El Partido Popular, al incluir en su programa algunas medidas regeneradoras de la democracia, toma la senda correcta y aspira al voto de los demócratas y de la parte más sana y honrada de la sociedad española.
El Partido Popular está girando hacia la democracia al incluir en su programa electoral algunas medidas regeneradoras de la democracia, como la despolitización de la Justicia, entre otras. Con esas medidas toma la senda correcta y aspira al voto de los demócratas españoles y de la parte más sana y honrada de la sociedad.
Rajoy promete despolitizar la Justicia, invadida y prostituida por los partidos políticos, y propone volver al sistema de elección por parte de los jueces de los miembros del CGPJ. Propondrá también que cualquier reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional se haga por mayoría de tres quintos, lo que obligará al consenso de los dos grandes partidos nacionales.
El PSOE, en la presente legislatura, prostituyó la Justicia hasta niveles nunca antes alcanzados en la democracia al modificar el modelo de nombramientos del Consejo General del Poder Judicial y al aprobar una nueva Ley del Tribunal Constitucional para prorrogar el mandato de la Presidente de este órgano, sólo porque convenía a sus intereses, y ha modificado también, sin consenso, el sistema d elección de los magistrados del Tribunal Constitucional.
Pero, aunque despolitizar la Justicia es la más urgente medida para regenerar la podrida democracia española, el PP plantea otras de gran interés como limitar los mandatos de los presidentes a dos legislaturas máximo; no negociar con ETA otra cosa que la rendición y la entrega de las armas; hará firmar a los inmigrantes que deseen permanecer en España un contrato de integración; defenderá el uso en libertad de la lengua española; bajará los impuestos para devolver poder adquisitivo a los ciudadanos; endurecerá las penas a menores y ladrones de pisos para brindar a los ciudadanos la seguridad que necesitan; reformará la educación y convertirá el esfuerzo en la linea maestra del sistema de enseñanza; abandonará la Alianza de las Civilizaciones y reconstruirá la amistad con las grandes democracias de Occidente; dejará de permitir a los nacionalistas la desmembración del Estado y cortará toda ayuda a los países que no controlen sus flujos de emigración hacia España, entre otras muchas medidas.
Es cierto que otras grandes medidas regeneradoras como limitar el poder enloquecido de los partidos políticos y la instauración de elecciones verdaderamente libres, con listas abiertas, no han sido asumidas por los Populares, pero al incorporar algunas demuestran cierta sensibilidad frente a la gran demanda de una democracia más limpia, que crece día a día en la sociedad española.
Con su asomo a la regeneración, el PP se acerca al territorio democráticamente limpio y ejemplar en el que ya se mueven partidos como UPyD y Ciudadanos, que apuestan abiertamente por una profunda regeneración de la podrida democracia española.
Don Francisco. No tema por su integridad física. No estamos en tiempos del Glorioso Caudillo por la Gracia de Dios. En esos tiempos sí había que esconderse hasta para poder leer. ¿Se acuerda?.
(acabo) Pero sobre todo, si algo hemos de aprender de estos 4 años de infamia es a temer al poder totalitario. En el último siglo, el único gobierno que voluntariamente ha limitado su poder, tanto temporal como materialmente ha sido el del PP. Y es la gran promesa que hace su programa: devolver su libertad y su país a los ciudadanos.
Sin idealismos ni ingenuidades: en su caso habrá que estar igual de vigilantes y ser igual de exigentes con un Rajoy en la Moncloa.
Pero la alternativa, igual que Solbes el otro día, es la nada: nada pasa, nada se hace, nada queda
(sigo)
Por supouesto la medida más urgente es la que afexcta a la economía. La inercia de los ocho años de Gobierno del PP ha llegado hasta donde ha podido, y ahora toca otra vez arreglar el desastre que la incapacidad y la vileza socialista dejan como legado envenenado para el que -esperemos- kllegue en marzo.
Segundo, también vital, es la restauración del Estado de Derecho que ya hemos perdido, mediante la efectiva emancipación de la Justicia. Ojo, que esto creo que también fue promesa en el 96 y fue la gran asignatura pendiente de Aznar
Tercero, la educación: volver a conseguir que el poder del estado no cree desde las escuelas a zombis sumisos e ignorantes, como llevamos sufriendo más de 20 años. A diferencia de la Justicia, éste fue un tema en el que sí que actuó el Gobierno Aznar (ley de Humanidades y Ley de Calidad), y que mostraron la repugnante cara totalitaria del PSOE (sigo)
Nadie le podrá negar, D. Francisco, una buena dosis de valor. Como seguro que ya supondría, la avalancha de descalificaciones no se ha hecho esperar. Y seguro que sabe que, si le tuvieran a su alcance, estaría usted un poco menos seguro en su integridad que ayer.
En fin, desde hace unos días le tengo como poseedor de un curioso record: haber sido llamado franquista y castrista en dos comentarios consecutivos en su artículo sobre Fidel Castro. Quizá debería llamar al Guinness.
A lo que vamos: el programa del PP es la versión a escala de la intervención de Pizarro el otro día: tiene en general la razón en el diagnóstico y las claves para actuar, pero la energía de hacerlo es dudosa, y la capacidad de comunicarlo es nula por deméritos propios y "méritos" totalitarios ajenos. (sigo)
Natrón:
Me honra usted con sus críticas. Eso es democracia. Las medito. Veo que mis textos atraen hasta a los adversarios. Viva el pensamiento libre.
Gracias por leer Voto en Blanco.
F. Rubiales
Don Francisco, no pierda usted ni diez segundos prestando atención a estos impresentables que creen haber pillado en usted a un fascista incorregible. Ni diez, ni cinco segundos tampoco.
No han descubierto nada, porque eso lo sabe cualquiera que le lea las primeras tres líneas de cualquiera de sus infectos textos.
Ánimo y siempre adelante, Don Francisco.
No me fío de la propuesta de que el CGPJ sea elegido por los jueces. Ya lo llevaron en su anterior programa electoral y la incumplieron, firmando el nefasto Pacto de la Justicia entre Michavila y López Aguilar. Cuando los partidos llegan al poder, les resulta muy tentador llenar los órganos judiciales de "afines". El CGPJ siempre ha brillado por su inoperancia y su servilismo. Resulta deprimente que los cargos judiciales se hayan convertido en objeto de cambalache entre los grandes partidos: "Yo apoyo a tu candidato al TS si tú apoyas al mío para el CGPJ" ...
Eureka Don Francisco. Ahora está en su salsa. Ahora ya no quiere voto en blanco. Ya ha descubierto la verdadera senda. Lo que no comprendo por qué ese esfuerzo por decir lo contrari, cuando todos los signos señalaban a su ideología. Cuando supe por su artículo su corresponsalía de EFE en tiempos del franquismo, comprendí su ideología. Enhorabuena. Está en un país libre donde puede opinar, a pesar de las mentiras del PP. Los que no podíamos opinar fímos los que nos tocó vivir el periodo más desgraciado e la historia de España desde hacia tres siglos. Siga escribiendo. Yo le seguiré respondiendo. Así se entretiene algo.´Saludos cordiales.
Gran descubridor de sendas ocultas este Sr. Rubiales´.Desde los tiempos de EFE hasta hoy ha hecho enormes progresos y entre ellos cuenta con haber descubierto principios vitales politicos que pondrá en solfa el PP en la próxima legislatura. No pudo llevarlas a efecto durante el gobierno de Aznar porque todavia no se habian inventado.
Este Rubiales solo ve por el ojo derecho. Es un auténtico pirata con parche en el izquierdo para que por él no entre ni un lúmen o una candela de luz.
¿Qué tal por Cádiz? Yo, soy de Huelva. Podriamos ser amigos pero Huelva queda a la izquierda de Cádiz. He tenido esa desgracia y es porque como dicen por su tierra yo estoy "ligeramente acarajotado" pero :Me podria dar un voto y así cumple su slogan de "Un voto en Blanco.
Saludos.
R. Blanco
Martes, 10 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
José Luis Palomera Ruiz
Juan Fernandez Krohn
Miguel Torres Galera
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
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