Tampoco el año 2007 se ha cumplido el anuncio de paz de Belén
31.12.07 @ 11:16:13. Archivado en Iglesia Instituciones, Tierra, ecología, Amor, historia, Adviento - Navidad
Michel Sabbah, patriarca latino de Jerusalén, publicó el pasado 19 XII 2007 su mensaje habitual de paz desde cerca de Belén, donde los ángeles de Dios anunciaron la paz el año 0 y para todos los años posteriores. Pero tampoco este año 2007, que hoy acaba, se ha cumplido en aquella tierra el anuncio de paz. Las palabras centrales del mensaje no son una condena de los terrorismos más o menos marginales, sino una condena del terrorismo de los “estados religiosos”, que no deben existir «porque un Estado religioso excluiría o pondría en condiciones de inferioridad a los creyentes de las otras religiones.
Todo Estado que excluya o discrimine a una persona de otra religión o ideología no es conveniente para la tierra hecha por Dios santa para toda la humanidad». Un estado “religioso” mata o discrimina a los creyentes de otras religiones o culturas, como quiso hacer Herodes, cando mató a los inocentes,porque parecían ir en contra de su proyecto socio-religioso. La “religión” de Jesús implica la superación de todas las “religiones nacionales”, con su terrorismo de Estado. Jesús no podría haber nacido hoy “socialmente” (públicamente) en Palestina, pues le matarían los defensores de un tipo de religión nacional (propia de todos los Herodes, aliados a los Césares de turno). Ese Jesús, que nace perseguido, porque no quiere “que haya estados religiosos”, tendría mucho que decir también en otros lugares (fuera de Palestina) donde se quiere imponer algún tipo de cristianismo o religión a la fuerza. Hoy, día de fin de año, he querido recoger este texto de Mons. M. Sabbah que, por otra parte, los lectores de mi blog quizá conocen (ha aparcido en Zenit, Catholic Net etc.). Es un texto con el que he querido despedir el año 2007, deseando que cesen las "religiones de los estados nacionales/terroristas" para que pueda nacer la religión universal de la paz, en un espacio de concordia donde haya lugar para culturas y religiones diferentes, sin imposición de unas sobre otras, en respeto, en concordia. Cristo no nació para crear una religión frente a otras, ni un Estado frente a otros, sino para unir a todos los hombres y mujeres en el amor concreto y múltiple (universal), en el diálogo al servicio de la vida, desde los perseguidos del Belén antiguo, desde los nuevos belenes del mundo.Lo que sigue es el Patriarca Sabbah
Mensaje de Navidad del patriarca latino de Jerusalén
¡Feliz y santa fiesta de Navidad!
1. «La gracia y el amor de Dios han aparecido a los hombres» (Tito 3,4). Celebramos Navidad con alegría. En la alegría fundada sobre nuestra esperanza de ver días mejores, con la ayuda de Dios, por nuestra contribución en todos los campos de la vida pública y por nuestro compartir todos los sacrificios que ella exige. Es por esto que, con ocasión de la Navidad, renovamos nuestra fe en Aquel en quien hemos creído, el Verbo de Dios hecho hombre, Jesús nacido en Belén, Príncipe de la paz y Salvador de la humanidad. El se ha hecho hombre para conducirnos a Dios nuestro Creador, a fin que sepamos que no estamos solos, que no estamos abandonados a nosotros mismos de frente a los múltiples desafíos de esta Tierra Santa. Dios está con nosotros: es por esto que nuestra esperanza permanece viva en nosotros, en medio de todas las dificultades cotidianas, bajo la ocupación y en la inseguridad y las privaciones que de ello provienen. Dios está con nosotros, para recordarnos que el mandamiento del amor que nos fue dado por Jesús, nacido en Belén, continúa siendo válido hoy, en nuestros difíciles días: nuestro amor de unos para con otros y por todos. Un amor que consiste en ver el Rostro de Dios en toda persona humana, de toda religión y de toda nacionalidad; un amor que es al mismo tiempo la capacidad de perdonar y la valentía de reclamar todos nuestros derechos, sobre todo aquellos que son dados por Dios a la persona y a toda la comunidad, tales como son el don de la vida, de la dignidad, de la libertad y de la tierra. Un amor que consiste en llevar las preocupaciones de todos, y por tanto de trabajar con todos por la construcción de la paz. Un amor que es don y un compartir con todos aquellos que sufren privaciones y pobreza, a fin que la vida, que es un don de Dios para todos nosotros de igual modo, sea una vida plenamente vivida, la «vida abundante» que Jesús ha venido a darnos.
2. Celebramos Navidad este año aún mientras nos encontramos en la constante búsqueda de una paz que parece imposible. No obstante, nosotros creemos que la paz es posible. Palestinos e israelíes son capaces de vivir juntos en paz, cada uno en su territorio, cada uno gozando de su seguridad, de su dignidad y de sus derechos. Pero para llegar a la paz, hace falta también creer que israelíes y palestinos son iguales en todo, con los mismos derechos y los mismos deberes y que, finalmente, hace falta tomar las sendas de Dios que no son las sendas de la violencia sea del Estado o del extremismo.
Toda la región, a causa del conflicto en Tierra Santa, está convulsionada. En el Líbano, en Irak, como aquí, parece que las fuerzas del mal están desencadenadas y decididas a continuar su marcha por las sendas de la muerte, de la exclusión y de la dominación. A pesar de todo eso, creemos que Dios no nos ha abandonado a todas estas fuerzas del mal: todo esto es una llamada a cada hombre y mujer de buena voluntad a retornar hacia las sendas de Dios a fin de establecer el reino del bien entre los hombres, el sentido y el respeto de toda persona humana. Creemos que Dios es bueno. El es nuestro Creador y nuestro Salvador y ha puesto su bondad en el corazón de cada persona humana. Todos son pues capaces de obrar por el bien y la paz en la tierra.
Un nuevo esfuerzo de paz ha sido comenzado en estas últimas semanas. Para que el mismo tenga éxito, hace falta que haya una voluntad decidida de hacer la paz. Hasta ahora, no ha habido paz, sencillamente por falta de voluntad de hacerla: «Ellos dicen paz, paz, en tanto que no hay paz» (Jer 6,14). El fuerte, que tiene todo en la mano, aquel que impone la ocupación a la otra parte, tiene la obligación de ver lo que es justo para todos y de tener valentía de cumplirlo. «¡Oh Dios, da al rey tu juicio!» concede tu justicia a nuestros gobernantes para que gobiernen tu pueblo con rectitud (Cf. Sal 71).
3. En estos días, algunos han hablado de la creación de estados religiosos en esta tierra. En la tierra, santa para las tres religiones y para los dos pueblos, Estados religiosos no pueden establecerse, porque un Estado religioso excluiría o pondría en condiciones de inferioridad a los creyentes de las otras religiones. Todo Estado que excluya al otro o discriminase contra él no es conveniente para la tierra hecha por Dios santa para toda la humanidad.
Los jefes religiosos e políticos deben empezar por comprender la vocación universal de esta tierra, en la que Dios nos ha reunido en el curso de la historia. Tienen que saber que la santidad de esta tierra consiste no en la exclusión de una u otra de las religiones, sino en la capacidad de cada religión, con todas las diferencias, de acoger, de respetar y de amar a todos aquellos que habitan esta tierra.
La santidad y la vocación universal de esta tierra exigen también el deber de acoger a los peregrinos del mundo, aquellos que vienen por una breve visita y aquellos que vienen para residir, bien sea para la oración, para el estudio o para ejercer el ministerio religioso requerido a cada fiel de toda religión. Desde hace años, no dejamos de sufrir un problema jamás resuelto, el de las visas de entrada en el país para los sacerdotes, los religiosos y las religiosas que tienen, por su fe, en esta tierra, obligaciones y derechos. Todo Estado en este país no es un Estado como los otros, porque él tiene deberes particulares que provienen de la santidad de esta tierra y de su vocación universal. Un Estado en esta tierra debe comprender que la tierra le es confiada para respetar dichos deberes y promover su vocación universal, teniendo pues la capacidad de acogida correspondiente.
4. Le pido a Dios, que la gracia de Navidad, del Dios presente con nosotros, pueda iluminar a todos los gobernadores de esta tierra. Para todos nuestros fieles, en todas las partes de nuestra diócesis, que la Navidad sea una gracia que renueve su fe y les ayude a vivir mejor, y particularmente a vivir mejor todas sus obligaciones en sus sociedades.
Feliz y santa fiesta de Navidad para todos.
+ Michel Sabbah, Patriarca
Jerusalén, 19.12.2007
http://es.catholic.net/
ecumenismoydialogointerreligioso/790/2691/ a
rticulo.php?id=34457
Epílogo de X. Pikaza
Hace bastantes año, cuando realizaba un curso en Palestina, una noche de larga conversación, un palestino católico me dijo en Belén:
- Créeme, Xabier, en esta tierra sólo existen dos salidas de paz.
(a) Una es que todos se vuelvan ateos y olviden a Moisés y Mahoma, al Cristo o profeta de turno, para hacerse simplemente racionales, empezando desde abajo, aprendiendo a dialogar sin tradiciones previas, sin fanatismo o presupuesto de ninguna especie.
(b) La otra sería que pudieran convertirse al mesianismo de Jesús, si es que eo se puede en este mundo: poniendo la otra mejilla y renunciando para siempre a la violencia, destruyendo ya las armas y empezando a perdonarse y ayudarse, a partir de los más pobres.
Sabes que preferiría la respuesta de Jesús, pero creo que en el fondo las dos son semejantes.
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Como en este breve espacio no se puede entrar en profundidades será mejor dejar la cuestión de fondo.
Yo también le deseo lo mejor para el año 2008 y le agradezco, a la vez que le devuelvo, el saludo cariñoso.
Interesante reflexión que puede aplicarse al aborto en España, donde se practicaron más de 100.000 infanticidios (50.000 sobre mujeres) ante un grandioso fraude de ley del que responderán nuestros gobernantes.
¿Hasta cuándo durará este crimen masivo contra el más indefenso, desamparado y débil de la Humanidad, el feto humano?
Luchemos contra las soluciones armadas, contra todas, empezando por las que pueden hacer más daño. Que se desarmen todos los que las tienen. Y contra todas las guerras, también contra las que nos dicen mentirosamente que nos benefician a nosotros o que son para destruir armas de destrucción masiva o cualquier otro cuento por el estilo.
Por favor! no seamos cieg@s, ni nos creamos todo lo que dice la prensa oficial apoyando siempre al poder dominante. Seamos alternativos (Jesús lo fue en su tiempo), críticos, cristianos=constructores del Reino.
Si queremos la paz, busquémosla por medio de soluciones pacíficas, a través de la guerra no se construye la paz. Ni tampoco poniendo muros para tener a los enemigos encerrados dentro de ellos.
Ay, Israel, Israel, qué pronto olvidaste tu holocausto, cómo lo estás reproduciendo c...
Feliz año 2008
Su referencia a las potencias “cristianas” ya hace superfluo todo comentario. Si hubiera leído el texto de la homilía se habría percatado que lo que de verdad interesa al patriarca (como es lógico) es la supervivencia de los cristianos de la zona. Pero supongo que a usted éstos le importan un pimiento y solo le interesa dar caña al pérfido Israel y a las no menos pérfidas potencias “cristianas” que lo apoyan. Está en su derecho, pero para eso no hacía falta manipular un texto.
No obstante lo anterior, Feliz Año 2008
La primera.
Si no debe existir un "estado religioso" (lo cual es cierto) ¿que opinamos sobre la existencia del Vaticano? (les recuerdo que su nombre "técnico-jurídico" es "Ciudad Estado del Vaticano")
La segunda.
Una tercera posibilidad de lograr la PAZ, sería el comenzar a razonar, si no existe la posibilidad de que todas esas cosas, tan tremendas, fantásticas y realizadas con un desprecio absoluto al ser humano, que podemos leer en el Antiguo Testamento, y que se atribuyen a Yavhev, puedan NO SER ACCIONES DE DIOS.
Y creo que sería importante comenzar a razonar sobre eso, ya que si no fueron cosas de Dios, es obvio que nadie tiene "derecho" para “imponerse” al resto de los seres humanos.
Mis mejores augurios de un buen año para todos.
MARANA-THA
Sería de desear menos sectarismo, porque ¿no se da cuenta de que todo eso que pretende imputar al estado de Israel es aplicable al-pie-de-la-letra y elevado a la enésima al islam?
"Estados religiosos, religiones nacionales con terrorismo de Estado, no reconocimiento de derechos y libertades, estados religiosos que ponen en condiciones de inferioridad a los creyentes de las otras religiones" se ajustan como un guante al islam. Mejor dicho, eso es el islam.
Wishful thinking!
En suma,ortodoxia vs. ortopraxis!
Si dejáramos de eludir las propias responsabilidades exigiendo que otros, los Estados o los terroristas, nos saquen las papas del fuego, la paz asomaría en los horizontes de la tierra. La acción de la gracia, invisible pero evidente, actúa: sólo falta que respondamos responsablemente!
Es la misma idea. Para conseguir la paz sería necesario que todos fuéramos ateos. O mejor, que desterráramos todo fanatismo que nos hace asesinos de nuestros hermanos.
Creer en el Dios de Jesús, creer verdaderamente en él, es desterrar de la tierra toda exclusión por medio de la fraternidad fundada en la filiación.
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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