Carta abierta a Rubalcaba: sean ustedes éticos o, al menos, pongan desodorante al Estado
10.01.08 @ 10:50:39. Archivado en Gobierno Zapatero, PSOE, Política, Democracia, Corrupción, Ideología

Señor Ministro:
Como ciudadano español y como hombre que procura ser íntegro, le exijo que impongan ustedes la ética en el gobierno o, al menos, si son incapaces de hacerlo, les ruego que pongan desodorante al Estado porque el hedor de las cloacas del poder político está convirtiendo a España en una pocilga.
Aparece un fulano en la prensa y dice que, siguiendo órdenes de la Guardia Civil (UCO), puso en el mercado los explosivos que volaron los trenes del 11 M y que se los ofreció a colombianos, rumanos y búlgaros. Si uno analiza con detalle la sentencia del 11 M, ve a tanto colaborador de la policía condenado, a tanto chivato de la seguridad implicado, a tanta escoria sospechosa cercana al poder y tanta verdad oculta que resulta imposible discernir quienes son los buenos y quienes los malos. Aparecen centenares de personas manifestándose en silencio, con carteles que acusan al Estado de practicar la tortura ¿Qué debo creer? Llaman a ETA desde los cuarteles españoles para advertirles que les pueden detener en Francia. Matan a golpes a un ciudadano en un cuartel de Almería. Pones la radio y un locutor dice que el 11 M se planificó para que el PSOE ganara las elecciones ¿Qué debo creer?
Los ciudadanos no sabemos ya, ni podemos saber, dónde está la verdad. La sospecha es nuestro desayuno y la desconfianza nuestra cena, mientras almorzamos con la duda y el desencanto. Del 11 M lo único que sabemos es que lo peor, después de los ciudadanos que fueron asesinados, es la enorme cantidad de mierda que, de manera irresponsable, se ha esparcido sobre la sociedad española, llenando de hedor la nación. Por eso le digo que introduzcan ustedes la ética en el gobierno y, si no pueden, porque comprendemos que es casi imposible que un partido político abrace lo ético, que al menos pongáis desodorante al Estado en las axilas y en la ingle, porque huele fatal en todo el país.
Francisco Rubiales
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