La estafa de los políticos españoles: grandes sueldos y privilegios a cambio de ineptitud
03.05.08 @ 16:46:03. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Ideología
El escándalo del aceite de girasol, pésimamente gestionado por el Ministerio de Sanidad, que ha creado alarma innecesariamente y que ha sido incapaz de restablecer la confianza que el propio Ministerio ha hurtado a los españoles, ha demostrado, una vez más, que la dirección política española no está a la altura y que uno de los mayores problemas de este país es el mal gobierno.
Los políticos españoles son una estafa permanente al ciudadano, que les otorga un poder inmenso, pone todos los recursos del Estado a su servicio, les paga sueldos de lujo, les eleva hasta el estrellato social y mediático y sólo recibe a cambio ineptitud, ineficiencia y una gestión pésima que, si se desarrollara en el mercado, sería merecedora de expulsión inmediata o de dimisión irrevocable.
Lo más lacerante ni siquiera es el mal gobierno sino la imposibilidad que tiene el ciudadano, teórico dueño del sistema y máximo protagonista en democracia, de castigar a los ineptos y obligarlos a hacer bien su trabajo. En política se da el triste caso de que los dueños (los ciudadanos) son estafados constante e impunemente por sus empleados (los políticos), una situación injusta e hiriente que sólo es posible porque la democracia ha sido destruida por esos mismos políticos y sustituida por una oligocracia que ha derrocado al ciudadano y convertido a los políticos en los únicos amos del sistema.
Francisco Rubiales
autor
Contacto






