Saber es bueno. Todos queremos saber, pero hay todavía por esos mundos gente atrevida y malintencionada que lo confunden todo, que opinan sin saber, a ver qué pasa, por decir algo, y así uno se va encontrando con pueblos que no están donde dicen, con lugares a los que se les atribuye servicios que no dispensan y apelativos que rompen el concepto mágico que estos lugares atesoran para quienes tuvimos la suerte de corretear por ellos.
Una de estas perlas la encuentro cuando buscaba información en la web sobre San Salvador, “San Salvador tiene un apellido –Cantamuda– que ha dado pie a algunas de las leyendas más zarrapastrosas de nuestro acervo popular. Así que mejor no seguir por esa senda”.
>> Sigue...
|
Carlos Morenés, vicepresidente de Hispania Nostra, asociación que nace en 1976 sin ánimo de lucro, y cuya finalidad es la defensa y salvaguarda del Patrimonio Español, le escribe una sentida carta a mi amigo Amando Vega, profesor de la Universidad del País Vasco en Donosti, en la que se compromete a difundir, concienciar y motivar a la opinión pública, especialmente a los vecinos y autoridades de los pueblos donde se encuentren, para que limpien, consoliden y cuiden ellos mismos ese patrimonio. En el caso que nos ocupa, en la comarca de La Ojeda, el edificio abandonado de San Jorde, que a partir de 1975 comienza a ser allanada por visitantes malintecionados, quedándose poco a poco sin tejas, haciéndose los boquetes más grandes, llevándose los canecillos, las piedras, la ventana románica...
>> Sigue...
|
17.04.07 @ 08:00:00. Archivado en La madeja
Me inquieta la profundidad del mundo exterior. Duque, el astronauta español que viajaba en una de las últimas expediciones al espacio, debió vernos insignificantes. Nos vio como lo que somos: diminutos. Nosotros le enviamos al espacio con un invento nuestro para que, remitiéndose a las pruebas en unos casos y a las experiencias personales en otros, nos comunicara historias sorprendentes desde aquella inmensa soledad en medio de los mundos.
Me apasiona y me intriga la leyenda de tantos hombres, que a lomos de la soledad, a costa de sus bienes, incluso a veces de su vida, lograron llegar donde querían.
Me desbordan los mensajes que hablan de un futuro mejor: la prolongación de la vida, el experimento de una ciudad en el espacio, la robotización de todos los trabajos y, en fin, la espesa nube de medicamentos y artefactos que ayudarán a cambiar el concepto que ahora tenemos de las cosas.
>> Sigue...
|
14.04.07 @ 08:00:00. Archivado en La madeja
Mi primera reflexión, con la que comulgo plenamente es la cita de Jean-Jacques Rousseau, que en su discurso sobre el orígen de la desigualdad entre los hombres expone:
«El primer individuo al que, tras haber cercado un terreno, se le ocurrió decir "Esto es mío" y encontró a gente lo bastante simple como para hacerle caso, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. Cuántos crímenes, guerras, asesinatos, cuántas miserias y horrores no le hubieran ahorrado al género humano el que, arrancando las estacas o cegando el foso, hubiera gritado a sus semejantes: "Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que las frutas a todos pertenecen y que la tierra no es de nadie".»
Y la segunda reflexión es la que yo mismo me hago, exponiendo como expongo a diario en los diferentes medios donde colaboro mi pensamiento y mi obra:
"Reconocemos y admiramos al autor, pero nada le debemos. Debemos citar siempre su nombre, al extraer una partícula de su obra. La lectura de un libro, la visión de una película, es nuestro verdadero reconocimiento y apoyo. Nadie se aparta de pagar un canon justo que vaya destinado a sus verdaderos creadores, pero a los autores, a los productores, nunca a una sociedad que en ningún caso va a distribuírlo con justicia y que ya ha dado sobrada muestra de su voracidad recaudadora."
Como autor y, totalmente en contra de ese cannon que denominan derechos de autor,- ¿qué tabla utilizan para medir a depende qué autores?-, me pregunto, ¿por qué las asociaciones de hostelería
y las asociaciones de video, no luchan para que sean los autores y los actores los que paguen una cantidad a quienes se encargan de exponerlos en público, dependiendo de lo que se oigan y lo que se vean, y de las cotas de audiencia que alcance cada uno de ellos en los diferentes establecimientos?
|
10.04.07 @ 08:00:00. Archivado en La madeja
No puedo evitar un estremecimiento cuando pienso en una muerte.
Todas las semanas, por lo general una mujer, acaba muerta a manos de su pareja.
Lo leo y me resisto a creerlo, aunque no los conozca, aunque el hecho suceda a 500 kilòmetros de distancia. Mi llanto no està marcado por la consanguineidad, pues ningùn lazo me une a ellos.
No derramo làgrimas, ni sale el asunto a colaciòn en la conversaciòn con los amigos.
Yo creo que nos estamos acostumbrando a verlo.
Es como una liga en la que semanalmente toman partido cuatro asesinos imprevistos. Mi lamento viene de muy adentro y tampoco me sirven de desahogo estas cuatro letras que ahora les manifiesto.
Pregunto: ¿Nos sirve de algo tanta educaciòn como recibimos?¿Nos vuelven locos los celos o la envidia?¿Puede llevarnos una pequeña discusiòn a una matanza?
A mì me pasa como a Solòn que, cuando le dijeron:
"llorar no te devolverà al muchacho", contestò el legislador griego:
"Por eso lloro, porque no tiene remedio".
|
07.04.07 @ 11:00:00. Archivado en La madeja
En este mundo redondín, viene el don con el din o, al revés. Con el artículo de este mes voy a contestar el correo de Alfonso Pascal, escritor de Barañaín y amigo con el que mantengo una amistad epistolar desde 1980, cuando ambos buscábamos un rincón para plasmar nuestros trabajos literarios. Él no duda en alabar mis pobres medios y dice encontrar el apoyo y la tranquilidad en mis respuestas. Debo parecer ya, si no lo soy, una especie de sociólogo de revistas, como el hijo de Tierno, que intenta poner luz a tantas mentes confundidas. Pero vayamos derechos al apotema de hoy, que tiene miga.
Eduardo Dolén, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Torrevieja, dio a conocer a finales del pasado año los once trabajos finalistas del XI Certamen Internacional de Poesía de aquella ciudad. Son estos, dijo, y los citó, y todos se enteraron de los once trabajos presentados bajo plica, entre los que se encontraba uno procedente de Navarra, “Posturas de entonces” de mi buen amigo Alfonso Pascal Ros.
>> Sigue...
|
|