¡¡¡ No podemos vivir así !!!
29.10.05 @ 13:52:05. Archivado en Artículos
La dureza del último invierno, ha abierto heridas, ha dejado huellas, ha vuelto a resucitar ese fantasma del olvido. A medida que avanzamos y no vemos, porque pasan los días y los años y comprobamos que la Constitución es un bonito cuento, nos acomete todo: la depresión, la rabia, la impotencia. Nos acucia el deseo más primitivo de rebelión y pataleo, al que no todos parecen decididos a sumarse, por una desorganización general que va desde las Asociaciones más pequeñas a los grupos gestores que, como “Adri” tanto sonaron en el pasado.
Y la mentira más grande, es como si dijéramos, la cabecera del artículo, la que brota en la conciencia de los políticos: “Especial consideración con la zonas de alta Montaña”. Todo el mundo es consciente, los políticos los primeros, que las infraestructuras son la llave del desarrollo, y juegan como tal un papel importantísimo en el crecimiento y el asentamiento de la población. Nos lo comentaba en Cervera un hombre que conoce en profundidad este mundillo y que ahora desempeña un papel importante en “País Románico”.
En cuestión de pocos días, más de 40 familias han respondido a un anuncio y desean establecerse en los pueblos de la Montaña Palentina. Son gentes de Madrid, de Barcelona, posiblemente con algún tipo de vínculo hacia estos lugares; son hombres y mujeres que han vendido sus pertenencias y desean cambiar de vida antes de ser absorbidos por la vorágine y el bullicio de las grandes ciudades. Pero, sin duda, se trata de un cambio brutal en todos los aspectos. De tenerlo y desearlo casi todo, a carecer de las cosas más básicas, como son la sanidad, la educación, las carreteras... Muchas vías de comunicación, por no decir casi todas las que atraviesan el Parque Natural se encuentran en un estado lamentable, los territorios desestructurados y, atendiendo a la voz de los expertos, impera una desorganización en todo que no ayuda a poner en marcha como Dios manda ni un triste proyecto. Cada uno plantea una vía de solución, que no se acerca a la postura de los demás, con lo que la desunión para nada fortalece el grito y la denuncia. Gritos aislados, ¡muchos¡.
Protestas solapadas, a montones, en todos los lugares, cada día. El Partido Socialista plantea la comarcalización y el Partido Popular se opone. Cada uno apela a su lugar estanco, a su parcela. A veces, las aspiraciones son las mismas, o al menos hablan de buscar una vía de solución para esta tierra que se está muriendo a pasos de gigante.
Pasaron aquellos días de euforia sanitaria, cuando Mañueco, movido por no sé qué resortes, y después de mucha incertidumbre, levantaba en Cervera lo que todos llegamos a soñar como un pequeño hospital, un hospital decente para la zona norte. Hoy sigue siendo un Centro Sanitario situado en otro punto de la villa. La primera quimera. Ya se han ido apagando las ganas de protesta. Ahora, casi todos los ojos miran hacia Reinosa, otra comunidad que ya tenía bastante con atender sus problemas y que, por lógica, por la lógica más aplastante, no dará en ningún caso prioridad a los nuestros.
Quimeras localistas a las que hace alusión de contínuo Fernando, un hombre muy vinculado durante años a la gestión de Turismo Rural. Los trasvases de competencia, la nula sintonía de comarca; las mancomunidades, asumidas por todas las administraciones; tantos organismos, tantas distancias...
Para más inri, un inmenso Cuartel de la Guardia Civil en San Salvador bajo mínimos y un cuartel en Cervera bajo mínimos, y una sensación cada vez mayor de inseguridad y de aislamiento cuando con tanto rigor y retintín escribieron de consideraciones especiales.
¿Dónde coño se meten los políticos que deben luchar para levantar esto?
No se preocupen que ya les va a quedar ancha y entera la montaña a los ecologistas, porque yo también estoy convencido de que al paso que vamos, sólo Aguilar se salvará de la quema.
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