El rey Juan Carlos presidió ayer uno de los espectáculos más lamentables de la podrida democracia española: la Apertura del Año Judicial, una ceremonia vergonzante porque la Justicia, en España, al estár contaminada y dominada por el poder Ejecutivo, ha dejado de ser independiente y democrática. El Rey y la Corona asumen una gran responsabilidad ante el futuro al prestarse a presidir un acto de tan escaso contenido democrático.
La Justicia española, aunque funcionara bien, arrastraría siempre el vicio de origen de su sometimiento a la política y a los partidos, lo que la degrada y envilece. Pero es que, además, funciona mal, como lo demuestran sus limitaciones en medios y sus constantes fallos y escándalos.
Mientras que la Constitución consagra la independencia del poder judicial, la mal llamada democracia española, violando la Carta Magna, ha legalizado la irregularidad de que los partidos políticos nombren a los jueces y controlen los grandes tribunales y el vital Consejo General del Poder Judicial, recién renovado, cuyos veinte vocales juraron sus cargos el pasado martes y un día después eligieron a su presidente, Carlos Dívar, que debe su alto cargo a un pacto entre Zapatero y Rajoy.
Dentro de la tristeza general del espectáculo, destacó la intervención del Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, que tuvo la desfachatez de vanagloriarse de haber expulsado a los acólitos de ETA (ANV y PCTV) de las instituciones, sin reconocer que fué él mismo, siguiendo órdenes de Zapatero, quien permitió que los testaferros políticos de ETA participaran en las elecciones, obtuvieran representación en decenas de municipios y recibieran cientos de millones de euros en ayudas públicas.
El nuevo presidente del CGPJ, Carlos Divar, habló de la independencia de la Justicia y pidió a los jueces que hagan sentir sus opiniones en el discurso de la sociedad española, pero esos valiosos deseos cerecen de altura porque la Justicia española está viciada de origen y contaminada con una politización que es antidemocrática.
Imagen: Carlos Divar
el pilar de la justicia esta siendo atacado pr el sistema politico. La clase juridica a igual que el ejercito debe prohibirsele su participación en la politica,dedicandose integramente a sus funciones propias.
Los fiscales y jueces actuarian con total independecia, caiga quien caiga,sin entender de clase para su aplicación. ¡ voto por una justicia apartada de la politica totalmente!
En lo absoluto me sorprende el artículo.
¿Saben como se aplica le ley y las sentencias judiciales en España?
¡Se lo voy a explicar!
1ª ¿Al amigo?. ¡El culo! Si es amigo y la ley le favorece, se le aplica, y si no le favorece no se le aplica o se cambia la Sala que le iba a juzgar.
2ª ¿Al enemigo? ¡Por el culo! Si al enemigo le favorece algún artículo de alguna ley, no se le aplica, y si le perjudica, se le aplicara con todo rigor y crueldad.
3ª ¿Y a la gente? ¡La legislación vigente. Que ya tiene bastante! ¿Por qué la legislación? ¡Simple! Las leyes se hacen para favorecer a los amos de los políticosy a ellos mismos. Esto es, a los parásito delincuentes que ejercen la política.
Mientras haya borregos que legalicen a esos delincuentes y sean mayoría, no hay nada que hacer. Asi es la democracia, el gobierno del voto. Y para conseguir esos votos, no hay mejor estrategia que formar ignorantes, mediante una pésima educación, sin valores, sin principios....
Domingo, 23 de noviembre
Manuel Molares do Val
Lourdes Muñoz Santamaría
Pedro Fernández Barbadillo
Emilio Castellote Madrid.
ADIÓS AYER
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Doctor Shelanu
Vicente A. C. M.
Rafa Esteve-Casanova