Los mejores estrategas del poder mundial están asesorando al Ejercito egipcio para que venza a su pueblo en rebeldía. El modelo vigente de poder mundial, cuya esencia es "el dominio de unos pocos privilegiados, que se reparten la riqueza, sobre muchos sometidos, que se reparten la pobreza", está en peligro de ser derrotado, lo que ha generado alarma y pánico y en los grandes santuarios del poder mundial.
El siglo XXI se ha iniciado cargado de amenazas para el viejo sistema de sometimiento y control. Los pueblos del mundo, cansados de soportar a sinvergüenzas, ineptos y hasta asesinos en el poder, han empezado a rebelarse, cumpliéndose así dos vaticinios muy solidos y fundados: el primero es que la III Guerra Mundial sería la que enfrentase a los ciudadanos contra sus propios gobiernos, abusivos y predadores, y la segunda es que el siglo XXI será "el siglo de los ciudadanos", que se alzarán por fin contra los malos gobernantes y contra los muchos desmanes, abusos y crímenes cometidos por el poder político a lo largo del siglo XX, que fue "el siglo de los Estados y de los políticos".
La fase presente de la lucha por el control del mundo no se está librando entre las naciones, como había ocurrido hasta hoy, sino dentro de cada nación y en todo el mundo, enfrentando a los ciudadanos oprimidos contra sus opresores, que se encuentran atrincherados en el Estado, una forma novedosa e innovadora de lucha, que ha estallado porque los ciudadanos han descubierto que el principal problema mundial son los malos políticos y porque ya les resulta imposible soportar tanta opresión, injusticia, corrupción, abuso e indignidad de los poderes públicos.
Los sucesos de Egipto sirven de laboratorio, anticipo y modelo de lo que ocurrirá en muchos otros países a lo largo de este siglo. Ambas partes están aprendiendo de la experiencia y acumulando saber para mejorar sus estrategias y tácticas.
En la última etapa del combate egipcio, el Ejército ha dado un Golpe de Estado, una reacción tan desesperada como lógica, cuyo fin es detener y desactivar la revolución popular.
El Estado egipcio, como todos, está integrado por tres grandes bloques: los partidos, los poderes del Estado, con el gobierno al frente, y las fuerzas armadas. El pueblo no es Estado porque los poderosos hace mucho que decidieron expulsarlo. Durante los días de la rebelión cívica, el Estado egipcio ha retrocedido sin parar, haciendo concesiones al movimiento popular, atemorizado ante el empuje de las masas indignadas. El Estado ha tenido que sacrificar piezas valiosas para sobrevivir y ha arrojado por la borda al octagenario Mubarak, a muchos miembros del gobierno, al parlamento y a la misma Constitución. Sólo quedan las fuerzas armadas, la última playa y el último gran reducto del poder, dueño de las armas y capaz de liquidar a su propio pueblo para evitar que el orden opresivo e injusto que domina el mundo sea derrotado. El Ejército egipcio se ha quedado como dueño solitario del Estado, sin legalidad alguna que sustente su poder, sólo amparado en la fuerza bruta, frente a los odiados ciudadanos rebeldes, un rebaño que siempre ha sido secretamente despreciado y odiado por el poder real.
El Ejército egipcio es el mismo régimen, pero ahora vestido con uniforme. Es el heredero de Mubarak y el custodio último de una filosofía mundial que ha tomado el poder y que se sustenta en el engaño, la opresión, la desigualdad y la injusticia.
Las estrategias desplegadas por el poder en Egipto son archiconocidas en la historia de las revoluciones. Cuando las multitudes se rebelan, el poder recurre a todas las artimañas posibles, legales o ilegales, abiertas u ocultas, incluso a las más siniestras, para defender sus posiciones de privilegio y dominio. El Ejército, que está en estos momentos asesorados por los mejores estrategas del poder mundial, conscientes de que no pueden perder la batalla del poder porque entonces el engaño reinante en el mundo entero podría caer, victima de una intensa reacción en cadena, sabe que el tiempo juega en su contra y que el actual "statu quo" sólo durará hasta que los líderes populares descubran que esos uniformados mimetizados como amigos no tienen voluntad alguna de cambiar las cosas y que su único objetivo es reinstaurar la opresión y el dominio sobre las masas.
Ahora es el tiempo del engaño y de los trucos. Desde el poder se harán más concesiones y todo parecerá que ha cambiado, desde el estilo del poder a los escenarios, sin olvidar los discursos, las promesas y hasta las costumbres y las vestimentas, pero en realidad no cambiará nada sustancial. Será como en la célebre obra el Gatopardo, donde había que cambiarlo todo para que todo siguiera igual.
La clave de la victoria reside ahora en el tesón y en la lucidez del pueblo Egipcio, que tiene dos opciones: o resiste hasta que el enemigo sea definitivamente derrotado, o sucumbe a los engaños y promesas, como desean todos los poderes del mundo, abandonando su voluntad de resistencia y entregando de nuevo la soberanía a un poder que, aunque parezca distinto, será el mismo de siempre, depredador, camaleónico, injusto, dispuesto a todo con tal de acumular riqueza y poder, de esquilmar a los débiles para beneficiar a la brutal cofradía de los privilegiados.
Si quiere vencer, el pueblo tiene que seguir en la lucha, minando la unidad del ejercito, muy deteriorada y podrida por la corrupción, abriendo grietas en la estructura jerárquica, desenmascarando a los tiranos camuflados ante la opinión pública, plantando cara al gansterismo mundial.
La lucha egipcia es apasionante, no sólo porque está poniendo en riesgo la estructura mundial del verdadero poder, sino porque es uno de los primeros capítulos de la revolución mundial de los oprimidos, que, cansados de soportar a ganster que roban,engañan, manipulan y hasta asesinan al frente de sus estados, quieren imponer decencia y justicia en el planeta. Es la revolución de los indignados, de los humildes y oprimidos contra "la casta".
Nota: si alguien no entiende la lucha mundial de los indignados, que mire ESTE VÍDEO... y la entenderá.:
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SEÑORAS señores y ex empleados delas ex empresas.QUE GRACIA QUE GRACIA.la solitaria rosa diaz,hace unos diaz hizo un meeting,en una esquina dela calle serrano de madrid.y diciendo que el futuro gobierno del PP,debera recentrelizar españa y recuperar las conseciones que an atorgado ala s autonomias,y que los ocho millones de bagos y maleantes que viven en cataluña de chupar la sangre de todos los españoles esto no puede segir asi.y el mula rajoy sera el mesias que nos liberera de esta lacra.y tubo muchos aplausos, y gritos de franco franco franco.finalizado el miteeng se diriguieron calle serrano abajo y pasando pordelante del domicilio de el sr vidal-Quadras,y este desde su balcon le canto una zaeta,que decia asi, ay ay ay ay,coño loco que guapa eres quisiera ser tu tampak para que siempre me llevaras puesto.ay ay ay ay,rosi es un virus modificado alo bricolag sin pasar por el lavoratorio.pero ahora ella es muy feliz y ya vuelve a sonreir con consavol sigala.
TODO LO QUE HACEN sera para empeorarlo todo cuando un pais se entrega a una religion fanatica poco se puede esperar de este pueblo que si el diudadano no es democratico a que coño piden de ,un gobierno democratico si tendran guerra civil a diario.y golpes de estado semanales,que buscan ahora que emvez de rezar cinco veces al dia rezar diez.como si algun dios tenga nesesidad de que le rezen los folloneros.
Sin duda, el triunfo de los ciudadanos en las manifestaciones de Túnez y Egipto, contra sus gobiernos, debe servirnos para constatar y reafirmar el famoso dicho que el ”Pueblo unido jamás será vencido”. Los tiempos y las generaciones actuales así como las nuevas tecnologías, vienen demandando
inexorablemente, nuevos cambios y estilos en la forma de gobernar a los pueblos. La tiranía tiene un limite.
Los sucesos que venimos observando en los países musulmanes, es una prueba inequívoca por la que los ciudadanos, no están dispuestos a transigir, ni tolerar abusos, atropellos y violaciones de los derechos humanos más inherentes, mientras existan tiranos, dictadores y corruptos gobernantes. Una vez más la historia se repite, y nos demuestra que con la libertad individual y colectiva de los pueblos unidos, éstos jamás serán vencidos. Bien falta nos haría en nuestro país, para acabar con tanta bazofia y corrupción política de nuestros gobernantes.
...
Estaba pensando que, a lo largo de la historia ha habido muchos levantamientos del pueblo contra sus gobernantes y la verdad es que no siempre, o más bien pocas veces, el resultado ha sido muy positivo:
la revolución en Rusia dió lugar al comunismo, con un totalitarismo cruel; y lo mismo en China y en Cuba.
Las revoluciones en México sirvieron para que pasara el poder de unos malos gobernantes a otros peores,
en Iran, ya se ve el resultado, e incluso la revolución francesa donde la sangre corrió a base de bien, terminó con Napoleón y sus guerras.
Creo que es importante, no dejar que la situación se deteriore al extremo, y que el pueblo, pueda reclamar justicia y democracia, antes de que se instaure una verdadera dictadura.
La verdad es que es muy difícil de saber ni lo que va a pasar, ni la complejidad de lo que está pasando en Oriente Medio. Los movimientos han surgido en Tunez y Ejipto, que son dos países en los que en medio de la injusticia y la pobreza de muchos, hay una cierta clase media y que no son los paises más islamizados de la zona, por otro lado la corrupción de los gobernantes era evidente.
Pienso que el hecho de que que el ejercito se haya hecho cargo de mantener un cierto orden, y que no haya habido una guerra civil, en el momento actual, es lo menos malo, si ese ejercito se retira del poder y da el poder a una nueva constitución más democrática; pero que pueda bascular hacia un islamismo tampoco se puede excluir.
La miseria, y las necesidades básicas, es el denominador común de todos los países del Magreb incluidos otros países de Oriente Medio. Los movimientos surgido en Tunez, Egipto y otros, no es más que la consecuencia de regímenes autoritarios y/o y absolutistas. Los musulmanes no han experimentado aún, sistemas democráticos tipo Occidental.
Por otra parte los objetivos fundamentales de las revueltas, no han sido para reivindicar mejor sistema democrático, o más libertades, si bien, se han utilizado estos término, para reclamar mejores gobernantes, más justicia, empleos y otras carencias básicas de existencia etc, etc dentro del marco que contempla, el fuerte arraigo de las creencias religiosas.
No obstante, hay que reconocer, que los movimientos de protesta, posibilitara más apertura con democracias vigilada por las instituciones religiosas y militares. No hay que olvidar, que todos estos países, están impregnados y legislados bajo las leyes del Islam.
No es que tenga muchas esperanzas de que las revueltas en Egipto y otros países árabes puedan dejar paso a una Democracia desconocida para las sociedades musulmanas. Pero tampoco tengo claro que el papel del Ejército egipcio hoy sea el de última línea de defensa del Régimen. El Sr. Rubiales, como experimentado periodista, tendrá sus razones y fuentes para ser tan duro, pero yo creo que ahora es más prudente esperar a ver el curso de los acontecimientos. No sería la primera vez que el Ejército se limita a ser freno a la anarquía e incluso el motor del cambio democrático (véase la Revolución de los Claveles o la intervención de los militares en Honduras cuando el títere chavista intentaba apoderarse de todas las estructuras del Estado)
Tampoco creo que a nivel mundial haya una estructura organizada en la sombra que se pueda simplificar aludiendo a "todos los poderes del mundo". Sí, supongo que es un club muy selecto el de los líderes que de verdad pinchan y cortan, pero por ...
Los movimientos revolucionarios en los países árabes no están dirigidos por grupos imbuidos de un claro sentimiento ideológico: se exigen derechos de índole particularista (puesto de trabajo, mejores sueldos, etc.) y las buenas intenciones de los manifestantes, conectados a través de redes informáticas sociales, están siendo acalladas por la fuerza de los corruptos gobiernos. Esas revueltas no desembocarán en el derrocamiento del poderoso, ni en el establecimiento de sistemas mínimamente democráticos como los que conocemos en occidente. Los musulmanes no saben exactamente qué es un sistema democrático de corte occidental. Si acaso, esto desembocará en el predominio de grupos altamente ideologidados (por ej los hermanos Musulmanes) que actualmente parece que son uns minoría en esos países, y que solamente están ahora "enseñando la patita" y poniendo hipócritamente cara de buen rollito. En fin: que nada cambiará para que nada cambie. No nios llamemos a engaño.
Domingo, 3 de junio
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel