Voto en Blanco

¿Quién se fia de la moneda de los políticos?

21.10.08 | 17:48. Archivado en Política, Internacional, Democracia, Economía, Corrupción
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Las máquinas de fabricar billetes están funcionando a pleno pulmón, produciendo rios de dólares y de euros, por orden de los políticos, que quieren atajar la crisis como sea. Sin embargo, las soluciones del poder no están funcionando esta vez porque los ciudadanos y la economía en pleno ya no se fían del "dinero político", unos billetes sin relación alguna con el valor y la riqueza real, sin otro respaldo que el de una confianza política, que está hecha añicos.

Los gobiernos, al inundar el mundo financiero con billetes para salvar un sistema que se muere por falta de credibilidad, están consiguiendo el efecto contrario. Dicen que falta liquidez, pero el problema real es que falta solvencia y credibilidad en los que mandan. Por eso las bolsas caen y la economía no se reactiva, a pesar de la verdadera lluvia de dinero que está inundando los mercados y de las cataratas de promesas que realizan los políticos desde cumbres y foros cada vez más numerosos y cargados de grandeza y solemnidad.

Desde que fue eliminado el patrón oro, la moneda es sólo una cuestión de confianza y vale lo que los políticos dicen que vale. Pero esos políticos que tenían que sostener el sistema han perdido ya todo su crédito ante los ciudadanos y ni siquiera la banca y los mercados ya creen en ellos.

La gran verdad que se esconde detrás de esta crisis, distinta de las anteriores porque no es cíclica sino terminal, es que los políticos han acabado con su crédito y han demostrado hasta la saciedad que no son de fiar.

Han acumulado todo el poder posible; han destruido la democracia y la han sustituido por oligocracias de partidos; han expulsado al ciudadano de los procesos de toma de decisiones; han convertido a los partidos políticos en monstruos insaciables de poder; han manipulado las elecciones de manera que sean los partidos los que elijan, arrebatando al ciudadano su derecho democrático a elegir en plena libertad a sus representantes; han logrado la ignominia de que los representantes electos rindan cuentas no al ciudadano sino al partido que los nombra; han violado todos los cerrojos y controles de la democracia, invadiendo la sociedad civil, sometiendo a la Justicia, controlando a la prensa crítica, impidiéndole que cumpla su vital misión de fiscalizar a los grandes poderes; han podrido el sistema financiero mundial mediante abusos de poder, sometiéndolo a controles políticos excesivos e, incluso, sentando a políticos torpes y al servicio de los partidos en los consejos de administración y en las presidencias de muchos bancos y cajas.

Han tenido a su disposición todos los recursos imaginables, desde el monopolio de las armas y la violencia hasta impuestos que se recaudan sin rendir cuentas al ciudadano que los paga, sin mencionar a legiones de funcionarios, agentes, policías, intelectuales y profesionales al servicio del Estado, pero no han obtenido ni un sólo éxito que puedan presentar como logro ante la ciudadanía. Su balance es patético: el mundo que vivimos, después de seis décadas de gobiernos que se dicen democráticos, cada día más poderosos e incontrolados, es man injusto y desigual, más violento e infeliz. Las grandes lacras de la Humanidad no sólo siguen vigentes sino que han engordado durante su mandato: el hambre, la miseria, la desigualdad, la violencia, la indefensión de los humildes, la opresión...

Con sólo una décima parte del dinero que los políticos han inyectado en el sistema financiero, habría podido eliminarse el hambre en el mundo, pero ni se les ha ocurrido hacerlo.

¿Cómo quieren que nos fiemos ahora de sus promesas y de su dinero, si la historia del político moderno, presuntamente democrático, desde el fin de la II Guerra Mundial, es la historia de un fracaso pertinaz y de una traición permanente?

Las bolsas seguirán hundiéndose, las empresas seguirán cerrando, las legiones de desempleados engrosando la pobreza y el mundo continuará derrumbándose hasta que los que han traicionado a la democracia y a los ciudadanos, los protagonistas de la plaga del mal gobierno, asuman que el problema son ellos y que lo que debe reformarse no es sólo el sistema financiero, sino, especialmente, la vergüenza del poder.

En Francia ya abuchean a "la Marsellesa" en los estadios ¿Estarán renaciendo la rebeldía y la dignidad ciudadana?

Voto en Blanco

7 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Atalaya de la libertad 23.10.08 | 18:28

    De estos politicastros, medradores y mangantes, no se fia ni la madre que los parió

  • Comentario por ojo 22.10.08 | 09:36

    ¿cómo nos vamos a fiar? Empiezan en calzonzillos/bragas y acaban con Chanel y a todo lujo- y en tiempo récord +- 4 años.

  • Comentario por Mariscal Zhukov 22.10.08 | 09:26

    ¿Cómo nos vamos a fiar de los políticos? La senadora del PP por Valencia en 2000-04, Mª José Mora Devis, en mi presencia resumió su paso por la cámara alta en estos términos: "lo pasábamos muy bien, nos invitaban a fiestas y recepciones, al Senado solo íbamos a apretar el botón" (el plural incluye al que sigue siendo senador del PP por Alicante, el antiguo cacique franquista de Benidorm, Miguel Barceló), y cuando le dije que eso era burlarse de los votantes, jocosamente me respondió: "la lealtad se la debes al partido que te ha proporcionado el escaño, no a los votantes"
    Reflexionen foreros sobre esta anécdota verídica, antes de ir a depositar su voto

  • Comentario por Dámaso 21.10.08 | 22:26

    Sin cultura, es decir, sin conocimientos que permitan desarrollar un juicio crítico, la democracia es una gran utopía..

    Y en eso estamos, igual que atiguamente ocurría en Grecia, cuando unos miles de señores con túnicas blanquísimas hablaban sobre los peces y el mar mirando tranquilamente los relojes de arena, totalmente relajados porque cientos de miles de esclavos le cultivaban la tierra, cuidaban el ganado y arreglaban la casa.

    Nada ha variado, sólo que las túnicas y los relojes de arena se han sustituido por chaquetas de cachemir y rolex, mientras que los esclavos siguen con los mismos madrugones y estrecheces, pero, eso sí, muy agradecidos y pletóricos porque cada cuatro años meten un papelito en una urna para que, como es habitual, no le hagan ni puñetero caso de lo que le habían prometido. Sólo consuela que este trile sólo dura un promedio de quince votaciones.

  • Comentario por saltador canario 21.10.08 | 21:57

    En Francia ya abuchean a "la Marsellesa" en los estadios ¿Estarán renaciendo la rebeldía y la dignidad ciudadana? TENGO CONTACTOS EN FRANCIA. ¿PREGUNTARÉ POR ESA TENDENCIA?

    PERO, LO IMPORTENTE D. FRANCISCO ES QUE LOS MOVIMIENTOS SE VEAN EN ESPAÑA, DONDE LOS SOCIALISTAS "DEFENESTRARON, EN SU DÍA, AL PODER JUDICIAL" (HOY EN PEQUEÑA REBELDÍA), SE HAN CARGADO LA POSIBILIDAD DE QUE HAYAN OTROS PARTIDOS DE ÁMBITO CONSTITUCIONALISTA (CON LA SANGRÍA DE LOS NACIONALISTAS), EL EJECUTIVO (CUANDO HAY MAYORÍA O POR ACUERDOS MILLONARIOS) TIENE SECUENTRADO AL LEGISLATIVO, MÁS TARDE COMPRARON AL CUARTO PODER, QUE ES LA PRENSA, ANUNCIANDO TODO LO ANUNCIABLE CON EL DIENRO DE TODOS Y POR ÚLTIMO TIENE LA INTENCIÓN - OTRA VEZ CON LA AYUDA DEL PP - DE DESEMBARCAR EN LOS CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN DE LOS BANCOS CON EL FIN DE CONTROLARLOS.
    LA DICTADURA DEL PROLETARIADO HA LLEGADO CAMUFLADA DE CAPITALISMO MODERADO.
    SÁLVESE QUIEN PUEDA.

  • Comentario por Elphin 21.10.08 | 20:16

    Todo muy sabio, como casi siempre, D. Francisco, excepto el último párrafo, en el que mezcla usted dos problemas completamente distintos. El abucheo a la Marsellesa en Francia por parte de los inmigrantes tunecinos presentes en el estadio no es ninguna reprobación a la clase política, sino una declaración (una más) de guerra a Occidente. Es una prueba de lo equivocada que ha estado Europa con respecto a al invasión islámica (por cierto, hay que seguir en los próximos meses la situación en Rotterdam) y la ingenuidad de pensar que una idea fuerte, y el Islam lo es, puede ser contenida por una sociedad prácticamente suicida.

    Saludos

  • Comentario por lluvia 21.10.08 | 18:17

    Ojalaátodo esto sirva, Sr. Rubiales, para poder cambiar el régimen de poder oligocrático, por un sistema democrático. Esa es la revolución pendiente: se llama democracia. Palabra que todo el mundo conoce, pero casi nadie sabe lo que es.

Domingo, 3 de junio

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Sindicación