
La periodista Soledad Onetto, conductora de noticias de la Corporación de Televisión de la Universidad Católica de Chile
(Canal 13), fue presentada ayer como animadora, por segundo año consecutivo, del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, certamen de música popular organizado por el gobierno municipal de esa ciudad.
La profesional declaró en la oportunidad que “al mismo cargo va bien el mismo sueldo”, al comparar su contrato con el del coanimador -Felipe Camiroaga, de Televisión Nacional de Chile-, que se estima en 60 millones de pesos (más de 70 mil euros).
Ese doble desempeño, no obstante, es censurado por el Código de Etica Profesional del Colegio de Periodistas de Chile -actualizado hace sólo ocho meses- al establecer particularmente su artículo 20 que debe haber siempre “una distinción clara entre los mensajes informativos y los publicitarios, evitando toda confusión o distorsión deliberada de ellos”.
El Colegio, sin embargo, ya no tiene tuición sobre quienes no son miembros de la orden.
|
No se mejora un noticiario potenciando la imagen comercial y el compromiso institucional de su periodista conductor, pues eso depende simplemente de la calidad de la información que entrega.
¿Es normal, aceptable o correcto que un periodista conductor de un noticiario se haya desempeñado paralelamente como modelo publicitario de una empresa comercial, animado un conocido festival musical y continuado al frente de la presentación de noticias como si nada?
Canal 13 (TV-UC) permitió que Soledad Onetto, conductora titular de su programa de noticias de mediodía, fuera “rostro” publicitario de una multitienda, gran avisadora en los medios –el Código de Etica Profesional del Colegio de Periodistas prohíbe el ejercicio paralelo de ambas funciones-. Después la designó como su representante en la conducción del reciente Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar desechando a sus mejores animadores y la ha confirmado en el noticiario con este nuevo “valor agregado” más propio de la ficción.
>> Sigue...
|
La corporación Giro País lanzó una campaña para lograr la aprobación de la inscripción automática en los registros electorales y la votación voluntaria, con el objetivo que más de tres millones de jóvenes no inscritos aún puedan sufragar sin trámites burocráticos previos. La iniciativa pretende interpretar una aspiración ciudadana y emplazar a las autoridades políticas responsables.
Asegura que “la falta de voluntad de los que apuestan a ser vitalicios en el poder hoy no permite la tan necesaria oxigenación política”, pero que “el cambio es posible”, a través de una “causa ciudadana que puede cambiar la historia política del país, que hará temblar al Parlamento, reflexionar a La Moneda, y que nuestros ‘candidatos’ corran la maratón más sudada de sus vidas” (sic).
>> Sigue...
|
Soledad Onetto es declarada una profesional bien informada, buena entrevistadora, seria y confiable, pero se recurre a ella para hacer publicidad paralela y ahora se le envía a un megaevento musical-farandulero... como animadora.
El Código de Etica del Colegio de Periodistas de Chile, como el de otros países, prohíbe a estos profesionales desempeñar simultáneamente funciones periodísticas y publicitarias, como lo recordó esa entidad gremial -aunque ya no tenga tuición sobre quienes no son sus miembros- en un dictamen.
Se trata de evitar la inducción a error o confusión en la audiencia al transmitirle paralelamente un mensaje de interés social y otro comercial o particular, además de prevenir un conflicto de intereses que contamine la información y perjudique al público, aun cuando éste no lo perciba fácilmente. Esto es especialmente importante cuando un periodista debe difundir una noticia contraria a su contratante adicional, sobre todo considerando que son generalmente los grandes avisadores de los medios los que requieren los servicios cuestionados.
Pese a todas esas prevenciones, el sistema mercadocrático imperante se empeña en torcer la nariz –y el resto del cuerpo- a la información pública, al incentivar la práctica de prestar una favorable imagen pública como “rostro” del periodismo contingente para favorecer disciplinas que persiguen objetivos anexos, distintos y muchas veces contrapuestos a éste, como la publicidad y el marketing. En la televisión los casos son por ahora puntuales, pero en las radioemisoras de FM proliferan programas de actualidad con periodistas, televisivos o no, colegiados o no, que, interrumpiendo su tarea específica, dan voz y énfasis a los anuncios de los auspiciadores.
A la farándula
>> Sigue...
|
La economía neoliberal podría conseguir pacíficamente lo que no pudo la violencia de la dictadura: controlar la información. Para eso, ahora distrae a los periodistas incentivándoles generosamente a violar sus códigos de ética y simulando estar en lo correcto.
Un promisorio futuro para los “buenos periodistas” auguraba en 1966 David Randall. Aseguraba que, cualquiera fuesen los avances de la tecnología de las comunicaciones, la información siempre tendría que ser filtrada, investigada, comprobada, cuestionada, escrita y presentada en forma digna de confianza por alguien. ¿Quién? “El periodista universal”.
La predicción, sin embargo, no se ve en esa dirección, al menos en países donde la investigación profunda de la realidad social no pareciera indispensable, como Chile. Si bien son periodistas (aún) los encargados de esas tareas, éstas son, cada vez más abiertamente, descuidadas u omitidas.
>> Sigue...
|
Por ser uno de los temas recurrentes de este blog, reproduzco a continuación un reciente dictamen del Tribunal de Etica y Disciplina (Trined) del Colegio de Periodistas de Chile sobre el desempeño paralelo y simultáneo de funciones periodísticas y publicitarias (destaco uno de los acápites):
“Al Tribunal Nacional de Ética y Disciplina del Colegio de Periodistas de Chile le preocupa la confusión que se advierte, cada vez con más frecuencia, entre el papel del periodista y el del publicista.
Tanto en radio como en televisión, se incurre habitualmente en la práctica de introducir menciones comerciales o publicitarias en los relatos, comentarios o programas a cargo de periodistas.
Esta actuación infringe el artículo vigésimo primero del Código de Ética que dice:
>> Sigue...
|
Un desempeño simultáneo de funciones periodísticas y publicitarias como el de la conductora de noticias de Canal 13 Soledad Onetto es un aporte propio al debilitamiento de la profesión.
Fernando González Urbaneja, presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), advertía hace un par de semanas en Periodista Digital: “Noto entre los jóvenes (periodistas) una gran decepción entre lo que esperaban que iba a ser (la profesión) y lo que encuentran, y entre los viejos se extiende la tesis de que el oficio ha muerto”. Junto a esa tétrica conclusión citaba la precariedad del empleo, los abusos laborales, la pérdida de credibilidad y la distorsión del sentido original de la profesión, y manifestaba la urgente necesidad de acuerdos para afrontarlo.
>> Sigue...
|
|