Voto en Blanco

La cobardía de la Iglesia Católica española

09.07.09 | 18:31. Archivado en Religión, Democracia, Corrupción, España
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Los católicos españoles, acostumbrados al silencio cobarde de sus obispos ante la injusticia, el abuso y la corrupción reinantes, están agradablemente sorprendidos de que ahora hayan hablado para frenar el avance del anteproyecto de ley del aborto que el gobierno de Zapatero se dispone a aprobar en las Cortes.

Los cristianos se congratulan de que los obispos españoles hayan reconocido ahora que tienen el deber de pronunciarse públicamente sobre las graves implicaciones morales negativas de esa ley, pero no olvidan el silencio cobarde y hasta la complicidad de la jerarquía ante el drama del aborto y ante otras muchas injusticias y degradaciones de la sociedad española.

Los silencios, las ambigüedades y las complicidades de los obispos han generado desconcierto, indignación, rebeldía y escándalo entre los católicos, muchos de los cuales han dejado de ser practicantes por rechazo a la actitud de sus pastores o han decidido apoyar a partidos políticos cuyas propuestas y programas son contrarios a esa moral católica que los propios obispos no defienden.

El primer escándalo emana de la siguiente reflexión: ¿por qué se condena ahora un anteproyecto de ley sobre el aborto cuando el aborto ha estado permitido por la ley española, facilitando que más de un millón de fetos hayan sido exterminados durante la última década? ¿Por qué ahora sí se condena y antes se toleraba el aborto? Si la nueva ley es genocida, ¿por qué no lo es también la vigente, que permite igualmente abortar? La actitud de la Iglesia resulta moral y éticamente incomprensible.

La declaración de los obispos aplica correctamente la doctrina del Concilio Vaticano II y considera el aborto como un "crimen abominable", "un acto intrínsecamente malo que viola muy gravemente la dignidad de un ser humano inocente, quitándole la vida”. Entonces, ¿Por qué la Iglesia no aplica también la doctrina del Vaticano II a otras abominaciones vigentes en la política española, igualmente violadoras de los derechos fundamentales, ante las que guarda un cobarde silencio? ¿No merecen ser condenadas políticas que impulsan la desigualdad lacerante de la sociedad, la mentira desde el poder, la aplicación desigual y arbitraria de la ley, la corrupción generalizada, el avance de la pobreza o los hirientes e injustos privilegios de la casta política?

El documento también afirma que "El Estado que otorga la calificación de derecho a algo que, en realidad, es un atentado contra el derecho fundamental a la vida, pervierte el elemental orden de racionalidad que se encuentra en la base de su propia legitimidad. La tutela del bien fundamental de la vida humana y del derecho a vivir forma parte esencial de las obligaciones de la autoridad”. La conclusión lógica y coherente de esta doctrina es considerar que el Estado que impone semejantes leyes debe ser considerado un "Estado tiránico", lo que implica también que es aplicable la clásica doctrina católica, fundamentada en los santos padres y en los doctores de la Iglesia, de que hay que rebelarse contra esos tiranos.

Es cierto que el estímulo al aborto desde el gobierno hace a la Humanidad retroceder casi 3.000 años, hasta antes de la fundación de Roma, pero no es menos cierto que el sistema actual tiene muchas otras costumbres, políticas y hasta leyes que atentan contra los derechos humanos básicos, que se presentan engañosamente como "progreso", y ante las cuales la Iglesia guarda un vergonzoso e inexplicable silencio.

Quizás el acoso que sufre hoy la vida y otros atentados contra la Humanidad perpetrados por los poderes públicos podrían haberse evitado si la Iglesia hubiera sido siempre consecuente con el mensaje de Jesucristo y con las leyes fundamentales de la democracia. La tibieza ante los asesinatos terroristas que proyectan algunos pastores vascos, el apoyo al nacionalismo excluyente por parte de pastores catalanes, la colaboración activa con la izquierda radical e, incluso, con la lucha armada por parte de muchos sacerdotes y obispos "progres" y otras barbaridades tienen su origen en la cobardía de la jerarquía católica y en su incapacidad de ser consecuente con sus propias leyes y principios.

Quizás el ejemplo siguiente sirva para entender lo que nos ocurre hoy:

El 1-5-1979, el Obispo Iniesta, colaborador directo del cardenal Tarancón, declaraba: “Mi conciencia rechaza el aborto totalmente, pero mi conciencia no rechaza la posibilidad de que la ley deje de condenarlo como un hecho delictivo” (Tamaña locura incoherente se puede leer en El País de 1-5-1979).

Voto en Blanco

5 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por tmpd 10.07.09 | 16:50

    Me pregunto porqué en España existe esa ambivalencia constante de la Iglesia con relación al Estado.
    Creo que hay una frase en el evangelio que dice "dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios".
    En España ha habido siempre una mezcolanza entre lo político y la Iglesia Católica, mezcolanza que es también económica.
    El Estado se ha servido de la Iglesia, unas veces para enciscar a los ciudadanos contra ella y otras para servirse de ella para hacer leyes y aprovecharse de sus adeptos. Y la Iglesia se ha servido del Estado.

    Veo en otros países donde la separación entre la Iglesia y el Estado es neta, no existen esos problemas. Cuando se trata de leyes como la del aborto, el Estado ha propuesto una ley y la Iglesia ha dado su opinión como cualquier otro colectivo y los ciudadanos han votado en su conciencia.

  • Comentario por Gonzalo 10.07.09 | 10:55

    Complejos a los que nos llevaron tipos como Tarancón, que precisamente por eso es tan ensalzado por los progres.

  • Comentario por W Blanco 10.07.09 | 08:47

    No reconozco en la Iglesia, desde hace bastantes siglos, el mensaje de su Fundador Jesús: desde siempre ha sido una organización enzarzada sistemáticamente por luchas internas por el poder y el deseo de supermacía ideológica, y desde siempre afecta al poder político imperante que le ha permitido expandirse históricamente esquilmando y manipulando a los creyentes de buena fé. No identifico en sus manifestaciones la doctrina de su Fundador, y hace tiempo me he alejado de ella, aunque siguiendo creyendo en la doctrina que marcan los evangelios, y que no identifico en las manifestaciones "políticamente correctas" y difuminadas de la jerarquía eclesiástica. No existe "el mal menor": el mensaje del Señor hay que proclamarlo guste o no guste al poder político imperante. Hace siglos que la actual estructura jerárquica de la Iglesia, sostenida por creyentes de buena fe y por el apoyo interesado del poder político, está corrompida. ¿por qué se creen que hay tantos desengañados que la abandonan?

  • Comentario por Löwe 10.07.09 | 02:08

    ¿Y cuándo la iglesia ha aplicado su doctrina sin antes sopesar los pros y los contras respecto a sus intereses inmediatos de dominar y seguir viviendo del prójimo?
    La iglesia está "pillada" desde siempre porque su principal objetivo no ha sido extender y aplicar la doctrina de Cristo, al que dice representar, sino adquirir poder y aumentarlo.
    Los creyentes de buena fe sienten vergüenza y la abandonan y seguirán abandanándola de forma creciente.
    ¿Qué hace la iglesia y sus ejecutivos metidos a políticos? Buscar y tratar de conseguir poder. Nada más. Siempre han estafado y abandonado a sus feligreses. Es lógico que la iglesia esté cayendo en picado.

  • Comentario por jmrd 09.07.09 | 19:58

    Todo el problema radica en que la Iglesia carece de libertad para proclamar libre y espontáneamente el mensaje de su fundador y la ética natural. No puede volverse contra la mano que le da de comer. De vez en cuando desempeñan el juevo del gato y del ratón, pero sólo es un juego. Mientras la Iglesia en España no elija el camino de la libertad, su futuro como portadora del mensaje de Jesus, ha caducado.

Domingo, 19 de febrero

BUSCAR

Editado por

  • facebook
  • twitter
  • Youtube
  • RSS

Hemeroteca

Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    

Sindicación