Mientras Rajoy mantiene a sus momias en el armario, en especial a Aznar y a Fraga, porque sabe que podrían arruinarle el futuro, Zapatero, nervioso porque sus espectativas de victoria abrumadora se esfuman, las ha llamado al escenario, a pesar de los riesgos que entraña en política desenterrar cadáveres. Los sufridos ciudadanos españoles están siendo obligados a contemplar la patética actuación de espectros con rancio olor a pasado como Felipe González y Alfonso Guerra, abotargados, cascarrabias y más parecidos que nunca a sus propias caricaturas.
Nadie sabe si lo hacen por principios o por conservar las ventajas de su proximidad al poder, pero lo cierto es que las viejas momias del PSOE generan tristeza cuando colocan a los demócratas frente a un pasado culpable, que ya parecía lejano y que es portador de recuerdos de corrupción, desempleo, terrorismo de Estado y mucha decadencia económica.
Es posible que Zapatero quiera utilizar la vieja táctica medieval de los guerreros chinos, que colocaban momias sobre las almenas de sus baluartes para aterrorizar al adversario, pero las momias de ZP no hielan la sangre y dan más lástima que miedo. La figura de un Alfonso Guerra, subido casi desde la infancia en coche oficial e inventor de ese desgraciado insulto al adversario que tanta escuela ha creado en la política española, que se declara contrario a la política territorial de Zapatero pero que vota siempre a favor de su partido, defensor de tesis tan terribles como que la disciplina se impone a la conciencia o aquellas de que "los trapos sucios se lavan en casa" y que "en política vale todo", es más patética que sobrecogedora. No menos dramática es la figura de un Felipe González, incapaz de guardar el decoro discreto propio de un ex primer mandatario cuando arremete contra la Iglesia Católica o miente, emulando a su actual secretario general.
La vieja guardia, hábil sólo para el chascarrillo y el insulto al adversario e incapaz ya de emitir mensajes de ilusión y de esperanza, ha tenido que salir al rescate de un Zapatero empantanado cuya insolvencia amenaza la "causa sagrada" del partido que proporciona a todos poder, privilegios, buenos sueldos, coches oficiales y secretarias.
El Psoe ya no tiene ninguna credibilidad. Ni sacando a los comecuras podrán evitar que el abismo se abra ante sus pies. ¿Que dicen de los estatutos? ¿Y del apoyo a los nacionalistas? ¿Y de los hombres de paz?
Don Francisco,Como puede usted hablar de momias. Si fuera así usted y yo estaríamos bien escondiditos. Sin embargo seguimos diciendo tonterías por estos foros sin ningún recato. Un saludo
Menudo odio le tiene Vd. a Sr Gonzalez y Guerra, hasta le ha dedicado todo un articulo, para recordar los errores y defectos del pasado. No obstante más que le pese, verá Vd. una vez más el triunfo de la izquierda democrática y sus logros sociales, para los más desfavorecidos. Pero, siga, siga no se prive ni se pare…. Buenas Noches.
A rezar todos por España:
"En la bandera de España poned una cruz envuelta por una corona de doce estrellas brillantes. Amén."
Revelación Privada recibida en Gerona.
http://www.oracionmundialhorapunta.com/
Oraci%C3%B3n.html
Casi volvió a ocurrir tres años después, en el 96, cuando con muchísima más leña en el fuego, con los tribunales al rojo vivo y hasta con el jefe de la policía en vacaciones de incógnito, otra vez estuvo a punto de suceder, ya que Aznar ganó por la mínima. No se puede decir que la derecha, en 2004, se mostrara demasiado fiel a Aznar. Pero lo que sí se puede decir es que en 2008 otra vez se espera que se forme la piña de izquierdas sacando a estas momias de la mastaba, en la confianza de que a la izquierda señorita y tiquismiquis no le huelen sus pedos. Como a todo el mundo, seguramente. Pero ni más, ni menos.
Corre como la pólvora por internet y por la calle la idea de que la derecha cierra filas en torno a sus candidatos y los vota con fidelidad total, sin pararse en críticas. Por el contrario, se dice, el voto de izquierdas es más “señorito”, más tiquismiquis, y que se aleja de las urnas a la primera crítica o pajuela en ojo propio. Uno, sin embargo, comprueba que a lo largo de estos años ha ocurrido más bien lo contrario. En el año 93, Felipe estaba contra la cuerdas, con una crisis económica y de la hacienda pública que no había dejado sitio en la caja fuerte ni para las telarañas, con los juzgados pisándole los talones a varios ministros, con unos índices de paro por las nubes... Cuando todo hacía pensar que ganaría el PP, y al grito de “que viene la derecha”, todo el cuerpo electoral de izquierdas se tapó las narices, los ojos, los oídos y cualquier vía de contacto con la realidad para que el PSOE ganara las elecciones. Casi volvió a ocurrir tres años después, en el 96, cuando con mu...
De acuerdo con Dani.
Saludos y hasta la próxima
Si en el PP tuvieran audacia y mala leche, en vez de complejos, tendrían que recordarle todos los días a González y Guerra los GAL, Filesa, Ibercorp, Vera, Barrionuevo, Corcuera, Roldán, Urralburu, Salanueva, la cultura del pelotazo felipista, todos los altos cargos socialistas condenados por corrupción. Pero en el PP en vez de querer ganar parece que se empeñan en perder.
Anteayer en Galicia tuvimos a Felipe en Ferrol y a Guerra en Narón (muy cerca): daban miedo, parecían los finales de los 80, con sus discursos revanchistas de "descamisados" y la "derechona". Lo peor es que hay incautos que se lo creen.
Jueves, 26 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
Avelino Vallina
Juan Fernandez Krohn
Julio César Izquierdo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena