Vestidos 4. El vestido de Dios
29.08.07 @ 11:30:53. Archivado en Dios, Justicia, Jesús, Nuevo Testamento, Amor, Pobreza
Empecé tratando del vestido de los cardenales y, con la ayuda de los lectores del Blog, he pasado a varios temas centrales del mensaje de la Biblia y, en especial, del Nuevo Testamento. Jesús le interesan los vestidos, porque son una expresión y un elemento de la vida de los hombres y mujeres, y todo lo que pertenece a los hombres y mujeres le interesa. Pues bien, hoy he querido pasar a un texto clave, que nos sitúa ante el tema del vestido de Dios, que es el vestido de los pobres.
Vestidos los dejó de su hermosura
Todos hemos quedado alguna vez llenos de asombro ante el manto de hermosura de Dios que se expresa en los lirios reales, más hermosos que Salomón:
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura,
su hermosura.
Así supo mirar San Juan de la Cruz, desde la cárcel de Toledo. Miro y vio a Dios que vestía con su gracia los sotos del mundo. Mirar así es experiencia de misterio.
Vestir a Dios
Dios nos viste… nosotros podemos y debemos vestir a Dios, que queda desnudo en los pobres del mundo. Por eso nos dirá en el juicio:
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: «Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero y me acogisteis; estaba desnudo y me vestisteis;
enfermo y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí».
Entonces los justos le responderán, diciendo:
Señor, ¿cuando te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿y cuándo te vimos extranjero y te acogimos o desnudo, y te vestimos? Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, vinimos a ti?».
Respondiendo el Rey, les dirá: «En verdad os digo: cada vez que lo hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí lo hicisteis». (Mt 25, 31-46).
Pobrezas de Dios
a. La primera pobreza es la material: hambre y sed…
b. La segunda pobreza es la social: ser extranjero, estar desnudo
c. La tercera persona es social, de destrucción intensa: enfermedad y carcel
El hambre material es la primera, pero no la única necesidad humana, pues está vinculada con otras carencias que la acompañan y rodean, pues no sólo de pan (material) vive el hombre (cf Mt 4, 4; Dt 8, 3), sino también, y sobre todo, de palabra, es decir, de comunicación afectiva. No basta alimentar al hombre como se alimenta (ceba o sacia) a un animal (cerdo, gallina, ovino o bovino) para que engorde y sea sacrificado, pues necesita ante todo cariño: mirada y caricia, confianza y seguridad, que ofrecen los amigos. Hace falta el cariño y amor del que ofrece vestido, dignidad, belleza. Por eso, son pobres en sentido radical los que no tienen casa y nación, los desnudos y extranjeros.
Exilados y desnudos
Los exilados carecen de patria o grupo que les garantice un espacio de humanidad; han tenido que dejar su tierra, casi siempre por razones económicas, para vivir en condiciones culturales y sociales distintas, en medio de un ambiente casi siempre adverso; son pobres porque, careciendo en general de bienes económicos, carecen también de bienes sociales, culturales, afectivos: están doblemente desposeídos y humillados, en un entorno adverso.
Los denudas son un tipo de exilados profundos. Para la Biblia (y para la cultura que está al fondo del Antiguo y Nuevo Testamento) desnudos son aquellos que, teniendo quizá ropa, visten y se portan humanamente de manera distinta o indigna: son aquellos que, por razón de su "hábito" o apariencia externa (material, social, cultural), son extraños para el grupo dominante, pues no tienen su dignidad, conocimientos o cultura. Desnudos son aquellos que carecen
de dignidad social
de digniad humana
de entorno de belleza.
En el fondo, exilados y desnudos se identifican. Unos y otros son personas marginales sin protección social, minorías étnico-religiosas no aceptadas (ni integradas) por el grupo dominante. Nuestra sociedad capitalista podría ofrecer comida a todos, si es que lo quisiera. Pero no lo hace y por eso los hambrientos van creciendo y además ella misma va creando casi de manera inevitable (por su estructura competitiva y clasista) cada vez más exilados y desnudos: exilados externos (que provienen de otros países) y exilados internos (capas marginadas y marginales de la población).
Vivimos en una sociedad despiadada donde los grupos dominantes se protegen expulsando a grandes minorías (a veces mayorías), condenándolas a vivir de un modo "asocial", contrario a las leyes dominantes. Por eso es normal que parezcan peligrosas y que acaben siendo controladas (encerradas) en la cárcel.
Por eso, crecen los desnudos, sin "hábitos" de vida (de lenguaje, de cultura) que les capacitan para integrarse en el conjunto de los triunfadores. La misma política parece haber abandonado sus antiguos ideales de justicia e integración social. Se dice que han fracasado los socialismos. Por eso crecen los expulsados en el nuevo consorcio nacional e internacional donde tiene primacía la dura ley de la posesión y del consumo de bienes. Pues bien también ahora los exilados y desnudos siguen siendo el signo privilegiado de Jesús sobre la tierra. Entre ellos podemos distinguir algunos grupos más significativos.
Vestir a Dios
Quiero repedit el argumento, aun con peligro de ser reiterativo.
-- Desnudo no es sólo el que no tiene ropa, sino el que está humillado, oprimido por otros (o por incapacidad propia, por falta de arrestos, de capacidad de trabajo, por mala suerte...). Desnudo es el que está sin protección, en un mundo de duras protecciones, donde sólo pueden vivir lor prepotentes...
--Es aquel que no puede vestirse porque otros le “roban” o utilizan sus vestidos. Por eso, quien tiene algo de “ropa” sobrante (manto de sacerdote o capa de rey) y no viste al desnudo es un ladrón, merecedor del juicio.
-- De esa forma ha culmina en el mensaje de Jesús la tradición fundamental de Israel sobre los vestidos, como sabe Sant 2, 13-15, cuando se opone a un tipo de fe “sin obras”, que dice confiar en Dios, pero no alimenta al que tiene hambre, ni viste al desnudo. La vestidura se convierte así en signo supremo de amor. Vestirse uno mismo por ostentación es pecado. Vestir al desnudo pos solidaridad y justicia es signo supremo de salvación.
Desnudez y deshonor van de la mano… En la Biblia del Antiguo Testamento la desnudez es ignominia y desprecio… Pues bien, en contra de eso, vestir al desnudo es darle honor… No es vestirle de saco y penitencia, sino de gozo de colores y formas, de dignidad y belleza. En el fondo de esta palabra se nos abre el acceso a una teología de la belleza más alta, de la belleza de la vida de pobres, desde la sencillez que abre un camino de misterio. Jesús quería que los hombres vistieran como él mismo hablaba. Como en parábolas de gozo, de sorpresa, de belleza, de colores… Alguien que haba como Jesús tiene que sabes vestir de un modo correspondiente.
Mi vestido es el vestido de los oros, un gozo de Dios
Seguiré hablando del vestido como gozo. Hoy basta situar el tema. El “habitus” de las viejas divisiones de las “predicamentos” de Aristóteles (vinculado al locus y al situs) nos sitúa en el centro del misterio de Dios y de la vida. Vestir al denudo, con justicia y gozo, pertenece al misterio de Dios.
¿Qué significa hoy vestir a los desnudos?
¿Qué significa vestir a Dios? En otro tiempo se decía que algunas personas quedaban para vestir santos… ¿no estamos todos para vestir a Dios?
¿Qué relación tiene todo esto con la Iglesia, con los ministerios de la Iglesia?
Comentarios:
En cualquier caso, al margen de vestidos y ropajes, que es de lo que hablas, intuyo que el discurso teológico de los pobres, por algunas razones más obvias que otras, deja abierta una puerta al argumento de condenación. En tal caso, ya no habría vestidos sino desnudez ante un Dios tanto más defensor de los pobres, cuanto más guardián es de los términos menos compasivos de la doctrina de la justificación. ¿No se estará haciendo de esta teología una vuelta más o menos callada a un tipo de justicia divina que aprueba la separación entre réprobos y electos? En tal caso sería más judía que cristiana, pues antepondría antes el pecado que la gracia. Pero me puedo equivocar.
Pobre Jesús !!!1si viera lo que hemos hecho ..........no querria volver a nacer ....Señor .....Señor por qué me has abandonado?????
http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/ Papa/presumido/elpepucul/20070830elpepirdv_23/Tes
Un saludo.
Los pobres “son” los vestidos de Dios. ¿No lo seremos todos antes de que algunos acabemos pobres? Sí ya sé, está el himno de Filipenses. Estoy perdido, ya que veo defiendes una suerte de pre(pro)existencia bajo especie de pobreza, en sentido duro además. Si la Encarnación “sólo es” comunicación universal redentora “en” los pobres, entonces pertenezco al número de los excluidos. Abrazos desde el Hades.
A decir verdad, la doctrina teológica de los pobres adolece, creo yo, no de utopía sino de soberbia. Se cree creíble por incitar al testimonio, y se cree fecunda porque concibe que, por su talante solidario y comprometido, es capaz de mejorar la condición de los desfavorecidos. Sin embargo, al final, sobre todo para ciertas derivaciones más radicales y cara a la evangelización del mundo, lo que busca es la recristianización de toda la sociedad como sueño religioso.
¿O habremos de darle la razón al liberal Michael Novak, una de las bestias negras de la teología de la liberación, cuando decía que los discursos teológicos sobre la pobreza adolecen de una completa carencia del sentido de la observación?
Conceder la prioridad a los pobres no es dato suficiente para elevar a categoría las afirmaciones que enjuician, casi “a voleo”, el sistema sociopolítico actual, sobre todo cuando éste pasa a ser el chivo expiatorio que, curiosamente, nos sigue surtiendo de carne para subsistir.
La impresión que tengo es que los discursos teológicos sobre los pobres o la pobreza en universal, han llegado a ser tan ambiguos que más parecen que hablen de los ángeles que de realidades. Siempre brotan aquí y allá, repetida y cansinamente, pero nadie parece determinar sus causas, razones y problemáticas si no es acudiendo a argumentos de manual, lema de catequesis o de titular de prensa. Se discute de los pobres como si fueran niños que cogen piedras y las tiran tras el seto. Si caen en la acera bien; si le rompen la crisma a uno, que no hubiera pasado. Pero creo, Xabier, que en realidad ignoramos que hay más allá del seto, pues los que hablamos de los pobres (como esta vez), no lo somos ni hemos traspasado la frontera del desarraigo. Tal vez seamos como esos profetas del viento, que decía Jer 5,13.
http://www.icrsp.org/Evenements-2007/ordinations-007/Sacerdoce/index.htm
Un cordial saludo.
Respecto al control demográfico, también creo que es necesario pero la evidencia es que en donde se práctica con gran éxito es en las sociedades opulentas.
Así que mi opinión finalmente, es que cada uno debe hacer lo que pueda; en muchas ocasiones vemos como algunos de los que tanto protestan contra el hambre mundial (no me refiero a nadie de aquí) son los que no mueven ni un dedo para ayudar a quién tienen al lado, que sufre cualquiera de los tipos de desnudez que existen...el vecino, el familiar, etc parece no existir. Por eso no he dado mi opinión hasta que no me has preguntado, me preocupa y ocupa mucho más lo que tengo cercano y pró(x/j)imo, que lo lejano y general...y “hechos son amores y no buena...
Mi opinión respecto a éste tema es bastante compleja por estar dividida entre corazón y razón, además de que el “gen egoísta” también tiene algo que decir. Desde luego lo que el Sr. Pikaza señala sería lo deseable, pero es que siempre nos presenta lo que debiera ser frente a lo que es, frente a la realidad. La primera cuestión es si es posible la afirmación de que existe alimento para los 6.615 millones de personas que somos ahora mismo en el mundo (alimento diario) y más que seremos en lo siguientes años si la población continúa creciendo a éste ritmo; y sin olvidarnos del cambio climático, sequías, inundaciones, plagas y demás. Si nosotros renunciamos a vivir en la sociedad de la abundancia (“de eso nada”, dice el gen egoísta, el instinto de supervivencia)...¿se solucionaría algo?. Lo dudo.
Lo anterior no quiere decir que nos quedemos de brazos cruzados; creo que sería necesario aplicar la ciencia en los países pobres para que las cosechas sean más abundan...
Sería una cortesía por su parte adjuntar la traducción de términos o frases que utiliza en el lenguaje original, sea francés, latín o griego; además, contribuiría a un mayor entendimiento.
Un cordial saludo.
Un saludo a todos.
Disidente sabe cómo se infla un hipopótamo y sabe –oh desgracia!- como se revienta un blog.
Oremos, pidamos como Elías y los Zebedeos que el cielo escupa fuego y queme tanta disidencia!
Yo cuando me pongo ,solo delante de mí misma !!!pánico siento !!! tiro a engañarme y pierdo todos los sets.
Un abrazo
¿Por qué no te vistes de humildad, sencillez, modestia, simpleza, naturalidad..., en lugar de esa vestimenta barroquista teológicomedieval?
¿Tú no estás en pelotas ante Dios?
Perdona, yo es que pasaba por aquí.
Esta mañana se me olvidó comentar sobre la foto de San Martín? que le dá la capa ,porque yo creo que le sobraba !como él iba bién frorrao"...qué pensais damos de verdad o damos lo que nos sobra ?
Javier ,la pasarela és de lo más ...si me lo permites te envio la moda de otoño invierno y la cuelgas,se dice ? nó, en el armario nó ,me refiro al blog ,lleva por título EL COLOR DE LA ESPERANZA
Ano revuelta ,pero hablo en serio ,lo que pasa que de verdad que de vez en cuando por dejar un poco a un lado las citas biblicas ....tampoco creo que pase nada ,digo....
Para Todos una Ciudad Iluminada
Un abrazo y que Dios nos bendiga a todos ,a mí al menos me hace falta
" ¿para qué se ha revelado Dios al hombre, para decirle únicamente lo contenido en Mt 25, 31-46?" ¡No hombre, Dios envió a su hijo al mudo para qeu predicara con encíclicas, muuuuchas encíclicas! (pero vio a los pobres, marginados, desnudos... y se olvidó de encíclicas y los llamó al reino)
Si me equivoco ,me lo dices,vale ? A que ahora en estos últimos comentarios ,has escrito o pensado más lo que dices ? no sé porque ,pero me dá que sabes más de lo que parece .....o nó ? y me alegro que vayas dejando lo de "los acertijos " ami me tenias loquita ,me gusta como has escrito AHORA ,otra cosa és que el Sr Pikaza esté de acuerdo o nó con lo que dices ,pues yo te comprendo un poco ,creo que he "cogido la esencia ,pero no podria contestarte bién .
!Adelante Disidente ,que sabes ser un tio-a "guay"
Sr Pikaza ,sabe que no soy ni metafísica ,ni física ,ni química ,solo soy una mujer madura (lo digo por la edad ) creo que moriré sin haber madurado "
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Doña Emilia, no ha captado la pequeña ironía de nuestro querido Xabier. Gracias, don Xabier, por permitirme expresar algunas reflexiones en su bitácora. Que Dios le bendiga.
Pues bien, en la teoría liberacionista, no es la πράξις la que entra en composición con lo recto, con lo adecuado, con lo `όρθιον (lo recto, lo derecho) para constituir la `ορθό-πράξις, lo recto-en-la-acción-improductiva, sino la ποίησις, para constituir la ´ορθό-ποίησις, o acción productiva recta. Y esto es así porque el liberacionista no pretende actuar sin modificar, sin cambiar, sin producir un nuevo orden social, sino produciéndolo.
A mayor abundamiento, no es sólo es este el concepto de 'praxis' el utilizado en la teología de la liberación, sino una derivación del que usó Marx. Este absorbe en la praxis los tres sentidos clásicos: conocer, actuar, hacer, sin bien desde el dominio preferente del 'hacer'. El concepto de 'praxis' está en el centro mismo de la teología de la...
"Vestir a Dios en el prójimo es pasar de la ortodoxia a la ortopraxis."
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Teología de la liberación (y, por lo tanto, antiteología marxista) en estado puro. Para empezar, el término 'ortopraxis' empleado profusamente por los 'teólogos' liberacionistas es incorrecto, inapropiado para definir lo que pretenden : la acción evangélica transformadora de la sociedad, productora de un nuevo 'orden liberado de esclavitudes materiales'. Desde la filosofía griega, con Aristóteles, existen tres dominios fundamentales de la actividad humana, a saber: la θεωρήσις (especulación, contemplación intelectual, etc.), derivada del verbo θεωρέω (mirar observar, contemplar, especular, etc.), sería pues la teoría o conocimiento puro; la πράξις, o actuar práctico, acción moral, sin producción de objeto; y la ποίησις, o el hacer, p...
Si tan impotante es buscar la erradicación de la pobreza para construir el Reino de Dios, ¿por qué quienes más construyen el Reino de Dios (los santos) buscan sumergirse en la pobreza-desprendimiento (material, que es de la que únicamente se habla aquí)? ¡Oh paradoja!
Podría decirse que el santo busca la pobreza para sí, pero por mandato evangélico intenta erradicar la pobreza ajena. Pero entonces comete un acto incoherente. Si, sabiendo que el acceso del hombre a Dios está a través de la pobreza material (del desprendimiento de los bienes materiales), y lo que hace es procurar bienes materiales a quienes debe llevar a Dios, no tiene mucho sentido. Él, para ser santo, se desprende y, teniendo que enseñar a ser santo a su prójimo, no le enseña en consecuencia el desprendimiento que a él le conduce a la santidad.
Enseñar al que no sabe y
Dar buen consejo al que lo necesita.(Col 3,16)
Corregir al que se equivoca. (Mt 18, 16-17)
Perdonar las injurias. (Mt 18, 21-22)
Consolar al afligido. (1Tes 5,11)
Tolerar los defectos del prójimo. (Col 3, 13)
Hacer oración por los difuntos. (2Mac 12,45-46).
Etc.
También relevante, al respecto, el parágrafo VI de la Tercera Parte del Catecismo de la IC ('El amor de (a) los pobres', 2443-2449).
Si lo único importante para salvarse (en el Juicio Particular y Universal, acumular méritos caritativos cual invesor acumula capital en su cuenta bancaria) fuera crear condiciones materiales (cada uno en su entorno próximo) erradicadoras de injusticias, desnudeces, pobrezas materiales, etc., la acción evangelizadora (amén de constructora de hospitales, etc.) de los misioneros sería prescindible. Los cristianos no seríamos sino una ONG más. Lo único que nos distinguiría de ellas es la motivación (por Cristo) con que realizáramos lo establecido en Mt 25, 31-46. Ellas harían lo mismo que nosotros pero sin la 'parafernalia' (permítaseme esta expresión, absolutamente respetuosa, pero que define la visión que del cristiano-misionero-obrante-de-caridad pueden tener los a-teos que también la obran) teológica. Entonces ¿para qué se ha revelado Dios al hombre, para decirle únicamente lo contenido en Mt 25, 31-46?
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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