Estas fiestas familiares de Navidad son propicias para analizar el asunto del aborto. En Voto en Blanco aceptamos el aborto, pero muy restringido, sólo para casos excepcionales, y reclamamos del gobierno una política que apueste claramente por la vida, que exalte el valor de la maternidad y que apoye a las madres españolas para que traigan vida al mundo. La cultura de la muerte, cuando es esparcida desde el poder político, es inhumana, macabra, dañina y convierte al mundo en un triste matadero.
Los que se resisten a la muerte siguen luchando y la causa de la vida está ganando algunas batallas, aunque en países gobernados desde la impiedad, como España, donde el gobierno acaba de facilitar más el aborto con una ley permisiva, retroceda.
El estado mexicano de Veracruz es el 17º de ese país, el más poblado del mundo hispano, que ha decidido proteger la vida humana mediante su Constitución. En la República Dominicana, la reciente reforma constitucional afirma que la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte. Son reacciones dignas en defensa de la vida que sintonizan con las tradiciones culturales y religiosas de esos pueblos, curiosamente transmitidas por esa España que ahora, bajo el mandato de Zapatero, parece apostar por la muerte.
El Parlamento de Timor Oriental rechazó el pasado mes de junio liberalizar la ley del aborto, mientras que en Honduras, país que se acaba de librar del yugo neocomunista exportado por Hugo Chávez y los hermanos Castro Ruz, dictadores de Cuba, la legislación prohibirá la píldora del día después por considerarla abortiva. En Perú no se distribuirá en los centros públicos de salud por el mismo motivo. En Rusia, el gobierno, preocupado por la caída de la natalidad y el descenso de la población, prohibe los anuncios de clínicas abortistas en los medios de comunicación y transportes públicos.
Rusia, y Japón se han declarado enérgicamente a favor de la vida en la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU. También son recientes las leyes contrarias al aborto en Nicaragua y El Salvador. En EEUU, la Corte Suprema ratificó la prohibición del aborto por nacimiento parcial, mientras que en Polonia crece la postura de rechazo a la liberalización del aborto.
Lo grave de la política española sobre el aborto no sólo es que convierte en derecho lo que no es un derecho, sino que ignora el verdadero gran derecho, que es el derecho a la vida, estimulando la opción de abortar, en lugar de estimular el nacimiento y la procreación de los humanos.
Pero, a pesar de la regresión española, no todo está perdido en el mundo. Por fortuna, no todos los dirigentes son como Zapatero.
Sábado, 2 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel