España: nueva Pirenaica, nuevo periodismo y nueva censura
12.12.07 @ 20:01:16. Archivado en Medios de Comunicación, Democracia, España
En una España donde la autocensura ha superado a la censura en eficacia, donde el gobierno controla o recibe el apoyo de la mayoría de los grandes medios y donde gran parte de los periodistas han tomado partido y dejado de ser independientes y críticos, la cadena COPE se ha convertido en un fenómeno político y de masas que cada día más gente escucha con un espíritu parecido al que tenían los antifranquistas cuando escuchaban “Radio Pirenaica”.
Nadie sintoniza a Federico Jiménez Losantos para conocer la actualidad porque su panel de noticias es escaso e incompleto. Le escuchan para oír por las ondas críticas que se dirigen contra un partido y otro, sobre todo contra la línea de flotación de una democracia de la que muchos se alejan porque creen que se ha prostituído y degradado.
En la mal llamada “Democracia Española” (en realidad transformada en una Partitocracia), el poder casi ha borrado del mapa al periodismo independiente y libre, sustituyéndolo por un periodismo sometido o que ha tomado partido por alguno de los grandes poderes, sobre todo por algún partido político. Esos medios no se encargan ya de fiscalizar el poder, ni de acosarlo con la verdad, una práctica encomendada históricamente al periodismo, que es imprescindible para una verdadera democracia. Muchos periodistas no se dedican ya a buscar y difundir la verdad, como es su deber, ni a luchar por los intereses de la ciudadanía, sino a defender a su bando político, a difundir “la verdad del poder” y a idear argumentos que benefician al bando propio y perjudican al contrario.
Francisco Rubiales
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