Amor místico, cuerpo para amar. Buen amante y buen samaritano
25.06.07 @ 11:52:23. Archivado en mujer, hombre, Antiguo Testamento, Espiritualidad, Amor
He venido tratando de la mística, en sus varias líneas, y he ofrecido la palabra a diversos participantes del blog. Entre todos hemos intentado precisar el sentido de la experiencia mística, sin llegar a un conclusión definitiva. Quiero volver al tema, para situarlo en dimensión de "cuerpo", es decir, de realidad concreta, concretísima, de fidelidad a lo que somos: cuerpo de amor (para el encuentro personal) y cuerpo de cuidado (para la entrega plena al otro). Creo que en las dos líneas de corporalidad se expresa y despliega el camino de la espiritualidad, pues el místico cristiano ha de se, al mismo tiempo, buen amante y buen samariano. En contra de lo que a veces se ha pensado, la mística es también cosa del cuerpo, no sólo para los éxtasis, arrobos y visiones, sino también para el sercicio concreto.
Xabier Pikaza Ibarrondo
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