Belén o Nazaret. ¿Dónde naciò Jesús?
26.12.07 @ 11:34:53. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, María, Oración, espiritualidad, Adviento - Navidad
Tradicionalmente se ha dicho que Jesús nació en Belén de Judea, lugar de la familia y de las tradiciones de David, como suponen tanto el evangelio de Lucas como el de Mateo. Pero muchos críticos rechazan esta tradición y afirman que ella ha sido “adaptada” por los evangelistas, con fines apologéticos. Esos críticos suponen en general que Jesús nació en Nazaret y que por eso se llamaba el Nazareno (como dicen que afirma ahora el Papa Benedicto XVI, por su forma de construir el "belén" del Vaticano).
Pero tampoco esta opinión está libre de dificultades. Más que el lugar físico del nacimiento, a la liturgia y a la piedad cristiana, le interesan los grandes signos que están vinculados con el nacimiento del Mesías: ángeles, un pesebre de animales, una estrella, magos de oriente. En contra de eso, el Papa Benedicto XVI, en la preparación de las figuras y signos de “nacimiento” del Vaticano, se habría inclinado por el dato histórico de Nazaret, en contra de Belén. No sé si ha querido apoyar la hipótesis de Nazaret, pero debo reconocer que (en contra de la piedad popular) el Papa parece más interesado por el aspecto dogmático que por el simbólico. Desde este fondo, quiero presentar hoy una reflexión básica sobre el lugar y sentido del nacimiento de Jesús, a partir de mi libro Hijo de Hombre. Historia de Jesús Galileo (Tirant, Valencia 2007).
Tiempo y año
Los evangelios presentan a Jesús como un judío de Galilea, nacido en los años de Augusto y Herodes. Posiblemente no conocía al detalle la historia de Julio Cesar, divinizado por Roma, ni los principios de la “ideología sagrada de Augusto”, a quien muchos miraban como presencia de Dios. Pero el influjo de los césares (Augusto gobernó del 27 a C. al 14 d. C. y Tiberio del 14 al 37 d. C.) debió llenar el imaginario social de su infancia, pues del César de Roma dependían los reyes, que gobernaban sobre toda Palestina (Herodes el Grande: del 37 al 4 a. C.) o sobre Galilea (Herodes Antipas: del 4 a. C. al 39 de. C.), y los procuradores o gobernadores de Judea-Samaría (sobre todo, Valerio Graco y Poncio Pilatos, ejercieron el poder del 15 al 26 y del 26 al 36 d. C.). Fue súbdito de Roma y, como todo judío inteligente de su tiempo, conocía bien las pretensiones políticas y religiosas del imperio.
La tradición del evangelio sabe que nació en tiempos del César Augusto, cuando reinaba en Palestina Herodes el Grande, es decir, unos años antes de lo que supone la datación oficial, calculada de un modo equivocado. ((Un monje escita, de comienzos del siglo VI d. C., calculó que Jesús había nacido el año 753 de la Fundación de Roma y esa fecha se ha impuesto, hasta el día de hoy, como “año cero” de la era común. Pero los cálculos históricos modernos indican que se equivocó, de manera que Jesús nació unos 6 ó 4 años antes. La fecha de la media noche del 25 de diciembre es simbólica y está vinculada al culto del Sol, que celebraba ese día su fiesta. Cf. J. Meier, Un judío marginal I, Verbo Divino, Estella 1998, 219-440; M.-É. Boismard, L’Évangile de l’enfance (Lc 1-2) selon le proto-Luc (excursus I), Paris, Gabalda, 1997))
Debió nacer hacia el 6 a. C., en los últimos años de Herodes, en un tiempo que empezaba a estar marcado por fuertes contrastes, especialmente, por el paso de una agricultura autónoma de subsistencia a una economía comercial centralizada, al menos en Galilea.
Nazaret, más probable que Belén
Es probable que naciera en Nazaret, pero, simbólicamente, provenía de Belén, pues su familia parece haber sido portadora de las promesas de David, y así los evangelios de Mateo y Lucas afirman que era betlemita (así lo dice expresamente Mt 2, 1-8 y cf. Lc 2, 4). Suponemos así que se hallaba vinculado a la realeza de David, propia del orden nacional judío, que le ofreció su simbolismo y su tarea religiosa más profunda (como ha destacado Mt 2). Sea como fuere, nació en un mundo dominado por la dinastía imperial de Augusto, que estaba realizando (o realizaría, como veremos) un “censo” universal romano (cf. Lc 2, 1-4).
En contra de la visión anterior, Marcos supone que era natural de Nazaret de Galilea (cf. Mc 1, 9), hijo de María, y que tenía otros hermanos (cf. Mc 6, 3), pero no ha sentido la necesidad de escribir sobre su origen, como harán Lucas y Mateo, aunque tampoco ellos han escrito una “crónica” de los hechos referentes al nacimiento de Jesús (Mesías, Hijo de Dios), sino un “evangelio”: una representación de lo que ese nacimiento significa para los creyentes. Por eso, sus relatos han de interpretarse como “profecía historiada”: ellos trasmiten y elaboran una tradición de fe.
Mateo y Lucas parecen suponer que Jesús, hijo de María y José, está vinculado a Nazaret de Galilea, pero añaden que su vida ha de entenderse partiendo de David, natural de Belén, donde también Jesús nació, por obra del Espíritu Santo, superando así el nivel de una genealogía puramente humana. Ellos no quieren mentir ni engañar, en un sentido actual, sino poner de relieve algo les parece esencial: la continuidad y diferencia entre David y Jesús (cf. Mt 2, 1-6 y Lc 2, 4).
Ni Mateo ni Lucas inventan esos “datos” (Belén, nacimiento por el Espíritu), ni los toman uno del otro, sino que los recogen de una tradición anterior, que ha debido surgir en un ambiente judeo-cristiano, para destacar las conexiones de Jesús con las promesas davídicas, relacionadas con Belén, poniendo, al mismo tiempo, de relieve la necesidad de superar una comprensión “física” de esas promesas (ha nacido por obra del Espíritu, no por el poder de la “carne” davídica).
Las “historias” del nacimiento. ¿Una prueba de Juan?
No es imposible que en el fondo de ese dato teológico (nació en Belén) se exprese una interpretación propagada por parientes de Jesús, que se sintieron vinculados a la familia de David. Incluso se podría afirmar que los antepasados de Jesús habían emigrado de Belén a Nazaret, en el tiempo de la conquista y rejudaización de Galilea (tras el 104-103 a. C.), llevando las tradiciones del origen davídico de su familia. Pero eso es sólo una hipótesis. No parece que tengamos datos más precisos sobre el tema, aunque el hecho de que tanto Mt 1, 1-15 como Lc 3, 24-38 hayan transmitido una genealogía davídica (¡y virginal!) de Jesús parece avalar la pretensión del origen davídico/betlemita de su familia, para superarla al mismo tiempo (pues, en contra de Rom 1, 3, no nació del “semen de David”, sino por obra del Espíritu).
Las “historias” del nacimiento de Jesús no son relatos de crónica de datos, sino “evangelios”: quieren expresar la providencia de Dios, que actúa y se revela a través del surgimiento mesiánico de su Hijo. Para Marcos, igual que para Pablo, el lugar y el modo externo del nacimiento de Jesús era secundario. De todas formas, Pablo sabe que ha nacido de mujer (Gal 4, 4) y de la estirpe de David (Rom 1, 1-3), lo cual parecería vincularle teológicamente con Belén.
Por su parte, Marcos, que también relaciona a Jesús con David (Mc 2, 25; 10, 47-48; 11, 10; el dato de Mc 12, 35-37 es ambiguo), recoge la tradición de la “procedencia nazarena” de Jesús, pues en Nazaret se encuentran su madre y sus hermanos (relacionar Mc 6, 1-6 con 1, 24; 10, 47; 14, 67). La afirmación de que Jesus era “nazareno” (de Nazaret de Galilea) y la posible relación de ese origen con el hecho de que le llamaran “nazareo”, forma uno de los datos más firmes de la tradición evangélica y es algo que las “afirmaciones más teológicas” de Mt 1-2 y Lc 1-2 no han logrado borrar.
En esa línea, parece que el Evangelio de Juan (cf. Jn 7, 42) va en contra de la presunción de aquellos que afirman que Jesús es Mesías porque nació (o debió nacer) en Belén, pues lo que define a Jesús como enviado e hijo de Dios no es el nacimiento davídico, sino su mensaje y entrega por el Reino. Eso significa que Jesús no nació en Belén, sino en Nazaret, siendo a pesar de eso el Mesías "más que davídido", a no ser que el tema deba interpretarse a partir de la famosa "ironía" de Juan: los "judíos" pensaban que era nazareno, pero de hecho había nacido en Belén. De todas formas, la cosa no queda clara. He desarrollado el tema en Los orígenes de Jesús, Sígueme, Salamanca 1984.
Mateo. Belén y los magos ¿Hubo una estrella?
Afirma que “Jesús nació en Belén de Judea, en los días del rey Herodes” y añade que “unos magos vinieron a Jerusalén... preguntando por el lugar del nacimiento del rey de los judíos”. Lógicamente, los sacerdotes responden que en Belén, según la profecía de Miqueas (cf. Mt 2, 1-6). Mateo destaca así, en sentido simbólico, que Jesús “nació” en Belén, como rey verdadero, de la línea de David, en oposición a Herodes, rey ilegítimo. Nace de la familia de la familia del rey, pero de un modo virginal (por obra del Espíritu de Dios), como hijo de María (Mt 1, 18-25), de manera que asume y supera el nivel genealógico de José, pues nace por una nueva y más alta intervención de Dios, mientras le persigue Herodes. Nace como nuevo Moisés, liberado de la muerte, huyendo a Egipto de donde volverá a la tierra de Israel, como hijo de Dios, mientras otros primogénitos (inocentes) han muerto (Mt 2).
La historia del nacimiento de Jesús está contada desde las profecías, como muestran las citas de cumplimiento que jalonan el evangelio de la infancia: “esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho…” (cf. Mt 1, 22-23; 2, 5-6.15.18.23). A Mateo no le importan los sucesos simplemente físicos, sino la verdad de lo sucedido, como cumplimiento de la Escritura, que define el sentido de Jesús. En el nacimiento mesiánico de Jesús no interviene el templo, ni los sacerdotes, pero sí unos magos de Oriente, con su Estrella (cf. Num 24, 17) e interviene, también, el recuerdo del exilio (”de Egipto llamé a mi hijo”: Mt 2, 15; cf. Os 11, 1).
Estos elementos son simbólicos y ponen de relieve la novedad de Jesús. Por eso carece de sentido preguntar a los astrónomos, pidiéndoles que estudien cuándo pudo haber aparecido por aquellos días una “estrella nueva” o algún tipo de asteroide, como el que se evoca en la historia de los magos (cf. Mt 2, 9-10). El autor de estos capítulos (Mt 1–2) no está interesado por datos astronómicos, ni por la exactitud externa de los hechos. No vino a Belén o a Nazaret, para investigar lo que pasó físicamente, sino que fue a la Biblia, para descubrir lo que estaba prometido y lo que debió pasar. De esa forma dijo su verdad, la verdad del evangelio, para anunciar con ella el sentido de Jesús según las esperanzas de Israel. Quien diga que Mateo mintió no entiende la historia. No estamos ante unos hechos brutos, sino ante la verdad del sentido de los hechos
Pienso, pues, que la estrella o asteroide de Belén es de tipo simbólico, no físico. A pesar de eso, los astrónomos han estudiado con mucha precision el tema, pero no han llegado a resultados apreciables. ¡No podían llegar! Cómoda visión de conjunto, para esoteristas y curiosos en M. Crudele, Star of Betlehem, //www.disf.org/en/Voci/35.asp. Cf. U. Holzmeister, La stella dei Magi, Civiltà Cattolica 93 (1942) 9-22; J. Kepler, De anno natali Christi (1614), en: Gesammelte Werke V, München 1953, 5-125; W. E. Filmer, The Chronology of the Reign of Herod the Great, JTS 17 (1966) 283-298; R. W. Sinnott, Thoughts on the Star of Bethlehem, Sky and Telescope 36 (1968) 384-386; R. Rosenberg, The star of the Messiah reconsidered, Biblica 53 (1972) 105-109; D. Hughes, The Star of Bethlehem, Nature 264 (1976) 513-517; D. C., J. Parkinson, F. Stephenson, An Astronomomical Re-appraisal of the Star of Bethlehem. A Nova in 5 B.C., Quarterly Journal of the Royal Astronomical Society 18 (1977) 443-449; D. C., R. Stephenson, The Historical Supernovae, Pergamon Press, Oxford 1977; K. Ferrari d'Occhieppo, The Star of Bethlehem, Q. J. of the Royal Astronomical Society 19 (1978) 517-520; C. Cullen, Can we Find the Star of Bethlehem in Far Eastern records?, Q. J. of the Royal Astronomical Society 20 (1979) 153-159; D. Hughes, The Star of Bethlehem. An Astronomer's Confirmation Walker and Co., New York 1979; J. Mosley, Common errors in “Star of Bethlehem” planetarium shows, The Planetarian 10 (1981). On line: www.ips-planetarium.org/ planetarian/articles/common_errors_xmas; G. Firpo, La data della morte di Erode il Grande. Osservazioni su alcune recenti ipotesi, Studi Senesi 32 (1983) 87-104; G. Firpo, Il problema cronologico della nascita di Gesù, Paideia, Brescia 1983; J. P. Pratt, Yet another Eclipse for Herod, The Planetarian 19 (1990) 8-14; K. Paffenroth, The Star of Bethlehem Casts Light on its Modern Interpreters, Q. J. of the Royal Astronomical Society 34 (1993) 449-460; F. Quéré, I magi alla luce della stella, Il mondo della Bibbia 7 (1996); M. Molnar, The Star of Bethlehem: The Legacy of the Magi, Rutgers Univ. Press, London 1999; G. Teres, The Bible and Astronomy. The Magi and the Star in the Gospel, Springer, Budapest 2000.
Lucas. ¿Hubo un censo de Quirino?
Afirma también que Jesús nació en Belén, pero fuera de la ciudad, como ciudadano de un imperio donde el César decidió contar a sus habitantes, en tiempos de Augusto. Era el descendiente de las promesas de Belén, pero su ciudad no quiso recibirle:
“Aconteció en aquellos días que salió un edicto de parte de César Augusto, para realizar un censo de todo el mundo habitado. Este primer censo se realizó mientras Quirino era gobernador de Siria” (Lc 2, 1).
De esa manera ha entrelazado Lucas la historia de Jesús con la historia de Roma. No nace enfrentándose al anciano Herodes, ansioso de poder, desconfiado y asesino de sus opositores (como ha destacado Mateo, desde una perspectiva más judía), sino dentro de un imperio mundial, que controla a sus súbditos y “cuenta” incluso a los que nacen en Belén, ciudad de las promesas de Israel, que no recibe al prometido. Nace en el campo de los pastores, como descendiente de un David-Pastor, en un mundo dominado por el César. Desde este fondo, el tema de la famosa inexactitud del censo de Quirino que Lucas presenta como “ocasión” del nacimiento de Jesús en Belén resulta secundario (todo nos permite suponer que el "censo" de Lucas es simbólico más que histórico: marca un hecho de fondo, no una anécdota pasajera en la historia de Jesús)
“Aconteció en aquellos días que salió un edicto de parte de César Augusto, para levantar un censo de todo el mundo habitado. Este primer censo se realizó mientras Quirino era gobernador de Siria. Todos iban para inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. Entonces José también subió desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, porque él era de la casa y de la familia de David” (Lc 2, 1-4).
Por medio de Flavio Josefo conocemos bien ese censo, que no pudo realizarse en el tiempo del nacimiento de Jesús (en torno al 6-4 a. C.), cuando reinaba Herodes, sino unos diez años más tarde, hacia el 6 d. C., tras la muerte de Arquelao, cuando el gobierno de Judea pasó directamente a Roma. Según eso, el censo que cita Lucas es histórico en sentido extenso y sirve para encuadrar a Jesús dentro de la gran máquina imperial romana, pero no es del tiempo en que Jesús nació, sino un poco posterior. Para lo que quiere Lucas, da lo mismo que el censo se haya hecho antes o después, otro, pues no quiere ofrecer un relato cronístico de los hechos, sino una “historia teológica” y, en ese sentido, su aportación es verdadero: Jesús nació “censado” y morirá condenado
Históricamente, no sabemos más sobre el nacimiento de Jesús, aunque los evangelios han trasmitido, desde una perspectiva simbólica y mesiánica, otros datos que pueden resultar significativos, que tratan de la madre de Jesús en Marcos, de la concepción por el espíritu (nacimiento virginal) y de José, padre legal de Jesús, con su genealogía. Sobre el relato de Lc 1-2, cf. C. Escudero Freire, Devolver el evangelio a los pobres. A propósito de Lc 1-2, BEB 19, Sígueme, Salamanca 1978; M. Coleridge, Nueva lectura de la infancia de Jesús. La narrativa como cristología en Lucas 1-2, El Almendro, Córdoba 2000. .
Conclusión. ¿Consecuencias para la piedad?
La piedad cristiana tiene sus ritmos y su sentido simbólico, que no derivan directamente de la historia fáctica, sino de la interpretación profunda de la historia. En ese sentido, las narraciones de Lucas y Mateo son profundamente verdaderas, como seguiremos viendo en días sucesivos. Un purismo historicista, como algunos dicen que tendría el Papa Benedicto XVI, va en contra del testimonio histórico radical de los evangelios. Hay “historias” y temas. que sólo se pueden decir en forma de símbolo.
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Escribí mal el nombre. Es Ana Catalina Emmerick o Emmerich. Me quedo atónito ante la bibliografía aportada sobre la estrella de Belén y ya me gustaría leerla, pero me quedo aún más perplejo cuando veo que los exegetas, por una parte tan versados sobre los apócrifos, ignoran e incluso desconocen los libros que relatan al dictado de la gran mística las visiones de Ana Catalina Emmerick sobre la vida de Jesús, María y los apóstoles con todo lujo de detalles, muchos sorprendentes y todos literariamente deliciosos. Los considero mucho más fiables que los evangelios apócrifos. Al azar, por ejemplo, acabo de leeer en google:
emmerichvisionnatividad
Un abrazo lleno de luces .como mi arco-iris
Me has recordado a una monjita misionera muchos años en Africa que monta por Navidad un nacimiento viviente,José y María con una pareja joven, y el Niño con el último recién nacido del día 24 del sexo que sea.
Me pregunto qué diría si viera esa casita tan romana que han montado en la plaza de San Pedro,sin animales ni pastores...junto a un árbol de 26 metros engalanado con miles de luces de colores, en fin sin marginación ni pobreza.
Mucho me temo que nos quieran cambiar el contexto en el que nació Jesús, hacerlo menos aldeano, menos pobre, menos injusto socialmente hablando.
Sofi,bonita como bién sabes quise meter un poco de humor con el cambio de letra de los Villancicos ......lo importante que no vengan ahora !como no tenemos nada que resolver !!!problemitas" con las ciudades de hoy de Belén y Nazaret ...hay cosas que es mejor "no menearlas "
Te digo una cosita ,los viejos ,mis padres y abuelos (no teniamos belén para poner ,cuando yo era pequeña ,más cuando mis hermanas ,pero ahora que soy mayor recuerdo ,y me parecen surdotados cuando decian :VAMOS A PONER EL MISTERIO ....SUPONGO QUE ESTABAN EN LO CIERTO .
Un grán abrazo ,ahora no se llevan mucho ,pero a mí me encanta abrazar
No tengo preferencia por una u otra religión. Simplemente señalo la poco novedoso del mensaje contenido en los evangelios.
Dicho esto, allá cada cual con sus creencias. Es interesante observar las "peleas" dialécticas y doctrinales sobre tales cuestiones.
Como puedo ver en este blog y en otros sobre religiones, la cuestión de Dios sigue provocando enconados debates y respuestas que se alejan -en determinadas ocasiones- de ese mensaje de amor que tanto gustáis en pregonar.
Saludos cordiales.
Sigues, a mi juicio, cayendo en la misma "trampa". Por supuesto que el nacimiento en Belén tiene un gran significado (aunque pienso que tu interpretación del mismo es algo pobre, la verdad).
Pero, a partir de ahí, tu argumento se reduce a "porque tiene significado teológico que naciera en Belén, los evangelistas tuvieron que inventárselo". ¿Por qué no puede tener significado y ser real?
Nuestro Dios actúa en la Historia, no se queda en la Teología y en los significados profundos.
Un saludo.
Fué proveydo en Tarragona el dicho edicto por César Augusto a los xvi o xvii años de su Imperio, y executado el año xlii, de manera que estuvo suspenso el edicto después que fué hecho en Tarragona que no se publicó, xxvi años, y quando se executó y publicó no quiso César Augusto mudar la data que el edicto tenía de Tarragona aunque él se hallase fuera de ella. Y assí a quedado la memoria en Tarragona que el dicho edicto salió del palacio predicho de César Augusto y nuestros aguelos de sus bisaguelos siempre dizen que lo han entendido.
Es argumento muy claro que se hizo el dicho edicto en Tarragona, donde César se hallava, porque la era desciende de aquella moneda que davan los que se escrivian en virtud del edicto, la qual era de metal, que en latín se dize aes, aeris, y assí aquella descripción se llamó aera, según dize Alonso Venero en el Enchiridion de los tiempos, y por éstas, y otras razones que trae el obispo de Gerona se tiene por cosa cierta, que pues César Augusto era entonces en Tarragona, que en ella hizo el edicto. Y assi siempre se es dicho, y en Salamanca y otras partes en púlpito predicando, y en las escuelas leydo por los maestros en Sacra Theología.
Aunque como le acabo de decir a LF en su blog, tampoco dice "cuya historicidad afirma sin vacilar excepto en todo lo relacionado con el sermón del monte, que fue en un llano". Y no creo que se pueda decir que Mateo pone de mentiroso a Lucas por juntar de distinta manera las enseñanzas de Jesús y situarlas en un escenario ligeramente diferente. Pero si es tan importante para algunos que lo de Lucas fuera histórico, pues lo será. A mí me da lo mismo.
No soy teólogo, pero convivo con algunos teólogos (soy profesor en un centro educativo católico) y el director de mi tesis doctoral es un jesuita secularizado.
El que los evangelios sean históricos, no quiere decir que no contengan relatos simbólicos o alegóricos. Un ejemplo muy típico entre muchos que pueden ponerse. El exorcismo de una "legión" de demonios que se metieron en una piara de unos 2000 cerdos (animal impuro para los judíos) y se arrojaron al Mar de Galilea, es probable que se trate de una alegoría de la ocupación romana y que los evangelistas lo situaron "en la región de los gerasenos/gadarenos" (que es como decir región de los madrileños para referirse a Móstoles, puesto que Gerasa y Gadara no están en las orillas del Mar de Galilea) para despistar y evitar que pudiese ser desmentido por testigos.
Mi amigo Google me ha dicho que algunos autores dicen que en el relato del famoso censo de Quirino hay un error de traducción y que, teniendo en cuenta que protos quiere decir "primero" y "anterior", opinan que la traducción correcta sería algo así como "este censo fue anterior al de Quirino". Yo no tengo ni idea de griego. ¿Podría Xabier o algún otro dar su opinión?
También quería preguntar a Jaume a qué se refiere con la información de Catalina Eimerich, pues en Google sólo me han salido 3 entradas (quizás haya alguna errata o hay que teclear su nombre original sin traducirlo como Catalina)
1. Aquí no ha habido insulto alguno
2- Sigo diciendo que Lucas pretendía hacer historia. Eso está bien claro en la introducción de su evangelio. Es más, está bastante demostrado que como historiador Lucas es más fiable que Josefo.
3- La Dei Verum en su punto 19 es muy clara:
19. La Santa Madre Iglesia firme y constantemente ha creído y cree que los cuatro referidos Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican fielmente lo que Jesús Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y enseñó realmente para la salvación de ellos, hasta el día que fue levantado al cielo.
Por más que he buscado en la DV, no he encontrado la frase "cuya historicidad afirma sin vacilar excepto en todo lo relacionado con el nacimiento y la infancia de Cristo". Pero quizás es que miro mal.
Ahora, que cada cual elija a quién creer. Si a la Escritura y la Iglesia o a otros.
Lo del sandwich se refiere a que están unos comentarios en medio de otros, pero yo creo que somos correctos expresándonos. Me convencen los razonamientos de JM, pero digo que no es imposible que naciera en Belén, aunque para el caso da lo mismo. Yo no voy a cambiar la letra a los villancicos, pero tampoco se me ocurre armar el Belén por una cosa así.
Jose Luis,
Respeto que a ti el mensaje de Jesús no te parezca nuevo, pero para mí está claro que tiene una actitud diferente respecto a Dios y la religión. Pero en todo caso, si a ti te gusta más el judaísmo tal cual, o el islam, o el sintoísmo, pues perfecto. A mí la diferencia que aprecio me hace preferir a Jesús (aunque no resucitase -que sí creo que lo hizo)
"No caresce de razón ni se dixo sin fundamento que fuesse César Augusto en Tarragona quando hizo aquel edicto, porque dize Paulo Orosio, historiador gravíssimo, en el lib. vi, cap. xx, que considerando César Augusto quan poco aprovechava aver tenido guerra en España dozientos años si los cántabros y los astures que eran dos gentes potentíssimas no eran sojuzgadas, mandó abrir las puertas de Iano, que era un templo de Roma dedicado al dios Iano, al qual offrecian los sacrificios que hazían en tiempo de guerra, el qual templo avía edificado Numa Pompilio, segundo rey de Roma, y quando estava abierto era señal de guerra, y quando cerrado significava que Roma tenía paz, y ésto dize también Philipo Beroaldo sobre Suetonio en la vida de César Augusto, en el cap. xxii, donde escrive quantas v...
No tengo tiempo de responder a todo. Sólo quiero aportar esta interesante investigación de: Lluís Ponç d'Icard Libre de las grandesas i cosas memorables de la antiquíssima, insigne i famosa (1) ciutat de Tarragona, compilat per missèr Loís Pons de Ycart, en drets doctor, natural de la mateyxa ciutat.
http://www.bibliodt.org/bdt/llibres/llibres/grandezas/
Especialmente el capítulo 31
http://www.bibliodt.org/bdt/llibres/llibres/grandezas/capitulos/cap31.html
Saludos
y para salir un poco de tanta sabiduria ,estoy pensando como enseñar a mis nietos "hacia Belén vá una burra..rin..rin ,cambiaré ,sin remedio"hacia Nazaret vá una buerra..rin...rín..."a Nazaret pastores ...a Nazaret chiquillos que ha nacido el rey de los angelitos....
4) NO ES UN DATO CIVIL, SINO UNA 4) MÁS 4) MÁS QUE REGISTRO CIVIL, ES UNA AFIRMACIÓN TEOLÓGICA.
Decir que Jesús nació en Belén sigue siendo para nosotros, una afirmación fundamental. Equivale a decir que Dios, a pesar de ser omnipotente, ha preferido apostar por la debilidad, por la humildad, por los oprimidos, por la mansedumbre. Que un Mesías frágil basta para quebrar el poder de los poderosos de este mundo.
Lo que el profeta quiso decir era que Dios no miraba con buenos ojos a la corte de Jerusalén. Esta ciudad, en la que se habían prostituido tantos reyes con el lujo y el poder, no era el mejor ambiente para que surgiera el Mesías. David, el rey más grande que tuvo Israel, había nacido en la humilde Belén. Si ahora ellos querían tener al nuevo Mesías, había que volver a preparar el mismo ambiente de Belén.
La profecía no pretendía fijar un lugar geográfico para el nacimiento del sucesor del rey. Simplemente proponía a los gobernantes de Jerusalén volver a la humildad y sencillez de sus orígenes.
Juan M.,
Ya que te veo en plan sandwich, te digo que tienes razón en lo que dices. Pero aunque sean relatos teológicos, nada impide que verdaderamente naciera en Belén, en vez de Nazaret -aunque me dé lo mismo. ¿Es posible que naciera en Belén? Pues eso. ¿Es más probable que naciera en Nazaret? Pues también, pero la vida nos enseña que no siempre lo verdadero es lo más probable. No me negarás que imposible no es que naciera en Belén. Estaba muy cerquita, y motivos podía haber.
Miqueas: “Pero tú, Belén de Efratá, aunque eres pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el que ha de dominar Israel... El gobernará con el poder y la majestad de Yahvé su Dios” (Mi 5,1-3).
El profeta anunciaba que sí iba a llegar el tan ansiado Mesías. Pero hacía una aclaración: iba a venir de Belén, de donde procedía el rey David. Hasta ese momento, todos los reyes nacían en Jerusalén, la capital del país, porque allí se había establecido David y allí estaba la corte real. Pero ahora Miqueas anuncia que el futuro Mesías, descendiente de David, procederá de la ciudad de David (Belén) y no de Jerusalén.
Más que una indicación histórica, es una exposición teológica: Mateo y Lucas pretendieron transmitir una idea religiosa, pero enunciada en forma de relato histórico, con el fin de dejar una enseñanza.
¿Y cuál es la enseñanza que quisieron expresar con el nacimiento de Jesús en Belén? Quisieron decir que Jesús era el famoso Mesías esperado el pueblo de Israel.
Fue necesario relatar el origen belenita de Jesús: el futuro Mesías tenía que ser un descendiente de la familia del rey David: Esta esperanza se fundaba a una antigua promesa que el profeta Natán había hecho al mismo rey David, cuando éste vivía. (2 Sm.7,4-16).
Existió Jesús (eso lo reconocen hasta los más ateos que se han molestado en estudiar el asunto) Hay cosas que se pueden saber sobre él con muchísima certeza (léase a Meier, por ejemplo) Teniendo en cuenta la manera en que se transmitían las enseñanzas en la época, en el los Evangelios podemos encontrar incluso a veces sus mismas palabras, y como mínimo su mensaje esencial. Conservamos sus dichos, sus enseñanzas, sus parábolas. Naturalmente que hay verdades universales que aparecen en todas las culturas. Lo raro sería que este judío del siglo I no tuviera nada que ver con nada que hubiera dicho nunca ningún ser humano. Pero no se puede negar que tiene un mensaje específico propio, en el que siempre se puede profundizar más y más. El Jesús real no es el de ninguna de las diferentes hipótesis históricas, aunque pueda tener un poco de esta o aquella. El Jesús real es un misterio -todas las personas lo son-pero lo encontramos en los relatos de los evangelios, aunque hayan s...
Un abrazo a todos
A mí me daría exactamente igual que hubiera nacido en Nazaret. Sin embargo difiero de quienes dicen que históricamente, sin discusión, nació en Nazaret. Puede que parezca más probable desde el punto de vista de los historiadores, pero tampoco se puede negar la posibilidad de que naciera en Belén ¿por qué no? Estaba a dos pasos. Conozco a quien en Madrid le llaman "el andaluz", pues esa es su procedencia aparentemente, y yo sé de primera mano que nació en Extremadura, tal como dice en su DNI (aunque fuera por casualidad y aunque se haya criado en Andalucía) De esos casos todos conocemos a miles. Así que me quedo con la idea de Belén, que me va más.
¿Cual de ellos existió? ¿El de la fe? ¿El supuestamente histórico? ¿El que se "inventan" cada día comentaristas y exégetas?
Quizá existió un tal Jesús, como quizá existió un tal Buda o un tal Lao Tse, por poner dos ejemplos de "hombres" a los que se les atribuye una espiritualidad sublimes. Pero tengo para mi que todos esos evangelios, los "legales" y los "apócrifos", no son más que historias fantásticas tejidas al hilo de otras historias más antiguas y de la credulidad humana. Y después de dos mil años, cuantos quebraderos de cabeza siguen dando.
Por otra parte, la mayor parte de lo que viene en esos escritos fue dicho en tiempos más remotos, en China, por ejemplo. En fin, esto de las religiones es apasionante...
Saludos cordiales
Me temo que en este episodio "hermenéutico" anda usted tan despistado (o escorado) como siempre.
Sobre el fondo de la cuestión por supuesto me inclino por la versión del evangelista y no por tantos "mitos" y ocurrencias a las que usted y Juan Manuel parecen abonados que no son sino mercancía averiada, vieja y antigua: exégesis bíblica hoy ya superada. Así que a otros con ese cuento de las "interpretaciones modelnas".
En primer lugar, lo que dices de que ese supuesto nacimiento en Nazaret es "un dato indiscutible" es indiscutiblemente erróneo. Sólo algunos autores, muy determinados, que sospechan por sistema de las afirmaciones evangélicas afirman eso.
En segundo lugar, no sé si te has fijado en que todo lo que dices sobre el sentido del relato (periferia, pobres, pastores...) habría sido mucho más evidente si Cristo hubiese nacido en Nazaret (¿De Nazaret puede salir algo bueno?), en la "Galilea de los Gentiles", así que no tendría ningún sentido "inventar" un nacimiento en Belén para transmitir esa enseñanza.
El problema de cierta crítica es que es poco crítica con sus presupuestos.
Un saludo.
!somos patéticos !!!!
La Santa Madre Iglesia firme y constantemente ha creído y cree que los cuatro referidos Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican fielmente lo que Jesús Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y enseñó realmente para la salvación de ellos, hasta el día que fue levantado al cielo.
Siento mucho haber dudado de ello y pido mil disculpas.
¿Vino Jesus al mundo a redimirnos de nuestros pecados, a señalarnos el camino de salvación y a dar su vida mortal por todos los hombres? ¿O es todo pura teoría?.
Y si es cierto ¿tiene mucha importancia donde naciera y si fué el 18 de ebrero o el 36 de juliembre?.
Perdón por, las tal vez absurdas, preguntas pero leyendo lo que Vds. escriben a veces me pregunto si hablan de Jesus, de la Virgen, de Dios, o hablan simplemente de entelequias filosóficas.
Gracias Xabier por tus sabias reflexiones abiertas siempre a quien tenga ojos y oídos ..... sin prejuicios ni resabios.
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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