Hay esperanza en la atmósfera gallega y es probable que Galicia sea el primer pueblo inteligente y abierto de España que descubra la estafa que representa el nacionalismo excluyente y le de la espalda. Lo ocurrido recientemente en Santiago, donde gente valiente y digna se manifestó a favor del bilingüismo que garantiza la ley, mientras era agredida por una sucia pandilla del nacionalismo violento, alimentado y empujado por el socialismo degradado gobernante, es un acontecimiento portador de esperanza para los demócratas y para Galicia.
La sociedad gallega no es como la vasca, donde abundan e imponen su criterio corto los montañeses nostálgicos que sueñan con una sociedad pastoril cerrada al mundo, ni tampoco es como la catalana, donde la avaricia y el egoísmo han sido utilizados por políticos nacionalistas sin escrúpulos para avanzar hacia el envilecimiento y la pobreza, también en este caso amparados por el socialismo catalán. Galicia es un pueblo abierto al mundo, con comunidades establecidas en decenas de países, un pueblo que ha sabido extraer del mar y de su cultura ancestral valiosos rasgos universales y una apertura mental que necesita comunicarse en un idioma común para prosperar y abrirse camino.
Los valores asentados en la cultura gallega van a permitirle, con toda probabilidad, rechazar el nacionalismo retrógrado que, con la complicidad de un socialismo aficionado a las cloacas, les está llevando hacia la desgracia.
A partir de los sucesos de Santiago, muchos gallegos van a descubrir la verdadera naturaleza del gobierno que tienen, integrado por gente a la que únicamente le interesa el dominio y el privilegio.
Los nacionalismos excluyentes van dejando de ser atractivos a medida que los ciudadanos abren los ojos y reflexionan. En contacto con la democracia, que es convivencia en armonía, con el pensamiento y la verdad, opciones degradadas como el nacionalismo excluyente y el socialismo despilfarrador van perdiendo fuelle y el ciudadano va asumiendo que la única opción ética y cívica de un demócrata es arrojarlos del poder, votando democracia y a gente capaz de garantizar la convivencia y el verdadero progreso.
Sábado, 2 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel