Desiderio Parrilla Martínez

De entre las muchas aportaciones del pontificado de Benedicto XVI, una de las más importantes ha sido la reforma de los estudios eclesiásticos, incrementando la presencia del latín, la metafísica y la lógica. Esta medida pretendió, y creo que lo logrará a medio o largo plazo, la recuperación del latín como lengua de uso corriente en la Iglesia, así como la revitalización de los estudios escolásticos.
Con esta serie de entradas nos sumamos a esta voluntad de su Santidad, el papa emérito, para recuperar lo más granado del pensamiento católico español. El rótulo de la entrada apunta a la perspectiva que adoptaremos.
Usamos el título invertido de la magna obra de Marcelino Menéndez Pelayo (1856 –1912), para reivindicar a esos autores injustamente olvidados por el mainstream intelectualoide actual, autores de una calidad sobresaliente que creemos deben ser rehabilitados como figuras señeras de la historia del pensamiento católico clásico.
Desiderio Parrilla Martínez

El otro día podría haber escuchado esta homilía por boca de un párroco de Murcia con ocasión de las opiniones vertidas sobre otro sacerdote de la diócesis:
“Una mujer cotilleaba con una amiga sobre un hombre que apenas conocía. Aquella noche soñó que una mano gigante la señalaba. De inmediato la atrapó un turbador sentimiento de culpa. Al día siguiente se confesó. Acudió a su anciano párroco, el padre O´Rourke. Se lo contó todo. ¿Cotillear es pecado?, le preguntó al párroco.
Desiderio Parrilla Martínez

Esta reforma del padre Arrupe pretendió liberar la Compañía de esa desviación mundana que estaba incorporada a la Compañía desde sus inicios. No es este el lugar ni el momento para indagar en las causas de esta desviación, el hecho es que el “jesuitismo” ha sido inherente a su estructura y funcionamiento doctrinal y práctico desde fechas muy tempranas.
Desiderio Parrilla Martínez

Esta entrada la vamos a dedicar a los floripondios y la cigüeña negra.
Me gustaría acuñar el término “cigüeña negra” para designar a aquel individuo que viene a justificar sus manías, obsesiones o preferencias particulares recurriendo a Jesucristo como legitimador de estos intereses personales.
Extraigo el concepto de la película “The black stork” (la cigüeña negra, 1917) donde el eugenista Harry J Haiselden justificaba sus prácticas con la aparición ad hoc y milagrosa de Jesucristo para legitimar estas prácticas y convicciones ideológicas.
Desiderio Parrilla Martínez

Hay pocas figuras en la historia de la Iglesia más calumniadas que el padre Arrupe. Se le acusa de favorecer la “Teología de la liberación”, de fomentar el secularismo y el laicismo radical, como si hubiera sido un caballo de Troya conque enemigos de la Iglesia (si no Satanás mismo) se hubieran infiltrado en su seno.
Arrupe fue considerado por muchos como un renegado, una especie de “quintacolumnista” o “submarino”, que hizo entrar en crisis la vida de la Iglesia, torpedeándola desde dentro de manera oculta.
Esta gente confunde la causa por el efecto y calumnia al padre Arrupe cuando identifica la causa epidémica de este modernismo con su gobierno general sobre la Compañía.
Esta calumnia no sólo sigue viva, sino que pocos la perciben como una calumnia.
David García-Ramos Gallego

Desiderio Parrilla me indica que esta elección recupera el espíritu del Concilio Vaticano II, el ministerio petrino en la clave de Juan XXIII, Pablo VI y el magisterio del Padre Arrupe.
Pero yo quiero centrarme en ese gesto del saludo papal más allá de las consecuencias en geopolítica internacional o vaticana, quiero detenerme en la relevencia que alberga la sencillez de este doble gesto implícito en sus palabras iniciales, que reproduce el amor fraterno del "mirad cómo se aman!".
Es pronto aún. No he leído nada sobre él, no he querido. Además nuestro nuevo Papa parecía estar improvisando, un tanto aturrullado: entre el italiano, la sorpresa (imagino, y si sorpresa, por cierto, es que humildad) y los nervios. La naturalidad. Pero no es de esto de lo que quiero hablar. De la disección del carácter ya se ocuparán otros. Justo los que no saben que Dios, a través del Espíritu Santo, tiene la capacidad de recrear hasta el carácter de una persona (lo cierto es que parecía un poco como un niño).
Desiderio Parrilla Martínez
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Primer modelo clásico: el modelo bizantino.
El Imperio bizantino, durante su milenio de existencia, fue la única potencia estable en la Edad Media. Su influencia sirvió de factor estabilizador en Europa, sirviendo de barrera contra la presión de las conquistas de los ejércitos musulmanes y actuando como enlace hacia el pasado clásico y su antigua legitimidad.
Desiderio Parrilla Martínez

La fuente como elemento arquitectónico originalmente proviene del uso del pilón. Las fuentes en un inicio se hallaban en las plazas o lugares céntricos de los pueblos para abastecer de agua a los habitantes y calmar la sed de sus animales. Solían ser lugares de encuentro que propiciaban las relaciones sociales de la comunidad.
Desiderio Parrilla Martínez
Toda eclesiología lleva implícita una teología política sobre la historia.
El proyecto de Nueva Evangelización emprendido por el beato Juan Pablo II y proseguido por Benedicto XVI, sin embargo, no manifiesta con claridad su teología política. Más bien, este plan pastoral universal es el reconocimiento del fracaso de uno de estos modelos geopolíticos seculares. El modelo fracasado ha sido la Nueva Cristiandad de Jacques Maritain.
Desiderio Parrilla Martínez
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El semiarriano Eustacio de Sebaste en el siglo IV se preguntaba: «¿Cómo atreverse a encerrar a Dios, que es ubicuo, en los templos?». Pero el Concilio de Cangras vino a responder a Eustacio: «No encerramos a Dios en el templo, sino a los fieles».
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Tercera tentación
8 Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, 9 y le dice: « Todo esto te daré si postrándote me adoras »10. Dícele entonces Jesús: « Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto » 11 Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.
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La segunda tentación
«5 Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, 6 y le dice: « Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna7. Jesús le dijo: « También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios».
Miércoles, 19 de junio
Pedro Tarquis
JC Rodríguez, A Eisman
Juan Fernandez Krohn
José Moreno Losada
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Rufo González Pérez
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató