Ante el estupor y la tristeza de cientos de miles de demócratas españoles que lo contemplaban con esperanza e ilusión, "Ciudadanos", el único partido político en España que parecía escapar de la sucia marea de la partitocracia antidemocrática que corroe y degenera la democracia española, está en crisis, tras haber sido infiltrado por adversarios portadores del virus de la política corrupta, autoritaria y maniobrera.
Sus dirigentes y militantes, ahora con la inyección de vitaminas democráticas que representa la probable incorporación de Rosa Díez, Fernando Savater y otros muchos demócratas de izquierda, tienen el deber democrático y moral de limpiar el partido de escoria, de superar las dificultades y volver a ofrecerse ante los verdaderos democratas españoles como el símbolo de que todavía es posible devolver a la política la dignidad perdida.
Paradójicamente, el "exito" ha sido el caldo de cultuvo donde ha germinado la crisis de Ciudadanos, un partido surgido de la parte más sana y libre de una sociedad catalana oprimida por el totalitarismo y la corrupción de los partidos catalanes, sobre todo del nacionalismo extremo.
Domingo, 3 de junio
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel