Voto en Blanco

La degradación de los políticos españoles

El sometimiento humillante al jefe, el autoritarismo, la ausencia de debate interno, la represión de la conciencia, la renuncia a la crítica, la alteración de la escala de valores y, en definitiva, la falta de libertad, convierte a los partidos políticos españoles en fábricas de ineptos, de propensos a la corrupción y de gente escasamente demócrata y poco preparada para gobernar en democracia.

Pocos ignoran que la política y los políticos españoles están seriamente degradados. Los fracasos acumulados al gobernar y los datos que arrojan las encuestas, donde queda reflejado el rechazo y el desprecio de los ciudadanos a la "casta" política, así lo confirman, pero pocos conocen las verdaderas razones que han provocado esa profunda degradación. Sin embargo, descubrir la causa es sencillo porque la Historia ha demostrado hasta la saciedad que la falta de libertad y sobre todo el sometimiento esclavo a otros humanos siempre empobrece y degrada.

La falta de libertad en la vida interna de los partidos ha convertido a esas formaciones en fábricas de ineptos, de corruptos y a veces también de enfermos mentales engreídos e incapaces de discernir entre el bien y el mal.

Un reciente estudio de la Universidad de Michigan revela que "Si todos fuéramos egoístas y malos, el ser humano se extinguiría", una conclusión reveladora que contradice el consejo "progre" de pensar siempre en uno mismo y que explica la enorme influencia que están teniendo los partidos políticos en el deterioro de la sociedad y hasta de la civilización humana.

Contemplar como un imbécil con poder se equivoca,, miente y mete la pata sin poder decirlo y, además, estar obligado a felicitar al inepto y al idiota es un ejercicio capaz de degradar y hasta de envilecer a cualquier ser humano. Si, además, uno está obligado, dentro de los partidos, regidos por el autoritarismo vertical, a repetir hasta la saciedad esa alabanza al torpe y esas lisonjas a los que mandan, aunque sean idiotas, la degradación se hace endémica e irreversible.

Cocinados en ese sometimiento al jefe, en la renuncia al libre albedrío, a la conciencia y a la crítica, sin libertad suficiente para crecer en responsabilidad y criterio propio, aquellos que se lo deben todo al partido y que desconocen otro mundo que el de la militancia se convierten en monstruos.

Para hacer carrera dentro de un partido político español hay que renunciar a la libertad individual, al libre pensamiento, a la conciencia propia, al análisis independiente, al debate y al discernimiento. El sometimiento al líder y al pensamiento oficial priva sobre cualquier otro valor, lo que implica un proceso implacable y profundo de empobrecimiento moral e intelectual que, al operar durante años, convierte a los militantes y cuadros en gente mediocre y mal preparada para gobernar.

Hay demasiados vicios internos en los partidos que conducen a la degradación y el envilecimiento, pero el mas grave de todos quizás sea el de la "omertá" (la obligación de guardar silencio sobre las suciedades y abusos), en aras de una lealtad mal entendida y transformada en complicidad. La ley dice que es obligación del ciudadano denunciar un delito cuando lo conoce, pero esa ley no rige en los partidos, donde la denuncia de los abusos, corrupciones y arbitrariedades está prohibida porque se confunde con la deslealtad y la traición. Es el mismo código de conducta que tienen las mafias, desde la de Chicago a la rusa, incluyendo a la yakuza japonesa y a la calabresa.

Dentro de los partidos se conocen casi todos los secretos y suciedades, pero muy raramente esos secretos salen del grupo, siempre por miedo a ser represaliado. Los cuadros del PP sabían de la existencia de sobres de dinero complementario en los altos niveles, así como del pago de "tributos" en negro por parte de empresas que aspiran a recibir contratos públicos, subvenciones o concesiones, pero nadie los denuncia ante el juez, como es el deber de todo demócrata. Ese silencio envilece y convierte a los partidos políticos en aglomeraciones de cómplices activos. Del mismo modo, todos los altos cargos de la Junta de Andalucía conocen las malas prácticas y delitos que comete el PSOE andaluz con los dineros públicos, utilizado para pagar campañas y "ayudas" a jefes, militantes y amigos del poder, pero nadie ha denunciado esos delitos porque pertenecer al partido implica comulgar con las canalladas y delitos.

Con esos comportamientos, España ha llegado a convertirse en una cloaca, impulsada y liderada desde la clase política, protagonista de una corrupción intensa y profunda que ha trascendido los ámbitos de los partidos políticos y ha anidado en el Estado y sus instituciones.

Frente a esa infección no hay mas receta que "mas democracia", una democracia auténtica que imponga la libertad en el seno de los partidos y que respete y haga cumplir una ley que debe reformarse para que los canallas y corruptos sean castigados y para que los ladrones políticos se pudran en la cárcel mientras no devuelvan el botín. La única salida para partidos políticos que hoy están "tocados" y en profundo declive sería la implantación de la libertad de debate, de conciencia y de pensamiento en sus filas, pero esos valores son imposibles en partidos verticales y autoritarios que incumplen el mandato constitucional de funcionamiento democrático en la vida interna

Voto en Blanco


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Comentarios
  • Comentario por Luis "er Maki" 03.10.13 | 23:23

    Comentario por Anro 02.10.13 | 14:13

    Con estas breves palabras: "organizaciones sectarias, maquiavélicas, opacas y obtusas, exentas de debates serios y objetivos y nula participación democrática de sus militantes". Ha hecho Usted una exacta descripción de lo que son y representan los partidos actuales. Esto puede y debe cambiar, es un hecho que los regimenes de poder partitocratico nos venden como acción democrática, la simple y mecánica practica electoral apartando del individuo la posibilidad objetiva y subjetiva de participación en todo el proceso de decisión política. Una democracia representativa no deliberativa, esta vacía y deviene en oligarquía autocrática, una democracia deliberativa no representativa se convierte en una peligrosa ilusión y fraude.... ¿Donde está el secreto..? -Democracia representativa, participativa bajo el principio de separación de Poderes. Salú2.

  • Comentario por noespaisparadecentes 02.10.13 | 19:38

    Ser periodista es lo más parecido a ser un pillo y un sinvergüenza que hay hoy en España.
    Es vital y necesario sospechar y desenmascarar a todo individuo que informa y opina a sueldo en este corrupto país.
    Si los periodistas se dedicaran a la industria alimentaria no quedaría ni un sólo ciudadano vivo en España. El envenenamiento de la información y de la opinión es su máxima por excelencia.

  • Comentario por noespaisparadecentes 02.10.13 | 19:31

    El búnker de los políticos son los periodistas. No se podrá desenmascarar a los políticos sin antes desenmascarar a los periodistas. Los panfletos y peleas de perros y gatos entre periodistas sólo tienen la función de competir con los reality shows, las películas y el fútbol.

  • Comentario por massimo dany-komy 02.10.13 | 14:18

    HOY EN JAPON PARECIA la dama delas camelias,y hacabara saliendo del armario

  • Comentario por Anro 02.10.13 | 14:13



    El gobierno del oportunista, vividor y cobardón Rajoy, ha incrementado notablemente las subvenciones que reciben todos los partidos con representación parlamentaria, incluidos los partidos secesionistas terroristas y corruptos. El nivel de desfachatez, vergonzosa actitud y tomadura de pelo a los ciudadanos por el Sr Rajoy no solo es inaceptable, sino que pone en evidencia, sus mentiras y falsedades una vez más.

  • Comentario por Anro 02.10.13 | 14:00

    Hace más de 34 años deje de militar en un partido político, fue la experiencia más antidemocrática de toda mi existencia. Tener criterios e ideas propias sobre libertades, democracia, derecho, deberes y el tipo de sociedad que debemos construir, es incompatible y está reñido con la militancia en cualquier partido.

    Los partidos en España, no solo, son nidos de oportunistas, vividores y chorizos, aspirantes a cargos públicos, sino organizaciones sectarias, maquiavélicas, opacas y obtusas, exentas de debates serios y objetivos y nula participación democrática de sus militantes.

    La partitocracia en España, ha venido siendo el cáncer que ha corrompido, no solo lo que debe ser la noble actividad política, sino que a carcomido las entrañas de la sociedad misma. Alterando gravemente los principios fundamentales de libertades, individuales, derechos, y deberes, incluida la no profundización en la democracia misma.

Martes, 26 de septiembre

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