Voto en Blanco

Rosa Diéz tiene razón: ETA no está débil, sino todo lo contrario

Ávido de triunfos y de escenas que neutralicen la verdadera tragedia de España, que es su avance inexorable hacia la ruina económica y el fracaso como nación, de la mano de Zapatero y de su gobierno, han pretendido engañarnos de nuevo y hacernos creer que ETA está débil. Las verdad, como ha dicho Rosa Diéz, es muy diferente y los últimos acontecimientos en el País Vasco, probablemente, han fortalecido al asqueroso bando de los terroristas.

La derrota del PNV y la formación en el País Vasco de un gobierno del PSOE, apoyado por el PP, ha tenido dos consecuencias inmediatas: por una parte ha dado alas al victimismo, lo que fortalece al nacionalismo, y por otra ha proporcionado argumentos y fortalecido a ETA, que ahora puede decir que Euskadi está gobernado por partidos centralistas y españolistas.

Aunque la televisión y los demás medios controlados por la propaganda socialista lo silencien, numerosos expertos y analistas han advertido que la existencia en el País Vasco de un lendakari socialista al frente de un gobierno defensor del concepto de España tendrá como consecuencia una radizalización del nacionalismo y de los defensores de la lucha armada.

Por otra parte, la lucha del gobierno contra ETA no es todo lo drástica que exigen las circunstancias y sigue siendo parcial y tímida, como si Zapatero continuara esperando un nuevo proceso de negociación.

De hecho, la afluencia a ETA de voluntarios y de apoyos clandestinos parace que crece, según algunas fuentes que suelen ser siempre solventes y certeras.

La única salida airosa que tiene el gobierno de Patxi López es crear pronto un ambiente atractivo de libertades cívicas y de convivencia optimista que cautive y atraiga a esas masas de ciudadanos vascos que han vivido en las últimas décadas el ambiente opresivo, dividido y tenso que ha propiciado el gobierno del PNV. Si ese sentimiento cívico no cuaja pronto, la opción de Patxi López avanzará hacia la soledad y se verá cada día más acorralada.

Los intentos de ilegalizar o de cerrar el camino de las urnas a los partidos políticos satélites de ETA y el intento de crear una división interna en la banda terrorista desde el Ministerio del Interior, donde se podría estar "pretegiando" a los etarras partidarios del abandono de las armas, mientras se acosa al bando que sigue defendiendo la lucha armada, son otros factores que pueden estar fortaleciendo los cimientos del terrorismo vasco.

La tesis del Ministerio del Interior de que la banda está débil y al borde de la derrota es falsa, como dice Rosa Diéz, un politica vasca que conta con buenas fuentes entre disidentes socialistas, nacionalistas y de la derecha. Rosa sabe de lo que habla. La líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha asegurado que, "en contra de lo que dicen algunos", ETA "no está más débil", como lo demuestra el nuevo atentado terrorista perpetrado este jueves en Calvià (Mallorca), en el que la banda terrorista ha elegido como objetivo a dos agentes de la Guardia Civil, "su principal enemigo". De nuevo pide a Rubalcaba que no trate a los españoles como a niños.

Refiriéndose a ETA y a su renovada voluntad de matar, Rosa Diéz afirma que guardias civiles y policías "son los escudos de la democracia, los defensores del Estado de Derecho y de nuestro sistema de libertades y, por eso, son su principal enemigo".

Voto en Blanco

17 comentarios


Zapatero y el asesinato de la equidad

Al financiar a las autonomías y repartir los fondos públicos de manera desigual, dando más a las regiones que más tienen, generando desequilibrio y desigualdad y comprando con dinero los votos que necesita para permanecer en el poder, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, acaba de asesinar la equidad, el valor más respetado por la izquierda mundial desde el siglo XIX y, probablemente, el único valor que la izquierda mundial se atrevía a defender todavía, después de haber traicionado la libertad, la fraternidad y la limpieza ética.

La Equidad fue la mejor bandera de la izquierda desde la Revolución Francesa, aunque ciertamente fue más una etiqueta que un principio respetado porque los líderes siempre se entregaron al privilegio y se situaron por encima del partido, mientras que los miembros del partido se situaban por encima de la sociedad.

La Fraternidad nunca existió en la vida real y fue únicamente un producto de la literatura y de la filosofía izquierdistas. La Libertad fue traicionada el día en que el primer partido de izquierda alcanzó el poder e impuso una opresión del Estado que se justificaba afirmando que la autoridad y hasta la violencia eran necesarias para construir un mundo mejor y más justo. Pero la Igualdad resistió, al menos teóricamente, y durante muchas décadas fue la gran bandera de la izquierda mundial.

Bajo el grito de "Igualdad" se hizo la Revolución Francesa, se alzó la Comuna de París, se construyó la revolución bolchevique y Fidel Castro tomó el poder en Cuba. Era sólo un grito, pero respetado por la propaganda y defendido como la gran etiqueta que sustentaba el prestigio de la izquierda.

Ahora, el español Zapatero, que se presenta ante el mundo como líder de una nueva izquierda emergente, al dar más dinero a Cataluña y a Andalucía, gracias a cuyos votos se mantiene en el poder, ha consumado la perversión de una ideología que a lo largo de los dos últimos siglos ha ido arrojando por la borda todos sus principios y valores, sustituyéndolos por un descarnado y sucio apego al poder que ha transformado a la mayoría de los partidos de izquierda en bandas obsesionadas por gobernar, a costa de cualquier precio.

Cataluña es una de las regiones más ricas en renta per cápita de España y la que menos cree en la solidaridad y en el concepto de España como patria común. Cataluña es también el territorio donde el nacionalismo extremo, excluyente e independentista ha anidado con más obscenidad y descaro. El premio de Zapatero a ese bodrio nacionalista antiespañol y autoritario es otorgarles más dinero que al resto de las regiones españolas, un mal ejemplo que propicia el desencanto, consagra la desvergüenza del poder, apuntala la corrupción pública e incita a los demócratas a la desesperación y a la rebeldía.

Andalucía, aunque en menos cuantía, es la otra beneficiada por Zapatero en el reparto de unos fondos que El Estado ya no tiene y que tendrán que salir de los impuestos al ciudadano, cada días más opresivos e injustos, y del endeudamiento, al que el gobierno de Zapatero recurre sin contemplaciones y sin prudencia, sólo para seguir despilfarrando en tiempos de crisis. El "premio" lo recibe Andalucía por ser el principal granero de votos del PSOE, gracias a los cuales Zapatero se mantiene en el poder, a pesar de que Andalucía, junto con Cataluña, es la región española menos demócrata y en la que el poder de la izquierda ha tejido una red clientelar de intereses y de corrupciones que ha degenerado la democracia hasta niveles vergonzantes en una país europeo.

El nuevo modelo de financiación autonómica diseñado por el gobierno de Zapatero es el enésimo y último escándalo de la degradada política española, un paso adelante más hacia el desprestigio del poder, el hundimiento del liderazgo y el desprecio de los verdaderos demócratas a la casta que gobierna al país sin decoro, de manera ineficiente y sin respeto a las reglas más básicas de la convivencia, de la democracia y de la Justicia.

Voto en Blanco

8 comentarios


¿Debió el rey levantarse y abandonar Mestalla cuando fue abucheado el himno nacional?

Cuando ocurrieron los lamentables hechos de la final de la Copa del Rey y sentimos vergüenza ante esos hechos, abrimos un debate interno en Voto en Blanco para analizar si el rey Juan Carlos debió o no abandonar el Estadio de Mestalla cuando la mayoría de los aficionados allí presentes pitaron y abuchearon el himno nacional español y la monarquía que él representa. El resultado del debate no fue unánime, pero la mayoría creyó que debió hacerlo para poner freno a los abusos del nacionalismo, cada día más radical e independentista, precisamente como consecuencia de la complacencia del gobierno y de la debilidad del poder político y de las instituciones.

Algunos siguen aconsejando prudencia ante los desmanes del nacionalismo, pero la mayoría de los que han sido consultados creen que el rey debió levantarse de su asiento y abandonar el estadio de Mestalla en la noche de la final de la copa, cuando el himno nacional y la monarquía fueron ruidosamente abucheados y pitados por la mayoría de los aficionados presentes. Una actitud firme del rey quizás hubiera servido para plantear con la crudeza necesaria el debate sobre la deriva del nacionalismo en España, cada día más radical, independentista, hostil y desenfrenado, precisamente como consecuencia de la debilidad del poder político, la complacencia y complicidad del actual gobierno, que, en el caso de Cataluña, gobierna con ellos como socios, y la indiferencia de la Justicia y de las grandes instituciones del Estado.

Muchos creemos que la debilidad y la complacencia de un poder político carente de ideología y principios sólidos frente al nacionalismo han llevado a España hasta la situación presente, en la que Cataluña (más que el País Vasco) se ha convertido en un cáncer para España, que lastra el progreso, que está creando metástasis en otras autonomías y que constituye un pésimo referente sobre la democracia, la dignidad y la convivencia.

Permitir que los que se expresan en español o los que quieren que sus hijos estudien en la lengua común sean marginados o perjudicados por un poder político borracho de nacionalismo, que viola la Constitución, es una vileza sin perdón del gobierno y de la Justicia. Gobernar con esos dictadores nacionalistas como socios es, además, antidemocrático y sucio. En estas conclusiones no hubo discrepancia.

Una actitud digna del monarca español en la noche de Mestalla quizás hubiera abierto el debate necesario y siempre aplazado sobre la convivencia y la unidad de la nación. No se puede avanzar con una autonomía como la catalana, que rema abiertamente en sentido contrario, ni tiene sentido que un partido político que se dice español, como el PSOE, haga las veces de timonel en la insolidaria chalupa catalana.

Con Cataluña como lastre canceroso, España siente los estragos de esa enfermedad. El lamentable boicot anticatalán, también llamado Compra Selectiva, se practica en ambos bandos, se extiende con eficacia a muchas regiones de España y se agranda con estos acontecimientos. Según algunos datos, el boicot no sólo afecta a alimentos y bebidas, sino también a productos industriales y, últimamente, alcanza ya a los automóviles Seat y Audi, esta última marca por haber aceptado construir en la factoría catalana de Martorell su nuevo modelo Q3.

Quizás haya llegado la hora de reconocer que así no podemos continuar, que el fenómeno de las autonomías se ha ido de las manos y que España no puede vivir con 17 taifas cuasi independientes, enfrentadas entre sí y arrancando dinero y concesiones a un gobierno central que no sabe imponer austeridad y disciplina en un país que, golpeado por la crisis con más intensidad que cualquier otro de Europa, es conducido por el mal gobierno hacia su derrota y fracaso histórico.

Algún día no muy lejano, tal vez cuando la ruptura ya sea inevitable, lamentaremos la cobardía y la debilidad suicida que exhibieron el gobierno y las instituciones actuales frente al insolidario y disgregador movimiento nacionalista radical.

La prueba más brutal y elocuente de esa debilidad es los tres años que lleva el Tribunal Constitucional, aterrorizado ante el compromiso de tener que decidir, deliberando sobre un nuevo Estatuto de Cataluña que la inmensa mayoría de los españoles, incluídos la mayoría de los mismos jueces del Constitucional, sabemos que maltrata principios constitucionales básicos en varios apartados decisivos del texto.

La conclusión más clara y unánime de nuestro debate fue que la mayoría de los problemas actuales de España se deben a que al poder carece de la suficiente talla política y altura moral e intelectual, un déficit que afecta tanto al gobierno como a la oposición y a las principales instituciones del Estado.

Voto en Blanco

42 comentarios


El "Voto Nulo de Reproche" (artículo recomendado)

Los acontecimientos de los últimos días en España, desde el lamentable debate del Estado de la Nación, donde se escamoteó la verdad a los ciudadanos y se ocultaron dramas como la inseguridad ciudadana, la muerte de la democracia, la desconfianza, la pobreza creciente, la corrupción y el fracaso de la Justicia, entre otros, y el bochornoso espectáculo de la pitada de los independentistas vascos y catalanes al himno nacional y a los monarcas, sin olvidar la vergonzosa "censura franquista" practicada por Televisión Española, obligan a los demócratas españoles a reaccionar con dignidad en defensa de la nación con un duro reproche al mal gobierno y a la casta política que nos conduce hacia el fracaso como pueblo.

Estamos en contra de la partitocracia, pero la apoyamos cuando votamos a uno de sus partidos políticos. Luchamos contra la corrupción y la ineficiencia, pero las fortalecemos cuando depositamos nuestra papeleta electoral en favor de un candidato. Usamos la papeleta como un cuchillo y castigamos el mal gobierno eligiendo a otro partido que, probablemente, lo hará igual o peor. ¿Cuantas veces la sociedad y su diversidad de instituciones nos han planteado verdaderas encrucijadas trucadas, dilemas inmorales que llevan siempre al error, sea cual sea la opción elegida? ¿Cuantas veces hemos caído en la trampa, eligiendo lo que creíamos era el menor de los males? ¿Se puede ser medianamente honrado o moderadamente corrupto? ¿Acaso todavía no ha llegado la hora de decir "No" a la indecencia cuando votamos, en el único momento de poder que nos queda como ciudadanos?

Hemos reflexionado durante más de un mes, hemos realizado consultas y debatido el asunto en varios foros antes de llegar a la conclusión de que los demócratas españoles que nos sentimos indignados con la partitocracia, la ineficacia y la corrupción del poder político debemos castigar a los partido políticos con un Voto Nulo de Reproche (VNR) en las próximas elecciones europeas.

A muchos de nosotros nos resulta doloroso renunciar al "Voto en Blanco", impecable y democrático, pero lo hacemos ante las próximas elecciones europeas convencidos de que, en las actuales circunstancias críticas que vive España, es necesario un voto más duro y una condena más directa y explicita de la degeneración política y de la antidemocracia reinantes.

El VNR es una opción que cumple con todos los requisitos democráticos: castiga a la partitocracia, no renuncia al ejercicio del sufragio universal, un derecho ganado con sangre por los demócratas a lo largo de la Historia, y castiga a los partidos políticos, pero no de manera ambigua e inexpresiva, sino incluyendo en la papeleta un claro y contundente mensaje de reproche a los políticos.

La opción consiste en depositar en el sobre oficial y en la urna una papeleta en la que, previamente, se habrá escrito en mensaje de reproche a la casta política, algo así como "¡No a los políticos corruptos!" o "Zapatero, al paro tu primero" o "¡Habéis asesinado la democracia!" o "¡Decimos NO a vuestra Oligocracia!". Hay mil opciones más y todo el espacio libre para la creatividad y para la expresión de nuestra indignación y rabia ante el antidemocrático y poco ético rumbo de la política española.

Ese voto será computado como Nulo, pero será también portador de un mensaje concreto de condena. Cuando veamos los votos nulos contabilizados, comprobaremos el alcance del reproche. Vale cualquier mensaje, con tal de que contenga un reproche. Este blog se ofrece para publicar vuestras sugerencias y estamos seguros de que otros muchos blogs democráticos también apoyarán la nueva opción y se ofrecerán para publicar esos mensajes.

El Voto Nulo tradicional, el que se contabiliza cuando se introduce una papeleta en blanco o con tachaduras, no expresa nada y puede ser interpretado por los políticos como un error del votante. Sin embargo, el Voto Nulo de Reproche es un mensaje claro y evidente de protesta y rechazo, que no deja lugar a dudas, a una clase política a la que no consideramos ni democrática ni digna de representarnos.

El Voto Nulo de Reproche está cargado de tradición democrática y ha cosechado grandes éxitos en el pasado. En algunas ocasiones, personajes como el "Pato Donald" casi obtuvieron la mayoría y en otras citas electorales, los gobiernos ineptos y corruptos sintieron vergüenza ante la lluvia de reproches ciudadanos depositados en las urnas.

Votaremos con un "reproche" porque los políticos no han sido capaces de solucionar ni uno solo de los grandes problemas de nuestra sociedad: empleo, desigualdad, justicia, pobreza, inseguridad, convivencia, etc. y por muchas razones más entre ellas porque los ciudadanos han sido expulsados de la política, porque la corrupción anida en el corazón del Estado, porque los partidos políticos son insaciables en su poder, porque la sociedad civil ha sido ocupada por los partidos, porque la democracia ha sido asesinada y suplantada por una partitocracia que no queremos, porque el gobierno miente y la oposición, también, porque la Justicia es arbitraria, porque hay cientos de miles de enchufados, amigos del poder, familiares y asesores inútiles cobrando del erario público, muchos de ellos sin ni siquiera trabajar, porque muchos políticos se han hecho arrogantes, porque despilfarran el dinero escaso, porque han decidido endeudar a las próximas generaciones de españoles, porque lo único que saben fabricar es desempleados y pobres, porque el poder beneficia a los amigos y aplasta a los enemigos, porque la impunidad de los políticos se ha convertido en norma del sistema, porque queremos un mundo mejor y más limpio... y por mil motivos más.

Invitamos a los lectores de Voto en Blanco y a los blogueros amigos que coincidan con nuestro análisis a que se sumen a la opción democrática y recomienden el VNR para las próximas elecciones europeas.

Voto en Blanco

29 comentarios


El verdadero "Estado de la Nación" reflejado en la final de la Copa del Rey

Es lamentable reconocerlo, pero el verdadero "Estado de la Nación" española no fue el que se escenificó, los días 12 y 13 de mayo, en las Cortes, donde la realidad fue cuidadosa y antidemocráticamente ocultada al ciudadano por la casta política, sino el que se vio en la final de la Copa del Rey de fútbol, celebrada en Valencia, cuando gran parte de las aficiones del Atlético de Bilbao y del Barcelona boicotearon el himno nacional y abuchearon a los monarcas españoles, mientras la televisión oficial censuraba el espectáculo, como en los tiempos de Carrero Blanco.

En ese espectáculo, seguido en vivo y en directo por buena parte del país a través de la televisión, surgió a la luz con claridad meridiana la realidad de un país dividido, divorciado de sus dirigentes políticos, con regiones cuyo nacionalismo, cobardemente mimado por el gobierno de Zapatero, ha abrazado abiertamente el independentismo, y con una televisión pública que se atrevió a hacer lo que no se hacía en España desde los tiempos del general Franco: censurar políticamente información crucial en un espectáculo deportivo de interés general.

Quizás el dato más bochornoso de la noche de la final fue el "arrepentimiento" de la televisión oficial por haber censurado una información clave y la posterior retransmisión, en diferido, durante el descanso, del abucheo al himno y a los reyes de España, pero "manipulando" la verdad, como suele ocurrir en las tiranías, elevando el tono de la música y "tapando" el sonido y las imágenes de la estruendosa protesta de los vascos y catalanes.

La final de la Copa del Rey, con el estadio de Mestalla abarrotado, representó un duro contraste que puso en evidencia la farsa escenificada en el Congreso de los Diputados, donde la verdadera situación de España fue ocultada por los políticos, que engañaron a los ciudadanos decenas de veces, tanto en lo que discutían como en lo que ocultaban.

A pesar de los esfuerzos de los grandes partidos por disimular el drama de España y por hacer creíble la pantomima, el "Debate" aclaró algunas verdades, entre ellas que los políticos españoles y los ciudadanos viven en mundos y dimensiones diferentes; que la "casta" política sólo se representa a sí misma; que sólo se hablo, y de manera parcial, de economía, pero no de otros dramas que afligen a los españoles, como son la inseguridad ciudadana, el pésimo funcionamiento de la Justicia, la corrupción generalizada, la desconfianza, la desigualdad creciente, el hundimiento de los valores, el avance de la pobreza, la degeneración de la democracia, la desunión entre los pueblos de España, la insostenibilidad de un Estado demasiado costoso, hipertrofiado, ineficaz y corrupto y el negro horizonte que planea sobre un país al que el mal gobierno y la torpeza de la oposición han llevado hasta la frontera del fracaso y la derrota.

Algunas de las grandes "miserias" y "carencias" de la España real, como la intensidad de los sentimientos separatistas, el odio a la monarquía y a los símbolos de la nación en regiones españoles quebernadas, precisamente, por los socialista, la creciente desunión de la nación, la obsesión del poder por ocultar la verdad a la ciudadanía y hasta la capacidad de censurar de un régimen que ya no es democrático y que cada día se parece más al viejo franquismo agotado, afloraron en la noche del miércoles, en la esperada final de la Copa del Rey de fútbo, lsin que el poder político pudiera ocultarlas.

Voto en Blanco

12 comentarios


La ley española permite el abuso reiterado del poder político

05.05.09 | 17:09. Archivado en PSOE, Política, Democracia, Corrupción, Nacionalismo, Justicia

Los grandes partidos políticos españoles se sienten a gusto en el actual sistema, a pesar de que tenga carencias y perversiones que impiden llamarlo democracia y que lo acercan a las más sucias y despreciables oligocracias. Hoy analizaremos una de rabiosa actualidad: la que permite que los gobiernos ya derrotados en las urnas y ejerciendo el poder provisionalmente puedan, impunemente, adoptar decisiones de gran importancia y hasta comprometer los fondos públicos, mediatizando al gobierno que espera para sustituirle.

El lehendakari derrotado, Juan José Ibarretxe, en su último consejo de gobierno, celebrado el pasado miércoles, a menos de una semana de ser sustituido por el socialista Patxi López, comprometió partidas por un montante de 118 millones de euros, entre las que destacan subvenciones a colectivos afines al PNV.

Esa actuación, que hipoteca el presupuesto del nuevo gobierno elegido por los ciudadanos, refleja la antidemocrática actitud del lehendakari, su escaso valor político y, sobre todo, las cerencias enormes de la legislación española, que permite a los gobiernos provisionales adoptar en sus últimos días decisiones que no les corresponden, acordes, sin embargo, con la habitual impunidad que disfrutan los políticos en la degradada "democracia" española.

Ese falta de control y de limitación de los poderes de los gobiernos provisionales es una de las muchas perversiones e irregularidades de la legislación española, que en lugar de defender y fortalecer la democracia parece redactada para permitir el poder casi plenamente impune e ilimitado de los distintos gobiernos españoles.

La Constitución Española, presentada ante el ciudadano como un modelo de consenso y de sabiduría democrática, es un adefesio que ha permitido éste y otros muchos abusos e irregularidades, todos ellos reñidos con la limpieza de la democracia.

Las leyes españoles impiden la separación y funcionamiento independiente de los grandes poderes del Estado (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), desequilibrados a favor del ejecutivo y todos ellos dominados por el poder de los partidos. Las leyes impiden también el ejercicio del sufragio universal y libre, ya que no son los ciudadanos quienes eligen a sus representantes, sino que lo hacen los partidos en listas cerradas y bloqueadas. Además, existen centenares de carencias e irregularidades, todas ellas contrarias a la democracia, entre las que pueden destacarse las siguientes:

Los representantes no se relacionan con sus votantes, ni rinden cuentas a sus representados, sino a los partidos políticos; los medios de comunicación pueden ser impunemente controlados por el poder político, privandose a la ciudadanía de la información libre e independiente que necesita; los cargos políticos sólo dimiten cuando quieren o lo desean sus propios partidos, aunque sus errores y faltas sean de extrema gravedad; la sociedad civil ha sido ocupada y casi exterminada por el poder político, impidiéndosele que ejerza su papel de contrapeso del Estado; la ley no se aplica por igual a todos los ciudadanos; los gobiernos burlan y violan derechos constitucionales tan fundamentales como la igualdad de oportunidades al disponer de listas negras de adversarios a los que se les acosa y ni siquiera se les permite recibir subvenciones o ganar concursos públicos; los ciudadanos, soberanos y protagonistas de la auténtica democracia, están marginados en España y sólo se recurre a ellos cuando se abren las urnas, cada cuatro años; la corrupción, la deslealtad, el abuso de poder, la venganza, la arbitrariedad, la injusticia, la marginación, el enchufismo, el amiguismo, el nepotismo, el despilfarro y un largo etcéterta que abarca a casi todos los pecados y vicios imaginables del poder están entronizados y gozan de práctica impunidad en la política española.

Voto en Blanco

11 comentarios


España: políticos descarados e ineptos frente al nacionalismo

20.03.09 | 20:02. Archivado en Gobierno Zapatero, Democracia, Corrupción, Nacionalismo, España

Si se analiza el respeto del poder político a la opinión pública, el grado de deterioro de la democracia española es supino y supera con creces al de la mayoría de las democracias del planeta, incluyendo las menos avanzadas. En cualquier país democrático del mundo, cuando el gobierno conoce la opinión mayoritaria de la nación, siempre se pliega a ella y si no lo hace, suele convocar elecciones o un referendum, pero los políticos españoles, descarados, arrogantes e ineptos, se empeñan en imponer su voluntad al pueblo.

Numerosas encuestas revelan que los españoles están cansados del nacionalismo radical y que quieren ponerle freno al abuso. Entre esas encuestas, hay una muy fiable, publicada por el diario "El Mundo", según la cual el 77.3 por ciento de los españoles quiere poner límites al nacionalismo, cuyo poder político es desproporcionado en relación con los escasos votos que obtiene, consecuencia de una ley electoral plagada de errores y desajustes antidemocráticos, que violan los principios de igualdad y justicia. Pero Zapatero, sin otro argumento que conservar a toda costa el ansiado poder y sus privilegios con el apoyo del nacionalismo, mima y cultiva el cáncer nacionalista de España, despreciando la opinión mayoritaria de los españoles, toda una atrocidad incompatible con la verdadera democracia.

La alianza de los socialistas con el nacionalismo radical del BNG acaba de ser descabalgada en Galicia por los votantes, mientras que en el País Vasco el nacionalismo, por primera vez en décadas, ha quedado en minoría. Se trata de reacciones electorales que confirman el hartazgo de nacionalismo que experimenta la sociedad española.

La experiencia ha demostrado hasta la saciedad que los nacionalismos extremos son el mayor cáncer de España. El otro gran cáncer es una clase política divorciada del pueblo y tan ansiosa de poder y de privilegios que no tiembla a la hora de enfrentarse a la valuntad mayoritaria de la nación, haciendo gala de un espíritu totalitario y opresor que es intolerable en democracia.

Los tres nacionalismos excluyentes y radicales de España, el catalán, el vasco y el gallego, han gozado hasta hoy del apoyo del PSOE, que gobernaba hasta hace días con dos de ellos y continúan gobernando en Cataluña. Esos nacionalistas extremos, apoyados por el PSOE, están imponiendo en sus territorios políticas opresoras e incompatibles con la Constitución española y la democracia.

Ese apoyo al nacionalismo, contrario a la voluntad mayoritaria de los ciudadanos, constituye un error aberrante que la sociedad ya está condenando y condenará en el futuro con la misma intensidad que hoy condena la esclavitud o el sometimiento de la mujer. Entonces, cuando la cultura asuma ese grado de conciencia democrática, el socialismo español pagará una durísima factura por su apoyo actual a los peores enemigos de la convivencia, la paz, la armonía y la igualdad.

Voto en Blanco

8 comentarios


Galicia impulsa un nuevo estilo en la política española

07.03.09 | 18:14. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Nacionalismo, Ideología

Los gallegos han expulsado a los horteras del poder y, a partir del 1 M, los señoritos y los sátrapas tendrán que reprimirse al hacer política. Por fortuna para todos, la derrota de Touriño y de Quintana, junto con las forzadas dimisiones de Bermejo y del derrotado Touriño, impedirán que tengan futuro en España los políticos arrogantes y corruptos que se comportan como nuevos ricos y que utilizan el dinero público con frívola superficialidad y antidemocrática indecencia.

España entera agradecerá pronto a los gallegos el puñetazo que han dado en la mesa al desembarazarse de Touriño y Quintana, dos símbolos de lo que nunca debe soportarse en democracia. Después de Galicia, todos los políticos españoles, especialmente el PSOE y sus dirigentes actuales, no tendrán más remedio que avanzar hacia la templanza y la sensibilidad, cambiando sus actitudes y estilo, pues están cavando sus propias tumbas.

Quizás el pueblo ha decubierto en Galicia que es el que manda, lo que significa que los políticos arrogantes y desvergonzados deben aprender, a partir de ahora, a responder ante los ciudadanos, que son sus jefes. La gran duda es saber si la de Galicia es una factura aislada o la primera de el pueblo español, cabreado ante los abusos, presenta a los muchos políticos que han perdido el norte y el sentido de la democracia y de la decencia.

Muchos demócratas pensamos que lo mejor de las elecciones vascas y gallegas del 1 de marzo no es el importante retroceso del nacionalismo, ni la significativa victoria del PP en Galicia, que facilita la saludable alternancia. Esos son simples vaivenes de la oligocracia en competencia. Lo realmente importante es la derrota de los horteras y el golpe dado al estilo de gobierno de los "nuevos amos", el de los modernos señoritos, que se creen con derecho a tomar decisiones en contra de la opinión pública y que utilizan con frívola superficialidad y antidemocrática indecencia el dinero público, empleándolo, sin pudor y sin miedo a la ciudadanía, en lujos indecorosos y en despilfarros indecentes e injustos.

Si Zapatero es inteligente y ha aprendido la lección que le han dado los ciudadanos en las urnas, obligaría a Pepe Blanco y a otros muchos socialistas españoles a que abandonen sus pisos en Villa PSOE, antes de que los nuevos dirigentes gallegos los ilegalicen. Esos pisos quizás no sean ahora ilegales, pero constituyen un privilegio irregular que irrita a los ciudadanos y viola la esencia de la democracia.

Zapatero, si quiere conservar su cargo, debería erradicar la corrupción de su partido y cambiar muchos de sus comportamientos actuales. Si no quiere ser represaliado por ciudadanos enfurecidos ante el abuso, debería, por ejemplo, dejar de gastar como un maniroto el dinero público y moderar su loca tendencia a endeudar a España hasta el borde de la ruína. Tendrá que lanzar un severo plan de austeridad y de adelgazamiento del Estado, enfermo de obesidad y causa de escándalo ciudadano por su espíritu despilfarrador. También debería cuestionar su política de reparto generoso de dinero a la ONU, en Cuba y en otros países "amigos" del mundo, cuestionado por los millones de españoles en crisis, que a diario engrosan las filas del desempleo y que se precipitan en la pobreza. Quizás debería también bajar los impuestos para activar la economía, como están haciendo prácticamente todos sus colegas de Occidente, una medida a la que él se niega desde la terquedad y la arrogancia de un gobernante autoritario, insensible a la opinión pública.

>> Sigue...

7 comentarios


La derrota de los sátrapas

02.03.09 | 18:02. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Nacionalismo

Aunque la jornada electoral demostró que los borregos siguen creyendo en los políticos y apostando por un bipartidismo vergonzante, también ofrecio cierta dignidad y esperanza al castigar a los sátrapas en Galicia y al hacer posible un gobierno constitucional en el País Vasco. El pueblo sigue sometido, pero se le nota cabreado y comienza ya a castigar el descaro y la arrogancia corrupta.

Touriño, dimitido tras la derrota, no podrá disfrutar de su flamante vehículo acorazado y el nacionalista Quintana tendrá que bajarse del yate y regresar al tren del odio, alimentando con victimismo la caldera nacionalista. El descaro, la arrogancia corrupta y la mentira han sido golpeadas por un electorado que se siente a disgusto en la pocilga que le ofrecen los políticos.

El gran derrotado es Zapatero (dijo en el mitin final que votar a Touriño era lo mismo que votarle a él), que pierde Galicia y alcanza una victoria muy limitada en el País Vasco, donde tendrá que demostrar ahora si el socialismo vasco prefiere un gobierno que recupere la Constitución y los derechos humanos o si apuntala de nuevo al nacionalismo, como ya hizo en un pasado plagado de vergüenza.

Rajoy consigue una prórroga de su liderazgo débil en la derecha española, pero tiene ahora la oportunidad de conectar con la sociedad apostando por la regeneración de la democracia, aunque esperar regeneración del actual PP, el partido que más a gusto se siente en la pocilga bipartidista, es una utopia demente.

Debería celebrar Rajoy su victoria en Galicia homenajeando públicamente al juez Baltasar Garzón, uno de los artífices de su resurrección y del triunfo de su partido en la jornada de ayer. Cuando Garzón cometió el indecente error de irse de cacería con el ministro de Justicia y el jefe de la policía judicial, mientras también cazaba a presuntos corruptos del PP, generó una indignación tan grande en la opinión pública que se manifestó en la dimisión forzosa del ministro Bermejo y en un notable aumento de las posibilidades electorales de la derecha en Galicia y el País Vasco.

>> Sigue...

9 comentarios


¿Existen garantías de limpieza en las próximas elecciones vascas y gallegas?

26.02.09 | 18:28. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Nacionalismo, España

Ante el avance de la corrupción, el enfrentamiento enconado entre los partidos, él deterioro general de la política y la degeneración de la democracia, muchos españoles se interrogan sobre si existen o no condiciones suficientes para garantizar la limpieza en los comicion gallegos y vascos del próximo domingo.

Algunos observadores y analistas han llegado hasta a sopesar la conveniencia de que la limpieza de esas consultas electorales sea garantizada por observadores internacionales, como suele hacerse en paises del tercer mundo, en los que las garantías democráticas son escasas.

La camapaña electoral en Galicia y el País Vasco se torna insegura, violenta e intransigente, creando un caldo de cultivo contrario al ambiente de seguridad y paz que debe presidir a los procesos electorales en democracia. Un autobus de UPyD acaba de ser atacado por batasunos gallegos. En la noche del pasado miércoles, 25 de febrero, la popular y cada día más seguida tertulia nocturna "El gato al agua", de la cadena de televisión Intereconomía, cuestionaba claramente la limpieza de las elecciones gallegas del próximo domingo y aseguraba que muchos muertos van a votar por correo y que esos votos, seguramente, serán dados por válidos. Las dudas sobre la limpieza de los próximos procesos electorales vasco y gallego han comenzado a expresarse no sólo en convesaciones privadas entre ciudadanos, sino también en diversos medios de comunicación. La terrible palabra "pucherazo" empieza a ser utilizada en esta España cada día más herida por la degeneración de la democracia y el desprestigio de su clase política.

Argumentando que los nacionalistas extremos y los grupos violentos incontrolados en el País Vasco y Galicia pueden intimidar a los votantes y alterar la libertad plena que debe presidir los procesos electorales democráticos, un lector de Voto en Blanco reclamaba hace unos días que las próximas elecciones que se celebren en esos territorios sean vigiladas por observadores internacionales que, como hacen en otros países corruptos y tercermundistas del planeta, garanticen con su presencia la libertad y la limpieza de las votaciones.

Nuestro lector empleaba dos argumentos concretos, uno general y otro específico para el País Vasco y Galcia. El argumento general sostiene que si nuestros políticos no son fiables al administrar el dinero público y si están habituados a mentir a los ciudadanos, ¿por qué no van a meter sus garras en las urnas? ¿Quién puede asegurar hoy, en esta España política y moralmente degradada, la limpieza de los procesos electorales?. El específico no es menos contundente: "los grupos nacionalistas violentos acostumbrasn a intimidar a los demócratas cuando se manifiestan, como ocurrió recientemente con UPyD en Galicia y ha ocurrido otras veces tanto en Galicia como el País Vasco cuando reprimieron a conferenciantes de ideas contrarias. ¿Por qué pensar, entonces, que no intimiden a los votantes y coaccionen su libertad en el momento de votar?"

>> Sigue...

10 comentarios


Maite Pagazaurtundúa cree que ETA puede ganar la batalla al Estado

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, en una conferencia pronunciada recientemente en el prestigioso y repleto de público "Foro de Cádiz", bajo el título “Hacer frente al fanatismo democráticamente”, analizó el fenómeno global del fanatismo, animando a la sociedad a enfrentarse democráticamente a los violentos, cumpliendo rigurosamente la ley, pero puso los pelos de punta a la audiencia al advertir que los terroristas podrían ganar finalmente la batalla.

Según Maite Pagazaurtundúa, el terrorismo es un problema estratégico de las democracias actuales y que en el subsuelo de esta situación se encuentra el fanatismo y el reclutamiento humano. Dijo que, para poder hacer frente al fanatismo hay que estudiarlo concienzudamente y no cometer errores de análisis puesto que “lo que pretenden es generar una ciénaga moral o un manto de cobardía en la ética colectiva a través del miedo y de la propaganda”. El objetivo de los fanáticos es buscar el poder político (País Vasco) o religioso (Yihad Islámica) a través de la intimidación social y moral, buscando el control de las personas, por lo que “con ellos debemos tener tolerancia cero y cerrar la puerta del dialogo, pues buscan el poder antidemocráticamente”.

Describió las características de los fanáticos indicando que “se creen puros y víctimas, cuando son los causantes del problema”.

Indico que el poder del Estado es superior al de los terroristas, pero advirtió que podrían ganar la batalla si su propaganda conquista la sociedad y si el discurso político penetra aprovechando la debilidad y la decadencia actual. Afirmó también que las armas de la democracia tienen que basarse en el la justicia y el respeto a la ley.

En el momento central de la conferencia declaró que “para los fanáticos en fundamental que las víctimas sean invisibles” y se lamentó de que los terroristas encuentren muchos aliados en ese objetivo.

Al finalizar su intervención, Maite Pagazaurtundúa señalo que “en la actualidad hay mucho miedo en el País Vasco y el adoctrinamiento de jóvenes sigue siendo una realidad muy difícil de neutralizar” para lo que exigió la deslegitimización de la propaganda terrorista, la eliminación del discurso de la esperanza en la negociación y el diálogo, además de solicitar a los políticos y líderes de opinión “mayor determinación y claridad en sus mensajes públicos”.

Voto en Blanco

3 comentarios


La sociedad gallega empieza a percibir que el nacionalismo envilece

10.02.09 | 18:03. Archivado en Política, Democracia, Economía, Corrupción, Nacionalismo, Ideología

Hay esperanza en la atmósfera gallega y es probable que Galicia sea el primer pueblo inteligente y abierto de España que descubra la estafa que representa el nacionalismo excluyente y le de la espalda. Lo ocurrido recientemente en Santiago, donde gente valiente y digna se manifestó a favor del bilingüismo que garantiza la ley, mientras era agredida por una sucia pandilla del nacionalismo violento, alimentado y empujado por el socialismo degradado gobernante, es un acontecimiento portador de esperanza para los demócratas y para Galicia.

La sociedad gallega no es como la vasca, donde abundan e imponen su criterio corto los montañeses nostálgicos que sueñan con una sociedad pastoril cerrada al mundo, ni tampoco es como la catalana, donde la avaricia y el egoísmo han sido utilizados por políticos nacionalistas sin escrúpulos para avanzar hacia el envilecimiento y la pobreza, también en este caso amparados por el socialismo catalán. Galicia es un pueblo abierto al mundo, con comunidades establecidas en decenas de países, un pueblo que ha sabido extraer del mar y de su cultura ancestral valiosos rasgos universales y una apertura mental que necesita comunicarse en un idioma común para prosperar y abrirse camino.

Los valores asentados en la cultura gallega van a permitirle, con toda probabilidad, rechazar el nacionalismo retrógrado que, con la complicidad de un socialismo aficionado a las cloacas, les está llevando hacia la desgracia.

A partir de los sucesos de Santiago, muchos gallegos van a descubrir la verdadera naturaleza del gobierno que tienen, integrado por gente a la que únicamente le interesa el dominio y el privilegio.

Los nacionalismos excluyentes van dejando de ser atractivos a medida que los ciudadanos abren los ojos y reflexionan. En contacto con la democracia, que es convivencia en armonía, con el pensamiento y la verdad, opciones degradadas como el nacionalismo excluyente y el socialismo despilfarrador van perdiendo fuelle y el ciudadano va asumiendo que la única opción ética y cívica de un demócrata es arrojarlos del poder, votando democracia y a gente capaz de garantizar la convivencia y el verdadero progreso.

>> Sigue...

12 comentarios


Sábado, 21 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Hemeroteca

Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30

Sindicación