EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
21.03.08 @ 17:32:45. Archivado en Democracia, España
La recusación de los magistrados del Tribunal Constitucional, Rodríguez Zapata y García-Calvo permite al PSOE hacerse con una mayoría suficiente en el alto Tribunal para evitar que sus leyes estrella, como la de violencia de género, de igualdad y, sobre todo, el estatuto de Cataluña, sean rechazadas por los vicios de inconstitucionalidad que encierran.
Esa chapuza antidemocrática, unida a la actual y vergonzosa pugna entre el TC y el TS con motivo de la sentencia que exculpa a "los Albertos", aconsejan la publicación de este magnífico trabajo de un lector-colaborador de Voto en Blanco:

El TC es un órgano “artificial” no exigido por la propia naturaleza del Estado como forma de organización del poder político. Su génesis y existencia se deben a motivos históricos relacionados con la necesidad de imponer, a la trilogía clásica de poderes del Estado, el respeto a la voluntad del constituyente, pero ello comporta que un órgano menos legitimado democráticamente ha de controlar e imponer su voluntad a órganos con mayor legitimación. La cuestión podría plantearse de forma simplista en los siguientes términos: necesitamos un órgano que evite la extralimitación de los poderes del Estado y respeten la Constitución, expresión de la voluntad del pueblo soberano por la que se articula jurídicamente, sin que “el remedio sea peor que la enfermedad”.
En España, el constituyente de 1978 no podía obviar las rupturas constitucionales del pasado, ni sus inherentes dictaduras, extremo por el que decide crearlo, sin perder de vista sus riesgos y la importancia de su configuración.
Francisco Rubiales
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