Teresa Forcades: Teología feminista. Consideraciones metodológicas
14.08.07 @ 10:30:57. Archivado en Teólogos, Justicia, Teología, mujer, Espiritualidad, Amigos, la voz de los
Vengo introduciendo desde hace algún tiempo temas de teología "en clave de mujer", tanto en perspectiva de América (Argentina) como de España. Pienso seguir en el tema. Hoy tengo el gozo y el gusto de publicar este trabajo que me ha mandado Teresa Forcades, como ella misma decía en la carta del post de ayer (edición catalana en Una perspectiva feminista dels Cristians, Espai Obert 2002, pp. 1-3. Ella, como religiosa y como benedictina, se sitúa en la estela de las grandes teólogas medievales, cuya memoria debemos conservar en la Iglesia y en la sociedad actual. Las mujeres que hacen teología (y buena teología) no son algo nuevo, no son una excepción, como esta Ildegarda (1098 - 1179), abadesa de Bingen, experta en cosmologìa y medicina (¡botánica, farmacia!), en guía de almas y en santidad.... En buena compañía te dejo, Teresa; en buena compañía quedamos todos. Gracias, otra vez.
Teresa Forcades. Teología feminista
¿Qué significa exactamente hacer teologia en “perspectiva feminista”?
¿Qué es la teología feminista? ¿Qué sentido tiene su existencia? ¿Qué sentido tiene dedicarse a ella? ¿No es una complicación innecesaria? ¿Por qué ponerse una etiqueta? ¿No es mejor “hacer teología en sentido amplio” (o por lo menos intentarlo)?
La teología feminista es una teología crítica. La investigación crítica surge siempre a raíz de una experiencia de contradicción. Hay algo que no encaja. En el caso de la teología, la contradicción inicial acostumbra a ser entre la vivencia de Dios que tiene la persona y la imagen de Dios o la interpretación teológica que ha recibido, pero también puede ser una contradicción puramente teórica entre dos aspectos de la tradición que le resultan incompatibles, o también una contradicción percibida entre el texto bíblico y la tradición (ver ejemplos en el primer capítulo de mi libro La teologia feminista en la història, Fragmenta 2007). De cualquier manera que se experimente, la contradicción genera un dinamismo que tiende a su resolución. En algunos casos la tensión se resuelve cambiando la percepción de la persona. En otros, se cuestionan algunos de los aspectos de la interpretación teológica recibida. En el ámbito cristiano, se formula la siguiente sospecha: ¿y si la interpretación teológica recibida no fuese la más fiel al Resucitado?
Así vivieron la experiencia de contradicción numerosos esclavos negros norteamericanos en el siglo XIX. Fue la suya una experiencia impresionante, increíble. No por sabida resulta menos extraordinaria: estos esclavos fueron capaces de fundamentar su liberación en la religión que habían recibido de sus explotadores. Ahí es nada. Los colonos blancos (excepto los quákeros) les predicaron a Cristo precisamente para que aceptasen su esclavitud como voluntad de Dios. Ellos escucharon a Cristo y entendieron precisamente que su esclavitud era contraria a la voluntad de Dios. Sin embargo, antes de escuchar a Cristo (antes de que Cristo les fuera predicado oficialmente) habían ya escuchado a su Espíritu gemir en su interior de manera inefable. Por esto, le reconocieron tan aprisa y con tanta precisión.
Resulta importante matizar este punto porque con frecuencia es fuente de malentendidos. La teología crítica no tiene por objetivo poner en boca del Resucitado aquello que sirve a los intereses reales o imaginarios del teólogo/a. No pretende manipular al Resucitado sino serle fiel. Ha percibido un Cristo desfigurado e intenta hallar su verdadero rostro.
El objetivo de la teología crítica es doble:
1. Poner en evidencia los aspectos de la interpretación recibida que generan contradicciones
2. Ofrecer alternativas de interpretación teológicamente consistentes que permitan superar dichas contradicciones
Dado que estas contradicciones con frecuencia provienen de situaciones de discriminación o injustícia, a las teologías críticas se las llama también teologías de la liberación.
La teología feminista es una modalidad de Teología Crítica o de la Liberación. Normalmente se precisan tres condiciones para que podamos hablar de teología feminista o de teólogo/a feminista.
1. experiencia de contradicción: una persona - no necesariamente una mujer - encuentra problemática o contradictoria la manera que tiene su comunidad de fe de conceptuar teológicamente la identidad o la función social/eclesial de las mujeres.
2. posicionamiento personal: esta persona llega a la conclusión (provisional y siempre abierta a la posibilidad de error) que lo que tiene que cambiar no es su percepción sino algún aspecto de la interpretación teológica recibida.
3. conflicto con la autoridad: las instituciones, los grupos o las personas que poseen autoridad teológica en la comunidad de fe a la cual pertenece esta persona no aceptan su interpretación (lo cual no significa - aunque pudiera suceder - que se le prohíba investigar en este sentido).
El camino del teólogo/a feminista es, pues, necesariamente, un camino de lucha y de reivindicación, pero esto no quiere decir que tenga que ser únicamente un camino de lucha o de reivindicación. No lo es. Es camino de investigación paciente, rigor metodológico e intelectual y es camino de gratuidad, de don, de sorpresas y regalos inesperados, de descubrimientos que ensanchan cada vez más el horizonte inicial, lo van afinando, precisando, dándole un sentido más pleno.
Camino de lucha, de paciencia y rigor, de gratuidad y, sobre todo, camino de fraternidad, de solidaridad, de encarnación, de implicación en las penas y en las alegrías de todos cuantos sufren a causa de las infidelidades (de todos y todas, las nuestras también) al Resucitado.
Con esto tendría que quedar claro que, aunque a veces se han utilizado como si fueran términos sinónimos, no es lo mismo la teología femenina que la teología feminista; ni es lo mismo la perspectiva femenina que la perspectiva feminista. La perspectiva femenina, a diferencia de la feminista, no tiene por qué posicionarse de forma crítica ante nadie. Una mujer que defienda la sumisión de las esposas a sus maridos, por ejemplo, se puede considerar que tiene una (de las muchas posibles) perspectiva femenina, però no se puede decir que tenga una perspectiva feminista. Una mujer que defienda la sumisión de los maridos a sus esposas también tiene una (de las muchas posibles) perspectiva femenina, però tampoco puede decirse que tenga una perspectiva feminista. La perspectiva feminista presupone que mujeres y varones hemos sido creados para establecer entre nosotros relaciones libres y recíprocas, sin sumisión ni dominio por parte de nadie.
Una segunda aclaración: que la contradicción originaria de la teología feminista haga referencia a la manera de conceptuar la identidad o la función de las mujeres, no quiere decir que los teólogos y las teólogas feministas se interesen sólo por esto o no perciban ninguna otra discriminación hecha en nombre de Dios. No se trata de excluir ninguna opresión ni de rivalizar entre ellas para decidir cual es la más importante: la de los homosexuales, la de las mujeres, la de los pobres de tercer mundo, la de los pobres del cuarto mundo, la de los africanos, la de los inmigrantes, la de los llamados “indígenas”, la de los disminuídos físicos o psíquicos...”Venid a mí, todos los que esteis cansados o afligidos. Yo os haré descansar”, dice el Señor (Mt 11, 28). Y la tradición de Israel lo concreta en las personas ‘del inmigrante, la viuda y el huérfano’ (Dt 24, 17-22). Luchar por una de estas causas equivale a luchar por todas ellas. La causa no es más que la concreción (encarnación) de la fidelidad al Resucitado en mi vida (en la de cada cual) y debe acoger los retos que esto le suponga a medida que se presenten.
Ya se ve, pues, que el peligro de una investigación teológica de estas características (apasionada y comprometida en la lucha social) es el sesgo, es decir, la deformación del material investigado en función de los propios intereses y objetivos o en función de las propias pasiones. Este peligro es real. No debe ocultarse. Es preferible reconocerlo abiertamente a fin de tomar las precauciones metodológicas necesarias para minimizarlo (ej. en la utilización de las fuentes, no debe de ocultarse la información desfavorable; en las citas, no debe de aislarse la expresión de su contexto de manera que se pierda el sentido de la autora o el autor original; se debe procurar presentar siempre las opiniones contrarias en su versión más sólida y atrayente ... etc).
Es importante destacar que no hay ninguna investigación teológica exenta de peligros. En contraposición al peligro de sesgo/deformación interesada atribuíble a la teología crítica o de la liberación, la teología que no tiene voluntad crítica tiene el peligro de la falta de significación, de ser irrelevante, desencarnada.
Comentarios:
hace, y en ningun caso sera porque yo se lo pida.
Pero dejas claro de nuevo que no aceptas
que tu comentario fuera eliminado y por eso
vuelves a repetirlo añadiendo algo mas de mierda
de tu amplia cosecha.
Chica, aplicate lo anteriormente dicho.
Y por mas ganas que tengas de hacerte notar,
no sigas retratandote... molestas.
a la privilegiada mente del anterior comentario.
Si quejarse de que la falta de atencion
para con lo que gente como Pikaza escribe
y pueda ser legible, es capaz de despertar
semejante comentario en alguien...
O bien tu necesidad de atencion se ha
vuelto ya totalmente patologica
(siempre estuvo cerca, no me sorprenderia)
o tu necedad ha superado la poca contencion que tenia.
Atacar a alguien que pide que la publicidad
no haga imposible la lectura de un texto
que es la base de cualquier blog,
ademas de demostrar que aprovechas cualquier
ocasion para hacerte notar, me deja claro
que te he sobrevalorado mucho.
Solo una debil mental, en un inutil e
infantiloide afan de molestar, tiraria
piedras contra el tejado comun.
Te has retratado.
Cualquier puede tener un blog en sitios como BLOGGER y no tener que soportar ni publicidad, ni destrozos semejantes.
PONGANSE LAS PILAS, ya que gente interesante cede sus palabras GRATIS.
NO DESTROCEN MAS TEXTOS.
En el plano social, me parece una evidencia sobre todo en el tercer mundo, y en algunas remimiscencias de generaciones pasadas en el nuestro, a parte de los problemas salariales,...yo no seré quien lo niege ni quien se niegue a apoyarlo. Pero también digo, que hay mucho "moralismo" irracional, mucho prejuicio ideológico sin justificar, silencios clamorosos del "feminismo" ante el problema de la prostitución, ante el problema de abandono de ancianos, y ante la violencia infantil. De manera que es mentira que exista "violencia de género", existe "violencia doméstica".
Me qued...
No me parece nada extraordinario a resaltar que Sor Teresa no haya contestado a los insultos ,Primero ,como cristiana que és ,Segundo como persona consagrada a Dios y tercero por persona inteligente que sabe que en un medio público eso no beneficia a nadie ......bueno seguiré .....los leo a todos ,con Yolanda y Cristo me estoy haciendo un poco de lio pero intentaré deshacerle .
Un abrazo
CARTA A LAS MUJERES,de Juan Pablo II de 1995. Es más realista y simpática. En esa fecha Juan Pablo II estaba mejor en todos los sentidos. Se ve que en 2004, estos de la Doctrina de la fe ya iban calculando posiciones.
La carta pastoral "mulieris dignitatem" (1988) intenta lo de siempre: prevenbior contra los "peligros" imaginarios de las reivindicaciones femeninas y una exégeis imposible del relato del Génesis. Pero como dice nuestro blogger, ese texto da para miles de comentarios más.
Añadir que en la carta sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo, el apartado
III. LA ACTUALIDAD DE LOS VALORES FEMENINOS EN LA VIDA DE LA SOCIEDAD... puf, da vergüenza ajena. Y por supuesto insiste machaconamente en la rivalidad; estoy convencida de que esa insistencia es interesada. ¿Porq ué, si no, darle tantas vueltas a algo que ni las más radicales piensan hace décadas?
Pasa de largoo en dos líneas el tema de la ordenación
Y la CONCLUSIÓN... lees, leees, lees...y ¿dónde está la conclusión? ¡No dice nada que se parezca a una conclusión! es bla bla bla y cuando se le acabó el folio, firmó y punto.
Hola. Llego y me encuentro con el reto de opinar acerca de la cartita de 2004, que ya leí en su día y acerca de la cual tuve grandes discusiones con quien entonces era mi párroco. La veradad es que no hay por donde cogerla. Creo que peca de lo mismo que Crito y Arandino: no se enteran de que el hecho de que "la ideología feminista radical pretenda ver explotación, patriarcalismo y otros conceptos de procedencia marxista", no significa que el movimiento feminista SEA marxista. Por otra parte, si eso es feminismo radical, yo soy radical. Lo digo y me quedo tan ancha. Porque la explotación de la mujer y el patriarcalismo no se pueden negar sin faltar a la honestidad.
Simplifica la carta como suelen hacer estos jeraracas varones. Para ellos, siempre hay errores en la pretensión emancipatoria de la mujer: o se pretende someter al m varón -primera mentira- o se pretende negar las diferencia -segunda mentira-. Siempre malentendiendo la cuestión. Y dale con...
http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20040731_collaboration_sp.html
De manera que la Teología fe la liberación, que ha utilizado el marxismo, es propiamente una interpretación de los contenidos de la fe cristiana desde la antropología marxista y su metafísica.
Esto corre el peligro de que se impone a la Palabra de Dios unas categorías propias de una filosofía, de tal manera que acaban justificando la propia filosofía desde Dios. Ya decía Kant que el conocimiento era un juez inquisidor, que preguntaba a la realidad. Por tanto lo que conocemos con la hipótesis "feminismo" es solamente lo que entra dentro del ámbito de estas categorías. De ello solamente quedará en el futuro el haber dado a comprender algunos matices de la fe.
Otro gran peligro es poner...
un abrazo fraterno, desde el taller que es la casa en la que vivo en Merida, si algun dia pasas por este pueblo romano, no, dudes en decirmelo y nos vemos.
Genial. Ahora no puedo porque me voy al monte....pero quería felicitarte por decirlo tan claro y tan corto,
Un abrazo,
Paz y Bien,
Mudejarillo
Buenas noches
1. No niego que se educa distintos a niños y niñas. Pero no se puede afirmar, simpliciter, que el género es una construcción social. Tiene arraigo en nuestra identidad natural de hombres y mujeres, "iguales y distintos".
2. Corrijo: el movimiento feminista se arraiga en una amalgama de corrientes materialistas, que conducen a fatalmente al sexismo. Pero es cierto que F. Engels ("El origen...") es un importante precedente de esta visión de "varones que dominan a las mujeres".
3. Mantengo que el feminismo, como práctica hermenéutica, practica un sesgo consciente, y antepone sus esquemas de dominio a lo que dice el texto. Nada digo que otras hermenéuticas puedan, cierto tener sus propios sesgos.
4. "Lucha liberadora". Me das la pista, Yolanda, de que el feminismo es antes una praxis que una teoría. En mi opinión, como enfoque teológico, tiene muy poco, poquísimo recorrido. Todo ello sin minusvalorar sus aportaciones valiosas a la...
Toda actuación pública (y aun muchas privadas) son política. Quizá no intencionadamente. Pero si te refieres a la decidida y consciente intención de hacer política, tu recomendación de que el lugar para hacer política no es la Iglesia, estaría mejor fuera de este blog precisamente. Estoy segura de que aquí se es consciente sin rubor ninguno de cuándo se hace TAMBIÉN política. Es una recomendación mucho más adecuada para que la dirijas a algún palacio episcopal, a la COPE, al mismísimo Vaticano... Pero tampoco creo que sea necesaria.
Disculpas por la extensión y, ahora que lo releo, por cierto deje de ironía; bueno, créeme Crito que es con buena intención.
Error nº 4: Una lucha liberadora, ¿es meter cizaña? Tal v...
Error nº 2: No todo lo que no te gusta procede del marxismo. No todo lo que tenga un origen que remotamente pueda rastrearse en una ideología atea o materialista deviene necesariamente en ateo o materialista.
error nº 1. No, no distingues sexo y género. Sin insistir mucho, la diferencia es la que ha dicho Pablo. Te pondré un ejemplo facilito: yo nací mujer, cosa que salta a la vista. C Cuando era adolescente podía llorar de emoción, de pena, de alegría, de rabia; y podía hacer aspavientos con las manos para corroborar mis emociones, o aletear los pestañas o suspirar. A los chicos que hicieran lo msimo se les llamaba mariquitas, ¿no? ¿por qué a mi . Cuando he llevado con mi marido a mis hijos al pediatra, éste me miraba a mí para decir cosasa como "le echas zanahorai al puré pero mientras tenga diarrea, no le eches otra verdura". ¿Por qué me miraba a mí y no a mi marido? Son los ejemplos más elementales, por supuesto se pueden evidenciar situaciones y conductas más complejas. Nada de eso es innato. Todo es aprendido, una construcción cultural cuyo objetivo NO ES SÓLAMENTE diferenciar los sexos para que el juego de atracciones mutuas funcione mejor en la edad núbil: NO. HAy una ...
Gracias por tan sucinta aclaración sobre género y sexo. Es triste que todavía tengamos que estar explicando lo que es tan claro. Llevamos años trabajando con esta metodología feminista, "desde la mujer", que como siempre es también modelo y metodología para alumbrar nuevos paradigmas, nuevas vías de acceso a otros colectivoa marginados... Y todavía hay que seguir explicando.
¿Ideología? ¿teología?. Pero es que algunos no se dan cuenta de que "otra" ideología, que no teología, es la que se ha impuesto hasta ahora. ¿no se dan cuenta de que no es sino idelogía el patriarcalismo cuando no burdo paternalismo lo que ha enmascarado a toda una teología del poder?
Seguiremos reivindicando al Dios que no tiene género, al Dios que es Padre y Madre. Al Dios de entrañas de Misericordia... ¡Quién sabe, quizá la "hesed" hebrea (misericordia) es un trasunto de la plusvalía marxista!
Paz y Bien,
Mudejarillo
Crito: si mi postura parte de un "prejuicio ideológico", ¿de dónde parte la tuya?. ¿Acaso puedes decir que no tienes prejuicios o idelogía? O lo que es peor, ¿no tienes subjetividad?. No descarto que muchos/as tengamos posturas tomadas, que puedan ser (des)calificadas. Pero al menos no las negamos. Por otro lado, quizás debemos decir que Pablo de Tarso era filomarxista, ya que afirma que en Cristo ya no hay distinciones de sexo, raza ni sociales (Gal 3,28). No sé, siento que estás juzgando.
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Xabier Pikaza Ibarrondo
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