Voto en Blanco

El saqueo de Chipre es la tumba de la "Europa decente" y el auge de la "Europa de los ladrones"

26.03.13 | 23:39. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Europa, Corrupción, España

La "Europa de los ladrones" se está abriendo camino de una manera estremecedora e implacable. Muchos europeos tiemblan ante las fechorías impunes de sus dirigentes políticos. La última amenaza: los depósitos bancarios europeos de mas de 100.000 euros están en peligro y pueden ser saqueados.

Durante décadas, la Unión Europea fue un proyecto decente, admirado por el mundo, que pretendía unir pueblos y naciones en torno a la paz, la prosperidad y la democracia, pero hoy, bajo el liderazgo de una Alemania que no consigue liberarse de sus ambiciones hegemónicas y del deseo de someter a los pueblos europeos "inferiores", Europa sólo es ya una despreciable conspiración de mercaderes, políticos alejados de la democracia y ladrones capaces de despellejar y saquear a sus ciudadanos.

Lo ocurrido en Chipre, donde Bruselas impuso, como condición para el rescate, el robo de los ahorros de los ciudadanos depositados en los bancos, olvidando la garantía que existía sobre los depósitos bancarios, un saqueo pirata que no se perpetró porque el Congreso chipriota lo rechazó de manera tajante, es el fin de lo que quedaba de decencia en Europa y el principio de una etapa europea sucia, dominada por los saqueadores y los políticos ajenos a la democracia, un camino ya experimentado con asaltos vergonzantes en Grecia, Portugal y España.

Alemania, que ejerce un evidente liderazgo en la Europa actual por su potencia económica, es la principal responsable de la lamentable deriva y el deterioro de Europa, un continente que se aleja cada dia mas de la decencia, de la Justicia y de la democracia, para caer en manos de políticos sin escrúpulos dominados por la ideología del poder y del dinero.

Primero se habló de la Europa de los Estados; después de la Europa de los Pueblos; mas tarde de la Europa de los Ciudadanos; después parecía que se imponía la Europa de los Gobiernos; finalmente empezó a hablarse de la Europa de los Mercados; hoy, después del intento de robo perpetrado en Chipre, donde, por orden de Bruselas, pretenden robar dinero a los ciudadanos que depositaron sus ahorros en los bancos, habrá que hablar de la Europa verdadera: la "Europa de los Carteristas".

La Europa actual no sólo ha dejado de ser admirable y atractiva, sino que empieza a perfilarse como un grave peligro para la democracia mundial y para los ciudadanos, que contemplan estupefactos como el viejo sueño de una Europa Unida se desliza hacia la opresión y el abuso de poder.

Desde que estalló la crisis, los políticos se resisten a someterse al dictado de los ciudadanos, que los castigan de manera implacable por sus evidentes responsabilidades en la gestión de la economía y la política. Muchos dirigentes, desde Sarkozy a Zapatero, sin olvidar a Sócrates, Berlusconi, Papandreu y otros, han sido expulsados del poder por el voto ciudadano, pero algunos, como la alemana Merkel, se resisten a sufrir ese castigo y están dispuestos a cometer fechorías, injusticias y arbitrariedades con tal de evitar la derrota electoral.

La obsesión alemana por acabar con el déficit está llevando a algunos pueblos de Europa hasta la ruina, ya que la política de recortes y ahorros impide cualquier estímulo al desarrollo. Si a eso se agrega que algunos gobiernos, como el español de Rajoy, se niegan a ahorrar adelgazando el monstruoso Estado que han construido, plagado de enchufados, familiares y amigos del poder, y a suprimir privilegios, haciendo pagar a los ciudadanos y a las pequeñas empresas la factura de la crisis y de sus abusos, los ideales y sueños de una Europa justa y decente se derrumban y sucumben bajo el peso de la miseria y bajeza de los políticos.

En algunos países, los ciudadanos están aplastados por el poder y muchos optan por arrojarse al vacío o quemarse ante el abuso del poder que les arroja a la miseria. Algunas leyes europeas amparan la corrupción y el delito. España es un modelo de bajeza política y económica, pero no es el único país contaminado por la indecencia, un fenómeno que avanza y que corroe los cimientos de la vieja Europa.

Algunos están seguros de que una Europa sucia y quizás monstruosa, como lo fue muchas veces en su pasado de sangre y exterminio, está naciendo, amparada por los políticos del presente, arrogantes, antidemócratas, ajenos a la ciudadanía y sin valores. Por lo pronto, los poderosos de Europa, que en el pasado se dedicaban a la guerra para robar y saquear al vencido, parece que han encontrado la fórmula para seguir robando y saqueando amparados por una ley injusta y por el poder, refugiados en los gobiernos, los partidos políticos y el injusto y predador sistema financiero europeo.

Voto en Blanco

13 comentarios


La elección del papa Francisco atenta contra el dominio de los sátrapas sin ética, en el poder

25.03.13 | 09:33. Archivado en Política, Internacional, Religión, Democracia, Corrupción, España

El papa Francisco ha lanzado en sus primeros días de pontificado dos mensajes cargados de fuerza y espíritu de lucha. Ha pedido a los católicos que no se dejen arrebatar la esperanza y, al mismo tiempo, les ha recordado que poseen la dignidad de ser "hijos de Dios". Son dos mensajes que empujan hacia un cristianismo que no se limita a soportar los abusos con sumisión y paciencia, esperando el premio del cielo, sino que exigen una acción en la Tierra contra los dueños del poder que emplean el abuso, la arrogancia la arbitrariedad y la violencia para dominar, aplastar y convertir la Tierra en un infierno.

Tal vez la supervivencia y fuerza de la Iglesia Católica durante mas de dos milenios se deba tanto a la protección divina como a su sabiduría y capacidad para anticiparse a los tiempos. La elección del nuevo papa Francisco, un hombre bueno y normal, sin arrogancia, exhibición de autoridad, ni carisma, tal vez signifique el principio del fin de la triste y larga etapa histórica en la que los sinvergüenzas, arrogantes y sátrapa carismáticos se hicieron con el poder y condujeron el mundo hacia el fracaso, la desigualdad, la injusticia y el dolor.

Los ciudadanos ya no sea fían de los políticos parlanchines con exhibición de carisma porque han demostrado hasta la saciedad que suelen ser mentirosos, ególatras, crueles, injustos y muchas veces tambien corruptos y saqueadores. Mas que servir al pueblo y adoptar decisiones en defensa del bien común, siempre tienden a rodearse de aduladores, a fortalecer su poder con la ayuda de partidos políticos malsanos y plagados de forajidos y a legislar y gobernar en provecho de él mismo y de los suyos, sumiendo a los ciudadanos en el abandono y la humillación.

España es uno de los países del mundo mas azotados por una clase dirigente arrogante, mentirosa, injusta y cruel. Después de soportar el mandato del trilero Felipe González, del arrogante y fatuo José María Aznar, del taimado y mentiroso Zapatero y del falso e insensible Rajoy, los españoles, cansados de ser robados y de padecer injusticias y abusos, ya no creen en los políticos tradicionales y esperan con los brazos abiertos la llegada de alguien distinto, de una persona fiable, aunque sea un dictador.

En Italia ocurre lo mismo. Cansados de los Andreotti, Bettino Craxi, Berlusconi y de partidos políticos que, tarde o temprano, se convierten en asociaciones de maleantes, los ciudadanos mas conscientes y demócratas frustrados o asqueados, se han refugiado en la abstención o en la opción "antipolítica" contestataria encabezada por Beppe Grillo y su iconoclasta "Movimiento 5 Estrellas", desde el que se califica abiertamente como "criminales" a los políticos de siempre.

El robo de los ahorros de los ciudadanos en Chipre, ordenado por Bruselas e impuesto por una Alemania que vuelve a ser hitleriana en lo económico, así como la estafa a los españoles perpetrada con las participaciones preferentes, y los abusos y canalladas cometidas por el sistema bancario contra los desamparados ciudadanos con unos desahucios protegidos desde el poder político, demuestran hasta que punto son miserables y canallas las clases dirigentes europeas, dueñas de los destinos del antaño continente civilizado y de vanguardia, hoy convertido en un enorme basurero político y moral del que conviene huir.

El nuevo papa Francisco, que, en teoría, es nada menos que el representante de Dios en la Tierra, renuncia a los palacios, al dinero, a la ostentación, viaja en bus o en metro y cuida a los ancianos enfermos en las noches. Es, sobre todo, un hombre con valores y cargado de normalidad, sin las ostentaciones y aspavientos del poder, consciente de que su valor se medirá por la capacidad de servicio y por sus virtudes, no por su poder y dominio. Comparado con el perfil del nuevo papa, el de tipejos como la Merkel, Hollande, Rajoy, Rubalcaba y Berlusconi son pura basura ostentosa y vacía, peligrosa para el ciudadano, al que aplastan con frecuencia y sin remordimiento, para la cultura y el futuro de la humanidad.

La humanidad y la civilización se juegan mucho con la opción de Francisco al frente de la Iglesia, Si triunfa, su éxito representará el fin de los políticos depredadores y canallas que hoy dominan buena parte del mundo, incluyendo a países que, sin merecerlo, se autoproclaman "demócratas". Nadie se fía ya de charlatanes que, a pesar de su brillantez como oradores, terminan engañando y robando como cuatreros y envileciendo todo lo que tocan con sus manos corruptas y cargadas de arrogancia y privilegios. El fin de esa raza de malos dirigentes, incapaces de ser justos y ejemplares, es cuestión de vida o muerte para el género humano.

Voto en Blanco

5 comentarios


La marea decente italiana asusta a los políticos españoles

03.03.13 | 18:45. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Corrupción, España

Los políticos españoles, asustados ante la marea de decencia y dignidad que se ha levantado en Italia, han dado órdenes a sus periodistas sometidos para que llamen "cómico" a Beppe Grillo y denigren a su "Movimiento 5 Estrellas", comprándolo con Torrente o cualquier populismo indecente. Sin embargo, hay mas dignidad y decencia en Beppe Grillo y sus seguidores antipolíticos de Italia que en el Congreso y el Senado de España, la Casa Real, Rajoy, Rubalcaba y sus dos respectivos equipos de colaboradores.

Lean el siguiente párrafo de Grillo, cargado de verdadera democracia, ética política y verdad, y se convencerán:

"Hemos delegado la democracia en unos delincuentes. Estamos hartos de ver cómo los complejos impiden llevar a cabo lo que la inmensa mayoría de los ciudadanos piden a gritos. Nos hemos dejado engañar con herramientas para expoliar a nuestros pueblos, como la moneda europea, los discursos del miedo y los espectáculos que dan esos cómicos no profesionales que llamamos políticos, cuando deberían ser declarados abiertamente criminales. Mientras tanto, este hartazgo lleva a vacíos de poder que ocupan los extremismos. Fijémonos en Grecia y en el engaño de Amanecer Dorado. Nosotros, sin embargo, hemos hecho lo contrario. Hemos llenado ese vacío con ciudadanos honestos y preparados, pero en vez de darnos las gracias los tenemos a todos encima, con calumnias, ofendiéndonos. Nos llaman fascistas, antipolíticos, populistas, excéntricos e incluso masones. Que les quede claro que todo esto nos da igual: somos un golpe de orgullo, de dignidad, de decir que somos italianos, cosa de la que nos hemos avergonzado durante 15 años cuando se nos relacionaba con el berlusconismo. Ahora sacamos la cabeza y decimos orgullosos que somos ciudadanos corrientes que por un tiempo asumimos el reto de reconstruir este país. No podíamos quedarnos quietos mientras esta gente roba y deja a dos generaciones en la miseria. Si tenemos que ser oposición un tiempo, no nos importa. Pero oposición de los partidos, de todo el sistema. Cuando pretendan aprobar alguna ley que coincida íntegramente con nuestras propuestas, de buen agrado lo apoyaremos, venga de quien venga. Mientras tanto, que no esperen nada de nosotros que vaya en otra dirección." (Beppe Grillo)

Voto en Blanco

11 comentarios


La victoria de Grillo en Italia, una gran esperanza para todo el mundo

28.02.13 | 09:51. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Europa, Corrupción, España

La victoria de Beppe Grillo y de su "Movimiento 5 Estrellas" en Italia, donde han logrado nada menos que el voto de uno de cada cuatro italianos, constituye una gran esperanza para el mundo y tal vez el primer paso sólido para derrotar a la peor amenaza del planeta: los políticos tradicionales, la gente que ha construído el mundo sucio e injusto que habitamos, un mundo diseñado desde la corrupción y la perversión, que los ciudadanos no se merecen. Si Grillo y sus seguidores, a los que "la casta" llama "antisistemas", resisten, no se corrompen e imponen sus criterios a la vieja y rastrera "casta", es posible que empiece a cambiar el rumbo de la Historia y representen el principio del fin de la repugnante alianza político financiera que se ha adueñado del poder mundial.

Italia entera habla ahora con esperanza de regeneración y muchos millones miran ya con desprecio a la "casta" política que ha gobernado el país en las últimas décadas, arruinándolo y masacrando todos los valores y esperanzas. Los rebeldes italianos creen que la vieja política merece ser erradicada sin miramientos y que sus servidores, los actuales políticos, expulsados del poder con desprecio y sin honor porque el mundo no les debe nada. La nueva esperanza que florece en Italia y que ojalá contagie al mundo entero se debe a la victoria de Beppe Grillo y su "Movimiento 5 Estrellas", una fuerza que ha sabido aglutinar a los verdaderos demócratas italianos y a los millones de ciudadanos cansados de soportar en el poder a los viejos políticos corruptos y saqueadores de siempre, expertos sólo en destruir la nación y en asesinar los valores y los principios mas nobles.

Los sucios políticos de siempre pretenden convencernos de que el actual es el único mundo posible, pero es mentira. El mundo mejoraría notablemente solo con la desaparición de los políticos tradicionales y sus partidos, verdaderas escuelas de sátrapas antidemocráticos sin respeto al pueblo y a los valores. Los seguidores de Grillo, como todos los verdaderos demócratas del planeta, saben que la división entre derechas e izquierdas es falsa y que la única división real es entre opresores y oprimidos, entre la arrogante y privilegiada "casta" de los que mandan y los ciudadanos marginados, engañados y muchas veces aplastados.

Contemplar al caducado Berlusconi, un "profesional" de la vieja política inmoral e indecente, temblando ante la marea de los jóvenes que crece imparable en Italia y a Pier Luigi Bersani, otro político al viejo uso, varias veces ministro y curtido en las antiguas miserias de la "casta" italiana, sólo comparable a la española por su corrupción y desvergüenza, renegar de su pasado y asegurar que cambiará la ley electoral y luchará con todas sus fuerzas contra la corrupción y por la regeneración, sólo para presidir el gobierno con el apoyo de los votos del movimiento "5 Estrellas", es un placer casi insuperable para todo auténtico demócrata europeo.

Esos millones de italianos que han votado la "antipolítica" del "Movimiento 5 Estrellas" están haciendo mas por la regeneración de la podrida Italia, en los pocos días transcurridos desde las elecciones, que toda la clase política italiana en las últimas siete décadas, desde que se instauró la democracia tras la derrota de Musolini.

El movimiento que encabeza Grillo es la respuesta italiana al llamamiento a la rebeldía de los jóvenes que hizo Stéphane Hessel, autor del best seller "Indignaos", inspirador del movimiento español 15 M, en cuyo testamento pide a los jóvenes que no se rindan y sigan luchando pacíficamente contra el sistema injusto y contra la casta que pervierte nuestro mundo.

La vieja política ofrece en todo el mundo un balance sucio y dramático. El mundo que nos han construido los González, Zapatero, Aznar, Rajoy, Sarkozy, Merkel, Berlusconi, Monti y miles de ineptos arrogantes y egoístas como ellos es un mundo sucio, sin valores, sin justicia ni felicidad. Después de muchas décadas con estos energúmenos mandando, el mundo que nos legan no es mejor sino peor que el que ellos encontraron. La desigualdad, el desempleo, la injusticia, la pobreza, la explotación laboral y sexual, el miedo y mil lacras mas infectan el mundo que ellos gestionan en nuestro nombre, mientras que ellos, "la casta", se han construido una exclusiva burbuja de lujo, privilegios y arrogancia que no merecen por haber fraguado con su gestión el retroceso, el dolor y el fracaso.

Un país como España puede gestionarse con solo 10.000 políticos o quizás con menos, pero ellos han colocado en el Estado, con sueldos generosos, a casi medio millón de parásitos que, sin otro mérito que el de ser familiares, amigos o gente con carné de partido, no aportan ni un ápice al bien común o a la eficacia. Ese es el comportamiento clásico de la casta que de ser erradicada como el cáncer, acostumbrada a anteponer sus intereses al bien común.

Los viejos políticos tienen que desaparecer antes de que terminen con lo que queda de decencia en nuestro mundo. Beppe y sus seguidores "antipolíticos" se han alzado contra esa canalla, abriendo una senda que los demócratas y la gente decente de todo el mundo debe seguir con esperanza.

Voto en Blanco

19 comentarios


¡Viva Clint Eastwood y su decente grito de libertad!

El director de cine Clint Eastwood ha lanzado un grito de libertad y decencia que ha trascendido el ámbito de la convención republicana de Estados Unidos, donde fue pronunciado, y ha atravesado de parte a parte el atribulado mundo que vivimos, entusiasmando a los que sufren la opresión y el estúpido liderazgo de los políticos. "El país es nuestro, los políticos son nuestros empleados", afirmó con la rotundidad y autoridad que le confieren su prestigio, y agregó: "A alguien que no hace su trabajo, hay que echarlo".

El grito "el país es nuestro y los políticos son nuestros empleados" tiene sentido en democracia y es acorde con el texto y el espíritu de la Constitución de los Estados Unidos, pero suena como un sueño lejano en Europa y otras zonas del planeta, donde los políticos han violado la democracia y sus reglas básicas, han expulsado al pueblo de los procesos de toma de decisiones y ejercen la política como auténtico monopolio.

Lo que ha dicho Eastwood es lo que pensamos y gritamos millones de demócratas en todo el mundo cuando contemplamos y analizamos la labor devastadora, torpe, arrogante e ilegítima de nuestros políticos, gente que nos conduce hasta el matadero violando a diario la democracia que dicen gestionar, malgobernando a sus pueblos, destruyendo los valores, incapaces de reformar los fastusos estados que administran, de renunciar a sus privilegios y de compartir el dolor y las privaciones de sus pueblos.

Nuestros gobernantes, en teoría demócratas, se comportan con la arrogancia típica de los tiranos. Ellos no se consideran servidores públicos, ni empleados de los ciudadanos, sino elegidos por el destino para imponer sus criterios y aferrarse a sus privilegios de espaldas a la voluntad popular. El país parece propiedad de los políticos y,para ellos los intereses y deseos de la ciudadanía son secundarios, lo que les convierte en verdaderos enemigos de la democracia y del bien común.

El grito de Clint Eastwood lo comparten millones de demócratas de todo el mundo, frustradosno sólo porque la democracia ha sido desvirtuada y transformada por los políticos en una tiranía de partidos y de élites profesionalizadas y aferradas al poder, sino porque la gestión del mundo por parte de los políticos es deficiente, injusta y generadora de desigualdad, opresión, violencia, desempleo y desamparo de los más débiles.

Voto en Blanco

9 comentarios


Mario Draghi tiene razón y no es un monstruo. Los monstruos son Rajoy y su gobierno

Nuestros políticos, gente mentirosa y poco fiable, nos venden la tesis de que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, es un monstruo por oponerse a la compra masiva, en el mercado secundario,de la devaluada e insegura deuda pública española, una actuación que, sin duda, provocaría la bajada de la prima de riesgo. Cansado de escuchar esas acusaciones tendenciosas, Draghi ha dicho la verdad al afirmar que el problema no está en el Banco Central, sino en los gobiernos, que, con sus políticas contrarias al bien común, están llevando a sus naciones y pueblos hasta la ruina y el desastre.

La verdad, dicha por Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, suena desafiante, poderosa y convincente, pero de poco nos sirve porque la caterva de politicastros españoles se niega a asumir esa verdad. Draghi ha alertado de que la razón por la que algunos países periféricos están sufriendo fuertes recesiones es porque han adoptado el camino "fácil" de subir impuestos en vez de recortar el gasto público. "La consolidación fiscal debe centrarse más en recorte de gastos y menos en subir impuestos". En su opinión, las políticas que van en la dirección opuesta "son la razón por la que algunos países no están viendo los beneficios y sus economías siguen en recesión”.

Al pronunciar esas palabra, Draghi pensaba, probablemente, en España, el país más enfermo de Europa, que se dispone a subir el IVA, lo que equivale a acentuar todavía más la recesión y el hundimiento de la economía, un país desgraciado y gobernado por políticos sin escrúpulos que prefieren castigar a los ciudadanos y al mismo núcleo de la nación antes que renunciar a sus sucios e inmerecidos privilegios y a reducir el monstruoso e incosteable Estado que ellos han creado.

¿Está claro? Los verdaderos mentirosos, antiespañoles y monstruos son Rajoy y su gobierno, cuyas únicas actuaciones de relieve contra la crisis han consistido en subir impuestos y castigar a los ciudadanos con recortes de ingresos y servicios, mientras se niegan, miserablemente, a recortar el desproporcionado e injusto gasto del Estado.

Casi todos los recortes practicados, algunos dolorosos tan drásticos que representan el asesinato del Estado de Bienestar y de las clases humildes y medias de España, habrían podido evitarse si Rajoy y sus ministros hubieran suprimido los lujos, abusos, privilegios inmerecidos, despilfarros, caprichos y sinvergonzonerías que rodean a la clase política española y que hacen inviable el grueso y seboso Estado español. El lugar de congelar pensiones, reducir el sueldo de los funcionarios, suprimir el cheque bebé o dañar gravemente la calidad de la educación y la salud, deberían haber suprimido el Senado, reducido el sueldo y las pensiones de los políticos, haber despedido a los cientos de miles de amiguetes y familiares colocados en el Estado sin que aporten nada al bien común o cerrado las miles de instituciones, empresas y televisiones públicas abiertas por los políticos para su exclusivo beneficio, para incrementar la capacidad de gasto y para colocar a sus amigos.

Draghi ha dado en la diana y ha puesto el dedo en la llaga. El problema no es la crisis, sino la casta política, que funciona en contra del bien común, del interés general y de la decencia democrática. Para muchos de nosotros resulta tan evidente esa verdad que nos ha convertido en disidentes y nos ha hecho jurar que jamás volveremos a las urnas mientras políticos de esa calaña sigan al frente del Estado, pero para otros, convertidos en peligrosos y torpes esclavos fanáticos por la propaganda y el odio alimentado desde el poder, esa verdad es ignorada y siguen pensando en las patrañas inventadas por los partidos para ocultar la gran verdad de la culpabilidad de nuestros políticos:"Draghi es un enemigo de España", "Merkel se niega a ayudarnos", "Europa no funciona", "en Europa no hay solidaridad", etc.

La verdad pura y dura es la que ha dicho Draghi, que nuestros políticos, gente miserable y patrocinadora de una política tan antidemocrática como corrupta, prefiere castigar a su pueblo y destruir la nación antes que reducir el sucio y nauseabundo ámbito de intereses, privilegios y ventajas que se han construido dentro del sistema político español.

Voto en Blanco

26 comentarios


La crisis de YPF traerá un inmenso dolor a España

La expropiación de Repsol-YPF en Argentina causará a España un inmenso dolor y demostrará una verdad triste y dramática: España está sóla y carece de amigos en el mundo. Ni la Unión Europea, ni los Estados Unidos, ni nadie moverá un dedo a favor de España. Ante el expolio pirata argentino, la reacción de Estados Unidos ha sido tibia y ajena a la defensa del derecho internacional, mientras la Unión Europea declara que no tiene instrumentos de presión contra Argentina y no parece dispuesta a practicar embargos y represalias. Una de las claves poco conocidas del asunto es que las grandes multinacionales de siempre envidian las reservas de crudo descubiertas por Repsol en Argentina y quieren controlarlas. Las reservas argentinas, en teoría nacionalizadas, pasarán a ser controladas, con el tiempo, por otra multinacional del sector, probablemente Exxon, algo que saben Obama y Hilary Clinton. Los españoles, un perro flaco al que todo se le vuelven pulgas, sufrirán en silencio la humillación y descubrirán amargamente que no tienen amigos, que el derecho internacional no existe para un mundo dominado por piratas y que la única manera de defender los intereses propios en el mundo es poseyendo inteligencia, fuerza bruta, una buena flota y, si es posible, un arsenal atómico.

Las absurdas e inútiles declaraciones altisonantes del gobierno de Rajoy, prometiendo reaccciones duras y apelando a los inexistentes "aliados" de España, son ridículas y se quedarán en nada. España tendrá que lamerse a solas sus heridas.

Es cierto que los demócratas y la gente decente de Argentina repudia el comportamiento pirata del gobierno de Cristina, sus mentiras y abusos de poder, carencias y vicios plasmados en el expolio de YPF, más propios de dictaduras bananeras que de un Estado moderno e insertado en la comunidad internacional, pero no es menos cierto que la masa dominante en Argentina está dominada por descerebrados fanáticos, herederos de aquellos descamisados peronistas del pasado, aunque mas confusos, cobardes y formados en el delito. Muy pocos argentinos son capaces de ver que la nacionalización de YPF es solo el paso previo al saqueo de esa compañía, que las clases gobernantes argentinas ya han planificado y preparan con la ayuda de algunos piratas internacionales.

La viuda negra argentina Cristinita Kirchner, apoyada por las hordas de villanos y mequetrefes descerebrados que suele movilizar el peronismo, se saldrá con la suya, sin que el derecho internacional violado se resienta, sin que se practique boicot alguno a la carne y a la soja. Argentina demostrará que ha medido correctamente sus fuerzas y calibrado las consecuencias antes de atacar a un país como España, sin amigos, hundido por el despilfarro y la arrogancia socialista de Zapatero, que sólo es una potencia mundial en deporte, desempleo, avance de la pobreza, drogas, trata de blancas, alcoholismo, desprecio a los políticos y fracaso escolar.

Pero nada de esto puede alegrar a España, un país que, al igual que ha asesinado su democracia y cuya clase política ha perdido el favor de gran parte de sus ciudadanos, también ha liquidado su política exterior y ha convertido su servicio diplomático en un cuerpo bien pagado de mayordomos, al servicio del gobierno de turno y de sus caciques, sin autoestima, desnortado y carente de una estrategia respetable. .

El robo filibustero de Repsol YPF traerá consigo lecciones que, probablemente, España ignore una vez más: la de que hay que ser humildes y no arrogantes, que hay que tener amigos y poder para poder defender las inversiones extranjeras de sus empresas, que los nuevos ricos no tienen sitio en el mundo si no tienen una flota temible de barcos y aviones, que Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y otros teóricos "aliados" de España sólo son competidores felices de que nos arruinemos y destruyamos.

España comprobará, gracias a la dura experiencia de Repsol YPF, que, además de un enemigo interno demoledor como la clase política que nos gobierna, inepta, cobarde y corrupta, España tiene también una copiosa cosecha de enemigos externos, camuflados como "amigos" y "aliados".

También comprobará que de nada sirve la ayuda exterior que gestiona Cooperación Internacional. Argentina, en tiempos de Zapatero, fue uno de los receptores privilegiados de la ayuda exterior española, cifrada en centenares de millones de euros que sólo han servido para apuntalar al gobierno filibustero de Buenos Aires, que al mismo tiempo que recibía euros españoles, acumulaba envidia y odio.

Los españoles deberían saber que la política exterior española, en tiempos de Zapatero, casi se limitó a repartir dinero a manos llenas por todo el mundo, sobre todo en los países "sensibles", donde los intereses españoles son muchos, como Marruecos, Argelia, Argentina y otros. Una política exterior de ese tenor no es profesional y no aporta nada. Cuando el dinero se acaba, solo queda el vacío y el resentimiento del que lo recibía y ahora le cortan el grifo. Para exportar empresas y tener intereses vitales esparcidos por el mundo, hay que tener tres cosas o, por lo menos, alguna de ellas: una flota operativa (como Inglaterra), un arsenal de bombas, preferiblemente atómicas (como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y otros) o inteligencia. España no tiene nada de eso... lo que la convierte en una potencia de opereta. Y así nos va.

Duras lecciones para un país como España, donde el divorcio entre ciudadanos y políticos es cada día mayor, mal gobernado, sin inteligencia ni grandeza en sus clases dirigentes, encabezada por el "rey cazador" y secundada por partidos y políticos profesionales que han hecho con la democracia lo mismo que Argentina ha hecho con YPF: apropiarsela y secuestrarla, después de habersela arrebatado a sus verdaderos dueños, que eran los ciudadanos.

La imagen de los ministro españoles de Exteriores e Industria en televisión, prometiendo medidas duras y represalias, es patética. España no tiene ni recursos ni cojo... para adoptar medida alguna capaz de dañar a Argentina. Y si lo hiciera, provocaría más nacionalizaciones y represalias histéricas contra los desamparados intereses españoles, generados por los descamisados y descerebrados argentinos que siguen al Peronismo. La única medida racional y proporcionada al daño es el abandono masivo de las empresas españolas de un país donde no se las quiere y en el que no existen garantías jurídicas. Una vez fuera de Argentina, cuando la viuda negra no disponga de rehenes, entonces España debería dedicar todo su esfuerzo en reclamar ante la Justicia internacional y en generar boicot antiargentino, represalias y medidas de apoyo de sus aliados y amigos, si es que los tiene., algo poco probable.

Voto en Blanco

12 comentarios


Primer Ministro islandés en el banquillo, un día grande para la democracia mundial

06.03.12 | 12:46. Archivado en Internacional, Democracia, Corrupción, España, Justicia

La fecha de ayer, 5 de marzo de 2012, será recordada en el futuro como el día en que, por primera vez, un primer ministro de una democracia occidental fue sentado en el banquillo y juzgado por despilfarrar y llevar a su pueblo hasta la ruina. No se juzgo en Islandia al que fue primer ministro de 2006 a 2009, el conservador Geir Haarde, por haberse quedado con dinero público, sino por haber gestionado mal el dinero de todos, gastando demasiado y conduciendo a su país hasta el desastre económico.

En ese futuro, no demasiado lejano, la gente no entenderá como existieron pueblos tan acobardados y esclavos como el español que no sólo consintieron que un inepto despilfarrador como Zapatero los llevara hasta la ruina económica, sino que, en lugar de castigarlo, lo condecoraran y premiaran con una pensión vitalicia de lujo, una oficina permanente costeada con los impuestos de sus víctimas y un sueldo suplementario como miembro del Consejo de Estado.

Islandia siempre ha sido diferente. Es una isla alejada casi mil kilómetros del punto más cercano del continente europeo, con una naturaleza agresiva y rara, llena de volcanes, géiseres y barro hirviente, cuyos 330.000 habitantes, pocos más que los españoles que habitan La Rioja, han desarrollado pautas de comportamiento político singulares, que, sin duda, pasarán a la historia como pioneras y ejemplares. En los últimos cuatro años, desde que la crisis financiera hundió el país en una inesperada miseria, el Gobierno renunció a asumir la monumental deuda de los tres bancos más importantes, los nacionalizó, garantizó los ahorros de sus ciudadanos y dejó en la estacada a los extranjeros, sobre todo británicos y holandeses que tenían dinero en esas entidades. Además, se abrieron decenas de juicios por corrupción contra directivos bancarios y se acabaron presentando cargos contra el por entonces primer ministro, el conservador Geir Haarde, que se convirtió ayer mismo en el primer jefe de Gobierno mundial que acaba en el banquillo por el 'crash' económico.

Lo ejemplar, innovador y fascinante de Islandia es que el pueblo logró imponerse sobre su clase política y financiera y que, como consecuencia de ello, se practicó la Justicia y se abrió un camino que, con seguridad, tendrá continuidad en el futuro, lo mismo que lo abrieron la primera mujer que se matriculó en una universidad o el primer negro que se sentó en un autobús americano donde los asientos estaban reservados a los blancos.

El comportamiento de los islandeses sentando en el banquillo a su máximo dirigente políticos por gastar demasiado y por gestionar mal la crisis creará escuela y constituye un fascinante triunfo de la democracia real frente a la inmensa jauría de canallas, corruptos y aprovechados que hoy gobiernan en la mayoría de los países, protegidos por la más insultante impunidad y con vía libre para arruinar a sus pueblos con sus despilfarros y privilegios, para convivir con la corrupción y para practicar desde el poder la arbitrariedad, el abuso y el saqueo de los bienes públicos.

Gracias al paso dado por los islandeses, los españoles del futuro sentirán vergüenza de aquellas generaciones, de las que, por desgracias, formamos parte, que permitieron que tipos como Zapatero y Rajoy prefirieran subir los impuestos y esquilmar a los ciudadanos antes que renunciar a sus lujos y privilegios o que optaran por reducir los salarios y las prestaciones sociales antes que eliminar las oprobiosas y antidemocráticas subvenciones a partidos políticos, sindicatos y organizaciones patronales, por citar sólo un par de ejemplos de los muchos que ponen de manifiesto la degradación de la democracia, el matrimonio existente entre la política y el abuso de poder y el escandaloso predominio de la avaricia y de la corrupción política sobre la voluntad popular.

Voto en Blanco

20 comentarios


España tiene un gobierno tullido, incapaz de defender sus intereses

La crisis de los pepinos ha demostrado, de manera convincente, que España tiene hoy un gobierno tullido, sin prestigio ni capacidad de maniobra, que ni siquiera sabe defender los intereses españoles en el escenario mundial. A pesar de la injusticia comprobada de la acusación alemana contra los pepinos españoles, ni siquiera ha existido una disculpa, ni una condena de las instituciones europeas, ni se ha producido la reacción inteligente airada y temible que debería haber surgido del gobierno español, en defensa de sus intereses eonómicos.

La conclusión emerge con fuerza: a la vista de los acontecimientos, los españoles pagamos demasiados impuestos para sostener a un gobierno despilfarrador e incompetente.

Los pepinos han demostrado, hasta más allá de toda duda, que Zapatero ha convertido a España en un guiñapo que ni siquiera es respetado en el escenario mundial. Golpear a España sale gratis y, además, proporciona votos a los gobiernos de los laboriosos países nórdicos, donde se contempla a España como un país de vagos despilfarradores, incapaces de avanzar hacia la prosperidad y cobardes por soportar un gobierno inútil, que hacía alarde de su riqueza hace apenas cuatro años, pero que ahora se arrodilla ante la Europa rica pidiendo limosnas.

La Europa comunitaria es hoy cualquier cosa menos un proyecto común justo e ilusionante. Es un club de burócratas bien pagados, sometidos a los gobiernos más fuertes, que permanece impasible mientras los poderosos y ricos humillan impunemente a los pobres y en cuyo seno se están desatando sentimientos xenófobos, de prejuicios frente al sur, de desprecio a los débiles y de superioridad racial, rasgos que ya en el pasado causaron una terrible guerra mundial y el extermino de pueblos y razas que Alemania consideraba inferiores.

Imaginemos que un ministro regional español hubiera prohibido, por ejemplo, la venta de coches alemanes BMW en su territorio porque sus sistemas electrónicos funcionan mal y saturan los talleres de reparaciones. La reacción alemana, a pesar de que la acusación, en este caso,tenía bastante certeza, habría sido temible y España habría tenido que pedir disculpas una docena de veces, tras ser penalizada y doblegada por su insolidaridad y frivolidad.

Con los pepinos españoles ha ocurrido justo lo contrario. Culpados injustamente de ser portadores de una bacteria patógena mortal, ni siquiera se han producido disculpas, a pesar de que la falsa acusación ha causado cientos de millones de euros de pérdidas y la ruina de la exportación agrícola de un país que, al menos en teoría, es socio y aliado de Alemania.

En Europa rige la dictadura de los que tienen dinero y se consideran superiores, una situación injusta frustrante que puede acabar con todo rastro de europeismo en los paises del sur, desde Grecia a Irlanda, pasando por Italia, España y Portugal.

Pero no toda la culpa es del legendario desprecio de los alemanes hacia otros pueblos que ellos consideran inferiores. Mucha culpa la tiene el gobierno socialista español, presidido por un mequetrefe fracasado, recientemente desautorizado por su propio pueblo en unas elecciones en las que su partido ha sido humillado, que ya solo causa risa en el mundo, un tipo que hace menos de cinco años "amenazaba" a Francia y Alemania con "sobrepasarlas" en renta per cápita pero que ahora, tras haber arruinado a su país con una política inepta y alocada, se ha convertido en un pedigüeño humillado, un tipo tan blando y suplicante que ya ni siquiera es capaz de defender a su país ante una injusticia de tamaño gigante.

Voto en Blanco

7 comentarios


¿Son los portugueses los mas tontos de Europa?

01.05.11 | 17:56. Archivado en PSOE, Internacional, Democracia, Economía, Europa, Corrupción, Zapatero

Creíamos que éramos los españoles, pero resulta que los portugueses nos han arrebatado el liderazgo como país mas tonto de Europa.

La “estupidez” de España se basaba en que hay todavía millones de españoles que siguen apoyando a Zapatero y a los socialistas, a pesar de que nos han llevado hasta el borde del abismo y han llenado el país de desempleados, pobres y corruptos. Pero al menos los españoles hemos tenido un gesto de dignidad y obligado a Zapatero, el inepto de la Moncloa, con nuestro rechazo, a que renuncie a presentarse en 2012.

Lo de Portugal es peor. A pesar de que el socialista Sócrates ha llevado a su país hasta la pobreza real y el atraso, perdiendo en pocos años los logros alcanzados con esfuerzo en el pasado, resulta que el socialismo está avanzando y ganando puntos, según revelan unas encuestas insólitas que sorprenden en toda Europa.

A pesar de que Portugal ha tenido que pedir el rescate europeo, lo que le llevará a mayores sacrificios y retrocesos económicos y sociales, los socialistas portugueses suben en los sondeos y el partido de Sócrates avanza 11,6 puntos desde marzo. Los sorprendentes datos hacen posible pensar en una nueva victoria socialista en las elecciones anticipadas del próximo 5 de junio.

¡Increíble pero cierto!

Voto en Blanco

11 comentarios


Estrategias de comunicación perversas

Hace días asistí en Madrid a una reunión con periodistas y comunicadores expertos en marketing político para discutir sobre "Estrategias de Comunicación Política". Salí tan frustrado de aquel encuentro que he decidido contar mis imporesiones para diluir, en lo posible, la frustración profesional y científica que me produjo aquella cita.

A los diez minutos de empezar el debate descubrí que aquello era una reunión de mentirosos que discutían sobre la manera más eficaz de mentir. Todos otorgaban a las estrategias más improtancia que a los contenidos de los mensajes, más valor al político y a sus intereses que a los intereses de los ciudadanos y de la nación, un planteamiento perverso con el que en nada estoy de acuerdo.

Hablaron de recursos de comunicación tan conocidos como utilizar las redes sociales para "ganar adeptos", conseguir titulares en los medios y desacreditar y destrozar los planteamientos del adversario. Se extendieron en analizar la mejor forma de utilizar el ventilador para esparcir inmundicias y mentiras, en cómo confundir a la audiencia y de que forma ocultar las propias debilidades y carencias, explotando las del contrario.

Aquello me parecía un auténtico disparate. Les dije que las estrategias eran importantes, pero que mucho más importantes eran los mensajes. Les expliqué que la única manera de ganar unas elecciones es conectar con la audiencia y decirle a los ciudadanos lo que los ciudadanos quieren escuchar. Les cité el ejemplo de los republicanos que ganaron varias elecciones en Estados Unidos porque ellos transmitían al pueblo americano la imagen de un padre severo y recto que daba seguridad y cuidaba a la familia. Reagan, el forzudo Schwarzenegger y los Bush eran parte de ese mensaje ganador. Les dije que Obama ganó las últimas elecciones americanas porque los americanos pensaban que el padre severo se había hecho inmoral (con Georges W. Bush), que había llegado demasiado lejos y deseaban, con todas sus fuerzas, un retorno a la ética y a la decencia, valores que Obama supo encarnar a la perfección.

Algunos valoraron la aportación, pero la mayoría dijo que esas consideraciones eran tonterías y que lo importante, en comunicación política, es lograr que los mensajes se abran camino y se implanten. Dijeron que el candidato "es un producto que hay que vender" y que las técnicas de venta son casi idénticas a las que se utilizan para imponer un detergente en el mercado. Yo sabía que ese es el planteamiento clásico y al uso en marketing político, pero, personalmente, pienso que los tiempos han cambiado y que el público desea más autenticidad, solvencia y valores en los candidatos que la que observan en un detergente o una lavadora. Les repliqué entonces, con mayor detalle, mi tesis tesis de que los únicos mensajes que logran implantarse son aquellos que los ciudadanos quieren escuchar y asumir. Insistí en que Obama no ganó las elecciones porque su equipo empleara mejor el marketing y la comunicación, sino porque le dijo a los americanos lo que querían oir y porque sus promesas eran las esperadas. Como consecuencia, el pueblo le votó.

La reunión se tornó farragosa y yo me sentía cada vez más frustrado y alejado del núcleo. Me marché pronto, dos horas y diez minutos después de que comenzara, con el sentimiento de que la contaminación de la política española había llegado también hasta los consultores de comunicación y los había convertidos en lo que sus clientes, los políticos, deseaban: sagaces expertos en mentiras y engaños.

La realidad confirma esa conclusión porque si analizamos las campañas que están desarrollando los dos grandes partidos políticos españoles, descubrimos que ninguna de ella está lanzando los mensajes que los españoles quieren oir. Los ciudadanos, cuando España está en crisis, tiene a cinco millones de parados en sus calles y plazas, ha perdido la confianza en los políticos y avanza hacia la ruína y el fracaso, quieren escuchar promesas creíbles de cambio profundo, honradez, austeridad, limpieza, democracia auténtica, separación de poderes y castigo implacable a los miles de políticos sinverguenzas y corruptos que han infectado la política española.

Comprendo que este planteamiento es demasiado comprometido y decente para que puedan asumirlo y emitirlo el PP y el PSOE, partidos cuya fe en la democracia auténtica es prácticamente nula y transformados ambos en organizaciones de poder, verticales, autoritarias, sin democracia interna, dominadas por la sumisión al lider, incapaces de afrontar el debate libre y convertidas en enormes y poderosas fábricas de privilegios y de dirigentes mediocres, sin preparación alguna para gestionar una democracia de hombres y mujeres libres y responsables.

El PP está basando su campaña en acelerar el desgaste del PSOE y su mensaje central es que, ante la catátrofe del liderazgo socialista, sólo hay una opción: votar al PP, un partido capaz de devolver la prosperidad a los españoles.

El PSOE, por su parte, desmoralizado por el pésimo liderazgo de Zapatero, que ha concitado el mayor rechazo ciudadano a un líder en España, desde principios del siglo XX, basa su campaña en mentir anunciando que la recuperación económica está cerca y en demostrar que el PP y el PSOE son más o menos la misma cosa, dos partidos igualados en corrupción, abusos de poder y errores, pero con la diferencia de que el socialismo se preocupa más de los débiles y desposeidos.

Ninguno de los dos partidos se dirige al grueso de los ciudadanos españoles, ni les dice lo que quieren oir: nada de regeneración, ninguna condena profunda del podrido sistema, ningún propósito de reforzar la independencia de la Justicia, ningún cambio en la ley Electoral, ninguna promesa de abandonar los pactos contra natura con los nacionalismos cargados de odio a España, ni un gramo de rectitud y firmeza frente a la corrupción.

El mensaje del PP está dirigido a los españoles cabreados y el del PSOE a su militancia y a toda la izquierda. Ambos trabajan para masas fanatizadas que se mueven por el odio al adversario. Ninguno tiene el valor de dirigirse a los verdaderos ciudadanos, ni a una sociedad española altamente preocupado, que lo que anhela es una autentica revolución de la decencia, un cambio profundo y ético en el sistema, un avance sustancial hacia la democracia auténtica, que limite el poder de los partidos, que acabe con los sucios privilegios de la casta política, que recupere el concepto de bien común, que castigue ejemplarmente la corrupción, que devuelva independencia y fuerza a la Justicia y que convierta al ciudadano en lo que realmente debe ser: el protagonista y el soberano del sistema.

Los españoles, sin los mensajes que esperan y sin las promesas que necesitan, irán a las próximas elecciones de mayo huerfanos de esperanza y la victoria dependerá de lo que unos odien al contrario, del fanatismo de otros y de la frustración generalizada.

Una verdadera lástima, pero lógica si se tiene en cuenta que los españoles estamos en manos de una de las peores clases dirigentes del mundo.

Voto en Blanco

7 comentarios


Las democracias degradadas de Occidente silencian la revolución cívica de Islandia

14.03.11 | 20:17. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Economía, Europa, Corrupción

Los medios de comunicación nos han bombardeado hasta el último detalle, con noticias e informes, sobre las revueltas de Egipto y Libia, pero han silenciado y ocultan la ejemplar revolución cívica que se está desarrollando desde hace dos años en Islandia, donde los ciudadanos, de manera pacífica pero con ejemplar firmeza, han obligado a dimitir a un gobierno en pleno y se han reunido en asamblea permanente para reescribir la Constitución.

Precisamente porque la de Islandia es una revolución ciudadana modélica, ha sido silenciada en los caducadas y degradadas democracias de Europa, en las que el único poder consentido es el de las castas políticas profesionales y donde el ciudadano ha sido expulsado de los procesos de toma de decisiones.

La censura de la revolución de Islandia es la mejor prueba de que existe el control de la información, siempre que la información que se silencia sea peligrosa para los partidos políticos, como ocurre con el caso de Islandia.

En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno en pleno, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda, por causa de su mala política financiera, y se acaba de crear una asamblea popular para redactar una nueva Constitución en la que los ciudadanos sean los protagonistas, en lugar de los políticos.

Islandia constituye hoy el mejor ejemplo de reacción ciudadana digna y pacífica contra ese poder inepto y falto de decencia que ha prostituido la democracia y ha conducido al mundo hasta la crisis. La de Islandia es una ola de rebeldía ciudadana que los políticos temen por su capacidad potencias de servir de ejemplo y de expandirse por toda la Europa de los políticos, de la que los ciudadanos han sido expulsados.

Los hechos silenciados durante los dos últimos años son los siguientes:

2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.

2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del primer ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.

Mediante una ley, los políticos proponen la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda, a través del pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarían todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.

2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.

En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución, que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, que es una copia de la constitución danesa.

Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.

La asamblea constitucional comienza su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.

Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la revolución islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.

Lo ocurrido en Islandia ha sido considerado por políticos como Merkel, Sarkozy, Cameron, Zapatero, Berlusconi y otros como peligroso y digno de ser silenciado, no sea que los europeos decidan hacer lo mismo y ellos pierdan su indecente y antidemocrático dominio rentable sobre el ciudadano.

El boicot informativo a Islandia ha sido escrupulosamente seguido por los miles de periodistas sometidos que escriben y opinan en la prensa, la radio y la televisión, la mayoría de los cuales están comprados por le poder político, que, en contra de los criterios democráticos, proporciona a los medios concesiones exenciones y publicidad a cambio de silencios y apoyos.

Pero la lección que el pueblo islandés ha sabido dar a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo, será conocida y valorada, tarde o temprano, a pesar de la censura vulgar de las castas políticas responsables de la crisis y del desencante masivo de los ciudadanos.

Voto en Blanco

39 comentarios


Viernes, 24 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2013
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Sindicación