He leído estas vacaciones el libro "El Gran Capitán", una detallada biografía sobre Gonzálo Fernández de Córdoba, uno de los españoles con mayor temple, categoría y valor en toda nuestra historia, escrita por el periodista Fernando Martínez Laínez y el general José María Sánchez de Toca, y publicada por EDAF.
Lo recomiendo porque su lectura abre las puertas a la esperanza y permite soñar en una España mejor que la actual, políticamente podrida, depravada y dominada por rufianes y sinvergüenzas
La biografía del Gran Capitán alimenta el orgullo de ser español en estos tiempos de decadencia política y moral y nos traslada a una época brillante de la historia de España en la que se forjó un imperio y los valores y los principios se impusieron sobre las vergüenzas y las miserias. Pero lo que más me ha impresionado del libro es la constatación de que la España actual, corrupta, mal gobernada y plagada de rufianes, muy parecida a la que vivió el Gran Capitán en su infancia, puede resucitar, como ocurrió entonces con la llegada al poder de los Reyes Católicos.
La España de hoy, como aquella de Juan II y su indolente hijo Enrique IV, estaba envilecida por su gobierno pero la llegada al poder de los Reyes Católicos, honrados, inteligentes y legales, hicieron posible que todo cambiara y que lo que era una pocilga se transformara en la primera potencia mundial.
La historia del Gran Capitán, escrita con detalles que satisfacen tanto al lector generalista y curioso como al historiador y al experto en artes militares, demuestra que son los malos gobernantes los que corrompen a una nación y que no es cierta la tesis de que los pueblos tienen los gobiernos que merecen.
España, en vísperas de la llegada al poder de los Reyes Católicos, era un país peligroso e inmoral, dominado por monarcas corruptos y por élites que no merecían el liderazgo, con sus calles y caminos llenos de salteadores y rufianes. Existe un paralelismo sorprendente entre aquella España de cortes corruptas y la actual, en la que los políticos se olvidan del servicio, se suben los sueldos en tiempos de crisis y apuestan por el dominio, sobre todo porque en ambas se hundieron los principios y se impuso el decaimiento moral. Sin embargo, aquella España del siglo XV supo transitar de la pocilga a la gloria al transformarse con rapidez en un país poderoso y, en muchos aspectos, ejemplar, gracias a que el poder político cambió y a que unos gobernantes inteligentes, justos y respetuosos con la ley lideraron el cambio y la regeneración del país.
El problema de la España actual, corrupta, mentirosa, irresponsable, decadente y desmoralizada, es que los Reyes Católicos no se vislumbran por ningún lado y todo hace prever que el país seguirá en manos de rufianes, salteadores y dirigentes incapaces.
Leer el libro de Martínez Laínez y Sánchez de Toca constituye un ejercicio estimulante, un baño de esperanza para todos aquellos españoles que siguen siendo demócratas, que no se han doblegado ante los políticos ineptos, que no han arrojado la toalla y que siguen soñando con la regeneración y con un futuro más digno y noble.
Fernando el Católico murió de un atracón de criadillas para poder cumplir con Germana de Foix a quien le llevaba más de 60 años, un mérito hay que reconocerle la incorporación de Navarra a la corona española mediante el eficaz método del braguetazo, esta es la historia de verdad no los tebeos del Guerro del Antifaz que publica el PD de todos modos gracias por el tebeo.
El articulo, demasiado subjetivo, parece escrito por un niño de 10 años. Como muy inocente. Añadir que el catolocismo no va a salvar España.
Aprovecho para recomendar como complemento la lectura de otro libro de igual título, El Gran Capitán, de muy reciente publicación también, escrito por Juan Granados. Con ambos se consigue una visión muy completa del personaje y la época.
Saludos.
En parte, tiene UD razón, Lluvia. No hay listas abiertas, en las generales, municipales, autonómicas y europeas. ESO SI SERIA ELEGIR.
Tengamos esperanza. Esperanza y esperanzas.
Pero en España hay muchas, varias y variadas pulsiones.
-La pulsion nacional, unitarista, españolista española.
-La pulsión nacional, unitarista, españolista española, pero sólo en castellano.
-La pulsión federalizante.
-La pulsión confederal española.
-La pulsión de "Las Españas"
-La pulsiÓn foralista plurinacional y pluriespañola
-La pulsión disgregadora
-La pulsión destructiva Antiespañola.
-La pulsión separadora y separatista.
Y otras.
¡Hay que contar con todo esto!Pero hoy lTODA a Enseñanza está en manos de La Pulsión Confederalizante y de la Pulsión Disgragadora!!
Es todo muy complicado para España ahora......
Tengamos esperanza. Esperanza y esperanzas.
Pero en España hay muchas, varias y variadas pulsiones.
La pulsion nacional, unitarista, españolista española.
La pulsión nacional, unitarista, españolista española, pero sólo en castellano.
La pulsión federalizante.
la pulsión confederal española.
Lapulsión de "Las Españas"
La pulsiÓn foralista plurinacional y pluriespañola
La pulsión disgregadora
la pulsión destructiva.
Lapulsion separadora y separatista.
Y otras.
¡Hay que contr con todo esto!
Pero hoy la Enseñanza está en manos de La Pulsion Confederalizante y de la Pulsión Disgragadora!!
Es todo muy complicado para España ahora......
Insisto, la gente vota pero no elige, y eso no es accesorio pues ahí está la madre del cordero con la que se autoperpetúa este régimen. No estoy hablando de que se nos de a elegir entre dos o doscientos, eso es lo de menos; lo que he dicho es que 8,10 ó 12 personas son los que ELIGEN todo lo que hay que elegir en este pais, esa oligarquía es quien decide quienes van a ser y quienes no nuestros "representantes", esos son los que cortan el bacalao, no el pueblo. Y en este punto, estamos igual que con los RR.CC., por muchas libertades que se hayan conquistado, seguimos sin tener la principal: la libertad política para elegir o deponer a nuestros representantes.
No te enredes en lo accesorio, lluvia. En el S.XV el mandamal no lo elegía la gente. Hoy, sí, y con reincidencia. Y para el caso da igual que hayamos elegido entre dos o entre doscientos. En tiempos de los RR.CC. el pueblo era súbdito porque no se concebía otra cosa. hoy lo es porque es incapaz de usar su libertad
Sr. Elphin, parece mentira que a estas alturas caiga en trampitas de niños. A los Reyes Católicos no se les elegía, al nuestro tampoco(miento, lo eligió Franco). Nuestros presidentes de Suárez a ZP, y toda la clase política que los acompaña, tampoco es eligida por el pueblo(democracia); el pueblo vota, lo que eligen unos pocos(oligocracia). No tenemos pues una democracia formal, sino una oligocracia como un camión.
De todas formas, no estoy diciendo nada nuevo; ya Polibio dijo hace mucho tiempo, que las dictaduras evolucionan hacia oligocracias, y estas acaban en democracias. Nosotros, lo mire como lo mire, estamos en el paso intermedio.
Pequeño detalle: en la época de Gonzalo Fe´rnández de Córdoba los reyes no se elegían, y la gente se aguantaba con lo que tocaba.
El (des)gobernante actual ha salido de unas elecciones hace 6 meses, en las que aumentó el número de sus votantes respecto a la votación anterior.
En una democracia, aunque sea meramente formal, cada país tiene exactamente el gobierno que se merece, sobre todo si es reelegido
Saludos
Domingo, 23 de noviembre
Rafa Esteve-Casanova
Manuel Molares do Val
Antonio Javier Vicente Gil
Emilio Castellote Madrid.
JUAN JULIO ALFAYA
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
David Millán
Francisco Rubiales
ADIÓS AYER