Voto en Blanco

Deberían cerrar todas las televisiones públicas en España

02.12.13 | 06:41. Archivado en Medios de Comunicación, Democracia, España

La televisión pública valenciana ha sido por fin cerrada bajo la excusa de que costaba demasiado dinero a una comunidad como la valenciana, obligada por la crisis a hacer recortes y a desplegar planes de austeridad. El cierre ha provocado un gran debate y una fuerte conmoción, sobre todo en algunos partidos políticos de oposición y entre los trabajadores del medio clausurado.

El punto de vista de Voto en Blanco en ese debate es que desde un enfoque ético las televisiones públicas deben cerrarse para ahorrar, antes que practicar recortes en los servicios fundamentales que presta el Estado al ciudadano, máxime si esos recortes, como ocurre en España, han llegado a afectar a la sanidad y la educación.

El director del Instituto Juan de Mariana y profesor del centro de estudios OMMA, Juan Ramón Rallo, lo tiene claro: "El cierre de Canal 9 debería escandalizar al ciudadano: no porque las administraciones públicas se desprenden de un mecanismo para manipular a las masas, sino porque la clausura haya tardado casi 25 años en producirse".

Rallo defiende la misma tesis que el blog Voto en Blanco viene proclamando desde el año 2004, cuando comenzó a publicarse para luchar por una verdadera democracia en España. Las televisiones controladas por los partidos gobernantes no defienden el bien común, sino el poder de los partidos y de sus élites. No existe justificación alguna en una verdadera democracia para crear un medio de televisión público. Si por razones extraordinarias y muy raras existiera la necesidad real de emitir mensajes concretos desde el gobierno, ese objetivo puede alcanzarse estableciendo acuerdos con los medios privados, lo que implicaría costos centenares de veces inferiores al costo de las ruinosas televisiones públicas.

Además, poner un medio de comunicación en manos de los gobernantes es proporcionarles mas poder del que deben poseer en democracia.

Rallo agrega que su tesis sobre el Canal 9 "resulta extensible a todos los medios de comunicación públicos. No hay ninguna razón que justifique coaccionar a los ciudadanos para sufragarlos".

La televisión, contrariamente a lo que opinan los gobernantes y sus partidos, nunca ha sido un bien público, pero en España se han mantenido intocables porque eran los juguetes favoritos de los que gobiernan el Estado. Ellos han preferido subir impuestos hasta extremos agobiantes y recortar servicios vitales y derechos adquiridos antes que cerrar las televisiones públicas.

Del mismo modo que el mercado regula que sólo los productos de calidad tengan éxito, del mismo modo consigue, mediante la competencia, los contenidos de las televisiones, que si quieren tener audiencia tienen que emitir aquello que la gente quiere ver. De ese modo, la gente que quiera ver noticias tendrá un canal de noticias y la gente que quiera ver telenovelas tendrá uno o varios canales de telenovelas, sin que el Estado intervenga y tenga que cobrar mas impuestos por sus juguetes mediáticos.

No existe en España ni una sola televisión pública que no emita programas similares a los de la privada y ningún programa de suficiente altura cultural o formativa que justifique una financiación forzosa con los impuestos de los ciudadanos.

Es difícil, pero podría ocurrir que existiera un profundo déficit cultural que pudiera ser llenado con una televisión no privada. En ese caso, esa televisión, como ocurre con la BBC británica, tendría que estar no en manos de los gobiernos o de los partidos políticos, sino controlada por ciudadanos independientes, de prestigio y ética probadas, que garantizarían que ese medio no fuera utilizado por los políticos para propaganda y engaño.

La televisiones públicas españolas, sin excepción, son perfectamente sustituibles por televisiones privadas y ni siquiera representan un servicio público de valor, sino que son únicamente instrumentos de propaganda al servicio de los gobernantes, que gracias a ellas incrementan su poder y proyectan la información y opinión conviene a los que mandan.

Existen otras razones para erradicar los canales de televisión públicos, como su enorme coste. El canal 9 de Valencia tiene mas empleados que Canal 5 o Antena 3 y su minuto de programación sale por mas del doble del costo razonable y de mercado.

El gran problema político de España es que, tras la muerte de Franco, la gente tenía tantas ganas de democracia que se tragó la falsa democracia que los partidos crearon en la Transición.

Las televisiones públicas, verdaderos juguetes utilizados para la propaganda y el fortalecimiento de los partidos en el poder, fueron recibidas con ilusión por unos ciudadanos, que eran incapaces de descubrir las consecuencias de poner aquellos instrumentos en manos de los partidos políticos gobernantes.

Voto en Blanco


España: terroristas en libertad por culpa de los políticos, no de la Justicia europea

Esta mujer ha asesinado a 24 personas y va a salir en libertad. Dicen que es por culpa de la Justicia europea, pero, aunque los medios y algunos políticos pretendan engañarnos culpando a los jueces de Estrasburgo, se trata de una chapuza mas de los políticos españoles. La gente, indignada al ver que los peores asesinos salen en libertad, está siendo engañada y culpa a los jueces ignorando que los culpables del desastre, una vez mas, son los políticos españoles.

Inés del Rio, asesina de 24 personas, saldrá en libertad muy pronto. Los políticos y la prensa le echarán la culpa al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero los verdaderos culpables son los políticos españoles, que una vez mas hicieron las cosas mal y aplicaron una medida de castigo a los criminales con efectos retroactivos, toda una aberración en el mundo del derecho y de las libertades. Debieron haber endurecido las leyes contra los delitos de terrorismo, pero solo supieron hacer una chapuza.

Lo grave del asunto es que detrás de Inés del Rio tendrán que salir decenas de malvados encarcelados, a los que los políticos españoles, con su torpeza, han abierto las puertas de la cárcel.

Inés del Río fue miembro del comando Madrid de ETA y fue condenada a 3.828 años por asesinar a 24 ciudadanos inocentes. Hoy el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dicho que el Gobierno español tiene que liberarla e indemnizarla por haberle aplicado la doctrina Parot, que permitía a la Justicia mantenerla en prisión.

Este martes, a las 9.15 de la mañana, el pleno extraordinario de la Audiencia Nacional se reúne para decidir si la pone en libertad. Sobre la mesa de los jueces, la sentencia de Estrasburgo. Y sobre la conciencia de Martiano Rajoy, la posibilidad de impedir que los terroristas se conviertan en los vencedores de la lucha antiterrorista.

El próximo viernes los jueces volverán a reunirse para decidir si liberan otra asesina, Jofesa Mercedes Enaga, miembro del comando Barcelona, una de las criminales del atentado de Hipercor (21 muertos). Y en las próximas semanas la Audiencia Nacional tendrá que revisar otros 30 casos de asesinos etarras que podrían quedar en libertad.

Miles de españoles indignados están culpando del desastre a los jueces y diciendo al gobierno que la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos no es de obligado cumplimiento para España. Es cierto que algunos países, entre ellos Gran Bretaña, han rechazado sus sentencias, pero es mas que probable que España la cumpla porque, aunque lo disimulen y oculten con la complicidad de sus amigos de la prensa sometida, los políticos socialistas y de derechas saben que la doctrina Parot, al aplicarse con efectos retroactivos, viola la esencia de la justicia y uno de los derechos humanos básicos, el de ser juzgado según la ley vigente en el momento del delito.

Según la sentencia, España ha violado los artículos 7 y 5.1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que respectivamente establecen que "no hay pena sin ley" que la avale y "el derecho a la libertad y la seguridad" en el caso de la etarra y le he instado a liberarla "a la mayor brevedad" y le obliga a indemnizarla con 30.000 euros por daños morales en un plazo de tres meses, tal y como dictó su Tercera Sección en su sentencia del 10 de julio de 2012. También obliga a España a pagarle 1.500 euros en concepto de costas judiciales.

El mismo tribunal europeo muestra a los políticos españoles cual es el camino correcto al reconocer el derecho del gobierno de España a endurecer las penas para algunos delitos de especial gravedad, pero tiene que aplicar esas nuevas condenas a partir del momento en que sean aprobadas y entren en vigor, nunca con efectos retroactivos sobre delitos del pasado.

Los políticos españoles esconden su culpa detrás de sus lamentos y lágrimas ante las víctimas del terrorismo, pero una vez mas la culpa del nuevo drama es suya, como ocurre casi siempre en España, donde si las empresas cierran es porque están acribilladas por los impuestos y la burocracia, donde si los ciudadanos se suicidan es porque los políticos se niegan a reformar las sucias leyes que regulan los desahucios, si decenas de miles de españoles han sido saqueados y robados es porque los políticos han permitido a los bancos estafar con las participaciones preferentes, si hay miles de políticos que se han enriquecido ilegalmente sin ser perseguidos ni obligados a devolver lo robado es porque los políticos se han labrado un entorno de impunidad práctica que está reñido con la democracia y la ética... y un largo etcétera de errores, maldades y abusos que demuestran que detrás de cada desgracia, drama o abuso ocurrido en España durante las tres últimas décadas siempre está una clase política sin altura ni grandeza, sin ética ni sentido democrático, una de las peores castas políticas del planeta.

Voto en Blanco


Movimiento Ciudadano, la gran esperanza de cambio

21.10.13 | 07:30. Archivado en Política, Democracia, España

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, el periodista Juan Carlos Girauta y el ex ministro del Interior Antonio Asunción han presentado ante la sociedad española el "Movimiento Ciudadano", una plataforma con la que buscan conseguir que los millones de españoles indignados que se sienten impotentes para cambiar la triste y lamentable deriva política del país, se unan, exijan y consigan cambios democráticos que transformen la política española. En principio se trata de conseguir tantas firmas y adhesiones que los grandes partidos, sobre todo el PP, el PSOE, IU y los nacionalismos, no tengan mas remedio que asumir las reivindicaciones democráticas del pueblo, que ahora desprecian e ignoran. Si ese objetivo no se consigue porque los políticos, cerrados en banda y cargados de arrogancia antidemocrática, se niegan a cumplir el mandato popular, entonces el Movimiento se transformaría en partido político y se presentaría a las elecciones para cambiar el sistema desde dentro.

El Movimiento Ciudadano ha sido presentado en Madrid, pero pronto viajará por toda España para ser presentado en las principales capitales. En esas presentaciones, como afirma Rivera, se realizará un llamamiento cívico y responsable para "cerrar y enterrar el capítulo de las dos Españas, así como las luchas territoriales, para que crezca sin cortapisas la nación de ciudadanos libres e iguales ante la ley".

Firmar el documento significa exigir reformas como las siguientes: "democratizar los partidos políticos, abrirlos a la sociedad, someterlos al principio del mérito, hacerlos transparentes e implacables con la corrupción, generalizar el mecanismo de las elecciones primarias; conseguir un sistema de representación que devuelva el poder a los ciudadanos, pudiendo los representados escoger a partidos y también, directamente, a sus representantes a través de listas abiertas, de acuerdo con una ley electoral justa y proporcional; asegurar una efectiva división de poderes, alejando a los partidos del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional, de los órganos reguladores y de supervisión del sector financiero y de los medios de comunicación; reformar las administraciones públicas poniéndolas realmente al servicio de los ciudadanos y las empresas, asegurando los servicios públicos esenciales y suprimiendo burocracias y duplicidades."

El documento termina con un lamento y un llamamiento a la rebeldía: "Lamentablemente, los partidos políticos representados hasta ahora en las Cortes Generales no han sido capaces de articular ni de vertebrar un proyecto común español que mire hacia el futuro sin prejuicios. Ha llegado el momento de convertir indignación y preocupación en acción e ilusión. Se ha acabado el tiempo de la resignación, de los súbditos; es la hora de la esperanza, de los ciudadanos. Nos veremos en las calles, en las redes y en las instituciones. Todos juntos, como un movimiento ciudadano. ¡Muévete!"

La adhesión al Movimiento Ciudadano, sencilla porque solo requiere una firma que puede realizarse vía Internet, abre un camino a los millones de españoles que se sienten indignados ante la suciedad política española y quieren forzar un cambio, un sentimiento noble que hasta ahora ha sido taponado sin escrúpulos par los grandes partidos, mas interesados en defender sus propios intereses que en la defensa de España y del bien común. Los que hasta ahora se lamentaban de que además de críticas hay que ofrecer soluciones y salidas, ya tienen una plataforma para fustigar a los canallas que están conduciendo a España hacia el abismo y a los partidos y políticos que han convertido España en una cloaca sin prestigio internacional, lamentablemente plagada de desempleados, jóvenes frustrados que tienen que emigrar para vivir, con los grandes valores dinamitados, con la corrupción instalada en el poder y en las grandes instituciones del Estado, con políticos fracasados e incapaces de ser ejemplares, con la democracia prostituido y con una población que pierde a diario alegría, confianza y esperanza en el futuro.

Los grandes partidos han tenido demasiadas oportunidades para demostrar ante los ciudadanos españoles su voluntad de cambiar las cosas y abandonar el camino de abusos y corrupciones que han emprendido, pero han desaprovechado todas, demostrando que lo que les interesa es su propio beneficio y no el interés general ni la defensa de la nación. Esa tozuda cerrazón, aberrante y políticamente malvada, sólo nos deja dos caminos: la rebelión violenta contra los canallas o la rebelión pacífica para acabar con este sistema injusto e indecente. Adherirse al Movimiento Ciudadano es una vía pacífica, democrática y civilizada de acabar con la corrupción y la miseria que han infectado a la clase política y a la degradada democracia española.

Voto en Blanco


La izquierda y la derecha, los peores enemigos de España

Los españoles somos los últimos de la OCDE en matemáticas y penúltimos en comprensión lectora. Es él nuevo "record" negativo de esta España sucia, injusta y embrutecida que han fabricado nuestros políticos, una casta que merece el desprecio de los ciudadanos. El nuevo "record" se agrega a otros que sitúan a los españoles en la cabeza de la prostitución europea, el tráfico y consumo de drogas, el blanqueo de dinero, el alcoholismo, el desprecio a la política y a los políticos, la degradación de la democracia, la corrupción, la injusticia y otras muchas lacras y dramas, todas ellas productos de un liderazgo político indecente y malvado que está infectado a la nación entera.

España tiene grandes enemigos, dentro y fuera de su suelo, pero ninguno es tan miserable y dañino como aquellos españoles que, encuadrados en la izquierda y la derecha política, destrozan el país, dinamitan sus valores y se pelean por sus despojos sin otro instinto que el predador. Las izquierdas y las derechas, siempre enfrentadas entre si y solo capaces de unirse contra el pueblo y contra España, son las culpables de los grandes males de la nación desde los tiempos de la Reconquista. La pobreza, la injusticia, las guerras, las masacres y una inmensa catarata de males y canalladas son obra de esa política malvada y envilecida que lleva demasiados siglos dominando España y que, en los tiempos actuales, ha sabido camuflarse de "demócrata" para seguir cumpliendo su misión maligna y depravada.

Triturar a esa izquierda antiespañola, separatista, colaboracionista con el terrorismo, corrupta hasta la médula, y anticristiana, que ha hundido a este país en el caos más absoluto y en la iniquidad moral más terrible, debería ser la labor prioritaria de todo ciudadano honrado que ame a España, tan prioritaria como erradicar la derecha arrogante e inmoral "made in Spain", acomplejada y cruel, clasista y predadora, que lleva siglos creyendo que el Estado le pertenece, que sólo sabe luchar por sus privilegios y que contempla siempre al pueblo como maloliente masa de animales, digna de ser esclavizada.

No será hoy, ni mañana, ni dentro de un mes, pero llegará un día en el que nos deprenderemos de esta miserable izquierda, de esa derecha indigna y de esta falsa democracia fantasmagórica para instaurar un Estado que en lugar de avergonzarnos y envilecernos aporte unidad, dignidad, trabajo, solidaridad, ilusión y orgullo de ser español. No sabemos cuando, pero que no nos quepa duda de que ese momento llegará.

Mientras llega, nuestro primer deber como ciudadanos demócratas es luchar pacíficamente, aunque sin pausa, para que esa llegada se acelere.

La derecha y la izquierda, en España, no son, como en otros países, dos formas distintas de entender la sociedad y la vida política, sino dos facetas de la caza al ciudadano, dos bandas que constantemente se disputan el poder, representando no dos opciones distintas sino las dos caras de una misma moneda sucia y depravada, acostumbrada mil veces a anteponer sus propios intereses al bien común y entrenadas para actuar como parásitos de España. Quieren exhibir ante el engañado pueblo sus diferencias para que parezcan profundas, pero se trata de un burdo engaño porque siempre se ponen de acuerdo para otorgarse privilegios, para fortalecer su impunidad y para guardar silencio ante los respectivos saqueos y correrías.

El balance de esa derecha y de esa izquierda, después de haber mandado durante siglos, es sobrecogedor. Han convertido aquella España que fue un imperio temido en un país débil y sin amigos y en lugar de crear una sociedad justa y capaz de enorgullecer a sus miembros, han construido un país que paga impuestos insoportables, que apenas recibe servicios del Estado, con mas políticos "colocados" y cobrando del erario que Francia y Alemania juntas, que ocupa los primeros puestos del ranking mundial en corrupción, tráfico y consumo de drogas, acogida de dinero sucio, desempleo, avance de la pobreza, pésima distribución de la riqueza, fracaso escolar, baja calidad de la enseñanza, desprecio de los ciudadanos a sus dirigentes, descrédito de la política y muchos otros vicios y lacras.

Bajo su nefasto mandato han alimentado el nacionalismo, el separatismo, la insolidaridad, la envidia, la caída de los valores y la injusticia, además de haber violado las reglas básicas de la democracia, mentido, engañado y conducido a su pueblo por las rutas de la mentira y la estafa. Sus dirigentes han sido cualquier cosa menos ejemplares y hoy hay mas de mil causas abiertas contra los partidos políticos por corrupción y abuso de poder. Sólo ETA supera al PP y al PSOE como organizaciones con mas delitos y delincuentes encuadrados.

Solo sueñan con gestionar el poder y la riqueza que de ese poder puede extraerse. Para lograrlo, se alían con cualquiera, incluso con nacionalistas extremos que odian a España.. Son arrogantes e inmorales como nadie podía imaginar. No reaccionan ante las adversidades y han aprendido a blindarse ante el desprecio y el rechazo de los ciudadanos, a los que, hipócritamente, dicen que sirven. Las encuestas los señalan como el segundo gran problema del pais, pero ellos siguen en su terea de demolición y saqueo, mientras el pueblo ha convertido ya en sueño y leyenda su largo e insatisfecho anhelo de contar con un Estado decente, justo y capaz de hacer sentir mas orgullo que vergüenza.

Todavía son capaces de mantenerse algunos años en el poder porque han conseguido idiotizar a algunos millones de españoles, que siguen votándoles como auténticos esclavos lobotomizados, pero ellos saben que el número de la gente decente que les rechaza y aprende a despreciarlos es cada día mayor, lo que representa, mas temprano que tarde, su sentencia de muerte y el fin de la ignominia política española.

Voto en Blanco


¡Bendita resistencia!

10.10.13 | 06:54. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, España

La España que saldrá de la crisis no se parecerá mucho a la vieja España próspera y feliz de hace una década. Nada volverá a ser igual porque los gobiernos españoles no podrán seguir gastando y endeudándose sin responsabilidad. Los ciudadanos no sólo serán mas pobres, sino que también serán mas tristes y habrán perdido muchos de sus derechos y conquistas históricas. Ya no serán ciudadanos libres, sino gente sometida a un poder ávido de privilegios, implacable en el dominio y con un terrible déficit ético y de decencia.

Las elites dominantes están cambiando el mundo y sustituyendo la sociedad libre, educada, plural, pensante y poblada de ciudadanos por otra donde sólo existan poderosos y borregos torpes, pobres y acobardados. Los ciudadanos que luchan por impedir esa crimen son los héroes de nuestro tiempo. Hay que sumarse a la lucha porque la libertad y la decencia están retrocediendo y perdiendo la guerra del futuro.

Resistir y hacer frente a la injusticia no es una opción sino un deber para todo ciudadano decente. España es, básicamente, un país sin justicia, desequilibrado y gobernado por partidos políticos poco fiables que han demostrado su incapacidad. Hay datos muy sólidos que demuestran el fracaso de los políticos españoles: Cataluña y Euskadi quieren ser independientes y la mayoría de los ciudadanos reflejan en las encuestas que no se fían de la clase política, a la que rechazan desde una abrumadora mayoría. Los políticos, mientras tanto, ni siquiera toman nota del rechazo popular y de su desprestigio internacional, ignorando que sin el apoyo de los administrados, en democracia, sólo queda la opresión. Ellos siguen firmes en lo suyo, que es construir un mundo peor y el disfrute corrupto y antidemocrático de los privilegios y del poder.

No existe en el mundo político actual nada más digno y democrático que resistir ante el poder y luchar para evitar que gente sin escrúpulos construya un mundo nuevo, dividido en elites privilegiados y masas esclavizadas. Los que resisten ante el poder inicuo que liquida derechos ciudadanos y aspira a crear un mundo claramente dividido entre privilegiados y borregos torpes, asustados y empobrecidos son la última esperanza de una civilización amenazada de muerte por clases dirigentes sin grandeza ni solvencia ética, que han perdido la generosidad y solo piensan ya en su propio provecho.

El mayor logro de las decadentes y deterioradas democracias actuales es que han hecho creer a los ciudadanos que viven en libertad y que son ellos los que deciden, cuando la realidad es justo lo contrario. La influencia real del ciudadano en las democracias degradadas que se han impuesto en países como España es comparable a la que posee en un sistema totalitario. La única diferencia es que en España, los ciudadanos se creen libres e importantes, cuando en realidad no cuentan y son borregos sometidos, que ni siquiera perciben que están siendo manipulados, esquilmados y saqueados.

La manipulación del ciudadano es la obra de arte en las falsas democracias. Los explotados se creen los dueños del sistema y consideran decisivo su poder de votar en las urnas, cuando únicamente pueden elegir a los que ya previamente han sido elegidos y colocados en las listas por las élites todopoderosas de los partidos políticos. Los que están siendo saqueados y despojados de derechos, libertades y prosperidad creen que han elegido a sus representantes, pero los que se sientan en los parlamentos y gobiernos sólo representan a los partidos que les han elegido, sin ni siquiera mantener contacto alguno con sus representados, a los que ignoran y someten sin piedad.

La realidad cruda es que a los ciudadanos se les está arrebatando la capacidad crítica, la información veraz, la libertad y la capacidad de rebelarse. Las nuevas tecnologías están siendo utilizadas por el Estado para mentir, manipular, someter y anestesiar a los ciudadanos, que ni siquiera perciben que están siendo despojados de sus conquistas y derechos históricos. Las democracia eran, al nacer, estados de opinión en los que el ciudadano contaba y ejercía como soberano, pero ahora son estados de dominio en los que el ciudadano ha quedado anulado y tan confundido que ni siquiera sabe que ya es un despojo sin poder, sin participación en los procesos de toma de decisiones y sin control de su propia vida.

La gran paradoja de nuestro mundo es que mientras se proclaman como nunca las libertades y derechos del ser humano, éste nunca ha estado tan sometido y manipulado. Abrumado por impuestos que quintuplican los famosos "diezmos" medievales, sometidos a una ley que no es igual para todos e ilícitamente dominado por las castas y clanes que controlan todos los recursos y poderes del Estado, sobre todo por las élites de los partidos políticos y sus aliados financieros, el ciudadano del siglo XXI se cree soberano, pero sólo es una piltrafa. Los poderosos dicen que le sirven, pero en realidad son casi esclavos de gente revestida de privilegios, poderes especiales y hasta fueros comparables a los que disfrutaban en el antiguo régimen la nobleza, el clero y los altos oficiales del Ejército.

Toda esa gran estafa queda perfectamente ocultada y escondida por la propaganda, la mentira y la confusión que fabrican los políticos con la ayuda de los medios de comunicación sometidos al poder.

La nueva sociedad, dominada por el conformismo, la insolidaridad y el sálvese quien pueda, se va instalando cada día con mas fuerza, sin que nadie resista a la decadencia salvo los pocos que han optado por la vigilancia al poder, la crítica y la resistencia activa, un pequeño ejército de demócratas acosado por el poder, abandonado por sus congéneres sometidos y tan mermado que constituye un pequeño grupo humano de héroes en claro peligro de extinción.

Voto en Blanco


La socialista Susana Díaz se perfila ya como sustituta de Rubalcaba

04.10.13 | 07:31. Archivado en PSOE, Política, Democracia, Corrupción, Andalucía, España

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, un mes después de su nombramiento, se perfila ya como la posible sucesora de Rubalcaba al frente del PSOE. Su valentía política le está permitiendo destacar en un mundo de hombres acobardados que confunden la lealtad con el sometimiento al líder y a la mentira y que son incapaces de reconocer que los socialistas, con su mal gobierno, han empujado a España hacia el abismo y el fracaso.

El partido socialista está cargado de culpa y el gobierno andaluz que ella preside es campeón en suciedades y fracasos, pero Susana Díaz está dando algunos pasos esperanzadores, como el que acaba de protagonizar al culpar a Zapatero de la actual situación de Cataluña. Es la primera socialista importante que reconoce en público que aquella imbecilidad del imbécil Zapatero, cuando dijo que aceptaría todo lo que llegara del Parlament de Cataluña, fue un error garrafal. Le queda mucho camino por recorrer, pero ya se perfila como la mas valiente y sincera entre una manada de dirigentes socialistas cobardes, hipócritas e incapaces de reconocer sus miserias.

Los pasos siguientes de Susana Díaz en su ruta hacia el liderazgo de un PSOE mas decente pasan por reconocer que sus socios de IU en el gobierno andaluz son una rémora poco democrática, que sus amigos de UGT son campeones en choriceos y suciedades y que el gobierno que ha heredado tiene una deuda casi impagable con los ciudadanos de Andalucía, a los que ha saqueado, engañado, empobrecido y gobernado sin ética. Ha sido valiente como ningún hombre del socialismo español, todos asustados y confundiendo lealtad con la omertá, cuando ha dicho, delante de Pere Navarro, un catalán hipocritón, cada día mas alejado del PSOE y de España, que hay que acabar pronto con la trampa del "derecho a decidir", que es una clara vía hacia la independencia para los que odian lo español. Tan sólo por haber dicho eso, ya está colocada por delante de Rubalcaba y del resto de la manada de cobardes, en la carrera del futuro socialista.

Todos pensábamos que Susana, a la que no se le conoce otra vida que la interna en su partido, iba a ser otro producto mas del decepcionante horno socialista, experto en fabricar mediocres engreídos, hipócritas e ineptos, pero hoy es lícito pensar que, aunque esté hecha de la misma pasta que sus colegas socialistas, tiene, sorprendentemente, algunos rasgos de vergüenza política y asomos de decencia.

Muchos dentro del PSOE lo han pensado siempre y lo habían reconocido delante de sus amigos, pero ninguno se había atrevido a plantearlo con tanta claridad y en público. “Creo que no fue un acierto afirmar que se aceptaría cualquier texto del Estatut que viniese de Catalunya”, ha asegurado la nueva presidenta de la Junta de Andalucía en su primer acto público en Madrid, justo un mes después de haber tomado posesión del cargo, apuntando a la nefasta decisión de José Luis Rodríguez Zapatero como una de las causas que han provocado el actual “desafío soberanista” en que está inmersa Catalunya. “Parte de la culpa la hemos tenido todos”, ha añadido, admitiendo la parte de la responsabilidad que le corresponde al PSOE.

Susana, nada mas ocupar la presidencia de la Junta, dijo que lucharía con todas sus fuerzas contra la corrupción y mas tarde, refiriéndose a los sucios EREs fraudulentos del socialismo andaluz, dijo que habría que asumir la responsabilidad y lograr que los ladrones devuelvan lo robado. Ese es el camino, pero hay que ir mas allá de las palabras y cambiar el pozo negro del socialismo andaluz como un calcetín.

Ese es el camino, aunque sólo es el principio de un larga vereda de tormentos que conduce a la regeneración y que pasa por reconocer que en el PSOE, como en el PP, IU y los distintos nacionalismos con representación en los parlamentos españoles, se han cometido irregularidades, fechorías, delitos, canalladas, abusos y muchas tropelías antidemocráticas y exentas de ética, siempre en detrimento de los ciudadanos, a los que tenían la obligación de servir y conducir hacia la prosperidad y la felicidad. Pero no bastará con reconocer los pecados de los socialistas españoles, culpables de muchas de las actuales calamidades de España, incluso de parte de su ruina económica. Tendrá también que cambiar las cosas y luchar por convertir al PSOE en una formación de demócratas dignos y decentes, no como ahora, que es una banda de políticos denostados por la ciudadanía, ya casi odiados por todos los españoles decentes, en la que se esconden malhechores, trileros, sinvergüenzas y saqueadores.

Pero el mayor reto de Susana y del socialismo que aspira a renovarse será aprender a ser demócratas en un país de sátrapas con alma totalitaria que se comportan como energúmenos abusadores, arbitrarios y elitistas. Tendrán que democratizar la vida interna del partido, un desafío casi imposible en un mundo diseñado para que sólo los babosos y los cobardes sometidos puedan prosperar. Tendrán que aprender a escuchar los deseos y anhelos del ciudadano, que es el soberano del sistema, hoy despreciado por los políticos y exiliado del proceso de toma de decisiones. Tendrán que someterse a controles férreos que limiten sus poderes, a vivir sin subvenciones públicas y a entender y asumir, con todas las consecuencias, valores que son imprescindibles en democracia, como el imperio de una ley igual para todos, el castigo para los ladrones y el respeto a una sociedad civil que los antidemocráticos partidos políticos españoles han ocupado como si fueran ejércitos invasores.

Su camino es difícil, casi imposible, pero merece la pena emprenderlo en esta España atormentada por su nefasta casta política. Aunque sea derrotada por la legión de miserables que le rodea, siempre contará con el reconocimiento de los demócratas españoles y de los millones de ciudadanos que anhelamos la regeneración de la pocilga.

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El gran escándalo de España, cubierto hasta ahora con éxito por los políticos, empieza a descubrirse

El diario alemán Die Welt acaba de afirmar que el nivel de corrupción en algunos países del sur de Europa, entre ellos España, es comparable a una dictadura del Tercer Mundo. Esa corrupción, además de una enfermedad grave de la democracia, es una conducta política que ya ha infectado a muchas instituciones y a millones de ciudadanos. El daño que los políticos han causado a España infectándola con "su" corrupción es irreparable y debería representar su ruina y desaparición como partidos políticos representativos de una democracia.

"La corrupción en España es comparable a una dictadura del Tercer Mundo", según el diario alemán Die Welt.

Es cierto que la corrupción se extiende por las instituciones y por la misma sociedad, pero el origen del mal y la principal fuente de contaminación han sido y son los partidos políticos, cuyo comportamiento inicuo convierte el sistema político español en un vertedero que todavía oculta sus peores despojos y podredumbres.

El que podría convertirse en el mayor escándalo de la mal llamada "democracia" española empieza ya a desvelarse:

"España paga prácticamente el doble que Alemania por construir sus carreteras, según se desprende del informe '¿Se gastan correctamente los fondos de la política de cohesión de la UE destinados a las carreteras?' que ha hecho público el Tribunal de Cuentas Europeo, que precisa que "no existen pruebas" de que estas diferencias se deban a los costes de mano de obra".

¿Alguien se ha preguntado por qué un país como España, no precisamente de los mas ricos de Europa, tiene la mejor red ferroviaria de Alta Velocidad y una envidiable red de autopistas y autovías, además de decenas de nuevos aeropuertos e infraestructuras de todo tipo, algunas de ellas superfluas y escandalosamente infrautilizadas?

La respuesta pronto será descubierta y causará mas vergüenza: Algunos partidos políticos gobernantes han utilizado las obras públicas para financiarse. Los españoles acumularán mas vergüenza y el mundo sentirá mas asco ante los políticos españoles cuando quede al descubierto que parte de los euros gastados en carreteras, ferrocarriles y grandes obras se fue para la "cuota de corrupción".

No existe otra explicación posible, ni siquiera teniendo en cuenta que el territorio español es mas accidentado que el alemán y que los costes de financiación son mas elevados para España. La diferencia es demasiado grande.

Empresas adjudicatarias de los proyectos de ingeniería y de las obras han pagado "comisiones" a los partidos políticos, que las han recompensado adjudicándoles importantes concursos públicos, como ha quedado demostrado en el caso Barcenas. Esos sobrecostes, al final, eran cargados a la obra, que siempre incrementaban sus precios de partida notablemente.

La práctica no ha sido una exclusiva del PP sino que afecta al PSOE, IU, partidos nacionalistas y a todos los que de alguna manera han gobernado la nación o las comunidades autonómicas, que han convertido en una conducta habitual el cobro de compensaciones por obras, concursos, adjudicaciones, concesiones y otras ayudas. La práctica viola las leyes de contratación y el principio de igualdad, garantizado por la Constitución, pero ha servido para que el país se cubra de vergüenza, la corrupción contamine a la nación y los políticos españoles naden en la abundancia, cobren sobresueldos y muchos de ellos se enriquezcan de manera inexplicable.

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España camina con paso firme hacia el Tercer Mundo

Uno de cada tres de los nuevos pobres europeos en 2025 será español, según un informe de Intermon Oxfam, que confirma así que España, mal gobernada y víctima de un Estado inmenso e incosteable, endeudamiento feroz, despilfarro y otros abusos de su clase política, camina con paso firme hacia el Tercer Mundo. Las frases del Ministro Montoro afirmando que España está de nuevo en vísperar de sorprender al mundo con su desarrollo económico son mentiras del poder y aspiraciones imposibles mientras persista el liderazgo de una clase política que mantiene un Estado obeso, injusto e incosteable, plagado de políticos enchufados.

Con un poder político caciquil e influido por terratenientes del pasado o adoradores del Estado, ya sean de derecha o de izquierda, España, ante la triste y suicida indiferencia de sus ciudadanos, muchos de ellos con alma de esclavos y atontados por el discurso castrante de políticos y de los periodistas sometidos al poder, se encamina con paso firme hacia el Tercer Mundo, donde nos esperan la pobreza, las tensiones y todo tipo de conflictos.

Ese es el destino lógico de una sociedad que ha dilapidado sus valores, que desconoce la importancia del esfuerzo y de la limpieza, que se ha habituado a lo corrupto, que consume sus energías en luchas internas, que otorga privilegios a una casta política que merece más el banquillo de los acusados, que desprecia la verdadera democracia, prisionera de partidos políticos todopoderosos que marginan al ciudadano, nombran jueces, se recubren de obscena impunidad y que premia a nacionalistas excluyentes, a los que se les ve a leguas su odio a la patria común.

España es candidato evidente al nuevo Tercer Mundo en gestación, del que salen, por su esfuerzo y ambición joven, aquellas sociedades que aman la libertad y el esfuerzo, presentes en países como Brasil, China, México, India y otros muchos, y en el que entran los que han abrazado la mentira, la corrupción, el hedonismo sin valores y el abuso de un poder político, con sus ciudadanos marginados o aplastados, que se ha utilizado para cimentar la injusticia, engordar a las élites y machacar a los débiles y desprotegidos.

Aunque no nos guste el destino que el mundo nos depara, quizás nos merezcamos caer en el foso de la pobreza por haber permanecido en nuestros hogares, acobardados y mudos, mientras los poderosos saqueaban las cajas de ahorro o subían injustamente los impuestos, mientras despilfarraban, se negaban a adelgazar el Estado monstruoso que habían construido, bendecían la terrible estafa de las participaciones preferentes y preferían expoliar al ciudadano antes que cerrar una sola de esas costosas televisiones públicas que únicamente sirven como vehículos de propaganda y mentira.

Para evitar el casi inexorable avance de España hacia el nuevo Tercer Mundo y la pobreza sólo hay un camino: la regeneración de la sociedad, una reacción vital y digna de la ciudadanía que suplante a los actuales dirigentes políticos por dirigentes decentes y democráticos, que restablezca la vigencia de los valores y que luche a diario por construir una sociedad justa, diametralmente opuesta a la actual, podrida de corrupción, abuso de poder y distancias insufribles entre ricos y pobres, políticos y ciudadanos y privilegiados y marginados.

Solo el pago de la terrible deuda acumulada, producto del despilfarro de los políticos y de una forma canalla de gobernar, donde se ha pensado siempre en el presente y jamás en el futuro, garantiza casi la caída en la pobreza, pues los españoles tardaremos décadas en pagar las deudas contraídas por políticos tan ineficaces y lamentables como Zapatero, Rajoy y muchos reyezuelos regionales que han construido verdaderos miniestados opulentos e injustos.

Pero de todas las lacras y herencias, la que mas nos empuja hacia ese nuevo Tercer Mundo amenazador que acogerá a los nuevos pobres del planeta es la corrupción, sobre toda la institucional, la que ha infectado la vida pública, los concursos del Estado, las subvenciones, el urbanismo, las concesiones y otras muchas manifestaciones del poder. La corrupción ha hecho de España un país maloliente, líder mundial en fracaso escolar, baja calidad de la enseñanza, alcoholismo, prostitución, refugio de mafias, tráfico y consumo de drogas, blanqueo de dinero, degradación de la política, desempleo, avance de la pobreza y un largo etcétera de degradaciones, que pesan sobre la nación como una losa de plomo y que nos empujan, con fuerza, hacia el foso de la pobreza y el fracaso.

Voto en Blanco


Salvar a España es hacerla más justa y decente

16.09.13 | 07:09. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, España, Dictadura

Muchos ciudadanos, preocupados, quieren hacer algo para salvar a España del desastre que la amenaza, pero no saben qué hacer. Sin embargo, la respuesta es sencilla: sustituya el actual sistema, que es una dictadura de partidos corrupta, ineficiente y antidemocrática, por una verdadera democracia de ciudadanos libres y sometidos a la ley ¿Cómo conseguirlo? La receta es amplia y compleja: manifestaciones como la que se está gestando para el 12 de octubre, creación de opinión, espíritu ciudadano crítico, acoso y derribo al político corrupto y al mal gobernante...

Piense en un problema de España, ya sea el paro, la corrupción, el abuso de poder, la pobreza, la debilidad económica, el desprestigio de su política, los impuestos abusivos, la justicia sometida, las mentiras del poder, el indepentismo, la injusticia o cualquier otro. Le apuesto cien contra uno a que cualquier problema que pueda identificar es culpa de nuestra clase política, una de las peores y más fracasadas del planeta. Por eso, cualquier intento de regeneración o avance del país pasa, necesariamente, por sustituir este sistema injusto y desequilibrado, que permite que gente sin altura, grandeza, ética e inteligencia se encarame al poder y desde ahí nos destruya la nación.

No existe en España una emergencia mayor que la reforma urgente del actual sistema, que debe ser sustituido por una verdadera democracia que otorgue a los ciudadanos, ilicitamente desplazados en el actual sistema, el protagonismo que les corresponde como soberanos, y que no soporte en su cúspide a la enorme cantidad de chorizos, mediocres y sinvergüenzas arrogantes que hoy campean por España, con poder descontrolado y con impudicia, para dolor y vergüenza de los españoles.

Todo lo que los políticos tocan lo estropean y, además de crear los problemas, después los empeoran con sus absurdas intervenciones. Rubalcaba dice que la solución del problema catalán pasa por hacer de España un Estado Federal, mientras Rajoy se enroca y afirma que hay que respetar la constitución. Sin embargo, ninguno de los dos reconoce que la verdadera solución sería hacer de España un país próspero, justo, decente y en el que vivir resulte atractivo. Huir de una España como la que los políticos han creado es lo mas lógico ante un panorama desolador y deprimente marcado por impuestos injustos, poder arbitrario, impunidad de los corruptos, desempleo, destrucción del tejido productivo, privilegios inmerecidos de la casta, injusticia generalizada, enriquecimiento ilícito de miles de políticos, compra de votos, pactos inconfesables con los nacionalistas excluyentes, violaciones continuas a la democracia... En los primeros años de la Transición, los separatistas catalanes eran cuatro descerebrados pero hoy, gracias a los políticos de un lado y de otro, son multitud. Aunque lo silencien, tanto Rajoy como Rubalcaba saben que la solución de España pasa por rediseñar el país y sustituir la presente cloaca por un Estado decente en el que los ciudadanos se sientan respetados, protegidos por la ley, gobernados por gente con valores y a gusto, caminando y soñando justos.

¿Quién va a amar o defender un Estado en manos de políticos rechazados por los ciudadanos, marcados por la corrupción, ineficientes, mediocres, arrogantes y culpables de graves "pecados" contra la decencia, la democracia y la Justicia, como son el de preferir acribillar con impuestos a los ciudadanos, antes de ahorrar en el gasto público y sin haber cerrado una sola televisión pública? ¿Qué español va a sentirse miembro de una nación cuando sus gobernantes cierran los oídos a las demandas ciudadanas, algunas tan abrumadoramente mayoritarias como la que exige el fin de la financiación pública de partidos y sindicatos o la que clama contra la impunidad de los políticos, exigiendo el castigo de los saqueadores y ladrones afincados en el poder? ¿Qué pensar del país que tienen mas políticos aforados de toda Europa y de unos partidos que utilizan el aforamiento para proteger a políticos señalados por la Justicia?

España tiene que ser políticamente rediseñada porque el diseño que hicieron los políticos de la Transición fue una auténtica estafa, que hizo pasar por democracia lo que fue únicamente una inmoral y antidemocrática dictadura de partidos.

Aquel diseño tramposo es el padre de todos los dramas actuales de España, desde la corrupción al fracaso de la economía, sin olvidar la impunidad de los poderosos, el independentismo que odia a España, la escandalosa marginación de los ciudadanos, la mentira elevada a conducta de gobierno y el pésimo funcionamiento de una Justicia que cada día es más imprescindible para limpiar y dignificar el país.

Muchos políticos, obtusos, creen que el independentismo catalán solo crece cuando hay dificultades económicas, como ocurrió a finales del siglo XIX, cuando España perdió sus colonias, o durante la II República, cuando se gestaba la guerra civil, ignorando que el independentismo también se estimula cuando el Estado común deja de ser justo, decente y atractivo, como ocurre hoy en una España carente de una democracia auténtica, injusta y dominada por una casta política minada por la corrupción, creadora de un Estado monstruoso e incosteable en el que los ciudadanos son acribillados a impuestos mientras los políticos son incapaces de ahorrar y renunciar a sus privilegios y lujos. Esos políticos ilusos y dañinos, al creer que tanto el independentismo catalán como el rechazo creciente a la casta política que los españoles manifiestan en las encuestas desaparecerán cuando retorne la prosperidad, sin eliminar previamente las injusticias, desequilibrios, abusos y suciedades que minan el poder político, son los grandes culpables de que el país esté desencantado y avance con paso firme hacia la descomposición y el colapso de la convivencia pacífica.

Voto en Blanco


Los errores dramáticos de Rajoy y Pedro Arriola

Los asesores del PP pasarán seguramente a la Historia como los tipos mas torpes y estúpidos del planeta político mundial. Cometen un error tras otro sin que jamás aprendan. El último, el de destruir los discos duros de los ordenadores de Bárcenas exigidos por el juez, ha sido de provocar carcajadas. Haber destruido esos discos duros ha sido una decisión que fortalece la desconfianza ciudadana y dispara todas las sospechas de que el Partido Popular está hasta el cuello de irregularidades y corrupciones.

Las estrategias de comunicación obsesionadas con ganar a cualquier precio, desprovistas de ética, que no son democráticas, basadas en la mentira y sin respeto alguno a las reglas básicas del sistema, no tienen futuro y, aunque triunfen en el corto plazo, siempre son derrotadas a medio y largo plazo. Además, son indecentes, degradan a sus seguidores y son vejatorias para la ciudadanía. Un verdadero demócrata jamás utilizaría esas estrategias de trileros.

Pedro Arriola es el principal asesor de Rajoy y del PP. Su competencia es la estrategia de comunicación, lo que en un partido político equivale a tener responsabilidad sobre el poder, que es lo máximo. El éxito o fracaso del partido y del líder dependen de sus ocurrencias, argumentos y tretas. La fuerza y el poder de un partido político, en democracia, dependen de los la imagen que sepa forjarse y de apoyos y votos que ese partido obtenga del electorado.

A juzgar por las encuestas, las experiencias y los resultados obtenidos, Arriola y Rajoy han fracasado de manera estrepitosa, pues nunca antes en la Historia moderna de la política española un líder como Rajoy, acogido por los ciudadanos con una ilusión sorprendente y premiado con una sólida mayoría absoluta, había despilfarrado su capital político en tan escaso tiempo. Zapatero tardó mas de seis años en convertirse en un estorbo para España y para su propio partido, mientras que Rajoy ha tardado menos de un año en conseguir un deterioro de imagen y prestigio similar y amenaza ya a su partido con llevarlo hacia una derrota rotunda y humillante.

Todos los errores estratégicos y tácticos de Arriola tienen el mismo patrón: desprecio a los ciudadanos y a su inteligencia. Hay un error de partida que ha marcado todo el estilo y el contenido de la asesoría de comunicación del PP: no existe respeto por la democracia y solo se venera y adora el poder en si mismo. Tampoco hay respeto por la verdad, ni por los valores básicos, ni por las normas fundamentales del sistema. El éxito lo preside todo y el grito "Mariano, los españoles no te han elegido para que seas demócrata o digas la verdad, sino para que soluciones los problemas" lo preside todo. Es la filosofía del todo vale si se obtiene el éxito y "del fin que justifica los medios". El problema es que esa filosofía es falsa porque los ciudadanos han elegido a Rajoy, como lo hicieron con Aznar, Zapatero o González, sobre todo para que sea justo, decente, ejemplar, eficiente y demócrata.

La lógica y la profesionalidad exigen que tanto él presidente como su estratega deberían jubilarse porque el fracaso que han acumulado en apenas dos años de gobierno supera todas las previsiones y causa escándalo dentro y fuera de España.

La estrategia de Arriola y de Rajoy tiene fallos de una importancia sustancial. La democracia exige verdad y transparencia, pero ellos han utilizado profusamente la opacidad y la mentira. Tenían el deber de cumplir las promesas hechas al electorado, pero ellos las han incumplido todas. Sabían que el pueblo quería regenerar la vida pública, pero ellos han cerrado los ojos ante la corrupción y han escondido todas las miserias, sin castigar a los ladrones y a los canallas. Por último, han creido firmemente en un principio que es falso: el tiempo lo cura todo, cuando en realidad hay veces que el tiempo lo pudre todo, como les ha ocurrido a ellos.

El discurso de Rajoy sobre Bárcenas del día 1 de agosto de 2013, ante el Senado, es un claro ejemplo del fracaso de las estrategias y métodos de Arriola y Rajoy. Cometieron demasiados fallos, pero los principales fueron los siguientes:

- Eligieron mal la fecha. Creían que el 1 de agosto, dia del inicio de las vacaciones, pocos españoles iban a escuchar el discurso, pero ocurrió justo lo contrario y los medios, sin noticias en verano, le dedicaron espacios preferenciales y lo destacaron mas de lo esperado.

- Negó la verdad evidente de que acudía al Congreso para hablar de Bárcenas forzado por la oposición, por la demanda de los españoles y por las críticas de la prensa internacional, lo que proyectó una sensación de falsedad a todo su discurso.

- Reconoció que se había equivocado, pero lo hizo sin dolor, ni arrepentimiento, sin convicción y utilizando el recocimiento del error como "justificación" para seguir defendiendo la tesis, que ya nadie cree, de que el partido no se financió ilegalmente.

- Utilizó la anáfora "Fin de la cita" como recurso dialéctico, ignorando que esa figura es peligrosa porque tiene un intenso efecto boomerang y suele volverse en contra de quien la utiliza. Con la repetición compulsiva de “fin de la cita”, Rajoy sólo ha conseguido la rechifla de la tribuna de oradores y, lo que es peor, de las redes sociales, donde se le ha puesto en ridículo. Hay una segunda teoría corriendo como la pólvora por Internet, que sostiene que el ya famoso “fin de la cita” no es un hallazgo dialéctico de Arriola, sino un error de Rajoy al leer letra por letra el discurso, incluso lo que nunca debió leer.

- Puso a funcionar el ventilador de manera irresponsable. En lugar de hacer un alegato a favor de la honradez de la clase política, de la validez de la democracia y defendiendo su inocencia explicando los hechos con honestidad y asumiendo las evidentes responsabilidades políticas del caso Bárcenas, Arriola despreció la humildad, la verdad y el arrepentimiento y prefirió que el presidente del Gobierno sembrara la sospecha sobre todo la Cámara con un discurso bronco y agresivo, donde seguía negando la evidencia de la corrupción interna de los partidos..

- Los aplausos de los suyos delante de una sociedad española que ya no soporta los fracasos reiterados, la arrogancia y los privilegios de la clase política tuvieron en efecto deprimente e incrementaron el rechazo ciudadano a la clase política desprestigiada que está conduciendo a España hacia la ruina, el fracaso y el desprestigio internacional. La interrupción de los discursos de Rajoy y Rubalcaba con vítores y aplausos de sus partidarios, todos ellos privilegiados y cobrando copiosamente del Estado, constituyeron un espectáculo demoledor para los dos grandes partidos y para la clase política en general.

El PP todavía podría salvarse si jubila con rapidez a Rajoy y a Arriola, cambiando drásticamente su estrategia de comunicación actual por otra que sea genuinamente ética y democrática, basada en el respeto al ciudadano, en la verdad y en el seguimiento de las normas básicas del sistema democrático, que exige limpieza, castigo para los corruptos, verdad, luz, transparencia, democracia interna y culto a los valores. Pero esa opción es imposible porque los dos grandes partidos han traspasado ya demasiadas veces esa línea roja irreversible que prohibe anteponer los intereses propios y el egoísmo al bien común y el interés general. Los partidos que se comportan así, no tienen regeneración posible porque la infección les ha contaminado el cerebro y la médula y les conduce, irremisiblemente, al abuso de poder, a la corrupción, a la mentira y a la muerte.

Voto en Blanco


Rajoy es ya como ZP, un político achicharrado y un estorbo para su partido

09.08.13 | 17:02. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Zapatero, Rajoy

La última encuesta publicada por "El País", el domingo 28 de julio, es demoledora para Rajoy y también para Rubalcaba, dos políticos que mas que "quemados" están "achicharrados". El sondeo demuestra que la gente cree más al delincuente Bárcenas que al presidente Rajoy. Los dos grandes partidos obtendrían menos del 25 por ciento de los votos y la inmensa mayoría de los ciudadanos desconfía y se aleja del actual presidente. La abstención y el voto en blanco de los descontentos ganarían las próximas elecciones.

Aunque no se atreven a decirlo en público porque el presidente y su "corte" no perdonan la disidencia, muchos altos cargos del PP reconocen ya en privado que Rajoy, rechazado por los ciudadanos cada día mas, se ha convertido ya en un estorbo para el partido, del que hay que librarse como se libró el PSOE de Zapatero, cuando se convenció de que la presencia del inepto al frente del gobierno ponía en gravísimo peligro el futuro del partido.

Nadie podía imaginarlo, pero Rajoy es ya un peligroso estorbo para su partido, que perderá las próximas elecciones de manera dramática si no consigue echar antes al desgastado y repudiado presidente, con tiempo suficiente para "fabricar" un nuevo líder que pueda afrontar las próximas elecciones con ciertas garantías.

Los expertos están sorprendidos por la intensidad y la rapidez del desgaste de Rajoy, que ha tardado un año y medio en fundirse, mientras que Zapatero tardó casi siete años en hundirse y convertirse en un despojo ante la ciudadanía.

Contrariamente a las tesis oficiales del PP, no ha sido la crisis, ni la incapacidad para comunicar lo que ha hundido a Rajoy y a su gobierno en un tiempo record, sino su desprecio a los valores que constituyen la esencia de la democracia. Ha mentido cuando debía decir la verdad; se ha escondido cuando debía dar la cara; ha subido los impuestos cuando prometió bajarlos; ha seguido con la política de Zapatero de destrucción del tejido empresarial y de la pujanza de las clases medias; ha incumplido sus promesas electorales; ha convivido con la corrupción y ha mantenido vivos los peores vicios del "zapaterismo", como el despilfarro, el endeudamiento desenfrenado y el desprestigio internacional de España. En definitiva, ha defraudado a los ciudadanos, que le dieron una sólida mayoría absoluta para que pilotara el renacimiento y lo que ha conseguido es mantener el país en la suciedad, la antidemocracia y el desprecio a los ciudadanos y a sus demandas.

El mandato de Rajoy, con menos de dos años de vida, se percibe como una auténtica "estafa" al ciudadano español, que, sorprendido y defraudado, ha visto como en lugar de regenerar la vida política, Rajoy y su gobierno han tolerado o alimentado la impunidad de los saqueadores y ladrones con carné de partido en el bolsillo, ha bendecido la estafa masiva de las participaciones preferentes, que ha representado, de hecho, el robo de los ahorros de cientos de miles de ahorradores españoles, y ha ignorado todas y cada una de las demandas populares, que clamaban por el fin de la financiación de partidos y sindicatos con dinero público, el adelgazamiento del Estado, la independencia de la Justicia y el refuerzo de una democracia que tanto él como Zapatero han pisoteado y aplastado.

El desgaste de Rajoy no va a arreglarse con la recuperación de la economía, como sostienen Arriola y otros asesores del presidente. El deterioro ha sobrepasado ya la línea roja de la que no hay retorno y se ha convertido ya en una maldición irreversible porque la gente, cansada de pagar impuestos, de contemplar la arbitrariedad, la injusticia, la mentira, el abuso de poder y la falta de decencia y hombría de bien para afrontar con gallardía el asunto Bárcenas y otros dramas corruptos, sólo piensa ya en vengarse.

Por culpa de Rajoy y si el PP no pone remedio con una revuelta interna portadora de decencia y ética, las próximas elecciones serán un espectáculo grotesco que hundirá todavía mas el desprestigio internacional de España, con incrementos brutales de la abstención y los votos en blanco y nulos y con una victoria inmerecida y cargada de malos augurios del PSOE e IU en coalición, lo que significaría un retorno a posiciones izquierdistas que la Historia ya condenó como ineficaces, injustas y peligrosamente abiertas al crecimiento exponencial del Estado improductivo y arrogante, el intervencionismo del gobierno y hasta el totalitarismo, que hoy está larvado y reprimido en esos ámbitos del espectro político.

Voto en Blanco


El "todo vale" y la demencia antidemocrática de la "progresía" descerebrada en España

30.07.13 | 20:28. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, España

La vallesoletana Ángela Bachiller se ha convertido, a los 30 años, en la primera concejal con síndrome de Down de España. La “progresía” ha presentado ese nombramiento a la sociedad como un “éxito” y un “avance”, utilizando el adjetivo “primera”, dando a entender que no será el último político con Down que se incorpore a la “casta”.

No tenemos nada en contra de los síndromes de down, sino todo lo contrario. Es probable, incluso, que en decencia y valores, la concejala de Valladolid supere a la inmensa mayoría de sus impresentables colegas. Los que padecen el Down merecen apoyo, cuidado especial de la sociedad y facilidades para que vivan con dignidad, pero no estamos de acuerdo en que se incorporen a la política. Entendemos que los políticos son elegidos para gobernar, una tarea de élite que requiere capacidad para analizar los problemas, anticiparse a ellos y debatir en busca de consenso, discernimiento y soluciones, tareas que se escapan a las capacidades de los que tienen el síndrome.

Ya basta de someterse a los dictados de esa parte descerebrado y demente la de izquierda "progre" española, que no sólo desconoce la democracia, sino que en lo profundo de sus almas desprecian ese sistema y solo se someten a él porque no tienen otro remedio. En este blog Voto en Blanco no nos sometemos a la dictadura de lo políticamente correcto y no reconocemos otra dictadura que la de la verdad.

Este nombramiento de Valladolid es la enésima locura de una clase política española degradada y corrupta, en la que parece que todo vale, cuando la democracia exige muchas capacidades, valores, decencia y preparación. El próximo paso quizás sea nombrar en España a un presidente de gobierno con el síndrome de down, algo no demasiado difícil después de haber padecido a Zapatero y a Rajoy. La política tiene que regenerarse en España, lo que significa no solo designar a personas con solvencia ética y profesional, sino también a gente con inteligencia, idiomas y capacidad profesional para que puedan gobernar sabia y eficazmente.

Para los “progres” parece que vale todo y por eso le exigen menos a un alcalde y a un ministro que a una secretaria o un oficinista. Esa falta de exigencias a los políticos, cuando deberían exigírsele por lo menos alta solvencia moral, preparación intelectual, valores y un certificado de salud mental, es todo un escándalo que debe provocar indignación y rabia en la ciudadanía y que debemos cortar por lo sano, ya cansados de padecer a incompetentes y rufianes al frente de la vida pública española.

Voto en Blanco


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