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Corpus Christi. Cuando toda comida cristiana era eucaristía.

10.06.07 | 15:07. Archivado en Iglesia Instituciones, Nuevo Testamento, Espiritualidad
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Uno de los mayores problemas de la Iglesia ha sido la separación entre las “comidas normales” de los cristianos (que se reúnen para orar y compartir los dones de la vida) las “comidas eucarísticas especiales”, donde ya no se come, sino sólo se reza y se comparte, simbólicamente, un poco de pan y un poco de vino. Fue una separación gradual, que tardó quizá un siglo en producirse del todo, pues, en principio, la eucaristía formaba parte de la misma comida. El Cuerpo de Cristo era la misma Comunidad Reunida, compartiendo el pan y el vino de Jesús, toda la comida.

Libro de los Hechos: la fracción del pan

La Iglesia de Jerusalén era básicamente una “comunidad de comida” en la que podían distinguirse, quizá, dos “eucaristías”: (a) La eucaristía o comida diaria en la que se comía básicamente pan (y otros alimentos), pero no vino (pues el vino es caro, no es de cada día). (b) La eucaristía de las fiestas (domingos) con el pan y el vino. Aquí no queremos plantear el tema histórico de fondo, que sigue ocupando a los especialistas, y que yo mismo he planteado en Fiesta del pan, fiesta del vino (Verbo Divino, Estella 2006). Por eso, me limito a presentar el tema, citando un pasaje principal donde e libro de los Hechos presenta en compendio la vida de la iglesia primitiva, destacando en ella la fracción del pan:

(Resumen de la vida cristiana):
Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles,
a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones...

(Continuación)
Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común;
vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos,
según la necesidad de cada uno...
partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón
Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo (Hech 2, 42-47).

El texto es complejo y empieza con un resumen del cristinismo, pues contiene cuatro elementos distintivos de la vida cristiana: enseñanza, comunión, fracción del pan y oraciones... Es muy posible que la palabra comunión (=koinônia) aluda a la posesión comunitaria de bienes y la fracción del pan a la comida compartida, con sentido eucarístico.

Entre la koinonía y la fracción del pan hay una relación esencial: no puede darse comunión de bienes sin comunión de pan y viceversa. Estos dos momentos aparecen más claros en la continuación del relato, donde hemos distinguido el plano de economía (tener las cosas en común) y la fracción del pan, que se refiere, sin duda a la comunión alimenticia de los cristianos. Lucas define así la iglesia más antigua en claves de doble comunión, económica y alimenticia, es decir, de bienes y mesa. Es evidente que la eucaristía, que aquí está evocada con el término genérico del “pan compartido”, constituye, a su juicio, la esencia de la iglesia, una Eucaristía que es inseparable de toda la comida.
Esa relación entre comida normal y eucaristía está en el centro de todo el Nuevo Testamento, como indican muchos testimonios básicos de los evangelios: multiplicaciones, textos de la Última Cena y relatos pascuales. Ésta es una relación que se ha roto después, cuando la eucaristía propiamente “sacramental” se ha separado de las “comidas comunes” y cuando el cristianismo ha dejado de ser religión “de comunidades” para convertirse en religión de comidas particulares.

Un camino eclesial: Didajé

El problema anterior sigue estando en el fondo de la Didajé o doctrina de los apóstoles, que constituye e primer testimonio de la Eucaristía fuera del Nuevo Testamento, a finales del siglo I d. C. Las oraciones que ofrece este libro parecen bendiciones de mesa, proclamadas en las reuniones fraternas de la comunidad, en las comidas que son, al mismo tiempo, comidas normales y “eucaristías”. No había todavía distinción entre comidas comunitarias (como las de otros grupos parecidos de aquel tiempo) y liturgias eucarísticas propiamente dichas, en el sentido posterior de la palabra, en la línea de lo que Pablo llamaba Cena del Señor (cf. 1 Cor 11, 17-34). Lo que más tarde será misa o celebración sacramental estricta no se había extendido todavía. En el fondo, toda comida compartida entre cristianos era Eucaristía. Así lo supone el texto

He aquí lo referente a la acción de gracias:

Debéis decir la eucaristía así:
Te bendecimos Padre nuestro,
por la vida y el conocimiento que nos has hecho conocer
mediante Jesús, tu servidor.
A Ti la gloria por los siglos de los siglos. (Amén)

Sobre la fracción (del pan):

Te bendecimos Padre nuestro,
por la vida y el conocimiento que nos has hecho conocer
mediante Jesús, tu servidor.
A Ti la gloria por los siglos de los siglos. (Amén).
Como este par partido,
esparcido antes por las lomas,
ha sido recogido y se ha hecho uno,
así tu Iglesia sea reunida en tu reino
desde los confines de la tierra.
A Ti la gloria y el poder por los siglos. (Amén).

Que nadie coma ni beba de vuestra eucaristía si no está bautizado en el nombre del Señor. A este propósito el Señor ha dicho: No deis lo santo a los perros.

Después de saciaros, diréis así la eucaristía:

Te bendecimos Padre santo,
por tu santo nombre,
que has hecho habitar en nuestros corazones;
y por el conocimiento, la fe y la inmortalidad
que nos has hecho conocer,
a través de Jesús, tu siervo.
A Ti la gloria por los siglos. (Amén).
Tú, Seño Todopoderoso, has hecho todas las cosas
a la gloria de tu nombre,
y has dado comida y bebida a los hijos de los hombres
para su disfrute y para que te bendigan.
Pero a nosotros nos has dado el don
de una comida y bebida espirituales y de la vida eterna
por mediación de Jesús, tu servidor.
Por todo te bendecimos; porque eres poderoso.
A Ti la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia,
para liberarla de todo mal
y perfeccionarla en tu amor.
Reúnela, santificada, desde los cuatro vientos,
en tu reino, que Tú le has preparado.
A Ti el poder y la gloria por los siglos. Amén.
Hosanna a la casa de David.
El que es santo, lléguese. El que no, arrepiéntase.
Marana tha. Amén
(Texto en D. Ruiz Bueno, Padres Apostólicos, BAC, Madrid 1974)

Dejamos así el texto (con sus dificultades: como la referencia a los “perros”, que aparece en otros textos del Nuevo Testamento: Mt 7, 6; Flp 3, 2; Ap 22, 25). Que los lectores sepan gozarlo y entenderlo (interpretarlo) a la luz de los capítulos precedentes de este libro. No queremos trazarles un camino, imponerles una repuesta. Que ellos mismos la descubran y puedan así recorrer mejor el camino eucarístico que hemos querido ofrecerle a lo largo del libro, del que aún queda la conclusión o capítulo final.

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15 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Hirundo Romana [Blogger] 11.06.07 | 09:44

    Me alegra que se saque a relucir este tema de la convivialidad entorno a la eucaristía demasiado ritualizada desde tiempos muy remotos. He asistido a misas neocatecumenales, a misas orientales (la armenia es la más sugestiva), a misas vaticanas, a misas de monasterios... y siempre he quedado pensativo. ¿Es eso lo que Jesús nos legó? Yo no negaría autenticidad a nada, ni siquiera a la preciosa custodia de Arfe por las calles de Toledo, algo desteñida eso sí por las bayonetas de la escolta militar. Pero la meditación a la que Javier nos invita me parece oportunísima.

  • Comentario por Ir. José Roberto 10.06.07 | 23:57

    Adoro-Te, Senhor, devotamente
    nos sacrários dourados, cintilantes
    que nossas mãos fizeram para Ti, onde ficas - Hóstia Sagrada! -
    pacientemente, silenciosamente, misteriosamente à espera de mim.

    Contemplo-te, Senhor, também, em eloqüente, adorante silêncio
    nos seres humanos - outros sacrários! - que tuas mãos divinas fizeram para Ti.
    Adoro-Te neles, mesmo sujos e humilhados,
    empobrecidos e famintos, onde ficas misteriosamente e realmente
    - Carne viva, Hóstia viva! - rejeitado por muitos e também esquecido.

    Adoro-Te, Senhor, na sarjeta, nas hóstias caídas à beira da estrada,
    nunca perdidas; na carne viva da humanidade esquecida,
    por Ti para sempre assumida e em Ti, por amor, redimida.
    Capela do Santíssimo
    http://www.fraternidademestrejesus.org/capela_santissimo.html
    Boa semana e que Jesus Corpo Místico nos unifique sempre.
    Abraços e orações.

  • Comentario por Sor Citröen 10.06.07 | 23:50

    El Señor es mi pastor, nada me falta,
    en verdes pastos él me hace reposar
    y a donde brota agua fresca me conduce.
    Fortalece mi alma, por el camino del bueno me dirige por amor de su Nombre.
    Aunque pase por quebradas muy oscuras
    no temo ningún mal, porque tú estás conmigo, tu bastón y tu vara me protegen.
    Me sirves a la mesa frente a mis adversarios, con aceites tú perfumas mi cabeza y rellenas mi copa.
    Me acompaña tu bondad y tu favor
    mientras dura mi vida.
    Mi mansión será la casa del Señor
    por largo, largo tiempo.

  • Comentario por Sor Citröen 10.06.07 | 23:47

    Feliz Domingo amigos,ya tenía ganas de veros y,a lo que estamos hoy, compartir sentimientos...la mejor fiesta y bebida.



  • Comentario por Carmen (Almendralejo) 10.06.07 | 22:05

    Llorando con el hambriento, sin casa y banquete…
    Sin Jericó musicales, sin la entrada triunfante
    Ni “Palmerales” que oculten el horizonte de tu calle hasta
    mi calle…

    Sin templos y Reliquias, sin palos santos y dioses…
    Yo quiero hoy mi Dios-a que de reinar dejes,
    Para que vuelvas a visitar la recoletas y tortuosas
    Calles, aquellas que te expulsaban hacía
    Donde la “Incomoda Denuncia” era muerte,

    Yo quiero hoy mi Dios-a, dejara de verte
    en los sepulcros bloqueados,
    donde te encierran para silenciarte,
    victoriosos a hombros te llevan quienes
    callan la opulencia y el robo, las minas
    criminales de oro y diamantes,
    la muerte del pobre del niño-a minero
    la mujer violada y masacrada
    mientras ellos custodia las ricas
    infamias.

    Carmen
    P.D: Feliz Domingo y Eucaristía compartir sentimientos es una de las mejores fiestas y comidas


  • Comentario por Carmen (Almendralejo) 10.06.07 | 22:02

    Cuerpo y sangre de Cristo

    Yo quiero verte pasar, junto a mí sin trompetas ni platillos
    ¡Sin estandarte!
    Preciso sentir tu rostro en mí, ,
    quiero mirarte el rostro limpio de oropeles y andamiajes,
    nítido como el cristal del arroyo cristalino, que nadie
    te enturbie ni tape
    Yo hoy alfombrarte mi calle, con rostros sin nombre
    Ni pasaportes de grandes y opulentas y pequeñas ciudades,
    Quiero tapar cada piedra que a mis pisadas encallen,
    sin cortar inocentes flores, para oler el dolor
    de la heridas en tu sangre…
    De esas manos explotadas por las injusticias
    Las pateras, y los viajes de buenas clases
    Quiero verte pasar, sin domesticarte, conducirte
    Por lo sagrado de mi calle, sin escudos y sin estandartes,
    Sin lípidos rostros de trajeadas madame,
    sin apertrechados parapetos que del pueblo te aparte…
    Yo mi Dios-a quiero hoy también pasearte,
    Llorando con el hambrien...

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 10.06.07 | 20:52

    Gracias a todos y en especial a J. Silva por citar los trabajos de E. Bianchi,ofreciendo el lugar donde podemos leerlos... Lo de los perros, sobre todo en Mt 7 y Ap 22 (con la Didajé) es un tema que deberíamos actualizar. Hay algo que "destruye" el Cuerpo de Cristo, algo que "impide" que haya eucaristía, en comunidades "fieles" y en el mundo entero. ¡Claro! La enseñanza de los "apòstoles" es el "cuerpo" de Jesús. Ahí estamos. Xabier

  • Comentario por nachet 10.06.07 | 20:33

    Meditemos cada uno si este mismo es nuestro credo. Si seguimos a san Pedro o a otros falsos profetas.

  • Comentario por nachet 10.06.07 | 20:31

    Lo que verdaderamente distinguía a la Iglesia primitiva era esto: "Perserveraban en las enseñanzas de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones" (Hech 2, 42)

    ¿Cuáles eran las enseñanzas de los apóstoles? Oigamos al primero de ellos, san Pedro: "A Jesús el Nazareno, acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y señales que Dios obró por medio de él entre vosotros, como sabéis, a éste, entregado conforme al consejo y previsión divina, lo matásteis, crucificándolo por manos de los inicuos, pero Dios lo ha resucitado, rompiendo las ligaduras de la muerte, porque era imposible que esta dominara sobre él" (Hech 2, 22-24).

    Esto es lo que creían los cristianos, y lo que les distinguía de los demás judíos: para ellos el Mesías ya había llegado y él tiempo era de penitencia ("salvaos de esta generación perversa" Hech 2, 40) hasta la instauración de su Reino en su vuelta Gloriosa.

    Meditemos cada uno si este mi...

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 10.06.07 | 20:28

    Ante la referencia a los perros, de la que Xabier no es responsable, claro, sólo me queda decir:
    guau

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 10.06.07 | 20:26

    El Cuerpo de Cristo en este blog que no deja de nutrirnos para que seamos comunidad primera y nueva.

  • Comentario por J. Silva 10.06.07 | 19:33

    Estimado Xabier:
    Quiere darle, por favor, una mirada al artìculo de Enzo Bianchi: Nella Bibbia il teatro del mondo. Sobre todo en lo concerniente a la iniciativa de un grupo de Italia acerca de la Biblia, patrimonio cultural.

    http://www.monasterodibose.it/index.php /content/view/1384/26/1/3/lang,it/

  • Comentario por Caminante2007 10.06.07 | 18:17

    Excelente análisis, si bien yo le añadiría que en la iglesia primitiva de Hechos, había un factor más, el determinante para el éxito en la proclamación del Evangelio, y era que "gozaban de la simpatía de todo el pueblo".

  • Comentario por Silveri Garrell (Blogger) 10.06.07 | 17:01

    De todos modos, las misas con el ritual extremadamente cargado como se hacía en la Edad Media todavía eran más agradables a los pobres pues no disponian estos de las distracciones que tenemos ahora y asistir a estos espectáculos religiosos les acercaba a Dios. Pero ni de una forma ni de otra adelantamos nada si los ricos no renuncian a sus posesiones en bien de la comunidad, como hacian los primeros ricos convertidos. El principal misterio a descubrir es el que movia a los primeros cristianos ricos a desposeerse de sus riquezas. Tal vez porque había menos habitantes en el Planeta, el Cristianismo andaba rodado.

  • Comentario por Silveri Garrell (Blogger) 10.06.07 | 16:49

    Le felicito por el artículo. Más o menos ya lo sabía pero lo tenía olvidado esto de las eucaristias primitivas. En cierta forma viene a dar la razón a la parroquia de Entrevías solo que para que sea Eucaristia verdadera hay que hacerlo con pan sin levadura. Pero topamos con el Papa, o mejor dicho, topamos con la Iglesia y lo que élla manda por decreto. Estamos entre dos caminos a elegir: celebrar las misas como manda el Papa, o celebrar las misas como en los primeros tiempos. Cualquiera de los dos caminos nos llevaría al mismo sitio, como ha pasado en la historia que el modo primitivo evolucionó al modo actual. El modo primitivo no es garante de conquistar más gente.

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