Nada mejor que un chiste para sacudirnos la miseria y baja estofa intelectual que destila la campaña política que tenemos que soportar:
Un testigo de Jehová se sienta junto a un andaluz en un vuelo Sevilla-Tenerife.
Cuando el avión ha despegado empiezan a repartir bebidas a los pasajeros.
El andaluz pide a la azafata un cubatita de ron y se lo sirven.
La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo.
Contesta el testigo de Jehová con mal tono:
"¡Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de putas de Babilonia antes que una gota de alcohol toque mis labios!".
El andaluz le devuelve el cubata a la azafata y dice:
"Yo también. No sabía que se podía elegir eso".
Domingo, 19 de febrero
Vicente A. C. M.
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Francisco Rubiales