Nuestras democracias son hipócritas. Si escuchamos a dirigentes como George W. Bush, parecen dispuestos a todo con tal de liberar a Birmania de la dictadura militar asesina que oprime a sus habitantes, pero todo es ruido, más apariencia que realidad.
Si de verdad existiera un país que quisiera lograr la libertad para Birmania, sólo tiene que iniciar un movimiento de boicot a los Juegos Olímpicos de Pekin. Es, sin duda, la receta infalible.
El deseo de liberar a los birmanos de la dictadura que les oprime sí se ha hecho realidad sincera en muchas sociedades de todo el mundo, donde se están gestando importantes y ejemplares movimientos de apoyo a los birmanos, que tienen especial incidencia en Internet. Pero los pueblos suelen ser más sinceros y limpios que sus dirigentes.
El Partido Comunista que gobierna China, ante el miedo a un fracaso de sus olimpiadas, concebidas como foco propagandístico para relanzarse como potencia mundial, dejará caer al gobierno militar opresor que ahora apoya con todas sus fuerzas.
El movimiento de protesta birmano contra la dictadura opresora, encabezado por los monjes budistas y secundado por la mayoría de la población, merece la victoria frente a esa sucia casta de militares asesinos que no han dudado en disparar a matar contra un pueblo desarmado.
El boicot a las olimpiadas chinas es el único camino.
Luis Montes:
Si ponemos en la balanza una vida y una medalla olimpica, cual pesa mas??
Estoy de acuerdo a que es el sueño de un deportista y su maxima aspiracion, yo dejaria mis mas grandes sueños por el respeto a la vida, a la justicia.
Soy un atleta, y en verdad os digo que no quiero oro olimpico manchado de sangre colgando de mi vitrina. y es una pena....tanto entrenamiento y tanto sacrificio.
Sin embargo, el gobierno chino es tan cruel como susceptible a cualquier crítica exterior, es decir, en una forma desmedida. Solo el intento de amenaza de boicot de países de un cierto peso, es decir, occidentales, sería suficiente para que los chinos presionasen a la junta de tiranos de Birmania. Algo hay que hacer.
¿Que es mas importante, la medalla olimpica o el intento de liberar a un pais de la apestosa y criminal dictadura?
Un saludo
Sr. D. Luis Montes:
Acepto su discrepancia y, en cierto modo, la comparto, sobre todo en lo que respecta al daño que produce a los deportistas. Sin embargo, creo que el gobierno chino, totalitario y poco respetuoso con los derechos, se merece una presión internacional fuerte y ninguna temería más que el boicot olímpico.
Muy agradecido por leer Voto en Blanco y por incorporar matices enriquecedores al debate.
F. Rubiales
Estimado D. Francisco:
Leo con interés su columna a diario, y suelo estar de acuerdo con Vd habitualmente. Esta vez, sin embargo, mi discrepancia no puede ser mayor. El oro olímpico es lo máximo a lo que puede aspirar un deportista. Los juegos son cada cuatro años, con lo que las oportunidades de conseguirlo son de una o dos veces, 3 excepcionalmente. Los boicots nunca consiguen sus objetivos políticos, solo perjudican al deportistas. A los hechos me remito: en 1976, los países del África subsahariana no acudieron a los Juegos y en Suráfrica continuó el apartheid, en 1980 los países occidentales no acudieron a Moscú, y el ejército soviético continuó en Afganistán, en 1984 los países comunistas declinaron ir a LA, y el movimiento olímpico estuvo a punto de irse al traste. No, D. Francico, el boicot no es el camino.
Saludos
Jueves, 26 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
Avelino Vallina
Juan Fernandez Krohn
Julio César Izquierdo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena