Los políticos, por fin, perciben el hedor de la política española
10.12.07 @ 14:55:40. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Ideología, España
Los ciudadanos españoles demócratas, honrados y lúcidos percibíamos el hedor de la política española desde hace años, pero los políticos no porque se lo impedía la arrogancia y hasta parecían sentirse a gusto en la pocilga.
Han tenido que ocurrir dos importantes acontecimientos para que los políticos empiecen a oler sus propios pedos: por un lado los abucheos e insultos frecuentes de la ciudadanía a Zapatero y a otros miembros del gobierno, un compartimiento que amenaza con encanallar todavía más la política española, y por otro lado la reprimenda lanzada por el presidente del Congreso, Manuel Marin, un político de talla que Zapatero ha convertido en cadáver, quien pidió que se recuperara el espíritu del consenso y advirtió que España no debería soportar otra legislatura como la actual, tan dura y tan ruda.
Aunque sin llegar a los niveles de suciedad actual, los últimos cuatro años del mandato de Aznar estuvieron ya marcados por la arrogancia y por el encanallamiento de la política, con episodios tan destacados como vincularse a la guerra contra la opinión de la mayoría, las campaña del "Prestige" y el "No a la Guerra" y el acoso orquestado al PP y a sus sedes, entre el 11 y el 14 de marzo de 2004.
Francisco Rubiales
autor
Contacto






