La teología de J. Ratzinger y el magisterio de Benedicto XVI
05.12.07 @ 11:00:56. Archivado en Iglesia Instituciones, Teólogos, Justicia, Teología, Espiritualidad
He venido tratando en este blog de la mariología de J. Ratzinger, partiendo de una famosa frase en la que afirmaba que Jesús podía nacer de un matrimonio “normal”. Sin cerrar ese debate, he recibido la encíclica de Ratzinger/Benedicto XVI (Spe Salvi), que para mí ha sido una inmensa sorpresa. Se trata de un documento teológico muy bueno, incluso genial, escrito desde una determinada filosofía y teología. Pero me parece un texto poco apropiado como Encíclica, es decir, como documento de fe para toda la iglesia y para la humanidad en su conjunto. Puedo discutir apasionadamente con Ratzinger teólogo, pero me siento apenado ante el Benedicto XVI de este tratado filosófico/teológico que es muy “suyo” (para resolver sus problemas, muy respetables), más que una Encíclica abierta a la Iglesia y a la humanidad en su conjunto. 
¿Cómo se puede escribir una encíclica cristiana sobre la esperanza sin retomar el mensaje y la tarea emocionada de los profetas, en especial de Isaías, cuando hablan de la paz final y de la reconciliación humana y cósmica? ¿Cómo se puede hablar de esperanza cristiana sin partir, en concreto, muy en concreto, del mensaje y proyecto de Reino de Jesús de Nazaret? Ciertamente, Benedicto XVI habla del "reino de Dios" según Jesús, pero no desarrolla el tema; le parece más importante discutir sobre el "reino de la razón" o de la humanidad de la Ilustracion (en especial de Kant).
Me parece buena la discusión filológica sobre algunos términos de la carta a los Hebreos y el estudio sobre Kant e, incluso, la crítica de un tipo de Ilustración. Pero, en conjunto, personalmente, me siento apenado por este texto, que saludaría gozoso como estudio personal de J. Ratzinger, pero que me parece poco apropiado como Carta Pastoral para toda la Iglesia, como Carta Misionera para la humanidad en su conjunto?
En esta encíclica no aparece el Vaticano II (con su inmenso documento sobre el gozo y la esperanza: ¡Gaudium et Spes!), no aparece el diálogo con el judaísmo y el Islam, no aparece el gesto de escucha y mensaje para (y desde) el conjunto de las religiones y tareas de la actualidad. Con gran pena lo digo, con inmensa tristeza lo vuelvo a decir.
Benedicto XVI ha escrito un texto dogmático muy bueno, pero, a mi juicio, poco fundado en la Biblia (en la vida de Jesús) y en la situación actual de la humanidad. De los valores y omisiones de esta Encíclica de Adviento seguiré hablando en este blog, de un modo directo e indirecto. Pero hoy, como ayuda para situar el tema, me atrevo a retomar un juicio crítico que emití hace dos años y medio sobre la teología de Ratzinger, en el momento en que fue elegido Papa. Perdonen los amigos de Benedicto XVI; yo también me siento "discípulo" suyo y le admito gozoso como Papa. Pero, por amor a la Iglesia y desde el evangelio, me veo impulsado a decir lo que ahora digo, en un plano escolar, puramente escolar, como personal particular, en mi nombre. Disentir es una manera de dialogar.
Xabier Pikaza Ibarrondo
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