Jesús, un peligro para el sistema esclavista (Bruzzone 5)
14.11.07 @ 11:20:22. Archivado en Justicia, Jesús, Amigos, la voz de los, Pobreza
He publicado ya cuatro "entregas" de M. E. Bruzzone: En mecanismo para amar (día 5), Comunidad de bienes (día 6), Muerte de Jesús y los 498 mártires de España (día 7), Le mataron por abolir la esclavitud. La comuna de Jesús (día 8). Le he pedido que complete y elabore de forma unitaria su visión de la muerte de Jesús y lo ha hecho, generosamente, enviándome tres contribuciones nuevas sobre la muerte de Jesús, en las que condensa su obra sobre el tema. Él mismo se seguirá presentando el diálogo, en el cara a cara que domina de un modo magistral. Yo le agradezco su colaboración, que nos permite situar la muerte de Jesús dentro de la problemátca más fuerte de la actualidad: siguen matando a Jesús (a lo que Jesús representa) los que apoyan un nuevo tipo de esclavitud (una seociedad de dependencia comercial).
Mensaje de Jesús: abolir la esclavitud
Creo que si analizamos la vida que desarrolló Jesús, tal vez podamos coincidir en que el factor que preocupaba muy seriamente a los dirigentes judíos, era que ellos habían advertido que el mensaje de Jesús, desembocaría en establecer un estilo de vida que significaría LA ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD.
Y no debemos olvidar que como ese sistema fue el motor socio—económico de la antigüedad (como hoy lo es el consumismo con el fomento del crédito, la relación de dependencia y la desocupación —o paro— como lo llaman en España) tal acontecimiento hubiese significado un trastorno realmente muy serio en aquella época.
En efecto, es poco probable pensar que las palabras de Jesús referidas a «ser todos uno como él lo era con su Padre», «amaos los unos a los otros», «yo soy la vid y vosotros los sarmientos» e incluso el «amar a los enemigos», pudiesen admitir la existencia de la esclavitud como un mecanismo valedero para la convivencia humana.
Pero creo que no era únicamente ese aspecto (al cual citaría como simplemente "doctrinario") el que debía ser causa de honda preocupación de la dirigencia hebrea, sino que debe haber existido algo mucho más perturbador aún.
Jesús iba e contra del patrón socio-económico de su época
Y en ese sentido estoy absolutamente convencido de que la forma de vida que llevaba Jesús, y que en forma directa o indirecta transmitió a sus discípulos, no coincidía con lo que podríamos llamar el "patrón de conducta normal socio—económico de la época", y que si esa forma de vida se extendía haría que la esclavitud desapareciera, cosa que Dios mediante, y gracias a la generosidad de Xabier (que nunca podré llegar a agradecerle adecuadamente) procuraré explicárselos mejor un poco más adelante.
Por consiguiente, creo que tanto los dirigentes judíos, como en forma indirecta también Pilato, habían advertido que la prédica de Jesús podía desembocar en establecer un mecanismo de convivencia que cuestionase, y afectase seriamente la manera de vivir que existía por aquel entonces, y también eran conscientes de que, como una derivación de tal aspecto, podrían llegar a generarse situaciones graves que era precisamente lo que "ellos DEBÍAN evitar".
No se encerraba como los de Qumrán
Estimo que el temor subyacente en ellos, fue que se terminase implementando un sistema de vida similar al de los habitantes de Qumrán (hayan sido éstos, o no, los famosos esenios) quienes, alejados por completo de las formalidades rituales del Templo, y en clara oposición al mismo (con todo el esquema de poder, y abuso económico que significaba) vivían manteniendo un estilo comunitario, sencillo y sin egoísmos.
Obviamente tal situación, sólo sería "explosiva" si se la incorporaba a un esquema de vida normal, familiar, no "tan" religioso (o pseudo religioso, diría yo) como el que sostenía aquella comunidad sobre el Mar Muerto, donde se convivía "sin hijos" (o relaciones sexuales) y en forma sumamente ascética y ritualista, sino si se lo hacía como algo verdaderamente "común y corriente", tal cual como fue la vida de Jesús de Nazareth, un nuevo estilo de vida, «una nueva forma de vida», (Hc.5,20) que, entre otras cosas, significaba el no aprovecharse de las necesidades del otro sino, por el contrario, colaborar con él.
Resulta evidentemente que mientras semejante forma de vivir se mantuviese dentro de un grupo o secta aislado, que incluso tuviese como irreductible norma de conducta la higiene ritual y el excesivo formalismo (y hasta muy posiblemente la continencia sexual) no existía dificultad alguna, ya que difícilmente lograría que fuese admitido de una forma masiva.
Un estilo de vida peligroso
Pero, si un mecanismo de vida similar se trasladaba a toda la Palestina, de la mano de las enseñanzas de Jesús, como un estilo de vida normal, cotidiano, común y corriente, la cosa era muy distinta, ya que la situación socio—económica en esa zona podía cambiar substancialmente, y entonces sí el problema podía ser sumamente complicado, no sólo para los intereses de la dirigencia judía, sino seguramente también para Roma.
Y esto último sucedería fundamentalmente por un doble motivo: a) de las enseñanzas del Salvador (por lo menos hacia el final de su vida) surge la necesidad de ampliar el espectro del accionar colaborando hacia cualquier ser humano, saliendo del estricto marco del reino de Israel; b) pero aún cuando se mantuviese sólo dentro del estricto marco de esa tierra, o reino, igual habría sido altamente "explosivo", ya que no debemos olvidar que Roma había dividido su Imperio en doce zonas, cada una de las cuales estaba obligada a suministrar los bienes (el dinero) necesarios para solventar los gastos de Roma durante un mes.
Con un sistema sin lucro como el de Qumrán, las cosas en la Palestina se complicarían muchísimo, dado que Roma se vería privada de gran parte de los bienes que le eran necesarios para vivir sin apremios durante uno de esos períodos del año.
Y ni hablar de lo que podía llegar a acontecer, si semejante estilo de vida se extendía por todas partes, máxime si llegaba a producirse de labios del Cristo una opinión —directa y clara— en contra el mecanismo de la esclavitud.
Se hacía entonces conveniente —yo diría imprescindible— "cortar, anular la cabeza" de tan "peligroso sistema", dado que si continuaba por ese rumbo la población comprendería que era mucho más ventajoso, mucho más suave ese yugo del compartir, que el del egoísmo y el lucro al cual estaban acostumbrados, y que era, es cierto, el que les permitía vivir cómodamente a los jerarcas hebreos, pero también, y fundamentalmente, al Imperio Romano.
Pues bien, creo que ese es, precisamente, el problema real que se planteaba en aquel momento, y constituye lo que yo he denominado la "causa oculta" de la muerte del Cristo, por lo cual estimo que merece ser analizado aunque más no sea someramente, y que, para no extender tanto este escrito comenzaré a hacerlo mañana.
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Te agradezco tu comentario, y te ruego por adelantado que me disculpes si me equivoco al responderte, ya que no tengo “registrado” eso de “pasar de puntillas” (vivo en la Argentina, y aquí no se utiliza esa expresión).
Sin embargo, por el contexto de tu mensaje, te responderé asumiendo que vendría a significar algo así como que “pasa desapercibido”, o que no existe.
Por eso, si te referís a algo distinto —insisto— te ruego me perdones, ya que no te contestaré algo diferente a lo que vos preguntás por hacerte una broma, ni nada por el estilo, sino simplemente por una equivocación al enfocar tus palabras.
Es posible que no se mencione TANTO a los esclavos en el Evangelio, pero no hay duda alguna de que en Israel, exactamente igual a como ocurría en todos los otros pueblos de la antigüedad, los esclavos existían.
Jesús se refiere por lo menos en dos oportunidades a esa situación (Mt.20.27 y Jn.8,35)
MARANA-THA
Gracias, Xabier, por traer a Rut al blog. Si a alguno/a le interesa, tengo un borrador de un escrito que he elaborado sobre el libro de Rut. Más que nada lo he hecho como una guía de lectura para comunidades o grupos bíblicos. está a disposición.
Si alguien quiere pedirle el material, ya lo sabe. Xabie
hasta hace poco no caí en la cuenta de las apariciones "masivas" y relevantes de determninadas figuras (enfermos, samaritanos, soldados, publicanos,samaritanos,mujeres, pastores...)como vías de transmisión del mensaje del evangelio en contraste con la figura de la que hablas, Bruzzone.Me sigue dejando perplejo, desconcertado e incómodo. O se me escapan cosas (que creo que sí) o falta una explicación. ¿alguien lo sabe?. Que los judíos tuvieran esclavos pasa como de puntillas ¿no?
hasta hace poco no caí en la cuenta de las apariciones "masivas" y relevantes de determninadas figuras (enfermos, samaritanos, soldados, publicanos,samaritanos,mujeres, pastores...)como vías de transmisión del mensaje del evangelio en contraste con la figura de la que hablas, Bruzzone.Me sigue dejando perplejo, desconcertado e incómodo. O se me escapan cosas (que creo que sí) o falta una explicación. ¿alguien lo sabe?. Que los judíos tuvieran esclavos pasa como de puntillas ¿no?
Cuando Israel se subleva en el 66, lo que hace es decirle a Roma QUE NO LE VA A PAGAR MÁS LOS IMPUESTOS, y eso es lo que Roma no aceptaba de forma alguna, ya que si lo hacía, y eso se extendía por todo el ámbito de la geografía que dominaban, dejarían de ser el IMPERIO DOMINANTE y pasarían a ser unos flores de ..... pavos, digámoslo así.
Por eso le sugiero que no enfoque lo que yo digo con un criterio sociológico (¿?) sino que trate de hacerlo desde ese otro ángulo, que es bien distinto por cierto.
Agradeciéndole su comentario, le saludo cordialmente
MARANA-THA
Todos sabemos que al producirse la sublevación judía hacia el 66 de nuestra era, Roma envía a sus soldados, quienes luego de varios años de lucha terminan destruyendo al Templo y a Jerusalén.
Le pregunto, ¿piensa usted que Roma hizo eso, sólo por un deseo de decir que tenía bajo su dominio algunos centenares de kilómetros cuadrados más? ¿o, por el contrario, piensa que puede existir “otra cosa” detrás de eso?
Y se lo plantearé de una manera distinta.
¿Cree usted que si los judíos le ASEGURABAN A ROMA, que aún habiéndose sublevado e independizado, IGUAL LE CONTINUARÍAN PAGANDO PUNTUALMENTE TODOS LOS IMPUESTOS que Roma les exigía, aún así los romanos hubiesen atacado y destruido a Israel?
Sinceramente le digo que yo no lo creo.
Mi postura no tiene vinculación alguna (al menos directa) con planteos “sociológicos”.
Por el contrario, los tiene con aspectos bien económicos, ya que considero que si se instrumentaba masivamente el estilo de vida que se vivía en Qumrán (y que sin duda alguna vivió Jesús con sus discípulos, y que fue también como se lo hizo en la Iglesia de Jerusalén, lugar donde vivieron, no sólo sus discípulos, sino también los familiares directos de Jesús —su madre y “hermanos”— es decir todos aquellos que estuvieron más cerca de Él, y que, por consiguiente, seguramente lograron captar mejor que el resto de sus contemporáneos sus enseñanzas) es decir, haciéndolo en forma solidaria, compartiendo vivencias Y BIENES, eso habría ocasionado la desaparición de la esclavitud, QUE ERA EL “MOTOR” DE LA ECONOMÍA en aquellos años, razón por la cual los romanos ya no tendrían a quienes cobrarles los impuestos que necesitaban para mantener su Imperio.
Tal planteo, analizado con la técnica sociológica moderna, puede llegar a las deducciones de Bruzzone, pero lo que no se puede es trasplantar la sociología de hoy a las mentes de Anás, Caifás y Pilato.
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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