Voto en Blanco

Estrategias de comunicación perversas

Hace días asistí en Madrid a una reunión con periodistas y comunicadores expertos en marketing político para discutir sobre "Estrategias de Comunicación Política". Salí tan frustrado de aquel encuentro que he decidido contar mis imporesiones para diluir, en lo posible, la frustración profesional y científica que me produjo aquella cita.

A los diez minutos de empezar el debate descubrí que aquello era una reunión de mentirosos que discutían sobre la manera más eficaz de mentir. Todos otorgaban a las estrategias más improtancia que a los contenidos de los mensajes, más valor al político y a sus intereses que a los intereses de los ciudadanos y de la nación, un planteamiento perverso con el que en nada estoy de acuerdo.

Hablaron de recursos de comunicación tan conocidos como utilizar las redes sociales para "ganar adeptos", conseguir titulares en los medios y desacreditar y destrozar los planteamientos del adversario. Se extendieron en analizar la mejor forma de utilizar el ventilador para esparcir inmundicias y mentiras, en cómo confundir a la audiencia y de que forma ocultar las propias debilidades y carencias, explotando las del contrario.

Aquello me parecía un auténtico disparate. Les dije que las estrategias eran importantes, pero que mucho más importantes eran los mensajes. Les expliqué que la única manera de ganar unas elecciones es conectar con la audiencia y decirle a los ciudadanos lo que los ciudadanos quieren escuchar. Les cité el ejemplo de los republicanos que ganaron varias elecciones en Estados Unidos porque ellos transmitían al pueblo americano la imagen de un padre severo y recto que daba seguridad y cuidaba a la familia. Reagan, el forzudo Schwarzenegger y los Bush eran parte de ese mensaje ganador. Les dije que Obama ganó las últimas elecciones americanas porque los americanos pensaban que el padre severo se había hecho inmoral (con Georges W. Bush), que había llegado demasiado lejos y deseaban, con todas sus fuerzas, un retorno a la ética y a la decencia, valores que Obama supo encarnar a la perfección.

Algunos valoraron la aportación, pero la mayoría dijo que esas consideraciones eran tonterías y que lo importante, en comunicación política, es lograr que los mensajes se abran camino y se implanten. Dijeron que el candidato "es un producto que hay que vender" y que las técnicas de venta son casi idénticas a las que se utilizan para imponer un detergente en el mercado. Yo sabía que ese es el planteamiento clásico y al uso en marketing político, pero, personalmente, pienso que los tiempos han cambiado y que el público desea más autenticidad, solvencia y valores en los candidatos que la que observan en un detergente o una lavadora. Les repliqué entonces, con mayor detalle, mi tesis tesis de que los únicos mensajes que logran implantarse son aquellos que los ciudadanos quieren escuchar y asumir. Insistí en que Obama no ganó las elecciones porque su equipo empleara mejor el marketing y la comunicación, sino porque le dijo a los americanos lo que querían oir y porque sus promesas eran las esperadas. Como consecuencia, el pueblo le votó.

La reunión se tornó farragosa y yo me sentía cada vez más frustrado y alejado del núcleo. Me marché pronto, dos horas y diez minutos después de que comenzara, con el sentimiento de que la contaminación de la política española había llegado también hasta los consultores de comunicación y los había convertidos en lo que sus clientes, los políticos, deseaban: sagaces expertos en mentiras y engaños.

La realidad confirma esa conclusión porque si analizamos las campañas que están desarrollando los dos grandes partidos políticos españoles, descubrimos que ninguna de ella está lanzando los mensajes que los españoles quieren oir. Los ciudadanos, cuando España está en crisis, tiene a cinco millones de parados en sus calles y plazas, ha perdido la confianza en los políticos y avanza hacia la ruína y el fracaso, quieren escuchar promesas creíbles de cambio profundo, honradez, austeridad, limpieza, democracia auténtica, separación de poderes y castigo implacable a los miles de políticos sinverguenzas y corruptos que han infectado la política española.

Comprendo que este planteamiento es demasiado comprometido y decente para que puedan asumirlo y emitirlo el PP y el PSOE, partidos cuya fe en la democracia auténtica es prácticamente nula y transformados ambos en organizaciones de poder, verticales, autoritarias, sin democracia interna, dominadas por la sumisión al lider, incapaces de afrontar el debate libre y convertidas en enormes y poderosas fábricas de privilegios y de dirigentes mediocres, sin preparación alguna para gestionar una democracia de hombres y mujeres libres y responsables.

El PP está basando su campaña en acelerar el desgaste del PSOE y su mensaje central es que, ante la catátrofe del liderazgo socialista, sólo hay una opción: votar al PP, un partido capaz de devolver la prosperidad a los españoles.

El PSOE, por su parte, desmoralizado por el pésimo liderazgo de Zapatero, que ha concitado el mayor rechazo ciudadano a un líder en España, desde principios del siglo XX, basa su campaña en mentir anunciando que la recuperación económica está cerca y en demostrar que el PP y el PSOE son más o menos la misma cosa, dos partidos igualados en corrupción, abusos de poder y errores, pero con la diferencia de que el socialismo se preocupa más de los débiles y desposeidos.

Ninguno de los dos partidos se dirige al grueso de los ciudadanos españoles, ni les dice lo que quieren oir: nada de regeneración, ninguna condena profunda del podrido sistema, ningún propósito de reforzar la independencia de la Justicia, ningún cambio en la ley Electoral, ninguna promesa de abandonar los pactos contra natura con los nacionalismos cargados de odio a España, ni un gramo de rectitud y firmeza frente a la corrupción.

El mensaje del PP está dirigido a los españoles cabreados y el del PSOE a su militancia y a toda la izquierda. Ambos trabajan para masas fanatizadas que se mueven por el odio al adversario. Ninguno tiene el valor de dirigirse a los verdaderos ciudadanos, ni a una sociedad española altamente preocupado, que lo que anhela es una autentica revolución de la decencia, un cambio profundo y ético en el sistema, un avance sustancial hacia la democracia auténtica, que limite el poder de los partidos, que acabe con los sucios privilegios de la casta política, que recupere el concepto de bien común, que castigue ejemplarmente la corrupción, que devuelva independencia y fuerza a la Justicia y que convierta al ciudadano en lo que realmente debe ser: el protagonista y el soberano del sistema.

Los españoles, sin los mensajes que esperan y sin las promesas que necesitan, irán a las próximas elecciones de mayo huerfanos de esperanza y la victoria dependerá de lo que unos odien al contrario, del fanatismo de otros y de la frustración generalizada.

Una verdadera lástima, pero lógica si se tiene en cuenta que los españoles estamos en manos de una de las peores clases dirigentes del mundo.

Voto en Blanco


¿Están los Estados Unidos fomentando la rebelión en los países islámicos?

27.02.11 | 10:34. Archivado en EEUU, Internacional, Democracia, Europa, Corrupción, Dictadura

¿Están los Estados Unidos promoviendo las revoluciones populares en los países islámicos del norte de África y la penínsila Arábica? Está también Inglaterra e Israel en ese movimiento estratégico? ¿Por qué Gadafi acusa simultáneamente a Estados Unidos y a Al Qaeda de estimular la rebeldía? Que los grandes poderes mundiales están estimulando cambios importantes en los países musulmanes es ya una sospecha imparable que toma cuerpo entre los analistas políticos y expertos de todo el mundo. Los argumentos y datos que sustentan esa sospecha son cada día más numerosos y sólidos. Algunos expertos son todavía más osados en su análisis y hablan de una increible "alianza" entre los anglosajones (USA y Gran Bretaña), Israel, cuyo mayor beneficiario es el mundo de Bin Laden. Sin embargo, nadie parece conocer el fin de esas revueltas o qué ganaría Occidente con esas revoluciones en paises de alto valor estretégico. El objetivo final de sustituir las dictaduras por democracias, es demasiado burdo para ser creible. Tiene que haber otros objetivos ocultos y esos objetivos deben interesar por igual a Washington, Londres, Tel Aviv y a Al Qaeda. Sea cual sea el objetivo final, las monarquias tradicionales y las dictaduras personales del mundo árabe estorban ya al gran poder mundial.

Las potencias dominantes de Occidente han retirado su apoyo a regímenes y dictadores a los que había apoyado y protegido durante años, como son los casos del tunecino Ben Alí y el egipcio Hosni Mubarak. Resulta sospechoso que los grandes medios de comunicación del mundo, casi en su totalidad dominados por los anglosajones y los judíos, hayan apoyado desde el principio y sin dudarlo las revueltas de los rebeldes en Túnez, Egipto y Libia. Lo mismo ocurrió en el antiguo Sahara Español, hoy dominado por Marruecos, donde los rebeldes saharauis construyeron un campamento libre que constituyó todo un desafío para la monarquía marroquí, un conato de rebelión aquel que sirvió de ensayo para los posteriores revueltas de Túnez, Egipto, Libia y otros países musulmanes.

No es menos sospechoso que, también sin dudarlo, los grandes líderes de Occidente se hayan puesto inmediatamente del lado de los rebeldes, a pesar de que las rebeliones traerían consigo, seguramente, una profunda crisis petrolífera que puede dar la puntilla a la ya maltrecha economía mundial.

Dos altos funcionarios anglosajones han intervenido de manera oportuna y evidente para estimular el éxito de las revueltas con declaraciones que han dado alas a los rebeldes en Egipto y Libia, respectivamente. Por un lado, nada menos que el Director de la CIA, Leon Panetta, dijo que Mubarak, probablemente, dejaría el país en breve; y por otro, un Secretario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña mintió diciendo que Gadafi estaba de camino a Venezuela.

Pero, gracias a la inteligencia y a la capacidad de atar cabos, la conspiración está cobrando cada día más perfiles de realidad, hasta el punto de que las primeras historias sobre la "preunta conspiración" anglosajona" empiezan, incluso, a escribirse. Sin embargo, los grandes secretos de esos nuevos movimientos estratégicos permanecen ocultos en el cerebro de muy pocos, sin que ni siquiera los altos mandatarios ajenos al gran poder mundial y los de segundo nivel tengan más información que los simples ciudadanos.

La tesis oficial que justifica el apoyo de Occidente a los rebeldes musulmanes es poco creíble porque la Historia demuestra que la democracia es incompatible con la cultura y con la religión del Islám y que todas las revoluciones democráticas terminan siendo controladas por los radicales islamistas, como ocurrió en Irán cuando fue depuesto el Sha Reza Palhevi.

¿Cual es la verdadera razón, entonces, del apoyo a los rebeldes? ¿Por que y para qué los poderosos quieren que el control de esos países pase de líderes amigos a más que probables enemigos islamistas?

Es probable que la clave sea tan compleja y maquiavélica que cause espanto. Quizás la explicación esté en que se acerca la etapa final del petroleo, que sde agota, y que los grandes poderes mundiales quieren controlar las últimas gotas de ese preciado líquido, cuyo precio se disparará en los mercados. Es probable que el ascenso del islamismo radical sea la escusa necesaria para un enfrentamiento bélico abierto con Irán y con regímenes aparentemente amigos pero en realidad competidores molestos que alteran el mercado, como Arabia, cuyos fondos, casi infinitos, están subvencionando el islamismo radical en todo el mundo, sobre todo en las comunidades islámicas que han infintrado a Europa.

Hay otro argumento tenebroso que sustentan la necesidad de un nuevo orden mundial, dentro del cual estaría comprendido el triunfo de revoluciones radicales en paises del Norte de África. Muchos expertos y grandes estrategas afirman que el mundo actual, atravesado por la crisis económica y por el caos creciente en el gobierno mundial, no tiene otra salida que una gran guerra y que del mismo modo que la Segunda Guerra Mundial fue la única salida de la terrible crisis mundial de 1929, la Tercera, ya en preparación, será la solución de la crisis actual, no menos grave que aquella Gran Depresión.

Con rel islamismo radical dominando el norte de África, los pozos de petroleo y el estratégico Canal de Suez, la excusa para una nueva gran guerra estaría garantizada. Si los amigos de Bin Laden llegan al poder, cortarán el Canal de Suez, tránsito obligado de casi la mitad del crudo que llega a Europa, lo que haría reaccionar a Israel y a todo Occidente como un resorte. Como prueba de que las cosas pueden estar cambiando rápidamente, tras la caída de Mubarak dos barcos de guerra iraníes han sido autorizados a cruzar el Canal de Suez por primera vez desde la época del Sha de Persia.

Según esta tesis, la maniobra anglosajona azuzando visiblemente las revueltas podría ser equivalente a la realizada en Pearl Harbor, cuando a pesar de tener descifrados los códigos secretos de comunicaciones de los japoneses, conociendo el día la hora y el lugar del ataque y a pesar de los intentos de algunos funcionarios en Washinton, las altas esferas políticas lograron evitar que se avisara del ataque a la base de Pearl Harbor. El objetivo, plenamente conseguido, era forzar la participación de EEUU en la Guerra Mundial, apareciendo como país agredido y no como agresor.

Este análisis, que ojalá sea equivocado, únicamente pretende explicar lo inexplicado hasta ahora e introducir un poco de lógica en el caos y en la irracionalidad que envuelve a las revueltas de países como Túnez, Egipto y Libia, detrás de las que parece que estallarán otras en países también musulmanes, de gran valor estratégico y ricos en petroleo y gas.

Voto en Blanco


Las democracias occidentales también están podridas

23.02.11 | 07:13. Archivado en Gobierno Zapatero, EEUU, Democracia, Europa, Corrupción, España

Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otras teóricas democracias del planeta necesitan una revisión urgente de su política, un profundo rearme ético y una revolución interna que vincule férreamente al sistema democrático con los grandes principios y valores. Proteger, como han hecho hasta ahora, a sátrapas y ladrones como a Gadafi, Ben Alí y Mubarak, o hacer la vista gorda ante países teóricamente democráticos, que se deterioran envueltos en corrupción, como España y otros, es un error que, tarde o temprano, pagarán caro.

El asesino libio Muamar el Gadafi, acorralado por su pueblo, y Ben Alí, de Túnez, y Hosni Mubarak, de Egipto, los dos líderes que han caído, víctimas del desprecio y del acoso de sus respectivos pueblos, eran protegidos de Occidente y considerados como dirigentes ejemplares por los gobiernos de países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros muchos, entre ellos España, cuyas democracias, a juzgar por lo que están apoyando y promoviendo, también están podridas.

Países tan dictatoriales e injustos como Marruecos, Argelia y Jordania, cuyos pueblos ya han iniciado sus rebeliones para derrumbar a sus gobiernos dictatoriales y corruptos, gozan del apoyo irrestricto de Estados Unidos y de las principales democracias de Occidente, una verdadera vergüenza que resulta incomprensible y que sólo se explica si se considera que esas grandes democracias occidentales han perdido sus baluartes éticos y están ya también intensamente podridas y corrompidas.

Algunas de esas democracias de Occidente, como es el caso de España, se sientan en los foros internacionales, forman parte de instituciones teóricamente democráticas, como la OTAN y la Unión Europea, sin que nadie reproche a sus dirigentes sus corrupciones y abusos de poder, sin que los grandes países occidentales presionen a sus dirigentes para que sean decentes y dejen de explotar y humillar a sus ciudadanos. Aunque resulta evidente que esos países están corrompidos y que sus clases dirigentes están ganándose a pulso el desprecio y el rechazo de sus ciudadanos, nadie los recrimina su comportamiento antidemocrático y, a veces, indecente y hasta criminal.

El apoyo de Occidente a países inicuos, rechazados por sus pueblos e infectados de corrupción es un síntoma alarmante del hundimiento ético general, que está afectando no sólo a dictaduras y a regímenes totalitarios y crueles, sino también a países que, al menos en teoría, son considerados como democracias y estados de derecho, sin merecerlo lo mas mínimo.

Occidente entero necesita con urgencia una revolución ética que erradique la corrupción, que anteponga los principios y los valores a la conveniencia y que establezca un vínculo férreo entre la democracia y los grandes valores, sobre todo la justicia, la igualdad y la decencia.

En países como Grecia, Portugal, Italia y, sobre todo, España, además de otros muchos oficialmente considerados como democracias, se están produciendo procesos de descomposición tan intensos que terminarán, inevitablemente, con sus pueblos alzados contra la injusticia y la iniquidad de sus gobernantes, incapaces de anteponer el bien común a sus intereses propios, infectados de corrupción, que han dinamitado todos los controles democráticos que impiden la opresión y el despotismo del poder, capaces de robar y de prostituir la vida pública y habituados ya a aplastar a sus pueblos, a mentir, a manipular, a someter a las masas y a utilizar el dinero público para beneficiar a sus familiares y amigos y para mantenerse en el poder.

Ese comportamiento, más propio de tiranías que de países democráticos, ha prostituido la política y desprestigiado la democracia hasta niveles que los políticos, alienados y viviendo en sus burbujas de privilegios y lujos, son incapaces de percibir.

La crisis, al traer austeridad, desempleo, pobreza y privaciones a sociedades que antes eran prósperas, ha puesto en evidencia el mal gobierno, las enormes desigualdades y los injustos privilegios y abusos de las clases gobernantes, que disfrutan de pensiones y sueldos de lujo mientras el pueblo al que representan vive en el desempleo, la pobreza creciente , esquilmado a impuestos y obligado por la fuerza a privaciones dolorosas.

Cuando los dirigentes perciban el profundo daño que han causado y hasta donde ha llegado el nivel de indignación de sus pueblos, ya será demasiado tarde y, como ha ocurrido en Túnez y Egipto, no habrá otra solución que la rebelión del pueblo contra los tiranos, estén o no estén protegidos por la etiqueta de la democracia, que ya no es una doctrina ni una praxis sino un vulgar ropaje que camufla a verdaderas manadas de indeseables encaramados en el poder.

Y para terminar, un hermoso VÍDEO que refleja la lucha del pueblo por la decencia.

Voto en Blanco


La lucha actual mundial no es entre naciones, sino entre los pueblos y sus gobiernos

17.02.11 | 09:11. Archivado en EEUU, Internacional, Democracia, Corrupción, Justicia

Los mejores estrategas del poder mundial están asesorando al Ejercito egipcio para que venza a su pueblo en rebeldía. El modelo vigente de poder mundial, cuya esencia es "el dominio de unos pocos privilegiados, que se reparten la riqueza, sobre muchos sometidos, que se reparten la pobreza", está en peligro de ser derrotado, lo que ha generado alarma y pánico y en los grandes santuarios del poder mundial.

El siglo XXI se ha iniciado cargado de amenazas para el viejo sistema de sometimiento y control. Los pueblos del mundo, cansados de soportar a sinvergüenzas, ineptos y hasta asesinos en el poder, han empezado a rebelarse, cumpliéndose así dos vaticinios muy solidos y fundados: el primero es que la III Guerra Mundial sería la que enfrentase a los ciudadanos contra sus propios gobiernos, abusivos y predadores, y la segunda es que el siglo XXI será "el siglo de los ciudadanos", que se alzarán por fin contra los malos gobernantes y contra los muchos desmanes, abusos y crímenes cometidos por el poder político a lo largo del siglo XX, que fue "el siglo de los Estados y de los políticos".

La fase presente de la lucha por el control del mundo no se está librando entre las naciones, como había ocurrido hasta hoy, sino dentro de cada nación y en todo el mundo, enfrentando a los ciudadanos oprimidos contra sus opresores, que se encuentran atrincherados en el Estado, una forma novedosa e innovadora de lucha, que ha estallado porque los ciudadanos han descubierto que el principal problema mundial son los malos políticos y porque ya les resulta imposible soportar tanta opresión, injusticia, corrupción, abuso e indignidad de los poderes públicos.

Los sucesos de Egipto sirven de laboratorio, anticipo y modelo de lo que ocurrirá en muchos otros países a lo largo de este siglo. Ambas partes están aprendiendo de la experiencia y acumulando saber para mejorar sus estrategias y tácticas.

En la última etapa del combate egipcio, el Ejército ha dado un Golpe de Estado, una reacción tan desesperada como lógica, cuyo fin es detener y desactivar la revolución popular.

El Estado egipcio, como todos, está integrado por tres grandes bloques: los partidos, los poderes del Estado, con el gobierno al frente, y las fuerzas armadas. El pueblo no es Estado porque los poderosos hace mucho que decidieron expulsarlo. Durante los días de la rebelión cívica, el Estado egipcio ha retrocedido sin parar, haciendo concesiones al movimiento popular, atemorizado ante el empuje de las masas indignadas. El Estado ha tenido que sacrificar piezas valiosas para sobrevivir y ha arrojado por la borda al octagenario Mubarak, a muchos miembros del gobierno, al parlamento y a la misma Constitución. Sólo quedan las fuerzas armadas, la última playa y el último gran reducto del poder, dueño de las armas y capaz de liquidar a su propio pueblo para evitar que el orden opresivo e injusto que domina el mundo sea derrotado. El Ejército egipcio se ha quedado como dueño solitario del Estado, sin legalidad alguna que sustente su poder, sólo amparado en la fuerza bruta, frente a los odiados ciudadanos rebeldes, un rebaño que siempre ha sido secretamente despreciado y odiado por el poder real.

El Ejército egipcio es el mismo régimen, pero ahora vestido con uniforme. Es el heredero de Mubarak y el custodio último de una filosofía mundial que ha tomado el poder y que se sustenta en el engaño, la opresión, la desigualdad y la injusticia.

Las estrategias desplegadas por el poder en Egipto son archiconocidas en la historia de las revoluciones. Cuando las multitudes se rebelan, el poder recurre a todas las artimañas posibles, legales o ilegales, abiertas u ocultas, incluso a las más siniestras, para defender sus posiciones de privilegio y dominio. El Ejército, que está en estos momentos asesorados por los mejores estrategas del poder mundial, conscientes de que no pueden perder la batalla del poder porque entonces el engaño reinante en el mundo entero podría caer, victima de una intensa reacción en cadena, sabe que el tiempo juega en su contra y que el actual "statu quo" sólo durará hasta que los líderes populares descubran que esos uniformados mimetizados como amigos no tienen voluntad alguna de cambiar las cosas y que su único objetivo es reinstaurar la opresión y el dominio sobre las masas.

Ahora es el tiempo del engaño y de los trucos. Desde el poder se harán más concesiones y todo parecerá que ha cambiado, desde el estilo del poder a los escenarios, sin olvidar los discursos, las promesas y hasta las costumbres y las vestimentas, pero en realidad no cambiará nada sustancial. Será como en la célebre obra el Gatopardo, donde había que cambiarlo todo para que todo siguiera igual.

La clave de la victoria reside ahora en el tesón y en la lucidez del pueblo Egipcio, que tiene dos opciones: o resiste hasta que el enemigo sea definitivamente derrotado, o sucumbe a los engaños y promesas, como desean todos los poderes del mundo, abandonando su voluntad de resistencia y entregando de nuevo la soberanía a un poder que, aunque parezca distinto, será el mismo de siempre, depredador, camaleónico, injusto, dispuesto a todo con tal de acumular riqueza y poder, de esquilmar a los débiles para beneficiar a la brutal cofradía de los privilegiados.

Si quiere vencer, el pueblo tiene que seguir en la lucha, minando la unidad del ejercito, muy deteriorada y podrida por la corrupción, abriendo grietas en la estructura jerárquica, desenmascarando a los tiranos camuflados ante la opinión pública, plantando cara al gansterismo mundial.

La lucha egipcia es apasionante, no sólo porque está poniendo en riesgo la estructura mundial del verdadero poder, sino porque es uno de los primeros capítulos de la revolución mundial de los oprimidos, que, cansados de soportar a ganster que roban,engañan, manipulan y hasta asesinan al frente de sus estados, quieren imponer decencia y justicia en el planeta. Es la revolución de los indignados, de los humildes y oprimidos contra "la casta".

Nota: si alguien no entiende la lucha mundial de los indignados, que mire ESTE VÍDEO... y la entenderá.:

Voto en Blanco


¿Vuela ya el Buho de Minerva hacia China?

07.02.11 | 19:12. Archivado en EEUU, Política, Internacional, Cultura

Cada día son más los expertos que creen que el Buho de Minerva ya ha emprendido el vuelo desde el Capitolio de Washington hacia China, lo que indica que el centro del poder mundial, que durante las últimas décadas estuvo en Estados Unidos, pronto estará en China, todo un cambio profundo en los perfiles del mundo del siglo XXI.

China ya es la segunda economía mundial y se calcula que en torno al año 2025 será la primera. Diez años después, en el año 2035, China será también la primera potencia tecnológica y militar del planeta, con Estados Unidos situada en un segundo lugar y en claro declive, temeroso de perder también esa plaza frente al empuje de otros países llenos de vigor, como la India, Brasl y Rusia.

El Buho de Minerva (Palas Atenea, en la mitología griega) es el símbolo de la sabiduría, pero, sobre todo, del poder. El buho siempre ha estado posado donde se encuentra el liderazgo mundial, en el territorio de la potencia dominante del planeta. Hasta hoy estuvo sobre el Capitolio de Washington, pero los expertos creen que pronto se instalará en la plaza de Tien An Men, en Beijing, cuando China se convierta en el país más poderoso del mundo.

Los expertos saben que el Buho de Minerva (que en realidad es una lechuza) se mueve como el sol, siempre desde Oriente hacia Occidente. Hace milenios estuvo ya en China, cuando sus viejas dinastías dominaron el mundo, pero más tarde se desplazó hasta Oriente Medio y se posó en Egipto, Media y Persia. Después se posó sobre Grecia, sobrevolando Atenas, Esparta y Macedonia. De allí pasó a Roma, siempre siguiendo el rumbo del sol, y se mantuvo en la capital del Lacio durante más de siete siglos. Cuando cayó el Imperio Romano, el buho revoleteó muy rápido por el mundo musulmán y por Europa, en busca de un poder estable, hasta que se posó en Bagdad, Damasco y los imperios de Carlomagno, España, Francia e Inglaterra. Después de la Primera Guerra Mundial, el buho empezó a volar desde Londres hacia Washington, donde lleva casi un siglo reposando sobre el Capitolio, presidiendo la hegemonía mundial norteamericana y contemplando desde muy cerca la Casa Blanca.

En torno al Buho de Minerva existe un intenso y apasionado debate en los principales centros de poder y de análisis de los Estados Unidos. Algunos expertos norteamericanos saben que el Buho vuela inexorablemente hacia Occidente, pero creen que el hombre puede retrasar el vuelo con intervenciones acertadas. Creen, por ejemplo, que la lechuza del poder mundial pudo haber permanecido mucho tiempo más en España si Felipe II hubiera invadido y derrotado a Inglaterra, cuando envió la fracasada Armada Invencible, o que pudo haber permanecido mucho más tiempo en Macedonia, si Alejandro Magno no hubiera muerto tan pronto y hubiera tenido tiempo para forjar un imperio sólido. Pero otros, más pesimistas, creen que el vuelo del buho es inevitable y que el tiempo del poder americano ya está pasando,

Los más radicales quieren impedir por cualquier medio el vuelo del buho hacia Beijing. Son muchos los estrategas y políticos que aconsejan a Washington que impida ese vuelo, que derrote a China antes de que se convierta en el Imperio dominante. Los más enloquecidos ante el drama del declive consideran necesaria una “guerra preventiva” para que la lechuza permanezca más tiempo sobre el Capitolio de Washington.

Voto en Blanco


Zapatero se arrastra ante los USA

12.12.10 | 08:45. Archivado en EEUU, Política, Internacional, Economía, Corrupción, España

A la larga lista de errores y daños causados por Zapatero a España hay que agregar ahora un nuevo "blasón", el de su comportamiento baboso ante el Imperio Americano.

La ya pobre imagen y el pésimo prestigio de Zapatero como dirigente de una España mal gobernada, que avanza hacia la pobreza y el fracaso, se hunden todavía más tras publicarse las revelaciones de WikiLeaks sobre las relaciones entre el gobierno de España y Estados Unidos, con un Zapatero que se "arrastra" mendigando amistad ante el gobierno de Bush, ofreciéndole más implicación española en la guerra de Afganistán, libertad de vuelo para los aviones de la CIA, acoger presos de Guantánamo y más presencia militar norteamericana en la base aeronaval de Rota.

WikiLeaks es un fenómeno mundial que merece el apoyo de los demócratas, sobre todo porque, además de destapar secretos gubernamentales que, según las reglas de la transparencia democrática, siempre deberían conocer los ciudadanos, está descubriendo ante la opinión pública mundial que los gobiernos mienten por sistema y que hay demasiados sinvergüenzas y mediocres gobernando el mundo.

La imagen de Zapatero mendigando amistad ante Estados Unidos es nauseabunda para cualquier español demócrata o para quien al menos conserve un poco de orgullo. Algunas de esas imágenes fueron captadas por las cámaras, para vergüenza de España, como las que retrataban a un Zapatero que perseguía sin éxito a Bush en las cumbres internacionales, sólo para darle la mano. Cuando Busch dejó de ser presidente, dijo al embajador de Obama con un servilismo inaceptable: "Todas las puertas están abiertas para usted".

Lo que retrata WikiLeaks y publica "El País" es, con toda crudeza, la imagen de un pedigüeño que se arrastra sin dignidad en busca del perdón del amo.

Presiona a Moratinos con histeria para que "consiga" el perdón de Bush, moviliza a su pretoriano personal, Bernardino León, para que negocie ante los norteamericanos concesiones impensables en un político de izquierdas, como una alianza mayor, más presencia española en la guerra de Afganistán y un incremento gratuito de la potencia de las bases USA en territorio español. Zapatero se siente desolado porque no tiene el favor de Estados Unidos. Su imagen es patética, sobre todo porque ha sido él mismo el que ha destruído la alianza, al retirarse sin diálogo ni negociación del escenario de Irak, al recomendar en Tunez que otros países hicieran lo mismo y, años antes, al permanecer sentado cuando la bandera de los Estados Unidos desfilaba por el paseo de la Castellana.

A la larga lista de errores y daños causados por Zapatero a España hay que agregar ahora un nuevo "blasón" el de su comportamiento baboso e indigno ante el Imperio,

WikiLeaks ha contado la patética entrevista de Moratinos con el embajador americano, en la que el español se queja de que siendo España la octava potencia mundial, Estados Unidos la trata como un país de quinta fila, pero lo que no ha contado WikiLeaks es algo mucho más grave, que ya contó Voto en Blanco hace cuatro años en numerosos artículos de aquella etapa: que el antiamericanismo barato de ZP le costó a España muchos miles de millones de euros porque, por su culpa, España quedó marginada de contratos que ya había pactado Aznar, como el del mantenimiento de toda la flota americana del Mediterráneo en puertos españoles, varios contratos de ventas de equipo a Estados Unidos, contratos de aprovisionamiento a Irak y muchas exportaciones de productos españoles a terceros países que, por incorporar tecnología USA, fueron vetados por Washingtom, entre ellos una suculenta venta de equipos militares a Venezuela.

Ningún español, por muy sometido y abducido que se encuentre por el PSOE y por la degradación política puede sentirse orgullo de este español, que se llama Zapatero y que se arrastra sin dignidad ante los USA.

Voto en Blanco


WikiLeaks demuestra que "Los gobiernos mienten" y que hay demasiados sinvergüenzas en la política mundial

05.12.10 | 09:43. Archivado en EEUU, Internacional, Corrupción, España

WikiLeaks desvela la corrupción y la suciedad de la política y los políticos del mundo, dando una lección a los medios de comunicación del planeta, la mayoría de los cuales se han apartado de la verdad y de la democracia. Ninguno de esos grandes medios, cobardes y sometidos, se habría atrevido a hacer lo que ha hecho el medio fundado por el australiano Julian Assange. Además, la realidad demuestra que las informaciones de WikiLeaks son más creíbles y fiables que las informaciones y opiniones que proporcionan a sus audiencias miles de medios de comunicación entregados al poder o con informadores y comentaristas que ya han tomado partido y sirven más a los intereses de sus partidos policos respectivos que a los de la verdad y la sociedad.

Los documentos secretos publicados por WikiLeaks han puesto en evidencia que la suciedad y el engaño dominan la diplomacia de los Estados Unidos y de buena parte de los gobiernos del mundo, entre ellos el español. Esas filtraciones han confirmado, una vez más, el valor y la vigencia de la sentencia que en su día pronunció el periodista I.F. Stone: "Los gobiernos mienten".

Pero quizás la lección más contundente se la ha dado WikiLeaks a los grandes medios de comunicación del mundo, que, demasiado cercanos al poder establecido, sin relación alguna con la independencia y la verdad y sometidos al dictado de la publicidad, no han sido capaces, a pesar de contar con miles de periodistas a sueldo, de revelar los grandes secretos que ha aireado el australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks. Las revelaciones, de gran valor priodístico mundial, consagran al periodismo ciudadano y no profesional como más eficaz, democrático y vinculado a la verdad que el corrompido y comprometido periodismo tradicional.

En esta ocasión, WikiLeaks ha publicado una enorme cantidad de documentos. Se trata de cables diplomáticos del Departamento de Estado estadounidense, comunicaciones internas escritas entre embajadas de Estados Unidos de todo el mundo y el Departamento de Estado. WikiLeaks habla de la filtración como “el mayor conjunto de documentos confidenciales que jamás se hayan dado a conocer".

La labor de WikiLeaks es de gran valor para la democracia y un ejemplo para el periodismo mundial, demasiado alejado de la verdad y cómplice de los muchos corruptos que gobiernan el mundo. La verdad cruda es que ningún gran medio de comunicación actual se habría atrevido a publicar lo que ha publicado WikiLeaks.

Al publicar documentos y poner en evidencia la suciedad de los gobiernos, WikiLeaks ha prestado un gran servicio a los derechos humanos y a la democracia, defendiendo la verdad, impulsando la regeneración y fustigando a la inmensa manada de canallas que se ha infiltrado en el poder mundial.

El gobierno español que preside Zapatero es uno de los que aparece retratado en los documentos de WikiLeaks con tuda su miseria y déficit ético. Ante la opinión pública afirmaba que se oponía a los vuelos de la CIA sobre territorio español y garantizaba su apoyo a que los militares americanos que asesinaron al cámara español Couso, en Bagdad, fueran juzgados por los tribunales españoles, pero, por detrás, hacía justamente lo contrario: facilitaba los vuelos y presionaba a la Audiencia para que el caso del periodista fuera archivado.

Isidor Feinstein Stone (24 diciembre 1907 a 18 junio 1989), más conocido como IF Stone, fue un iconoclasta periodista de investigación, libre y tan osado y brillante que aparece siempre entre los 100 periodistas más destacados del mundo. Su sentencia "Los gobiernos mienten" se hizo famosa y forma parte ya de la "Biblia" del periodismo independiente y honrado del planeta.

Voto en Blanco


En España envidiamos a Obama

04.11.10 | 17:13. Archivado en Gobierno Zapatero, EEUU, Democracia, Corrupción, España

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, tras reconocer en público la lección que el pueblo acaba de darle en las urnas, ha asumido su responsabilidad, ha tendido la mano a la oposición y ha apelado a la defensa colectiva de la nación, argumentando que los Estados Unidos están por encima de los partidos políticos, del Congreso, de la Presidencia y de la misma política. El mundo entero pudo contemplar ayer a un presidente respetable, que asumía, con dolor y entereza, el varapalo que le ha dado la sociedad americana en las urnas.

En España, donde la crisis es todavía más dura y sus efectos más devastadores que en Estados Unidos, con las calles llenas de desempleados y de nuevos pobres, donde la sociedad, destrozada por el mal gobierno y la imbecilidad de los que mandan, tiene muchas más razones que la de Estados Unidos para dar una severa lección a Zapatero y a su gobierno, sentimos envidia de Obama y del pueblo americano, que al menos cuenta en la crisis con un presidente sensato, que es persona, que tiene humildad y entereza suficiente para asumir sus responsabilidades y rectificar.

La realidad es dura y palpable. Estados Unidos y España están en diferentes escalas de democracia y de grandeza. Allí existe un pueblo capaz de reaccionar y de castigar a un presidente tras haber gobernado mal durante sólo dos años, mientras que en España, después de cuatro años de desastres políticos, de arrogancia, errores y mentiras, el pueblo español, obtuso y envilecido, votó de nuevo en 2008 al mequetrefe y le otorgo, protagonizando un lamentable suicidio colectivo, cuatro años más de poder para que el inútil y nefasto Zapatero culminara la sucia tarea de destruir la prosperidad y la grandeza de una nación.

Todavía hoy, tras haber padecido los seis peores años de gobierno de su historia moderna y haber retrocedido en todos los ámbitos, con cinco millones de parados, millones de pobres y gente triste y desesperada deambulando por las calles, existe una manada de cretinos que siguen apoyando el drama de un gobierno que se sostiene sobre la mentira, que no tiene ideas ni grandeza para hacer frente a la crisis, que sigue esparciendo la ponzoña del optimismo falso, a pesar de que la decadencia y la destrucción avanzan, que continúa comprando votos con dinero público, ocultando información a los ciudadanos, mintiendo, despilfarrando, castigando a los ciudadanos con nuevos impuestos, destruyendo el Estado de Bienestar, proyectando desde el poder público un asqueroso ejemplo de corrupción y demostrando en cada instante que no merece gobernar a su pueblo ni un instante más.

Nadie en España ha escuchado jamás a Zapatero asumir, como ha hecho Obama, sus terribles responsabilidades. Nadie en España ha visto como el presidente, ante la enorme fuerza destructiva de la crisis, tiende la mano a la oposición para, juntos, hacer frente al monstruo. Aquí sólo se percibe arrogancia, apego al poder, amor por la mentira y la trifulca, obsesión por acumular privilegios y tozudez a la hora de despilfarrar y de persistir en los errores. Zapatero, desde su soberbia torpe, con las uñas clavadas en su poltrona, se niega a reconocer que el pueblo le dice, a través de las encuestas, que ya no se fía de él (80 por ciento) y que se marche.

La diferencia entre Estados Unidos y España radica en dos elementos claves: la primera es que allí existe un pueblo soberano y educado en democracia, capaz de castigar los errores y fallos de los poderosos, mientras que aquí las manadas de borregos ciegos, sectarios y fanatizados siguen dominando la pradera; la segunda es que allí existe un presidente que es persona, que respeta las reglas de la democracia y que conserva la sensatez y la sensibilidad política, mientras que aquí únicamente tenemos a un mequetrefe arrogante en el poder.

¡Pobre España!

Voto en Blanco


Hipocresía y mentiras en Washington: "la Moncloa bien vale una oración"

05.02.10 | 19:01. Archivado en EEUU, Política, Religión, Democracia, Corrupción, España, Zapatero

El rezo del agnóstico, siempre hipócrita, ha sido el último gran esperpento en la carrera de ZP, toda una negación a sus creencias y principios personales, realizada con luz y taquígrafos en la capital del Imperio. La foto con Obama, a su juicio de gran valor para conservar el poder, "bien vale una oración".

Los agnósticos no rezan porque no creen en Dios, pero Zapatero sí lo hace. Incluso ha leído un pasaje bíblico. La mayor parte de la gente decente y con principios del mundo sería incapaz de exhibir en público sus contradicciones o de renegar de sus principios ante una audiencia masiva. Sólo un político es capaz de tanta hipocresía y cinismo, sólo un miembro profesional de "la casta" es capaz de un esperpento de tan gran tamaño, con las cámaras como testigos.

El mismo que en España acosa al cristianismo, reconoció ante los poderosos de Washington que "España es cristiana". ¿Cinismo, cobardía o frivolidad? Las tres cosas a la vez.

Leyó los versículos 14 y 15 del capítulo 24 del Deuteronomio para hablar de proletarios y de la explotación del jornalero por parte del patrono. Demagogia barata y trasnochada, cinismo por parte de quien tiene a cinco millones de españoles en el paro. Con rostro compungido, adaptó su discurso a la audiencia conservadora y religiosa, demostrando sus dotes de actor. Allí no conocen con detalle todos sus fracasos y desastres: que en España, acosa a la Iglesia Católica, que está dejando a España sin resuello y arruinada, que ha destrozado la igualdad constitucional situando a Cataluña, su granero de votos, por encima de las demás regiones de España, que su liderazgo es una fábrica de paro y de pobreza que ya ha logrado records sobrecogedores, nada menos que cinco millones de parados y ocho millones de pobres en una España que hasta hace pocos años era próspera y envidiada por su crecimiento.

Para colmo de cinismo y de mentira, el mismo que está arruinando a España con su política demencial y estúpida, afirmó en Washington, ante los empresarios convocados por la Cámara de Comercio, que su gobierno es "el impulsor de una economía eficiente".

Es tan evidente que Zapatero acudió al desayuno de la oración para hacerse una foto y no para pedir a Dios la ayuda que él y su arruinado pueblo necesitan que el esperpento estaba garantizado. Hasta la bolsa española, que mientras Zapatero leía el Deuteronomio se hundía perdiendo un 6 por ciento, parecía interesada en desmentir sus alardes y falsedades.

Para colmo de males, el emperador Obama, al que Zapatero venera ridículamente como una especie de "salvoconducto político", ni siquiera se reunió con él.

Lo que nadie entiende es cómo sus compañeros de partido, de gobierno y la legión de asesores que cuidan su imagen le permitieron esa exhibición mundial del nivel de hipocresía que puede desplegar alguien sin más principios e ideología que mantenerse en el poder.

La única explicación de la "oración" de Zapatero es la rastrera doctrina de que un profesional del poder debe hacer cualquier cosa a cambio de controlarlo, incluso cerrar los ojos del alma y rezumar hipocresía, como hizo el rey Enrique IV de Francia y III de Navarra, que, para ganar poder, renunció al calvinismo y pronunció aquel histórico "París bien vale una misa" (Paris vaut bien une messe).

Lo que ha dicho Zapatero en Washington es que "La Moncloa bien vale una oración".

Voto en Blanco


Obama: ¿un bluff, un Zapatero o un genio?

20.01.10 | 15:39. Archivado en EEUU, Política, Democracia, Zapatero

Hoy, 20 de enero, al cumplirse el primer año de la presidencia de Barak Obama, son muchos los que se interrogan sobre lo que realmente representa el 44° Presidente de los Estados Unidos de América. El fracaso de esta madrugada en Massachusets, un estado demócrata desde tiempos olvidados, donde el Partido Republicano ha ganado la plaza de senador que dejó el fallecido Kennedy, ha marcado con tristeza el primer cumpleaños del presidente mulato, abriendo de par el par las puertas de la decepción, la decadencia y el fracaso.

Sus primeros movimientos indican que Obama es un pragmático capaz de saltarse tanto las recetas de la derecha como de la izquierda, que tiene la voluntad de unir al país cerrando las heridas abiertas durante el mandato de Bush y que pretende construir un nuevo modelo económico porque cree que el anterior ha sido pulverizado por la peor crisis económica mundial en medio siglo.

Sin embargo, todavía es demasiado pronto para saber si Obama es un bluff, un nuevo Zapataro en el poder o un verdadero genio. Por lo pronto, el sorprendente, contradictorio e impevisible presidente mulato del Imperio acaba de inaugutrar su reciente Premino Nobel de la Paz abriendo un nuevo frente de guerra en Yemen, el cuarto de los Estados Unidos (después de Irak, Afganistán y Pakistán).

La prensa "progre" de todo el mundo lo oculta o lo minimiza, como si fuera un "pecado", pero The New York Times informa que, desde hace días, Estados Unidos está bombardeando los refugios de Al Quaeda en Yemen, una decisión peligrosa porque provoca víctimas civiles cuyos familiares, cargados de odio, suelen engrosar las filas de la yihad.

A Obama le llueven las críticas desde la derecha y la izquierda radical, mientras que la gran masa de americanos que le llevaron con sus votos hasta la Casa Blanca permanece estupefacta e indecisa al contemplar como, en política exterior, Obama se parece a Bush como dos gotas de agua, mientras que sus ideas reformistas quedan muy frenadas y minimizadas en el ,ambito interno.

Algunos le tildan de mentiroso; otros de débil; otros muchos de no saber hacer otra cosa que dar discursos brillantes pero huecos. Unos pocos lo comparan con el español Zapatero, cuya imagen en Estados Unidos es la de un reformista truculento y fracasado. Lo cierto es que su principal batalla, la de la reforma sanitaria, se ha quedado en poco tras su periplo por el poder legislativo y ahora, con la derrota en Massachuset, todo la reforma queda en precario y en grave peligro.

El flamante presidente está sometido a un terrible y peligroso fuego cruzado. Sarah Palin, la candidata republicana a la Vicepresidencia en las últimas elecciones,afirmó que la reforma sanitaria de Obana crearía "comités de la muerte" encargados de liquidar a los viejos para ahorrar dinero al Estado. era una acusación exagerada, pero The New York Times parece pensar algo parecido cuando argumenta que la reforma de Obama obliga a "Evaluar el coste médico del final de la vida", algo que mete miedo a la sociedad y escandaliza a los conservadores.

Las balas llueven desde todos los ángulos: el frustrado fin de los abusos de Guantánamo, los fallos en la Seguridad Nacional, el fracaso de los sistemas de inteligencia, puestos de relieve con el último atentado aereo frustrado, etc.

2010 será un año decisivo para Obama, en el que la audiencia americana tendrá que optar por una de las tres posibilidades: Obama es un "bluff, un Zapatero o un genio.

Ojalá sea la tercera opción, o la primera, porque la segunda sería la peor para los USA y para todo el mundo civilizado.

Voto en Blanco


Un estudio norteamericano dice que los políticos y los asesinos se parecen demasiado

16.09.09 | 19:50. Archivado en EEUU, Política, Democracia, Corrupción, Ideología, Zapatero

Un estudio elaborado por la Asociación de Jefes de Policía de Estados Unidos (Nacop) ha sorprendido a muchos ciudadanos porque asegura que políticos y asesinos en serie se parecen muchos y comparten numerosos rasgos psicológicos y de personalidad.

Según esa tesis, que pretende tener bases científicas, gente como Bush, Clinton, Obama, Sarkozy, Hugo Chávez o Zapatero serían bastante parecidos en su perfil psicológico a asesinos en serie como James Mason, el carnicero de Rostov o el estrangulador de Boston. Unos y otros son vanidosos, superficiales, mienten, no tienen remordimientos y no dudan en manipular sin miramientos a quienes les rodean para conseguir sus objetivos. "Irónicamente, los mismos comportamientos que vemos cada día en los hombres y mujeres que ocupan los principales puestos de responsabilidad del país”, asegura Jim Kouri, vicepresidente de la Nacop y autor del informe.

La teoría de Kouri conecta y concuerda con otra tesis históricamente comprobada, la que demuestra que los mayores asesinos de la historia fueron servidores del Estado.

Esa tesis permite afirmar que "Los campeones universales del crimen, los comunistas Mao Zedong y José Stalin, los emperadores romanos Nerón y Calígula; Adolfo Hitler, Pol Pot, el príncipe Vlad Tepes Drácula de Valaquia, conocido como el empalador, que llegó a torturar hasta la muerte a más de 100.000 personas; la condesa Elizabeth de Bathery, que desangró a casi un millar de niñas para bañarse en su sangre, creyendo que así obtendría dosis de juventud, Ivan el Terrible, Robespierre, Idi Amín Dadá, el doctor Mengele y otros muchos seres de crueldad desproporcionada tienen como denominador común su condición de estadistas o de servidores del Estado. Comparados con estos criminales "estatales", cualquier otro famoso asesino civil de la historia, como Jack el Destripador o el Carnicero de Rostow, ofrecen balances de víctimas tan reducidos que parecen aficionados de tercera categoría."

Para llegar a esta conclusión, que muchos ya sospechaban, el investigador Kouri buceó durante años en los archivos de análisis del comportamiento de la Oficina Federal de Investigación (FBI), buscando los denominadores comunes que definían la personalidad de los asesinos múltiples y comparándola con la forma de actuar de los políticos.

Kouri afirma haber comprobado estadísticamente que los representantes públicos, al igual que los peores criminales, diseñan y ejecutan cualquier estrategia que les lleve a conseguir sus objetivos y satisfacer sus enfermizas e irrefrenables ansias de poder, sin tener en cuenta las consecuencias sociales, morales o legales.

La tesis de Kouri confirma que la mayoría de los políticos comparten con los asesinos el nefasto principio de "El fin justifica los medios", lo que equivale a utilizar cualquier medio para alcanzar el fin deseado.

Entre los comportamientos habituales que Kouri ha podido observar entre la clase política destacan la impulsividad, la irresponsabilidad, un comportamiento parasitario y una carencia absoluta de objetivos vitales realistas. “Este comportamiento les permite hacer lo que desean y cuando desean”, asegura Kouri en su informe.

Las reacciones al informe han inundado los foros de Internet en Estados Unidos y otros países, donde aparecen miles de ciudadanos que se declaran afectados y vejados por la clase política, a algunos de cuyos miembros acusan de protagonizar escándalos de todo tipo, desde estafas a injusticias, sin olvidar persecuciones, violencia y agresiones sexuales, muchas de las cuales llegan a la prensa a través de denuncias a periodistas, colaboracionesw y cartas al director.

En mi libro Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) hay un par de párrafos que parecen anticipar la tesis de Kouri y que conviene reproducir:

"¿Podemos imaginarnos trabajando en una institución o empresa como la siguiente?

Tiene poco más de 500 empleados, de los que 29 han sido acusados de maltratos a sus esposas, 7 han sido arrestados por fraude, 19 han sido acusados de firmar cheques sin fondos, 119 han arruinado al menos dos negocios o empresas, 3 han sido arrestados por utilizar la violencia, 71 no pueden disponer de tarjetas de crédito porque en el pasado hicieron mal uso de ellas, 14 han sido arrestados por asuntos relacionados con drogas, 8 han sido arrestados por rateros, 84 fueron detenidos por conducir ebrios y 21 están actualmente acusados en diferentes procesos.

¿Sabe de qué organización se trata? Aunque parezca increíble es una descripción publicada en la década de los 90 del Congreso de los Estados Unidos, uno de los clubes políticos más poderosos del mundo".

Si esas son las estadísticas del Parlamento considerado más libre y demócrata del mundo, imaginemos cuales serían las de otros parlamentos afectados por graves carencias democráticas, como las Cortes españolas, por ejemplo".

Francisco Rubiales


Los grandes desafíos e incognitas del "caso Zelaya"

El golpe contra Mel Zelaya en Honduras y el sorprendente comportamiento del grueso de la comunidad internacional, que ha apoyado lo totalitario y despreciado lo democrático, ha puesto sobre la mesa grandes incognitas y desafios que apasionan y dividen al mundo actual y de cuya respuesta dependerá, probablemente, el futuro político de los ciudadanos y de la democracia en este complejo siglo XXI.

La primera pregunta es si es lícito y admisible que alguien como Zelaya, que ganó unas elecciones presidenciales en Honduras con un discurso moderado y más bien conservador, se haya convertido en uno de los principales aliados del ultraizquierdista Hugo Chávez, rompiendo su tradicional alianza estratégica con los Estados Unidos y embarcando a su país, en contra del criterio de los que le votaron, en la alianza agresiva y procomunista que lideran los cubanos hermanos Castro y el gorila venezolano Hugo Chavez.

La segunda es incognita es todavía más profunda y trascendental: ¿Que debe prevalecer en el derecho de las democracias, el respeto al orden contitucional o el derecho de los pueblos y sociedades a rebelarse contra mandatarios que traicionan a sus pueblos y a los programas que presentaron cuando fueron elegidos?

La tercera pregunta es mas simple, pero quizás la más trascendente: ¿Que está ocurriendo en los Estados Unidos para que el gobierno de ese país, que se presenta ante el mundo como el primer defensor de la democracia, se adhiera al bando totalitario que apadrina el asalto a la democracia hondureña, con regímenes tan antidemocráticos como Cuba y Venezuela a la cabeza?

La democracia no es solo el resultado de unas votaciones sino también una cultura basada en el respeto a las leyes y a principios y valores inamovibles. Si algún dirigente político electo irrespeta esas leyes y principios, pierde la legitimidad y se sale del ámbito democrático.

Para un verdadero demócrata, las respuestas a las tres incognitas planteadas en Honduras son claras y contundentes:

1.- No es lícito lo que ha hecho en Honduras Mel Zelaya porque su "cambio de rumbo" representa una traición a sus votantes y a las leyes y normas que rigen la vida política de su país. La democracia exige que los gobernantes estén obligados a cumplir las leyes y sus programas electorales y que, cuando los traicionan, pierdan la legitimidad y los derechos que el pueblo y la Constitución les otorgó al elegirlos. Es cierto que muchos gobernantes defienden su derecho a gobernar como quieran, sin trabas ni compromisos, una vez que son elegidos, pero esa doctrina es antidemocrática y esconde siempre a dictadores potenciales y a sinvergüenzas camuflados de demócratas.

2,. El derecho del pueblo a rebelarse contra un mal gobernante que ha traicionado su programa y ha perdido la confianza de sus electores debe prevalecer siempre frente al mal llamado "orden constitucional". En el caso de Honduras, el primero que violó ese "orden constitucional" fue el propio Mel Zelaya, al cambiar su orientación política, al traicionar su programa electoral y al pretender sustituir las reglas básicas del orden democrático hondureño.

3.- Algo grave está ocurriendo en Estados Unidos, donde el presidente Obama está rompiendo con los más nobles y hermosos principios democráticos, recogidos claramente en la Constitución de los Estados Unidos y en la tradición de ese país. Al apoyar el actual asalto a Honduras, impulsado por los peores sátrapas totalitarios de América y Europa, Obama da la espalda a los grandiosos principios y doctrinas que fundaron su nación, en especial al pensamiento de próceres como Jefferson, Madison y otros.

Para los demócratas del mundo es comprensible que un marxista camuflado de demócrata como el español Zapatero se alinee con golpistas totalitarios como Hugo Chávez y con regímenes sanguinarios como el que han creado en Cuba los hermanos Fidel y Raul Castro, pero no es comprensible ni admisible que lo haga un país de probada fe democrática como Estados Unidos y un presidente como Obama.

Al analizar los sucesos de Honduras y, sobre todo, el comportamiento antidemocrático de buena parte de la comunidad internacional, surgen dos conclusiones inquietantes: la primera es que el poder político mundial está hoy copado, mayoritariamente, por falsos demócratas y vulgares dirigentes sin principios, obsesionados únicamente por acaparar poder y privilegios; la segunda conclusión es que la democracia, por desgracia, retrocede en la mayoría de los países del planeta.

Voto en Blanco


Miércoles, 22 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930