El cristianismo en crisis (J. L. Herrero del Pozo)
18.02.07 @ 11:00:38. Archivado en Iglesia Instituciones, Amigos, la voz de los
Juan Luis Herrero del Pozo ha sido misionero y profesor de teología durante muchos años, en el centro de África. La vida le ha marcado con su dura realidad: ha vivido el hambre de los pobres, ha sentido la injusticia de los poderosos, ha llegado al convencimiento de que este tipo de Iglesia no responde ya, ni al evangelio de Jesús, ni a la esperanza actual de la humanidad. Con ese convencimiento ha escrito, desde su retiro de Logroño, un libro titulad, Religión sin Magia. Testimonio y reflexión de un cristiano libre, El Almendro, Córdoba 2007), cuyo contenido iré presentando en los días que siguen.
Juan Luis es un amigo y así, como amigo, me ofrece su libro, para reflexionar con él, para que reflexionemos juntos. No hace falta que estemos de acuerdo con todo lo que dice, basta con que queramos pensar con él a partir de lo que él dice. Creo que puede ser un buen texto base para el diálogo.
Me siento muy unido a las cosas que dice Juan Luis , pero no son mías, son de él, y así las presento. Quiero que él sea quien dialogue con vosotros y responda, si es el caso, a vuestras preguntas. Ha venido hablando del transcurso de su vida, de su experiencia religiosa y social, del compromiso político de "ofrecer" el 0,7 % para el desarrollo de los pueblos... Pero todo eso puede entenderse a partir de lo que sigue. Todo lo que ofrezco hoy es suyo, está en las páginas 45-49 de su libro.
Mundo económico, mundo religioso
La experiencia del 0,7 me llevó, de vuelta a mi ciudad natal a indagar
en los sótanos inmundos de un sistema económico generador
de tanta injusticia y desigualdad, según he señalado páginas arriba.
Mientras reflexionaba sobre la filosofía subyacente en el sistema
económico mundial, fui reanudando contactos con el mundo más
específicamente cristiano. No eran precisas grandes dosis de lucidez
para percibir en él una situación de crisis. Lo más viejo y caduco del
cristianismo, aparcada la renovación conciliar, se estaba imponiendo
al principio con precaución, enseguida con descaro.
Es la que se ha llamado involución conservadora mediante estrategias romanas, más centralizadas y despóticas que nunca, milimétricamente diseñadas: recuperación dogmática y devocional, endurecimiento de la
normativa litúrgica y del derecho, marketing de viajes papolátricos,
febril actividad en la factoría curial de beatos y santos, golpes asentados a la teología de liberación, privilegios a los movimientos más
conservadores y a sus seminarios, marginación de los más progresistas,
censuras a más de 500 teólogos, nombramientos de obispos
dóciles por todo el mundo, pre-selección del futuro cónclave cardenalicio
elector, reestructuración de los seminarios medio vacíos y,
por colofón, la patética figura de un papa inmóvil y áfono que se
pretendía clavado a la cruz sin derecho a bajar de ella.
Entre tanto, se vacían los templos y se dispara la media de edad de fieles y pastores. Junto a algunos focos de gente joven comprometida poco a poco enmudecida y marginada de las parroquias, la
mayoría cristiana sigue átona y dócil, feliz del retorno a sus santos
y devociones y al utilitario consumismo sacramental. El estuche
de hierro de la moral tradicional ha producido efectos desastrosos
en la psicología creyente: abundan personas que ocultan dramas y
miserias interiores, que se debaten en inseguridades, escrúpulos,
complejos, culpabilidad, miedo. . . que a duras penas compensan con
prácticas piadosas sinceras, pero inauténticas. Hay madres que,
como talibanes domésticos, provocan que sus hijos acaben dando
un portazo definitivo a la religión. La crisis es compleja y se vino
fraguando tiempo atrás, pero nos toca afrontarla a nosotros. No se
puede dudar de lo mucho y muy positivo con lo que el cristianismo
ha contribuido a la cultura de occidente. Pero se minimiza con celo
miope y mendaz su monstruosa carga negativa. La denunciaron los
‘filósofos de la sospecha’, pese a sus exageraciones, primero Marx
con la acusación de opio del pueblo, luego Nietzsche, Freud, Sartre,
Esta reestructuración, confiada en muchos casos a clérigos ultraconservadores ha producido un efecto curioso: en muchas diócesis los sacerdotes más jóvenes formados en ellos apenas se distinguen de los más intolerantes del Opus Dei.
Un desfase con la ciencia y con la realidad
A partir de ahí, las ciencias humanas, psicología, antropología,
historia, nos van abriendo los ojos sobre las aberraciones
que la moral y espiritualidad cristianas han vehiculado impregnando
nuestro espíritu hasta los tuétanos de falsedad y distorsión17. La
cultura occidental está empapada de ideología cristiana como es
difícil imaginar. Ahora bien, desde el siglo IV la doctrina, moral y
piedad cristianas, bajo diversos influjos, han conocido una historia
desde muchos aspectos lamentable, en contradicción descarada con
el estilo de Jesús. Todo está viciado: la oposición espíritu-cuerpo,
la depreciación de éste, la visión y valoración de la mujer, su relación
con el varón, la virginidad, el sexo, la negación de ‘parvedad
de materia’ en el sexto mandamiento, las ‘tragaderas’ vergonzosas
con la injusticia y las trampas fiscales, la dominación patriarcal, el
matrimonio y la familia, la pastoral del pecado, el rechazo de los anticonceptivos, la injerencia clerical en la legislación sobre aborto,
divorcio, matrimonio homosexual y células madre, los sentimientos
de culpa y miedo, la exaltación de la obediencia y de la ascesis, y
un largísimo etc.
Con tal pasado, no sorprenden los despiadados ataques a los políticos de izquierda por parte de los obispos obsesionados con lo sexual y la clase de religión, por ejemplo. Pero todo ello les aboca al descrédito general entre profesionales, hombres de ciencia y pensadores sensatos, incluso los de sólida espiritualidad. Se les oye dudar de que pueda salir palabra significativa del magisterio católico.
La irracionalidad ha dominado el panorama. Ignorada y combatida
por las instituciones eclesiales la oportunidad revulsiva de la
Ilustración, el mundo cristiano ha ido quedando desfasado, mientras
la sociedad avanzaba: prácticas, devociones, liturgias, pensamiento
filosófico, teológico y canónico, estructuras organizativas, privilegios públicos, etc.
Afirmaciones tan fuertes exigirían una justificación detallada si queremos evitar la acusación de injusticia por parte de quienes han conocido la historia de la iglesia con la parcialidad de los alumnos de primaria en el estudio de la historia de España en tiempos de Franco. Esto sería objeto de otro estudio. Quien quiera abrir un poco los ojos, haga una sencilla prueba y lea, a título de ejemplo, la exposición del pensamiento de M. Foucault que hace Marta Palacio en la revista católica ‘Pensamiento’, sept. -dic. 2004, bajo el título ‘¿Qué tiene para decirle M. Foucault al cristianismo? Prólogo a una genealogía del género de la moral sexual cristiana’. Me sorprende sobremanera que la autoridad religiosa desconozca que la leycivil no es una declaración de moralidad, sino una despenalización de algo en lo que la opinión pública postula libertad de acción. El Estado no es ningún magisterio para dictar lo bueno y lo malo, sino un ‘registro’ de los consensos ciudadadanos.
La estructura eclesiástica no responde
Hubo un momento de esperanza con el concilio Vaticano II en el que prevalecieron algunos obispos inteligentes y teólogos antes represaliados. Pero se produjo inevitablemente el choque entre dos cosmovisiones, la aperturista y la curial romana. Un enfrentamiento que cerró en falso porque, en los textos definitivos,todo el mundo ganó y perdió al mantener yuxtapuestas visiones teológicas antagónicas, en aras de un consenso formal ¡El tradicional equilibrismo eclesiástico que se ha confundido con la prudencia!

En pocos años, los conservadores recuperaron las riendas y la reforma
quedó paralizada. Tal vez la levadura de aquella “nouvelle théologie”
no pudo con una masa curial demasiado inerte. Tal vez, era demasiado
pronto y el Espíritu no obra milagros. . . En los tiempos de mi
retorno a la vida seglar, la involución ya estaba en marcha. Una vez
más se había perdido una oportunidad histórica. La institución eclesial que se autoproclama ‘maestra en humanidad’ se asemeja más bien a esas madrastras ancianas a las que todo molesta y que sólo saben refunfuñar. Su lenguaje es altisonante y rancio, su doctrina ajena al sentido común, sus celebraciones ritos apergaminados y aburridos, su organización la antítesis del talante democrático, adulto y libre. El éxodo masivo de fieles no se debe, como pretende la autoridad, a las exigencias del ideal jesuánico. La realidad actual de la institución eclesial, encerrada en su burbuja medieval, resulta hoy repelente. No transparenta el Evangelio, sino que lo oculta y distorsiona. No es testigo, sino obstáculo. Y como no
tiene visos de querer cambiar, sólo le queda agonizar para dar paso
a ‘otra iglesia posible’. Todos somos responsables de lo ocurrido y,
por tanto, de un futuro mejor.
((Comentario que entró de Joaquín Martínez, el día 6 de febrero, cuando yo estaba componiendo el spot... y, sin darme cuenta, lo publiqué por unos minutos: quede constancia:
Comentario:
Lo que pasa en España (y en otros lugares) es que la organización jurídica (la potestas por grados) y el integrismo (la pureza corporal por grados) han aplastado al Espíritu "que gime esperando su liberación".
La identificación partidista de una parte -el núcleo poderoso- de la jerarquía con el PP es una ideología autodestructiva: nadie escapara de su propia conciencia. Pero ese núcleo es todavía más conservador: contra la sexualidad, castidad (en contradicción con una pastoral juvenil que sea capaz de orientar el eros al agape en vez de negar la realidad).
Son tan hipócritas que ni siquiera han sido capaces de articular un salario social para las madres que no deseen abortar. Sólo quieren condenar, no salvar.
La única manera de salvarse es hacerse connatural con esa moralidad: los célibes, primero, los matrimonios tradicionales sin problemas, después, toda la demás humanidad, en el fondo del vaso. A veces le pido a Jesús que nos dé algún respiro: ¿de verdad no amó a ninguna mujer? Pues qué cruz puede llegar a ser el mimetismo, en vez del seguimiento.
Y ellos te dirán: pues claro: la salvación es la cruz... no Jesús.
El Concilio Vaticano II fue saludado por las demás iglesias como una "Reforma de la Iglesia Católica", que iba más allá incluso de la convención protestante en la moral social de la Gaudium et spes y en el concepto de pueblo de Dios-a universal.
Sigue estando en los documentos.
Pero nadie puede negar que la Historia de la Iglesia es indistinguible de la historia de los estados nacionales europeos que extendieron el imperio, practicaron el etnocentrismo, fortalecieron el patriarcado: es la misma historia de pecado ante el Crucificado por el imperio. Lo ha explicado un teólogo moderado como Kasper. Lo han desarrollado Hans Küng, las teologías de la liberación, las teologías feministas.
Este papa empezó hablando del amor, desde su fuente en el eros a su consumación en el agape.
La Comisión Justicia y Paz predica la sociedad abierta y los bienes del iluminismo a otras religiones. Joaquín M.))
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Un abrazo a todos
Al final siempre acaba siendo un problema estadístico. ¿Alguna vez seremos capaces de superar esa tendencia a identificar “gracia” con “número o censo”?
Un ángel de pequeñez que, junto a los descontentadizos, también parece asistir a la parte de defensores de los valores de la Iglesia, igualmente descontentadizos y cabreados con todo lo que parece no ser de su agrado. Y así hablan de laicismo, consumismo, neoliberalismo, quintacolumnistas, etc.
«La institución seguramente es necesaria y de una forma u otra deberá subsistir como depósito de la tradición, pero cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad indelegable de búsqueda espiritual que no tiene por qué acabar en las paredes de nuestra iglesia.»
Hay que ser consciente de lo que implica saber que fuera de la Iglesia hay vida, fuera de las creencias, fuera, si queréis, de la fidelidad a ese señor judío que murió hace dos mil años. Esto que parece una boutade, supone un cierto revulsivo para una Iglesia que siempre ha estado convencida de que sólo había «Espíritu» en su interior. Hoy gracias a la teología ecuménica, esa misma Iglesia reconoce que el espíritu que en ella habita, es el de Cristo, el «Espíritu» importante, pero fuera hay también «algo».
Con los datos, supongo que seleccionados, que XP aporta aquí, no puedo hacer un juicio justo de las implicaciones y alcance del libro del Sr. Herrero del Pozo. En todo caso, las direcciones parecen claras, y por eso mismo, generan toda esta controversia. Se han dicho más abajo cosas importantes y por ello, tal vez, las mías sólo lleguen a ser ocurrentes. Por de pronto, me sumo a las palabras equilibradas y juiciosas del Gelpi Paz. Todo suena, ¿cómo decirlo?, tan sabido y tan pretendidamente escandaloso, que me da cierta pereza entrar a discutirlo. Espero entonces de XP que abra sus contactos y demás documentaciones, y dé ocasión, “una de cal y otra de arena”, a que otros expresen las réplicas.
Para todos ,con respeto y cariño ,creo que en el fondo de cada uno está INTENTAR HACER UN MUNDO MAS HUMANO .
Un abrazo para todos
He opinado ,creo que con respeto de lo escrito por J.Luis Herrero ,sabe que es dificil en este medio ,me puedo expresar mal ,digo lo que pienso SIN INVOLUCRAR y a quién se lo tengo que decir ,Por ello le pediria ,qué quier decir "tengo miedo de la razón....?muchas gracias...
Ahora ...como he hecho noche y soy una AFORTUNADA ,voy a dormir un poquito .
Muchas gracias a todos aunque sea por "pasar de mis comentarios "
Os quiero un poquito.
En mis comentarios Luis R ,si te apetece leeló bién ,hay muchas cosas para pensar y plantearnos .
Sinceramente creo que tanto para J.Luis Herrero ,como para todos EL TERMINO MEDIO EN TODO ,suele ser lo más justo ,he dicho que no pertenezco a esta iglesia ni a ninguna otra ,reconozco que dentro y fuera de ella HAY MUCHAS COSAS POSITIVAS QUE TAMBIEN HAY QUE DECIR Y ESCRIBIR ,las personas que no escribimos ,OBSERVAMOS MUCHO ,vuelvo a decir que LA GENTE DE LA CALLE ,sabe más de lo que parece .
Lo que relata el Sr Rodrigo ,pues le digo que si fuéramos capaces DE DECIR A LAS PERSONAS LAS COSAS CARA A CARA (nada de corrillos )si hay que decir algo a un obispo ,pues és una persona esactamente igual que yo ,se le dice y le dás oportunidad DE CONTESTAR Y POR QUE NO DE CAMBIAR?
En un diálogo con sacerdotes, empezaron a despotricar de la Iglesia, de tal o cual obispo... probablemente usando argumentos y hechos ciertos... en ese momento Julian se puso a llorar (un militante venido del socialismo, pasado por la cárcel...). Todos se callaron y dijo que sólo con lágrimas se podía hablar de los pecados de la Iglesia y que el sólo podía amar a una Iglesia pecadora, porque sino no cabría en ella un pecador como él.
¿por qué será que los conversos son los mayores amantes de la Iglesia? ¿será porque son los que más agradecidos están por hacer recibido a Cristo gracias a la iglesia? ¿será porque no se creen "los buenos", sino pecadores perdonados en la comunidad de los pecadores que quieren dejar de serlo...? eso y nada más es la Iglesia.
No quiero juzgar a n...
El Espíritu de Dios habla de múltiples formas. A mí, que me había alejado de la Iglesia, no de Dios, me habló a través de aquel varón de Dios sacudido por el viento cual frágil caña. A mí, que había tenido un tío carnal 3 años en coma; a mí que había tenido a una tía sin el don de la palabra ni del entendimiento con los demás en sus últimos años de vida, ella que había sido muy religiosa; a mí, que tenía ya a mi suegro con alzeimer; a mí, que me rebelava contra Dios por permitir las enfermedades mentales; a mí me habló Dios a través de esta "patética figura de un papa inmóvil y áfono" que aún tenía la gracia de saberse un creyente y esperaba que Dios lo recogiese en su mano.
¡Por favor!, aprenda del pueblo y sea más caritativo en sus expresiones.
Perdónenme todos por la extensión y si alguien s...
Viví el clima postconciliar con suma alegría y entusiasmo. La gente aceptaba lo bueno: la reforma litúrgica, pero no entendió otras muchas cosas. Humildemente creo que el Concilio Vaticano II nos vino demasiado grande a la jerarquía, al clero, a los teólogos y al conjunto de fieles católicos.
Supongo que habrá otros textos y otras oportunidades para entrar a analizar el sistema económico liberal y sus injusticias y ¿proponer soluciones?.
Veamos la primera: la "experiencia del 0,7%", al autor del libro lo "llevó a indagar en los sótanos inmundos de un sistema económico generador de tanta injusticia y desigualdad". "Generar injusticia y desigualdad", paradójicamente, es una de las debilidades del sistema económico liberal, y digo "paradójicamente", porque sus creadores buscaban un sistema en el que todos tuviésemos participación en la generación de riqueza, bienestar y felicidad social.
Esta técnica de la que hablamos, también se utiliza en el mundo de la empresa, mundo en el que trabajo desde el año 1994, a través de la Formación Continua.
En cuanto al texto seleccionado: No he leído el libro y quizás no pueda juzgar bien, pero, este fragmento en sí, me parece un texto incompleto que recuerda el resultado metodológico de un "torbellino de ideas" hecho por alguien o por un grupo de personas que se reúnen para reflexionar y comienzan antoando todo lo negativo que se les ocurre para, en una segunda fase, ir reflexionando con detenimiento sobre los temas propuestos.
A mí, honestamente, el título de "el cristianismo en crisis" para este texto que se nos ha ofrecido para la reflexión, no me parece correcto. Cristianos somos todos los que confesamos nuestra fe en el Cristo y, en consecuencia, el cristianismo es el conjunto de todas las iglesias que se reúnen en torno al altar de Cristo para adorar al Padre con la gracia del Espíritu.
Desde este punto de partida, el título propuesto no me parece adecuado, pues, la selección de texto se refiere única y exclusivamente al cristianismo católico y, desde una parte, no se debe juzgar al todo.
O meternos en los mismos "circúlos " que hemos "criticado" ?
Un abrazo a todos
Ustedes "los pensadores "saben muy bién ,sobre todo personas que como usted que han pisado las REALIDADES ,QUE EL PUEBLO ,LA GENTE DE A PIE ,é más lista de lo que parere y sabe distinguir lo importante de lo que no és .
El desfase total de la Iglasia con la REALIDAD,pues para lo que quieren ,para otros avances están muy muy al día .
Jordi Morros ,de acuerdo ,cargamos sobre otros nuestras conductas,creéncias ,caminos personales ?
No creé usted J.Luis ,que el MIEDO GUARDA LA VIÑA?
LA COMODIDAD?
LA HOPOCRESÍA?
COMO YO ESTOY BIEN ,PARA QUE LUCHAR?
NO SE HABLA MUCHO A VECES Y SE HACE POCO?
No somos TODOS IGLESIA ,sacerdotes seculares,religiosos de congragaciones y seglares, que muchas veces se ha ido "bién el la burra"?
Dejamos "la Iglesia "para seguir CON COHERENCIA EL MENSAJE DE JESUS ,o seguir viviendo sin coherencia ,con lo que decimos y ha...
De entrada "chapeau " por J.Luís Herrero,por sú labor en Africa ,hay que tener un carísma muy especial para ello ,también es cierto que todos no podemos ir allí ,en todas partes se puede hacer montones de cosas ,olvidándonos que Africa puede estar a nuestro ladito .
En líneas genérales muy de acuerdo con casi todo ,pero hay algo que no he entendido o usted no quiere decir lo que ha dicho MADRES QUE COMO TALIBANES DOMESTICOS PROVOCAN QUE SUS HIJOS ACABEN DANDO UN PORTAZO A LA RELIGION (muy machista)Y los Padres?yá he pasado los cincuenta años y creamé ,me ha costado mucho "quitarme y alaborar "TODOS LOS "YUYUS QUE LOS TALIBANES ECLESIASTICOS Y OTRA LINDECES ,ME INCULCARON" ,en mi geneación ,al menos en el entorno que me he movido ,no han sido ni LA MADRE NI EL PADRE.A nuestros hijos (no todos por descontado )hemos LUCHADO POR DARLES UN MENSAJE DE AMOR ,NO DEL SEXTO MANDAMIENTO (que como uste...
En otros blogs de R.D. no me he encontrado con este hecho.
Debe ser que aquí no se trata de lo que dicen o dejan de decir los obispos españoles.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Xabier Pikaza Ibarrondo
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