Marcar el voto en Chile significa escribir en él una consigna o leyenda JUNTO CON indicar la correspondiente preferencia por un candidato (como se muestra en la imagen).
Un voto así marcado es plenamente VALIDO y debe ser otorgado al candidato indicado, ya que así lo establece la ley de votaciones populares y escrutinios vigente (Ley 18.700, artículo 71° número 5).
Marcar el voto es, por lo tanto, una acción legítima y LEGAL, y está destinada, en este caso, a exigir a las autoridades nacionales y dirigentes políticos un derecho humano y ciudadano básico que hasta ahora ha sido negado: UNA CONSTITUCION DEMOCRATICA.
Una Asamblea Constituyente es un organismo con representación proporcional de todos los sectores del país, autónomo y elegido por sufragio universal, cuya única finalidad es, precisamente, redactar una Constitución Política auténticamente democrática, que consagre todos los derechos.
Un voto marcado, una vez escrutado, debe ser introducido por los integrantes de la mesa receptora en un sobre especial para votos “objetados” y debe quedar un registro acerca de su marca.
Los votos “objetados” NO son votos anulados; se les denomina así porque serán revisados por el Tribunal Calificador de Elecciones en caso que un candidato, ante un resultado estrecho, presente una reclamación.
Los votos no válidos, es decir, no otorgados a candidato alguno, son aquellos que contienen preferencias por más de un candidato (voto nulo) o no han indicado ninguno (voto en blanco) contengan o no consignas o leyendas.
Esta campaña es impulsada por el Comité de Iniciativa por una Asamblea Constituyente, movimiento cívico integrado por abogados de derechos humanos, otros profesionales, trabajadores y estudiantes, e inspirado por una campaña similar que derivó en una de las Constituciones más democráticas del mundo: la colombiana.
Marcando el voto con la frase ASAMBLEA CONSTITUYENTE o, simplemente, con las iniciales AC, se está exigiendo una Constitución que represente y dé derechos a todos.
El asesor del candidato presidencial concertacionista Eduardo Frei, Pablo Ruiz-Tagle, se quejó de que dicha candidatura ha tenido dificultades para difundir sus propuestas a través de los medios de comunicación nacionales, ya que en éstos “hay un tremendo incentivo para la basura política”.
El abogado participó el lunes 24 en el seminario “¿Una nueva Constitución para la República?”, del Instituto de Ciencias Sociales y la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, oportunidad en la cual aludió a la llamada “Constitución del Bicentenario”, que el candidato ha incluido como una de las propuestas más importantes de su programa de gobierno.
“Los planteamientos en los que estamos trabajando serán dados a conocer en los próximos días, no sin dificultad, porque en los medios -todos sabemos quién los controla- hay un tremendo incentivo para la basura política y ningún, ningún apoyo a las propuestas serias, a los programas, a las medidas que realmente puedan interesar a la ciudadanía, o un espacio muy limitado para eso. Lo digo con pena, porque me duele que en nuestro país no exista ese espacio”, dijo Ruiz-Tagle.
Gran parte de la prensa chilena es propiedad de grandes consorcios periodísticos, nacionales y extranjeros, proclives en efecto al sistema neoliberal y su pauta político-electoral diaria suele preferir los conflictos personales entre candidatos al debate de fondo, como el de una nueva Constitución que reemplace la de Pinochet. La Concertación, sin embargo, se adecuó al sistema aunque hoy lo considere una “camisa de fuerza”, como lo expresara el propio Frei.
Jorge Arrate espera que la Presidenta recurra a la propia Constitución vigente para convocar a un plebiscito.
El candidato presidencial allendista Jorge Arrate (PC-IC) se reunión ayer con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, a quien pidió que el gobierno instale una cuarta urna en las elecciones presidenciales y parlamentarias del 13 de diciembre próximo, con el fin de que la ciudadanía pueda pronunciarse sobre si desea o no una nueva Constitución vía asamblea constituyente.
Arrate fue acompañado al Palacio de La Moneda por el presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier; el presidente de la Izquierda Cristiana (IC), Manuel Jacques, y el dirigente de los socialistas allendistas y director ejecutivo de su campaña, Esteban Silva.
“Es un esfuerzo que vale la pena”, expresó, a la salida del encuentro. “Sería un gesto muy positivo que la Presidenta Bachelet, antes del término de su mandato, enviara, si es preciso, un proyecto de reforma constitucional rápidamente y habilitara la realización de este plebiscito o lo convocara de acuerdo a la interpretación que establece el artículo quinto de la Constitución, que le otorga esa potestad”.
Recordó que la Jefa de Estado es partidaria de una nueva Constitución –como lo afirmó en el 20° aniversario del triunfo del “No” a Pinochet- y de plebiscitar materias importantes para el país, como también lo son Alejandro Navarro, del Movimiento Amplio Social, y, con distintos enfoques, Eduardo Frei y el independiente Marco Enríquez-Ominami.
Aunque admitió que “no hubo ningún compromiso” de parte del gobierno, “este es un tema que hay que resolver rápido, porque las elecciones son en poco más de cuatro meses”, agregó.
“Esta nueva Constitución debe ser producto de la manifestación soberana del pueblo, lo que sólo se hace a través de una asamblea constituyente”, reiteró.
A Marco Enríquez-Ominami no le bastará su imagen juvenil y farandulera: tendrá que responder cómo y con quiénes llevaría a cabo su “Decálogo progresista para el futuro”, el documento que firmó en 2008 y que concluye en la necesidad de un plebiscito para votar una nueva Constitución.
El 8 de noviembre pasado, el diputado de Partido Socialista Marco Enríquez-Ominami presentó, junto a otros once parlamentarios de la Concertación, el llamado “Decálogo progresista para el futuro”, documento que plantea “cambios profundos” al actual sistema político y social chileno, entre ellos, una nueva Constitución Política del Estado.
El pasado 12 de abril, en un programa de Chilevisión, reafirmó su decisión de ser candidato a la Presidencia de la República no obstante la oposición de su partido.
¿Qué declara, en síntesis, su extenso “Decálogo”?:
Texto del volante distribuido por la Red de Estudiantes de Chile por la Asamblea Constituyente, compuesta por alumnos de diversas universidades del país, con motivo de las elecciones de alcaldes y concejales que se realizarán el domingo 26 de octubre:
¡Asamblea Constituyente! Tú puedes exigirla para cambiar la Constitución.
¿Sabías que la actual Constitución Política...
-Fue impuesta por la dictadura en 1980...
-Es antidemocrática, autoritaria y represiva...
-No defiende nuestros derechos ni nuestra dignidad como pueblo...
-Permite que nuestros derechos a educación, cultura, salud, recursos naturales y servicios básicos se transformen en lucro para unos pocos...
-No protege nuestro ecosistema...
-No reconoce a nuestros pueblos originarios...
-Impide la participación popular en las decisiones políticas del país...
-Asegura el poder político y económico a una elite y excluye a los movimientos sociales...
-Fomenta y sostiene la escandalosa desigualdad económica entre ricos y pobres.
¿Cómo cambiar la Constitución?
A través de una Asamblea Constituyente, donde participemos todos como pueblo en la redacción de una nueva Constitución, realmente democrática.
¡Marca el voto en las próximas elecciones: Asamblea Constituyente! Vota por quien quieras, pero marca el voto con Asamblea Constituyente y ayuda a mejorar nuestro país. Tu voto con marca es válido mientras no marques más de un candidato (Ley 18.700, artículo 71 número 5). El Estado está obligado por ley a escrutar todas las marcas y dejar un registro de ellas.
¡Esta es una manera pacífica, masiva y participativa de movilizarnos socialmente, no te quedes fuera! ¡Hazte ciudadano, exige la Asamblea Constituyente!
No botes este volante, cópialo y difúndelo.
Red de Estudiantes de Chile por la Asamblea Constituyente
El ex juez y actual director del Centro de Estudios de Derechos Humanos de la Universidad Central de Chile, Juan Guzmán Tapia, anuncia que marcará su voto en las elecciones municipales del 26 de octubre agregando “AC”, para exigir una asamblea constituyente y una Constitución democrática. Explica por qué.
Dos consultores ecuatorianos expertos en elecciones, Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, publicaron en 2006 el libro titulado “Mujer, sexualidad, internet y política: Los nuevos electores latinoamericanos”. En él pretenden desnudar sin prejuicios morales o valóricos el pensamiento, la personalidad y la actitud del ciudadano medio de esta parte del globo o, al menos, describir lo que prevalecería en él al marcar su preferencia por un candidato.
Dicho trabajo –particularmente sus terminantes subtítulos- describe diversas condicionantes de quienes deciden o han decidido los comicios del siglo XXI:
Son independientes, individualistas, consumistas y ven el dinero como valor central.
Son más numerosos y pobres que antes.
Como “masa inculta”, imponen sus gustos.
Buscan un mundo sin dolor; en contrario, de placer hedonista.
Admiten la corrupción.
Han desmitificado el poder político y desacralizado los símbolos.
El abogado de derechos humanos Roberto Garretón anunció que, luego de votar por un candidato, escribirá en su voto de las elecciones municipales de octubre próximo una consigna destinada a exigir una nueva Constitución Política para Chile a través de una asamblea constituyente.
Voy a marcar mi voto en las elecciones municipales. Voy a escribir AC (asamblea constituyente).
Así respondió al ser consultado sobre el llamado del movimiento ciudadano que encabeza, durante un foro-debate desarrollado el lunes 4 en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, en Santiago, presidido por el rector de ese plantel, Juan Ruz. Asistió más de un centenar de personas y participó también el abogado y candidato a alcalde Hugo Gutiérrez.
Otros asistentes, al intervenir en el debate, anunciaron que se sumarán a la decisión.
Los cuatro gobernantes que ha tenido la Concertación se reunieron con urgencia para... llamar a sus partidos a respetar las restricciones electorales que les impone el pinochetismo.
Los ex Presidentes Patricio Aylwin, Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo Lagos se reunieron con la Presidenta Michelle Bachelet el lunes 2 de junio en el Palacio de La Moneda, citados especialmente y con urgencia por la actual mandataria. Así, los cuatro gobernantes que ha tenido la Concertación convergieron en la sede del gobierno: el Presidente de la transición y actor fundamental en los últimos 50 años de la política chilena; el Presidente de los “nuevos tiempos” e hijo de uno de los mandatarios de mayor reconocimiento popular del período; el Presidente socialista que encaró audazmente a Pinochet al final de la dictadura e hizo temblar al gran empresariado, y la actual Presidenta, la primera mujer con tan alta investidura en la historia del país.
Podrían haber tratado la insostenible situación político-social derivada de la institucionalidad aún pinochetista, que les ha impedido aplicar reformas de fondo y obligado a pedir la venia de la minoría a la cual han derrotado en todas las elecciones. O las crecientes manifestaciones populares de protesta, como las de profesores y estudiantes o de mujeres contra normas o resoluciones legales ajenas a sus necesidades y demandas. O, mejor todavía, un proyecto político nacional auténticamente democrático, estando tan cerca el bicentenario de la República.