Philip Pettit: un pobre filósofo subyugado por el poder
18.03.08 @ 14:53:21. Archivado en Gobierno Zapatero, Política, Democracia, Corrupción, Cultura, Ideología, España
Philip Pettit es un valioso pensador político que ha ordenado las ideas del republicanismo histórico y las ha adaptado a la democracia moderna, pero se convierte en un incomprensible bobo complaciente cuando aplica su doctrina para ensalzar al gobierno de su amigo José Luis Rodríguez Zapatero.
Philip Pettit habló el jueves 13 de marzo sobre "Republicanismo cívico" en Sevilla, en una acto organizado por la Junta de Andalucía que, según los organizadores se repetirá en otras muchas ciudades de España.
En su conferencia, Pettit brilló como filósofo cuando expuso sus ideas sobre el republicanismo y demostró la bondad teórica de sus ideas para evitar que los gobiernos sean despóticos y funcionen como protectores justos, nunca como dominadores. Afirmó que el republicanismo exige la división de los poderes básicos del Estado y la competencia activa entre ellos, el control del poder por parte de los ciudadanos, el bien común como gran faro de la política, el imperio de la ley y la existencia de leyes justas, comúnmente aceptadas y que sean difíciles de cambiar por los poderosos, mandatos limitados en el tiempo de los dirigentes y representantes, alternancia, transparencia, la obligación de rendir cuentas al ciudadano y muchos otros contrapesos, libertades y derechos para garantizar que el ciudadano no pueda ser "dominado".
Pero Pettit, sin necesidad aparente alguna, hizo el ridículo y demostró ser un intelectual deslumbrado por el poder cuando emitió juicios altamente positivos y poco creibles sobre el gobierno que preside su amigo José Luis Rodríguez Zapatero, del que es asesor, olvidando que ese gobierno se encuentra a años luz de distancia de las grandes reglas y principios republicanos.
Francisco Rubiales
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