Hoy "se celebra" Han pasado hocho días desde la Notificación a J. Sobrino. ¿Qué queda de aquello?. En los grandes círculos mediáticos muy poco: no hay noticia que más de ocho días dure. En la vida de cada día de la Iglesia permanece todo: queda la insistencia de algunas instituciones que no aprenden (¡tienen que justificar su existencia haciendo documentos!), aumenta el desconcierto de gran parte de los fieles, la tristeza de muchos, el desaliento de algunos... Se expande, en fin, el triunfalismo de aquellos que se consideran vencedores y que piensan que la Iglesia institucional ha resuelto un problema. Hoy, pasados ocho días, después de varios posts dedicados al tema, he querido condensar las reflexiones anteriores, ofreciendo unas conclusiones de tipo general, que he redactado a petición de varios amigos y lectores del blog.
1. La notificación de la Congregación para la Doctrina de la fe.
En sí misma es simplemente una «nota de aviso« o advertencia dirigida al mismo Jon Sobrino y a los cristianos en general sobre los problemas teológicos y doctrinales que puede haber en dos de sus obras de cristología, no en el conjunto de sus escritos ni en su magisterio. Se le notifica que se han visto posturas poco concordes con la tradición de la iglesia en lo referente a la divinidad de JESÚS, a su conciencia divina y, en general, al sentido de su redención. No se le exige nada, simplemente se le pide que tenga en cuenta esas advertencias en futuras publicaciones. Un famoso teólogo español ha resumido así el tema: «J. Sobrino ha elaborado su teología desde los pobres, considerando que sus necesidades y esperanzas deben ser los criterios guía de ella. Eso le ha inclinado a presentar una figura de Jesús en que se ofrecen los rasgos que el evangelio presenta, inclinándose a ver en él sobre todo un ejemplo de fe, un sujeto supremamente solidario. Una vida y una muerte expuestas y exponentes de fidelidad hasta el final, una relación privilegiada con Dios. Siendo esto verdadero, sin embargo, no siempre aparecen con toda nitidez otras dimensiones que la Iglesia le ha conferido desde el Nuevo Testamento hasta los concilios: ser el Hijo eterno y consubstancial con Dios, que con su persona le introduce en la historia humana, le hace solidario de ella, iluminándola así y recreándola. Todo esto lo es Cristo porque es el Hijo eterno con el Padre, encarnado, muerto por nosotros y resucitado para nuestra justificación. A esa novedad divina que Cristo ha insertado en el mundo, los cristianos la han designado salvación” (O. González).
2. Condena de su obispo «ordinario».
Monseñor Sáez de Lacalle, un español del Opus Deí, parece que le ha prohibido enseñar en su diócesis, por lo cual se le pueden cerrar las puertas a la enseñanza oficial en facultades de teología vinculadas a la Iglesia Católica. Por otra parte, esa prohibición puede extenderse de algún modo al conjunto de la Iglesia, de manera que Jon Sobrino no podría enseñar oficialmente en facultades de teología católica. Así parecen suponerlo las agencias que han propagado la noticia: «El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, confirmó que la Congregación de la Doctrina de la Fe ha notificado a Sobrino la prohibición de que imparta clases en cualquier centro católico "mientras no revise sus conclusiones"». He preguntado a varias personas entendidas y enteradas sobre el alcance de la prohibición del obispo y me han dicho que sigue siendo efectiva. No se sabe (o yo no sé) si Mons. Lacalle ha impuesto esa prohibición de un modo espontáneo, por sí mismo, o si ha sido el Vaticano el que le ha pedido que haga este «trabajo sucio», para así presentarse como “juez bueno”, frente al malo de la película, que sería Mons. Lacalle.
3. Conferencia Episcopal Española.
Ha publicado con toda rapidez la Notificación del Vaticano (cf. http://www.conferenciaepiscopal.es/). Por otra parte, a través de una carta de Mons. Camino (cuyo texto no quiero reproducir), la Secretaría de la misma Conferencia Episcopal (no sé si con permiso o no de su presidente), ha pedido a los teólogos de las facultades católicas que se pronuncien en los medios de comunicación normales (radios, periódicos...), mostrando su solidaridad con la Notificación del Vaticano y poniendo de relieve los «riesgos« de la teología de J. Sobrino. Tengo la impresión de que una parte considerable de los profesores de teología de las facultades de España se ha retraído, negándose a “condenar” los errores de Sobrino. Pero el hecho está ahí. Los portavoces de la CEE quieren poner de relieve ante los medios de comunicación los riesgos de una teología como la de J. Sobrino. Se trata, en el fondo, de una batalla mediática que parece haber estado en gran parte perdida (los medios de comunicación han sido bastante críticos con la Notificación del Vaticano) y da la impresión de que la Conferencia Episcopal (o una parte de ella) está nerviosa en este caso.
5. Descrédito eclesial: ¡Que me condenan a mí tambièn!
Muchos de los teólogos y cristianos de España y de otros lugares del mundo (especialmente en América Latina) estamos desconcertados y muy tristes, más por la jerarquía de la iglesia que por Sobrino. En el fondo, a Sobrino no se le ha dañado, a no ser que esto afecte a su salud, que es delicada. La que se ha dañado, perdiendo credibilidad, ha la Curia del Vaticano, porque, aún en el caso de que en el fondo de la teología de Jon Sobrino hubiera problemas serios, nos parece que éste haya sido el modo de resolverlos. Parece que el Vaticano vuelve a sus métodos medievales en sus juicios sobre teólogos y en otros temas eclesiales. Pero lo triste no es eso, sino el descrédito en que parecen haber caído estas notificaciones eclesiales. La Congregación para la Doctrina de la Fe no ha ganado nada (al contrario, ha perdido mucho) al “oponerse” a la teología de personas como J. Dupuis o T. de Melo (por poner dos ejemplos). Además, las posibles “sanciones” impuestas a éstos y otros teólogos carecen de efectividad real (¡no estamos en la época de cristiandad!); por otra parte, en vez de silenciar la voz de los “teólogos molestos”, las sanciones del Vaticano les dan mayor voz. En el fondo, si tienen salud y ánimo, los que ganan son los “sancionados”, pues sus obras reciben una propaganda que de otra manera no tendrían. Pienso que no es ese el caso de J. Sobrino, pero conozco teólogos que están deseando una “notificación” del Vaticano para “hacerse más famosos”. Parece que algunos dicen: ¡Que me condenan a mí también!
6. Protesta de teólogos y grupos eclesiales.
Son muchos los teólogos y grupos eclesiales que han alzado su voz con gran tristeza por la “notificación” dirigida a Sobrino. Comparto, sobre todo, el desconcierto y dolor de muchas instituciones de jesuitas ejemplares en su dedicación a la iglesia que se sienten “en el punto de mira del Vaticano”. (Además de J. Dupuis y T. de Melo, se pueden citar Roger Haight). Los ecos en España son más conocidos. Quiero citar aquí dos voces argentinas, que pueden hablar en nombre de toda América Latina:
Jesuitas de la Universidad Católica de Córdoba, Argentina: «Es doloroso a veces hablar de la Iglesia, nuestra Iglesia en particular en algunos momentos. Pero es necesario hablar, precisamente por amor a la Iglesia.
El padre Jon Sobrino, jesuita, uno de los teólogos latinoamericanos más reconocidos, ha sido "notificado" por la Sagrada Congregación de la Fe. Esto significa que se le señalan errores doctrinales serios que –entre otras cosas– hacen inconveniente sus textos (usados en muchas facultades de teología) y su enseñanza en centros teológicos. Su "herejía", según los funcionarios de la citada congregación, consiste básicamente en afirmar "excesivamente" la humanidad de Jesús en "detrimento" de su divinidad.
Si a esto se le suma la reciente carta apostólica firmada por Benedicto XVI sobre la Eucaristía en la que se vuelve a insistir en que no pueden comulgar los divorciados y vueltos a casar salvo que "vivan como hermanos" (con lo que se confirma la sospecha de que "lo malo" es el sexo), y que se recomienda volver al uso del latín en algunas oraciones de la misa, el panorama de retroceso es claro... y lamentable.
El Concilio Vaticano II, dicen los que vivieron en esa época, significó una luz de esperanza, una ventana abierta al mundo. La Iglesia abandonaba después de mucho tiempo su ensimismamiento y se decidía a entrar en diálogo con el mundo secular, se comenzó a hablar de inculturar el Evangelio, de diálogo interreligioso y de diálogo incluso con los no creyentes. Pero parece que entraba demasiado aire fresco y para que no se resfriaran algunos la ventana se entornó cada vez más y ahora peligrosamente se está cerrando.
Malas noticias… Es dura la imagen de una Iglesia que sanciona a un teólogo que justamente intentó inculturar el Evangelio en un lugar sangrante de América latina, comprometiéndose él mismo (los compañeros de comunidad de Sobrino fueron asesinados en El Salvador en el año 1989 por su compromiso con los más pobres y él se salvó porque no estaba en casa esa noche, nada más).
El encomio del latín en las celebraciones litúrgicas y el canto gregoriano, parece cuando menos un cultismo litúrgico de dudoso gusto, y escasísimo sentido pastoral (son contadísimos los fieles que hablan latín, incluso entre los sacerdotes).
La ratificación explícita de que se continúa excluyendo de la comunión a los divorciados y vueltos a casar, es la confirmación de lo que ya se sabía, pero en este contexto no deja de ser un nuevo cachetazo. Algo así como si la comunión fuera un premio para "los buenos" (en particular para los que tienen conductas sexuales adecuadas a lo que las encíclicas indican), y no fuera –lo que es– Pan para el camino, alimento para los peregrinos que caminamos entre incertidumbres y penumbras en un mundo que es demasiado duro como para vivirlo sin Dios.
Qué lástima. Y pensar que el Evangelio de Jesús es una Buena Noticia para los que tienen el corazón destrozado. (Leandro Calle, Gustavo Morello, Víctor Pacharoni, Arturo Sandiano, Rafael Velasco, Jesuitas que son rector y profesores de la Universidad Católica de Córdoba, Argentina. Texto publicado en La Voz del Interior).
Un amigo teólogo de inmenso prestigio, me escribe: «Lo de Sobrino aquí cayó muy mal. Hacer callar la voz de un hombre que siempre habló en favor de los pobres y los excluidos... Y le condena un Papa que vive encerrado en el Vaticano y que no conoce el sufrimiento de América Latina; toeo esto es en verdad algo humillante, y que provoca vergüenza ajena. De todos modos seguimos trabajando por el Reino de Jesús en esta difícil tierra» (Profesor de Biblia, con libros traducidos a muchos idiomas).
Conclusión 1. Reflexión. Sobrino es representante de una teología centrada en el misterio de la encarnación de Dios que se hace «ser humano concreto», dentro de una humanidad que descubre a Dios en su misma andadura humana. Es un teólogo de la encarnación y de la misericordia, un teólogo de los pobres y desde los pobres (en el amplio espectro de pobrezas que existen en el mundo). Es un teólogo de la trasformación y recreación humana. Si el Vaticano trata así a su mejor gente... ¿Qué se puede pensar? O está des-ubicado o está nervioso... Pidamos por la conversión de todos (incluso por la de J. Sobrino), pero empecemos hoy pidiendo por la Conversión de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Conclusión 2. ¿Qué queda de Sobrino? . Queda todo su camino, "canonizado" por la Congregación para la Doctrina de la Fe. La misma Congregación ha dicho que su obra es muy significativa, aunque ha puesto algunos reparos. En el fondo, quizá a su pesr, el Vaticano ha "exaltado" el ccamino teológico de Sobrino. Lo ha hecho de una forma equivocada,pero lo ha hecho: condenándole le alaba. Por eso he querido poner al comienzo de esta nota la portada americana de uno de los libros más significativos de Sobrino, escrito con I. Ellacuría, su amigo mártir.
Jon, no sé si vas a leerme, espero que no, tendrás otras cosas que hacer, seguirás trabajando...; pero varios amigos comunes leerán estas notas. Con ellos quiero decirte: ¡Aquí estamos! ¡Sigue estando entre nosotros!
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Pues a mi, me daría mas miedo que el vaticano lo bendijese.
Jesús también murió fuera de la muralla.
Gracias Jon
A mi me escandaliza esta actitud condenatoria del Vaticano. No puedo entender su insistencia en condenar la teología latinoamericana, la teología de la liberación, que ha liderado y renovado el catolicismo durante los últimos 50 años. Sin duda, gracias a ella, América es hoy por hoy el continente del mundo con mayor número de católicos.
Si los jerarcas vaticanos hicieran suyo el principio-misericordia acogerían esta teología como enriquecimiento y renovación para toda la Iglesia católica, como el aire fresco y la savia nueva que está necesitando. Tal vez ella fuera capaz de evitar la desbandada general del catolicismo tradicional que se vive hoy en Europa.
A Jon Sobrino, y demás teólogos que pusieron la teología al alcance de todos nosotros, muchas gracias.
Jesus se hizo hombre para entender nuestras flaquezas, para entender a los pobres hay q viajar a los paises donde hay y asi vivir lo q ellos , desde Roma no puden
Emilia, busca un ordenador conectado a internet y no dejes de participar. Hasta pronto.
Hola a todos ,salgo para un viaje muy muy largo ,creo que no hay internet ,os deseo a todos lo mejor en vuestras vidas ,tambíén os pido perdón si alguna vez os he dicho algo inconvenirnte ,os doy las gracias por todo lo que he aprendido de y con vosotros .
Un abrazo
"Gracias le doy a la Virgen
gracias le doy al Señor,
porque entre tanto rigor
y habiendo perdido tanto,
no perdí mi amor al canto,
ni mi voz como cantor"
(Martín Fierro: vv 37-42)
¡Ánimo, Pikaza!
Gracias a todos. Prometo callar unos dias, quizá muchos días, sobre el tema de J. Sobrino. Quizá los teólogos nos sobre-dimensionamos. Pero este caso ha sido un ejemplo de lo que está pasando en el campo de la teologìa y de la iglesia. Mañana vuelvo con otro teólogo. Cada dia tiene su afán. Buenas noches. Xabier
Es obvio que no voy a discutir la teología de Jon Sobrino, frente a la Notificación del Vaticano. Creo que él está suficientemente preparado para responderles. Sin embargo, me temo que hay que animarle a ello. Su carta al superior de los jesuítas tenía cierto tono de resignación frente a lo inevitable. Se sabe que hay gente empeñada no en congelar el Concilio Vaticano II sino en reinterpretarlo de una manera que no sé siquiera calificar.
Me conmovió ver que durante días seguían entrando comentarios de solidaridad hacia Jon Sobrino en mi post. Espero que este se llene también. Un saludo
Nos quedan varias cosas de este proceso:
Una congragación que ha hecho lo que debe hacer. Ese es su servicio a la Iglesia, servicio impagable y magnífico.
Unos teólogos a los que puede más el corporativismo que la fidelidad eclesial
Unos grupos eclesiales que aprovechan la ocasión para atacara Roma, independientemente de lo que la nota diga.
Ahora le toca al P. Sobrino. Confío en que sea un nuevo Ruiz de la Peña y acepte la corrección. Que todos podemos equivocarnos y no pasa nada por reconocerlo.
Al parecer la teología de la liberación sigue viva porque si no el Vaticano no lo hubiera amonestado.
Lo más sorprendente es que, al final, no os queda más remedio que reconocer lo que a todos nos ha sorprendido gratamente: que la funesta ex-Inquisición, además de no condenar ni prohibir, elogia y aprecia la trayectoria del P. Sobrino y manifiesta su admiración por su amor y defensa de los pobres. Se nota que habéis quedado descolocados y se ve claramente que algunos acarician con descaro la posibilidad de que pronto llegue el garrotazo en forma de condena. Uno no sabe qué admirar más, si lo miserable y poco eclesial de toda esta actitud, o el lamentable espectáculo de culto a la personalidad que estais dando los admiradores del teólogo de orígen vasco. El próximo paso puede que sea la confección de estampitas con reliquias del personaje, o el envío de SMS con "Sobrino: Santo subito, pásalo". Siento tener que decir todo esto, pero la evidencia se me impone cada día y sufro vergüenza ajena, sensación muy desagradable, por cierto. Saludos.
sigue Emilia )personas de la calle NO SE LES ENGAÑA ,puede durante un tiempo,después VEN si lo que dice y predica esa persona LO LLEVA A LA VIDA Y EN ESTO ,NI EL VATICANO NI NADIE LES GANA
6)Por qué no miran con lupa todo lo URGENTE que hay que resolver ?!pero en qué mundo vivimos?que pena Señor!!
7)EL Vaticano ? SI ESTA DESFASADO,en lo que quiere y para lo que le conviene .
Ya vale de ir apartando poco a poco a las personas del VERDADERO MENSAJE DE JESUS Y DEJAR TANTA DIVINIDAD Y TANTA TRINIDAD etc.....
Espero el Sr Pikaza no esté bajo la nieva ,he oido que por la zona de Burgos han quedado muchos Teólogos tapados por un manto blanco
Hola a Todos ,me contaron cuentos de niña (no muchos ,la verdad )después he visto bastante películas ,con los años he comprobado que nada supera a la realidad.Un poco punto por punto ,daré mi opinión al texto muy bién estructurado por El Sr Pikaza.
1)No creo que el Sr de Lacalle haga lo que le venga en gana sín consentimiento o asentimiento del Vaticano,no se lo creé ni mi nieto .
2)Qué libertad hay en un lugar ,donde se puide que las personas o Teólogos se pronuncien??
3)Tendria credibilidad el Vaticano en este tema?Métodos medievales?!pero si vá y ha ido siempre mucho mucho por detrás de la sociedad? Pero qué pasa que esto es nuevo?
4)El efecto contrario? por descontado "que hablen de mí aunque sea mál ,pero que hablen
5)Errores doctrinales SERIOS?como no entiendo de esos errores ,no entro .Si me gustaria y pediria :por qué no difunden TODO EL TRABAJO DE SOBRINO?pues que sepa la Santa Madre Iglesia ,que a la gente a ls personas sencillas ,de la calle d...
Escribo desde venezuela, sacerdote de un parroquia,seguimos en la connstruccion del Reino de Dios. Gracias Señor por profetas como Jon
Igualmente escribo desde un ciber y desde Murcia, peor no puedo dejar de leeros, aunque no tenga tiempo nada más
Abrazos y en total sintonía con cuanto se dice
Carmen
Escribo desde un cibery seguiré asi por algunos días.
Me adhiero cien por cien con sobrino y sigo sufriendo el medievalismo curial.
Aurrera jo ta keia!
Martes, 14 de febrero
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Alejandro Córdoba
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
José Mª Castillo
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Margallo