Después de los confusos resultados de las autonómicas y municipales del 27 de mayo, buenos y malos a la vez para el PSOE, y, sobre todo, porque la bonanza económica empieza a desvanecerse, José Luis Rodríguez Zapatero medita seriamente si debe adelantar las próximas elecciones generales y celebrarlas en otoño de este mismo año.
Zapatero teme el futuro económico y cree que, mientras la economía esté en bonanza, él puede cambiar con un par de golpes de efecto la tendencia de crecimiento de la oposición, reflejada en la victoria del PP el 27 de mayo, lo que le impulsa a anticipar las elecciones generales y celebrarlas en otoño. Pero, en el fondo de su alma duda ya de la eficacia de sus golpes de efecto, algunos de los cuales ya han fracasado, y teme que el adelanto electoral sea su tumba. Mientras tanto, la mayoría de sus colaboradores le aconsejan que apure la legislatura y confie en esa suerte política que, según dicen, nunca ha abandonado al "presi".
Domingo, 3 de junio
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel