España: pitos e insultos al poder
06.12.07 @ 13:01:29. Archivado en Gobierno Zapatero, PSOE, Política, Democracia, Corrupción, Ideología
Sus amigos revelan que José Luis Rodríguez Zapatero le tiene pánico a ser abucheado en público y que evitará en adelante acudir a actos donde pueda producrise la protesta popular. Sin embargo, en las democracias, aguantar la protesta del pueblo es un deber que va incluído en el sueldo de los dirigentes, siempre que las expresiones populares sean verbales y moderadas.
El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo que huir precipitadamente del acto fúnebre oficial por el guarcia civil asesinado por ETA, mientras que Pedro Zerolo tuvo que escapar escoltado de la concentración ante el Ayuntamiento de Madrid, en ambos casos por los gritos, pitidos y hasta insultos de la multitud. Otros miembros del gobierno han vivido situaciones similares.
Estos acontecimientos revelan que el gobierno español tiene un problema con los abucheos que recibe, de manera creciente, en sus manifestaciones públicas abiertas a la sociedad. La tentación fácil del poder es negar validez a esas protestas, culpar a la oposición de orquestar esas actividades y aislarse, rodeándose en los actos de gente adicta. Pero esa reacción sería peligrosa y totalitaria. La prudencia y la inteligencia recomiendan soportarlas, al mismo tiempo que se hace una reflexión seria y se analizan las verdaderas causas de lo que está ocurriendo y del por qué de esa reacción popular.
Algunos creen que los pitos y abucheos son la reacción lógica tras el acoso orquestado, por parte de la izquierda, a las sedes del PP entre los días 11 y 14 de marzo de 2004.
Pero, objetivamente, existen otras muchas razones que explican, aunque no justifican, ese comportamiento popular.
Francisco Rubiales
autor
Contacto






