Voto en Blanco

España, el país de Europa que mas rechaza a sus políticos

18.05.13 | 07:43. Archivado en Democracia, Europa, Corrupción, España

A sus ya tristes liderazgos europeos en corrupción, desempleo, blanqueo de dinero, tráfico y consumo de drogas, baja calidad de la enseñanza, fracaso escolar, prostitución y otros muchos, todos nefastos, España añade ahora el liderazgo europeo en rechazo y odio a su clase política, un fenómeno que crece de manera alarmante y que convierte a la mal llamada "democracia" española en un sistema ilícito y opresor, pues la democracia no puede existir sin la confianza y adhesión de los ciudadanos.

La arrogancia, la corrupción y la incapacidad de gestionar la crisis económica han hecho que España sea el país de Europa donde los ciudadanos están mas hartos de sus políticos, a los que ya consideran no como servidores del pueblo o del bien común, sino como a fracasados, desprestigiados, injustos y obsesionados por el poder y los privilegios.

Las encuestas señalan ya a la corrupción y a los políticos en España como dos de los cuatro mayores problemas del país. En Cataluña, el rechazo es todavía mayor porque la corrupción y los políticos son ya casi el primer problema de la ciudadanía. Pero lo mas inquietante es que el rechazo, en muchas zonas y ambientes de España, se está transformando rápidamente en odio, hasta el punto de que millones de españoles identifican ya a los políticos como su peor enemigo.

La causa del rechazo siempre es la misma: los ciudadanos, que no soportan que los políticos se hayan convertido en una "casta" privilegiada porque no lo merecen y porque el resultado de su gobierno es ruina, pobreza desempleo y fracaso, creen que los políticos no cuidan ni luchan por los intereses del pueblo sino por los suyos propios y los de sus partidos. El hecho de que la clase política haya cerrado sus ojos y oídos y no escuche el clamor de los ciudadanos, junto con la impunidad de una casta que ha cometido atrocidades contra el interés general, como saquear las cajas de ahorros, mentir hasta la saciedad, incumplir sus promesas electorales y estafar a millones de españoles con las participaciones preferentes, convierte al político en un ser apestado y merecedor del rechazo que recibe. La arrogancia, los privilegios y, sobre todo, el aislamiento elitista de la "casta" de los nuevos amos despierta rechazo y hasta odio en la ciudadanía, más que la ineficacia y la torpeza, ante las cuales el pueblo es más comprensivo.

Hay encuestas cuyos resultados son todavía peores que los que se dan a conocer. En esas encuestas sale reflejado un odio creciente al político que invalida la mal llamada democracia española, un sistema que, al ser rechazado por el pueblo, se transforma en algo ilícito y opresor.

Pero esas encuestas son cuidadosamente ocultadas por el poder porque los medios de comunicación son fácilmente manipulables en estos tiempos de crisis. Los medios necesitan tanto dinero, que quien tenga hoy cuatro euros y los invierta en publicidad, consigue blindarse. Y nadie tiene hoy más dinero que el poder político, un dinero que esquilma al ciudadano por la vía de los impuestos, y que emplea masivamente en imagen y publicidad.

Los estrategas de los partidos políticos tendrán que realizar esfuerzos inusitados para atraer a los ciudadanos y ganárselos, si quieren evitar que las próximas elecciones constituyan un escándalo mundial por el número de desertores abstencionistas, votantes en blanco y ciudadanos que votan nulo o a partidos pequeños para castigar a los grandes, a los que culpan de los grandes males del país.

La "venganza" de los ciudadanos españoles se está cociendo a fuego lento en una olla que nadie sabe si podrá resistir tanta presión sin un estallido social de protesta, algo que ha ocurrido con demasiada frecuencia en la Historia de España, jalonada de revoluciones, revueltas, motines y protestas masivas, que muchas veces se tornaron violentas y hasta sangrientas.

Voto en Blanco


El saqueo de Chipre es la tumba de la "Europa decente" y el auge de la "Europa de los ladrones"

26.03.13 | 23:39. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Europa, Corrupción, España

La "Europa de los ladrones" se está abriendo camino de una manera estremecedora e implacable. Muchos europeos tiemblan ante las fechorías impunes de sus dirigentes políticos. La última amenaza: los depósitos bancarios europeos de mas de 100.000 euros están en peligro y pueden ser saqueados.

Durante décadas, la Unión Europea fue un proyecto decente, admirado por el mundo, que pretendía unir pueblos y naciones en torno a la paz, la prosperidad y la democracia, pero hoy, bajo el liderazgo de una Alemania que no consigue liberarse de sus ambiciones hegemónicas y del deseo de someter a los pueblos europeos "inferiores", Europa sólo es ya una despreciable conspiración de mercaderes, políticos alejados de la democracia y ladrones capaces de despellejar y saquear a sus ciudadanos.

Lo ocurrido en Chipre, donde Bruselas impuso, como condición para el rescate, el robo de los ahorros de los ciudadanos depositados en los bancos, olvidando la garantía que existía sobre los depósitos bancarios, un saqueo pirata que no se perpetró porque el Congreso chipriota lo rechazó de manera tajante, es el fin de lo que quedaba de decencia en Europa y el principio de una etapa europea sucia, dominada por los saqueadores y los políticos ajenos a la democracia, un camino ya experimentado con asaltos vergonzantes en Grecia, Portugal y España.

Alemania, que ejerce un evidente liderazgo en la Europa actual por su potencia económica, es la principal responsable de la lamentable deriva y el deterioro de Europa, un continente que se aleja cada dia mas de la decencia, de la Justicia y de la democracia, para caer en manos de políticos sin escrúpulos dominados por la ideología del poder y del dinero.

Primero se habló de la Europa de los Estados; después de la Europa de los Pueblos; mas tarde de la Europa de los Ciudadanos; después parecía que se imponía la Europa de los Gobiernos; finalmente empezó a hablarse de la Europa de los Mercados; hoy, después del intento de robo perpetrado en Chipre, donde, por orden de Bruselas, pretenden robar dinero a los ciudadanos que depositaron sus ahorros en los bancos, habrá que hablar de la Europa verdadera: la "Europa de los Carteristas".

La Europa actual no sólo ha dejado de ser admirable y atractiva, sino que empieza a perfilarse como un grave peligro para la democracia mundial y para los ciudadanos, que contemplan estupefactos como el viejo sueño de una Europa Unida se desliza hacia la opresión y el abuso de poder.

Desde que estalló la crisis, los políticos se resisten a someterse al dictado de los ciudadanos, que los castigan de manera implacable por sus evidentes responsabilidades en la gestión de la economía y la política. Muchos dirigentes, desde Sarkozy a Zapatero, sin olvidar a Sócrates, Berlusconi, Papandreu y otros, han sido expulsados del poder por el voto ciudadano, pero algunos, como la alemana Merkel, se resisten a sufrir ese castigo y están dispuestos a cometer fechorías, injusticias y arbitrariedades con tal de evitar la derrota electoral.

La obsesión alemana por acabar con el déficit está llevando a algunos pueblos de Europa hasta la ruina, ya que la política de recortes y ahorros impide cualquier estímulo al desarrollo. Si a eso se agrega que algunos gobiernos, como el español de Rajoy, se niegan a ahorrar adelgazando el monstruoso Estado que han construido, plagado de enchufados, familiares y amigos del poder, y a suprimir privilegios, haciendo pagar a los ciudadanos y a las pequeñas empresas la factura de la crisis y de sus abusos, los ideales y sueños de una Europa justa y decente se derrumban y sucumben bajo el peso de la miseria y bajeza de los políticos.

En algunos países, los ciudadanos están aplastados por el poder y muchos optan por arrojarse al vacío o quemarse ante el abuso del poder que les arroja a la miseria. Algunas leyes europeas amparan la corrupción y el delito. España es un modelo de bajeza política y económica, pero no es el único país contaminado por la indecencia, un fenómeno que avanza y que corroe los cimientos de la vieja Europa.

Algunos están seguros de que una Europa sucia y quizás monstruosa, como lo fue muchas veces en su pasado de sangre y exterminio, está naciendo, amparada por los políticos del presente, arrogantes, antidemócratas, ajenos a la ciudadanía y sin valores. Por lo pronto, los poderosos de Europa, que en el pasado se dedicaban a la guerra para robar y saquear al vencido, parece que han encontrado la fórmula para seguir robando y saqueando amparados por una ley injusta y por el poder, refugiados en los gobiernos, los partidos políticos y el injusto y predador sistema financiero europeo.

Voto en Blanco


La Europa de los ladrones

20.03.13 | 06:44. Archivado en Política, Democracia, Europa, Corrupción, Justicia

Vergüenza debería darle a los actuales dirigentes europeos que Vladimir Putin, un antiguo KGB mal reciclado en demócrata, critique el rescate de Chipre y lo califique de “peligroso, injusto y no profesional”, demostrando ser más demócrata que la Merkel, Hollande, Rajoy y los demás sátrapas que han metido la mano en el bolsillo de los chipiotras para robarles sus ahorros, violando así la seguridad jurídica y las leyes de la Unión.

Tiene razón el primer ministro ruso Medvédev cuando afirma que la quita "se asemeja a una simple confiscación de dinero ajeno", una forma elegante de llamar "ladrones" a los políticos de la Unión Europea. Que Rusia, un país que convive fácilmente con la corrupción en todas sus vertientes, de lecciones de honradez política y ética financiera a los actuales líderes europeos es un síntoma alarmante de que la Unión Europea es ya una verdadera pocilga.

El paso dado por Europa en Chipre es peligroso y mas propio de delincuentes que de políticos democráticos. La "confiscación" de parte de los ahorros depositados en los bancos viola la normativa europea, que protege los depósitos bancarios, y genera dos males terribles: inseguridad ante el sistema financiero y desconfianza en unos políticos que cada día se asemejan más a los cuatreros del viejo Far West.

El primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, resume perfectamente la situación creada tras el robo de Chipre: "Tengo una gran preocupación de que se produzca un derrumbe de la confianza, no solo entre los bancos, sino también entre los ciudadanos". Juncker fue hasta enero jefe del Eurogrupo.

La Unión Europea ha cometido un error grave al ordenar el robo del dinero de los ahorradores chipiotras. Tal vez sin pretenderlo, Bruselas, bajo el liderazgo de Alemania, ha descubierto su alma de pirata y su sucio patrocinio de la injusticia. Lo justo sería que pagaran los gestores y no los ahorradores, los políticos que deciden y no los ciudadanos que obedecen. Cuando esas leyes básicas no se respetan, se viola la legalidad, los mandatarios actúan como canallas y se pierde la legitimidad. A partir de ahí todo es injusto. El PP, en España, ha demostrado la suciedad de su alma al justificar el atraco al ciudadano en Chipre, lo que aconseja esperar que cualquier día también ellos nos roben aquí. Cuando se gobierna desde la injusticia, la respuesta debe ser la lucha, nunca la sumisión. Europa puede y debe rectificar, si no quiere verse envuelta en la ignominia y provocar el desprecio y la rebelión ciudadana contra sus inicuas élites dirigentes.

Primero se habló de la Europa de los Estados; después de la Europa de los Pueblos; mas tarde de la Europa de los Ciudadanos; después parecía que se imponía la Europa de los Gobiernos; Finalmente empezó a hablarse de la Europa de los Mercados; hoy, después del robo perpetrado en Chipre, donde, por orden de Bruselas, han robado dinero a los ciudadanos que depositaron sus ahorros en los bancos, habrá que hablar de la Europa verdadera: la "Europa de los Carteristas".

Voto en Blanco


Por fin Europa y el mundo empiezan a descubrir que España no es una democracia, sino un vertedero

18.03.13 | 11:53. Archivado en Política, Democracia, Europa, Corrupción, España, Gobierno del PP

Europa empieza a descubrir que España, mas que una democracia, es un vertedero de injusticias y abusos de poder perpetrados por una clase política completamente ajena a la democracia. El dictamen de condena del Tribunal Europeo de Justicia contra la legislación hipotecaria española, que ha provocado dolor, sufrimientos y cientos de suicidios, muchos de ellos camuflados y ocultados desde el poder, es un síntoma de que los europeos están descubriendo por fin la tenebrosa verdad política sobre España. Aunque lo haya desmentido Soraya Saenz de Santamaría, en nombre del gobierno de Rajoy, tiene razón el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, cuando afirma que en España existe una profunda relación entre déficit público y corrupción. El saqueo impune de las cajas de ahorro, el robo que se perpetra desde el poder, el enriquecimiento ilícito de miles de políticos y la concesión arbitraria y venal de subvenciones, concesiones, ayudas y otros favores inconfesables agudizan el déficit público español y aceleran la ruina del país.

El alejamiento de la democracia no es un problema actual sino antiguo y consustancial al sistema político español, que fue diseñado por falsos demócratas con demasiada influencia autoritaria y con vocación de engañar al pueblo para heredar el poder del franquismo agonizante. Desde entonces empezaron los males. La Constitución fue redactada en una cafetería por gente que desconocía la democracia, especialmente por dos sujetos como Abril Martorell y Alfonso Guerra, el primero un franquista mal reciclado y el segundo un trilero político con doble disfraz, el de socialista y el de demócrata. Gonzalez fue el capitán de los trileros y un maestro del engaño; Aznar fue un arrogante engreído que no tuvo agallas para ser de derechas, Zapatero fue un inútil con sonrisa de ángel, manipulador y mentiroso, y Rajoy es un falso manipulador, insensible y analfabeto en democracia.

Toda esta gente ha podrido el país y ha degradado el sistema hasta extremos sobrecogedores. Todos han convivido fácilmente con la corrupción y se aficionaron a la mentira. Cada uno de ellos se sintió con derecho a legislar y gobernar en contra de la voluntad popular y ni uno de ellos tuvo el más mínimo respeto a la democracia y al ciudadano, al que ígnoraron y aplastaron.

Las leyes que regulan las hipotecas y los desahucios han sido declaradas contrarias a la democracia y a las normas europeas, pero hay otras muchas leyes, normas y costumbres del sistema español que serían declaradas igualmente ajenas a la democracia y a la decencia elemental, desde el diseño del Estado, irracional, monstruoso, insostenible y plagado de enchufados e inútiles familiares y amigos del poder hasta la generosa financiación pública de los partidos políticos y sindicatos, algo que el ciudadano odia y cuya supresión reclama a gritos sin que los arrogantes y antidemócratas políticos les hagan caso.

Pero hay otros cientos de leyes y costumbres que son abiertamente contrarias a la democracia y que en España tienen una vigencia cruel y desalmada. Los impuestos abusivos, la desigualdad ante la ley, el nombramiento de jueces y magistrados por parte de los partidos políticos, la ausencia de democracia en la vida interna de los partidos, la tortura encubierta en comisarías y cuarteles, el acoso y persecución del adversario, las concesiones de contratos y subvenciones, muchas veces tramposas y trucadas, el cobro de comisiones, el urbanismo salvaje, el enriquecimiento ilícito de miles de políticos, el saqueo sistemático al que han sido sometidas las cajas de ahorro, la estafa masiva a los ciudadanos con las participaciones preferentes, realizada con permiso del Banco de España y de la clase política en general, que ha participado del expolio, las listas negras de empresarios y pensadores, el amiguismo el enchufismo, el nepotismo, las oposiciones a cargos públicos trucadas y mil otras tropelías, chapuzas, fechorías y delitos, además de todas las modalidades posibles de corrupción y chulería, vigentes en una España que se parece más a un gigantesco vertedero que a una verdadera democracia.

El pueblo español, que era el mas fiel e ilusionado con la democracia hace apenas dos décadas, es hoy un pueblo frustrado que desconfía de sus dirigentes y que repudia el sistema. Cuando le preguntan, responde que los políticos son el tercer gran problema del país y la corrupción pública el segundo. Solamente el drama de la economía hundida tiene más rechazo que los gobernantes que abusan y de los corruptos. Ese dato demoscópicos es suficientemente grave para provocar una refundación del sistema, la dimisión masiva de la clase política fracasada y el precintado de unos partidos políticos que, por el número de causas abiertas y en investigación por los tribunales, se parecen a bandas organizadas de malhechores. De hecho, desde la muerte de Franco, la única organización que ha protagonizado más delitos que el PSOE y el PP es la banda terrorista de ETA, pero en los últimos años, desde que los etarras dejaron de asesinar, no existe mayor concentración de degeneración, abuso y delito en España que la representada por los grandes partidos políticos.

Aunque la Europa actual, pilotada por una Alemania que huele a deslealtad y egoísmo, no es precisamente un modelo de democracia y decencia, como lo ha demostrado al robar a los ciudadanos su dinero en Chipre, debería obligar a los políticos españoles a que sean menos sádicos y que por lo menos disimulen más su sucia vocación opresora y anticiudadana. Europa, a pesar de sus terribles carencias, no puede mantenerse por mas tiempo al margen del gran escándalo español, un país donde los poderes públicos han permitido que muchos de sus hijos, aplastados injustamente por el poder político y financiero, se suiciden arrojándose por las ventanas o quemándose delante de las instituciones bancarias, sin defensa posible y sometidos al imperio de la maldad política y económica de las élites. España, mas que un rescate económico o que una recapitalización de sus bancos necesita que los actuales partidos políticos sean suprimidos y precintados y que el sistema se refunde, esta vez para crear una auténtica democracia, no la basara que ha construido la clase política española, probablemente la mas sucia y antidemocrática del continente europeo y de todo Occidente.

Voto en Blanco


La victoria de Grillo en Italia, una gran esperanza para todo el mundo

28.02.13 | 09:51. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Europa, Corrupción, España

La victoria de Beppe Grillo y de su "Movimiento 5 Estrellas" en Italia, donde han logrado nada menos que el voto de uno de cada cuatro italianos, constituye una gran esperanza para el mundo y tal vez el primer paso sólido para derrotar a la peor amenaza del planeta: los políticos tradicionales, la gente que ha construído el mundo sucio e injusto que habitamos, un mundo diseñado desde la corrupción y la perversión, que los ciudadanos no se merecen. Si Grillo y sus seguidores, a los que "la casta" llama "antisistemas", resisten, no se corrompen e imponen sus criterios a la vieja y rastrera "casta", es posible que empiece a cambiar el rumbo de la Historia y representen el principio del fin de la repugnante alianza político financiera que se ha adueñado del poder mundial.

Italia entera habla ahora con esperanza de regeneración y muchos millones miran ya con desprecio a la "casta" política que ha gobernado el país en las últimas décadas, arruinándolo y masacrando todos los valores y esperanzas. Los rebeldes italianos creen que la vieja política merece ser erradicada sin miramientos y que sus servidores, los actuales políticos, expulsados del poder con desprecio y sin honor porque el mundo no les debe nada. La nueva esperanza que florece en Italia y que ojalá contagie al mundo entero se debe a la victoria de Beppe Grillo y su "Movimiento 5 Estrellas", una fuerza que ha sabido aglutinar a los verdaderos demócratas italianos y a los millones de ciudadanos cansados de soportar en el poder a los viejos políticos corruptos y saqueadores de siempre, expertos sólo en destruir la nación y en asesinar los valores y los principios mas nobles.

Los sucios políticos de siempre pretenden convencernos de que el actual es el único mundo posible, pero es mentira. El mundo mejoraría notablemente solo con la desaparición de los políticos tradicionales y sus partidos, verdaderas escuelas de sátrapas antidemocráticos sin respeto al pueblo y a los valores. Los seguidores de Grillo, como todos los verdaderos demócratas del planeta, saben que la división entre derechas e izquierdas es falsa y que la única división real es entre opresores y oprimidos, entre la arrogante y privilegiada "casta" de los que mandan y los ciudadanos marginados, engañados y muchas veces aplastados.

Contemplar al caducado Berlusconi, un "profesional" de la vieja política inmoral e indecente, temblando ante la marea de los jóvenes que crece imparable en Italia y a Pier Luigi Bersani, otro político al viejo uso, varias veces ministro y curtido en las antiguas miserias de la "casta" italiana, sólo comparable a la española por su corrupción y desvergüenza, renegar de su pasado y asegurar que cambiará la ley electoral y luchará con todas sus fuerzas contra la corrupción y por la regeneración, sólo para presidir el gobierno con el apoyo de los votos del movimiento "5 Estrellas", es un placer casi insuperable para todo auténtico demócrata europeo.

Esos millones de italianos que han votado la "antipolítica" del "Movimiento 5 Estrellas" están haciendo mas por la regeneración de la podrida Italia, en los pocos días transcurridos desde las elecciones, que toda la clase política italiana en las últimas siete décadas, desde que se instauró la democracia tras la derrota de Musolini.

El movimiento que encabeza Grillo es la respuesta italiana al llamamiento a la rebeldía de los jóvenes que hizo Stéphane Hessel, autor del best seller "Indignaos", inspirador del movimiento español 15 M, en cuyo testamento pide a los jóvenes que no se rindan y sigan luchando pacíficamente contra el sistema injusto y contra la casta que pervierte nuestro mundo.

La vieja política ofrece en todo el mundo un balance sucio y dramático. El mundo que nos han construido los González, Zapatero, Aznar, Rajoy, Sarkozy, Merkel, Berlusconi, Monti y miles de ineptos arrogantes y egoístas como ellos es un mundo sucio, sin valores, sin justicia ni felicidad. Después de muchas décadas con estos energúmenos mandando, el mundo que nos legan no es mejor sino peor que el que ellos encontraron. La desigualdad, el desempleo, la injusticia, la pobreza, la explotación laboral y sexual, el miedo y mil lacras mas infectan el mundo que ellos gestionan en nuestro nombre, mientras que ellos, "la casta", se han construido una exclusiva burbuja de lujo, privilegios y arrogancia que no merecen por haber fraguado con su gestión el retroceso, el dolor y el fracaso.

Un país como España puede gestionarse con solo 10.000 políticos o quizás con menos, pero ellos han colocado en el Estado, con sueldos generosos, a casi medio millón de parásitos que, sin otro mérito que el de ser familiares, amigos o gente con carné de partido, no aportan ni un ápice al bien común o a la eficacia. Ese es el comportamiento clásico de la casta que de ser erradicada como el cáncer, acostumbrada a anteponer sus intereses al bien común.

Los viejos políticos tienen que desaparecer antes de que terminen con lo que queda de decencia en nuestro mundo. Beppe y sus seguidores "antipolíticos" se han alzado contra esa canalla, abriendo una senda que los demócratas y la gente decente de todo el mundo debe seguir con esperanza.

Voto en Blanco


¡La huida indignada de Depardieu!

07.01.13 | 17:11. Archivado en Democracia, Economía, Europa, Corrupción, Ideología

El actor francés Gerard Depardieu tiene razón y muchos demócratas nos solidarizamos con él en su lucha contra un gobierno francés que, como muchos otros, entre ellos el de España, mas que cobrar impuestos saquea el esfuerzo y la riqueza ajena. Aguantar mansamente que un gobierno te arrebate por la fuerza hasta el 75 por ciento del dinero que ganas con tu esfuerzo es de cobardes. Lo del actor francés es una ejemplar y honrosa rebelión contra la ignominia y el abuso de poder.

El gobierno socialista de Francia ha utilizado sus cañones de propaganda para desacreditar y estigmatizar al actor Gerard Depardieu como un egoísta y un avaro que se niega a pagar impuestos, pero la verdad es que la resistencia del actor es un gesto digno y decente de rebeldía frente a un gobierno que ha cruzado la línea roja del abuso al cobrar a los franceses que mas ganan impuestos abusivos y saqueadores, que llegan al 75 por ciento de los ingresos.

Si Lenin saliera de su tumba, se autoenterraría horrorizado al ver como el antiguo paraíso socialista por él creado es hoy un refugio de millonarios que huyen del expolio de las izquierdas que gobiernan países europeos en teoría libres. El presidente Vladimir Putin «ha acordado dar la ciudadanía rusa al actor francés Gérard Depardieu». Se trata de un nuevo e imprevisible episodio de la saga/fuga de los exiliados fiscales que continúan instalándose en el Reino Unido, en Bélgica, en Suiza, en los EE.UU y otros países. por razones fiscales.

El caso muy particular de Gérard Depardieu tuvo la virtud de provocar un escándalo nacional, cuando Jean-Marc Ayrault calificó de “despreciable” la decisión del actor de instalarse en la frontera belga. El actor recibió inmediatamente el apoyo expreso de grandes personalidades, como Catherine Deneuve y Alain Delon, entre otros, alimentando el debate de fondo sobre una imposición fiscal que muchos han denunciado como “confiscatoria”.

Depardieu anunció que estaba dispuesto a pedir la nacionalidad belga. Pero el proyecto encontró muy pronto varios obstáculos administrativos. Así las cosas, la sorprendente decisión del presidente Putin abre una nueva etapa, que pudiera tener muchos “flecos” inflamables.

Muchos gobiernos europeos que se autoconsideran democráticos están demostrando poseer una concepción dictatorial e injusta del poder al preferir arrebatar el dinero a los ciudadanos, elevando los impuestos hasta niveles abusivos, antes que reformar las costosas y hipeetrofiadas estructuras de unos estados que fueron creados en tiempos de abundancia, pero que hoy son incosteables, y antes de expulsar del poder a miles de políticos con carné y amigos del poder, que, gracias a sus amigos políticos, viven enchufados a la teta del Estado, sin aportar nada al bien común.

Esos políticos depredadores, insaciables e irrespetuosos con el ciudadano y la voluntad popular consideran que al ser votados obtienen el derecho a ser dictadores durante una legislatura, algo inconcebible en democracia, aunque explicable en sistema tiránicos y sin respeto por el ser humano. Esa forma de gobernar, muy extendida por el mundo a principios de este siglo XXI y brutal en algunos países, entre ellos España, elimina el viejo concepto de patria, donde un conjunto de ciudadanos se sentían en un hábitat común y unidos a otros por objetivos y metas comunes. Ya no queda nada de eso sino una creciente, irracional y estremecedora pugna entre políticos cargados de ventajas y privilegios inmerecidos y ciudadanos, mas o menos aplastados por poderes nada democráticos.

La mayoría de los que escapan estarían dispuestos a pagar más impuestos para ayudar a superar la crisis y para evitar el sufrimiento de los más débiles, pero se resisten, con razón, a entregar su dinero a unos gobiernos minados de corrupción y dominados por el favoritismo y la arbitrariedad, incapaces de dar ejemplo renunciando a sus privilegios y ventajas desorbitadas.

En España, el drama fiscal es doblemente escandalosos y grave porque, además del expolio que padece con unos impuestos que son, proporcionalmente, los mas altos de toda Europa, sin recibir del Estado servicios de calidad a cambio, el ciudadano no confía que el poder político haga un uso digno y decente del dinero de sus impuestos, ante la abundancia estremecedora de corrupción, favoritismo, arbitrariedad, injusticia y de políticos que se enriquecen sin poder explicarlo.

Mucha gente se pregunta: Ser español, ¿Para qué? ¿Para pagar impuestos y mantener gobiernos corruptos? Y no pocos sueñan con el exilio en busca de países mas justos y decentes, en los que vivirían como ciudadano del mundo, lo mismo que quiere hacer Depardieu para que el gobierno no le robe.

Ya que enfrentarse al Estado abiertamente no es posible porque el ciudadano es demasiado débil en las falsas democracias para hacer frente a la injusticia estatal, al menos conserva el derecho a escapar de países abusivos e injustos, como hacían los disidentes y resistentes en los países totalitorios socialistas de detrás del Telón de Acero.

El abuso de ciertos gobernantes con sus ciudadanos, a los que aplastan legalmente, aunque de manera ilícita, está eliminando el valor de la nacionalidad tradicional y el sentido de pertenecer a una patria que ya no te protege, sino que te esquilma y aplasta. La huida de países que han caído en manos de políticos incompetentes y antidemocráticos, aunque conserven el disfraz democrático con total hipocresía, será una constante en un siglo XXI que estará marcado por la lucha constante entre ciudadanos y políticos, una verdadera Tercera Guerra Mundial que producirá centenares de episodios de oposición y violencia y que demostrará la triste realidad de que muchos gobiernos, incluso aquellos que se declaran democráticos, consideran a sus propios pueblos como los auténticos enemigos a derrotar.

La gente libre y honrada intentará vivir donde encuentre trabajo, justicia y decencia política. Ya lo hacen los ricos, pero pronto será también una opción para el pueblo aplastado. Ese éxodo ciudadano hacia países decentes, unido a muchos boicots y manifestaciones de resistencia, terminará arruinando a los paises que posean castas políticas abusivas y depredadores, como es el caso de la actual España y, según Depardieu y otros muchos franceses, también la Francia socialista de Hollande.

Voto en Blanco


Los políticos han envilecido la Unión Europea y la conducen hacia el fracaso

26.12.12 | 09:19. Archivado en Política, Democracia, Europa, Corrupción, España

El fraude de Europa es monumental. Lo que pudo haber sido el germen de un mundo integrado y mejor, sin nacionalismos excluyentes ni violencia institucional, y el punto de partida para un gobierno mundial justo y fiel a los derechos ciudadanos y a la democracia, se ha convertido en un proceso bastardo, envilecido por los políticos, desigual, sin derechos garantizados, sin justicia, sin ciudadanos y sin atisbo alguno de democracia real. España es el mejor ejemplo de la vileza y la traición al ciudadano en la Unión Europea del presente.

La Unión Europea es un proyecto que ha sido conducido hacia el fracaso por una clase política europea mediocre, escasamente democrática y muy distante de sus ciudadanos, acostumbrada a anteponer sus propios intereses partidistas al interés general. La Europa de los Pueblos ha dejado de existir y la Europa de los Estados ha ocupado todo el lugar, lo que significa que el pueblo ha sido desplazado y sometido por una clase política profesional afincada en los gobiernos, que se ha apoderado del Estado.

La Unión Europea nació para ser un antídoto contra la guerra y una garantía de paz, pero los fundadores sabían que no puede haber paz sin justicia y quisieron garantizarla apostando por la democracia y por el protagonismo del ciudadano. Pero los dirigentes actuales han abandonado aquel camino y han configurado la nueva Unión como un gran hotel de lujo para políticos y poderosos, con el pueblo condenado a pagar impuestos y a ser simple observador. Van Rompuy, Durao Barroso, la Comisión y hasta el Parlamento no son otra cosa que apéndices de ese poder estatal que se ha apoderado de Europa, eliminando del proceso de integración todo vestigio de democracia, justicia y ciudadanía. El poder está en manos de los políticos y de los mercados, sin participación ciudadana, sin un gramo de grandeza, nadando en la desigualdad y la injusticia, avanzando por rutas ajenas a la democracia real.

El panorama europeo está plagado de ejemplos que demuestran la ruina de la grandeza y la democracia en Europa, pero ninguno es tan elocuente como el caso de España, un país que no respeta ni una sola de las reglas de la democracia auténtica, sin separación de poderes, sin controles al poder de los partidos, sin ciudadanos y sin una ley igual para todos, con un poder desequilibrado que exilia al ciudadano de la política y convierte el Estado en un coto de políticos y de partidos. Europa entera conoce el drama de esa España traicionada y sojuzgada por su clase política y sabe también que Rajoy ha incumplido todas sus promesas electorales, lo que le convierte en dirigente ilegítimo, pero no hace nada por evitarlo y ni siquiera se atreve a presionar para que la corrupción y el abuso de poder sean erradicados de la vida española.

Saben también que Rajoy no pide el rescate, a pesar de que la economía española está en quiebra real, por miedo a que los hombres de negro realicen la única gran reforma que el país necesita para empezar su recuperación, que no es otra que el adelgazamiento drástico de un Estado hipertrofiado y tan saturado de políticos, enchufados, amigos y familiares del poder que no hay país del mundo, por muy rico que sea, que sea capaz de financiarlo. A pesar de que la realidad española es una injusticia sangrante, visible en todo el mundo, los políticos que hoy dirigen los destinos de Europa, mediocres, egoístas, ajenos a la democracia y muy inferiores en solvencia ética y democrática a los que fundaron la Unión hace poco más de medio siglo, no mueven un dedo para ayudar a una sociedad española sacrificada injustamente por su clase política con impuestos abusivos, servicios de baja calidad y pérdidas diarias de prosperidad, derechos y felicidad.

La pasividad de Europa ante el sangrante caso de España es la mejor prueba existente de que Europa es un proceso bastardo, que ha tomado la ruta de la traición a los ciudadanos para entregar todo el poder y la hegemonía a las clases políticas profesionales, aliadas secretamente con grupos de presión muy fuertes en las finanzas y los mercados.

La Europa de los pueblos ha sido suplantada por la Europa bastarda de los políticos, toda una tragedia. Lo que pudo haber sido un atractivo experimento de gobierno mundial justo y el principio de un proceso integrador irresistible, destinado a erradicar los nacionalismos violentos, está sirviendo para resucitar, precisamente, a esos nacionalismos del pasado, cargados de revancha, a los que cada día más ciudadanos europeos frustrados esperan para otorgarles su apoyo.

La voluntad de los fundadores de la Europa Unida ha sido tan traicionada como el mismo pueblo europeo, cuyo peso en las decisiones es prácticamente nulo. En la Europa de los Rompuy y Barroso, no hay mas poder que el de los estados, sobre todo de los fuertes, como Alemania, que imponen sus criterios a los demás, basados no en la razón, sino en el poder que les otorga ser mas ricos. Todo un ejemplo de bajeza miserable que no es otra cosa que el reflejo de una clase política europea que ha abandonado a la ciudadanía y traicionado los grandes principios y valores para atrincherarse en el poder, en las subvenciones, en la vida de lujo y en la violación continua de la democracia.

Voto en Blanco


Mario Draghi tiene razón y no es un monstruo. Los monstruos son Rajoy y su gobierno

Nuestros políticos, gente mentirosa y poco fiable, nos venden la tesis de que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, es un monstruo por oponerse a la compra masiva, en el mercado secundario,de la devaluada e insegura deuda pública española, una actuación que, sin duda, provocaría la bajada de la prima de riesgo. Cansado de escuchar esas acusaciones tendenciosas, Draghi ha dicho la verdad al afirmar que el problema no está en el Banco Central, sino en los gobiernos, que, con sus políticas contrarias al bien común, están llevando a sus naciones y pueblos hasta la ruina y el desastre.

La verdad, dicha por Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, suena desafiante, poderosa y convincente, pero de poco nos sirve porque la caterva de politicastros españoles se niega a asumir esa verdad. Draghi ha alertado de que la razón por la que algunos países periféricos están sufriendo fuertes recesiones es porque han adoptado el camino "fácil" de subir impuestos en vez de recortar el gasto público. "La consolidación fiscal debe centrarse más en recorte de gastos y menos en subir impuestos". En su opinión, las políticas que van en la dirección opuesta "son la razón por la que algunos países no están viendo los beneficios y sus economías siguen en recesión”.

Al pronunciar esas palabra, Draghi pensaba, probablemente, en España, el país más enfermo de Europa, que se dispone a subir el IVA, lo que equivale a acentuar todavía más la recesión y el hundimiento de la economía, un país desgraciado y gobernado por políticos sin escrúpulos que prefieren castigar a los ciudadanos y al mismo núcleo de la nación antes que renunciar a sus sucios e inmerecidos privilegios y a reducir el monstruoso e incosteable Estado que ellos han creado.

¿Está claro? Los verdaderos mentirosos, antiespañoles y monstruos son Rajoy y su gobierno, cuyas únicas actuaciones de relieve contra la crisis han consistido en subir impuestos y castigar a los ciudadanos con recortes de ingresos y servicios, mientras se niegan, miserablemente, a recortar el desproporcionado e injusto gasto del Estado.

Casi todos los recortes practicados, algunos dolorosos tan drásticos que representan el asesinato del Estado de Bienestar y de las clases humildes y medias de España, habrían podido evitarse si Rajoy y sus ministros hubieran suprimido los lujos, abusos, privilegios inmerecidos, despilfarros, caprichos y sinvergonzonerías que rodean a la clase política española y que hacen inviable el grueso y seboso Estado español. El lugar de congelar pensiones, reducir el sueldo de los funcionarios, suprimir el cheque bebé o dañar gravemente la calidad de la educación y la salud, deberían haber suprimido el Senado, reducido el sueldo y las pensiones de los políticos, haber despedido a los cientos de miles de amiguetes y familiares colocados en el Estado sin que aporten nada al bien común o cerrado las miles de instituciones, empresas y televisiones públicas abiertas por los políticos para su exclusivo beneficio, para incrementar la capacidad de gasto y para colocar a sus amigos.

Draghi ha dado en la diana y ha puesto el dedo en la llaga. El problema no es la crisis, sino la casta política, que funciona en contra del bien común, del interés general y de la decencia democrática. Para muchos de nosotros resulta tan evidente esa verdad que nos ha convertido en disidentes y nos ha hecho jurar que jamás volveremos a las urnas mientras políticos de esa calaña sigan al frente del Estado, pero para otros, convertidos en peligrosos y torpes esclavos fanáticos por la propaganda y el odio alimentado desde el poder, esa verdad es ignorada y siguen pensando en las patrañas inventadas por los partidos para ocultar la gran verdad de la culpabilidad de nuestros políticos:"Draghi es un enemigo de España", "Merkel se niega a ayudarnos", "Europa no funciona", "en Europa no hay solidaridad", etc.

La verdad pura y dura es la que ha dicho Draghi, que nuestros políticos, gente miserable y patrocinadora de una política tan antidemocrática como corrupta, prefiere castigar a su pueblo y destruir la nación antes que reducir el sucio y nauseabundo ámbito de intereses, privilegios y ventajas que se han construido dentro del sistema político español.

Voto en Blanco


Rajoy debe reformar el Estado para evitar muertos en el futuro

11.06.12 | 13:46. Archivado en PSOE, Democracia, Economía, Europa, Corrupción, España, Rajoy

Una vez obtenido el rescate financiero, pronto descubriremos que para salir a flote no basta con las reformas económicas impuestas por el gobierno de Rajoy porque el Estado español está podrido y necesita, con urgencia, adelgazar y hacerse demócrata. Sin una profunda reforma del Estado que limite el poder de los partidos y lo acerque a la verdadera democracia, la crisis seguirá dominando nuestras vidas y no se detendrá el avance hacia la pobreza.

Por culpa del socialismo, que, a pesar de ser el gran culpable de los males, se ha echado al monte, liderado por Rubalcaba, negándo el consenso y promoviendo odios y enfrentamientos, y de un nacionalismo extremo que quiere aprovechar la debilidad de una España en crisis para hacer pedazos el Estado, el fantasma de una España ingobernable, de una segunda Grecia, mucho más peligrosa para la zona euro y el mundo, por su tamaño, se pasea por los mercados y las cancillerías de medio mundo. En buena parte de los centros de pensamiento y análisis del planeta (Think tanks) se piensa ya que España es un país mal gobernado en el que, inexplicablemente, se han tolerado demasiados abusos e irregularidades y donde muchos indeseables e irresponsables han llegado al poder.

Algunos sectores del Pais Vasco y Cataluña, dominados por nacionalismos excluyentes, irresponsables y radicales, en lugar de luchar solidariamente contra la crisis, culpan al gobierno de la nación de sus males y aprovechan la crisis para exigir la independencia. Desesperados porque no pueden gastar todo lo que necesitan para contentar a sus clientes y temerosos de que la crisis económica brutal que padece España perjudique seriamente sus intereses políticos y electorales, los nacionalismos españoles están incrementando el victimismo y optan por la compleja y problemática ruta de la secesión.

A ese nuevo drama se enfrenta también el débil Rajoy, un político que duda ea la hora de utilizar la inmensa mayoría absoluta que le han regalado los españoles para acabar con la disgregación, la corrupción galopante, el abuso de poder y, sobre todo, con un Estado insostenible por su tamaño y porque su diseño conduce a la insolidaridad, la confrontación y al fracaso.

El Gobierno no debe vacilar ni un segundo en poner a los irresponsables en su sitio, para no arriesgar seriamente el porvenir de todos. De todas las reformas que España necesita, la del Estado es la mas importante, pero es también la que nadie se atreve a plantear ni acometer. Y, sin embargo, si no se reforma el actual diseño del Estado con urgencia, podrían producirse muertos en un futuro no demasiado lejano.

Es demasiado evidente que los ciudadanos españoles están por encima de sus políticos y que, sin una reforma profunda que adelgace el sector publico y elimine el abusivo poder de los partidos, España seguirá siendo un Pais obtuso, corrupto e inviable.

Los problemas de España son graves, pero están identificados y tienen solución, siempre que el poder político practique la decencia y tenga valor para afrontarlos. La gran reforma que España necesita, la de su Estado, sigue pendiente. Bastaría reducir el tamaño insostenible de las administraciones, eliminar los inmerecidos privilegios de la casta política y aplicar la Constitución con rigor y mano firme para que los abusos de poder y las amenazas nacionalistas se conviertan en misiones imposibles y bastaría con reformar la Ley Electoral para que nacionalismos minúsculos y disgregadores dejen de acumular el poder desproporcionado que hoy tienen y para que pierdan su obscena capacidad de chantaje.

Las autonomías vasca y catalana son, realmente, las más amplias y descentralizadas existentes en Europa y permiten a sus gobiernos disfrutar de un gran margen de actuación para preservar sus identidades y rasgos propios, pero, insaciables y adictos al victimismo y al chantaje, los políticos nacionalistas. desatados e insumisos, conducen a sus pueblos hacia una posible ruptura, quizás con la esperanza de que España, debilitada por la crisis, les permita desertar sin aplicar la Constitución.

Si Rajoy no reforma el Estado ahora y neutraliza los abusos independentistas y centrífugos del nacionalismo, estará creando las condiciones para que en un futuro no lejano existan cadáveres. Entonces, la confrontación dialéctica actual será sustituida por otro tipo de enfrentamiento, más apasionado, cruel, dramático y tal vez violento.

Es así de duro y así de cierto. Ignorarlo es una pésima opción política porque la buena política no es la que afronta el presente, sino la que se anticipa al futuro.

Voto en blanco


La crisis de YPF traerá un inmenso dolor a España

La expropiación de Repsol-YPF en Argentina causará a España un inmenso dolor y demostrará una verdad triste y dramática: España está sóla y carece de amigos en el mundo. Ni la Unión Europea, ni los Estados Unidos, ni nadie moverá un dedo a favor de España. Ante el expolio pirata argentino, la reacción de Estados Unidos ha sido tibia y ajena a la defensa del derecho internacional, mientras la Unión Europea declara que no tiene instrumentos de presión contra Argentina y no parece dispuesta a practicar embargos y represalias. Una de las claves poco conocidas del asunto es que las grandes multinacionales de siempre envidian las reservas de crudo descubiertas por Repsol en Argentina y quieren controlarlas. Las reservas argentinas, en teoría nacionalizadas, pasarán a ser controladas, con el tiempo, por otra multinacional del sector, probablemente Exxon, algo que saben Obama y Hilary Clinton. Los españoles, un perro flaco al que todo se le vuelven pulgas, sufrirán en silencio la humillación y descubrirán amargamente que no tienen amigos, que el derecho internacional no existe para un mundo dominado por piratas y que la única manera de defender los intereses propios en el mundo es poseyendo inteligencia, fuerza bruta, una buena flota y, si es posible, un arsenal atómico.

Las absurdas e inútiles declaraciones altisonantes del gobierno de Rajoy, prometiendo reaccciones duras y apelando a los inexistentes "aliados" de España, son ridículas y se quedarán en nada. España tendrá que lamerse a solas sus heridas.

Es cierto que los demócratas y la gente decente de Argentina repudia el comportamiento pirata del gobierno de Cristina, sus mentiras y abusos de poder, carencias y vicios plasmados en el expolio de YPF, más propios de dictaduras bananeras que de un Estado moderno e insertado en la comunidad internacional, pero no es menos cierto que la masa dominante en Argentina está dominada por descerebrados fanáticos, herederos de aquellos descamisados peronistas del pasado, aunque mas confusos, cobardes y formados en el delito. Muy pocos argentinos son capaces de ver que la nacionalización de YPF es solo el paso previo al saqueo de esa compañía, que las clases gobernantes argentinas ya han planificado y preparan con la ayuda de algunos piratas internacionales.

La viuda negra argentina Cristinita Kirchner, apoyada por las hordas de villanos y mequetrefes descerebrados que suele movilizar el peronismo, se saldrá con la suya, sin que el derecho internacional violado se resienta, sin que se practique boicot alguno a la carne y a la soja. Argentina demostrará que ha medido correctamente sus fuerzas y calibrado las consecuencias antes de atacar a un país como España, sin amigos, hundido por el despilfarro y la arrogancia socialista de Zapatero, que sólo es una potencia mundial en deporte, desempleo, avance de la pobreza, drogas, trata de blancas, alcoholismo, desprecio a los políticos y fracaso escolar.

Pero nada de esto puede alegrar a España, un país que, al igual que ha asesinado su democracia y cuya clase política ha perdido el favor de gran parte de sus ciudadanos, también ha liquidado su política exterior y ha convertido su servicio diplomático en un cuerpo bien pagado de mayordomos, al servicio del gobierno de turno y de sus caciques, sin autoestima, desnortado y carente de una estrategia respetable. .

El robo filibustero de Repsol YPF traerá consigo lecciones que, probablemente, España ignore una vez más: la de que hay que ser humildes y no arrogantes, que hay que tener amigos y poder para poder defender las inversiones extranjeras de sus empresas, que los nuevos ricos no tienen sitio en el mundo si no tienen una flota temible de barcos y aviones, que Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y otros teóricos "aliados" de España sólo son competidores felices de que nos arruinemos y destruyamos.

España comprobará, gracias a la dura experiencia de Repsol YPF, que, además de un enemigo interno demoledor como la clase política que nos gobierna, inepta, cobarde y corrupta, España tiene también una copiosa cosecha de enemigos externos, camuflados como "amigos" y "aliados".

También comprobará que de nada sirve la ayuda exterior que gestiona Cooperación Internacional. Argentina, en tiempos de Zapatero, fue uno de los receptores privilegiados de la ayuda exterior española, cifrada en centenares de millones de euros que sólo han servido para apuntalar al gobierno filibustero de Buenos Aires, que al mismo tiempo que recibía euros españoles, acumulaba envidia y odio.

Los españoles deberían saber que la política exterior española, en tiempos de Zapatero, casi se limitó a repartir dinero a manos llenas por todo el mundo, sobre todo en los países "sensibles", donde los intereses españoles son muchos, como Marruecos, Argelia, Argentina y otros. Una política exterior de ese tenor no es profesional y no aporta nada. Cuando el dinero se acaba, solo queda el vacío y el resentimiento del que lo recibía y ahora le cortan el grifo. Para exportar empresas y tener intereses vitales esparcidos por el mundo, hay que tener tres cosas o, por lo menos, alguna de ellas: una flota operativa (como Inglaterra), un arsenal de bombas, preferiblemente atómicas (como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y otros) o inteligencia. España no tiene nada de eso... lo que la convierte en una potencia de opereta. Y así nos va.

Duras lecciones para un país como España, donde el divorcio entre ciudadanos y políticos es cada día mayor, mal gobernado, sin inteligencia ni grandeza en sus clases dirigentes, encabezada por el "rey cazador" y secundada por partidos y políticos profesionales que han hecho con la democracia lo mismo que Argentina ha hecho con YPF: apropiarsela y secuestrarla, después de habersela arrebatado a sus verdaderos dueños, que eran los ciudadanos.

La imagen de los ministro españoles de Exteriores e Industria en televisión, prometiendo medidas duras y represalias, es patética. España no tiene ni recursos ni cojo... para adoptar medida alguna capaz de dañar a Argentina. Y si lo hiciera, provocaría más nacionalizaciones y represalias histéricas contra los desamparados intereses españoles, generados por los descamisados y descerebrados argentinos que siguen al Peronismo. La única medida racional y proporcionada al daño es el abandono masivo de las empresas españolas de un país donde no se las quiere y en el que no existen garantías jurídicas. Una vez fuera de Argentina, cuando la viuda negra no disponga de rehenes, entonces España debería dedicar todo su esfuerzo en reclamar ante la Justicia internacional y en generar boicot antiargentino, represalias y medidas de apoyo de sus aliados y amigos, si es que los tiene., algo poco probable.

Voto en Blanco


El nuevo déficit propuesto por Rajoy (5.8 por ciento del PIB) es muy peligroso

El Gobierno español desveló el viernes un nuevo objetivo de déficit público para este año, del 5,8% del PIB (1,4 puntos superior al compromiso previo asumido por España con la Unión Europea) y una reducción del gasto de las administraciones públicas de 12.000 millones, adicionales a los recortes de 15.000 millones ya aprobados en diciembre. Se trata de una decisión que el PP y los medios de comunicación españoles próximos al gobierno están vendiendo como un gesto soberano de rebeldía ante las duras exigencias de Europa y de Ángela Merkel, pero que en realidad esconde también una escasa voluntad de reducir abusos y privilegios, un rasgo peligroso del Partido Popular, cargado de amenazas para España.

El peligro y las amenazas de la decisión de Rajoy no sólo provienen de la rebeldía ante una Europa a la que no le gusta que le contradigan en materia económica, sobre todo los países que más han despilfarrado, mentido y gestionado mal su prosperidad, como España, sino porque revelan la escasa voluntad del gobierno de Rajoy de entrar a fondo en las reformas y aprovechar la necesidad perentoria de austeridad para acabar con abusos del poder y rasgos tan antidemocráticos e indecentes de la vida política y económica española como las subvenciones a los partidos políticos, sindicatos y patronales, el mantenimiento de un Estado hipertrofiado y tan gordo y seboso que no es posible financiar y la eliminación de los costosos, inmerecidos e indecentes privilegios actuales de la casta política.

Muchos españoles empiezan a sospechar que la resistencia del PP y del PSOE a los recortes no se debe tanto a la pérdida de derechos sociales por parte de los ciudadanos, como a la resistencia corrupta a perder sus propios privilegios y a que no puedan "colocar" generosamente, a cargo de los presupuestos públicos, a la legión de chupones y parásitos que siempre integran la "corte" militante de esos partidos.

Pero, sorprendentemente, Rajoy (y un Rubalcaba que le apoya porque ve que la sucia "democracia de las subvenciones", vigente en España, se acaba) parecen preferir las posibles duras sanciones de una Europa indignada por la indisciplina española a prescindir de las inútiles televisiones autonómicas, a suprimir diputaciones provinciales, que son aparcamientos para políticos de segunda fila amortizados, y, sobre todo, a suprimir las odiosas e injustas subvenciones públicas a los partidos políticos, sindicatos, patronales y amigos del poder.

La mayor decepción de los votantes del PP tras la llegada de la derecha al gobierno ha sido y es la escasa voluntad que demuestra Rajoy de adecentar el país y combatir los abusos, corrupciones y desmanes de los poderosos. La decisión de "pasar página", de no investigar los abusos de Zapatero y su gobierno, de no perseguir con saña a los corruptos y la posterior condecoración del derrochador e inepto Zapatero y su gobierno fueron jarros de agua fría lanzados por Rajoy contra los demócratas españoles, que, ilusos, habían votado a la derecha creyendo que llegaría, como había prometido, cargada de ética y decencia.

Se le está mintiendo a los ciudadanos claramente desde el poder, diciéndoles que cumplir con la reducción del déficit pactada con Europa (4.4 por ciento) en 2012, es dificilísimo y que traería consigo subidas de impuestos y recortes en servicios vitales como la sanidad y la educación, cuando esos sacrificios y privaciones serían innecesarios si los políticos decidieran reducir una parte importante de sus privilegios y suprimir gastos antidemocráticos e inmorales del Estado, como las subvenciones que reciben, a cargo de los impuestos de los ciudadanos, los partidos políticos, los sindicatos, las organizaciones patronales, las administraciones innecesarias, entre ellas las diputaciones provinciales, y las miles de instituciones y empresas inútiles, creadas por los partidos políticos para colocar allí a sus miembros, bien provistos de privilegios y sueldos.

¿Como pueden ser subvencionados, con los impuestos ya abusivos que pagan los ciudadanos, unos partidos políticos señalados ya por la ciudadanía como el segundo gran problema de la nación, por delante de la crisis económica y sólo por detrás del desempleo, creado, además, por la impericia y escasa eficacia de los partidos y de sus políticos profesionales? Obligar al ciudadano a que trague, a pesar de que el deseo de que esas subvenciones se supriman es abrumadoramente masivo, no es otra cosa que opresión antidemocrática y totalitaria practicada desde el poder político contra los ciudadanos.

Muchos demócratas españoles teníamos la esperanza de que la crisis, a pesar de su dureza y de los estragos que causa, iba a servir, al menos, para forzar a la casta política española a suprimir lujos, privilegios e instituciones inútiles, a bajar los sueldos y pensiones vitalicias de la "casta", a prescindir de subvenciones abusivas concedidas "por" y "para" ellos mismos, a cerrar o privatizar unas televisiones públicas costosisimas, que no aportan absolutamente nada al bien común, y a eliminar empresas públicas y administraciones superfluas, muchas de ellas creadas como inmensos aparcamientos para políticos que saben demasiado, a los que los partidos mantienen en silencio y satisfechos con dinero público.

Algunos economistas y expertos en planificación y derecho público han demostrado que pueden alcanzarse las metas de déficit impuestas por Europa con relativa facilidad, siempre que los políticos se atrevan a suprimir algunos de sus privilegios y lujos, todos ellos impopulares y exigidos por la inmensa mayoría de los ciudadanos. Pero los partidos, sobre todo los dos grandes, se niegan y están dispuestos a mantener esos abusos y canalladas antidemocráticas en contra de cualquier presión y de la voluntad popular.

Resulta desesperante y frustrante comprobar cómo un partido como el PP, que se ha aupado hasta el gobierno prometiendo mano dura contra los chorizos y delincuentes incrustados en el Estado y bajadas de impuestos para activar la economía, incumple sus promesas, una vez ocupado el poder, y practica políticas contrarias a lo prometido.

Si el PP mantiene su linea de convivencia con lo corrupto y antidemocrático, negandose a suprimir privilegios insustantes y abusos de poder intolerables en democracia, los ciudadanos deberían ir pensando en sustituir a los políticos profesionales por técnicos preparados, de moral garantizada, que sepan gestionar el poder de acuerdo con la voluntad popular, sin relegar el bien común a un segundo plano y sin servidumbres inconfesables a los partidos políticos.

Voto en Blanco


España añade otra lacra a sus ya sucios y lamentables records: es líder europeo en impuestos y ciudadanos esquilmados por su gobierno

Los últimos gobiernos y los políticos en general lo han conseguido. Ser ciudadano español es ya una desgracia. Somos líderes europeos y, en algunos casos, mundiales, en casi todas las vergüenzas: drogas, prostitución, fracaso escolar, desempleo, avance de la pobreza, pago de impuestos, mal funcionamiento de la Justicia, privilegios de la casta política y un larguísimo etcétera que hace de España un país donde ya no merece la pena vivir.

Tras la brutal subida fiscal de Rajoy, España, que ya es líder europeo en numerosas y vergonzosas lacras, agrega algunas nuevas: es ya lider en esquilmar a sus ciudadanos con impuestos, uno de los paises del mundo que más impuestos cobra a sus ciudadanos, proporcionalmente, y tal vez el fiscalmente más injusto de toda Europa, si se tiene en cuenta lo poco que el gobierno quita a los ricos y lo mucho que arrebata a los menos beneficiados por la fortuna. El gobierno español esquilma sin misericordia a sus ciudadanos, pero mantiene una libertad económica propia del Tercer Mundo y unos servicios proporcionados por el Estado de una calidad muy deficiente.

Es cierto que la principal culpa del nuevo drama se debe a los gobernantes socialistas, recientemente derrotados en las urnas y expulsados del poder, que despilfarraron, corrompieron el país y lo endeudaron sin prudencia y con actitud avarienta, pero el nuevo gobierno de Rajoy ha continuado por la sucia senda de hacer pagar a las clases medias el grueso de los dramas causados por la clase política, olvidando la gran mayoría de sus promesas electorales y generando en la ciudadanía una frustración de gran calado.

España agrega su nuevo record de país europeo esquilmado a impuestos por su gobierno a otros records lamentables y dignos de vómito, como los de ser el país de mayor tráfico y consumo de drogas, trata de blancas y explotación sexual, blanqueo de dinero, número de desempleados, avance de la pobreza, crecimiento desmesurado del Estado, aumento de la corrupción pública, incremento de la frustración política, deterioro de la democracia, número de coches oficiales, mayor índice de privilegios para su casta política, mayor índice de fracaso escolar, baja calidad de la enseñanza, déficit democrático, lento funcionamiento de la Justicia, inutilidad burocrática y baja calidad en los servicios públicos, entre otros muchos.

Voto en Blanco


Martes, 26 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Septiembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930