Voto en Blanco

El fracaso de los partidos políticos: PP y PSOE ofrecen un balance dramático, plagado de injusticias, deslealtades y daños a España

El último sondeo que publica "El País" el 29 de julio es devastador para Rajoy y para Rubalcaba. Revela que el PP se hunde, pero el PSOE, a pesar del desastre de sus adversario, no avanza. El dato refleja que los españoles no olvidan los abusos, agravios y errores de sus políticos y que sigue el camino de Grecia, un país cuyo electorado ha castigado en las urnas a los grandes partidos culpables del desastre de la economía y del empobrecimiento, otorgando una oportunidad a partidos que no han tenido participación en el drama. Si nada cambia sustancialmente, las próximas elecciones en España las va a ganar la protesta (voto en blanco y abstención) por mayoría abrumadora, y serán el escenario del hundimiento de los actuales grandes partidos mafiosos españoles.

El descrédito y hundimiento del PP y del PSOE es lógico y justo. El panorama que pinta el sondeo de Metroscopia que este 29 de julio de 2012 publica 'El País', es devastador para Mariano Rajoy. Solo la mitad de los que respaldaron al PP en noviembre de 2011 están dispuestos a repetir su voto. Esos resultados son la consecuencia lógica y justa de los abusos, fracasos, arbitrariedades, corrupciones y desmanes de los dos mayores partidos españoles, culpables directos de las actuales desgracias de España.

Si se analiza con serena imparcialidad el balance que pueden ofrecer los dos principales partidos políticos españoles, tanto el PP como el PSOE arrojan resultados dramáticos, todo unsuspenso mayúsculo como consecuencia de una cosecha casi interminable de daños a España, traiciones a sus ciudadanos y fracasos como gobernantes.

Si España es hoy el pordiosero de Europa que ha necesitado un rescate disimulado pero real y masivo por parte de sus socios, es porque la izquerda y la derecha española han gobernado de manera pésima. Recibieron del franquismo un país entusiasta, cargado de energías y con una ingenua y poderosa fe en la democracia y el futuro, pero hoy, casi cuatro décadas después, España es una piltrafa política con un sistema que, aunque se autoproclama "democracia" es sólo una vulgar dictadura de partidos políticos, donde los políticos profesionales, divorciados de su pueblo, se han atrincherado, rechazados por una parte importante del pueblo y sin legitimidad democrática, en unas instituciones del Estado que carecen de aprecio y de prestigio.

El nacionalismo, que en 1978 era apenas un embrión animado por cuatro exaltados y algunos políticos ambiciosos, es hoy mayoría en el País Vasco y Cataluña, donde ha germinado el independentismo, después de detestables y sucios episodios de compadreo, compra de votos, capitulaciones, corupciones y pactos inconfesables entre políticos nacionalistas y los dos grandes partidos españoles.

Pero el balance se hace sobrecogedor cuando se analizan las estadisticas y los datos frios que emanan de las encuestas. España es el país que más rechaza y hasta odia a sus políticos en toda Europa. En ningún otro país europeo los políticos son considerados por el pueblo como el tercer problema más grave de la nación, sólo superado por el desempleo masivo, otra obra de los políticos, y por la crisis económica. Pero España no sólo es el país más políticamente frustrado de Europa, sino que ocupa lugares de cabeza en los rankings mundiales de trata de blancas, tráfico y consumo de drogas, baja calidad de la enseñanza, desempleo masivo, avance de la pobreza, blanqueo de dinero, tolerancia con las mafias, alcoholismo y un sinnúmero de lacras que convierten a la España que han forjado el PP y el PSOE, tras sucesivos gobiernos y alternancias en el poder, en una auténtica cloaca.

Ningún otro país de Europa ha elevado la mentira, como España, hasta el rango de política de gobierno. Ningún otro país de Europa ha gestionado peor su riqueza, ni ha despilfarrado tanto, ni ha apartado tanto a sus ciudadanos de los centros de decisión, nise ha burlado tan intensamente de la voluntad popular, ni ha violado con tanta intensidad todas y cada una de las reglas básicas de la democracia, desde la inexistencia de una ley igual para todos a la absuluta escasez de independencia y separación en los poderes básicos del Estado, sin olvidar la ocupación y estrangulamiento der la sociedad civil por parte de los partidos políticos y la inexistencia de los controles, cautelas y contrapesos que la democracia necesita para controlar el poder de los partidos y de los gobiernos.

Ningún otro país europeo es tan opaco como España ni ha culminado de manera tan alevosa y vil el asesinato de su democracia y sustitución por una sucia oligocracia de partidos, donde los políticos, sin controles y cargados de arrogancia, han construido un Estado monstruoso que no puede ser costeado por el erario público, con más politicos, familiares y amigos del poder colocados que Alemania, Francia y Gran Bretaña juntos.

Hay más de mil casos abiertos de corrupción contra los principales partidos políticos españoles, lo que significa que deben existir más de 20.000, ya que los expertos calculan que apenas llegan a investigarse el 5 por ciento de los casos reales. Hay miles de políticos españoles incapaces de explicar razonablemente sus cuantiosos patrimonios y es raro el empresario español que no ha sido "visitado" o "tocado" por comisionistas o recaudadores de los partidos políticos. Si se aplicara con rigor una autentica justicia democrática, los principales partidos políticos españoles tendrían que ser ilegalizados por haber acumulado casos y pruebas suficientes para ser tratados como asociaciones de malhechores.

España ha soportado en el poder, durante décadas, no sólo a la mas corrupta y desleal clase política del continente europeo, sino también a la más inepta y fracasada. Esa clase política, cargada de oprobio y despreciada por un número cada día mayor de ciudadanos, es la que ha saqueado las cajas de ahorro y buena parte del erario público, sin que todavía haya pedido perdón por sus fechorias ni haya devuelto el botín. Esa clase política es la que haconstruido trenes de alta velocidad sin pasajeros, aeropuertos sin aviones y carreteras por donde circulan apenas media docena de coches al dia, todo eso con dinero que han pedido prestado masivamente a unos mercados que ahora ya se niegan a entregar más dinero a una clase política española que sera estudiada y analizada en el futuro, en las escuelas de negocios y facultades de economía y ciencias políticas, como uno de los peores casos de degradación y fracaso político en lso tiempos actuales.

Los políticos, juntos con sus dos estamentos cómplices, los periodistas que les prenstan altavoces sumisos y sin capacidad crítica, y los juces, que no les aplican la ley y lesencarcelan, como debieran, son hoy las tres profesiones más desprestigiadas del país, cuando apenas hace tres décadas, en los comienzos de la mal llamada "democracia", eran las más respetadas y queridas por los ciudadanos.

Entre 1978 y 2012, España, de la mano de una de las peores clases políticas del mundo, ha recorrido un calvario plagado de corrupción, fracaso, abuso, ineptitud y arbitrariedad, que ha conducido a la naciónhasta el vertedero que hoy es, desprovista de valores, con la confianza en el futuro y en el poder públicos perdida y avanzando con paso firme hacia el desastre.

Voto en Blanco


UPyD tiene un futuro electoral inmenso

La creciente decepción de los ciudadanos demócratas y de las clases medias que votaron al PP en las anteriores elecciones y la constatación de que Rajoy y su equipo no tienen interés alguno en cumplir sus promesas electorales, en regenerar la vida política española y reforzar la democracia reconduce un torrente creciente de simpatías y adhesiones hacia UPyD, un partido que puede convertirse en la gran sorpresa de las próximas citas electorales.

Los votantes de la izquierda están ya lo bastante decepcionados con el PSOE como para no votarlos en muchos años y la realidad cotidiana se encargará de acentuar ese rechazo a los socialistas, a medida que vayan conociéndose tropelías y desmanes del gobierno de Zapatero y de sus adláteres socialistas, como los recientes escándalos andaluces que revelan que un director general de la Junta compró cocaína con dinero público..

Pero la sorpresa está siendo el vertiginoso deterioro de los votantes del PP ante las actuaciones de los suyos, decepcionantes, frustrantes y dolorosas. El rechazo al PP se extiende como una mancha de aceite, que todavía es pequeña pero que resulta ya imparable y que crecerá a un ritmo exponecial. El rechazo no se debe tanto a las injustas medidas de recortes, a las subidas de impuestos o al olvido de las promesas electorales, como a los compadreos y amistades corporativas exhibidas con el PSOE, a cuyo gobierno derrotado, con Zapatero a la cabeza, han condecorado, ante la sorpresa de millones de ciudadanos, que esperaban justo lo contrario: que se les investigara y sentara ante la Justicia, para que paguen sus errores, abusos, estragos y desmanes.

Pero lo que más intensamente está frustrando y provocando rechazo entre los votantes del PP es la nula voluntad demostrada por el nuevo gobierno de regenerar la vida política española, cuando esa fue, junto con el deseo de que la economía se reactivara, la clave de la victoria de Rajoy.

Las alabanzas a Zapatero, la posterior afirmación de Rajoy de que no pediría cuenta a sus predecesores y, sobre todo, la condecoración del peor presidente de un gobierno español desde Fernando VII, sin que nada se hable de la enorme responsabilidad adquirtida ante el pueblo español arruinado por los que han despilfarrado sin freno, engordado el Estado para acoger a sus familiares y amigos, desvalijado las cajas de ahorro y enriquecido en la política sin poder justificarlo, además de otras "fechorías" como la arbitrariedad en la concesión de subvenciones y muchos casos concretos de corrupción probada, están generando en la sociedad española una frustración, acompañada de nauseas, inédita por su intensidad, que se agrega a la ya acumulada en el nefasto periodo de Zapatero.

La subida desmesurada de impuestos, cuando habían prometido bajarlos, sin restar privilegios a la casta política y manteniendo, casi en su totalidad, las cuantiosas subvenciones a los partidos políticos, han terminado de colmar el vaso que llevará al PP hasta su profunda decadencia, pérdida de apoyo popular y posterior derrota.

Ante ese bloqueo por la izquierda y por la derecha, que impide a los demócratas, a los españoles decentes y a los sedientos de cambios éticos votar a los dos grandes partidos, emerge UPyD como la única opción asumible. El partido de Rosa Diéz ha multiplicado sus votos en las últimos elecciones generales, pero fue perjudicado por la marea de apoyo al PP, una marea que, al disiparse a pasos agigantados, reportará muchos votos a UPyD y premiará al único partido que parece creer en la regeneración ética y en las reformas profundas que necesita España para salir de la pocilga pestilente que ha construido el bipartidismo.

El primer capítulo del "sprint" de UPyD se verá pronto en las elecciones andaluzas, donde la política de Rajoy está poniendo en serio peligro el hasta hace poco seguro triunfo de Javier Arenas.

Voto en Blanco


España: se acerca la hora de elegir entre una democracia digna o una partitocracia vil

20.12.09 | 18:32. Archivado en Política, Democracia, España, UPyD

La hora de la verdad se acerca y la veremos pronto con todo su esplendor. La mayoría de los ciudadanos españoles desean la reforma de la injusta, desequilibrada y antidemocrática Ley Electoral española. Es una mayoría creciente cuya presión será un día irresistible, incluso para una clase política insensible, alienada y obsesionada en sus propios privilegios y ventajas, como la española. No sabemos cómo, pero llegará el momento en que las Cortes tengan que afrontar ese deseo mayoritario de los españoles. Probablemente llegará a través de Rosa Díez, cuyo partido, UPyD, fue el único en proponer una reforma regeneradora de esa odiosa Ley Electoral. Veremos entonces si el PSOE y el PP apoyan o no esa iniciativa. Si no lo hacen, lo pagarán en las urnas porque el debate ya está en la calle y la necesidad de reformar esa ley se está convirtiendo en clamor.

El deseo de regenerar avanza de manera inexorable en la opinión pública y se transforma en un sentimiento colectivo que difícilmente podrá ser eludido por los políticos del stablishment.

La regeneración de la política española es un movimiento que ha nacido en los escasos reductos de ciudadanos demócratas no sometidos que quedan en el país y se ha extendido por medio del boca a boca y a través de Internet, ya que los medios de comunicación sometidos no lo han recogido entre sus contenidos. La depresión causada por la crisis económica y la palpable ineptitud del gobierno Zapatero, unidos al desprestigio progresivo de España en el mundo han ayudado a potenciar ese sentimiento de regeneración que pasa, inexorablemente, por la reforma de una Ley Electoral que alimenta la partitocracia y la dictadura de partidos en lugar de la democracia.

La conciencia de que la democracia española está podrida es ya una convicción arraigada en muchos españoles porque los planteamientos regeracionistas de los demócratas, de UPyD, Ciudadanos y de otros partidos pequeños han sido bien acogidos lsa sociedad, cansada de decadencia y fracaso.

La injusticia de que un partido con menos votos que otro consiga seis representantes mas y el hecho de que los votos de los españoles tengan más o menos valor, según la provincia donde se depositen, son datos demasiado vergonzantes para que la gente honrada de España permanezca al margen del movimiento reformador. Peor lo peor de esa Ley, impropia de una democracia, ni siquiera es que fortalezca el poder de los nacionalistas radicales, verdaderos enemigos de España, sino que fortalece la partitocracia indecente que nos domina y condena a muerte la democracia española.

Voto en Blanco


La lucha fratricida entre UPyD y Ciudadanos, un mal ejemplo para los demócratas

02.04.09 | 17:33. Archivado en Política, Democracia, UPyD

La lucha fratricida entre UPyD y Ciudadanos, los dos únicos partidos políticos españoles que habían alimentado la esperanza de los demócratas y demostrado valentía y sentido de de decencia en el desolado panorama político español, es una mala noticia para la democracia y un mal ejemplo que alimenta la desesperación y la angustia en esta España política y moralmente degradada.

Es cierto que compiten por el mismo electorado en Cataluña, pero no es menos cierto que despedazarse entre ellos es un gesto irresponsable que les acerca mucho a los estilos y métodos de la partitocracia y que despierta en los ciudadanos la sospecha de que, tarde o temprano, esos nuevos partidos que hoy despiertan esperanza e ilusión, se convertirán en entidades obsesionadas por el poder y los privilegios, como los viejos partidos de la degenerada democracia española que ellos tanto critican.

La lucha fratricida entre UPyD y Ciudadanos se libra hoy en muchos frentes y en numerosos lugares, pero se ha acentuado de cara a las elecciones europeas. José Manuel Villegas, candidato de Ciudadanos, atacó a la formación de Rosa Díez en una entrevista publicada el miércoles en la web del partido. Ayer, el portavoz de UPyD en Cataluña, Juan Perán, respondió a través de un comunicado, donde tachó de “improcedentes” las declaraciones de su adversario.

Rosa Díez ha rechazado la invitación de Albert Rivera, líder de Ciudadanos, de acudir juntos a las elecciones europeas y ambos partidos han demostrado su incapacidad de unirse para ofrecer a los demócratas españoles una alternativa electoral fuerte y con posibilidades, lo que constituye una dolorosa experiencia y un paso atrás en la esperanza.

En un país deprimido por la corrupción, la crisis y el mal gobierno, que nos llevan conjuntamente a la pobreza, la desconfianza en los dos grandes partidos políticos con posibilidad de gobernar, PSOE y PP, crece cada día. Por esa razón, si falla la esperanza en UPyD y Ciudadanos, la angustia de los demócratas españoles podría tornarse insoportable.

Si quieren demostrar de manera fiable que son diferentes al PP o al PSOE, los dirigentes y militantes de UPyD y Ciudadanos están obligados a ser ejemplares en sus relaciones y a no recurrir a vías tan sucias como la obsesión por el poder, la trifulca permanente, la corrupción, el egoísmo y la lucha fratricida, que con tanto descaro han exhibido partidos como el PSOE, el PP y los nacionalismos catalá, vasco y gallego, hoy despreciados por los auténticos demócratas y por la gente de bien en España.

Voto en Blanco


Los demócratas españoles están premiando a UPyD

28.02.09 | 16:55. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, UPyD

Las últimas encuestas confirman el crecimiento constante de UPyD y de su líder, Rosa Diéz, que ya supera a Zapatero en valoración popular. La clave del empuje de UPyD está en que los demócratas, la gente honrada y los muchos ciudadanos libres que se sienten hastiados del bipartidismo corrupto y arrogante que domina la política española están retirando su apoyo a los partidos tradicionales y entregándolo a partidos nuevos que apuestan por la verdadera democracia.

Premiado por su voluntad de cambio, por su rechazo a la corrupción, por su decisión de reformar la Constitución y la Ley Electoral y porque es capaz de decir en todos los rincones de España lo que los demócratas quieren oir, UPyD aparece en las últimas encuestas catapultado por los ciudadanos hasta posiciones que resultan impensables para un partido nuevo y sin apenas dinero, con poco más de un año de vida. Tanto en Galicia como en el País Vasco el partido de Rosa Diéz podría obtener escaños y en ambos territorios podría convertirse en la llave del poder, mientras que a nivel nacional, la intención de voto refleja el empuje de un partido que ya se perfila como la tercera fuerza política del país, por delante de Izquierda Unida, de CIU y del PNV.

Pero el dato más sorprendente de las encuestas recientes es que Rosa Diéz supera ya en valoración a Zapatero, al que por primera vez suspenden los ciudadanos, y también a un Rajoy salpicado por los escándalos de corrupción, cuyo liderazgo en la derecha no logra captar adhesiones ni votos, a pesar del retroceso de Zapatero, cuya imagen cae ya, víctima de su fracaso al gestionar la crisis económica y de los escándalos recientes, que muestran a su partido como un conglomerado de nuevos señoritos arrogantes, despilfarradores y privilegiados.

La rebeldía de una creciente fuerza demócrata que quiere cambiar las cosas en España y que tiene el firme propósito de instaurar, de una vez por todas, la democracia, degradada por los actuales partidos, que la han transformado en una burda y despreciable oligocracia, queda nítidamente reflejada en las encuestas publicadas por el Mundo, ABC, El País y El Periódico de Cataluña. En todos esos medios se aprecia el fuerte crecimiento de UPyD y el estancamiento de los agotados partidos tradicionales y de los nacionalismos, que podrían haber iniciado ya su inevitable declive en Galicia y el País Vasco.

Voto en Blanco


"Ciudadanos" y "UPyD" se convierten en "la esperanza" de los demócratas españoles

15.02.09 | 20:12. Archivado en Partido Popular, PSOE, Política, Democracia, Corrupción, UPyD

En un país sin calidad democrática, infectado de partitocracia, mal gobierno, corrupción y cansado de imágenes y gestos que destilan obscenidad política, como la reciente cacería de muflones del ministro y el juez, los nuevos partidos "UPyD" y "Ciudadanos" representan un ejemplo, una esperanza y un refugio para los auténticos ciudadanos y para la gente honrada. La profunda depresión económica ha acelerado el descontento de los ciudadanos ante una clase política que es incapaz de hacer frente al problema y que con sus errrores y mal gobierno, está convirtiendo a España en una eficiente fábrica de parados y de pobres.

El olor que despide la política es cada día más insoportable y, en estas circunstancias, los demócratas españoles y la gente honrada que está cansada de las inmundicias del bipartidismo, contempla a los nuevos partidos políticos "UPyD" y "Ciudadanos" como la última ilusión y se aferran a ellos para poder creer que todavía hay sitio para la esperanza en este país de sinvergüenzas y pillos, muchos de ellos apalancados en el poder.

Hace una semana, unas dos mil personas en Barcelona y medio centenar en Madrid se concentraron, convocadas por "Ciudadanos", partido de la Ciudadanía, para exigir la dimisión del presidente de la Generalitat, José Montilla, por no cumplir la sentencia del Tribunal Supremo que obliga a preguntar a los padres en qué lengua quieren que se escolarice a sus hijos. Albert Rivera, líder de "Ciudadanos", ha advertido que no se cansarán hasta que el bilingüismo "se haga realidad". También ha lamentado que el Partido Popular de Cataluña no secundara el acto.

Por su parte, Rosa Díez en su última intervención en Galicia volvio a ofrecer la frescura y limpieza de un nuevo partido transversal, laico y español, que dice lo mismo en las Vascongadas que en Madrid o que en Vigo, un partido no contaminado de miserias y corrupciones que defiende valores españoles y que persigue lo mismo que desean cientos de miles de auténticos demócratas: elecciones con listas abiertas, una nueva Ley Electoral, la liberación del chantaje que ejercen los nacionalistas, un nuevo sistema educativo, un pacto de Estado contra la crisis y la corrupción, el respeto a todas las lenguas, incluyendo la lengua común, perseguida en algunas autonomías, respeto a la libertad y a la Constitución y una reforma que convierta en racional el enorme y grueso Estado, con más del doble del pernonal que necesita cobrando cueldos del erario público, muchos de ellos sin nisiquiera trabajar.

Ante las elecciones gallegas y vascas de marzo, el panorama cada día está más claro: los fanáticos y los "hooligans" querrán más de lo mismo y seguirán votando a los corruptos partidos que han llevado a España hasta su lamentable situación actual, convirtiéndo al país en una eficiente fábrica de parados y pobres, mientras que los ciudadanos que desean una regeneración y un resurgir ético y democrático recurrirán al voto en blanco, a la abstención activa o al apoyo de partidos limpios y esperanzadores como "UPyD" y "Ciudadanos".

Voto en Blanco


UPyD: la luz en el tunel

10.10.08 | 18:12. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, España, UPyD

No sé si Rosa Díez (R-10) es consciente de que el tiempo y los acontecimientos le ayudan y que ella encarna hoy la luz y la esperanza en el oscuro túnel de la política española. No sé si ella lo sabe, pero el pasado 4 de octubre, cuando su partido, UPyD, celebraba con un acto su primer aniversario, sus seguidores sintieron ese espíritu mesiánico y pionero que suele iluminar las grandes aventuras y gestas.

UPyD nació hace un año en medio del escepticismo y del desprecio, pero hoy es un partido que crece en intención de votos, que concita esperanzas en el desolado panarama político español y que cada día arrebata más adeptos tanto a la izquierda como a la derecha.

El nuevo partido ha sabido conectar con un sentimiento incipiente en España, el del rechazo a la partitocracia y a sus arrogancias y abusos, que hoy es apenas un movimiento que florece entre intelectuales y ciudadanos libres, pero que, como ocurrió en la Italia de los años noventa, pronto se convertirá en la pólvora (Manos Limpias) que se llevará por delante a la corrupta e ineficiente oligocracia de partidos que nos gobierna. El de Rosa Díez es un partido que más que apostar por las ideologías, frágiles y desgastadas, ha apostado por los derechos civicos y los valores, que no se desgastan jamás.

>> Sigue...


El gran riesgo de UPyD

16.04.08 | 17:32. Archivado en Política, Democracia, UPyD

La ambigüedad de Rajoy y su discurso débil y condescendiente están propiciando un rápido trasvase de simpatías desde el PP hacia UPyD, que aparece ante muchos ciudadanos como el único partido que defiende la unidad nacional, la democracia y la igualdad entre los españoles, tres conceptos básicos para una nación avanzada.

Por otra parte, con el objeto de desestabilizar a Rajoy y socavar su liderazgo en la derecha española, el diario "El Mundo" y la cadena COPE prestarán, a partir de ahora, un apoyo creciente a Unión, Progreso y Domocracia y a su portavoz y rostro visible, Rosa Díez.

Ese trasvase de simpatías y el apoyo mediático de esos poderosos medios que, tradicionalmente, apoyaron a la derecha representan un gran impulso teórico para UPyD, un partido que tiene la base y la solvencia suficiente para crecer, pero también un gran peligro porque puede escorar el centro de gravedad de UPyD hacia la derecha y radicalizarlo, dañando así su transversalidad, que es, junto con su defensa de la regeneración democrática, el gran valor del partido.

>> Sigue...


Jueves, 21 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Septiembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930