Paseaba en su lujoso coche oficial un político español, cuando vio a dos hombres comiendo cesped en un parque. Preocupado, ordena ha su chofer detenerse y baja a investigar.
Pregunta a uno de ellos:
¿Por qué estas comiendo cesped, muchacho?
"La crisis es muy dura -responde- y no tenemos dinero para comida.
Bueno, entonces venga usted a mi casa y yo le alimentaré, dijo el político.
Gracias, señor, pero tengo esposa y dos hijos. Están allí, debajo de aquel árbol.
Que vengan ellos también, dijo el político.
Miró al otro hombre que comía cesped y le dijo:
Ud. también puede venirse, mi amigo.
Pero el hombre, con una voz lastimosa, respondió:
Pero señor, yo también tengo esposa y seis hijos conmigo.
Que se vengan ellos también, dijo el generoso político
Todos subieron sin problemas al enorme y lujoso coche público.
Cuando iban en camino, uno de los hombres miró al político y le dijo:
Señor, Ud. es muy bueno y generoso. Gracias por llevarnos a todos con Ud.
El político le contestó:
No hombre, no se ptreocupe. Soy feliz al hacerlo. Les va a encantar mi casa... El cesped en mi jardín está como de metro y medio de alto.
Moraleja:
Cuando creas que un político te está ayudando, piensalo dos veces...
Miércoles, 15 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo
Carlos Ruiz Miguel
Avelino Vallina
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Miguel Barrachina