Hartos de nacionalistas
26.02.08 @ 20:22:21. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Nacionalismo

Para los demócratas españoles, el verdadero desafío en estas elecciones no es otro que echar a los nacionalistas del poder. El nacionalismo es hoy el peor enemigo de la convivencia y la democracia en España, tanto o más que la corrupción, que la degradación del sistema, que el poder excesivo que han acumulado los partidos políticos y sus castas y élites profesionales.
Partidos políticos como Ciudadanos y UPyD, encarnación de los más nobles y regeneradores sentimientos de la sociedad española, deben su éxito inicial a su crítica feroz y valiente al nacionalismo y a su llamamiento a los ciudadanos para que pongan freno a los abusos y ambiciones de ese nacionalismo que, de la mano de los socialistas, está envenenando la convivencia y la democracia. Rosa Díez lo ha dicho con claridad meridiana: “La gente está harta de que, gane quien gane, siempre manden los nacionalistas”.
Los nacionalismos vasco y catalán, al que ahora se agrega el ridículo nacionalismo gallego, son verdaderos fascismos, aunque camuflen sus ideas, y son también la más fea plaga del país y su mayor amenaza.
Francisco Rubiales
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