló la muerte en Barajas: se estrelló avión sin levantarse, murieron 154 personas…
Otros miles y miles murieron también en todas las partes del mundo. La mujer, que es signo de la vida, siguió llorando, amenazada por el Dragón. Desde ese fondo quiero seguir reflexionando sobre el tema: una mujer en dolores de parto, eso es la historia, conforme a la visión de Ap 12, 1-5. A veces vence el Dragón, como ayer en Barajas… Pero al final vencerá la Vida. Utilizo un tema de mi libro Amiga de Dios, Paulinas, Madrid 1999. Que este reflexión sea mi homenaje de silencio y plegaria (de esperanza de fondo) ante los muertos de Barajas.
He publicado ya un texto sobre la Mujer de Ap 12 (el día de la Asunción: 15 del 8). Profundizando en ese tema he tratado ayer de las primeras «imágenes de Cristo». Quiero hoy volver al principio, a «la imagen de la mujer en Ap 12, una de las más poderosas de la Biblia y de la historia de la humanidad. Se trata de una imagen visual (literaria), que no tiene necesidad de expresarse en un cuadro externo (en una estatua o pintura), pero que puede hacerlo, porque el problema no es la forma de la imagen (literaria o plástica), sino su función. Pues bien, en ese contexto, podemos decir que el Apocalipsis de Juan, el libro quizá más judío del Nuevo Testamento, es quizá el que (partiendo de la misma dinámica israelita, que prohíbe la imágenes) abre un camino a imágenes de otro tipo. Hoy quiero reflexionar sobre ese tema, iniciando una serie de trabajos sobre el Apocalipsis. Dedico ese trabajo a mi amigo Ariel Álvarez Valdés, experto en el Apocalipsis, el biblicta quizá más leído en lengua castellana, por razones que diré quizá muy pronto.
En el principio, siguiendo en la línea del judaísmo, que prohibía toda representación de Dios, los cristianos no hicieron figuras de Cristo, como señalé con cierta extensión en algunos trabajos de este blog, dedicados a Jesús como Poeta y Profeta (del 30.08.07 al 13.09.07. Cf 12.12.07).
Pues bien, en un momento dado, a partir del siglo III-IV d. C., los cristianos empezaron a representar a Cristo, de muy diversas formas, primero con modelos paganos, después con nuevos modelos propiamente cristianos (aunque siempre rechazados de alguna forma por los sectores más iconoclastas de la Iglesia). Había querido volver retomar ese motivo en el blog, utilizando unos folios de un curso que ofrecí sobre arte y Dios (Trinidad) hace años. Pero la fortuna, vinculada un tal Alejandro Magno, ha querido que encuentre unas ideas mejores de Inés Ruiz Montejo, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, que me atrevo a presentar parcialmente (después de una introducción sobre algunas cosas de este blog).
Con ocasión del tema de la mujer siro-fenicia de Mc 7 y Mt 15 se ha venido planteando el tema de si Jesús fundó una iglesia universal (en la que se incluyeran los gentiles). Agradezco interés de los lectores; no sé si podré responder a todo lo que ellos plantean y pregunta. Pero pienso que el tema debe plantearse desde atrás, desde la intención básica de Jesús y de sus seguidores y amigos. Jesús no fundó directamente una Iglesia universal sino un movimiento de reino, desde Israel y para Israel, pero abierto (de hecho) todos los hombres, partiendo desde los más pobres. La fundación concreta de la iglesia deriva, por un lado, de la muerte-pascua de Jesús, es decir, de la experiencia pascual de sus discípulos, que retoman el movimiento de Jesús desde sus nuevas circunstancias, retomando y traduciendo así la dinámica del evangelio.
Ayer he comentado el evangelio de hoy domingo (17. 8. 08), donde aparecía, en la versión de Mt 15, 21-28, la historia de la mujer pagana que convence a Jesús con su necesidad (tiene una hija enferma) y con un argumento en el que dice que los perros (paganos, excluidos) pueden compartir el pan de los hijos.
El tema ha suscitado mucho interés y para aquellos que quieran profundizar en la actualidad y mensaje de la escena ha querido recoger esta mañana una parte del comentario que realiza M. Navarro, en su libro sobre el texto paralelo de Marcos 7, 24-30 (Verbo Divino, Estella 2007). El libro de Mercedes Navarro es, junto al de J. Marcus, el mejor comentario que conozco sobre Marcos. Aprovecho la ocasión para recomendarlo y ofrezco gozoso algunas de sus páginas. El texto es muy largo. Quien quiera verlo todo vaya directamente al libro.
20º domingo de tiempo ordinario. Ciclo a. Mateo 15,21-28. Esto domingo ofrece una lectura inquietante, tanto en la versión de Marcos (7, 24-30) como en la que aquí ofrece Mateo. Sigue en la línea del «pan» de la multiplicaciones, del que los discípulos llevan en la barca como «tesoro de Jesús»: Un mismo pan para compartirlo entre todos, bendiciendo a Dios. Pero, de pronto, al llegar a una tierra extraña (a la región de los tirios y sidonios, paganos, cananeos), Jesús distingue con la teología y la práctica de muchos judíos (y de muchos cristianos actuales) que hay un «pan para los hijos», que no puede malgastarse con extraños, es decir, con perros. Unos nadan en la abundancia (los llamados hijos, el Primer Mundo), otros mueren como perros callejeros (los cananeos, de los cuartos mundos). ¿Qué hará Jesús? Jesús empieza defendiendo su postura (¡hay que conservar el buen para los ojos!), pero termina dejándose cambiar por la mujer (al fin no hay hijos y perros, pues todos los hijos). Éste es el Jesús que se deja cambiar, como tiene que dejarse cambiar nuestro mundo, a fin de que el pan sea de todos, de manera que en la mesa haya un espacio para los hijos y para los llamados perros. Así lo veré, siguiendo en parte el argumento de J. Marcus (Marcus, New York 2000).
La Iglesia católica celebra el día 15 de Agosto la gran Fiesta de la Asunción de María, la Madre de Jesús, a quien concibe y venera (unida a Jesús) como mujer que ha culminado su camino, amiga y madre celeste. Ésta no es una fiesta que se expresa en forma conceptual (en un plano de definiciones teóricas), sino en un nivel simbólico, de descubrimiento gozoso de la gran Figura de la Mujer Celeste, que es ahora signo de la nueva Humanidad. Ésta es una fiesta bíblica, vinculada al más cordial y enigmático de todos los libros de la Biblia, el Apocalipsis. Por eso, la lectura básica de ese día es el Apocalipsis 12. Ahora quiero ofrecer un comentario de ese texto fascinante, para los que tengan tiempo de meditar este día. Lo tomo de mi comentario del Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 2000. Buen día a todos, un día con la Mujer Celeste signo de salvación, que para los católicos se encuentra asociada a la madre de Jesús (a Israel, a la Iglesia). El tema es largo, no es para leerlo entero. Seguiré en los días próximos, con la Mujer, la Bestia y la Madre de Jesús
Estos días he venido tratando de las multiplicaciones (del pan de Jesús) y de su viaje en barca (que es la barca de la humanidad y/o de la Iglesia), en medio de la tormenta. En ese contexto he preguntado: ¿qué llevarías en la barca [tu barca, la barca eclesial, la barca humana] para realizar la gran travesía de la vida? La Biblia sabe que sólo una cosa ese necesaria (¡escucha, Israel, Yahvé tu Dios es el único Dios! ¡Sólo Dios importa, en el fondo sólo Dios existe de verdad).
Por su parte, Jesús sabe que sólo una cosa es necesaria: la Palabra, tal como la escucha María (Lc 10, 42), añadiendo con la misma Biblia que «no sólo de Pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios» (Mt, 4, 4; Lc 4, 4; cf. Dt 8, 3). Pues bien, a pesar de todo eso, de manera sorprendente, en el contexto de las multiplicaciones y del viaje por el mar, el Jesús de Mc 8, 14-21 (con un paralelo mitigado en Mt 16, 5-12) afirma que lo único necesario en la barca es el pan y que, siendo bueno, basta un único pan para toda la humanidad. No hay carencia de pan. Lo que pasa es que, muchas veces, el pan de la barca (¡de las barcas!) no es bueno. De ese pan bueno de Jesús, que que ha de ser el pan de la Iglesia y de la humanidad, quiero tratar hoy, para que los unos seamos pan para los otros, haciendo de nuestra vida Alimento de Vida para los demás, para todos. Han par suficiente, si es bueno.
Supón que debes hacer la travesía de la Vida (la tuya, la de la Iglesia, la de la Humanidad. ¿Qué tomarías en la Barca? En otro tiempo, Noé tomó a los animales, a todos los vivientes. Hoy ¿qué tomarías: Una fórmula de ciencia, unas medicinas, un libro, un dinero, unas armas, unas leyes, una Iglesia, un Estado…? De eso quiero tratar hoy (¡de lo único necesario!), dejando abierta para mañana la respuesta de la Biblia. Mientras tanto, a modo de desahogo y consulta quiero hacer algunas reflexiones y preguntas sobre este blog, y en especial sobre sus formas. Me siento básicamente muy satisfecho, pero podríamos cambiar un poco.
Mario Bruzzone, colaborador habitual de este blog, me envía desde el invierno afectivo un texto sobre el sentido de las vacaciones, en línea cristiana y humana. A su juicio, el tipo de vacaciones “modernas” nacen de un error. Si los hombres y mujeres viviéramos de un modo distinto (en la línea de aquello que quiere el Dios bíblico) no necesitaríamos este tipo de vacaciones , pues en el fondo podríamos vivir siempre de vacaciones. Sigue el texto de Marío, a quien los de este otro lado del mar, en el hemisferio norte, saludamos con el calor de agosto.
Siguiendo el evangelio del pasado domingo (10. 8. 08), he comentado el tema de Pedro, azotado y miedoso, en la barca que parece zozobrar, en medio de la noche: el tema de Pedro que, a pesar de todo, en medio de su angustia, pide a Jesús que le deje caminar hacia él sobre las aguas, hundiéndose en ellas y gritando, hasta que Jesús le toma de la mano y le dice:
¡Hombre de poca fe! Ese texto se refiere a la historia cristiana de Pedro, a lo que él ha realizado al servicio de la Iglesia. Pero los católicos creemos que ese Pedro puede ser (y es) signo del servicio cristianos de los ministros de la Iglesia y, de un modo especial, del Papa. Por eso podemos hablar de un Papa de poca fe, de un Papa náufrago, en una historia abierta hacia la salvación. Pues bien, en ese contexto, quiero recordar uno de los textos más famosos de la historia católica del siglo XX, el llamado Tercer Secreto de Fátima, que habla de un Papa Mártir, muy distinto del Papa posible de evangelio de Mateo.
Ayer comenté en general el texto del evangelio del domingo (Mt 14, 22-33) donde se dice que Jesús se ha ido (está en el monte, ha resucitado), mientras sus discípulos bogan en la noche, en medio de la gran tormenta, con riesgo de naufragar. Ven a Jesús en la niebla, tienen miedo, pero él les alienta y Pedro, representante de todos, le dice que quiere caminar sobre las aguas. Jesús responde: ¡Ven! Y Pedro se arriesga y camina sobre el agua y organiza la iglesia en riesgo y confianza… Pero al fin tiene miedo y grita otra vez, pidiendo a Jesús que le salve. Jesús le da la mano y le lleva a la barca, en la que todos pueden navegar al fin tranquilos. Esta es una historia que cuenta lo que pasó, en los largos y duros años del comienzo de la Iglesia, según Mateo. Pero ésta es una historia que puede y debe aplicarse en la actualidad a la barca de la Iglesia, que parece hundirse y a Pedro (cada cristiano, el Papa) que quiere y debe caminar sobre las aguas. Sobre la dura tormenta nace la nueva humanidad.
19º domingo de tiempo ordinario. Ciclo A. Mt 14, 22-23. Cada vez que paso junto al Cabo entre Bermeo y Bakio, me paro un momento y contemplo el mar bravío, para leer después los números y nombres de aquellos que murieron en las duras galernas
de Cantábrico. Con mi mente en aquel cabo batido por las olas recordar una vez más este evangelio, que interpreta la vida de los hombres (y en especial de los cristianos) como dura tormenta. Parece que las aguas de la muerte van a derrotarnos para siempre. Pero el Jesús del Madero/Cruz que ha vencido a la muerte vence a la tormenta. Tenemos un gran miedo Pero aquí está Jesús. Quien sepa llegar hasta el final del evangelio sabrá que puede vencer todas las tormentas, con el mismo Pedro vacilante y miedo, mi Pero, porque hay Dios. Buen domingo.
Entre los castellanos universales, quizá el primero (y para algunos el más grande) ha sido y sigue siendo Santo Domingo de Guzmán, cuya memoria hoy recuerda la Iglesia Católica. Nació en Caleruela, Burgos, el año 1170; murió el año 1221 y está enterrado en Bolonia, la primera ciudad del nuevo saber de Europa. Desde una aldea de su tierra, cerca de Caleruega, quiero hoy recordar su vida y retomar su obra. Domingo, el primero de los nuevos "predicadores de la palabra", en pobreza (mendicidad solidaria), sigue siendo uno de los grande testigos de la vida cristiana, uno de los creadores de la cristiandad moderna.
El problema central de la teología y de la vida cristiana es el de las relaciones de Dios con (en, por) los hombres/mujeres. Es un tema que he venido desarrollando esta semana a partir de las palabras de Jesús que, al situarse ante el tema del hambre de muchos hombres y mujeres, dice a sus discípulos: ¡Dadles vosotros de comer! ¿Qué hace Jesús? Nos manda que demos de comer y que arreglemos el tema del hambre. Pero él ¿qué hace? ¿Cómo se compromete con nosotros para dar de comer? Las respuestas posible son muchas. Presentaré tres versiones del tema, tres variaciones de un único misterio. No son poemas para discutir, sino quizá para orar. Buen fin de semana para todos.
Los que hayan seguido mi blog sabrán que he venido tratado de la multiplicación de los panes, con la ayuda de amigos como M. Bruzzone y de exegetas como Joel Marcus. Hoy quiero recordar a ese último, el autor del último gran comentario histórico/crítico, aun no terminado, sobre Marcos (Mark 1-8, New York 2000). Al comentar el primer relato de la multiplicación, Marcus se detiene en las palabras centrales de Jesús, que dice a sus discípulos: «Dadles vosotros mismos algo para comer» (Mc 6, 37a).
Ésta es la tarea de Dios, es nuestra tarea, pues somos «sus manos» (las manos del mismo Dios). Pues bien, al llegar a este punto, de manera sorprendente, dejando toda su erudición bíblicas, las notas de hebreo y arameo, los paralelos bíblicos y de la historia de las religiones, comentando el sentido de la multiplicación de los panes, N. Marcus añade: el mensaje de Jesús de Marcos es semejante a lo que dijo Santa Teresa de Ávila: «Dios no tiene manos, sino nuestras manos». (The Markan Jesus’ point, there, is similar to St. Teresa of Avila’s: «God had no hands but our hands» (Mark 1-8, pág. 418).
Presenté hace dos días el comentario de M. Bruzzone sobre el texto de la multiplicación, que él entiende como experiencia de pan compartido y como impulso y modelo para crear comunidades cristianas, grupos de cien o de cincuenta donde se comparta palabra, comida, familia. Los lectores de mi blog conocen su propuesta y muchos la comparten, de formas diversas. Hoy (después de haber retomado ayer la experiencia de otra gran argetino, Mons. Angelelli) quiero dedicar a Mario mi palabra de admiración, recogiendo algunas ideas del último comentario histórico/crítico del evangelio de Marcos, que conozco (Joel Marcus, Mark 1, 1 – 8, 21, Anchor B., New York 2000). (El comentarios de Mercedes Navarro, Marcos, Verbo Divino, Estella 2007), también muy bueno se sitúa en otra línea exegético. Joel Marcus, de quien tomo básicamente este post, es un universitario rico de hemisferio norte (británico, profesor en USA) no comparte todas las ideas de Bruzzone, un cristiano radical del hemisferio sur. Pero lo que dice puede servirnos para situar mejor algunas ideas del tema de la multiplicación, que es tema de los panes compartidos. El texto que hoy ofrezco es un poco largo y técnico, es el comentario de un especialista. Mañana terminaré este ciclo de las "multiplicaciones" con un palabra mía más simple. Perdonad,amigos del blog; ahora, en vacaciones, me dedico especialmente a leer a Marcos y quiero compartir con vosotros lo que voy leyendo
Ayer (4 de agosto) se cumplieron los 32 años de su asesinato. Las fuerzas del sistema quisieron acallar la voz de un profeta cristiano, Mons. Angelelli, obispo de la Rioja, en Argentina. Me habló de él con voz emocionada Mons. Ramón Iribarne, mercedario amigo, oriundo de Iparralde y vecino de la Rioja/Argentina, el año 1978, cuando aún no se podía hablar públicamente, pues seguían en el duro poder los militares que asesinaron al obispo de su tierra.
El recuerdo de Ramón (¡cómo moriste tan pronto al ser obispo!) unido al de Angelelli me sigue emocionando y así aprovecho la ocasión de publicar en mi blog este testimonio de Mons. Esteban Hesayne, que me manda de Argetina mi amiga Lucía Riba «para ver si quieres ponerla en tu blog». Gracias Lucía, gracias Enrique Angelelli, por seguir gritando 32 años después. La prensa de Argentina y del mundo entero presenta estos día la voz de su Presidenta, la Señora Fernández, hablando de los problemas de su tierra. Pero la auténtica voz de Argentina sigue siendo para mí la de Mons. Angelelli.
Me había levantado para preparar el blog de esta mañana, siguiendo con el tema de las “vacaciones de Dios”, presentado a Jesús (según el evangelio de Mt 14, 31-21) en su gestos centrales: acogiendo, curando, alimentando… En esas estaba cuando abro el correo y recibo unas letras de Mario, colaborador, amigo de este blog, desde su tierra «argentina» (así la veo, blanca, reluciente). Me escribe y me dice: «Estimado Xabier.
Al leer los dos últimos textos que has puesto en tu blog, se me ocurrió enviarte unas líneas que he redactado para que, si te parece correcto, las consignes en él. Un cordial abrazo. Mario». Evidentemente, dejo lo que había ya casi preparado para mañana… y os dejo con Mario Bruzzone, buena compañía, excelente palabra, gran evangelio. Gracias Mario, quedas con tu gente, que es la mía. Todo lo que sigue es tuyo.
Los más o menos ricos del hemisferio norte están de vacaciones en pleno mes de agosto. Hasta el Papa anda por el Süd-Tirol y se dice que han visto clérigos y obispos, con fieles, por playas y montes. En este contexto quiero evocar el tema de las “vacaciones de Jesús y sus discípulos”, según el evangelio del domingo (Mateo 14, 13-21). Lo haré siguiendo frase a frase el texto y dividiéndolo en doce pequeñas secciones. Mis amigos lectores y comentaristas pueden imaginar otros rasgos de la escena.
18º domingo de tiempo ordinario. Ciclo A, año par. Mateo 14, 13-21. Lo más “espiritual” que es el Reino de Dios se vincula a lo más “material”, que es la comida. Así lo indica el evangelio de hoy, que forma parte del gran ciclo de los panes, que Marcos ha situado en el centro de su obra (Mc 6, 6b – 8, 21) y que Mateo ha reproducido también a su manera, de un modo más condensando, pero igualmente intenso (Mt 13, 53 – 15, 12). El texto de hoy pertenece a la versión evangélica de Mateo y quiero presentarlo desde la perspectiva del pan, que se comparte y multipolica, situándolo en el centro del mensaje de Jesús, como expresión del Reino de Dios, como auténtico “milagro” cristiano. Cristo es Pan, el pan compartido es evangelio, y Dios el creador de todo y toda v vida.
Pablo colaboró de un modo muy significativo en la expansión del mensaje de Jesús, pero no inventó nada esencialmente distinto, sino que retomó la experiencia cristiana de las comunidades helenistas más antiguas, desde la experiencia de la pascua. Por eso, su postura nos ayuda a comprender la de Jesús. Él escribió sus cartas (aproximadamente) unos 20 ó 30 años después de la muerte de Jesús, cuya vida y destino pascual quiso interpretar, según las tres línea que ahora presento .